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TEMA 2: LA LITERATURA DEL ROMANTICISMO

Las transformaciones político-económicas del siglo XIX tuvieron consecuencias sociales y culturales. El romanticismo fue un movimiento cultural y artístico que surgió en Alemania e Inglaterra (finales del XVIII e inicios del XIX), propagándose después por Europa. Representó el inicio de la modernidad y sentó las bases de la ideología liberal. Sus características fueron: exaltación de la importancia del individuo y afirmación de su libertad moral, política y artística (titanismo y satanismo). Se reivindicó la realidad subjetiva, manifestada en la interiorización del yo romántico (sentimientos, pasiones y angustia existencial). Se reivindicó el carácter histórico de las obras con un interés por el pasado y por las distintas culturas españolas que llevó a la búsqueda de la identidad nacional y al renacimiento de las literaturas gallega y catalana. Hubo una huida de la realidad e irracionalismo que les atrajo al pasado (Edad Media) y al exotismo de espacios. Se desarrollan motivos terroríficos, fantásticos, lúgubres y macabros. Los temas más importantes de la literatura fueron la libertad, el poder, la justicia, el sentido de la vida, el silencio de Dios, el destino del ser humano y el amor inalcanzable. Los escritores rechazaron las convenciones del lenguaje poético y reivindicaron la mezcla de géneros, registros y estilos. Se utilizaron enunciados exclamativos para expresar estados de ánimo, y predominaron la subjetividad, la sentimentalidad y las emociones. Existió una evolución del romanticismo en España dividida en tres partes: a principios del siglo XIX comenzó la difusión de las ideas de los románticos alemanes y predominó una visión tradicionalista unida a la defensa del catolicismo. A mediados de 1830 triunfó el nuevo movimiento, al que añadió la influencia del romanticismo francés, imponiéndose una orientación progresista con el regreso de liberales exiliados que en 1840 evolucionó hacia una posición más aburguesada. A mediados de siglo se evoluciona al realismo. DRAMA: iniciado con La conjuración de Venecia, de Martínez de la Rosa, Macías, de Larra y Don Álvaro o la fuerza del sino, del duque de Rivas. En base a ellas se compusieron El trovador de Antonio García Gutiérrez, Los amantes de Teruel de Juan Eugenio Hartzenbusch, dramas históricos, y Don Juan Tenorio de Zorrilla. Se rebelaron contra las normas del neoclasicismo, se dividió la obra en actos, divididas a su vez en cuadros. Mezcla de verso y prosa en la misma obra y tendencia de polimetría. Rompen con la regla de las tres unidades. Introducen episodios secundarios y escenas costumbristas, así como saltos de años. Mezclan lo cómico y de lo trágico, así como lo elevado y coloquial. Respecto a los personajes, el protagonista es un ser misterioso que acaba víctima de la fatalidad; y las mujeres están condenadas a amar hasta el sacrificio. Dan gran importancia a acotaciones y efectos sonoros. Sus temas son la fatalidad, el amor apasionado por encima de todo; la venganza, el poder, la autoridad, y el adulterio y el suicidio (apartados de las reglas). PROSA: dentro de la prosa romántica destacan dos grandes manifestaciones. NOVELA, dividida en varias manifestaciones: novela histórica con atracción por el pasado (Walter Scott) localizándose o en la época medieval, mundo idealizado donde prevalecen los sentimientos y la religiosidad (Sancho Saldaña o el castellano de Cuéllar, de José de Espronceda, El doncel de don Enrique el Doliente, de Larra y El señor de Bembibre, de Gil y Carrasco), o en la historia contemporánea. En la novela social se plantean problemas sociales importantes como las condiciones del proletariado. Surgieron narraciones costumbristas próximas al realismo posterior (La gaviota de Fernán Caballero). COSTUMBRISMO, textos descriptivos que reflejan distintos aspectos de la sociedad de la época. Destacaron Ramón de Mesonero Romanos (Panorama matritense y Escenas matritenses), Serafín Estébanez Calderón (Escenas andaluzas) y Larra, que: analiza críticamente, en sus artículos de costumbres, la realidad proponiendo reformas para lograr una sociedad más libre y más culta (El castellano viejo y El casarse pronto y mal), aborda, en los artículos políticos, el tema de la libertad de expresión y la censura, o se dedica, en los artículos de crítica literaria, a la crítica de obras teatrales, alabando la comedia neoclásica y el drama romántico. POESÍA: caracterizada por la mezcla de géneros y estilos, polimetría y poliestrofismo. En la narrativa se recrean leyendas, tradiciones, cuentos populares y romances; se incorporaron elementos maravillosos o fantásticos. Destacan El moro expósito, del duque de Rivas, las "leyendas" de Zorrilla y El estudiante de Salamanca y El diablo mundo, de Espronceda. En la lírica hay dos corrientes: una centrada en conflictos entre el individuo y el mundo (Canción del cosaco y Canción del pirata, de Espronceda), y una centrada en el amor, la naturaleza y la muerte (Poesías, de Carolina Coronado). Las influencias popular y germánica (Heine) serán las bases de innovación de dos poetas de la segunda mitad de siglo: Bécquer y Rosalía de Castro. Las rimas, de Bécquer, tuvieron una influencia decisiva en la lírica posterior (en modernistas como Juan Ramón y en la generación del 27). La renovación de Bécquer reside en crear una poesía intimista, breve, de sencillez aparente y desnuda de artificio tratando temas como el amor, la angustia, la naturaleza, y la poesía y creación literaria.