Multiplica tus arbustos paso a paso ¡Conviértete en mago!

Si quieres, puedes hacer que un simple trozo de tallo eche raíces y ramitas y acabe convirtiéndose en un nuevo arbusto. 1 ¿Cuál es el mejor momento para desquejar los arbustos? Entre agosto y finales de septiembre, es el mejor momento para reproducir por esquejes los arbustos de hoja perenne. Los retoños –las ramitas nacidas en primavera– ya se han endurecido y son más oscuros. Se dice que están «en sazón». Si los desquejamos en ese momento, tendrán tiempo de echar raíces antes del invierno, garantizando su supervivencia. Muchos arbustos de hoja caduca también se desquejan en esta época. Con otros se procede en primavera y hay otros aún que se desquejan tras la caída de las hojas. 2 ¿Qué partes debemos escoger para utilizar como esquejes? Hay que cortar siempre trozos de tallos jóvenes, los extremos de los retoños. Al desquejar, hacemos que echen raíces los brotes situados en la articulación de las hojas con la ramas. Sin embargo, sin nuestra intervención, esos brotes producirían nuevas ramificaciones. Por eso tenemos que cambiar su «programación», lo que resulta más fácil cuando los brotes son jóvenes. Además, las ramitas tiernas, laterales y sin flores, experimentan un crecimiento más vigoroso y son más aptas para formar un nuevo arbusto. Conviene cortar varios esquejes de un mismo arbusto. Incluso en las mejores condiciones, no siempre consiguen arraigar. Así, las posibilidades de éxito son mayores. 3 ¿Podemos obtener esquejes de cualquier arbusto? No. Para tener garantías de éxito, hay que escoger el arbusto adecuado. Debe ser un ejemplar sano, que no presente ningún signo de enfermedad ni rastros de parásitos y que desde la primavera haya crecido con vigor. En las especies con hojas variegadas, de diferentes colores, conviene escoger los retoños que tengan las hojas más espectaculares. 4 ¿Cómo sabremos si un esqueje ha arraigado? El nacimiento de una nueva planta por esqueje tiene lugar en dos tiempos. Primero, bajo la tierra, el esqueje echa raíces: aún no se ve nada. Luego aparecen hojas nuevas y se reanuda el crecimiento de la planta: es la prueba de que el esqueje ha prendido. Si plantamos esquejes en agosto, constataremos ese reinicio del crecimiento antes del invierno. En cambio, si desquejamos más tarde, en septiembre, tendremos que esperar a la primavera siguiente para observar la señal del correcto arraigo del esqueje. No hay que levantar nunca el esqueje para ver si ha echado raíces, porque trastornaríamos su desarrollo ulterior. ¡Hay que tener paciencia! 5 ¿Qué debemos hacer cuando el esqueje ha prendido? En primavera, cuando al esqueje le salen hojas nuevas, es mejor seguir cultivándolo durante un tiempo en un lugar protegido. Si es un tiesto, hay que llenarlo con una mezcla que respete las necesidades del arbusto adulto. Durante el verano debemos regarlo de forma regular. Hay que cortar la punta de las ramas para favorecer la ramificación y obtener un arbusto frondoso. El trasplante de arbustos de hoja caduca se realiza en invierno, siempre que no hiele; y el de los de hoja perenne, en primavera.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful