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Este bosque transmitía paz, tranquilidad, necesidad de sentarse y observar

cada movimiento de cada una de las hojas de todos los árboles, al internarse
en lo mas profundo de éste se puede sentir el fluir de la sangre; el momento en
el que pasa y entibia nuestro cuerpo, las noches eran mas hermosas de lo que
las puedo describir, no podrían al menos imaginar cuanta luz, cuantas estrellas,
cuanto silencio y ruido se pueden percibir alternadamente, simplemente era el
lugar perfecto para habitar, la descripción que pueda hacer está de mas.

Alberto es un hombre bien parecido, no sabría decir si es guapo, mi concepto
de guapo es diferente al de los demás, vive en un bosque en el lugar más
recóndito de éste, pasa las noches en una cabaña y los días pescando en una
laguna cercana a la cabaña donde vive.

Uno de los días en los que se encontraba a la orilla de la laguna pescando un
hermoso pez dorado recordó cual fue su sensación al pescar por primera vez
en su vida, se dio cuenta de que no sintió esa emoción que lo embargó la
primera vez, ya no se admiró de la belleza que se encontraba en el color del
pez ni de lo hermoso que era al sol, se percató de que ya no disfrutaba su
estancia en el bosque ni sus actividades diarias pues se habían convertido en
sólo eso “actividades diarias”; ¡su vida era tan monótona!, no disfrutaba la vida,
había perdido esa “chispa” que la hacía ser vida, después de analizar largo rato
terminó por preguntarse ¿Qué es la vida? ¿Cómo va a saberlo si a sus 26 años
toda la “vida” se la ha pasado internado en un bosque? Es así como decide
conocer y saber qué es y se muda a la ciudad.

Para alguien que ha pasado la mayor parte de su vida en un bosque es muy
difícil sobrevivir en una ciudad, y Alberto no fue la excepción, la ciudad lo
absorbió, el ruido lo trastornaba, no era lo mismo levantarse en las mañanas y
respirar el olor de la naturaleza que levantarse y respirar el olor de la gasolina
quemada, asomarse a la ventana de la habitación de un cuarto de hotel y
encontrarse con montones de anuncios, lo extraño es que a pesar de esto
Alberto no regresaría jamás al bosque. En la ciudad tuvo que adaptarse a los
horarios, al ajetreo, conseguir un trabajo si no estable al menos que le
permitiera vivir al día.

Con el paso de los días, después de todo el trabajo que le costó adaptarse a
una sociedad; costumbres, tradiciones, leyes, etcétera, las cosas comenzaron
a ser más difíciles cada vez. Conoció a muchas personas, algunas lo ayudaban
otras creían que lo hacían, tuvo un grupo de amigos entre estos Grecia, una
buena amiga que con el paso del tiempo llego a ser como su hermana.

Grecia tenia unos meses mas que él de edad, ella había vivido toda su vida en
la ciudad, era una persona sumamente feliz, había aprendido a sobrellevar la
sociedad y lo que para ésta estaba bien o mal, ya no tenía el problema al que
se enfrentaría Alberto y que ésta tendría que ayudarlo a superar. Grecia no
tenía ninguna clase de problemas a excepción de su situación económica, la
que jamás había sido un problema hasta el momento en que se dio cuenta de
que se necesita completamente para todo, ella lo sabía pero nunca le había
hecho tanta falta como el día en que decidió irse de su casa para comenzar a
vivir bajo sus propias normas.

Esta idea de salirse de su casa es poco parecida a la decisión que tomó Alberto
de “conocer la vida” descubrió que para poder ser realmente como ella era
tenia que alejarse de su familia para dejar de ser influenciada por las llamadas
“reglas de la casa” y poder conocerse completamente bien, aunque ahora sabe
que para conocerse a sí mismo se necesita hasta el ultimo día de nuestra vida,
(lo comprende cada vez que se impresiona de algo nuevo que no sabía de ella
misma).

El día que decidió salirse de su casa tras descubrir que sus acciones eran
“motorizadas” se vio de pronto a la intemperie, giró la cabeza y observo un
montón de personas, algunas mujeres de la vida galante un vago en la banca
de un parque y así notó que no tenía a dónde ir, aún siendo así, no le importó,
eran mas sus deseos por salir al mundo y conocerse a sí misma que el razonar
que iba a hacer ahora que las únicas reglas que tenía que obedecer eran las
de ella, o al menos eso creía, ya que después de esto capto que no eran sus
reglas las que tenia que seguir solamente sino que ahora seguiría las reglas
que rigen a toda la sociedad, pero a esto le sumaria tener que estar a la
expectativa pues apenas ajustaba la mayoría de edad y estaba sola en la calle
y el techo de su vivienda era el cielo oscuro.

Tras este día ha tenido que enfrentarse a varias crisis económicas, ha pasado
días sin comer y muchas veces le han tenido que comprar sus amigos de
comer o beber cuando definitivamente no ha tenido dinero ni siquiera para sus
necesidades primarias.

A esto se enfrenta la mayoría de las personas de hoy en día pero para ella es
insoportable vivir de lo que le regalan muchas veces, y siente su problema el
peor del mundo, pero a final de cuentas todos creemos que nuestros
problemas son los más terribles.

Grecia compartió con Alberto muchos momentos, le mostró como era la ciudad,
le enseño a escuchar buena música, en los mejores y peores momentos
bebieron juntos, cuando estuvo preparado para hacerlo fumo ganja con ella,
quien le enseño a disfrutarla y no sólo a fumar por fumarla, a desarrollar la
capacidad de notar como sus sentidos se intensifican, lo ayudo a descubrir que
no es una droga si la utilizas con inteligencia, lo enseñó a leer, a escuchar; pero
escuchar de verdad y con atención, a utilizar la risa solo cuando esta fuese
necesaria para no verse patético, etcétera.

Grecia le presentó a toda su familia a Alberto que ya era como su familia pues
desde un principio congenió muy bien con ella, pero Alberto tomo especial
interés en su prima Inés de la que se enamoró.
Inés era una joven varios años mayor que él y a decir verdad no era nada
guapa pero cuando el la conoció se dio cuenta de que eran iguales, gustaban
la misma música, el carácter que tenían era muy parecido, disfrutaban las
mismas cosas, y sus inclinaciones eran las mismas, lastima que ella tenía eso
que hacía que Alberto perdiera el habla al verla, cuando estaba con ella
simplemente no podía decir nada, no tenia ideas que expresar, o las tenia pero
no las podía organizar para poder exteriorizarlas, y a esto le debe el jamás
haberle podido decir cuanto la quería ni cuan importante era en su vida y en
sus ideas su presencia.

Inés llegó a su vida para cambiarla, sin siquiera haber dicho o hecho algo
cambió su manera de pensar, ahora ya tenía algo por lo cual despertar, alguien
a quien querer mucho, pero seguía sin poder exteriorizar las inmensas ganas
que tenia de estar con ella y toda la admiración que sentía hacía su persona,
para el simplemente era la mujer perfecta; la mujer que lo enseñó a creer en el
destino después de una larga y extensa platica acerca de éste.

En una ocasión, en el cumpleaños de alguno de sus amigos coincidió Alberto
con Inés, toda la noche platicaron, este, se podría decir que fue el momento
cumbre, pues aquí fue cuando el se perdió por completo en la mirada y
personalidad de Inés. Había dos sillas, música de fondo, y ellos dos platicaban
de mil y un temas, aunque la mayoría de las palabras venían de ella era como
la idea de ambos pues aunque el no dijera nada pensaba exactamente igual
que ella. Bebían ron, otra de las cosas que tenían en común; el ron les
fascinaba a ambos aunque la mayoría pensara que solo era “agua con azúcar”.
Pasaron horas tirados en el césped mirando el cielo, aunque esto suene a una
verdadera tontería todas estas horas que pasaban en el césped las ocupaban
pensando en ¿Qué es lo que hay cuando se termina el espacio exterior?, ellos
sabían que el espacio o el universo eran infinitos, pero pasaron el tiempo
tratando de saber como sería a dónde termina el infinito o espacio exterior, y
así es como se tomaron interés, es increíble que una pregunta lógica o sin
respuesta pueda llegar a unir varias mentes.

En esta ocasión fue cuando Alberto experimentó la increíble sensación de tener
sus manos entre las de Inés, simplemente es imposible expresar como fue su
sensación; fue maravilloso, y no podía creer como es que un hecho tan
pequeño y sencillo como éste le haya cambiado la vida, comprendió esa
famosa frase de telenovela “se detuvo el tiempo ante nosotros” y es que ahora
la podía entender, ya había sentido esa increíble y maravillosa sensación de
cuando el mundo se detiene e increíblemente avanza todo tan rápidamente,
menos nosotros; es como ir en contra del tiempo. Después de esto, calló
perdido, ya nada era igual.

Pero Alberto seguía sin poder confesar ni una sola palabra a Inés, así dejaron
de frecuentarse y después de algunos meses cuando el había decidido que no
la tendría toda la vida y que lo mejor sería hablar pasó algo completamente
desafortunado, ella había encontrado a alguien, aunque también le agradaba
Alberto encontró quien le cambiara la vida así como ella se la cambió a él y
cuando el se enteró su mundo se desvaneció, no sabía porque es que no había
hablado antes si tantas eran sus ganas de estar con ella. El tiempo pasó y aún
tenía esperanzas de que ella “recapacitara”.

La vida siguió su curso y un día encontró Alberto a Esteban con quien pareciera
como si se conocieran de toda la vida, desde este instante sabrían que ellos
iban a ser los mejores amigos del mundo, vivieron muchas cosas juntos y
prometieron hacer otras tantas era como si uno fuera nada sin el otro y
viceversa. A lado de Alberto, Esteban era un adolescente, pero esto no impedía
que ellos hicieran y deshicieran todo a su manera, la vida compartida entre dos
personas solía ser más fácil de lo que era para una sola. Juntos descubrieron
lo que supuestamente sería la mejor relación, pues jamás habían conocido a
alguien parecido al otro.
En este tiempo fue cuando Alberto se enteró de que ya era demasiado tarde
pretender decirle la verdad a Inés, pues Grecia le hizo llegar la noticia de que
Inés se casaría, en este instante Alberto sintió que el mundo se vino abajo, la
razón que tenia de despertar ya no existía, todo se había desvanecido, y es
cuando mas comprendió que el destino lo decide todo, y que todo lo que
sucede, sucede por una razón.

Los caminos de Alberto y Esteban parecían ser paralelos, hasta que llegó un
día en que su amistad se “terminó” tras una traición que pudo más que la
supuesta amistad que ya llevaban. Esteban tenía una novia; Jimena a la que
había conocido gracias a una reunión que había organizado Alberto con uno de
sus amigos, salieron después de algún tiempo y aunque solo salieron un par de
veces decidieron comenzar una relación a pesar de que no tenían
absolutamente nada en común, y así transcurrió el tiempo, Esteban ya no era
feliz, no tenía nada que hacer con ella, no tenían nada de que hablar ni mucho
menos que hacer, a diferencia de Alberto y Jimena que podían platicar horas
sin terminarse las cosas que tenían en común, que así como con Inés gustaban
las mismas cosas le pasaba con Jimena.

En una ocasión fueron Alberto y Jimena a Cuautla, pues ahora eran muy
buenos amigos, en Cuautla platicaron, en todo el camino no pararon de hablar
de música, películas, televisión, intereses personales, etcétera y Alberto entró
en crisis, pues ahora se había “enamorado” por enésima vez en su vida pero
no de cualquier persona, ahora estaba enamorado de la novia de su mejor
amigo, y no solo era eso, sino que aparte de esto sabía que algo pasaría en
este viaje, pues había notado en los ojos de Jimena algo distinto, había notado
que no era el único que sentía esa confusión, pasó el rato y después de
algunas copas y cigarrillos surgió todo como de la nada, tan solo en el instante
en que Jimena recargo su cabeza en el hombro de Alberto ya se notaba que
algo pasaría, después de un rato estaban los dos solos, bebidos, y bajo el
efecto que les produjo a ambos el haberse conocido mejor, ahora ambos tenían
miedo pues sabían que aunque intentaran que las cosas no sucederían así, así
pasarían, he aquí otra situación a la cual aplicar lo que Inés le había enseñado
a Alberto acerca del destino, entraron a una habitación, se recostaron en una
de las camas y de nuevo tuvieron tiempo a solas para hablar de todo lo que
tenían en común, después de un rato no tan largo, no puedo describir como fue
que comenzó pues ni siquiera ellos lo saben pero de un momento a otro las
palmas de Jimena estaban entre las palmas de Alberto, y ellos se miraban
fijamente, en este instante sin saber cómo, empezaron a besarse, la tarde se
estaba extinguiendo, aún no terminaban de darse cuenta de todo lo que ya
estaba sucediendo, aunque se detuvieron a pensarlo ellos solo querían ser vivir
este momento y continuaron besándose, luego de esto, de pronto sintió Julieta
una mano que recorría todo su cuerpo, y pasaba por todas las zonas que
jamás nunca nadie había tocado. Descubrieron juntos la zona en el cuerpo de
Jimena dónde ella pierde la razón, dónde se olvida de todo su alrededor y llega
al punto en dónde podría explotar de placer. Así fue como descubrió
sensaciones que jamás había sentido. Se quitaron la ropa, conocieron su
cuerpo. Alberto no quería que la noche terminara, tenía miedo de que al otro
día fuera todo como era antes, de que a Jimena se le olvidara todo lo que
había sucedido en esa noche.

Aunque algo que le dolió mucho a Alberto fue el hecho de que en la noche
Jimena le recordara que Esteban era su mejor amigo, y que lo que estaban
haciendo estaba mal, no porque no lo supiera sino porque en lugar de
disfrutarse creyendo que sería la ultima vez que sucedería esto Jimena
pensaba en todo lo contrario, y tal vez ni siquiera disfrutaba nada aunque
Alberto estuviera pasando una de las mejores noches de toda su vida si no es
que la mejor y tratando de hacerla pasar de igual manera; una de las mejores
noches de su vida.
El problema no fue este, sino que al regresar al Distrito Federal ya se tenía que
enfrentar Alberto a su amigo Esteban, pues si quería “salvar” lo que era su
amistad tenía que hablar con la verdad y decirle tal cual habían pasado las
cosas. Al llegar al Distrito Federal, en seguida recibió una llamada de Esteban
para saber cómo le había ido, pues le alegraba mucho el hecho de que ya
había regresado su mejor amigo para continuar aventuras y seguir haciendo
promesas. Alberto no tenía palabras para expresarle a su amigo cuanto lo
quería ni mucho menos podía verlo a la cara así es que no tuvo otra opción
mas que decirle todo y explicárselo de manera que lo pudiera entender lo mejor
posible aunque le costara demasiado trabajo hacerlo, pero al final de cuentas si
las cosas ya habían sucedido ahora solo le quedaba sincerarse con Esteban y
aceptar el error pero al mismo tiempo tratar de que Esteban aceptase la
decisión de Alberto.

En el momento en que Alberto le explico todo a Esteban, Esteban sintió que el
mundo se venía abajo, y que todas esas promesas y cosas que habían hecho
no le habían importado a Alberto, trató de comprender y hacer lo que le
correspondía como mejor amigo de Alberto; le dijo que si el era feliz que
entonces no tenía ningún problema pues lo que el más quería era que el fuera
feliz, si Alberto lo era, entonces el lo sería también.

Supuestamente aquí seguían siendo los mejores amigos del mundo pero
surgieron problemas y discusiones que terminaban en el mismo tema siempre;
la traición de Alberto, ahora ya no era lo mismo de antes pues se distanciaron.

La vida que llevaba Alberto cada vez estaba más unida a la de Jimena, aún
salían y aún no se agotaban los temas de conversación, eran como hechos
para estar juntos, comenzaban a creer en la mitología de los andróginos.

Al par de la perfección de la relación de Alberto y Jimena había problemas,
pues Esteban no dejaba ser feliz a su supuesto amigo, pues cada que le
repetía que lo único que quería era que fuera feliz, no hacía mas que
demostrarle a Alberto que como amigo era mucho mejor que el, y había
cumplido con su parte al comprenderlo y aceptar su relación pero que ahora
faltaba que Alberto cumpliera con la suya y dejara a Jimena para darle la
importancia que merecía la amistad de Esteban y no hacerla a un lado por el
cariño de una mujer que tal vez pasaría pronto.

Y es que a Alberto le había ido realmente mal conociendo a nuevas personas,
siempre que conocía a alguien solo era para sufrir, y hasta antes de conocer a
Jimena seguía sufriendo por el suceso de la boda de Inés que le dolía como si
justamente hoy hubiera recibido la noticia, no sabía que hacer para aguantar el
coraje contra sí mismo, pues aún le pesaba el hecho de haberla perdido por
indecisión, y por no haber tenido el valor de decirle cuan importante era, ahora
tenía que aguantar que ella ya estuviera con alguien mas que no era el y
casada, cada vez que lo recordaba su mundo se volvía a venir abajo y su
estado de animo cambiaba drásticamente.

La relación de Alberto y Esteban cada vez decaía más, ya no podía ser nada lo
mismo, ahora eran cosas y situaciones tan pequeñas e insignificantes por lo
que tenían problemas, se alejaron demasiado y aunque intentaron que no fuera
así y hablaron muchas veces para tratar de arreglar las cosas era imposible, su
amistad que tanto presumían de ser la mejor del mundo se había terminado,
para uno pudo mas una mujer q la amistad misma y para el otro fue mas
importante la traición tan “asquerosa” que había cometido el amigo que su
amistad supuestamente tan importante.

Alberto al fin descubrió lo que es ser feliz, pero entonces lo piensa tan bien que
llega a la conclusión de que no lo es porque en realidad el sea feliz sino por
que ahora tiene a Jimena, y cree que es patético que su felicidad dependa de
la presencia de alguien en su mundo, o de lo que alguien mas haga o deje de
hacer por el.
Entonces trata de analizar la situación, descubre que la libertad que anhelaba y
comenzaba a ganar la perdió en el instante en que encontró a Jimena, y la
quiere de regreso, pero al mismo tiempo quiere tener a alguien como Jimena a
lado, es así como decide que por mucho que quiera a Jimena tiene que
separarse de ella para poder estar bien y tener la libertad que había buscado
desde hacía tiempo.

Su relación con Jimena cada vez era mejor, lo hacía muy feliz pero mientras
mas feliz era mas quería dejarla para aprender a buscar y ser feliz por si solo, y
decide que no puede dejar pasar mas tiempo, es momento de terminar su
relación con Jimena para empezar a buscar su propia felicidad, con el tiempo
cuando nuevamente es libre y ha regresado a su vida de antes, trabaja solo
para sí mismo, tiene una vida, regresa a formar parte de su mundo su buena y
vieja amiga Grecia, de quien se aleja un tiempo con el mismo propósito con el
que se alejó de Jimena.

Al final cuando tiene la libertad que deseaba tener sigue sin ser feliz, le hace
falta la amistad de su amiga Grecia la compañía y hermandad de Esteban la
presencia de Jimena y la tranquilidad de su bosque entre otras cosas. Es así
como concluye que la libertad que deseaba era demasiada, se dio cuenta de
que cuando la libertad se excede se convierte en soledad y nosotros nos
convertimos en abandonados. Descubrió que la felicidad te la dan las personas
que te rodean, no se puede conseguir solo y obtenerla desde a dentro de
nosotros, todo nuestro mundo depende del mundo de alguien más, para ser
felices se necesita de algo que provoque en nosotros una sensación de placer.

Todo esto que descubrió, lo aprendió demasiado tarde, ahora ya había perdido
una amiga, un “hermano”, la mujer que le enseño que era ser feliz y su
preciosa cabaña en el bosque, y después del tiempo perdido todavía le
quedaba la otra mitad de la vida para arrepentirse de todo lo que había perdido.