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Historia del Pensamiento Filosófico y Científico II Reale-Antisieri FRANCIS BACON (1561-1626) Francis Bacon nació en Londres

, el 22 de enero de 1561. Su padre, sir Nicholas Bacon, era Lord Guardasellos de la reina Isabel. Ingresó en la universidad de Cambridge a la edad de doce años y permaneció en el Trinity College hasta 1575. William Rawley, secretario privado, ha escrito una biografía de Bacon, nos cuenta que en la universidad experimentó una pérdida de aprecio por la filosofía de Aristóteles: y no porque el autor careciese de valor sino por la inutilidad del método; al ser la aristotélica únicamente una filosofía apta para las disputas y las controversias, pero estéril de obras provechosas a la vida del hombre; conservó este modo de pensar hasta el día de su muerte.» Aristóteles, para Bacon, fue el símbolo de una filosofía «estéril en lo que respecta a la producción de obras provechosas para la vida humana». Como los estudios jurídicos eran necesarios para la política, en 1575 Bacon entró en el Gray’s Inn de Londres. Enseguida partió hacia Francia en el séquito del embajador inglés sir Amias Paulet. Recibió una pésima impresión de Francia (el rey era un hombre desarreglado; el país estaba corrompido y mal administrado, era pobre). En 1579 regresó a ‘Londres, a causa de la muerte de su padre. Durante el reinado de Isabel no logró avanzar mucho en su carrera política, si bien en 1584 fue elegido miembro de la Cámara de los Comunes, donde permaneció unos veinte años. Entre 1592 y 1601 destaca la amistad entre Bacon y Robert Devereux, segundo conde de Essex, que protegió a Bacon . Tal amistad acabó de una forma trágica, el conde de Essex fue acusado de traición y de insurrección, y Bacon —como experto legal de la Corona— defendió dichas acusaciones. El conde, antiguo favorito de la reina, fue condenado a muerte y decapitado. En 1603, subió al trono Jacobo I, hombre amante de la cultura y protector de intelectuales. Bajo el reinado de Jacobo I la carrera de Bacon adquirió velocidad y brillantez: fue abogado general en 1607, procurador general de la Corona en 1613, Lord Guardasellos en 1617 y Lord Canciller en 1618. Bacon recibió del rey el título de barón de Verulam, y tres años más tarde, el de vizconde de Saint Albans. A pesar de su trabajo y de las ocupaciones y las preocupaciones políticas, Bacon no descuidó su compromiso intelectual, en 1620 publicó su obra más famosa, el Novum Organum que debía substituir el Organum aristotélico. La obra era la segunda parte de un proyecto enciclopédico: la Instauratio Magna, de la cual en 1620 se publicaron, junto con el Novum Organum, la introducción y el plan general. En 1621, la carrera de Bacon se vio interrumpida bruscamente y su fama quedó en serio entredicho. Bacon fue acusado de corrupción ante la Cámara de los Lores. Bacon, necesitó dinero y había aceptado dádivas de una de las partes contendientes en un juicio, antes de emitir su sentencia como juez. Sentencia que emitió al respecto la Cámara de los Lores: «Este Alto Tribunal *…+ sentencia: 1) que el Lord vizconde de Saint Albans, Lord Canciller de Inglaterra, debe pagar una indemnización y una multa de 40 000 libras esterlinas; 2) que debe ser encarcelado en la Torre hasta que el rey lo decida; 3) que se le aparte a perpetuidad de todo empleo, cargo o compromiso del Estado; 4) que sea excluido a perpetuidad del parlamento y no pueda acercarse a la corte.» Sin embargo, a pesar del rigor de la sentencia, la prisión en la Torre de Londres sólo duró unos cuantos días y la multa le fue condonada por el rey. Bacon pudo proseguir sus estudios, pero su carrera había acabado para siempre. Murió el día de Pascua, el 9 de abril de 1626. 4. POR QUÉ BACON CRITICA LA FILOSOFÍA TRADICIONAL Casi toda la cultura tradicional gira alrededor de: Aristóteles, Platón, Hipócrates, Galeno, Euclides y Ptolomeo. En la Redargutio Philosophiarum, Bacon escribe: vuestras riquezas son posesión de muy pocos y que las esperanzas de todos los hombres se hallan confiadas a sólo seis cerebros. Dios nos da almas racionales para que rindáis a hombres el tributo que le debéis a vuestro Autor (es decir, la fe que se debe a Dios y a las cosas divinas), ni ha dado firmes y válidos sentidos para estudiar los escritos de unos cuantos hombres, sino para estudiar el cielo y la tierra que son obra de Dios. Aristóteles, «que ha reducido a la esclavitud a espíritus libres y a ingenios, nunca fue útil a la humanidad». Y sin embargo, «se han establecido prejuicios innumerables y difundido opiniones falsas. Los teólogos han utilizado tal filosofía y han fundado un tipo de especulación en la que se combinan a la vez una y otra doctrina. Los hombres de Estado, considerados hombres doctos, llenan sus escritos y discursos de conceptos derivados de la misma. Las palabras, los conceptos, los preceptos de esta filosofía están tan generalizados que «en el momento mismo en que aprendíais a hablar, comenzabais a beber y a alimentaros con una cábala de errores que no sólo han sido confirmados en la práctica por el uso de los individuos, sino que

ni la riqueza de los tiempos modernos y le faltaba dignidad y nobleza. reconocidos por la naturaleza misma como los más conocidos en sí mismos.se han visto consagrados por las instituciones académicas. los colegios. elemento. el Valerius Terminus (1603). ascendiendo de manera gradual e ininterrumpida la escala de la generalización. al igual que Aristóteles con su dialéctica». substancia. Sobre Platón: Platón fue un político. y así sucesivamente. atracción-repulsión. una filosofía inhábil para el debate y estéril en obras. hasta llegar a los axiomas más generales: éste es el camino verdadero. Hay que recorrerlo si queremos substituir la cultura retóricoliteraria por una cultura técnico-científico. El silogismo consta de proposiciones y las proposiciones. En él no se pueden descubrir buenos «signos». «Dos son. Y que es un hombre que ha construido un mundo a partir de las categorías. Y en la constitución de los axiomas se hallan también caprichos y aberraciones. aunque todavía los hombres no lo han recorrido. La edad en que nació estaba muy cerca de las fábulas. generación-corrupción. controlada de forma continua por los casos de la experiencia. desde los sentidos y lo particular vuela de inmediato hasta los axiomas más generales y juzga de acuerdo a estos principios. Para Bacon la filosofía de los griegos es una filosofía pueril: Los griegos fueron eternos niños. menos aún pesado-ligero. . La polémica en contra de la tradición en el prólogo a la Instauratio Magna y en el primer libro del Novum Organum (1620) donde Bacon lleva un ataque contra la lógica aristotélico-escolástica. y tampoco el ser mismo. no es descubrir consecuencias que derivan de los principios previamente supuestos. porque su ingenio era impaciente e intolerante. denso-tenue. Y es similar aquella filosofía que únicamente sabe parlotear y litigar. sino los principios mismos». 5. POR QUÉ BACON CRITICA LA LÓGICA TRADICIONAL Las ciencias de su época no son capaces de realizar nuevos hallazgos. extrayendo de ellos los axiomas medios: tal es el camino que se sigue comúnmente. de útil aplicación. y sólo dos. e intrínsecos a las cosas mismas». En la filosofía tradicional los axiomas se obtienen de forma indebida. además con su teología corrompió la realidad natural. conceptos que se presentan como auténticas aberraciones «porque no han sido recogidos y abstraídos de los objetos siguiendo un método». creía que su contenido podía obstaculizar su difusión. Otras muchas cualidades suyas son más propias de un maestro de escuela que de un investigador de la verdad». los caminos para buscar y descubrir la verdad. Uno. Para descubrir estos principios fecundos. En la Instauratio Magna escribe «el fin de nuestra ciencia no es descubrir argumentos. ni en las nociones lógicas ni en las físicas. La condena que Bacon hace de la tradición está en el Temporis Partus Masculus (1602). El otro. todas son nociones fantásticas. pero no a la realidad». las diversas órdenes y hasta los gobiernos». «se necesita un método. los Cogitata et visa (1607) y la Redargutio Philosophiarum (1608). y lo que escribió en torno a la naturaleza carece de fundamento. incapaz de ponderar el pensamiento de los demás y ni siquiera su propio pensamiento de obscuro propósito. acción. no son verdaderos conceptos. materia-forma. basándose en la distinción entre potencia y acto. pasión. La lógica tradicional es inútil y perjudicial para las ciencias porque consolidar y transmitir los errores de la tradición. cualidad. estaba escasamente informada e iluminada por los viajes y por los conocimientos acerca de la Tierra: no poseía ni la veneración por la antigüedad. ya fijados en su verdad inmutable. de los sentidos y de lo particular extrae los axiomas. sin jamás engendrar y producir. Bacon no publicó estos escritos. que ha tratado acerca de la materia y del vacío. de palabras que representan nociones. para llegar sólo al final de los conceptos más generales que serán los «principios adecuadamente determinados. «nada hay riguroso. húmedo-seco. precipitado e ilegítimo. La verdadera inducción es la que avanza hacia los principios a través de los axiomata media y que procede con cautela y paciencia. carecía de historia. sino artes. desde unos cuantos casos particulares hasta lo universal o sea la falsa inducción. de la rarefacción y de la densidad. En las nociones de los silogismos de la filosofía tradicional y de la escolástica. No es la lógica la que establece las premisas: el silogismo «es un instrumento incapaz de penetrar en la profundidad de la naturaleza. El silogismo reduce consecuencias desde unas premisas. y hay que obtener los axiomas de forma continuada y por grados. Sobre Aristóteles Bacon se pregunta «si en su física y en su metafísica no oís más las voces de la dialéctica que las de la naturaleza. el Advancement of Learning (1605). Constriñe a nuestro asentimiento. no sólo en la historia y en su conocimiento del pasado y sobre todo en el estudio de la naturaleza.

ni siquiera llegan a rozar la realidad y sólo sirven para alimentar estériles disputas. mezcla su propia naturaleza con la de las cosas. de modo que se vean obligados a renegar durante un cierto tiempo de las nociones y comiencen a habituarse a las cosas mismas». Ante la opinión común se presentan difíciles y extrañas. interpretaciones. son nociones elaboradas con un método equivocado». El saber de su época se halla entrelazado con axiomas que con ejemplos escasos e insuficientes. correspondencias y relaciones que en realidad no existen. Bacon escribe: «El hombre.» 1) Los ídolos de la tribu ( idola tribus»): «están en la misma naturaleza humana y sobre la familia humana misma o tribu. el alquimista y el mago» pero se han ocupado de ello «todos. echando profundas raíces. con condición de que se conozcan sus causas como «el mecánico. Esta labor imprescindible y radical tiene dos fases: la primera (la pars destruens) consiste en desembarazar la mente de aquellos ídolos (idola) o falsas nociones que han invadido el intelecto humano. pueda hacerse sin recurrir a métodos nuevos y aún no ensayados. ¿Cuáles son estos ídolos? «La mente humana se ve sitiada por cuatro géneros de ídolos. «porque al proceder de datos escasos. pero no le proporcionamos al ingenio del hombre una ayuda auténtica. la segunda (la pars construens) consiste en la exposición y la justificación de las reglas del único método que puede volver a poner en contacto a la mente humana con la realidad y que es el único que sirve para establecer un novum commercium mentis et rei. pero no llevan «a nuevos fenómenos particulares». La mente tiene necesidad de tales ayudas. El medio más seguro para expulsar y mantener alejados los ídolos de la mente humana consiste en llenarla con axiomas y conceptos del método correcto que es la verdadera inducción. Sería necio y contradictorio que todo lo que no se hizo. que deforma y transfigura». La lógica silogística es «más perjudicial que útil». Las anticipaciones de la naturaleza son nociones construidas y obtenidas «de un modo prematuro y temerario y que arrancan fácilmente el asentimiento. un instrumento nuevo y de veras eficaz para la consecución de la verdad. y son fecundas. Las interpretaciones de la naturaleza constituyen el auténtico saber: el saber obtenido con el verdadero método. ídolos del foro e ídolos del teatro. Admiramos las fuerzas de la mente humana. bloquean la mente humana que dificulta el acceso a la verdad y continuarían perjudicándonos incluso durante el proceso de instauración de las ciencias. porque «la finura de las operaciones de la naturaleza superan infinitamente a los sentidos y al intelecto». casi misterios de la fe». Bacon distingue entre anticipaciones de la naturaleza e interpretaciones de la naturaleza. respetando su sucesión y su orden. mediante la observación de la cosa o con la actividad de la mente. Bacon se propone «reconducir a los hombres a los fenómenos particulares. las interpretaciones seducen a la realidad. Descubrir dónde están los ídolos es el primer paso. ídolos de la cueva. no sabe ni puede nada más. en la actividad práctica se convierte en regla». La primera función de la teoría de los ídolos consiste en que los hombres tomen conciencia de las nociones falsas que entorpecen su mente y que les impiden el camino hacia la verdad. si los hombres no los combaten. al menos hasta ahora. Entonces el saber del pasado —saber compuesto de anticipaciones— no contribuiría al progreso de las ciencias. no pueden captar de inmediato al intelecto. sólo sirve para «establecer y consolidar los errores que provienen de la cognición vulgar y no auxilia a la búsqueda de la verdad».[El intelecto humano es como un espejo desigual con respecto a los rayos de las cosas. ministro e intérprete de la naturaleza. ya que la ignorancia de la causa impide el efecto. y son «recogidas a partir de datos diversos y muy distanciados entre sí. y que se dan por regla general.» Por lo tanto «coinciden la ciencia y la potencia humana.6. LA TEORÍA DE LOS ÍDOLOS «Los ídolos y las nociones falsas que han invadido el intelecto humano. «El intelecto se imagina paralelismos. hace y entiende en la medida en que haya observado el orden de la naturaleza. comenzando por los fundamentos mismos de las ciencias. con una energía limitada y con escaso éxito». Las anticipaciones seducen al asentimiento. Se puede actuar sobre los fenómenos. Descubrir cuáles son los ídolos ya es un gran beneficio. y a la naturaleza sólo se la puede mandar si se la obedece: lo que en la teoría desempeña el papel de causa. El intelecto humano supone que en las cosas existe «un mayor orden» que el que poseen en realidad. Es necesario llevar a cabo una completa instauración del saber. de inmediato ocupan el intelecto y llenan la fantasía. 7. el matemático. ANTICIPACIONES E INTERPRETACIONES DE LA NATURALEZA En el Novum Organum. Seducen a la realidad y son fecundas porque existe un método que es un novum organum. «El . Los ídolos de la tribu. Las interpretaciones de la naturaleza son resultados de «aquel otro modo de indagar a partir de las cosas mismas en los modos adecuados».

que permite a ingenios menos notables que los antiguos llegar mucho más allá en sus resultados: «También un . proponiendo sistemas filosóficos completamente fantásticos. 3) Los ídolos del foro o del mercado («idola fori»): hay ídolos que dependen de un contacto o del recíproco contacto entre los integrantes del género humano: los llamamos del foro. de la educación y de los hábitos de éste. etc. o debido a los libros que lee o a la autoridad de aquellos a quienes admira u honra. una conjetura o una teoría siempre que se hallen hechos contrarios a ella. 4) Los ídolos del teatro («idola theatri»): «entraron en el ánimo de los hombres por obra de las diversas doctrinas filosóficas y a causa de las pésimas reglas de demostración». en cambio. o porque hayan coloca do en ellas todo su ingenio y se hallan acostumbrado a ellas». lleva todo lo demás a legitimarla y a coincidir con ella. evita la realidad pura y simple. Son «todos los sistemas filosóficos que han sido acogidos o elaborados como otras tantas fábulas aptas para ser representadas en un escenario y útiles para construir mundos de ficción y de teatro». hay que descartar una hipótesis. Si se quiere progreso científico. Los ídolos a través de las palabras son de dos clases: se trata de nombres de cosas inexistentes (por ejemplo. y abstraídos de manera impropia de las cosas.intelecto humano. tampoco sirven todas aquellas definiciones y explicaciones que a menudo emplean los sabios para precaverse y defenderse en ciertos casos». escasos son los que se arriesgan a defender lo que haya de adecuado en la doctrina de los antiguos. y esta deforme e inadecuada adjudicación de nombres es suficiente para conmocionar extraordinariamente el intelecto. es mutable. con perjuicio grave y dañoso. El sentimiento penetra en el intelecto y lo corrompe». El hombre cree que es verdad aquello que prefiere y rechaza las cosas difíciles debido a su poca paciencia para investigar. o a causa de la diversidad de las impresiones. no las poseen. Los sentidos engañadores plantean obstáculos: «la especulación se limita al aspecto visible de las cosas. sin condenar lo que los modernos hayan acertadamente descubierto».).Los ídolos de la cueva «tienen su origen en la naturaleza específica del alma y del cuerpo del individuo. para ajustarse a la opinión del vulgo. esto sucede a causa de la propia e individual naturaleza de cada uno. cuando encuentra una noción que lo satisface porque la considera verdadera o es convincente y agradable. y también en «muchos principios y axiomas de las ciencias que fueron afirmados por tradición. «Las palabras ejercen una gran violencia al intelecto y perturban los razonamientos. lleguen a extrapolarlo. opuesta a la adecuada actitud falsacionista. porque deprime sus esperanzas. basándose en un trozo de saber construido por ellos. pero los nombres se imponen a las cosas de acuerdo con la comprensión del vulgo. o de otros azares fortuitos». sino que padece el influjo de la voluntad y de los afectos. Para recuperar la relación natural entre el intelecto y las cosas. También es posible que. El intelecto se ve llevado asimismo a atribuir con superficialidad aquellas cualidades que posee una cosa que le ha impresionado a otros objetos que. Cada uno posee una cueva o gruta particular. Bacon no pretende ser infiel a los antiguos ni dañar su respetabilidad. se las menosprecia o se las confunde a través de intenciones y se las rechaza. Convierte en sofísticas e inactivas la filosofía y las ciencias». arrastrando a los hombres a innumerables controversias y consideraciones vanas». desconocido para los antiguos. por la soberbia y la vanagloria (…) las paradojas las elimina. para mantener intacta la autoridad de sus primeras afirmaciones. Y aunque sea mayor la fuerza o la cantidad de las instancias contrarias. casi fortuito». la luz de la experiencia. o bien se encuentra desocupado y tranquilo». e imagina que es estable aquello que. el primer móvil. y otros. El espíritu de los individuos «es diverso y mudable. El intelecto humano no sólo es luz intelectual. Algunos se aficionan a sus especulaciones particulares «porque se crean autores o descubridores de ellas. en cambio. y esto hace que las ciencias sean como se quiera. Hay otros «que se ven dominados por la admiración hacia la antigüedad. o bien son nombres de cosas que existen. fe ciega y descuido». pero confusos e indeterminados. por su propia naturaleza.» 2) Los ídolos de la cueva («idola specus») proceden del sujeto individual. Hallamos fábulas en las filosofías actuales o en las «sectas filosóficas antiguas». Se trata de un nuevo método.» En realidad «la vinculación entre los hombres tiene lugar a través del habla. tiende a las abstracciones. la suerte.» Es la errónea tendencia verificacionista. según el ánimo que está ocupado por preconceptos. a causa de su educación y de la conversación con los demás. substituye por supersticiones las supremas verdades de la naturaleza. y falta la observación de lo que hay en ellas de invisible». por el amor y el atractivo de la novedad. en la que se dispersa y se corrompe la luz de la naturaleza. refiriéndonos al comercio y a la relación entre los hombres. «El intelecto humano.

al igual que las hormigas. y a él «sólo le está permitido avanzar primero por una vía negativa. pero en los que el fenómeno —el calor.cojo. de ausencia y de grados. porque quien está fuera de la ruta. en deducir y derivar nuevos experimentos procedentes de los axiomas. y sólo al final —después de un proceso completo de exclusión— pasar a la afirmación». en la que se registran todos los casos e instancias en que el fenómeno se presenta con mayor o menor intensidad. cuando el espíritu se ve libre de las apresuradas anticipaciones de la naturaleza. por lo tanto. «La obra y el propósito de la potencia humana reside en el engendrar e introducir en un cuerpo determinado una nueva naturaleza. o varias naturalezas distintas. Después se pasa a compilar la tabla de los grados (tabula graduum). es necesario establecer cuáles son los caminos o los procedimientos. y la segunda.» El verdadero objetivo de la ciencia y el verdadero método de investigación. por ejemplo el calor. Ante todo. la forma o la esencia de los fenómenos. la investigación de las formas procede de la manera siguiente. a todas las instancias conocidas que coincidan en una misma naturaleza. puede superar a un corredor que se haya salido de su ruta. más se aparta y yerra. Provisto de estas tablas Bacon lleva a cabo la inducción en sentido estricto. A criterio de Bacon. 10. desde pocos hechos particulares —ajustándose a la equivocada tendencia de la mente a elevarse de inmediato hasta los principios más abstractos. su verdadera diferencia. Al proceder de este modo en la búsqueda de la verdad. «pasa muy velozmente por sobre la experiencia y los fenómenos particulares». el investigador debe excluir o eliminar como propias de la forma o naturaleza naturante del calor todas aquellas cualidades que no posee algún cuerpo cálido. es decir. acumulan y consumen. éste es alcanzable si se lleva a cabo un procedimiento investigador en dos partes: «La primera consiste en extraer y hacer surgir los axiomas desde la experiencia. La inducción de Aristóteles sobrevolaría los hechos. el hombre puede ceñirse al estudio de la misma. Realizada la citación. donde se registran los casos próximos. las cualidades poseídas por los cuerpos fríos y las que permanecían invariables ante un incremento del calor. pero de una «inducción legítima y verdadera. partiendo de experiencias muy escasas— «constituye enseguida. 9. Hasta llegar a una «primera vendimia» (vindemiatio prima). ante el intelecto. mientras que la propuesta por Bacon —una inducción por eliminación— estaría en condiciones de asir la naturaleza. es decir. La naturaleza. De acuerdo con las tablas de presencia. o fuente de emanación. Luego se compila la tabla de ausencia (tabula declinationis sive absentiae in proximo). «El objetivo y la función de estas tres tablas consiste en citar instancias ante la presencia del intelecto. . hay que poner en práctica la inducción misma. es decir. cuál es el método mediante el cual resulta alcanzable dicho objetivo. si se halla en el buen camino. conceptos tan generales como inútiles». «debemos citar. si buscamos la naturaleza del calor. «creador e introductor de las formas». El procedimiento por exclusión o eliminación. Dios. de acuerdo con el procedimiento de la exclusión o la eliminación. Según Bacon. o naturaleza naturante. La obra y el propósito de la ciencia humana reside en el descubrimiento de la forma de una naturaleza en particular. cuando se indaga sobre una naturaleza. y «quizás también los ángeles y las inteligencias celestiales».» ¿Qué hay que hacer para extraer y hacer surgir los axiomas de la experiencia? hay que seguir el camino de la inducción. EL OBJETIVO DE LA CIENCIA: EL DESCUBRIMIENTO DE LAS FORMAS Una vez que la mente se ha desembarazado de los ídolos. según le coloque en ambientes diversos o en condiciones particulares. Así. Por «exclusión» o «eliminación» Bacon entiende exactamente la exclusión o eliminación de la hipótesis falsa. desde el comienzo. hemos de compilar una tabla de presencia (tabula praesentiae) . LA INDUCCIÓN POR ELIMINACIÓN Una vez que la mente se ha purificado de los ídolos y que se ha fijado como verdadero objetivo del saber el conocimiento de las formas de la naturaleza. «que es un fuego casi divino». Bacon se internaba por un camino distinto al de los empíricos y al de los racionalistas: «Los que se ocuparon de las ciencias fueron empíricos y dogmáticos. Los empíricos. y no de la inducción aristotélica que es una inducción por simple enumeración de casos particulares. en la que se registren todos los casos o instancias en que se presenta el calor. Esta facultad el hombre no la posee. cuanto más rápido corre. afines a los precedentes. poseen «la facultad de aprehender las formas de manera inmediata por una vía afirmativa y desde el comienzo de la especulación». debe ser analizada y descompuesta a través del fuego de la mente. en nuestro caso— no está presente. En el caso que nos ocupa habrá que prestar atención al variar del calor en el mismo cuerpo. a un primera hipótesis coherente con los datos expuestos en las tres tablas y cribados mediante el procedimiento selectivo de la exclusión. aunque se encuentren en materias muy diversas».

la experimental y la racional. como las arañas. producen por sí mismos su tela. Es semejante la labor de la filosofía verdadera. nuestra esperanza reside en la unión cada vez más estrecha y más sólida de ambas facultades.Los racionalistas. la materia prima que obtiene de la historia natural y de los elementos mecánicos no debe conservarse intacta en la memoria. que no se debe servir única o principalmente de las fuerzas de la mente. Así. transformándola y digiriéndola en virtud de su propia capacidad. La vía intermedia es la de las abejas. sino que el intelecto tiene que transformarla y trabajarla.» . que hasta ahora no se ha puesto en práctica. que obtienen la materia prima en las flores de los jardines y de los campos.