UNIVERSIDAD DE ARTES, CIENCIAS Y COMUNICACIÓN Facultad de Arte, Arquitectura & Diseño.

Carrera de Artes Visuales

Paper sobre textos, El inconsciente óptico y El rostro oculto de las cosas.
ALUMNA 3-A Nivel
GABRIELA PÉREZ

PROFESORA: Andrea Josch CURSO: FOTOGRAFÍA lll 29 de abril de 2012

En el inconsciente óptico y el segundo obturador, Walter Benjamin plantea que “ la mejor intuición de los potenciales de una forma artística naciente se daba siempre entre aquellos que más se alarmaban de su aparición, para advertir contra ella como catastrófica y temible. Es exactamente esto mismo lo que le ocurrió a la fotografía cuando se dio a conocer frente a la sociedad, tal cual afirmo Baudelaire en 1859 “ si se permite a la fotografía suplir al arte en alguna de sus funciones, bien pronto la habrá suplantado o corrompido por completo, gracias a la alianza natural que encontrará en la estupidez de la multitud. (...) Es pues preciso que vuelva a su verdadero deber, que es el de servir como criada a las ciencias y las artes”. Muy por el contrario fue lo que ocurrió con la fotografía luego de su aparición. No fue sino después de la aparición de las vanguardias, donde a mi parecer, la fotografía pudo desplegar toda su potencialidad y desarrollo en cuanto a la producción de significados y a su capacidad de poner en conflicto los estipulados referidos a la producción artística y producción de la realidad que se manejaban en ese entonces. Tomando en cuenta que fue luego de la aparición de la vanguardia que comenzó una crítica directa a la representación, donde antes se consideraba que la autenticidad de la “obra de arte” se debía a la relación con su reproducción original, que solo existía una pieza única e irrepetible, y una relación a través de ese original con un aquí y ahora. Es esta “reproducción original” la que la fotografía pone en juego trayendo consigo una forma de “reproducción mecánica” dada por su mismo medio y que disuelve la idea de tener una pieza única creada por el artista, ya que por su reproducción mecánica es posible obtener un número infinito de copias de una pieza y que tendrá la misma información que la original. Es a causa de esta situación que la obra de arte pierde la famosa “aura” que durante siglos había regulado la experiencia artística. La capacidad de reproducción que a planteado la fotografía a guiado al arte a otros desplazamientos, donde por ejemplo ya no es tema la forma de hacer la obra de arte, sino que debido a la capacidad de reproducir la obra en un número infinito de copias nos lleva a reflexionar sobre su distribución y recepción social, ahora la importancia de la obra de arte recae en la forma por la cual es distribuida y mostrada al público en general, ya que según Benjamin “ la obra no acontece ya en algún lugar preservado de la mirada general, sino precisamente en el lugar de su recepción”. La fotografía también plantea dos situaciones que son provocadas por la forma en que la fotografía trabaja para generar y producir la obra de arte, que son el inconsciente óptico y el segundo obturador. El inconsciente óptico se refiere a la capacidad de la fotografía por la cual el ser humano es capaz de percibir elementos que se encuentran dentro de la fotografía que no había sido capaz de percibir al observar la cosa o las cosas que la cámara fotografío. Esto se debe a que el ser

humano se relaciona con las cosas en un tiempo determinado y la fotografía lo que hace es fragmentar ese tiempo a través de la captura y luego de ser fotografiado se vuelve invisible, deja de estar, de permanecer, por esto no deja de ser increíble que el acontecimiento se pueda fotografíar sino que, en realidad, sólo ello pueda ser fotografiado. En cuanto al segundo obturador, la fotografía no solo toma una parte de un acontecimiento pudiendo luego ser reproducido un millón de veces y a causa de esto realmente dejar de permanecer y volverse invisible, sino que además la fotografía cuenta con la posibilidad de reordenar los materiales capturados por medio de las modernas tecnologías visuales, como el computador o el fotomontaje o collage análogo, y lograr una recomposición de los fragmentos o elementos dentro de la fotografía llegando finalmente a una deconstrucción de la imagen en sí, logrando darle un “sentido otro” que desenmascaran el orden de las relaciones de lo real. Por lo que podríamos decir que el segundo obturador es el computador o el medio por el cual a la fotografía se puede intervenir otorgando un nuevo significado. Es a través de este nuevo significado otorgado por el artista a través de estos medios a la fotografía que es posible referirse a la capacidad de desvelar el verdadero rostro de las cosas que posee el arte. Donde es posible encontrar que en el texto se afirma que el “artista lucha por revelar lo que las cosas son y que el arte logra a veces sacar a la luz el rostro oculto de las cosas”. Este nuevo significado encontrado a en las fotografía no solo se puede llevar a cabo a través de las tecnologías varias que existen, sino también a través de las relaciones conceptuales entre forma y contenido, donde el espectador es el responsable de decodificar los elementos entre los que se produce la traslación conceptual de la fotografía. Junto con estas relaciones conceptuales entre forma y contenido, también el montaje y la escenografía juegan un papel fundamental en el proceso de incluir nuevos significados. Por ejemplo, el uso de fondos homogéneos, descontextualizar a los objetos o sujetos de su ambiente cotidiano y natural e insertarlos en un mundo lejano. Es a partir de estos acontecimientos que los objetos o sujetos son capaces de establecer relaciones con el resto de las cosas y revelar su esencia más profunda, esa que habitualmente ocultan. Sin embargo este encuentro de nuevas relaciones entre los objetos y la revelación de su esencia oculta, a mi parecer, solo es posible establecer su validez por medio de la sospecha que los objetos son en el fondo creaciones ficticias de la que es responsable el poder de la imaginación.

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