Tres días de rafting en el Río Wa

En Tailandia muy pocos ríos ofrecen rápidos para la práctica del rafting pero uno de los que cuenta con estas características es el río Wa, en la frontera con Laos. Éste es uno de los afluentes más importantes del río más largo del país, el Nan, y baja por terrenos de montaña caliza atravesando dos parques nacionales. La ruta trazada para disfrutar de tres días de aventura comienza con un trayecto por carretera hacia el noreste de Nan hasta Bor Kluea. En esta urbe se procesa sal, un bien preciado que tiene un sabor diferente a la sal marina y que antiguamente era transportada por animales para su comercialización a tierras lejanas como China. La ruta continúa por carretera hasta llegar a la orilla del río Wa desde la cual comenzará un recorrido de 70 kilómetros río abajo, en una embarcación para seis personas, dos de ellos, serán experimentados guías. Al caer el sol, el grupo podrá degustar ricos platos de comida local, recibiendo el calor de una fogata y, posteriormente, descansar en cómodas tiendas escuchando el relajante sonido del río. Durante la segunda jornada, el recorrido será a través del Parque Nacional Doi Khun Nan, en algunas zonas el cauce se encuentra entre altas formaciones rocosas. Se pasará la noche también en campamento en una bonita playa a la vera del río. La tercera y última jornada es, quizás, la más emocionante. El trayecto atraviesa diez vertiginosos rápidos, el último Kaeng Wang Lun marca el final de la aventura, justo a la altura del pueblo Ban Nong Dang. Dejando el río atrás, por carretera el grupo se dirigirá hacia Jarim Mae para cenar allí su tradicional plato de noodles. Desde esta última parada, pocos kilómetros la separan de Nan, ciudad desde la cual se emprende el regreso a Chiang Mai o Bangkok, según se desee.

Viaje en el tiempo en Phrae
La pequeña ciudad de Phrae, que se encuentra a orillas del río Yom a unos 200 kilómetros al este de Chiang Mai, parece dormida en el tiempo. Aún conserva parte de su antigua muralla y foso. Dentro de ella es posible visitar auténticas reliquias

de la cultura Lanna, templos, mercados bulliciosos y conocer el modo de vida tradicional. Antes de entrar en las estrechas callejuelas de la ciudad antigua, un buen lugar para tener un primer acercamiento a la hospitalidad de la gente local es el mercado de Chompooming. Por las mañanas, la gente acude a él en busca de productos frescos que, exhibidos, llenan el espacio de colores brillantes. Un recorrido por los pasillos puede dar una idea clara de los alimentos típicos que forman parte de la dieta de su gente: huevos de hormigas rojas, curry de cerdo y fideos de arroz. La ciudad de Phrae es conocida por su exquisita arquitectura pero también por la fabricación de las camisas mo hom, la prenda típica que visten los granjeros y trabajadores rurales en el norte. Es interesante visitar los talleres de confección de prendas y conocer el proceso de tintura, hecho a base de la planta de añil, agua de tamarindo, limón y arroz. Además, aquí se pueden adquirir algunos souvenirs, como bolsos o carteras. Durante el siglo XIX, Phrae fue uno de los principales centros del comercio de la teca en el norte del país. Este legado se refleja en sus edificios y templos, muy bien conservados que guardan cierto estilo birmano en su diseño. Esta influencia del país vecino se debe a que en la época colonial muchos de ellos migraron hacia Tailandia para trabajar, eran expertos en la extracción de madera de teca. En la época colonial británica, se trasladaron al norte de Tailandia para aplicar sus conocimientos. Los templos de Wat Chom Sawan y Wat Sa Bo Kaew destacan especialmente por ser notablemente diferentes a los de estilo Thai. Merece la pena también visitar algunas de las casas de teca presentes en el casco antiguo. Dos que destacan son Khum Chao Luang y Wongburi House. Entrar en ellas es viajar por unos instantes hacia los años de finales del siglo XIX; también los templos de Wat Luang, el más antiguo de la ciudad, y el Wat Phra, ambos de estilo Lanna.

Perderse en los manglares de Leeled
Leeled es un pequeño pueblo costero de nueve kilómetros al noreste de Surat Thani. Visitar este enclave es conocer no sólo un estilo de vida único, sino también un alentador proyecto en el cual los pobladores locales, utilizando sus propios recursos, están revirtiendo los daños causados sobre el medio ambiente años atrás, al ser depredada parte de la selva. A bordo de una pequeña barca que se aleja lentamente del muelle del pueblo, y a pocos minutos, nos adentramos en el espeso manglar atravesado por laberínticos canales para descubrir la fascinante fauna que en ella habita. Como en una película, un “Martín Pescador” se lanza como dardo entre los árboles dejando un destello de

color azul eléctrico, macacos retozan en ramas altas y una garza espera estoica en la orilla la aparición de un pez. La escenografía, el manglar, impoluto, impecable. Como parte de este proyecto turístico community based, se construyó el “Nature Learning Centre”; un centro de formación para locales y visitantes que instruye sobre la importancia de los manglares para el ecosistema. Dormir en casa de una familia de esta comunidad puede completar esta enriquecedora experiencia. Durante el día es posible realizar diversas actividades como aprender la elaboración del Kapi, una pasta de camarones que es un ingrediente fundamental dentro de la gastronomía Thai; plantar árboles; aprender a hacer tejados de hojas secas de palmera; conocer el oficio de los pescadores durante una jornada de pesca; o bien asistir a la puesta en escena de una obra folclórica típica del sur de Tailandia; o quizás navegar por los canales bajo un falso cielo de estrellas, creado por luciérnagas.

Ecoturismo en Tailandia: Mae Kampong
El proyecto de Ecoturismo generado en la aldea Mae Kampong surge como respuesta a la disminución de la demanda de té producido en esta región, y con la intención de evitar la usurpación ilegal de la selva y generar ingresos para los pobladores locales que les permita mejorar su calidad de vida. Los visitantes podrán experimentar el modo de vida local alojándose en cabañas típicas que respetan el estilo de vida sencillo de sus gentes, pero que a su vez cuentan con el confort necesario para garantizar una cómoda estancia. Las actividades incluyen excursiones por el pueblo, espectáculos culturales y plantación de árboles. Los turistas aprenden y participan en diversas actividades con los gremios locales. Dada su exuberante flora y fauna, la aldea de Mae Kampong es un lugar ideal para la práctica de deportes de aventura, entre ellos el “salto en tirolina”. Este divertido deporte consiste en desplazarse entre los árboles, saltando de uno a otro. La visita a Mae Kampong promete adrenalina y, sobre todo, una experiencia humana indeleble.

Ecoturismo en Tailandia: Lanjia Lodge
Lanjia, que significa “armonioso” en lenguaje Hmong, es un eco-hotel situado en la ladera de las montañas de Chiang Rai con majestuosas vistas al río Mekong y Laos. Lanjia Lodge trabaja en estrecha colaboración con los habitantes de la zona, formado por un equipo que ofrece a sus huéspedes una experiencia de turismo sostenible basado en la conservación de la comunidad, su cultura, sus tradiciones y del medio ambiente. Son los habitantes de las tribus de los Hmong y de los Lahu, los anfitriones que se encargarán de cuidar y acompañar a los visitantes. Esta iniciativa no aspira a convertir a la Villa Kiew Karn en un producto turístico artificial, sino a proporcionar una fuente de recursos a su pueblo a través del turismo responsable, a la vez que posibilita al visitante, una experiencia inolvidable. Además, Lanjia Loge ofrece una amplia gama de programas de aventura de todos los niveles, —desde un paseo en bicicleta a trekkings de todas las dificultades— para poder disfrutar del incomparable entorno natural y conocer el modo de vida local acompañados por guías también locales.

Bangkok y Ayutthaya
Bangkok, la ciudad de los ángeles, está preparada para recibir la visita de los millones de turistas que sienten el magnetismo de esta gran metrópoli. Tras las inundaciones sufridas en la región central de Tailandia durante el pasado octubre, las autoridades de gobierno trabajaron arduamente para llevar a cabo el plan de recuperación que pondría a la capital en pie, nuevamente. Hoy, quienes por ella pasen, podrán disfrutar del esplendor de su Palacio Real y el templo que cobija al renombrado Buda Esmeralda, maravillarse con cada detalle del Wat Arun o templo de Amanecer, o sentirse pequeño ante la magnificencia del Wat Pho o Buda Reclinado, recorrer el curioso barrio de Chinatown, o entregarse a la amplia oferta

de ocio nocturno de Sukhumvit, hacer Shopping en sus mercadillos diurnos y nocturnos o en sus mega centro comerciales. Bangkok, lo tiene todo. A 90 km de la capital, se encuentra Ayutthaya, capital del antiguo reino de Siam, que atesora templos y palacios desde cuando fue fundada, allá por el año 1350. En ella, se celebró el pasado 4 de diciembre el “Ayutthaya Cleaning day”, jornada durante la cual, con el apoyo del sector turístico público y privado miles de voluntarios colaboraron en la limpieza y jardinería para reabrir la ciudad, afectada por las pasadas inundaciones. El servicio de transporte, como los servicios turísticos funcionan con normalidad. Ayutthaya es el destino ideal para viajar en el tiempo y sumergirse en la historia de Tailandia.

Green Fins Project
Los arrecifes de coral son un recurso importante en el sudeste asiático, los mares de esta región contienen una de las mayores concentraciones de arrecifes de coral en el mundo, y contribuyen a los ingresos económicos de la población costera y la industria del turismo de buceo, cada vez mayor en esta región. Este nuevo proyecto implementado por Tailandia, tiene como principal objetivo, promover la protección y preservación del medio marino. Las actividades del proyecto se dividen en tres categorías: • • • Sensibilización y formación Protección de los arrecifes y la vigilancia Mejorar la salud de los arrecifes

Son los participantes de Green Fins quienes ayudan a los científicos a monitorizar la salud de los arrecifes en setenta sitios. Las actividades programadas para proteger y rehabilitar los arrecifes son: • Recolección de basura y limpieza de playas y arrecifes. Por ejemplo, como parte del Clean-up The World Weekend, los participantes de Green Fins limpiaron los arrecifes de Racha Island, Phuket y la playa de Koh Lanta durante 2 días en 2007. Protección y liberación de las almejas gigantes. Sus poblaciones están disminuyendo rápidamente debido a la sobreexplotación y la contaminación del agua. La instalación de boyas de amarre y el reemplazo de boyas dañadas para ayudar a mantener las anclas de los barcos fuera de los arrecifes de coral.

• •

Centro de Desarrollo Mae Sariang
El Centro de Desarrollo Mae Sariang, contemplado dentro del "Royal Project Foundation", se encuentra en la provincia de Mae Hong Son, al norte de Tailandia. Situado a 1.000 metros sobre el nivel del mar, tiene una temperatura media de 22 ºC. Los turistas pueden acceder al Centro para visitar las tribus de montaña y conocer el modo de vida de los Karen y los Lua, recorrer los campos de cultivo de coliflor y calabaza, degustar el sabor de frutas de clima frío como albaricoques japoneses, peras chinas y fruta de la pasión. Además, la institución alberga el "Ban Lua Museum", donde los visitantes pueden aprender más sobre la cultura de los pueblos tribales de montañas. También pueden verse demostraciones de tejido en telar y cuchillería, recorrer las terrazas de cultivo de arroz y comprar artesanías típicas. Para quienes gustan del turismo activo, hay rutas de senderismo hacia cascadas cercanas. El Centro dispone de dos unidades para alojamiento con capacidad para diez personas y cuenta con amplio espacio para tiendas de campaña.

El norte de Tailandia en motocicleta
Tailandia es uno de los destinos más importantes del mundo para realizar tours en motocicleta. Esto es por la sencilla razón de que lo tiene todo: montañas escarpadas, bosques, costas interminables, vírgenes parques nacionales y una avanzada red carreteras. Recorrer toda la extensión de Tailandia en motocicleta llevaría meses, ya que todas las regiones del país tienen algo distintivo que ofrecer a sus visitantes. Para quienes

disponen de tiempo limitado, una alternativa interesante podría ser descubrir el norte del país. Chiang Mai es el punto de partida ideal, además de ser una ciudad fascinante y vibrante en sí misma, donde conviven lo tradicional y lo moderno. Lo mejor para empezar a soltarse y a acostumbrarse tanto a las carreteras como al vehículo alquilado, es lanzarse por Samoeng Loop. Se trata de un trayecto de 100 kilómetros por una ruta levemente sinuosa atravesando paisajes montañosos hasta el valle Mae Sa. A lo largo del recorrido hay mucho para ver, incluyendo pueblos tribales, cascadas y el Elephant Camp de Mae Sa. El recorrido puede hacerse en dos horas, pero para disfrutar al máximo este paseo es mejor dedicarle cuatro, y así admirar tranquilamente, las majestuosas vistas. Una vez hecho a las carreteras y a la motocicleta, es fundamental hacer la serpenteante ruta de Mae Hong Son. Este recorrido, con más de 1600 curvas, se encuentra entre los diez mejores del mundo para motociclismo. A través de los 900 km de extensión se suceden increíbles paisajes y asentamientos de pueblos originarios en las laderas de las montañas. Por otra parte, el circuito puede incluir la visita a Doi Inthanon, la montaña más alta de Tailandia. Completar el trayecto puede tomar entre cuatro y siete días. En el norte, Chiang Mai es claramente la mejor ciudad para alquilar, ya que se puede elegir entre una amplia gama de motos grandes y pequeñas. Son muy recomendables el modelo de Honda y Kawasaki de 175 cc fabricadas en Tailandia, son económicas, seguras y es fácil encontrar servicios de mantenimientos en todas las rutas.

Turismo médico
6 razones para hacer de Tailandia tu destino en turismo médico: 1. Tailandia cuenta con servicios médicos acreditados internacionalmente: hospitales y otras instituciones médicas cuentan con altos estándares de calidad. Para la certificación, han sometido sus instalaciones a una evaluación rigurosa. 2. Los profesionales médicos de Tailandia están altamente cualificados: médicos, cirujanos y enfermeras han sido formados en los niveles más altos. Muchos especialistas llevan a cabo investigaciones y cuentan con experiencia en los mejores institutos de medicina del mundo. Muchos han ganado premios por su trabajo y dedicación y más de 500 médicos cuentan con la certificación American Board Certified. 3. Ahorro de dinero: el coste de los tratamientos médicos en Tailandia es significativamente menor en comparación a idénticos tratamientos desarrollados en otros lugares del mundo.

4. No hay listas de espera: la infraestructura de los hospitales y su amplio número de cirujanos calificados reducen la espera incluso para los procedimientos más complejos. 5. Alta tecnología médica: los principales hospitales del país poseen tecnología de última generación para proporcionar el más alto nivel de tratamientos y servicios médicos. 6. Tailandia ofrece excelentes servicios: el nivel de excelencia en los servicios no tiene precedentes en el mundo. Los hospitales cuentan con restaurantes, cafeterías y servicio de habitación personalizado. Además, ofrecen un servicio de escolta médica mientras el paciente se recupera en paradisíacas playas o en las montañas.

Royal Project Foundation
En el año 1969 se puso en marcha la Royal Project Foundation en el norte de Tailandia. Esta iniciativa surge motivada por Su Majestad El Rey. Durante las últimas tres décadas, el proyecto ha concretado exitosamente el deseo de su mentor, haciendo hincapié sobre todo en I + D. El objetivo es concienciar a las tribus de montaña con respecto a la conservación de bosques y cuencas hidrográficas, además de promover el desarrollo sostenible de sus cultivos y así elevar su calidad de vida. Algunos proyectos auspiciados por la Fundación que se pueden visitar son:

Rai Mae Fah Luang, un centro cultural y centro de estudios dedicado a la conservación y promoción del patrimonio de la cultura Lanna. Se encuentra en la ciudad de Chiang Rai. Cuenta con cinco áreas diferentes de exhibición que son, El Jardín Botánico y el Parque de la Naturaleza, Khumm Haw (Pabellón de Oro), Haw Khum Noi (Pequeño Pabellón de Oro), Sala Kaew -un espacio para celebrar rituales y Haw Kaew -galería de arte y cultura de Lanna. El precio de la entrada es de 200 bahts. Centro Real de Investigación Agrícola en Chiang Mai, compuesto por dos subestaciones. La primera consiste en campos demostrativos para la investigación, recopilación y reproducción de diversas plantas. La segunda estación, ubicada en Mae Gana, se ocupa principalmente de la investigación de frutas de clima templado, flores y café arábica. El centro sirve además como una completa fuente de información, ofreciendo tours educativos y formativos acompañados de un profesor.

Golf

5 razones por las que Tailandia es un gran lugar para jugar al golf: 1. Campos de golf: diseñados por profesionales como Jack Nicklaus, Nick Faldo y Greg Norman o arquitectos como Pete Dye y Robert Trent Jones. Hay cerca de 200 campos de altísimo nivel diseminados por todo el país.

2. Caddies: parte fundamental del golf en Tailandia, proporcionan un valor añadido. Ellos cuidan de todo y de todos con una constante sonrisa. 3. Clima: de noviembre a febrero su clima es fantástico, pero incluso en los meses calurosos las condiciones para jugar al golf son buenas. 4. Buena relación calidad-precio: desde los boogies al “green fee”, pasando por los restaurantes y bares de los campos de golf, todo es de gran calidad y a extraordinarios precios. Jugar al golf en Tailandia es para todos los bolsillos. Esto se suma a los excelentes precios de todo Tailandia en alojamientos, compras, vida nocturna, etc. 5. Y… un abanico de actividades fuera del campo: playas idílicas, spas, trekking en elefante, compras, templos, cultura y una lista interminable.

Ruta Gastronómica
Seguir las delicias de la gastronomía tailandesa y los platos que caracterizan a las cuatro regiones principales es descubrir paralelamente a sus paisajes, los secretos de su cultura a través de sus sabores. En la región central se puede reconocer la influencia de Europa, Oriente Medio, China, Japón, India, Persia y Portugal. Entre sus especialidades, se destacan el Phat Phak Bung Fai Daeng (espinaca salteada), Kaeng Khiao Wan (curry verde) y el famoso Phat Thai. Los tailandeses de esta región prefieren el arroz basmati al vapor. La comida “sino-thai” se ha convertido especialmente popular en grandes ciudades como Bangkok, en las que se encuentran amplia variedad de platos hechos a partir de “noodles” (fideos de arroz). Única como su cultura, la cocina del norte refleja influencias de Myanmar, los “curries” son más suaves comparados con los del centro o sur del país. Se prefiere el arroz pegajoso y suele comerse en pequeñas bolas. Algunos de los platos más populares son Kaeng Hang Le (curry de cerdo), Khao Soi (caldo de curry, noodles de huevo y carne, cubiertas de chalotas y tiras de lima) y Sai-Ua (cerdo al curry picante). En el noreste se reconoce la influencia de Laos, platos muy sazonados con hierbas y especias, donde los “curries” son más potentes. Es famosa la ensalada de papaya verde y el pescado fermentado.

La cocina del sur del país, influenciada principalmente por Malasia, Indonesia y China, se caracteriza por platos de mariscos y pescados frescos, acompañados de ingredientes locales que son la esencia de su aroma. Se utiliza con mucha frecuencia el coco tanto para platos como para postres.

Nadar con tiburones ballena
La adrenalina del primer momento, al ver acercarse al pez más grande de la fauna marina resulta inenarrable. Los tiburones ballena pueden alcanzar una longitud de 20 metros y hasta 34 toneladas de peso. Su presencia desprende un magnetismo tan potente que al nadar con ellos es como si el tiempo se detuviera en un instante de absoluta calma. Se puede experimentar este privilegio en: • De octubre a mayo: o La Costa de Andamán o Isla Surin o Koh Tachai o Koh Bon o Las islas Similan o Costa oeste de Phuket o Hin Muang and Hin Daeng

De mayo a octubre: o El Golfo de Tailandia o Hin Peong, Rayong o Koh Tao y Hin Bai, Surat Thani o Koh Ngam, Chumphon o Koh Losin, Narathiwat

Yoga, más que vacaciones
Las condiciones privilegiadas del entorno natural y cultural de Tailandia integran el complemento ideal para la práctica del Yoga. Desde hace años, aficionados, instructores y gurús eligen “el país de la sonrisa” para intercambiar el conocimiento de esta disciplina. Es por esto que han proliferado no sólo centros de Yoga que pueden encontrarse en Bangkok, Chiang Mai y Phuket, sino también, resorts especializados asentados en Koh Samui y Koh Phangan en el Golfo de Tailandia. La experiencia que los turistas viven, trasciende sus vacaciones, ya que se llevan con ellos herramientas para cambiar positivamente su día a día, adoptando hábitos saludables. La estancia mínima recomendada es de dos semanas.

El Valle de Pai
Dentro de la provincia de Mae Hong Son, al noroeste de Tailandia, rodeado de una alta cadena montañosa, se encuentra el amplio y suave valle de Pai. Este paraje cautiva con su atmósfera a los viajeros quienes encuentran en él, un auténtico remanso de paz. Se puede disfrutar de un paseo a pie por el pueblo y descubrir las construcciones tradicionales asentadas a orillas del río Pai o realizar una caminata hasta “Tha Pai Hot Springs” complejo de fuentes de aguas termales, en las cuales está permitido bañarse todo el año.

Visita al Patrimonio de la Humanidad en dos ruedas
Para los amantes del ecoturismo y el deporte, este mes seleccionamos una de las múltiples rutas en bicicleta que Tailandia ofrece al turista activo, “Visita al patrimonio de la Humanidad en dos ruedas”, durante tres días y dos noches.

Partiendo desde Bangkok con destino a Khao Yai (Parque Nacional Patrimonio de la Humanidad) recorriendo parte de su relieve entre su abundante flora y fauna. Un recorrido lleno de energía que solo un paraíso natural como éste puede brindar, descubriendo los característicos viñedos del valle de Khao Yai y deleitando el paladar con un vino en una cata de la prestigiosa bodega “PB Valley Khao Yai Winery”. Continuando con una travesía en barco por uno de los ríos más largos del país, el Chao Phraya, hasta llegar a Ayutthaya (Parque Histórico Patrimonio de la Humanidad) en donde conocer la historia y experimentar la vida tradicional tailandesa, entre sus palacios, templos, imágenes y monumentos .

Parque Nacional Khao Yai, patrimonio de la humanidad
A menos de dos horas desde Bangkok, se encuentra Khao Yai, considerado por muchos como uno de los principales parques nacionales del mundo, designado Parque Nacional patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Es el más antiguo, el mejor conservado y el segundo parque más grande de Tailandia, con una extensión de más de 2.000 km2 entre montañas, praderas y bosques, que nos invitan a viajar en el tiempo, descubriendo partes del antiguo imperio Khmer. Su clima y su fértil suelo propiciaron, no sólo el asentamiento de viñedos y granjas, sino que, además, podemos encontrar la más amplia variedad de hoteles, resorts y restaurantes en donde degustar desde los típicos platos locales a los más sofisticados de la cocina gourmet. Para los amantes de la aventura, Khao Yai cuenta con más de 50 rutas de senderismo, que nos invitan a compenetrarnos con su vegetación, deleitarnos con el sonido de sus cascadas y asombrarnos con su fauna, desde elefantes y gaurs a exóticas y coloridas aves.

Parque Marino Nacional de Ko Tarutao Es el destino de playa más virgen de todo Tailandia. De hecho no se puede visitar desde mayo hasta mediados de noviembre, por lo que a partir de diciembre comienza la temporada. Son 51 islas aunque sólo tres están habitadas (Tarutao, Adang y Lipe) y ofrecen alojamiento. La vida allí es para disfrutar de la increíble naturaleza tanto interior con grandes extensiones de bosques donde avistar langures, macacos y más de 100 especies de aves, así como su costa donde desovan tortugas de cuatro especies distintas; y su mar, paraíso del buceo. No en vano es el hábitat del 25% de especies de peces de todo el mundo.

Ko Samet
Muy próxima a Bangkok, la Isla Samet es Parque Nacional desde 1981 y ha evolucionado a lo largo de los años casi tanto como su nombre. Antiguamente se llamaba Ko Kaew Phitsadan que viene a significar algo así como “la isla con arena de cristal en polvo”. Hoy en día sigue siendo famosa por su fina arena aunque ha crecido con una treintena de bungalows a lo largo de sus sólo 6 km. de longitud, pero sigue manteniendo el encanto y tranquilidad iniciales, lo que ha hecho de ella la escapada perfecta desde el bullicioso Bangkok del que dista sólo 200 km. por carretera hasta Ban Phe y 30 minutos más en barco hasta Samet.

Nong Khai
La provincia de Nong Khai abarca 300 km. a lo largo del Mekong y con extraordinarias vistas a la otra orilla que pertenece a Laos, de hecho, desde este punto se puede cruzar al vecino país a través del Puente de la Amistad. Nong Khai continúa siendo una encantadora villa de residencias coloniales francesas, templos y una verde y fértil ribera. Incluso tiene un punto surrealista-mágico, su Parque de Esculturas de Sala Kaen Ku, un viaje a través de la mente de un chamán fallecido en 1.996 y que durante más de 20 años esculpió un maravilloso conjunto de colosales imágenes budistas hindúes. Este asceta laosiano mezclaba iconografía, mitología y filosofía budistas e hindúes y ha conseguido con sus figuras dejar desconcertado a más de un historiador.

Hua Hin
Considerado el centro turístico más antiguo de Tailandia, en sus orígenes era una aldea de pescadores en la que sólo existía un espléndido hotel. A principios del S. XX, la realeza era el principal visitante de la zona. Más tarde, en los años veinte, la apertura del ferrocarril desde la capital hizo mucho más viable las escapadas a la playa. En 1.926, el Rey Rama VII se hizo construir aquí su palacio de verano, el Klai Klangwon (“Lejos de las preocupaciones”), en el extremo norte de la playa. En la actualidad, el Rey Bhumibol Adulyadej, sigue manteniendo este palacio como residencia de verano. Hua Hin es un destino ‘health’ muy solicitado por aquellos que quieren disfrutar de impresionantes spas dignos de los sueños más sofisticados y de las populares terapias y masajes tailandeses. La mayoría de estos spas se encuentran en el interior de los hoteles.

El Sur más "in": Phuket
Sin duda el sur con más estilo y glamour se extiende desde la famosa isla de Phuket hasta la tranquila Ko Samui, pasando por las exóticas islas Phi Phi. Conocida como la “Perla del sur”, las costas de Phuket están bañadas por las aguas del mar de Andamán, en el golfo de Phang-Nga. Aquí se concentran algunas de las mejores infraestructuras turísticas de Tailandia y bellísimas playas, las mejores en la costa occidental, unidas por la carretera panorámica de la costa. Entre ellas, destacan Nai Han Beach, la más meridional, las fascinantes Kata Noi y Kata Beach, la larga Karon Beach y las solitarias Nai Yang Beach y Mai Kaho Beach. Gran parte de los hoteles, villas privadas y complejos turísticos se encuentran en la zona conocida como Laguna Phuket, aunque es posible encontrar auténticos paraísos del lujo y el confort por toda la isla. Navegando por el paradisíaco mar de Andamán echamos el ancla en otro escenario paradisíaco: las islas Phi-Phi. Se trata de las ínsulas más famosas y fotografiadas de Tailandia. Las más conocidas son Koh Phi Phi Leh y su hermana mayor Koh PhiPhi Don. La primera se hizo famosa porque en ella se rodó la película ‘La Playa’, protagonizada por Leonardo Di Caprio. Este paseo por el sur más chic y distinguido de Tailandia finaliza en la isla de Ko Samui, emplazada a 80 km. de la costa de Surat Thani. Considerada la tercera isla más grande de Tailandia, forma parte del archipiélago del mismo nombre integrado por 80 islas. El cultivo del coco, junto con la pesca son los principales medios de vida. Las inmaculadas playas de Samui son el sueño de cualquiera que desee hacer una escapada relajante y solitaria. Aunque hasta hace prácticamente dos décadas era una completa desconocida, hoy se ha convertido en uno de los destinos más idílicos y exclusivos.

Ecoturismo en Chiang Mai: Lisu Lodge
Dependiendo de la edad del niño, es posible organizar un recorrido por Bangkok y sus alrededores orientado a sus gustos y preferencias. Estos son algunos ejemplos pero la oferta es enorme: Durante siglos muchas tribus de China del Sur emigraron buscando nuevos asentamientos y cinco de estos grupos encontró su nueva casa en el norte de Tailandia. Desde entonces la preservación de su cultura ha sido una lucha continua. Hoy, como el turismo en la región presenta una salida a la pobreza pero sin perder sus raíces, han encontrado un modo positivo de equilibrar la necesidad del comercio con su herencia. Sólo a una hora al norte de Chiang Mai, recostado en un verde y fértil valle se encuentra Lisu Lodge, una auténtica comunidad Lisu que ha

logrado sostener sus orígenes culturales a la vez que apuesta fuertemente por el turismo responsable. Un factor clave del éxito ha sido su oferta de alojamiento. Este eco-alojamiento es un santuario para la herencia Lisu con una atmósfera tranquila y relajante junto con el eficiente personal. Construido al estilo tradicional aunque con ciertos elementos adaptados a las necesidades occidentales, es un lugar perfecto para ir con niños ya que ofrecen actividades como montar en elefante, rafting en bambú, bicicletas y naturaleza en estado puro.

Bangkok para niños
Dependiendo de la edad del niño, es posible organizar un recorrido por Bangkok y sus alrededores orientado a sus gustos y preferencias. Estos son algunos ejemplos pero la oferta es enorme: Safari World. Está considerado el mayor parque de vida salvaje del sureste asiático y en él habita una variada fauna integrada por monos, leones, jirafas, cebras y rinocerontes. Zoológico de Dusit. Además de los típicos felinos, elefantes, chimpancés… el parque cuenta con algunos especímenes raros que atraen la atención del público infantil. Criadero de serpientes o Instituto Memorial de la Reina Saovabha. Aprender a inmovilizar serpientes o a hacer torniquetes tras la mordedura de uno de estos reptiles… esto y mucho más forma parte de la labor divulgativa e informativa llevada a cabo por la Cruz Roja Tailandesa en este lugar.

Ko Pha-Ngan
La isla más rebelde de Tailandia, conocida por sus Fiestas de la Luna llena, no ha sufrido los desmanes del turismo masivo y conserva un espíritu menos comercial y

el mochilero sigue siendo el principal cliente. Pequeñas calas aisladas, cabañas en playas de aguas esmeraldas o fiesta nocturna, la oferta es amplia tanto para solitarios que buscan calma como para inquietos que buscan fiestas hasta el amanecer.

Railay Esta península situada al sur de Ao Nang, en Krabi, es un lugar clave para los amantes de las vacaciones activas. Su espectacular enclave de formaciones calcáreas de gran belleza ofrece escaladas de categoría internacional con más de setecientas rutas de ascensión. Las tres playas que conforman esta península, a la cual sólo se puede acceder por mar, son incomparables aunque la más espectacular es la de Phra Nang. Los alrededores son especialmente interesantes para el submarinismo y el buceo con tubo. Dormir allí no es problema ya que hay alojamientos de todo tipo y para todos los bolsillos.

Ratchaburi: Arte, mercados y antiguas civilizaciones
Arte, comunidades étnicas, artesanía tradicional, museos del folclore, antiguos monumentos y una cultura contemporánea se concentran en este distrito a tan sólo 100 km. de Bangkok. Cada atracción revela el pasado y las tradiciones de la gente cuyas habilidades han florecido en esta parte del país desde la prehistoria. Pero además la zona se encuentra en un entorno de exuberante naturaleza, rodeada de parques nacionales, cuevas, vida salvaje y aguas termales.

Bangkok activo
Bangkok se ha convertido en una de las ciudades más cosmopolitas y sofisticadas del continente asiático. Las actividades más innovadoras abarcan una amplia variedad de temáticas. Así, es posible tomar cursos de cocina Thai en el hotel Oriental de Bangkok, o cursos de masaje tradicional tailandés en la Escuela de Masaje y de Medicina Tradicional del Wat Pho (templo del Buda Reclinado). La Comunidad Mundial de Budistas (World Fellowship of Buddhists – WFB) imparte clases de meditación budista en pleno corazón de Bangkok e incluso es posible tomar clases de Muay Thai (boxeo tailandés), en los dos principales estadios de la capital: el Lumphini y el Ratchadamnoen.

NAN
En lo más remoto del norte de Tailandia, la diminuta capital provincial de Nan, con una población de alrededor 25,000 habitantes, recibe pocos visitantes. Los que se aventuran a llegar hasta allí son recompensados inmediatamente con una sorprendente diversidad de riqueza cultural. El secreto tesoro de Nan incluye imágenes de Buda trabajadas a la perfección, llamativos murales y una arquitectura única de extraordinaria elegancia. Esto ha permitido que la provincia opte a ser incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La ciudad también ha sido escogida por la UNESCO como centro tailandés para un proyecto llamado Revival and Survival in the Buddhist Sangha. Los objetivos del proyecto son concienciar a monjes y profanos sobre el valor de las artes decorativas budistas y entrenarlos tanto en conocimiento como en habilidad para restaurar edificios y crear nuevas obras de arte.

Navidades bajo el sol de Trang y el Parque Natural de Tarutao
En la provincia de Trang, situada a unos 820 kilómetros al sur de Bangkok, todavía se respira tranquilidad. Aquí todo el paisaje es una amalgama de playas de ensueño, aguas cristalinas, islas tranquilas o bulliciosos puntos costeros donde se celebran grandes fiestas al aire libre cada noche. La Oficina de Turismo de Tailandia propone esta casi desconocida región para los turistas que deseen disfrutar de unas vacaciones navideñas diferentes a las habituales; al sol y en pleno relax en esta provincia que se encuentra en pleno desarrollo y que está preparada para situarse a nivel internacional en el mapa de viajes. Trang posee un largo litoral recortado por bahías y ensenadas desde donde se puede iniciar la aventura hacia el minúsculo Ko Ngai, rodeado de coral; o hacia la más ancha de la provincia, Ko Libong que alberga tres aldeas de pescadores tailandeses-musulmanes y abunda en algas (sargassum) donde los dugongos o vacas de mar van a nutrirse. También se puede visitar la isla de Ko Muk, una de las más bellas en Trang de entre las 47 que posee. Aquí se encuentra la Gruta Esmeralda, un angosto pasaje por el que sólo es posible entrar buceando, aunque si la marea es baja se puede acceder nadando. Una vez cruzados los 80 metros de oscuro túnel aparece la Cala Esmeralda. Un paradisíaco lugar de aguas de color esmeralda, rodeado de fina arena blanca y paredes de 50 metros de alto y la frondosa selva. Parque Marítimo Nacional de Tarutao Imprescindible visitar el Parque Marítimo Nacional de Tarutao, formado por 70 islas insertas en el mar de Andamán con una extensión de 1.490 kilómetros cuadrados. Dentro de este archipiélago las islas con mayor importancia son las de Ko Tarutao, Ko Adang y Ko Lipe. La última es la más minúscula en extensión y pertenece al conjunto de islas llamadas Islas Butang y su nombre significa “isla de papel” según la lengua local Chao Ley. Las tres playas principales de Ko Lipe son: Pattaya Beach, Sunset Beach y Sunrise Beach. Pattaya es la más popular y en ella se pueden encontrar chiringuitos donde refrescarse con alguna bebida y comer algo. En Sunrise Beach están enclavados algunos de los resorts más tranquilos rodeados de pequeños comercios, mientras que en la pequeña Sunset Beach la calma es absoluta, un lugar ideal para relajarse y escapar del estrés.

Chiang Mai y Chiang Rai: De místicas montañas, tribus y templos...
El norte de Tailandia es una experiencia completamente diferente. El norte posee un magnetismo fuera de lo común, con sus montañas de frescas cimas, suaves colinas selváticas, tribus pintorescas y una espiritualidad que se refleja en cada rincón a través de los más bonitos templos construidos por una magnífica civilización. Es la tierra de la cultura Lanna, la tierra del «millón de campos de arroz», una cultura diferente que se basa en una mezcla thai con pinceladas birmanas y cuyo patrimonio abarca, la arquitectura, la gastronomía, la mezcolanza racial y por consiguiente las distintas formas de vida que han convivido allí desde el siglo XIV. El norte es el centro cultural, religioso y artístico del país y, por esa razón su geografía está cuajada de templos y pueblos de artesanos. Chiang Mai además vibra cada día un poco más con su panorama de flamantes hoteles y restaurantes, mientras que Chiang Rai es la puerta del Triángulo de Oro, de la Tailandia rural y de la naturaleza en estado puro.

KO CHANG: un nuevo escenario en Tailandia para los nuevos exploradores del S. XXI
Durante cientos de años, miles de extranjeros se dejaron seducir por las frutas exóticas, las especias y las islas del Sudeste de Tailandia. Lo curioso es que pese a la belleza y la abundancia de este Edén Oriental, especialmente Trat y su provincia vecina Chanthaburi, es desconocido prácticamente entre los viajeros de hoy en día. Koh Chang es la segunda isla más grande de Tailandia después de Phuket y forma parte de un archipiélago de 52 islas a lo largo de la frontera del norte de Tailandia con Camboya. El 85 % de la zona es, por tanto, Parque Nacional. Para proteger su belleza de colinas selváticas, idílicas playas de fina y blanca arena bañadas por limpias aguas turquesas, el gobierno tailandés ha designado Koh Chang como un área para el desarrollo sostenible. Esto quiere decir que se ha limitado el desarrollo turístico y desde hace cinco años el tipo de alojamiento que se construye es ecológico pero sin olvidar todas las comodidades y lujos propios del altísimo nivel hotelero tailandés. Hoteles boutique, cottages de bambú con piscina privada, spas, restaurantes locales de calidad inmejorable y una animada vida nocturna. Las mejores playas recorren la costa occidental de la isla: White Sands Beach (Had Sai Khao) es la más larga y concurrida y tiene la mejor vida nocturna de la isla, incluyendo chiringuitos chill out en la propia playa, clubes de jazz y animados bares y restaurantes; Klong Prao Beach es más escarpada que la anterior pero segura para los bañistas; Kai Bae es también segura y además alquila canoas y kayaks; Bang Bao es un pintoresco pueblo de pescadores perfecto para bucear con tubo. Incluso se alquilan barcos para pescar.

Desde Ko Chang es casi obligatorio conocer alguna de las 52 islas del archipiélago. Las más populares se encuentran al sur de Ko Chang: Ko Kut, Ko Maak y Ko Wai están bien conectadas por modernas embarcaciones. Paz y soledad y la posibilidad de zambullirse o bucear con tubo, en y entre, algunos de los arrecifes de coral más fascinantes de Asia.

La Costa de Andamán
Volar directo a Phuket, la perla de Andamán, ya es una realidad gracias a Pullmantur. El mar de Andamán, de color turquesa profundo, con arrecifes de coral, formaciones calcáreas, islas paradisíacas, selvas y plantaciones es el lugar idóneo para sumergirse en el océano. Ya sea en Phuket, las islas Phi Phi, la bahia de Phang Nga, las islas Similan, Krabi o Trang, se puede realizar diversos deportes acuáticos o simplemente disfrutar de un tranquilo e idílico día de playa. La costa de Andamán ofrece un abanico de destinos y alternativas para todos los gustos: los más jóvenes podrán divertirse en Ko Lanta, las familias disfrutar de un día de playa en Ao Nang o Rai Le Beach y los que buscan la tranquilidad, relajarse en Trang.

Bangkok
Hoy Bangkok, también conocida como "La Ciudad de los Ángeles", es una metrópoli fascinante de más de seis millones de habitantes con dos caras muy diferentes: la de ciudad vieja con los palacios y templos del siglo XVIII, y la de ciudad moderna con sus centros comerciales y las zonas de desarrollo acariciadas por el río. Los amantes de la cocina no podrán resistirse a las tentaciones del arte gastronómico tailandés y quien prefiera sumergirse en la cultura no dejará escapar un paseo a lo largo del río Chao Phraya. Entre las innumerables atracciones merecen mención especial el Palacio Real y el Templo del Buda Esmeralda (Wat Phra Kaeo). La capital de Tailandia también posee los restaurantes y locales más chics, las tiendas de las marcas más de moda y las galerías de arte más vanguardistas.

Golfo de Tailandia
Al norte de Samui se encuentran las islas de Ko Phangan y Ko Tao, paraísos naturales, con idílicos parajes para practicar el buceo. Ko Phangan, se halla a tan sólo 40 km al norte de Samui y es mundialmente conocida por acoger las famosas “Full Moon parties” (festivales de Luna llena). La isla, además cuenta con la bahía Thong Nai Pan, ideal para el buceo con tubo, y con la cascada Tham Sadet, el lugar favorito del Rey Chulalongkorn. Ko Tao, la isla tortuga famosa por sus arrecifes, riqueza marina y cursos de buceo, es el punto de encuentro de los submarinistas. Además, muy cerca de la isla, en Ko NangYuan, se puede apreciar un fenómeno geológico único: un diminuto grupo de islotes unidos por caminos de arena que forman dos playas independientes, creando dos espacios idóneos para el buceo con tubo.

SAMUI… Ese Paraíso Perdido
Kho Samui, situada en el Golfo de Tailandia y con casi 250 kilómetros cuadrados, es la tercera isla más grande de Tailandia y ahora mismo es el primer destino turístico del Sudeste de Asia. Sus playas se hayan cubiertas de arena suave a la sombra de altas palmeras y en sus aguas color turquesa el turista no sólo podrá bañarse sino que además podrá practicar windsurf, parapente y submarinismo… si le gustan las emociones. Y por si el sol y el mar no han sido suficientes, aún queda la emocionante vida nocturna y los deliciosos platos de marisco por los que Samui es famosa, junto al no menos espectacular viaje a las islas esmeraldas del cercano Parque Marino Nacional de Mu Ko Angthong.

¡

KRABI: Para recién casados

A pesar de ser menos conocida que su famosa vecina Phuket, Krabi se ha convertido poco a poco en un destino muy demandado, atrayendo al creciente número de viajeros que se deciden a visitar la más hermosa de las provincias del sur de Tailandia. En Krabi el turista no encontrará enormes hoteles ni urbanizaciones, sino íntimos apartamentos y pool villas junto a playas y bosques donde la belleza del paisaje hará que la luna de miel sea inolvidable. En este idílico ambiente los recién casados podrán disfrutar de paseos en barca por los exóticos ríos y cañones de Ao Thalane o Bor Thor en el Parque Nacional de Bokkhari. Además contarán con la oportunidad experimentar la vida rural tailandesa, ya que solo tendrán que acercase a Koh Klang. Donde a través de unas visitas guiadas podrá sumergirse en el día a día de las vidas de los campesinos pudiendo llegar a degustar los sabores más delicados de la cocina tailandesa. Un destino inolvidable para una Luna de Miel inolvidable.

Trang: El profundo Sur
Maravillosas islas y playas de ensueño, junto con una excelente gastronomía conforman el sur profundo. Una zona donde todavía la palabra tranquilidad tiene sentido. Pero la zona no sólo mira al mar, sino que en su interior se puede disfrutar de senderismo por la jungla, rafting y descensos en canoa con visitas a un sinfín de cuevas y cascadas, avistamiento de aves en el Parque de Thale Noi, excursiones por los manglares,...

Nakhon Ratchasima: El imperio Khmer
La provincia de Nakhon Ratchasima, se encuentra en la comarca de I-SAN. Toda la provincia fue una vez parte del imperio Khmer por lo que posee una gran abundancia de ruinas camboyanas dispersas por toda la ciudad y los alrededores. Conocida comúnmente como Korat, la ciudad está sitúa en una meseta, a unos 260 kilómetros de noreste de Bangkok. Para los amantes de la naturaleza en estado puro el Parque Nacional de Khao Yai, supondrá un atractivo añadido en esta zona, las montañas y especies botánicas que lo componen han hecho de este lugar uno de los más visitados de toda la provincia. El avistamiento de pájaros y otros animales, así como el trekking, son algunas de las características de este parque natural, que también destaca por las cataratas que alberga.

I-San: Tailandia en esencia
Comprende las tranquilas provincias por las que discurre el río Mekong, que hace de frontera acuática entre esta zona de Tailandia, Laos y Camboya. Es una de las regiones más desconocidas del país y por tanto guarda en su interior la cultura, la hospitalidad y las costumbres, intactas. Una combinación de pueblos, tribus y naturaleza en estado puro. El Mekong discurre tranquilo añadiendo el atractivo de poder descubrir esta zona siguiendo su curso, en varias jornadas y durmiendo en sencillos hotelitos familiares a precios increíblemente baratos.

Krabi
Krabi, la capital de la provincia, fue construida en las orillas del río que le da nombre muy cerca de su desembocadura. El paisaje que la rodea está salpicado por altos peñones de roca calcárea tallados por bellas y misteriosas cuevas y rodeados de selva. La costa es una alternancia de estos peñones y de espectaculares playas de fina arena blanca bañadas por aguas cristalinas. Krabi está conectada por ferry con las islas cercanas de Ko Lanta y Ko Phi Phi por lo que resulta muy sencillo realizar excursiones de un día para conocerlas. Situada a unos 800 km de Bangkok, Krabi tiene una temperatura media que oscila entre los 24º y los 36º c, y la mejor época para viajar es entre noviembre y abril.

Chiang Mai: la rosa del norte
Es la segunda ciudad más grande de Tailandia. Se encuentra en un fértil valle a 700 km al norte de la capital. Su territorio alberga una rica herencia histórica y cultural y a pesar de que su extensión es tan solo una fracción de lo que representa Bangkok, Chiang Mai se enorgullece de poseer casi tantos wats (templos) como la capital. Un entorno natural envidiable, una amplia oferta de ocio y compras, unido al encanto de sus gentes; hacen de esta ciudad un destino obligado a la hora de planificar sus vacaciones. El Doi Suthep es el templo más importante de la zona y el segundo más venerado de Tailandia después del Buda Esmeralda ubicado en Bangkok. Se encuentra a 15 km de la ciudad y su impresionante figura se perfila encima de la montaña que le da nombre. Al templo se puede acceder bien a pie, subiendo los 290 peldaños que la forman, o en funicular. Su gran pagoda dorada contiene reliquias de Buda y atrae a peregrinos budistas de todo el mundo.

Chiang Rai: la frontera Es la provincia más al norte del país, ubicada en el corazón del mítico Triángulo de Oro, área en la que convergen las fronteras de Tailandia, Myanmar y Laos. Fue fundada en 1262 por el rey Mengrai y fue la primera capital Lanna Tai (reino de un millón de campos de arroz). Su maravilloso paisaje, perfilado por grandes montañas, alberga diferentes tribus. Todas estas etnias minoritarias, comenzaron a llegar a suelo tailandés a finales del siglo XIX, sus orígenes son variopintos: Myanmar, China y Tibet, entre otros, y los motivos en su mayor parte son debidos a guerras y persecuciones políticas. Cada una de ellas mantiene intactas sus costumbres, cultura, religión, vestimenta e idioma.

Ko Chang: la isla elefante
Es la segunda isla más grande de Tailandia. Está situada en el Golfo de Tailandia, 315 km al sudeste de la capital. Debe su nombre a su caprichosa forma que se asemeja a un elefante durmiendo. Con una orografía montañosa y una exuberante vegetación, Ko Chang es la gran desconocida y es, quizás la isla mejor preservada de Sudeste Asiático con un 75% de selva tropical inalterada. Ko chang es un lugar ideal para los amantes de la naturaleza, así como para los entusiastas del snorkelling y buceo. Además su parque marino nacional, famoso por sus increíbles corales y vida acuática, es una visita obligada.

Ko Tao: la isla de la tortuga
Uno de los principales atractivos es el buceo deportivo; la alta visibilidad bajo el agua y la riqueza del paisaje submarino colmado de arrecifes, la han transformado en uno de los rincones más deseados del Golfo de Tailandia. Otra de las razones es la gran oferta de centros llamados de «retiros espirituales». Quizá debe su nombre a que en este lugar el tiempo transcurre lento y pausado como el caminar de estos reptiles.

Phrae: el bosque de teka
Situada a 555 km de Bangkok en la orilla sureste del río Yom, Phrae posee una de las extensiones más importantes de bosque de teka de todo el país. Una muralla de tierra rodea el casco antiguo en el que se erigen varios templos que merece la pena visitar. Es muy aconsejable un relajado paseo por las tranquilas y recoletas callejuelas de la zona ambientadas con casas de teka tradicionales y una muestra de vida local rebosante de acogedora amabilidad tailandesa.

Phuket, “la perla del sur”
Situado aproximadamente a 862 kilómetros al sur de Bangkok, decir Phuket es sinónimo de playas de arena blanca, aguas cristalinas y vegetación exuberante. A lo largo de sus 810 km2, se salpican los vergeles y los pueblos pesqueros, en los que la vida transcurre sin más, pero si lo que buscas es un ambiente más urbano y noches bulliciosas decídete, la respuesta está en la zona de Patong.

Sukhothai: pura historia
Fundado en el siglo XII, Sukhothai fue el primer reino tailandés verdaderamente independiente, disfrutó de su época dorada bajo el reinado del rey Ramkhamhaeng. Los templos y monumentos de la ciudad histórica han sido restaurados y desde 1991 son patrimonio mundial de la Unesco. Sukhothai se encuentra a 427 km de Bangkok y a 298 km de Chiang Mai. Las ruinas de la antigua ciudad están recogidas dentro del llamado Sukhothai Historical Park. Algunas de las ruinas más espectaculares se encuentran algo alejadas, así que lo idóneo es alquilar una bici o motocicleta para llegar hasta ellas.

Nakhon Pathom
Situada a 56 km de Bangkok, es probablemente la ciudad más antigua de Tailandia, su nombre significa “primera ciudad” y está considerada como la puerta del budismo hace más de 200 años. Esta pequeña y tranquila ciudad es famosa por su Phra Pathon Chedi, la estupa gigante, la más alta del mundo con sus 127 metros de altitud, domina el paisaje de la ciudad tanto a la luz del día como iluminada por la noche. Sobre ella pesan múltiples leyendas… una de ellas asegura que Buda se detuvo a descansar justo en el lugar que hoy ocupa este impresionante monumento, sin duda merece la pena visitarlo.

Ko Samui: la isla de los cocos
Situada a 80 km de la costa de Surat Thani y a 560 al sur de Bangkok, Ko Samui es parte de un gran archipiélago, siendo la de mayor superficie de las más de 80 islas que lo conforman, a su vez es la tercera isla más grande de Tailandia con una superficie total de 247 km2. El cultivo del coco, junto con la pesca son los principales medios de vida. Una curiosidad: desde Ko Samui se envían a Bangkok más de 2 millones de cocos al mes. Las playas de Samui son el sueño de cualquiera que desee hacer una escapada a una isla tropical.

Ayutthaya: Patrimonio de la Humanidad
Ayutthaya, cuyo nombre completo es: Phra Nakhon si Ayutthaya que significa: ciudad impenetrable. La ciudad fue fundada en 1350 por el rey U-thong. Asentada en la confluencia de tres ríos, Chao Phraya, Llopburi y Pa Sak, fue durante 400 años la capital de antiguo reino de Siam y una de las ciudades más prósperas y florecientes de Asia. En 1767 fue invadida por el ejército birmano, quienes incendiaron, saquearon y devastaron la ciudad, destruyendo a su paso importantes joyas artísticas y literarias que atesoraba. La capital se trasladó entonces a la actual Bangkok. Las ruinas de la antigua capital conforman el parque histórico de Ayutthaya, en las que aún hoy se puede apreciar el esplendor que en otro tiempo tuvo. En 1991 la Unesco, declaró este parque histórico Patrimonio de la Humanidad.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful