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VIRTUDES CARDINALES

Ver también: Virtudes Teologales; Pecados capitales Virtud es una propensión, facilidad y prontitud para conocer y obrar el bien. Se llaman cardinales las que son el principio y el fundamento de las demás virtudes. Las cuatro virtudes cardinales son: PRUDENCIA. Nos hace conocer y practicar los medios mas conducentes para obrar el bien. JUSTICIA. Hace que demos a cada uno lo suyo y lo que le corresponde. >>> FORTALEZA. Nos da valor para amar y servir a Dios con fidelidad. Ver Dones del Espíritu TEMPLANZA. Hace que frenemos las pasiones bajas.

Virtudes Teologales
Virtud es una propensión, facilidad y prontitud para conocer y obrar el bien. Las tres virtudes teologales son infusas por Dios en nuestra alma: FE, ESPERANZA y CARIDAD. Ver también: Fe, Esperanza y Caridad en la perspectiva ecuménica JPII, nov 2000. Virtudes cardinales Virtudes contrarias a los pecados capitales

FE:
Etim: del latín: fides, creer. Ver también: "fe" bajo el Primer Mandamiento | Frutos del Espíritu Santo | Fe y razón | Fe y obras Tener fe es aceptar la palabra de otro, entendiéndola y confiando que es honesto y por lo tanto que su palabra es veraz. El motivo básico de toda fe es la autoridad (el derecho de ser creído) de aquel a quien se cree. Esta reconocimiento de autoridad ocurre cuando se acepta que el o ella tiene conocimiento sobre lo que dice y posee integridad de manera que no engaña. Se trata de fe divina cuando es Dios a quien se cree. Se trata de fe humana cuando se cree a un ser humano. Hay lugar para ambos tipos de fe (divina y humana) pero en diferente grado. A Dios le debemos fe absoluta porque El tiene absoluto conocimiento y es absolutamente veraz. La fe divina es una virtud teologal y procede de un don de Dios que nos capacita para reconocer que es Dios quien habla y enseña en las Sagradas Escrituras y en la Iglesia. Quien tiene fe sabe que por encima de toda duda y preocupaciones de este mundo las enseñanzas de la fe son las enseñanzas de Dios y por lo tanto son ciertas y buenas. "El acto de fe" es el asentimiento de la mente a lo que Dios ha revelado. Un acto de fe sobrenatural requiere gracia divina. Se da bajo la influencia de la voluntad la cual requiere la ayuda de la gracia. Si el acto de fe se hace en estado de gracia, es meritorio ante Dios. Actos explícitos de fe son necesarios, por ejemplo, cuando la virtud de la fe está siendo probada por la tentación o cuando

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nuestra fe es retada o cuando estamos ante actitudes mundanas contrarias a la fe. Estas situaciones debilitarían nuestra fe si no recurrimos a un acto de fe. Un ejemplo de acto de fe: "Dios mío, yo creo en Tí y todo lo que nos enseñas en Tu Iglesia, porque Tu los has dicho y tu palabra es veraz". El acto de fe no siempre se vocaliza. En muchas situaciones lo hacemos y está siempre latente en nuestro corazón. La fe inicia nuestra relación personal con Dios. Concilio Vaticano I: Por la fe quedamos habilitados para confiar todo nuestro ser a Dios, le ofrecemos el homenaje total de nuestro entendimiento y voluntad y asentimos libremente a lo que Dios revela. La fe es un don permanente los que la han recibido bajo el magisterio de la Iglesia no pueden tener jamás causa justa de cambiar o poner en duda esa fe. Debemos de: • • • • • Tener una fe informada. Para ello es necesario estudiar lo que nuestra fe enseña. Retener la Palabra de Dios en su pureza. (sin comprometerla o apartarse de ella) Ser testigos incansables de la verdad que Dios nos ha revelado. Defender la fe con valentía, especialmente cuando esta puesta en duda o cuando callar seria un escándalo. (Declaración sobre la libertad religiosa Dignitatis Humanae). Mt 10:32_33 Creer todo cuanto Dios enseña por medio de la Iglesia (No escoger según nos guste).

"La fe es el comienzo de la salvación humana" (San Fulgencio). ¿Tienen fe los cristianos que no están en comunión con la Iglesia? Sí, tienen fe en Dios y conocen muchas de las verdades que El nos ha revelado. Pero no tienen fe en todo lo que El ha revelado. Fe y cultura "La fe que no afecta la cultura de la persona es una fe no plenamente abrazada..." -Juan Pablo Ii

ESPERANZA
Etim: Del latín: spes. Ver también "esperanza" bajo el Primer Mandamiento La esperanza es una virtud teológica infusa, recibida en el bautismo junto con la gracia santificante. Tiene como objeto primario la posesión de Dios. Por la esperanza deseamos la vida eterna, es decir la visión de Dios en el cielo. Es por lo tanto operante en la voluntad. La esperanza nos da confianza de recibir la gracia necesaria para llegar al cielo. El fundamento de la esperanza esta en la omnipotencia de Dios, Su bondad y Su fidelidad a Sus promesas. La virtud de la esperanza es necesaria para la salvación. Actos de esperanza también son necesarios para la salvación y son mandados por Dios a todos los que tienen uso de razón. Debemos confiar que Dios nos da todas las gracias necesarias para servirlo fielmente y nos lleve a la vida eterna. Entonces debemos colaborar plenamente con El. La esperanza no nos asegura nuestra fidelidad a Dios, pero si la fidelidad de Dios para con nosotros. El que vive de la esperanza evita hacer un mal con el fin de lograr un bien. Debemos confiar de que Dios se ocupará de nosotros en todo momento. Pecados contra la esperanza: La desesperación, que es rehusar deliberadamente la confianza de que Dios es capaz de salvarnos. La presunción, que es pretender que uno puede lograr la salvación sin la ayuda de Dios, sin buscar

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Por lo tanto. CARIDAD Etim: Del latín charitas. De igual forma. Audiencia General. aunque puede que aun posea las virtudes de la fe y la esperanza. el Espíritu Santo actúa hoy día en la Iglesia en todos los creyentes de todos los tiempos. La acción del Espíritu Santo. esperanza y caridad. quienes conocieron profundamente a Jesús.. Roma. Ver también: Caridad Caridad es la virtud sobrenatural infusa por la que la persona ama a Dios sobre todas las cosas por si mismo (no por interés) y ama al prójimo por Dios. Visita Ad Limina a los Obispos de Chile. el entusiasmo y la plenitud que provienen del Espíritu Santo. 10 de Marzo de 1989 3 . es aun eficaz hoy día en el corazón de la humanidad. Por ser infusa junto con la gracia santificante. para poder realizar su labor misionera. Conclusión: Dios nos invita a la participación en la vida divina. 26 de Junio de 1988 FUENTE DE CELO APOSTOLICO: Por medio del gozo. nos urge tomar la obra más urgente e importante: dar a conocer las inaccesibles riquezas de Jesucristo a nuestros hermanos y hermanas. sabiendo que todo lo que el nos manda nace de su amor y todo es bueno. Universidad Urbaniana. Abramos el corazón a las virtudes de la fe. El amor personal a Dios exige observar todos los mandamientos. Se basa en fe divina y no se adquiere meramente por esfuerzo humano. y erradiquemos de nuestra vida todo lo que nos separa de Dios y nos lleva a perder nuestra relación de amor con su Corazón EN LA MISION EVANGELIZADORA JUAN PABLO II FUENTE DE SABIDURIA: El Espíritu Santo es la luz y el maestro interior de los Apóstoles. Su amor quiere levantarnos a una vida digna de los hijos de Dios.esta ayuda mediante la oración o pretender que la salvación se obtendrá sin nuestra cooperación. El nos da la valentía para entrar al tercer milenio del cristianismo. La Iglesia ha vivido por casi dos mil años bajo el soplo del Espíritu Santo. lo de Abril de 1991. quien ha perdido la gracia sobrenatural de la caridad ha perdido el estado de gracia. Salzaburgo. Austria.. Puede conferirse solamente por gracia divina. sus culturas y su religión. Es decir "ya estoy salvado" y no reconocer que podemos perdernos si no somos obedientes a Dios. Vaticano 24 de Abril de 1992 FUENTE DE ESPERANZA: No debemos temer la dificultad del hombre en aceptar a Jesús y su palabra. FUENTE DE FORTALEZA: Decid "Sí" al Espíritu Santo. es frecuentemente identificada con el estado de gracia.

. Audiencia General. el Paráclito es un permanente abogado y defensor de la obra salvífica de todo aquel que participe de ella.FUENTE DE PERSEVERANCIA: Bajo el impulso del Espíritu Santo. por medio del cual se proclama el Evangelio y a través del cual todo el trabajo de la salvación se lleva a cabo. es decir. Mensaje Apostólico. Vaticano. debemos continuar la labor que recae sobre nosotros como Iglesia. miembros del Pueblo de Dios. como el gusto sirve para conocer el sabor de los alimentos – dice San Isidoro.El Don de Sabiduría. Se define la sabiduría como la ciencia adquirida por los primeros principios: «el nombre de sabiduría viene de sabor. 6 de Febrero de 1991. el conocimiento que se tiene de las criaturas por 4 . FUENTE DE PROTECCION: Al ser testigo de Cristo. Veracruz. FUENTE DE VIDA: De acuerdo con los apóstoles. Debemos proclamar al mundo que sólo Dios es Señor. la Nueva Alianza recibe la vida del Espíritu Santo. Audiencia General. 7 de mayo de 1990. –lo mismo la sabiduría. 24 de Mayo 1991 LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO Artículo I. México. Vaticano.

Hay esta diferencia entre la sabiduría y la ciencia. ni la dificultades que sentía antes por su insuficiente te preparación. De aquí proceden los arrobos y los éxtasis. entra en admirables conocimientos de Dios y descubre cosas tan grandes que. del que a veces participa aun el cuerpo. como infinitamente adorables y amables. Un alma que por la mortificación se ha curado bien de sus pasiones. los Apóstoles y algunos otros santos. Porque a medida que un alma se va purificando. conociendo la que viene de Dios por una como cierta relación natural que tiene con su objeto: «par quamdam. que ésta no produce generalmente el gusto espiritual que aquélla hace sentir al alma. Y por el contrario. sobre todo en las almas que todavía no están del todo purificadas. Este gusto de la sabiduría es a veces tan perfecto que una persona que lo tuviese. Todo esto proviene de la caridad. cuando está ya completamente sana. que tenían siempre el espíritu ocupado con los conocimientos más sublimes con transporte a 5 . de sus atributos y de sus misterios. que cuando pronunciaba el nombre de Dios o de Jesús. sin sentir las repugnancias. dice Santo Tomás. sin embargo. que revelan. las cosas de la tierra que halagan los sentidos. que uno que come azúcar distingue fácilmente su sabor del de otras cosas dulces. es la salud del alma. pueden venir del demonio. cuya perfección. como hacía Nuestro Señor. de la misma manera. tanto o mejor que el médico por su ciencia. y la razón es. hasta llegar muchas veces a no sentir sino desagrado por todo lo demás. los consuelos espirituales y las gracias sensibles Son los efectos de este don. cuyo conocimiento está lleno de atractivos y de dulzura. poco más o menos.el primer principio. aunque sea con relación a Dios. porque la ciencia no mira más que a las criaturas. o sea el fervor. al oír dos proposiciones. ya no puede hacer uso de los sentidos. objecti conneturalitaitem». y que es más o menos grande según el grado de perfección y de pureza en que se encuentre el alma. saborear a Dios y las cosas divinas como sus propios bienes. pues cuando el alma está de una vez bien curada de sus enfermedades y languidece. El don de sabiduría es un conocimiento sabroso da Dios. o como El enfermo conoce los síntomas de su enfermedad por la experiencia y sentimiento que tiene. podrá discernir entre ellas al momento. Al principio las cosas divinas son insípidas y cuesta trabajo saborearlas. sentía en su boca y en sus labios un sabor mil veces más dulce que la miel y el azúcar. mas cuando no llegan sino a la parte inferior. ni los disgustos.. como no estar completamente purificados o acostumbrados a estas gracias extraordinarias. alguna imperfección en las almas que los experimentan. son al principio agradables y deliciosas. una formada por la razón y otra inspirada por Dios. De este conocimiento resulta un sabor delicioso. el espíritu va haciéndose cada vez más fuerte y más capaz de soportar las operaciones divinas sin emoción ni suspensión de los sentidos. Al don de sabiduría pertenecen las dulzuras. pero al final no se halla en ellas más que amargura. la Santísima Virgen. y de las causas segundas por la causa primera. y que por la pureza de corazón consigue una perfecta salud. en esos momentos. en cambio a sabiduría mira a Dios. es una regla segura para juzgar bien de cada cosa». San Francisco estaba tan lleno de este gusto de la sabiduría. pero después se nos hacen dulces y tan sabrosas que se paladean con placer.

lo que es el como de la iniquidad y el verdadero carácter de la locura. no buscando ni estimando más que esto y despreciando todo lo demás. refiriéndolo todo a lo mismo. llenando el alma de las delicias que el bien lleva siempre consigo. Si queremos conocer si somos del número de los sabios o de los locos. Hay 6 . Dice San Isidoro. La sabiduría lo refiere todo al último fin. que «el loco y el sabio son opuestos. no encontrando satisfacción más que en esto. cuando entra en un alma vence la malicia y destierra al sabor del mal que ella había introducido. San Bernardo expone admirablemente esta doctrina en uno de sus sermones sobre el Cantar de los Cantares: «La sabiduría es el amor a la virtud. El bien y sólo el bien es el atractivo que las lleva a hacer el bien. no es otra cosa que el sabor del bien. la mayor parte de los hombres tienen el gusto depravado y puede llamárseles. ya sea hacia Dios y las cosas divinas o del lado de las criaturas y las cosas de la tierra. sigue y gusta en todas las cosas. según San Bernardo (l). lo mismo hay almas tan buenas que no encuentran sabor más que en el bien y no obran en todas cosas por ninguna otra consideración que por hacer el bien. ¿De dónde brotan nuestras satisfacciones y nuestros contratiempos? y En qué encuentra reposo y contento nuestro corazón? Esta clase de examen es un medio excelente para adquirir la pureza de corazón. Cada uno tiene una manía por la que se apasiona y a la que todo lo refiere. o el placer a algún otro bien temporal. Esto es lo que busca. puesto que obran como ellos. sabiduría diabólica: cuando no se encuentra gusto más que en la propia excelencia. modera los sentimientos de la carne. sabiduría animali: cuando se saborean únicamente. la suprema y primera causa. Debíamos hacérnoslo familiar. Este es el efecto propio de la sabiduría. El mundo está lleno de esta clase de locura. que por todo lo demás sólo siente desagrado. en cuanto que éste tiene el gusto y el sentido de la discreción que le falta e aquél». y que el otro juzgue mal porque no toma esta elevada causa como regla de sus sentimientos y de sus acciones. que es de todos los bienes el más excelente y dulce». segunda. da al alma la perfecta salud que la pone en disposición de paladear el sabor del bien y el de la sabiduría misma. cura el gusto corrompido del corazón. los placeres del cuerpo. y tercera. Lo que hace –como señala Santo Tomás – que el uno juzgue bien de las cosas en lo que se refiere a su conducta. La locura en cambio tiene por fin y por principio. necios. El gusto del bien le es como natural. se forma en el alma proporcionalmente como la sabiduría. con mucha razón. Cuando entra en el alma. pero por principios contrarías. El vicio opuesto a la sabiduría es la locura. En efecto.internos maravillosos. lo cual es estar loco de remate. en la criatura y no en Dios. poniendo su último fin por lo menos en la práctica. que en materia de moral se llama «altissima causa». examinando con frecuencia durante el día nuestras inclinaciones y tratando de dirigirlas poco a poco hacia Dios. purifica el entendimiento. Lo juzga todo con relación a este elevado fin. y el Sabio nos asegura que «el numero de los necios es infinito». pero sin que apareciese nada al exterior por medio de arrobamientos y éxtasis. Así como se encuentran personas tan malas que parece que no sienten gusto más que en el mal y hacen el mal con jactancia y por el solo placer de hacer el mal. Hay tres clases de sabiduría reprobadas por la Sagrada Escritura y que son verdaderas necedades: Primera. porque juzga con relación al primer principio y al último fin. sin sentir afecto ni pasión más que por esta idea. sabiduría terrena: cuando no se saborea más que las riquezas. examinemos nuestros gustos y nuestras repugnancias. «pro altissima causa». que llena de tal manera el alma del gusto del bien y del amor a la virtud.

la sabiduría. Este estado es terrible y merece ser llorado con lágrimas de sangre: pues. mayor será nuestra sabiduría. sino que también comunican sus sentimientos a los demás. Y San Pablo dice : «Estoy lleno de gozo en medio de mía sufrimientos» (7) Pensar que Nuestro Señor nos podía rescatar sin sufrir y merecernos todo lo que nos mereció sin morir en una muerte tan infame como la de cruz. que es un don del Espíritu Santo. la abyección. a una sola palabra de esperanza que se les diga sobre su engrandecimiento.solamente una locura que es ante Dios una verdadera sabiduría. a quien le gustaba más estar en Carcassonne. Así como opuestamente. tened cuidado de vuestra reputación : «Corporalis exercitatio ad modicum valet». ¿de qué perfección son capaces estos religiosos y qué provecho pueden hacer al prójimo? ¿Qué confusión sentirán a la hora de la muerte cuando se den cuenta de que durante toda su vida no han gustado ni buscado más que lo que halaga la vanidad. a mayor afecto por la humillación y por la cruz. Todo lo demás que se refiere a Dios o a la perfección. La sabiduría divina es una locura según el parecer del mundo. los ejercicios del cuerpo 7 . sido dignos de sufrir oprobios por el nombre da Jesucristo» (6). no obstante. los desprecios. Esto es ser loco según el mundo. no es otra cosa que esta divina locura que no ama más que lo que nuestro Señor y los santos han amado. la cruz. Por lo demás. la cruz – un suave olor y un gusto delicioso. aunque falso. y la sabiduría humana en una locura según el juicio de Dios. son más sensibles a ello que a todo lo demás. se encuentren personas a las que no les guste nada más que lo que las eleva a los ojos de los hombres y que todo lo que han hecho durante sus veinte o treinta años de vida religiosa haya sido únicamente por este fin que ambicionan. escogió la muerte de era para nuestra salvación. enseñándoles máximas del todo contrarías a las de Nuestro Señor y a las del Evangelio. un San Francisco. las veremos cambiar de aspecto y su corazón se desbordará de alegría como si fuese una noticia muy importante. «Los Apóstoles salían llenos de alegría de le asamblea del Consejo porque habían. que amaba con tal pasión el desprecio que hacia cosas por quedar en ridículo. y cuanto más nos guste la estimación y la fama. como no tienen el gusto de la devoción. tratan a las prácticas espirituales como bagatelas y cosas divertidas para espíritus débiles. les parece insípido y no le encuentran gusto. incluso en la Religión. Cuando estas personas están tristes. y que. pudiendo decirse que no tienen alegrías ni tristezas que no se relacionen con esto o que. Los santos han corrido tras el olor de estos perfumes: un San Ignacio. Ejemplo : «Curam habe de bono nomine». la Santísima Virgen y los Apóstoles? Dijo Jesucristo : «Mi alimento es hacer La voluntad del que me ha enviado» (l). Amar la pobreza. y no sólo se conducen ellos por estos principios erróneos de la sabiduría mundana y diabólica. pero «lo que en Dios parece locura. cuyo rigor tratan de mitigar con interpretaciones forzadas y conformes a las inclinaciones de la naturaleza corrompida. mayor será nuestra locura. Es monstruoso que. donde generalmente me mofaban de él. En nosotros está el ver con cuál de estos dos juicios queremos conformar el nuestro. como hacen los mundanos. Y sin embargo. por lo menos. Nuestro Señor Jesucristo dejó en todo lo que tocó durante su vida mortal – la pobreza. Qué diferentes son de los de Dios los juicios de los hombres. Es preciso tomar uno u otro como regla de nuestras acciones. somos locos en esta materia. pero son pocas las almas cuyos sentidos estén suficientemente limpios como para sentir este olor y paladear este sabor tan sobrenatural. burlaban de él. las persecuciones. Si saboreamos los honores y las alabanzas. que en Toulouse donde era respetado por todo el mundo. es más prudente que la sabidurías de todos los hombres» (8). un Santo Domingo. fundándose en pasajes mal entendidos de la Sagrada Escritura y sobre los cuales edifican su ruina. es una locura según la razón humana. ¿Qué agrado sentirían con los placeres de la vida y con las grandezas del mundo Nuestro Señor. que tenía todas sus delicias cuando se.

no son ya capaces de saborear ni los bienes oí los males de la tierra. sino por una razón superior: acostumbrados a no gustar más que el soberano bien. El fruto del Espíritu Santo que corresponde al don de sabiduría. es necesario que el servicio que prestas a Dios sea razonable. Es difícil entender la Sagrada Escritura. Ha resplandecido en los santos Padres y en los Doctores y es particularmente necesario para comprender el sentido de la Sagrada Escritura. Artículo II. las cree con mayor firmeza. y tercero. no por estupidez. ella no se inquieta. las criaturas en lo que con Dios se relaciona. Naturalmente somos muy cortos en la proporción en que el Espíritu Santo nos ilumina por remedio de la fe y de las demás luces que nos comunica. aunque la oscuridad de la fe permanece siempre. Por ejemplo. y esto.El Don de Inteligencia. objetos: primero. no 8 . Los que tienen el cargo de instruir a los demás – como los predicadores y los directores – deben estar llenos de este don. etc. que estaba en la última hora. no sienten el mal trato que pueda dárseles ni se conmueven por ninguna cosa humana.. se le dicen injurias. llega a verlas con una especie de evidencia. La fe considera tres clases de. «Ratioeabile obsequiam vestrum». son insensibles a las ofensas y a las cosas que más pueden molestar porque les falta el juicio y la razón (11). pero el medio de recibir al Espíritu Santo y de ser conducidos por el. que esta penetración debe hacer concebir una idea verdadera y una justa estimación del fin último y de todo lo que con él se relaciona. lo que repugna a nuestro sentido porque no podemos comprender cómo el santo Apóstol ha podido decir. ni siquiera se da por enterada. San Gregorio Nacianceno. cuya doctrina es tan sólida. y teniendo de ellas un conocimiento como experimental. hablando de sus días. nuestras acciones para dirigirlas al servicio de Dios. Si a una persona que posea este don. que están incalculablemente separados de los nuestros. ya que de otro modo no sería un don del Espíritu Santo. por eso se extraña uno de que algunos no quieran creer los artículos de nuestra fe o que puedan dudar de ellos. ya sea porque la sabiduría nos hace como insensibles a todo lo que puede turbar el corazón. Dios y sus misterios. Todos los demás libros espirituales son en parte obra da la gracia y en parte obra de la naturaleza. El don de inteligencia es una luz que el Espíritu Santo concede para penetrar las verdades oscuras que la fe propone. y San Basilio. Y sin embargo. porque gustando el alma las cosas divinas. Es un gran abuso leer tantos libros espirituales y casi nada la Sagrada Escritura. esto es verdadero en el sentir de Dios. el don de inteligencia nos lo hace penetrar con más claridad y de una manera que parece hacer evidente lo que la fe enseña. e incluso. Inteligencia es el conocimiento íntimo de un objeto : «intelligere ese intus legere». nos dice San Juan en su primera epístola: Esta es la última hora» (1). La bienaventuranza que corresponde al don de sabiduría es la séptima : «Bienaventurados los pacíficos» (9): ya sea porque la sabiduría todo lo ordena según Dios y porque la paz consiste en este perfecto orden (10). que es el único que no tiene en sus obras ningún error de los condenados por la Iglesia. sus figuras alegóricas y las ceremonias del culto divino. Dice Santo Tomás. como los que están locos de locura natural. es el de la fe. porque Dios habla allí según sus sentimiento. es leer con frecuencia la Sagrada Escritura. segundo. pero El los modera de tal forma que podemos entenderlos si nuestro corazón está bien purificado. lo mismo los que son sabios can la sabiduría sobrenatural.valen muy poco . Lo que la fe nos hace creer simplemente.

~rit postes fructua ice. Beati mundo carde. es la grosería respecto de las cosas espirituales.. Es una luz por la cual el Espíritu Santo muestra lo que se debe hacer en el lugar y en las circunstancias presentes. y quizá no hubiera abierto los ojos si Dios no le llega a enviar al profeta Natán para ponerle delante su situación lamentable. y si es mejor que otra y más propia para el fin que se pretende. Consejo es un acto de la prudencia. cuando quería rezar. ya que con pureza de corazón se entra poco a poco en los diversos sentidos que tiene. la fe y la ciencia enseñan en general. Il. los movimientos desordenados del apetito concupiscible. Esto es lo que sucede a las almas que están muy purificadas. Incluso regula de tal manera la imaginación. I Joon. los afectos viciosos de la voluntad. Lo que la sabiduría.leyeron más que la Sagrada Escritura durante once o doce años. es la fe. el don de consejo lo aplica en particular. y aunque se la haya leído cien veces. se la sigue leyendo y se profundiza cada vez más sus misterios. Articulo III.El Don de Consejo. (2) Haec est novissimc hora. Dice Santo Tomás que esta pureza se extiende a todas las potencias del alma. don corresponde la sexta bienaventuranza: «Bienaventurados los limpios de corazón» (1). es fácil comprender su necesidad. David tenía un corazón excelente para amar a Dios. Había recibido de El hermosos conocimientos y altos sentimientos. Se nota esto mucho más en las personas que están en pecado mortal. los errores y las falsas máximas del entendimiento. El fruto del Espíritu Santo que se relaciona con este don y con todos los demás que ilumina el entendimiento. aprovechando la pureza de corazón. sino que es necesario juzgar si es buena también en las circunstancias presentes. pues. V. Sin embargo. Así. que prescribe la consideración y la elección de medios para llegar a un fin. 18. lligentis. Después vienen los dones del Espíritu Santo y la hacen más penetrante. Dice San Agustín que es indispensable creer primero y afianzarse bien en este piadoso afecto tan necesario a la fe. Mat. San Agustín. dejaba los pensamientos de las demás ocupaciones y los recogía una vez terminada la oración. y nosotros lo aumentamos todavía más con nuestros pecados y con nuestras pasiones y afectos desordenados. puesto que no basta saber si una cosa es buena por si misma. (1) Sit primum pietas credentu.. el don de consejo atiende a la dirección de las acciones particulares. El vicio opuesto al don de inteligencia. que no le viene ningún pensamiento más que en el tiempo y lugar conveniente y con la duración necesaria. Por su pureza han logrado este perfecto dominio sobre ellas mismas. Y todo esto se conoce por el don de consejo. Deberíamos leerla antes que a los Santos Padres. Este vicio es natural. . quitando todo le que la puede manchar: las pasiones. La fe precede a los dones y es su fundamento. S. después de su adulterio y después de que hizo morir a Urias estuvo nueve meses sin reconocer su pecado. 9 . A este. Por lo tanto. Así San Bernardo. más viva y más perfecta (2). pero los dones a su vez perfeccionan la fe.

nos parecerá una cosa. sin presunción. No seguiremos sino Las invenciones de nuestro espíritu que. perdón de las faltas que hayamos cometido. a la perfección de su estado y al cumplimiento de los designios de Dios en toda La amplitud de su vocación. siendo el Espíritu Santo La regia infalible tanto de nuestras acciones como de nuestros conocimientos. bien sean de fe o de otro don cualquiera que no baja tanto a los casos particulares. porque es el medio de acertar siempre. No obraremos más que por principios de una destreza natural o por una prudencia adquirida. Una persona que se dedicase. que no hubiesen sucedido si hubiéramos elegido otra cosa que. ni de su modo de vivir. podemos aspirar. Tercero. porque al seguiría podemos estar seguros de andar por los caminos de Dios y de su divina Providencia. Todas las mañanas debemos pedir al Espíritu Santo su ayuda para todas las acciones del día. y puede por consiguiente guiarnos con certeza en todas las circunstancia por medio de su consejo. mejor y más perfecta. y porque nuestra vida activa es casi continua. Para esto. mejor que por todas las luces que podamos tener. dejándolo todo al cuidado de su padre. sin inquietudes ni cuidados. queriendo deliberar sobre lo que debemos hacer. Segundo. que hemos sido llamados a una Orden apostólica. hasta que esté lleno en La proporción de su capacidad es decir. que una persona está Llena del espíritu de Dios cuando realiza suficientemente todas Las funciones de su estado. al igual que los demás dones precedentes. AI que le comunique poco. Este don lo comunica el Espíritu Santo más o menos. si es fiel en usar bien este poco. ni de nada de lo que con su bienestar se relacione.. son contrarias al espíritu de Dios. necesitamos de un extraordinario don de consejo: si nos falta este don del Espíritu Santo. en la que la acción y la contemplación deben ir unidas. .. a un grado más elevado tanto en la vida activa como en la contemplativa.. como los ojos de un príncipe que no se preocupan ni de su alimento. Pues no puede llamarse vanidad el que cada uno aspire. que es el único que sabe en que situaciones especiales nos podemos encontrar. aunque menos perfecta.. Pero. peligros o faltas. Nosotros. comúnmente. Además. La conducta más segura es la que se recibe del Espíritu Santo por el don de consejo. puede estar seguro que recibirá más. adquiriría gran prudencia sobrenatural y 10 . no obstante. y no debíamos de seguir ninguna otra. Pues se juzga con razón. Primero. le pediremos luz para hacerla bien. De esta manera estaremos durante todo el día pendientes de Dios. hubiese sido mejor porque no hubieran resultado Las malas consecuencias de La otra que nos parecía mejor.Sucederá alguna vez que. al principio de cada acción. porque esta dependencia del Espíritu Santo hace que vivamos con una gran paz. y al final. según La fidelidad con que se corresponda. no haremos nada que no vaya lleno de defectos y toda nuestra conducta será puramente humana. hasta que tenga tanto como le hace falta para cumplir los designios de Dios y Llevar a cabo los deberes de su empleo y de su vocación. y puede ser que efectivamente lo sea por si misma. constantemente a purificar su corazón y que tuviese un soIido y buen juicio. reconociendo humildemente nuestra ignorancia y debilidad y diciéndole que seguiremos su dirección con entera docilidad de espíritu y de corazón. de su ejecución se seguirán grandes inconvenientes. incluso a la luz sobrenatural. La pureza de corazón es un medio excelente para obtener el don de consejo.

estando obligado a obedecer por un lado. Los directores subalternos tienen mucha necesidad del don de consejo. sobre todo en las ocasiones relacionadas con la practica de la obediencia. de confianza en sus luces y del apego a su manera de pensar. a pesar de todos sus conocimientos y destrezas. esta en peligro de obedecer demasiado a favor o en contra de su cargo o a caer en el otro extremo de no obedecer bastante. Las personas mas indicadas para guiar a los demás y aconsejar en lo que atañe a las cosas de Dios. porque su vista no se extiende mas allá de los limites de la razon y del sentido común. son las que teniendo la conciencia pura y el alma exenta de pasión y desprendida de todo interés. al lado de las luces sobrenaturales que comunica el Espíritu Santo y cuyos dones están muy por encima de la razon. Estos los critican con frecuencia. Una regla importante para el buen. Los talentos naturales. con las mismas dificultades que un inferior que es a la vez superior de algunos. sirven muy poco en materia de direccion espiritual. Debe exigirse solamente el exacto cumplimiento de las reglas y 11 . que los hace admirar tanto. religioso o civil. sino también caridad para prevenir con oportunos avisos las faltas que podrían cometer: hasta conviene muchas veces que se contenten con una secreta y paternal reprimenda. por el otro. El gobierno de los superiores. porque no nos dedicamos con toda el alma a conseguir la perfección. que son los únicos principios de su manera de proceder: no ven absolutamente nada de la direccion del Espíritu Santo. La prudencia humana. Es un error creer que los mas sabios son los que dan mejores resultados y los mas aptos para desempeñar los cargos y para conducir las almas. En esos conflictos. Los buenos superiores se alegran de tener en sus manos el poder de la autoridad para hacer el bien a sus súbditos y para aliviarlos. y poseyendo ciencia y talentos naturales suficientes. la ciencia y la prudencia humana. tendría abundancia de. ya que un inferior que no tiene nadie a quien mandar. o cualquier otro cuerpo eclesiástico. y no para perjudicarlos y mortificarlos. que esta infinitamente por encima de todos los razonamientos humanos y miras políticas. y encontraría mil santas maneras de ejecutar las empresas dirigidas a la mayor gloria de Dios. en el ejercicio de esta virtud. que mas bien convendría aligerar. Por la pureza de corazon y una fiel dependencia de la direccion del Espíritu Santo. el gobierno de Dios por medio de los superiores. tiene en esto muchos fallos y consigue poco resultado. obligando así. por la dulzura. no lo harían siempre según el gusto de los que solamente se guían por la prudencia humana. a corregirse al que ha faltado y evitando otras faltas que la aspereza de la penitencia podría hacerle cometer. que no sirven mas que para sobrecargar a los inferiores y hacer pesado el yugo de la religión. es evitar la multiplicaeion de ordenes inútiles. luces y de conocimientos infusos para la dirección de las almas. y a cumplir los deberes de su cargo.destreza divina para manejar toda clase de asuntos. gobierno. lleva consigo el que los fallos que en su desempeño se cometen hayan de ser forzosamente grandes y de penosas consecuencias. sean en un grado superior. adquirieron San Ignacio y San Francisco Javier un extraordinario don de prudencia. pero tenemos la desgracia de no conocer bastante en la practica estos sublimes dones que son los principios por los que se regían los santos. Los sabios deben guardarse bien de un cierto espíritu de suficiencia. Los superiores no solamente deben tener celo para castigar las faltas de los inferiores. aunque no. los que se dejan guiar por los dones del Espíritu Santo no pueden equivocarse. Los directores de almas y los superiores especialmente deben sacar de la oración las luces para desempeñar las funciones de su cargo. no se encuentra. están muy unidas a Dios por la oración y sometidas a todos los movimientos del Espíritu Santo. precisamente por ser sobrenatural. Los que gobiernan con la luz del Espíritu Santo el Estado. o mejor dicho.

la empresa de Judit para librar al pueblo de Dios del ejereito de Holofernes. las circunstancias cambian y las ocasiones se pierden. pero una vez tomada la resolución según la luz del Espíritu Santo. no tiene otro fruto. se puede de ordinario obrar con seguridad v no hay peligro de sobrepasarse. estamos acostumbrados a una conducta pueril y tenemos demasiada buena opinn de nosotros mismos. siguiendo unicamente el ímpetu de la actividad natural y sin tomarse el debido tiempo para consultar al Espíritu Santo. por un motivo de complacencias.rdes. Itaque beati miseirico. que no procede uno movido por ninguna inclinación ni afecto natural. La temeridad es también muy contraria a este don. En las determinaciones es indispensable obrar con sensatez.. no se presta la debida atención a las luces y a los consejos de la razón y de la gracia. la grosería y la ignorancia. iluminando el espíritu. y cuando al obrar se precipita uno tanto que no se esta en condiciones de recibir su asistencia. amargura e impaciencia en el corazón. por el ejemplo de los demás o por algún habito o costumbre. El apresuramiento es muy contrario al don de consejo. a saber: la necedad. La bienaventuranza correspondiente. porque si se deja. pone alboroto. quia ipsorum miserebitur Dous)). Estamos muy sujetos a este vicio. En diversos lugares de la Sagrada Escritura pueden señalarse rasgos admirables del don de consejo: El silencio de Nuestro Señor delante de Herodes. Es también un defecto opuesto al don de consejo la lentitud. alimenta el amor propio y hace. son pecados cuando provienen de falta de diligencia para disponerse a recibir las inspiraciones del Espíritu Santo. según el movimiento del Espíritu Santo: cuando concurren estas tres circunstancias. No se señala el fruto del Espíritu Santo que directamente corresponde a este don de consejo. siguen la mis fácil por dejadez de espíritu o por irreflexión. Dice: ((Est autem justum consilium. que nos apoyemos en nosotros mismos. es que Dios no deja de ayudar con su gracia a los que con desprendimiento asisten a los demás en sus necesidades. lo mismo que los otros que se oponen a los dones precedentes. Este defecto. como por ejemplo. o cuando se deja uno llevar y obscurecer por la impetuosidad de una pasión. El santo Obispo de Ginebra combate frecuentemente este defecto en sus escritos. y esta uno igualmente inclinado a resolverse en pro o en contra. tanto mas cuanto que nos falta cordura y madurez de espíritu. las respuestas que dio para salvar a la mujer adultera y para confundir a los que le preguntaban si se debería pagar tributo al Cesar. Los pecados de los santos son: no seguir ciertas luces del Espíritu Santo y omitir algunos puntos de perfeccion. Debemos evitarlo a toda costa. adjuvet infirmiorem in qua eat ipse potentior. Porque confiando demasiado en uno mismo. debemos ejecutarla con rapidez. y que por otra parte se esta dispuesto a seguir otra conducta si el Espíritu Santo la inspirase. porque llena el espíritu de tinieblas. es la precipitación a obrar con demasiada prontitud y sin haber considerado bien antes todas las cosas. Cuando se ve que no hay ningún mal en hacer o en decir alguna cosa. porque es un conocimiento práctico que. En cambio el don de consejo. Y la explicaron que da San Agustín. que la 12 . cuando no se toma el tiempo necesario para pedirle consejo antes de obrar. derrama en el corazon una unción y una paz completamente opuestas al apresuramiento y a sus efectos. ut qui se a potentiori adjuvari vult. propiamente hablando. el juicio de Salomon.ordenes ya establecidas. a este don es la quinta: ((Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzaran misericordia)) (1). El vicio opuesto al don de consejo. la conducta de Daniel para justificar a Susana de la calumnia de los dos ancianos y la de San Pablo cuando convoco a los fariseos y saduceos y apelo del tribunal de Festo al de Cesar. si teniendo varias luces del Espíritu Santo sobre una misma cosa.

Entonces el Espíritu Santo asiste poderosamente al alma fiel con el don de. Tenemos mucha necesidad de este don por la dificultad de ciertos empleos en que la obediencia puede colocarnos. Pero la función principal del don de fortaleza se dirige al espíritu. hacen falta luces y fuerzas extraordinarias. Santa Catalina de Siena y el P.operación que dirige y a la que tiende. Todo esto lo hace admirablemente el don de fortaleza. No bastan en estas ocasiones las gracias comunes. de los peligros y de los trabajos que se presentan en la ejecución. los párrocos y los Superiores. en el alma y en el cuerpo para hacer y sufrir cosas extraordinarias. dar la vida por su rebaño. al entrar en religión.. de nuestras empresas. en lo que se refiere a los cuerpos. implora su socorro y pone en El toda su confianza. Sanson y otros del Antiguo Testamento. González Silveira pudieron hacer con este don mortificaciones asombrosas y que estaban muy por encima de las fuerzas naturales. Lo mismo que si una persona. pues es una disposición habitual que el Espíritu Santo pone. consejo y de fortaleza. morir en misiones extranjeras. segunda. merece tanto como si. o por el exceso de trabajo o por cualquier accidente relacionado con el ejercicio de su celo. porque no fiándose de ella misma y convencida de su debilidad y de su nada. como Santo Domingo. No puede calcularse la cantidad de gracias que atrae sobre los demás la virtud de los que así se exponen. puede decirse que los frutos de bondad y benignidad le pertenecen en cierto modo.¿Qué seria ahora de Origenes y Tertuliano si antes de su caída. el honor o la vida. Y todo ello constantemente y de una manera heroica. diera de un golpe todos sus bienes a los pobres. como pueden hacerlo los Obispos. desterrando todos los temores humanos y poniendo en la voluntad y en el instinto una divina firmeza que hace al alma intrépida. para acometer las obras más difíciles. permaneciendo fieles a Jesucristo hubiesen tenido la ocasión de morir por El? Hay tres clases de buena muerte: primera. tercera. – El Don De Fortaleza La fortaleza es la virtud que nos asegura contra el temor de las dificultades. que algunos. Sin. por eso une el Profeta el don de consejo y el de fortaleza: el uno ilumina el espíritu y el otro fortalece el corazón. sea a manos de los infieles. como este don dirige especialmente las obras de misericordia. Articulo IV. Se observa en la vida de los santos. embargo. morir al servicio de los apestados. El don de fortaleza. Hay que convencerse de que por un solo acto de generosidad cristiana. 13 . Este don es muy necesario en determinadas ocasiones: cuando se es combatido por grandes tentaciones. ¿Y qué sabemos nosotros el tiempo que viviremos después y el estado en que estaremos para morir? . para exponerse a los más espantosos peligros y para soportar los trabajos más rudos y las penas más amargas. permaneciendo en el mundo. hiciera varias limosnas en diversos tiempos. hace capaces a los que Dios se lo comunica de una energía milagrosa: como David. para resistir a las cuales es preciso estar dispuesto a perder las bienes. merece uno mucho más delante de Dios que por todo el resto de su vida aunque sea muy larga.

diciéndole que le haría sentir los efectos de su venganza mas el santo se burlaba de todas sus amenazas y confiaba enteramente en Dios. Por lo tanto. intentando aprovechar ese temor para someterlo a su deseo. decir a los Apóstoles al salir de la oración: «Levantaos y vamos de aquí. Obispo de Córdoba. pasar por alto todas las dificultades que se encuentran en la vía del espíritu y que son tan contrarias a nuestras inclinaciones naturales. Este espíritu es el que hace que los santos no teman ningún peligro cuando se trata de cumplir los designios de Dios y de procurar su gloria. abrasado de celo. porque la fuerza se demuestra más en el sufrimiento. que son las que nos detienen en nuestras empresas y hacen que huyamos a la vista de las humillaciones y de la amargura.Por este espíritu de fortaleza. Animado por este espíritu. gracia gratuita. San Ignacio. y el mayor mal que nos puede suceder es temer a. En la acción. pudo nuestro Señor en Getsemaní. exigen la generosa determinación de. El vicio opuesto al don de fortaleza es la timidez o temor humano. que son sus principales ejercicios. Un día la Emperatriz Eudosia quiso enterarse de qué era lo que el más temía. Para adelantar en la perfección y ser capaces de hacer grandes cosas. poseen esta gracia. Se les pone la palma en la mano como señal de su fortaleza y de su victoria. donde el demonio era adorado. Algunas veces los obreros evangélicos que. Decía Santa Teresa que «el alma que practicaba la oracion con firme resolución de no dejarla nunca. Pero se encontró con que el santo Obispo no temía ni la cárcel ni el destierro ni la muerte: sólo temía ofender a Dios. el sufrimiento es mucho más heroico y difícil que la acción.. que habiendo presidido 14 . San Juan Crisóstomo no temía más que al pecado. En una de sus cartas dice que: «el remedio mas seguro en estas ocasiones es confiar en Dios y no temer nada. y se le presentaba algunas veces para asustarle. y una cierta cobardía natural que nace de nuestro amor propio y de la afición a las comodidades. en el sufrimiento todo es contrario a la naturaleza. que ya llega el que me ha de entregar». que en la acción. debemos ser espléndidos y valientes en el servicio de Dios Sin el don de fortaleza. Nada es tan perjudicial para la vida del espíritu como el temor que excita el demonio por medio de mil respetos humanos. A los santos mártires debe la Iglesia su propagación por toda la tierra y la reducción del Imperio Romano a la fe.» Los mártires están en primera fila entre los héroes del Cristianismo. la naturaleza encuentra alivio y es como la dueña. Así lo hacían los apóstoles. De este modo ha hecho caer u varios grandes personajes y ha derrumbado. La mortificación y la oración. no dejan de hacer maravillosa impresión en las almas. llamado «gratia sermonis». Algunos atribuyen a este don la fuerza que algunas veces da Dios a la palabra de los santos para convencer los entendimientos y mover los corazones. dada por el bien del prójimo y no por la utilidad de los que la reciben. los naufragios y la muerte. había hecho ya la mitad del camino. las tempestades. desafiaba San Francisco Javier a los ejércitos infieles. como se vio principalmente en su viaje al Japón. San Vicente Ferrer. gracia de la palabra. que es preciso resistir generosamente. aunque pronuncien discursos sencillos y poco pulidos. algunas columnas de la Iglesia: como al famoso Osio. sobreponerse al temor de su pasión y de su muerte y. si podemos emplear este término. San Francisco Javier. los enemigos de Dios cuando luchamos por la. que hizo en el pequeño y mal barco de un pirata idólatra. causa de Dios». pero se equivocan: éste es otro don particular. no pueden hacer muchos ni notables progresos en la vida espiritual.

no hagan más que la mitad del bien que deberían hacer. nos limitamos a un pequeño y cómodo empleo. que las evitemos demasiado.». pero en Dios está sin razonamiento y por una simple visión de los objetos. o hacer algún acto de mortificación. Hay que imitar a los santos. Pesadas estas dos consideraciones. así la prudencia humana y la timidez se hacen Compañia y mutuamente se ayudan insinuando razones para justificarse. Son muy pocas las personas que hagan por Dios y por el prójimo todo lo que pueden. enemigos del Hijo de Dios. no temer más que el pecado. para no aburrirse ni cansarse en la espera y en la práctica del bien. para no cansarse ni aburrirse en el sufrimiento del mal. no tienen valor para llevar a la práctica su buena resolución. Artículo V. y desear las afrentas y las persecuciones. Así como el don de consejo acompaña al de. Dios nos abandona y retira sus gracias. y del otro la consideración de otra persona y el temor de desagradarla. como San Ignacio. La ciencia se define como un conocimiento cierto adquirido por el razonamiento. Somos cobardes para las penitencias corporales y esta cobardía hace. y la segunda. aunque sepan que después tendrán pena de no haberla cumplido.como delegado papal el Concilio de Nicea y luchado contra los Arrianos durante mucho tiempo y con tanto celo por la fe. San Atanasio. y hace que por miedo a cometer faltas. como San Francisco Javier. Pertenece al don de fortaleza la cuarta bienaventuranza: «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. Por aprensión de gastar nuestra salud. Porque una persona animada por la fuerza del Espíritu Santo. La primera. Aquí tenemos de. y todo nos da miedo. desea insaciablemente hacer y sufrir grandes cosas. 15 . sin que puedan vencer esas vanas aprensiones ni el celo ni la obediencia. A algunos le gustaria hablar de cosas espirituales. fue al fin vencido por el temor y firmó la condena de. Mil temores nos detienen en todo momento y nos impiden avanzar en los caminos de Dios. y este temor hace que lo rehusemos. No es posible decir todo el mal que hace el respeto humano. como San Juan Crisóstomo. siguiésemos las luces del don de consejo y tuviésemos todo el valor que nos da el don de fortaleza.El Don de Ciencia. nos quedamos con la ultima. ¡Qué infidelidad y qué dejadez! Y esto es lo que hacemos todos los días. y después caemos insensiblemente en grandes miserias. pero tenemos demasiados miramientos humano. quitándonos la oportunidad de hacer todo el bien que podríamos si. afrontar los peligros. si se encuentran con este o con el otro. guardar la regla del silencio u otra cualquiera. no nos resulte bien. Puede haber nada que mejor señale nuestra poca virtud y el gran imperio que el respeto humano ejerce sobre nosotros? Por esto. Es imposible calcular de cuántas omisiones es culpable este apocamiento. un lado nuestra regla y los intereses de Dios. Los que se dejan guiar por la prudencia humana son excesivamente tímidos. La longanimidad y la paciencia son los frutos de este don. fortaleza y lo dirige ayudándonos a emprender grandes cosas. Este defecto es muy frecuente en los Superiores. pero sin embargo. ganando tantas victorias a estos herejes. . Tememos que un empleo que la obediencia nos quiere dar.

pertenece al don de consejo prescribir lo que debe hacerse. ya que en lo que concierne a casos particulares: ocasiones en que uno se encuentra. sus principios. Mas todo esto en general. el camino más corto y seguro para conducirlas bien. Señalan imperfecciones donde los otros no alcanzan a ver. El don de ciencia ayuda al de inteligencia a descubrir las verdades oscuras. incapaces de hacernos felices. La sabiduría y la ciencia tienen algo de común. Pero cuando se conoce a Dios por las criaturas. y la ciencia por puro conocimiento. Ambas a dos hacen conocer a Dios y a las criaturas. en relación al fin sobrenatural de nuestra creación. Descubren grados de perfección que los demás desconocen. o cuando quiere uno determinarse a obrar. El don de ciencia nos hace ver pronta y ciertamente todo lo que mira a nuestra conducta y a la de las criaturas. enseguida se dan cuenta si se separan un poco de los caminos de Dios. el estado de nuestra alma. Ven rápidamente las acciones que son inspiradas por Dios y conformes con sus deseos. es un acto del don de ciencia. son los más iluminados en todos estos conocimientos. sabrán decirle lo necesario para curar sus escrúpulos.que es una participación de la ciencia de Dios-. el orden que hay que guardar en el estudio que se debe hacer. Primero. los obstáculos que ponen a su perfección. los remedios para sus defecto. sus cualidades. su bondad. es una luz del Espíritu Santo que ilumina el alma para hacerla conocer las cosas humanas y dar sobre ellas un juicio exacto. Si tienen que hacer una exhortación a religiosos o a religiosas. Segundo. tendrán para ellos ideas 16 . Si un alma escrupulosa se dirige a ellos. El discernimiento de espíritus pertenece al uno y al otro: pero la sabiduría lo tiene por la vía del gusto y de la experiencia . sus méritos y deméritos. el término medio que es imprescindible guardar entre los dos extremos en los que se puede caer en el ejercicio de las virtudes.El don de ciencia . y al de sabiduría a poseerlas. Un predicador conoce por este don. nocivas y peligrosas para la salvación. cuánto tiempo hay que dar a cada cosa en particular. Los que más participan del don de ciencia.que es una manera de conocer más elevada. Ven maravillas en la práctica de la virtud. Cuarto. lo que Dios obra en ellas y lo que debe poner de su parte para cooperar con Dios y llenar sus designios. frágiles y poco duraderas son. lo que debemos creer o no creer. su fines y sus intenciones. la manera de tratar y conversar con el prójimo. elevándose del conocimiento de las causas segundas a la causa primera y universal. su malicia. el concepto que debemos tener de las criaturas y su uso debido de la vida interior y sobrenatural. es un acto del don de sabiduría. cuánto se las debe consolar o mortificar. juzgando a los seres creados por el conocimiento del primer Ser. hacer o no hacer. sus motivos. lo que debe decir u su auditorio y lo que puede exigirles. cuán vanas. Y cuando se conocen las causas humanas por el gusto que se tiene de Dios. sus efectos y sus consecuencias. no están expuestos a equivocarse en sus sentimientos ni a dejarse sorprender por las ilusiones que llenan el mundo. Un superior conoce cómo debe gobernar a sus inferiores. Tercero. un director de almas se da cuenta del estado de las que tiene bajo su dirección: sus necesidades espirituales. en relación a Dios y en cuanto son ellas objeto de la fe. nuestros actos interiores y los movimientos secretos de nuestro corazón.

animaba y hablaba por su boca. la unión con Dios. que nos. no pueda sernos perjudicial. que sin cesar nos equivocamos. que en medio de los trabajos de la vida activa. San Vicente Ferrer predicaba con los éxitos prodigiosos que leemos en su vida. y su tentación y tormento sigue durando. Dichosos los que Dios ha favorecido con. no os contestarán ni una palabra porque las conocen sin ninguna razón y sólo por una luz superior a toda razón. Si les preguntáis la razón de sus respuestas. pero no hay que apurarse por eso. apresurándose para gozar de esta satisfaccion que prometen. Su habilidad para engañar aun a los más adelantados. Cada cual quiere gozar de ella y pocas personas reconocen su error antes de la muerte. sino. Un religioso puede padecer escrúpulos o tentaciones contra su vocación. les hace tomar los unos por los otros. Sentiréis sus efectos y veréis algunas veces que con un solo pensamiento os hará decir cosas grandiosas para el bien de vuestros oyentes. La causa de su tormento será algún pecado secreto que no trata de corregir. quien dice el sabio que: «Dios le dio la ciencia de los santos» A fin de que el trato con los hombres. del placer y el falso brillo de los vanos honores. Estamos tan llenos de ilusiones y tan poco en guardia contra los encantos de las criaturas. lo que halaga a los sentidos. Casi todo el mundo se deja encantar por sus apariencias engañosas. tanto para preparar sus sermones como para pronunciarlos. sirvan para unirnos más estrecha y amorosamente con El. El demonio también nos engaña con frecuencia. es preciso advertir que nuestra vida debe estar de tal manera mezclada de acción y de contemplación. porque no aprecian más que. este extraordinario don. que ésta sea la que anime. Dios algunas veces se hace esperar un poco para probarnos. como a Jacob. y todo el mundo salía conmovido. de. gocemos del reposo interior de la contemplación.conformes a las necesidades espirituales de estos religiosos y al espíritu de su orden. Por la luz de este don se conoce lo que las criaturas tienen de ellas mismas y lo que tienen de Dios. creyó que debía prepararse con más estudio y diligencia humana. ni el príncipe ni el resto de sus oyentes quedaron tan satisfechos de este sermón estudiado como del que predico al día siguiente y que lo hizo como de ordinario según el espíritu de Dios. que tenia que predicar delante de un príncipe. La ciencia del Espíritu Santo enseña a guardarse de estas seducciones. Por este don. Generalmente los hombres no juzgan así. Si les plantean dificultades de conciencia. y nos le hagan alcanzar en Si mismo. él permanece en su mala costumbre. A esta luz. pero a pesar de aplicarse extraordinariamente -. dirija y ordene a la otra. Un día. A los menos perfectos y a los tibios. La principal Preparación para el pulpito es la oración y la pureza de corazón. que nuestros cargos. por 17 . Esto se llega a conocer con el don de ciencia. los engaña presentándoles grandes dificultades y mostrándoles los atractivos. y aunque Dios lo apremia y le ofrece su gracia. en lo que se refiere a nuestra solicitud de ganarlos para Dios. no nos impidan. Basta poner de vuestra parte lo Que es vuestro deber y lo demás dejárselo a Dios -. la mayor parte de los santos estuvieron engañados. El vendrá al fin y no dejará de derramar en vosotros su luz. ha hecho el Espíritu Santo». Todo predicador debe hacerse extremadamente sumiso al espíritu de Dios. Se abandonaba completamente al Espíritu Santo. estriba en que al escoger los medios de perfección. las resuelven admirablemente. Le señalaron la diferencia de estos dos sermones y el le dijo: «Es que ayer predicó el Hermano Vicente y hoy lo. Era fácil echar de ver que el Espíritu Santo le. incluso. no estimaba San Pablo las cosas de la tierra más que como estiércol.

la contemplación. el discípulo. Pero lo mejor para nosotros hasta que podamos llegar a esto y después de haber cumplido con la obediencia y la caridad. y estos cimientos son el conocimiento de nosotros mismos y de nuestras miserias para evitar que nos enorgullezcamos con sus dones. será recogernos y dedicamos a la oración. antes de construir el edificio. pone los cimientos. para que tengamos de nosotros mismos un conocimiento sensible y experimental. porque se creen muy espirituales y a vosotros os juzgan poco iluminados en las vías místicas. y después del tiempo. de tal manera que estemos. según el estado de su alma y las disposiciones presentes. por la acción. a la guarda del corazón. y que sin embargo. Propongámonos como modelo a Jesucristo. velar cuidadosamente sobre su interior. que es el que más falta nos hace después del de su divina Majestad. que esté muy iluminado por el don de ciencia. si queréis que hagan algun progreso. es dedicarse mucho a la pureza de corazón. se aprende incomparablemente más que en todos los libros espirituales y que en todas las especulaciones del mundo. nuestro Señor da a los hombre ejemplos de virtud antes que hacer lecciones y dar preceptos: 18 . Inútilmente se leen tantos libros para adquirir la ciencia de la vida interior cuando es de lo alto de donde viene la unción y la luz que enseña. como lo estaba San Ignacio. quiere hacernos sentir vivamente nuestras miserias. que no dejará de derramar sus luces en el alma. Este es el primer estudio de la escuela de la perfección. En el tiempo obra. es una gran desgracia caer en las manos de un director que se rija únicamente por la prudencia humana y que tenga más política que fervor. pues Dios. A pesar de todo. no ocupándose más que en conocerse y amarse. Tendremos esta ventaja si poseemos los dones. En el ejercicio de las virtudes. darse cuenta de todos sus desórdenes y señalar las faltas más salientes. se enfadan si les dices lo que pensáis sobre su caso. aún se dedicará menos a la acción. y en el prójimo. del Espíritu Santo. Alguna vez veréis personas que hacen --dicen ellas oración de contemplación o que toman las perfecciones divinas como tema de sus meditaciones. Para adelantar mucho en la perfección son necesarias dos cosas: una de parte del maestro y la otra de parte del discípulo. Cuando un alma se ha aplicado contantemente y durante algún tiempo a este trabajo. fue puramente contemplativa. Dios le comunica. en verdad. que tenga una vocación plenamente sometida a la gracia y un ánimo valiente. pero de tal modo que su actividad no es nada al lado de la contemplativa. Para convenecrnos de esta verdad. están llenas de errores y de imperfecciones groseras porque han subido demasiado alto sin haber purificado antes su corazón. Este cuidado atraerá las bendiciones de Dios. empieza a ver claro en su interior. en la eternidad. haciéndolo sin dificultad por medio de las repentinas luces que. Eso indica que no está lejos de la contemplación y tiene como cierta seguridad de los dones que Dios le va a conceder si corresponde fielmente a sus designios. Para un alma sobre la que Dios tiene grandes designios. que dedicó treinta años de su vida a la contemplación y tres o cuatro solamente a la que llamamos mixta. como lo tenia San Francisco Javier. como el primer día. Hasta los más viciosos saben y creen esto. Un medio excelente para adquirir el don de ciencia. es indispensable hacerlas volver a los principios de la vida espiritual. Un alma pura se instruirá más en un mes por la infusión de la gracia que otras en muchos años por medio del estudio. antes del tiempo. cuya vida. El maestro. no basta saber que por nosotros mismos ni somos nada ni podemos nada. por decirlo así. y a Dios mismo. dándole poco a poco el conocimiento de ella. casi enteramente llenos de ellos. Dios. imaginando que ya no creará nuevas criaturas. a la lectura y demás ejercicios de la vida contemplativa. al exterior.

los bienaventurados que lo poseen en la gloria. las almas que sufren en el purgatorio y los hombres que viven en la tierra. Comúnmente pasamos la vida en las tres clases de ignorancia a las que San Lorenzo Justiniano dice que están sujetas las personas que hacen profesión de vida espiritual. El fruto del Espíritu Santo que le corresponde a la fe. Y en este libro muchas almas sencillas y sin estudio obtienen conocimientos que están escondidos a la sabiduría mundana. interior para mostrárselo. los perfecciona este don. . de tal suerte que. mas iluminado que los ancianos porque me. en lo cual esta es mis excelente que aque11a. Durante toda la vida debemos descubrir nuestra conciencia al Superior y al Padre Espiritual con gran candor y sencillez. no ocultándoles ningún movimiento de nuestro corazón. entiendan o no su sentido. para poder guiarnos a nosotros mismos y conducir a los demás. Articulo VI. La religión y la piedad nos conducen ambas al servicio. obtendremos de Dios el don de discernimiento de espíritus. Don de Piedad. como la Sagrada Escritura que contiene su palabra. La piedad tiene una gran extensión en el ejercicio de la justicia cristiana: se prolonga no solamente hacia Dios. Han sido explicadas anteriormente. he aplicadlo a guardar vuestros mandamientos» (1). El don de piedad es la disposición habitual que el Espíritu Santo pone en el alma para excitarla a un amor filial hacia Dios. En este libro estudió San Antonio para adquirir la ciencia de los santos y sobrepasar la orgullosa doctrina de los filósofos. sino a todo lo que se relacione con El. porque los conocimientos que tenemos de las acciones humanas y de las criaturas por la luz de la fe. de Dios: la religión lo considera como Criador y la piedad como Padre. Por el mérito de esta humildad. Porque la ciencia que nos da el Espíritu Santo nos enseña a conocer nuestros defectos y la vanidad de las cosas de la tierra.«Coepit lesus facere ete docere». 19 . David dijo a Dios: «Yo he sido. a ser posible. quisiéramos tener en las manos nuestro. descubriéndonos que de las criaturas no debemos esperar más que miserias y llantos.El. El vicio opuesto al don de ciencia es la ignorancia o falta de conocimientos que podemos y debemos tener para conocer nuestro comportamiento y el de los demás. Pertenece a este don la tercera bienaventuranza: «Bienaventurados los que lloran». Nos da espíritu de hijo para con los superiores. La piedad es la amorosa aptitud del corazón que nos lleva a honrar y servir a nuestros padres y allegados. Dice San Agustin que el don de piedad da a los que lo poseen un respeto amoroso hacia la Sagrada Escritura.

de odio y de antipatía. Esta dureza es extrema en los grandes del mundo. por ejemplo. en los ricos avariciosos. y hasta superiores. a que no vibremos más que. Un alma que no puede llorar sus pecados. No tienen razón. en las personas voluptuosas y en los que no ablandan su corazón con los ejercicios de piedad y el uso de las cosas espirituales. El vicio contrario al don de piedad es la dureza de corazón. que dicen que ellos prefieren tener un espíritu capaz para los negocios. sin salirse nunca de los limites de la virtud: es tomar la presteza al modo como lo hacen las personas perfectas. de inteligencia. más sensible será a los intereses de Dios y del prójimo. que son naturalmente fervientes y activas. Lainez. en la inferior excita movimientos de dulzura y devoción sensible. sino que es estar grave y comedido con los que lo están. como San Agustin. Suárez. Por lo tanto.propias de mujeres. o de lo uno y lo otro. llamando fortaleza de espíritu a a esta dureza de corazón tan contraria al don de piedad. pero que otros defienden. toda opinión probable es suficiente para servir de fundamento. pero no de un espíritu fuerte. a enfadarnos con ellos por la menor cosa y a conservar 'hacia ellos en nuestro corazón sentimientos de amargura de venganza. no es. Esta dureza se encuentra también frecuentemente entre los sabios que no unen la devoción con la ciencia y que para justificarse de este defecto lo llaman solidez de espíritu pero los verdaderamente sabios han sido siempre los mas piadosos. Es preciso señalar que hacerse todo para todos --como hacia el Apóstol-. por lo menos con lágrimas del corazón. ya que la 20 . Alguna vez veréis religiosos. como ordinariamente sucede a los que tienen el corazón endurecido. esta critica es injusta. hacerse todo para todos. a no molestarnos en servir a los demás. Buenaventura. ellos no sostienen. San Bernardo y en la Compañía. a que veamos sin pena las ofensas a Dios y sin compasión las miseria del prójimo. alegrarse con los que están contentos. Algunos condenan ciertas devociones fundadas en opiniones teológicas que. ya que es imprescindible ejercitar la virtud y observar las reglas. y una tierna inclinación para socorrerlos. espíritu de hermano para con los iguales. fervorosos con los espíritus fervorosos y alegre con los alegres. y por consecuencia.espíritu de padre para con los inferiores. en fin. Es una desgracia muy grande cuando en la religión se estiman más los talentos naturales adquiridos que la piedad. quebrantar el silencio con los que lo quebrantan. Santo Tomás. De esta fuente es de donde brotan las lágrimas de los santos y de las personas piadosas. que nace del desordenado amor a nosotros mismos: este amor nos obliga a ser insensibles con todo lo que no sea nuestros propios intereses. es practicar la virtud con miramiento y condescendencia. Deberían pensar que la devoción es un acto de religión o un fruto de la religión y de la caridad. Belarmino. que no todas esas devociones menudas. Este es el principio del dulce atractivo que la lleva hacia Dios y de la diligencia que ponen en su servicio. Este don se encuentra en la parte superior del alma y en la inferior: a la superior le comunica una unción y una suavidad espiritual que dimanan de los dones de sabiduría. con lo qué con nosotros se relaciona. cuanta más caridad y amor de Dios tenga un alma. según el humor y el gusto que tengan aquéllos con quienes tratan y tanto como lo permita la prudencia. Lessius. preferible a todas las otras virtudes morales. Es también lo que les hace afligirse con los afligidos. llorar con los que lloran. a no soportar sus defectos. que Son -dicen ellos-. Opuestamente. tiene o mucha impiedad o mucha impureza. soportar sin aspereza las debilidades de los enfermos y las faltas de los imperfectos. porque en asuntos de devoción. entrañas de compasi6n para con los que tienen necesidades y penas.

sometiéndose a su voluntad. con frecuentes vueltas sobre nosotros mismos para conocer el estado de nuestro interior y ver lo que allí sucede contra la fidelidad del perfecto servicio de Dios. o que prefiere a los que destacan en entendimiento y en ciencia más que a otros que se distinguen por su virtud y piedad. perjudica mucho a esta pobre juventud.como algunos que después de hacer una confesión general. El gusto de Dios hace que nuestro temor sea amoroso. que hacen a las ordenes religiosas los primeros que introducen en ellas el amor y la estimación a los talentos y a los empleos brillantes. Cuarto una cuidadosa vigilancia sobre las inclinaciones desordenadas. las imperfecciones insignificantes. El primer paso en el camino de Dios. Segundo un gran horror de todo lo que pueda ofender a Dios y una firme resolución de evitarlo aun en las cosas más pequeñas. Es una gran ofuscación pensar . Cuando un Padre. Es una leche envenenada que se ofrece a los jóvenes a la salida del noviciado y que tiñe sus almas de un color que no se borra nunca. los menores desórdenes del corazón y sus primeros movimiento. una humilde confusión. cuándo se cae en una falta. Es un veneno que hace corroer el corazón y del que quizá no se cure. . La razón es porque la mansedumbre quita los impedimentos de los actos de piedad y la ayuda en su ejercicio. se aleje de todo lo que pueda desagradarle. Tercero. una continua moderación. Una palabra dicha a otro en confianza le puede perjudicar enormemente. La bienaventuranza perteneciente al don de piedad es la segunda: «Bienaventurados los mansos». es la huida del mal. Se empieza a gustar de Dios cuando se le empieza a temer.El Don de Temor de Dios. Este don consigue inspirar al alma los siguientes efectos: primero. No se puede imaginar el daño. Por el temor se llega al sublime don de la sabiduría. es la disposición común que el Espíritu Santo pone en el alma para que se porte con respeto delante de la majestad de Dios y para que. jamás. y la sabiduría perfecciona recíprocamente este temor. que es lo que consigue este don y lo que le hace ser la base y el fundamento de todos los demás. puro y libre de todo interés personal. 21 .religión sigue inmediatamente a las virtudes teologales en orden de dignidad. Articulo VII. no sea necesario tener tanto escrupulo de evitar luego los pecados pequeños. un santo temor y un profundo anonadamiento delante de Dios. Los frutos del Espíritu Santo que corresponden a este don son la bondad y la benignidad. dice delante de Los Hermanos jóvenes que estima los grandes talentos y los empleos brillantes. El don de temor de Dios. respetable por su edad y por sus cargos.

Dios merece que se le sirva con esta perfecta fidelidad. para ello nos ofrece su gracia : a nosotros nos toca cooperar. conseguido por la preciosa sangre del Hijo de Dios. Y que si se nos cuelan algunos. una palabra dicha sin pensar. se desprecian sus inspiraciones. debe arrepentirse en seguida y hacer un acto de contrición. Esto sería cierto si estuviésemos en un estado puramente natural . de independencia y de libertinaje: éste hace que no se quieran seguir sino las propias inclinaciones. Una de las mayores gracias que Dios nos hace en esta vida y que nosotros debemos pedir más. y entonces es perjudicial al alma e impide las comunicaciones y los afectos que el amor divino operaría en ella si no la encontrase en la estrechura y en la frialdad del temor. ya sea por falta de atención o defecto de una resistencia suficientemente enérgica. por así decirlo. pues caminan siempre bajo la luz del Espíritu Santo que los conduce. sea sólo por sorpresa y por breves momentos. pero estando como estamos elevados a un estado sobrenatural. se descuidan las ocasiones de practicar la virtud. si no vigilamos de tal manera todos los movimientos de nuestro corazón y todos nuestros pensamientos. se peca sin escrúpulo y no se tienen en cuenta las faltas pequeñas. considerando que a cada instante de nuestra vida responde toda una eternidad y que la menor de nuestras acciones merece la posesión o la privación de la gloria. No llegaremos nunca a una perfecta pureza de conciencia. es la de vigilar de tal forma nuestro corazón que no se nos infiltre en él ni el menor movimiento irregular sin que lo percibamos y lo corrijamos prontamente. se está delante de Dios con poco respeto y se cometen irreverencias en su presencia . Cuando uno se da cuenta de haber cometido un pecado. Algunos no necesitan da hacer examen particular porque no cometen ni la menor falta sin que sea prontamente apercibida y reprimida.Los que por una secreta desesperanza de una mayor perfección hacen esto con ellos mismos. generalmente inspiran a los demás iguales sentimientos y siguen la misma pauta floja con las almas que dirigen: en lo cual se equivocan Lamentablemente. un examen particular de todo. El espíritu de temor puede también llegar al exceso. tanto que. tan gran cuidado y exactitud que no nos perdonemos la menor falta y combatamos y cercenemos hasta los menores desarreglos de nuestro corazón. es poca cosa. El vicio opuesto al temor de Dios es el espíritu de orgullo. a falta de una 22 . y se vive en el relajamiento y en la tibieza. tomando por ejemplo un plazo de ocho días. estando nuestra voluntad tan íntimamente unida con Dios que los reprima en el momento mismo en que se da cuenta. una acción hecha sin dirigir la intención. que siendo eterna en su duración es en cierta manera infinita. lo que sucederá indefectiblemente. que no se nos escape apenas nada de que no podamos dar cuenta a Dios y que no tienda a conseguir su gloria . sin soportar ninguna sujeción . no se nos escapen sino muy poquitas cosas exteriores o actos internos que no tengan la gracia por principio. Se dice que un pensamiento inútil. y hacen. Todos los días se nos escapan una infinidad que no conocemos. si se deja de hacer penitencia. Debemos tener tal delicadeza de conciencia. Es raro conseguir la plena victoria sobre nuestros movimientos desordenados: casi nunca llegamos a dominar uno tan perfectamente que no se nos escape algo o que no nos quede aún un poco. para evitar que este pecado impida las gracias siguientes. Éstos son raros. debemos confesar que todos los días tenemos pérdidas inconcebibles por nuestra negligencia y dejadez.

adelantándonos la muerte por el temor de que lleguemos a caer en una desgracia mayor. porque al quitar o moderar las comodidades de la vida y las placeres del cuerpo. 23 . o se encuentra uno envuelto en un fastidioso asunto o se ve infamado por una calumnia que no tenía razón de ser. despreciando todo lo demás. Se le apareció un ángel y le dijo: ¿No recordáis el daño que hicisteis tal día a un pobre aldeano matándole la vaca a pedradas? ¿Qué penitencia habéis hecho y qué satisfacción habéis dado? Dios os sacará de aquí.perpetua conversión de nuestro corazón a Dios. Los frutos del Espíritu Santo que corresponden a esta don son los de modestia. por un justo castigo de Dios. y los otros dos. porque nada ayuda tanto a la modestia como el temeroso respeto a Dios que el espíritu de temor filial inspira . Persuadámonos de una vez en las acciones exteriores. ni por encima de los demás buscando las riquezas y las comodidades temporales. Además. parecía acusar a la Providencia de haberle olvidado. y que la intención y el interior. templanza y castidad. a las que damos tanta importancia. que no sois el único a quien Dios trata así. pues algunos de los que aquí están son inocentes de los crímenes que les atribuyen. Durante toda nuestra vida debemos recordar que Dios soporta durante algún tiempo los pecados que se cometen sin escrúpulo : mas si se persiste en ellos. ve que continuamente le resistimos. no son más que el cuerpo. y Dios permitirá que sean ejecutados para castigar los crímenes secretos que sólo Él conoce. siendo éste el mismo espíritu que nos lleva a someternos plenamente Dios y a no estimar más que a Dios. El primero. pero que Dios ha permitido para corregir alguna otra falta en la que no se pensaba. Esto es lo que sucede con frecuencia a los religiosos que viven tibia y negligentemente. nos priva de las gracias que nos tenía dispuestas. A este don de temor pertenece la primera bienaventuranza : bienaventurados los pobres de espíritu (1): la desnudez de espíritu que comprende el despego total del afecto a los honores y a los bienes temporales se sigue necesariamente del perfecto temor de Dios . no permite que nos elevemos ni delante de nosotros mismos buscando nuestra propia excelencia. en su juventud. es el alma. se quejaba a Dios. contribuyen con el don de temor a refrenar la concupiscencia. encerrado en la cárcel por un crimen supuesto. y queriéndole demostrar su inocencia. pero no antes de quince días. nos quita las que ya nos había dado y algunas veces hasta la misma vida . No se sabe hasta que punto es incalculablemente peligroso el camino de la tibieza. Los juicios de Dios son terribles: hemos sido llamados a un grado de perfección. y si después de habernos esperado tanto tiempo. San Efrén. mas han hecho otros que la justicia humana ignora y que la divina quiere castigar: los jueces los castigaron por crímenes que no habían cometido . o se cae en un pecado manifiestamente mortal.