Mario Benedetti

(Uruguay, 1920-2009)

Leer j u n to s po esía

Diálogo con Eduardo Galeano, Vicente Aleixandre, Pablo Neruda y Gustavo Adolfo Bécquer

Poemas encadenados
Mario Benedetti dialoga con otros autores en una cadena de poemas relacionados a través de los cuales han dialogado el IES José Mor de Fuentes y el IES Bajo Cinca que se han ido escuchando y respondiendo, en una conversación animada por el gusto de seleccionar poemas. Como homenaje a Mario Benedetti se reproduce al final la entrevista que le realizó su Club de Fans cuando visitó el IES Bajo Cinca en 1999.

1

1
UTOPÍA Eduardo Galeano Ella está en el horizonte —dice Fernando Birri—. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.

El libro de los abrazos (1989)

Un Galeano desbordante de entusiasmo nos recuerda lo que nunca debemos olvidar y más en estos tiempos.

2 UTOPÍAS Mario Benedetti

Cómo voy a creer / dijo el fulano que el mundo se quedó sin utopías cómo voy a creer que la esperanza es un olvido o que el placer una tristeza cómo voy a creer / dijo el fulano que el universo es una ruina aunque lo sea o que la muerte es el silencio aunque lo sea

2

cómo voy a creer que el horizonte es frontera que el mar es nadie que la noche es nada cómo voy a creer / dijo el fulano que tu cuerpo / mengana no es algo más de lo que palpo o que tu amor ese remoto amor que me destinas no es el desnudo de tus ojos la parsimonia de tus manos cómo no voy a creer / mengana austral que sos tan sólo lo que miro acaricio o penetro cómo voy a creer / dijo el fulano que la utopía ya no existe si vos / mengana dulce osada / eterna si vos / sos mi utopía

Las soledades de Babel (1991)

Benedetti, tan desbordante de entusiasmo como su compatriota Galeano, ve la utopía como algo irrenunciable y al alcance de la mano y en el amor le dice a su mengana que ella es su utopía. ¿Quién no se apunta a las dos cosas?

3

3 NO EXISTE EL HOMBRE Vicente Aleixandre Sólo la luna sospecha la verdad. Y es que no existe el hombre. La luna tantea por los llanos, atraviesa los ríos, penetra por los bosques. Modela las aún tibias montañas. Encuentra el calor de las ciudades erguidas. Fragua una sombra, mata una oscura esquina, inunda de fulgurantes rosas el misterio de las cuevas donde no huele a nada. La luna pasa, sabe, canta, avanza sin descanso. Un mar no es un lecho donde el cuerpo de un hombre puede tenderse a solas. Un mar no es un sudario para una muerte lúcida. La luna sigue, cala, ahonda, raya las profundas arenas. Mueve fantástica los verdes rumores aplacados. Un cadáver en pie un instante se mece, duda, ya avanza, verde queda inmóvil. La luna miente sus brazos rotos, su imponente mirada donde unos peces anidan. Enciende las ciudades hundidas donde todavía se pueden oír (qué dulces) las campanas vividas; donde las ondas postreras aún repercuten sobre los pechos neutros, sobre los pechos blandos que algún pulpo ha adorado. Pero la luna es pura y seca siempre. Sale de un mar que es una caja siempre, que es un bloque con límites que nadie, nadie estrecha, que no es una piedra sobre un monte irradiando. Sale y persigue lo que fuera los huesos, lo que fuera las venas de un hombre, lo que fuera su sangre sonada, su melodiosa cárcel, su cintura visible que a la vida divide, o su cabeza ligera sobre un aire hacia oriente. Pero el hombre no existe. Nunca ha existido, nunca. Pero el hombre no vive, como no vive el día. Pero la luna inventa sus metales furiosos. Mundo a solas (Redactado entre 1934-1936 y publicado en 1950)

4

En este poema Vicente Aleixandre ofrece una visión cósmica del universo desde una perspectiva antropológica. La idea de Benedetti de que la utopía es un imposible sólo realizable en el ámbito emotivo de cualquier ser humano es verdad ontológica revelada en aquél. Varios símbolos telúricos habituales en la poesía del poeta sevillano son la piedra angular sobre la que se sustenta esa verdad secreta que sólo la luna conoce: la luna, el mar, el hombre, la noche y el día. La luna es símbolo de lo posible, del deseo transcendido más allá de las barreras del mundo material y existencial. Aquí adopta forma humana y es capaz de manifestarse como una presencia invadente en movimiento progresivo. El espacio último donde se proyecta es el mar inmenso donde no existen límites. Benedetti lleva el concepto de la utopía más allá del plano objetivo de lo que nos rodea para identificarlo con el mundo íntimo de cualquier ser humano (fulano). La utopía reside en encontrar el modo de amar a alguien que nos permita superar y creer en todo lo que si bien real, parece imposible que lo sea.

5

4 63 Mario Benedetti

Cuando anochece se estremecen los pinos y no es de frío

Rincón de haikus (1999)

No es de extrañar que se estremezcan los pinos al anochecer y que no sea de frío. Seguro que es porque sale la luna de Aleixandre, esa luna tan rara que dice que no existe el hombre. ¡Qué ocurrencias! Como se entere Benedetti, viene y le planta delante toda su obra llena de humanidad para que se la lea y se entere de que el hombre sí existe.

5 10 Pablo Neruda

Hemos perdido aun este crepúsculo. Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas mientras la noche azul caía sobre el mundo. He visto desde mi ventana la fiesta del poniente en los cerros lejanos. A veces como una moneda se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

6

Yo te recordaba con el alma apretada de esa tristeza que tú me conoces. Entonces, dónde estabas? Entre qué gentes? Diciendo qué palabras? Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana? Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo, y como un perro herido rodó a mis pies mi capa. Siempre, siempre te alejas en las tardes hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924)

En este poema Neruda aborda el ideal amoroso a modo de experiencia vivida y recordada. El momento del día en el que transcurre el encuentro entre los amantes es el crepúsculo, que simboliza la imposibilidad de perpetuar ese recuerdo ni siquiera desde la propia escritura. Esos instantes previos a la llegada de la noche son en el poema de Benedetti el escenario requerido para la consumación del amor. Tanto en Neruda como en el poeta uruguayo esos momentos resultan efímeros e inabarcables. En éste ni siquiera aparecen expresados en la escritura, únicamente sugeridos. En el caso del chileno, si bien existieron, son sólo un recuerdo que va perdiendo sus contornos conforme avanza la noche.

7

6 ESTADOS DE ÁNIMO Mario Benedetti A veces me siento como un águila en el aire. (de una canción de Pablo Milanés)

Unas veces me siento como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas unas veces me siento como un acantilado y en otras como un cielo azul pero lejano A veces uno es manantial entre rocas y otras veces un árbol con las últimas hojas pero hoy me siento apenas como laguna insomne con un embarcadero ya sin embarcaciones una laguna verde inmóvil y paciente conforme con sus algas sus musgos y sus peces sereno en mi confianza confiado en que una tarde te acerques y te mires te mires al mirarme.

Poemas de otros (1974)

8

Con tantos agotadores problemas de amor, tantos desencuentros, tantas ausencias crepusculares… y tanto de todo, este lánguido amante ha de estar con un estado de ánimo por los suelos. ¡Pobre! Se debe sentir, como dice Benedetti, como un acantilado, como laguna insomne, como un árbol con las últimas hojas… y como no sé cuántas cosas más. Siempre confiando en que, al fin, un día se acerque su amor y que al mirarle se mire a su vez y se dé cuenta de lo que le está haciendo sufrir, recapacite, se quede para siempre y sean felices y coman perdices.

9

7 XLIV Gustavo Adolfo Bécquer

Como en un libro abierto leo de tus pupilas en el fondo; ¿a qué fingir el labio risas que se desmienten con los ojos? ¡Llora! No te avergüences de confesar que me quisiste un poco. ¡Llora! Nadie nos mira! Ya ves: soy un hombre... ¡y también lloro!

Rimas (1871), reordenación del Libro de los gorriones (1868)

Benedetti manifiesta una necesidad vital de encontrar en la mirada el reflejo exacto del sentimiento amoroso. Su verdadera naturaleza sólo puede ser sugerida mediante comparaciones. Un siglo antes, Bécquer utilizó ya algunos símiles sobre el mismo tema, en este caso, relacionados con la escritura (libro abierto). Y es que es en lo más hondo de nuestras pupilas donde las lágrimas discurren libres de todo prejuicio social y cultural, lejos de los ojos de los otros.

10

8 ÁNGELUS Mario Benedetti

Quién me iba a decir que el destino era esto. Ver la lluvia a través de letras invertidas, un paredón con manchas que parecen prohombres, el techo de los ómnibus brillantes como peces y esa melancolía que impregna las bocinas. Aquí no hay cielo, aquí no hay horizonte. Hay una mesa grande para todos los brazos y una silla que gira cuando quiero escaparme. Otro día se acaba y el destino era esto. Es raro que uno tenga tiempo de verse triste: siempre suena una orden, un teléfono, un timbre, y, claro, esté prohibido llorar sobre los libros porque no queda bien que la tinta se corra.

Poemas de la oficina (1956)

Si Bécquer, un siglo antes, hablaba románticamente de libros abiertos y de llorar sin prejuicios, en 1956 Benedetti, que no soportaba su trabajo de entonces, nos explica, también de una forma muy romántica, que no se podía permitir el lujo de llorar en la oficina porque sus lágrimas podían emborronar los libros de contabilidad. Todo un siglo de lucha a favor de lloro libre, total para eso. Suerte que, como cuenta en otros poemas, salió por piernas de la oficina y todo se arregló.

11

Entrevista a

Mario Benedetti
En el curso 1999-2000 se creó en la Biblioteca del IES Bajo Cinca el Club de Fans de Mario Benedetti por parte de un grupo de profesores y profesoras, alumnas y madres. La primera actividad del Club fue la “realización” de una “entrevista” al poeta uruguayo, aprovechando la “visita” que hizo para inaugurarlo, que fue la excusa para leer toda su obra y que fue publicada en el primer número de la revista del Centro, @quí, IES Bajo Cinca.

La entrevista se reeditó en 2003 con motivo de la celebración de la Semana de la Poesía y de la cena poética del Biblio-Restaurante de Poesía para llevar. Con la muerte del poeta en 2009 se volvió a publicar y se hace de nuevo en 2011-2012 con motivo de ser el Poeta del mes n.º 7 de Poesía para llevar.

12

Hoy está con nosotros uno de los mejores poetas de nuestro tiempo, el uruguayo Mario Benedetti. Recién llegado de Montevideo y camino de Madrid, donde fue a recoger el premio Reina Sofía de Poesía, se acercó a Fraga para visitar nuestro Instituto y asistir a la inauguración de su club de fans.

CLUB DE FANS DE MARIO BENEDETTI: Sr. Benedetti, ¿cómo se encuentra usted después de tan largo viaje? MARIO BENEDETTI: Unas veces me siento / como pobre colina / y otras como montaña / de cumbres repetidas / unas veces me siento / como acantilado / y otras como un cielo / azul pero lejano / a veces uno es / manantial entre rocas / y otras veces un árbol / con las últimas hojas / pero hoy me siento apenas / como laguna insomne / con un embarcadero / ya sin embarcaciones. CFMB: Si hemos decidido invitarle a nuestro Instituto es porque, además de que nos gusta la poesía, querríamos conocerle un poco más y nos gustaría que nos permitiera hacerle unas preguntas. MB: Lo que conoces / es tan poco / lo que conoces / de mí / lo que conoces / son mis nubes / son mis silencios / son mis gestos / lo que conoces / es la tristeza / de mi casa vista de fuera / son los postigos de mi tristeza / el llamador de mi tristeza. / Pero no sabes / nada CFMB: Para saber algo más, ¿podría explicar a nuestros lectores qué es para usted la poesía? MB: La verdad es que nunca / se me había ocurrido definirla / si usted en cambio preguntara / qué no es poesía entonces sí / podría imaginar como tiros al aire / quince o veinte respuestas / (...) / pero no estoy seguro Mis versos grises son maniobras / para encontrarme sin escándalo / para extraer / de lo que he sido / de esos escombros que comprendo / de esa tristeza en compañía / un vaticinio sin soberbia / (...) / ah pero afortunadamente / mis versos no son siempre grises / los hay azules verdes rojos / etcétera CFMB: Y del estilo, ¿qué piensa? MB: Por supuesto el estilo / qué pienso del estilo / una cosa espontánea que se va haciendo sola

13

Abro la urna de los adjetivos / que estaban pálidos de tanta sombra / (...) / cansado de pronombres relativos / prefiero la sintaxis que me asombra / (...) / con la sabia gramática o sin ella ya sabe que en el fondo / yo no creo en el estilo CFMB: Se ha dicho que la suya es una poesía comprometida con los problemas sociales. ¿Trata la realidad de manera neutral o toma partido ante ella? MB: Soy parcial / de esto no cabe duda / más aún yo diría que un parcial irrescatable / caso perdido en fin / ya que por más esfuerzos que haga / nunca podré llegar a ser neutral / (...) / eso significa que no podré aspirar / a tantísimos honores y reputaciones / y preces y dignidades / que el mundo reserva para los intelectuales / que se respeten / es decir para los neutrales / (...) / es claro que uno / (...) / podría ser parcial en la vida privada / y neutral en las bellas letras / digamos indignarse contra pinochet / durante el insomnio / y escribir cuentos diurnos / sobre la atlántida / (...) / pero ya me veo descubriendo o imaginando / en el continente sumergido / la existencia de oprimidos y opresores / parciales y neutrales / torturadores y verdugos / o sea la misma pelotera / (...) / de manera que / como parece que no tengo remedio / (...) / lo más probable es que siga escribiendo / cuentos no neutrales / y poemas y ensayos y canciones y novelas / no neutrales / (...) / será así aunque traten de mariposas y nubes / y duendes y pescaditos. CFMB: Hoy en día resurge el tema de los desaparecidos, de antiguos dictadores... Se habla de olvidar... MB: alguien quiso ser justo / no tuvo suerte / es difícil la lucha / contra la muerte / alguien limpia la celda / de la tortura / lava la sangre pero / no la amargura El olvido no es victoria / sobre el mal ni sobre nada / y si es la forma velada / de burlarse de la historia / para eso está la memoria / que se abre de par en par / en busca de algún lugar / que devuelva lo perdido / no olvida el que finge olvido / sino el que puede olvidar CFMB: Otra constante en su obra es el tema del amor ¿por qué le interesa tanto? MB: El amor el amor / ah caramba / el amor / (...) / después de todo / usted y yo sabemos / que en el fondo / el amor / el amor / es una cosa seria (...) no quise / crear nuevos seres odiantes y odiables / sino hombres y mujeres queribles y querientes / bueno / una respuesta podría ser ésa / pero / como es natural / hay muchas / otras CFMB: ¿Qué consejos daría a los jóvenes y qué cree que les queda en este revuelto fin de siglo? MB: La vuestra es una edad para cambiar estatutos y horóscopos / para que tu manantial mane amor sin miseria / para que te enfrentes al espejo que exige

14

uno no siempre hace lo que quiere / uno no siempre puede / (...) / pero tiene el derecho de no hacer / lo que no quiere ¿qué les queda por probar a los jóvenes / en este mundo de consumo y humo? / (...) / no dejar que les maten el amor / recuperar el habla y la utopía / ser jóvenes sin prisa y con memoria / (...) / descubrir las raíces del horror / inventar paz aunque sea a ponchazos / entenderse con la naturaleza / y con la lluvia y los relámpagos / (...) / sobre todo les queda hacer futuro CFMB: El futuro, el futuro... MB: Lento viene el futuro / lento / pero viene / ahora está más allá / de las nubes ramplonas / y de unas cimas ágiles / que aún no se distinguen / y más allá del trueno / y de la araña / (...) / lento/ pero no lánguido / ni ufano / ni aguafiestas / (...) / con sus lunes y marzos / con sus puños y ojeras y propuestas / lento y no obstante raudo / (...) / ese experto futuro que inventamos / nosotros / y el azar / cada vez más nosotros / y menos el azar. El futuro es un niño desnudo / y en consecuencia ufano imprevisible / cuando menos lo esperas / te coloca una rosa en la oreja / o te orina inocente en la calva CFMB: Y hablando del futuro, nos gustaría saber cuál es su deseo para el siglo XXI. MB: montones de deseos hondos y prioritarios / por ejemplo que el dolor no me apague la rabia / (...) / que mis hermanos puedan hacer de nuevo el amor y la revolución / (...) / que los justos avancen aunque estén imperfectos y heridos / (...) / que la muerte pierda su asquerosa / y brutal puntualidad / pero si llega puntual no nos agarre / muertos de vergüenza / que el aire vuelva a se respirable y de todos / (...) / y nada más CFMB: Ha sido un placer tenerle entre nosotros. Nos encanta su entusiasmo, es contagioso ¿sabe? Sería un privilegio poder contar con usted en otra ocasión. MB: usted sabe / que puede contar / conmigo / no hasta dos / o hasta diez / sino contar / conmigo / (...) / pero hagamos un trato / yo quisiera contar / con usted / es tan lindo / saber que usted existe / uno se siente vivo / y cuando digo esto / quiero decir contar / aunque sea hasta dos / aunque sea hasta cinco / no ya para que acuda / presurosa en mi auxilio / sino para saber / a ciencia cierta / que usted sabe que puede / contar conmigo. CFMB: Señor Benedetti, muchas gracias por sus palabras y su amistad. Feliz año 2000 y siguientes.

Club de Fans de Mario Benedetti. IES Bajo Cinca - Biblioteca Fraga, diciembre de 1999