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DECÁLOGO DEL BUEN INSPECTOR DE TRÁNSITO Desde el inicio de los problemas derivados del uso abusivo del automóvil

y, con el objetivo primario de ordenar la circulación, nos acompaña el llamado agente, policía o inspector de tránsito. En áreas urbanas, donde es frecuente encontrar corrientes de tráfico en conflicto, el inspector dirigía durante horas y horas a peatones, conductores y sus vehículos en la “lucha” por el mismo espacio vial. En forma alternativa, los diferentes sonidos del silbato cortaban los avances de unos y cedían el paso a otros para disminuir demoras y evitar siniestros. Esta función, a pesar de la llegada de semáforos y otras soluciones, continúa. Así, es común ver personal en accesos urbanos en períodos punta, cortes y desvíos en calles por espectáculos deportivos, sociales o culturales y, en controles de alcoholemia, velocidad o luego de producido algún siniestro. También realizan, por citar algunas de las múltiples acciones, controles de estacionamiento, controles de vehículos de carga y pasajeros, de respeto a la señalización, verificación de licencias de conducir o registro de vehículos y, hasta charlas de seguridad en instituciones de primer y segundo grado. A pesar que todos reconocemos la necesidad de estas tareas, es común la reacción negativa hacia el inspector, manifestada con temor, indiferencia o hasta con tratos despectivos o netamente agresivos. ¿A qué se debe esto? Sin querer realizar un abordaje de casos puntuales, anecdóticos o de orden psicológico o social, estamos frente a un problema complejo y paradójico. Muchos usuarios le exigimos a la sociedad organizada (Gobierno) el control sobre una forma de relación entre sus componentes (el tránsito) y, este dispone para ello de normas (sanciones) y controles (inspector), los cuales son “resistidos” por algunos de los usuarios mencionados al inicio. ¿Por qué existen los inspectores de tránsito? Casi sin darnos cuenta en menos de un siglo, el poseer un vehículo y conducirlo se ha convertido en parte de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, aún no son uniformes, claros y aceptados los mecanismos de obtención de la licencia de conducir. Nos referimos tanto a los requisitos de aptitud psicofísica y de

Ing. Lucas Facello y Dr. Horacio Botta Bernaus

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Estas tres componentes. A fin de disminuir ese desorden se dispone de la fiscalización. olvidarlas o por quitarle gravedad al hecho de no obedecerlas en su escala personal y momentánea de prioridades Ejemplo de ello es el no respetar a un semáforo en rojo “porque llego tarde a una reunión” o no ponerse el cinturón “porque voy aquí nomás”. permiten. empero. de educar en tiempo y forma a Ing. tema que no será abordado en este artículo. página 2 de 6 . en teoría. la inmensa mayoría de los “accidentes” son EVITABLES. entre otros males del uso abusivo del automóvil. una circulación eficiente y segura. se pueden bajar las cifras de decenas de miles de heridos o muertos y los miles de millones $ que anualmente se pierden en el MERCOSUR. está condicionada por las normas de circulación válidas (y aceptadas) en esa misma vía pública. trabajando en prevención y control. ese poseedor de licencia está habilitado. Así. Horacio Botta Bernaus may 2011. consumos de combustible excesivos y contaminación atmosférica. deben incluirse en toda solución correcta a los problemas derivados del tránsito. Esta misma realidad. Se haya realizado bien o no el sistema anterior. generan potencialmente el caos circulatorio. equilibradas y debidamente relacionadas. La investigación de causas de siniestros muestra en forma patente este hecho: la inmensa mayoría se encuadra dentro del factor humano. como a sus formas de medición. Lucas Facello y Dr. junto con algunos comportamientos arriesgados de peatones. que con la ingeniería y la educación. Dichas normas son acatadas o no por el poseedor. a manejar el vehículo “libremente” por calles y caminos. la que brinda una esperanza: si mejoramos la conducta. con las condiciones del caso. mantener y señalizar adecuadamente las vías públicas (ingeniería) y. demoras. Estos conductores. Esa libertad. es decir el Hombre como principal culpable de los siniestros circulatorios es. no entenderlas. Atenderlas en forma despareja provoca siniestros de tránsito. De poco le serviría al gobierno construir. paradójicamente. sea por desconocerlas. a través de pruebas y exámenes.conocimiento de reglas de circulación.

en general. Lucas Facello y Dr. Desde personal municipal circunscrito a áreas urbanas. una conducta de manejo inadecuada de algunos usuarios. la constitución de cada uno de estos cuerpos es muy heterogénea en cuanto al número. motos y ciclomotores ha superado con creces al de personas. diseñando las normas técnicas y previendo “sanciones” en caso de no cumplirse. formas y procedimientos de actuación. Este control es el que permite el justo equilibrio entre las otras componentes. Horacio Botta Bernaus may 2011.sus usuarios. vehículos. en otros aparece claramente un perfil más “recaudador”. entre otros). En aspectos de procedimientos algunos inspectores cuentan y usan el es la situación del inspector de tránsito en el Ing. También se pueden observar las situaciones más diversas en aplicación de normas. En Argentina y Uruguay. ¿Cuál MERCOSUR? En nuestros países la función inspectiva está diseminada en diferentes reparticiones administrativas con diversas organizaciones y formas de actuación. El inspector o agente de tránsito surge entonces como el funcionario habilitado para fiscalizar el cumplimiento de la normativa. en las últimas décadas. página 3 de 6 . En algunos casos abundan las acciones preventivas mientras que. así como los recursos asignados al área (uniformes. Esto ha provocado insuficiencias en la infraestructura de caminos y calles y. pasando por policías de Provincias o Estados hasta la llamada Policía Caminera o Rodoviária que actúa sobre carreteras de carácter nacional. material de señalización y comunicación. Los mecanismos de fiscalización y control son las primeras medidas con las que se cuenta a la hora de subsanar tales efectos. la capacitación y la forma de ingreso a la actividad. si no ejerce un control sobre el sistema. con el fin de una circulación eficiente y segura. aparece como deficiente. el crecimiento del número de automóviles. Por si fuera poco. independientemente del sexo o edad. vigilando constantemente los posibles desajustes del mismo y siendo el “justiciero” vivo para solucionar esos problemas. La cantidad de personas afectadas al control.

Aptitud y actitud en el trabajo son los dos elementos imprescindibles para un correcto inspector de tránsito. Por último. Creemos firmemente en la necesidad de una nueva definición de esta temática. Horacio Botta Bernaus may 2011. En ese sentido el siguiente decálogo se ha preparado como parámetros a seguir por parte de esos funcionarios. se agregan algunas pautas generales para procedimientos de actuación en la vía pública. En cuanto al personal debe contar con la debida capacitación y compromiso con la noble tarea a ejercer. Ing.imprescindible chaleco reflectante en la vía pública (día y noche) otros no. página 4 de 6 . Lucas Facello y Dr. del diario transitar por calles y caminos. verdaderos “ángeles de la guarda”. con presencia en cada rincón del país) y la uniformización de criterios de actuación y procedimientos de los posibles funcionarios trabajando coordinadamente. Idealmente la creación de un cuerpo a la mayor escala posible (nacional.

III. II. IX. X. De forma compatible a la situación. aumentará la cantidad de amigos. tan breve y preciso como respetuoso . Ser. I. por un acta de constatación. VIII. Debemos cuidar nuestra propia seguridad. Horacio Botta Bernaus may 2011. V. Tener presente que los siniestros no sólo le ocurren a los otros. Sentir que la única recompensa esperable es que haya menos víctimas . en nuestra sociedad. Ser modelo en la actitud y responsabilidad como funcionario y predicar con el ejemplo como usuario de la vía pública. Tener presente que un control a tiempo es la prevención más efectiva para evitar un posterior siniestro. Lucas Facello y Dr. por siniestros viales. Es preferible la molestia causada al infractor. darle a los conductores la Controlar y corregir inconductas no necesariamente mayor información de seguridad vial posible. IV. Recordar que las intervenciones en la vía pública tienen como objetivo principal la prevención de siniestros. pero probablemente disminuirá la cantidad de víctimas . Lucas Facello/Horacio Botta Bernaus/Pablo Farías Ing. VI.Decálogo del buen inspector de tránsito Velar para que siempre el tránsito sea seguro y eficiente . que una posterior víctima solicitando asistencia por un siniestro. VII. página 5 de 6 . con el presunto infractor.

Lucas Facello y Dr. con la oficina (“base” o “central”). Si ocurrieren conflictos comunicarse con los superiores inmediatos y. Al detectar una infracción. Al peatón. 5. Horacio Botta Bernaus may 2011. Un inspector no es un mero agente recaudador. 2. si corresponde. solicitar los documentos necesarios según el caso. con el uniforme completa en especial el chaleco reflectante (día y noche). siempre señalarle la importancia de ser visible y. un inspector debe adecuarse a la situación. elementos de seguridad activa y pasiva de los vehículos. Ing. 6. No se deben mencionar los valores de las sanciones. Durante cualquier operativo se debe remarcar la función preventiva frente a la represiva. Tener siempre una excelente presencia. detener el vehículo en lugar seguro. página 6 de 6 . si fuere necesario. trasladarse con atención a la señalización (en sentido amplio) y a los movimientos de los vehículos.Pautas para el procedimiento en la vía pública 1. explicar brevemente la infracción cometida (o el operativo realizado) e iniciar. 3. 4. Al conductor y al transportado: circular con luces encendidas. en especial visibilidad. Verificar el estado técnico. saludar e identificarse. la boleta (el acta) de notificación o contravención. luces y neumáticos. con cinturón de seguridad en los demás vehículos y llevar a los niños en condiciones seguras. casco en motos y ciclomotores. 7.