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TEMA 11: NOVELA Y CUENTO HISPANOAMERICANOS EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

Desde 1940 comienzan los primeros intentos de renovación de la estética de la novela, a cargo de lo que podríamos llamar "primera generación". Hay una relativa renovación temática, basada en la aparición de paisajes urbanos y temas existenciales, aunque perviven los viejos temas, sobre todo el tema social. Pero lo más llamativo es cómo junto a la realidad irrumpe la imaginación, de modo que realidad y maravilla aparecerán íntimamente ligados a la novela: uso del mito, de la leyenda, de la magia, de la poesía. Es lo que se ha dado en llamar "realismo mágico" o "lo real maravilloso". Parte de la renovación formal se debe a la lectura y a la incorporación de elementos tomados de algunos de los grandes renovadores europeos y norteamericanos de la novela (Faulkner sobre todo, pero también Kafka y Joyce) o tomados del lenguaje surrealista. Introducen innovaciones técnicas como el subjetivismo, el monólogo interior, los saltos cronológicos…, y utilizan un lenguaje brillante y barroco, cargado de sugerentes imágenes. Destacan en este primer proceso de renovación autores de distintas nacionalidades como Miguel Ángel Asturias con El señor Presidente, Alejo Carpentier con Los pasos perdidos, El siglo de las luces, Jorge Luis Borges, autor de relatos breves, Juan Rulfo con Pedro Páramo, el modelo de novela más acabado del realismo fantástico. Desde 1962 (año de publicación de El siglo de las luces de A. Carpentier, La ciudad y los perros de Vargas Llosa y La muerte de Artemio Cruz de C. Fuente) se asiste en España y en Europa al desarrollo sorprendente de la novela hispanoamericana, dando la sensación de un "boom", de un surgimiento repentino, en el que influyeron editoriales como Seix Barral. Temáticamente, se continúa con los de la generación anterior, como la novela de paisaje urbano y los temas existenciales (soledad, incomunicación, muerte…), y una nueva novela rural, y la integración de lo fantástico y real. Formalmente, se insiste en la renovación de técnicas narrativas: ruptura de la linealidad temporal, experimentación lingüística, técnica del contrapunto, superposición o combinación de personas narrativas y puntos de vista, monólogo interior, uso de la segunda persona narrativa… Destacaremos algunos autores y obras:  Ernesto Sábato: El túnel; Sobre héroes y tumbas, son novelas de carácter fuertemente simbólico que reflejan temas como la locura, la incomunicación y el malestar existencial.  Julio Cortázar: Rayuela, novela experimental que rompe con la estructura tradicional y con el discurso de la narración tradicional. En sus cuentos conviven con naturalidad lo fantástico y lo cotidiano.  Carlos Fuentes: La región más transparente, importante por su crítica de la burguesía y del sistema político, y por su proceso de renovación narrativa.  García Márquez: sus primeras novelas cortas (El coronel no tiene quien le escriba, Los funerales de la Mamá Grande) trataban de unir lo real y lo fantástico. Cien años de soledad fue la novela que marcó el "boom". Otras obras destacables son El otoño del patriarca (novela de dictador) y Crónica de una muerte anunciada.  Vargas Llosa: La Casa verde, Pantaleón y las visitadoras, hilarante crónica de la adquisición al ejército peruano de un grupo de prostitutas, La Guerra del fin del mundo. En los años setenta y ochenta además de autores como la chilena Isabel Allende con La casa de los espíritus, destacarán dos corrientes: la novela y los mass media (Alfredo Bryce Echenique con Un mundo para Julius), y la metanovela, para minorías (Severo Sarduy con Cobra). El cuento ha sido muy utilizado en Hispanoamérica adelantando, incluso, innovaciones estructurales y lingüísticas desarrolladas posteriormente por el "boom". En los años cuarenta y cincuenta cultivaron el cuento, entre otros, Jorge Luis Borges con El Aleph y Ficciones (mundo caótico, sin sentido, el destino y la fatalidad), Juan Rulfo con El llano en llamas, Juan Carlos Onetti con Tiempo de abrazar (personajes angustiados y desesperanzados en un mundo sórdido). Desde los años sesenta a la actualidad, además de los cuentistas del "boom", debemos destacar a: Julio Cortázar con Bestiario y Las armas secretas (parodia de la realidad compleja a veces en clave surrealista), Mario Benedetti con La muerte y otras sorpresas (vida diaria y circunstancias políticas de su país), y Augusto Monterroso, que merece mención aparte. Sus cuentos, muchos son microrelatos, tienden a la máxima condensación: La oveja negra y demás fábulas.