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Georg. W.F.Hegel EL DEVENIR DEL CONOCIMIENTO O DE LA CIENCIA " Este devenir de la

Georg. W.F.Hegel

EL DEVENIR DEL CONOCIMIENTO O DE LA CIENCIA

" Este devenir de la ciencia en general o del saber es lo que expone esta fenomenología del espíritu. El saber en su comienzo, o el espíritu inmediato, es lo carente de espíritu, la conciencia sensible. Para convertirse en auténtico saber o engendrar el elemento de la ciencia, que es el mismo concepto puro de ésta, tiene que seguir un largo y trabajoso camino"[1]

Hegel

PRESENTACION

Los grandes puntos por los que se guía el texto de la introducción son: El problema de la naturaleza misma de la fenomenología y qué busca Hegel en la fenomenología?.

Como bien lo dice el profesor Pérez Mantilla, desde la muerte de Hegel se ha planteado el

problema y

nuevamente se ha puesto sobre el tapete en Alemania

y en Francia y son

numerosos los artículos que se han producido al respecto.

El problema puede plantearse dentro de la misma fenomenología, precisamente estudiando la misma introducción, la fenomenología como sistema; el problema surge de ahí.[2]

Otro problema dentro del orden cronológico es el

método de la

fenomenología. Para la

filosofía Hegeliana el verdadero método es el que se adapta al movimiento mismo del contenido, se puede decir que toda la fenomenología, en cierta forma, es contenido, es puro método. En la fenomenología resulta una forma interesante, ya que Hegel pretende resolver

de una manera completamente nueva un viejo problema filosófico que hasta él mismo se había planteado de alguna manera.

CRITICA A LA TEORIA DEL CONOCIMIENTO COMO INSTRUMENTO

Hegel comienza con hacer una crítica a la teoría del conocimiento de Kant, que presupone una concepción del conocimiento como instrumento, como dice Kant en el prólogo de la Crítica de la Razón Pura, que hay tantas tendencias que no podemos decir cual es la verdadera, por eso no sigamos ese juego, esa danza de construcción y más bien asegurémonos mediante examen de la razón y luego podemos hablar.

Hegel no está negando la teoría del conocimiento, ya que por ese camino no vamos a poder conocer la realidad, al aplicar un instrumento al objeto que voy a conocer, (sea como medio) lo voy a conocer tal como es para mí, como me parece a mí, tal como lo estoy observando (Telescopio, microscopio), ya sea un instrumento activo o pasivo su luz me llega refractada. “La aplicación de un instrumento a una cosa no deja a ésta tal y como ella es para sí, sino que la modela y la altera”[3][4]

Kant podría decirle: -De acuerdo, yo sostengo que hay que conoocer una crítica al conocimiento, si el resultado es que no podemos conocer la cosa en sí, no podemos conocer la realidad tal y como es en sí, podemos conocer una verdad relativa, como resultado de una exigencia filosófica crítica - "Como crítica del entendimiento y de la razón en su uso hiperfísico, propia para descubrir la falsa apariencia que encubre sus vanas pretensiones y para sustituir su ambición desmesurada de hallar el conocimiento y extenderlo por leyes trascendentales, con un juicio que se limita a comprobar el entendimiento puro y a

prevenirle de las ilusiones sofisticas"[5]. Kant le diría: Estamos completamente de acuerdo. "Del ser humano es propio poder pensar lo que no se puede conocer" [6]. En este terreno tanto Kant como Hegel, tienen la razón.

Hegel quiere hacer una objeción mucho más fuerte. Si no podemos conocer la realidad, entonces cualquier procedimiento que nos lleve a ella lo rechazo. Está sería una posición fácil y dogmática, y agrega que todo este trabajo que se da en ese sujeto cognoscente, no deja de ser trampas que usan para poder apoderarse de la verdad. “Salió bien armado a cazar el absoluto y resulta que ese absoluto hacía rato lo estaba siguiendo, estaba detrás”.[7]

EL DEVENIR DE LA CIENCIA

La ciencia para Hegel no es verdad, porque él sólo reconoce una: la verdad del absoluto. Sostiene que en el mismo dominio del saber habría una verdad conflictiva, que no es del absoluto y este es un problema serio. Nunca podríamos conocer la realidad tal y como es en sí, pero Hegel da una razón de porque se llegó a ese resultado.

Se llegó porque el proceder o el planteamiento mismo de ese resultado presupone un montón de cosas que no han sido demostradas, sobre todo en una filosofía crítica. Hegel le dice a Kant: -Yo soy más crítico que usted, porque usted no puede aceptar la verdad, porque usted no somete a crítica todas las suposiciones que le serían útiles para encontrarla -.

“En realidad, este tema presupone como verdad, apoyado en ello sus reparos y sus conciencias, no sólo algo, sino incluso que habría que empezar por examinar si es verdad o no. Da por supuestos, en efecto, representaciones acerca del conocimiento como un instrumento y un medio, así como una diferencia entre nosotros mismos y ese conocimiento; pero, sobre todo , presupone el que lo absoluto se halla de un lado y el conocimiento del otro, como algo para sí y que, de lo absoluto, es, sin embargo algo real, presupone, por tanto, que el conocimiento, que al ser fuera de lo absoluto es también indudablemente, fuera de la verdad, es sin embargo verdadero”[8].

Hegel al respecto dice: Yo sostengo contra esto completamente todo lo contrario “Sólo lo absoluto es verdadero sólo lo verdadero es absoluto” no hay separación entre el ser y el pensar, el conocimiento no es algo externo a la realidad misma, no puede haber alguna verdad que no sea

de lo absoluto, pero al estar por fuera de verdad,

lo absoluto, está indudablemente fuera de la

sin embargo es verdadero; mismo.

el temor a errar, es el

temor a la verdad, lo cual es el error

Es importante aclarar que, la noción de presupuesto de

Hegel es distinta a la noción de

presupuesto de la filosofía tradicional (crítica). Curiosamente Hegel dice que todo tiene que estar presupuestado “El resultado es lo mismo que el comienzo simplemente porque el comienzo es fin”.[9]

Es bueno decir, que Hegel en su afán por criticar la Teoría del Conocimiento de Kant no logra mucho.La consigna de Hegel : “Que sólo lo absoluto es verdadero o sólo lo verdadero es absoluto” es una consigna de cuartel para lo cual va a tratar de someter a una demostración o discusión desde el principio para quitarle ese carácter absoluto, dogmático. Toda la fenomenología va a tomarse el trabajo de probar el saber absoluto, probar la verdad que es abstracta y someterla a la prueba de la razón.

Como no puede retroceder a una etapa superada por Kant, Hegel va a tratar una nueva manera de hacer crítica del conocimiento y para su efecto hace una crítica al saber inmediato de lo absoluto

o al querer que se puede comenzar con la verdad del saber absoluto. Sin asegurar que eso se puede

alcanzar, sin someternos a nosotros mismos a una prueba, quiere demostrar la manera de lograrlo, no dogmáticamente, y este es el enigma.

Se trata de encontrar la vía de acceso que permita un saber de lo absoluto, porque la conciencia natural (inmediata) que está sumida en la no verdad, también tiene un derecho de ser poseedora de la verdad.

Esta vía de acceso a manera de introducción de lo absoluto, no puede estar por fuera de lo absoluto, si lo estuviera, estaría partiendo de la posición Kantiana que él rechaza, y no obstante, estando por fuera de la Kantiana se debe lograr alcanzarla para que sea ciencia.

Desde esta perspectiva, la fenomenología para Hegel es una ciencia, entonces vamos a tener que hacer aquí la exposición del saber que aparece. La fenomenología es la exposición del saber que aparece, se trata de llevar al hombre de sentido común a pensar filosóficamente, partiendo de su postura natural ante el mundo, fundar una ciencia filosófica nueva (la fenomenología) para resolver el problema de cómo se conoce la verdad.

La expresión que aparece, no es el saber absoluto en cuanto aparece como saber absoluto, que está implícito en ese saber que aparece “dentro del fenómeno del mundo”. Para nosotros, no hay cosa en sí que apareciera si no fuera para nosotros, no hay separación entre verdad y error.

CAMINO DE FORMACION DE LA CONCIENCIA

La conciencia no tiene por qué estar en posición de esa ciencia (concepto y realidad); tiene derecho a exigir que la ciencia le tienda una especie de escalera para ascender o tener acceso al saber absoluto: "Esta necesidad hace que este camino hacia la ciencia sea ya él mismo ciencia y sea, por ello, en cuanto a su contenido, la ciencia de la experiencia de la

conciencia".[10]

El camino que recorre la conciencia natural (inmediata no filosófica) progresivamente hasta llegar al saber absoluto, pero cual será el método que usará Hegel?.

La ciencia al comienzo es también una apariencia y sólo puede hacerlo volviéndose en contra de ella. La ciencia es lo contrario de la conciencia inmediata, la filosofía aparece como la conciencia inmediata, como un mundo al revés.

“Así, pues, la ciencia tiene que encargarse de unificar ese elemento no filosófico con ella misma, o tiene más bien que hacer ver que le pertenece y de que modo le pertenece. Carente de tal realidad, la ciencia es sólo el contenido, como él en sí, el fin que no es todavía, de momento más que algo externo; no es en cuanto espíritu sino en cuanto a sustancia espiritual. Este en sí, tiene que exteriorizarse para sí mismo, lo que quiere decir, pura y simplemente

que él mismo tiene que poner la autoconciencia como una con él”.[11]

La conciencia tiene derecho a que la misma ciencia, a que el mismo saber absoluto se manifieste en lo contrario de ella, en una apariencia, en una conciencia inmediata, o si no se quedaría haciendo una cosa inmediata que no se ha manifestado, sustancia que tiene que verse sujeto. El absoluto tiene que ser capaz de pensarse a sí mismo, pasar por la prueba de la revisión para poder ser absoluto en verdad en forma real.

Hegel está

estableciendo una tensión entre esencia y apariencia, saber que aparece y saber

fenomenal. Veamos nuevamente a Hegel:

“ Ahora bien como aquel sistema de la experiencia del espíritu (fenomenología) capta solamente la manifestación de éste (saber que aparece), parece como si el progreso que

va desde él hasta la ciencia de lo verdadero y que es en la figura de lo verdadero, fuese algo puramente negativo, y cabría pedir que se eximiera en lo negativo, como él o falso exigiendo de ser conducidos directamente y sin más a la verdad, pues ¿Para que ocuparse de lo falso ? ”.[12]

Es el mismo problema expuesto desde otro punto de vista, la necesidad de que la verdad salga de la no verdad. Lo que demuestra “que el método de Hegel” para conocer la verdad es más afín al método de Platón que al de Kant. En Kant hay una idea de una unificación de la verdad a través de un sujeto trascendental que es el fundamento de las condiciones de la posibilidad del conocimiento.

En Platón estamos metidos en la no verdad, lográndose la confrontación entre verdad y no verdad a través de ese método dialéctico, y sin existir separación absoluta entre la una y la otra. Hegel va a dar indicaciones de cómo se logra la marcha entre la conciencia natural a la conciencia filosófica, una especie de camino de la conciencia natural que pugna por llegar al verdadero saber, trashumancia del alma que recorre una serie de escenarios o configuraciones a manera de estaciones de tránsito que la misma naturaleza le brinda.

La naturaleza la impulsa depurándose hasta elevarse el espíritu y llegando a través de la experiencia completa de sí misma al conocimiento de que ella es en sí. La naturaleza es autoconciencia, no hay separación de ella y del sujeto. Tengo conciencia de algo que no soy yo, que no es una conciencia mediocre ni la conciencia que separa al sujeto del objeto, ya que no hay separación. Kant había logrado esta conquista cuando dentro de la subjetividad encontró la objetividad, la conciencia no sabía que era autoconciencia.

La conciencia natural se mostrará solamente como concepto del saber o saber real; pero como se considera inmediatamente como el saber real, este camino tiene para ella un resultado negativo. Podemos ver cómo el camino de la duda se mostrará solamente como concepto del saber o saber no real.

El concepto de experiencia en Hegel no es puramente

nosiológico (Teórico), sino como

formas de vida o maneras de andar y de expresarse el mundo, de vivenciar el mundo.

La duda de Descartes es una duda hecha desde arriba, la considera como condición previa del filosofar. Hegel, en cambio, presenta su camino de duda como un filosofar de acto. En esta duda ese mismo yo de Descartes sería sometido a discusión, con el solo pensamiento yo puedo cuestionarlo.

En cada etapa del saber aparente va apareciendo la verdad que es una verdad no total, es el tratado

de lo que aparece y eso que aparece es el espíritu; en síntesis, “La teoría de cómo aparece el espíritu”.

Desde el punto de vista de la conciencia es una marcha que la cuestiona, como crítica de la conciencia inmediata, conciencia que cree estar inmersa en el saber, y de su modo como ve el mundo, como interpreta el mundo de valores.

Hay que hacer la diferencia entre la duda o especie de escepticismo. La duda sistemática a cualquier pretensión de verdad para Hegel va formando conciencia de la no verdad, de su no verdad. La posición es hacer aparecer en el saber que aparece haciéndolo aparecer en la misma aparición. Hacer un examen del conocimiento de una manera no dogmática, no cartesiana.

El filósofo ya está en posición de la unidad y al someter a crítica esa consecuencia natural, esa consecuencia empírica, no es la posición de Descartes cuya duda se instaura como punto de partida que debe ser sobrepasado antes de comenzar toda filosofía, no es la crítica como en Descartes ni como en Kant.

Hegel va a dejar que la misma conciencia natural, desde ella misma, partiendo de ella misma, nos muestre su no verdad, hasta llegar a la cumbre de su teoría filosófica, desde el punto de vista del filósofo.

No es la crítica hecha desde afuera o persona que yá éste en posesión de la verdad. (Como en Descartes y Kant). Es desde ese transitar de la conciencia que está sumida en la no verdad, por eso, para Hegel y Platón el conocimiento es un proceso.

CONCEPTO DE EXPERIENCIA EN HEGEL

Recordemos a Platón en su metáfora de la caverna. Se trata de unos hombres que viven en un cuarto subterráneo, en una caverna cuya entrada está abierta hacia la luz en toda su anchura y con un largo acceso. Los habitantes de

esta caverna se encuentran atados de cuello y piernas de manera que no pueden girar y darse vuelta, que únicamente pueden observar la pared del fondo de la caverna. Imaginen luego que cerca de la entrada de la cueva existe un muro de la altura de una persona. Que detrás de esta pared - que nadie conoce - caminan otros hombres cargando varias estatuas de piedra y de madera que representan muchos tipos de objetos y que detrás de estos arde encendida una hoguera. Además, que en la caverna haya eco y que los hombres que pasan más allá del muro conversan,

de modo que por efecto del eco retumban sus voces desde el fondo de la caverna.

Si todo esto ocurre, aquellos prisioneros no podrían ver más que las sombras de las estatuas que se proyectan sobre el fondo de la caverna y escuchan el eco de las voces de los hombres de afuera.

Sin embargo, al no haber visto jamás otras cosas, creen que aquellas sombras constituyen la

también creen que las voces del eco son las voces producidas

única y verdadera realidad, y por aquellas sombras.

Ahora bien, supongan que uno de estos prisioneros logra desatar las ataduras. Le costará mucho acostumbrarse a la nueva visión que adquiere. Una vez acostumbrado vería las estatuas moviéndose por encima del muro y por detrás de ellas la luz del fuego; comprenderá que se trata de cosas mucho más verdaderas que las que antes podía ver. Alguien saca fuera de la caverna al prisionero, llevándole más allá del muro. Al principio quedaría deslumbrado por la gran luminosidad. Luego, al acostumbrarse, verá las cosas en sí mismas y por último vería la luz del sol y comprendería que éstas, y sólo éstas, son las auténticas realidades y que la luz es causa de todas las demás cosas que existen.

El hombre común, consciente de que estaba atado allá, mirando las sombras que le pasaban por detrás y estando en el nivel más bajo, en el nivel más humilde del conocimiento (más antifilosófico del conocimiento ) es el mismo que progresivamente se va liberando de sus cadenas, de sus ilusiones, de su sombra hasta lograr la verdad.

Aprovechando la metáfora,

Hegel

nos dice que ésta

verdad en la llamada montaña de la filosofía.

es una nueva forma de plantear la

Hegel nos repite: - Yo estoy tratando de mostrar, que es lo que pasa en la conciencia

natural -

lo que ha hecho

que la fenomenología sea un viaje del hombre, el viaje en la

conciencia.

Se trata de buscar cómo el hombre se va autoconstruyendo, va depurando su

conciencia.

Para Hegel el método o el examen no puede anteceder al conocer; en la medida que se está conociendo objetivamente algo. Por dónde comenzamos si no puede haber un comienzo absoluto?. Por eso en Hegel no hay error total, no hay ignorancia absoluta. La conciencia natural aún tiene una noción de la verdad, así sea errónea. La ciencia es para sí misma su concepto “La conciencia es capaz de investigarse.”[13]

Cuando la conciencia niega su forma de la certeza sensible no es que vamos a quedar en una nada absoluta, porque esa negatividad toma conciencia de una no verdad. (negación de una no verdad) es algo positivo en el sentido que lo decía Sócrates ( me doy cuenta de que no se nada, afirmo ésto y sale otra manera de ver las cosas, superada la anterior) . " El ser es básico en Hegel, ser enriquecido en contacto con la nada, ser y nada ".[14]

La manera de la conciencia de ver las cosas va a corresponder a una de las figuras de la conciencia. El escepticismo (autoconciencia) amigo crítico de certeza sensible, por favor no confundir con el escepticismo moderno o relativismo epistémico que destruyó la metafísica, es un escepticismo consumado.

En Hegel hay una idea de escepticismo en el pensamiento dialéctico que va a dar lugar a una posibilidad dentro de la negación y lo plantea como un problema de fondo frente a las dos situaciones: la dogmática y la escéptica. Por dónde comenzamos si no puede haber comienzo absoluto, si todo de algún modo está comprendido en un círculo ?

El problema de los presupuestos, cuando Hegel le hace objeción a Kant, que se la hace con razón

porque su filosofía crítica pretende que todo lo puede someter a la crítica de la razón sin dejar nada presupuesto, eso no quiere decir que Hegel diga que no hay presupuesto, Hegel va a decir que no hay filosofía sin presupuesto.

El comienzo, al no poder ser absoluto tiene que ser de algún modo solucionable, es casi una hipótesis que sólo podrá juzgar su inmediatez a lo largo de su marcha del proceso del conocimiento. No hay manera de librarse de un presupuesto.

El hombre no puede saltar por encima de su propia sombra. Todos nacimos con una familia, dentro de una cultura, dentro de un lenguaje.

Hegel va a demostrar como se puede remediar dentro de un proceso, diferente al proceso científico.

El problema de fondo al no poner un presupuesto por el cual se comienza de manera absoluta una cosa a partir de un presupuesto en el sentido de algo absoluto que no tiene algo de sí. Es partir de un presupuesto en el sentido Hegeliano, porque no se puede partir de algo infundado, de algo no aprobado.

La diferencia entre saber verdadero y saber fenoménico es una discriminación esencial para la fenomenología. Para la exposición del saber que aparece, la marcha de la fenomenología, es la marcha de una conciencia natural que se va dando cuenta de sus no verdades, se da cuenta que lo que creía ser el saber verdadero no es saber verdadero, haciendo aparecer en este proceso el saber verdadero.

LA FENOMENOLOGIA COMO CIENCIA.

Hasta dónde la crisis de la epistemología contemporánea es un problema de fondo de los paradigmas, ya que toda ciencia tiene un paradigma que determina su teoría y las mismas hipótesis. El cambio de un paradigma no significa que el paradigma anterior sea errado.

¿Cuál es el criterio que expone Hegel sí ésto es así?. Hegel dice: “Esta exposición, presentada como el comportamiento de la ciencia hacia el saber tal o como se manifiesta y como investigación y examen de la realidad del conocimiento, no parece que pueda llevarse a cabo sin arrancar de algún supuesto que sirva de base como pauta ”[15].

Saber absoluto que se supone que aparece al final, ya que no podemos disponer del comienzo de algo que precisamente queremos investigar, sería echar a tierra toda la fenomenología del espíritu, como ciencia no dogmática, como ciencia que tampoco es una crítica al conocimiento de la verdad.

Hegel propone que “Esta contradicción y su eliminación resultarán de

un modo más

determinado si recordamos antes las determinaciones abstractas del saber y de la verdad, tal como se dan en la conciencia”.[16]

Se trata de si el saber es verdadero o no, cómo esta constituida esa determinación abstracta,

en la conciencia no filosófica, en la conciencia natural de la cual dijimos vamos a partir. Es

éste un examen original, comienzo

muy curioso, es un ente bipolar.

Es como su nombre lo indica,

de algo. Toda conciencia es real, estoy viendo esta mesa, estoy tomando conciencia de que tengo conciencia de esta mesa. “La noción de conciencia es algo que distingue de sí misma su objeto puro, que al mismo tiempo está en relación con ese objeto, tanto que tiene conciencia de él, lo sabe”.[17]

La conciencia en su relación con el objeto (conciencia de un objeto) asume ese objeto de dos maneras diferentes de comportarse. La primera, lo ve simplemente reducido, ser para ella. Es lo que Hegel llama ser para otro de ese objeto, y no tiene su unidad, ni esta así misma y depende de que la conciencia lo sepa o no lo sepa, del lado del saber de la conciencia. El objeto es para la conciencia, está en relación con él. La segunda, en la cual la conciencia ve a su objeto, también como algo completamente distinto de ese objeto, simplemente en relación con ella y lo ve también como algo muy independiente que tiene una identidad propia. Ser en sí como realidad objetiva, como puro hecho de conciencia.

Si la conciencia tiene un lado extraobjetivo, un en sí, que está por fuera de la relación que es la relación subjetiva de la conciencia con el objeto, en ese aspecto tenemos la pauta, del lado en sí, de lo objetivo, de lo verdadero con lo cual yo voy a medir la verdad o no de un fenómeno subjetivo que es el saber de la conciencia.

Hay un lado subjetivo y un lado objetivo en la relación de la conciencia con su efecto. El problema es para comprender qué quiere decir eso. A Hegel le importa mucho para lograr la inmanencia de la pauta, para no traerla por fuera, ambos lados se dan dentro de la conciencia. Hegel nos dice, no obstante uno de esos lados es el que constituye la pauta, la verdad o lo objetivo o lo en sí estaría por fuera de la relación de la conciencia. Aparentemente parece una contradicción y este es el problema.

Hegel muestra de que si no fuera así caeríamos en la imposibilidad de creer en una cosa en sí que está más allá del conocimiento y de la conciencia, que refiere al comienzo de la introducción, mostrando que nunca se podrá hacer un examen de la realidad o verdad del conocimiento.

Si nosotros fuéramos a investigar lo que es el saber tal y cual es en si para

tendríamos ese saber en ese en sí, sólo para nosotros, pero no para el mismo, no para la conciencia.

nosotros,

Entonces nos vendría el mismo problema en el cual estamos luchando desde el principio y es ésta la razón por la cual nosotros no tenemos que aportar nada desde afuera y es precisamente así (no aportando nada desde afuera) como lograremos considerar la cosa tal y como es para sí misma.

Los únicos que podremos ver las cosas como son en sí, seriamos nosotros saliéndonos de la conciencia, entonces quién garantiza que lo que nosotros vemos es la pauta objetiva.

Cuál será la forma de salir de una pauta "objetiva" que está por fuera de la relación, que no es para la conciencia, que no es un ser en sí y no obstante está dentro de la conciencia (es uno de los lados de la conciencia ). Por eso, el examen se puede hacer desde afuera de la conciencia y sin aportar ningún presupuesto. Este examen es la separación de la conciencia en sus dos lados.

La conciencia es consciente de la disociación, entre lo que ella considera como una verdad y el saber de lo que ella sabe de esa verdad. Ella misma puede llegar a examinarse, siendo ese el segundo momento, no sólo da la pauta, sino que ella misma mide su saber y requiere que nadie se meta a hacer el examen.

La conciencia misma va suprimiendo todas sus falsas presuposiciones como la verdad, algo exterior a ella. Hegel va destruyendo ésta concepción a lo largo de toda la marcha. “Hegel llama determinaciones abstractas tal y como se dan inmediatamente en la conciencia”[18] Hegel mismo nos dice que no se trata de discutir si es así o no es así, se requiere un

expediente para poder salir de la teoría del método, lo cual usa para destruirlo dialécticamente en cada momento ya que la conciencia no se encuentra sola.

El primer resultado del examen que hizo la conciencia, para ver si su saber corresponde a la verdad o no, da una conclusión insólita sobre todo si aplica un examen de ese tipo. Al no coincidir el saber con el objeto (o sea con la verdad) lo lógico en cualquier examen de este tipo subjetivo sería cambiar de saber para volver a ver si ese saber se adiciona en un objeto a esa verdad.

Hegel dice, no Señor, cambiando el saber o al revelarse al saber como no adecuado se cae también el objeto, se cae también la pauta, porque esa pauta no estaba en íntima relación con el saber de ese objeto, era una manera de saber la verdad.

Lo grandioso es que no hay pauta en estricto rigor. Es decir, no sólo hay una pauta que venga desde afuera de la conciencia, sino que eso que es pauta es inmanente a la conciencia, es algo que cultiva, como algo que se va a estar cambiando en juego dialéctico completo del sujeto con el objeto, hasta el punto que la verdad misma va a ser un resultado de un proceso, del cambio dialéctico permanente del sujeto con el objeto. Verdad de una fuerza extraordinaria, nadie lo ha dicho en el ámbito filosófico.[19]

¿Quién explica eso de que si yo niego algo de esa negación salga una afirmación?. Qué supone eso ?. Supone que hay algo que es una totalidad que está desde el comienzo, esa totalidad está alienada, esta negada en su completud, sólo está en una forma inmediata y unilateral; entonces, cualquier negación que se haga de esa negación de la totalidad, será una afirmación . ( Dos negaciones se afirman ).

Por eso la dialéctica supone una unidad que esta ahí desde el comienzo y que esta dividiendo. La que hace que se contradiga, y que la contradicción no sea absoluta y por ello pueda hacer una conciliación o identidad negativa en ambas.

Lo anterior hay que entenderlo en los términos de su afirmación posterior, de que lo absoluto tiene que ser considerado como pensamiento, espíritu o mente, en un proceso de continuo autodesarrollo.

La lógica que rige este proceso de desarrollo es la dialéctica. Por sí misma constituye un método de pensamiento. El método dialéctico se basa en que el movimiento, proceso o progreso, es el resultado del conflicto entre opuestos. De forma tradicional, esta dimensión del pensamiento de Hegel se ha analizado en términos de tesis, antítesis y síntesis. A pesar de que Hegel no utilizó estos términos, resultan muy útiles para comprender su visión de la dialéctica. La tesis puede ser una idea o un movimiento histórico. Tal idea o movimiento presenta carencias que dan lugar a una oposición o antítesis, que genera una conflictividad interna. Como resultado de este conflicto aparece un tercer punto de vista, una síntesis que supera el conflicto conciliando en un plano superior la verdad contenida en la tesis y la

antítesis. Esta síntesis se convierte en una nueva tesis que genera otra antítesis, dando lugar a una nueva síntesis, conformándose así el proceso de desarrollo intelectual o histórico.

En la teoría tradicional de la verdad de la adecuación del intelecto a la cosa o de la cosa al

intelecto, la pauta de la adecuación quedaba en pié. Lo que demuestra que el concepto de experiencia no es el de Kant ni la del empirista. El empirismo contemporáneo está más fundamentado, de ahí que se llame empirismo lógico.

El empirismo del siglo XVII y XVIII tenía el concepto de experiencia como algo fundado con los datos objetivos, lo que Kant empieza a destruir; por eso Hegel dialécticamente posibilita ese movimiento. Kant lo dejaba en un hecho que no se discute, que es la ciencia.

"Historia y Fenomenología mismo; pero mientras

recogen en su seno las hazañas del hombre en

busca de sí

la primera lo hace en forma anecdótica de lo contingente, la segunda lo organiza conceptualmente de acuerdo a la manera como dichas hazañas han ido estratificándose en la conciencia humana"[20]

Esa historia tiene dos categorías explicativas claves: la razón y la libertad. Hegel sostenía que "el único pensamiento que aporta la filosofía … al estudio de la historia es la idea de razón; porque la razón es la soberana del mundo, la historia del mundo, se nos presenta, por tanto, como un proceso racional". Por eso la historia como proceso racional, es el registro

de la evolución de la libertad humana, porque la historia humana es una progresión desde una libertad menor hacia un estado de libertad máxima.

Finalmente, es preciso preguntar: ¿ Cómo puede haber un sistema donde no hay un punto de partida, ya que precisamente Hegel rechaza las introducciones y cómo podría haber una introducción que Hegel nos dice que es ya ciencia ?. Ciencia para Hegel tiene un significado diferente en donde: “Sólo lo absoluto es verdadero y sólo lo verdadero es absoluto”.

Para terminar, recordemos que para Hegel el Ser es el pensamiento que se piensa a sí mismo, reflexión del espíritu que se piensa a sí mismo.

[1] HEGEL, G. Friedrich. Fenomenología del Espíritu. Introducción

[2] Referido por el Profesor Ramón Pérez Mantilla. Seminario Hegel

[3] Referido por el Profesor Pérez Mantilla seminario de Hegel.

[4]

Friedrich. Fenomenología del Espíritu Introducción

[5] Referido por el profesor Guillermo Hoyos Vásquez

[6] Referido por el profesor Guillermo Hoyos Vásquez

[7] Referido por el Profesor Pérez Mantilla seminario de Hegel

[8] HEGEL. G. Federico. Fenomenología del Espíritu. Introducción

[9] Referido por el Profesor Pérez Mantilla seminario de Hegel.

[10] HEGEL, G. Federico. Fenomenología del Esprítu. Introducción pág. 56

[11] HEGEL, G. Federico. Fenomenología del Espíritu. Introducción.

[12] HEGEL G. Federico. Fenomenología del Espíritu. Introducción.

[13] Referido por el Profesor Pérez Mantilla Seminario de Hegel.

[14] Referido por el profesor Pérez Mantilla Seminario de Hegel

[15] HEGEL G. Federico. Fenomenología del Espíritu. Introducción.

[16] HEGEL G. Federico. Fenomenología del Espíritu. Introducción.

[17] HEGEL G. Federico. Fenomenología del Espíritu. Introducción.

[18] Referido por el profesor Pérez Mantilla

[19] Referido por el Profesor Ramón Pérez Mantilla Seminario de Hegel

[20] DIAS Jaime Aurelio. Qué es la Fenomenología del espíritu

pág. 211

Georg Wilhelm Friedrich Hegel

Filósofo alemán, máximo representante del idealismo y uno de los teóricos más influyentes en el pensamiento universal desde el siglo XIX. Nació en Stuttgart el 27 de agosto de 1770, hijo de un funcionario de la hacienda pública, Hegel creció en un ambiente de pietismo protestante y estudió a los clásicos griegos y latinos mientras estuvo en el gymnasium (instituto de enseñanza secundaria) de Stuttgart. Animado por su padre para que se hiciera pastor protestante, Hegel ingresó en el seminario de la Universidad de Tubinga en 1788 donde entabló amistad con el poeta Friedrich Hölderlin y el filósofo Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling, de significada filiación romántica, compartiendo con ellos su entusiasmo por la Revolución Francesa y la antigüedad clásica.

Después de completar un curso de filosofía y teología y decidir que no quería ser clérigo, Hegel trabajó como preceptor en Berna (Suiza) en 1793. En 1797 consiguió un cargo similar en Frankfurt. Dos años más tarde su padre murió, dejándole un legado cuya cuantía económica le permitió abandonar su trabajo como tutor.

En 1801 Hegel consigue ser nombrado en la Universidad de Jena, donde el 27 de Agosto día de su aniversario, diserta con su tesis: De orbitus planertarun, en la que sostiene la superioridad de Kepler frente a Newton. Allí concluyó La fenomenología del espíritu (1807), una de sus obras más importantes. Permaneció en Jena hasta octubre de 1806, cuando la ciudad fue ocupada por los franceses y se vio obligado a huir.

Cuando agotó los recursos que le proporcionaba la herencia paterna, Hegel trabajó como redactor en el periódico Bamberger Zeitung de Baviera. Sin embargo, el periodismo no le agradó y se trasladó a Nuremberg donde fue director de un Gymnasium durante ocho años.

En los años que estuvo en Nuremberg, Hegel conoció y a continuación contrajo matrimonio con Marie von Tucher, de quien tuvo tres hijos: una niña, que murió al poco tiempo de nacer, y dos varones, Karl e Immanuel. Antes de su matrimonio, Hegel había tenido un hijo ilegítimo, Ludwig, que acabaría viviendo en el hogar de los Hegel. En Nuremberg, Hegel publicó después de siete años de trabajo Ciencia de la Lógica (1812, 1813, 1816). En 1816 aceptó la cátedra de Filosofía en la Universidad de Heidelberg. Poco después, publicó de forma sistemática sus pensamientos filosóficos en su obra Enciclopedia de las ciencias filosóficas (1817).

Hegel fue el primero en descubrir la relación que existe entre el pensamiento filosófico y la sociedad concreta. La filosofía es, en último término, representación del espíritu de su tiempo ( de sus grandezas de sus miserias ) "El estudio de la historia de la filosofía es el estudio de la filosofía misma "

En 1818 Hegel se trasladó a la Universidad de Berlín, donde permaneció hasta su muerte, acaecida el 14 de noviembre de 1831. La última gran obra publicada por Hegel fue La filosofía del Derecho (1821), aunque algunas notas de sus conferencias, junto con apuntes de sus alumnos, fueron también publicadas después de su muerte. Entre las obras compuestas por este procedimiento y presentadas bajo el título genérico de Lecciones, se encuentran Filosofía de las Bellas Artes (1835-1838), Lecciones de la historia de la filosofía (1833- 1836), Lecciones de filosofía de la religión (1832) y Lecciones sobre la filosofía de la historia (1837).

JOSÉ CLARETH BONILLA C