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Sal 50, 3-4. 12-13. 14-15 R. Oh Dios, crea en mí un corazón puro.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso: enseñaré a los malvados tus caminos, los pecadores volverán a ti. Lectura del santo evangelio según san Juan 12,20-33 En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la Fiesta, había algunos gentiles; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: - Señor, quisiéramos ver a Jesús. Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó: - Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Os aseguro, que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre le premiará. Ahora mi alma está agitada y, ¿qué diré?: Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora, Padre, glorifica tu nombre.

Entonces vino una voz del cielo: - Lo he glorificado y volveré a glorificarlo. La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. Jesús tomó la palabra y dijo: - Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir. Palabra del Señor EL ATRACTIVO DE JESÚS Unos peregrinos griegos que han venido a celebrar la Pascua de los judíos se acercan a Felipe con una petición: «Queremos ver a Jesús». No es curiosidad. Es un deseo profundo de conocer el misterio que se encierra en aquel hombre de Dios. También a ellos les puede hacer bien. A Jesús se le ve preocupado. Dentro de unos días será crucificado. Cuando le comunican el deseo de los peregrinos griegos, pronuncia unas palabras desconcertantes: «Llega la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre». Cuando sea crucificado, todos podrán ver con claridad dónde está su verdadera grandeza y su gloria. Probablemente nadie le ha entendido nada. Pero Jesús, pensando en la forma de muerte que le espera, insiste: «Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». ¿Qué es lo que se esconde en el crucificado para que tenga ese poder de atracción? Sólo una cosa: su amor increíble a todos. El amor es invisible. Sólo lo podemos ver en los gestos, los signos y la entrega de quien nos quiere bien. Por eso, en Jesús crucificado, en su

vida entregada hasta la muerte, podemos percibir el amor insondable de Dios. En realidad, sólo empezamos a ser cristianos cuando nos sentimos atraídos por Jesús. Sólo empezamos a entender algo de la fe cuando nos sentimos amados por Dios. Para explicar la fuerza que se encierra en su muerte en la cruz, Jesús emplea una imagen sencilla que todos podemos entender: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto». Si el grano muere, germina y hace brotar la vida, pero si se encierra en su pequeña envoltura y guarda para sí su energía vital, permanece estéril. Esta bella imagen nos descubre una ley que atraviesa misteriosamente la vida entera. No es una norma moral. No es una ley impuesta por la religión. Es la dinámica que hace fecunda la vida de quien sufre movido por el amor. Es una idea repetida por Jesús en diversas ocasiones: Quien se agarra egoístamente a su vida, la echa a perder; quien sabe entregarla con generosidad genera más vida. No es difícil comprobarlo. Quien vive exclusivamente para su bienestar, su dinero, su éxito o seguridad, termina viviendo una vida mediocre y estéril: su paso por este mundo no hace la vida más humana. Quien se arriesga a vivir en actitud abierta y generosa, difunde vida, irradia alegría, ayuda a vivir. No hay una manera más apasionante de vivir que hacer la vida de los demás más humana y llevadera. ¿Cómo podremos seguir a Jesús si no nos sentimos atraídos por su estilo de vida?

MISAS Y SUFRAGIOS Martes, 27 (19´30) Misa Jueves, 29 (19´30) Misa. Domingo, 1 – DOMINGO DE RAMOS 11´30 Por el Pueblo de Dios.

1. PREPARACIÓN SEMANA SANTA - D. Ramos: animadora, Isabel. - Jueves S.: animadora, Rosa. - Viernes S.: animadora, Carmina. - Vigilia P.: animador, Tomás. 2. ACAMPADA TIEMPO LIBRE Como todos los años, por Pascua, se va a organizar una acampada para los niños de Tiempo Libre. Será el 2º fin de semana de Pascua. 3. ENCUENTRO DE MATRIMONIOS DEL ARCIPRESTAZGO El arciprestazgo ha organizado una jornada de encuentro de matrimonios, para dialogar sobre lo que se está haciendo en las parroquias en torno a la pastoral familiar, y lo que se podría hacer. Será este domingo 25, a las 17´00 en la parroquia de San Pedro (Paterna)

LA GAUDIUM ET SPES (Concilio Vaticano II) Y LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES (Luis González-Carvajal) El primer derecho de los trabajadores es recibir un salario justo. La Gaudium et Spes (GS), del Concilio Vaticano II lo explica con síntesis apretada: “La remuneración del trabajo debe ser tal que permita al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual, teniendo presentes el puesto de trabajo y la productividad de cada uno, así como las condiciones de la empresa y el bien común” (GS 67b). Es decir, el salario debe ser suficiente, como mínimo, para mantener dignamente a una familia. Una vez garantizado ese mínimo, podrá ser mayor o menor en función de la aportación efectiva de cada trabajador a la marcha de la empresa, las posibilidades de ésta y las exigencias del bien común. Los salarios muy altos llevan a que los empresarios sustituyan el trabajo humano por máquinas, y los salarios bajos provocan igualmente desempleo porque la falta de poder adquisitivo impide vender la producción.

Pero el salario justo no agota los derechos de los trabajadores. También tienen derecho a participar en la gestión de la empresa, tradicionalmente reservada a los representantes del capital. La Mater et Magistra (107) había afirmado ya que la persona del trabajador es más importante que los bienes producidos. Ahora se añade que también es más importante que el capital. Y la GS 67 afirmó: “El trabajo humano que se ejerce en la producción y en el comercio o en los servicios es muy superior a los restantes elementos de la vida económica, pues éstos últimos no tienen otro papel que el de instrumentos”. De ahí se deduce que los trabajadores no pueden quedar reducidos a una mano de obra pasiva, manejada a su gusto por los representantes del capital: “En las empresas económicas son personas las que se asocian, es decir, hombres libres y autónomos, creados a imagen de Dios. Por ello, teniendo en cuenta las funciones de cada uno, propietarios, administradores, técnicos, trabajadores, y quedando a salvo la unidad necesaria en la dirección, se ha de promover la activa participación de todos en la gestión de la empresa, según fórmulas que habrá que determinar con acierto” (GS68a). Más aún: “Como en muchos casos no es a nivel de empresa, sino en niveles institucionales superiores, donde se toman las decisiones económicas y sociales de las que depende el porvenir de los trabajadores y de sus hijos, deben los trabajadores participar también en semejantes decisiones, por sí mismos o por medio de representantes libremente elegidos” (GS68a). Como es lógico, la conflictividad laboral tendría que disminuir tanto más cuanto más efectiva sea la participación de los trabajadores en la gestión de la empresa, pero en las condiciones actuales el Concilio reconoció el derecho a la huelga como último recurso: “En caso de conflictos económico-sociales hay que esforzarse por encontrarles soluciones pacíficas. Aunque se ha de recurrir siempre primero a un sincero diálogo entre las partes, sin embargo, en la situación presente, la huelga puede seguir siendo medio necesario, aunque extremo, para la defensa de los derechos y el logro de las aspiraciones justas de los trabajadores. Búsquense, con todo, cuanto antes, caminos para negociar y para reanudar el diálogo conciliatorio” (GS68c).

MADRE

DEL

REDENTOR

Del 26 al 1 de Abril 2012

Dirección: Calle La Yesa Nº 9 Pta 4 Teléfono: 963641807 Correo: aquilinomartinez@telefonica.net

Nº 172 JESÚ S