Plan Director de Gestión de Residuos de Gipuzkoa 5. Recogida.

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5. RECOGIDA DE LOS RESIDUOS

En el presente capítulo se analizan los mejores sistemas, exponiéndolos
en orden prelatorio, de cara a un mayor control de los residuos a partir de su
generación y con la idea de realizar una compilación, lo más pormenorizada y
óptima posible con objeto de establecer una base óptima desde la que tratar
los residuos.

Con anterioridad se realiza un breve análisis sobre cuales han sido los
principales aspectos que han llevado a la quiebra del actual sistema de
recogida, poco selectivo, con un grado de eficiencia realmente bajo y que ha
llegado a plantear importantes problemas ambientales y sociales dentro del
territorio guipuzcoano.

5.1. ANTECEDENTES. ANÁLISIS Y DIAGNÓSTICO DEL ACTUAL SISTEMA
DE RECOGIDA

Como se viene observando a lo largo del desarrollo del presente Plan
Director, una vez que la cadena de prelación ha superado el primer punto de
reducción y evitación de los residuos, se pone en marcha otra disposición
jerárquica que nos habla de reutilización, compost, reciclaje... Todo esto se
basa, indudablemente, en la correcta recogida de las diferentes fracciones de
la basura. En definitiva, la existencia de materiales muy variados; materia
orgánica fermentable, plásticos, vidrio, papel, etc. hace que ninguno de ellos
sea susceptible de ser aprovechado correctamente y por ello requiera de
métodos como el vertido indiscriminado o la incineración. Sin embargo, todos
esos mismos materiales y aquellos que queramos sumar a la lista, separados
perfectamente y con bajos niveles de otras sustancias, son perfectamente
explotables, reutilizables, compostables y reciclables bajo diferentes
metodologías. En este sentido, una vez más reproducimos lo que dice
cualquiera de los códigos que se han desarrollado dentro del 2º capítulo; se
requiere una recogida óptima, lo más selectiva posible para el correcto
desarrollo de toda esa cadena de prelación y para contar con un método de
recogida y tratamiento de los residuos realmente sostenible.

Con todo, la conclusión a sacar es que en todo este complejo proceso, la
recogida de los residuos, su separación en origen y las medidas que se tomen
para garantizarla van a ser clave y condicionar, de una manera total, el resto
del proceso.

Hasta la fecha, el método imperante, por lo menos en los últimos años,
no ha solucionado los grandes problemas que vienen planteándose. Así, se
sigue apostando por los llamados contenedores de acera o carretera,
contenedores masivos y donde domina la recogida poco selectiva representada
por los grandes recipientes verdes, metálicos u otras modalidades. En estos se
tiende a recoger lo que se ha venido definiendo como resto y que, en realidad,
aglutina toda una mezcolanza extensa y problemática en la que domina, sin
duda alguna, la materia orgánica fermentables, pero donde también se puede
encontrar cualquier otro tipo de material; cristal, papel, plásticos, pilas, otros
vidrios, cemento, aparatos electrodomésticos, etc. También es cierto, no
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obstante, que han existido importantes esfuerzos a la hora de intentar organizar
determinadas recogidas pretendidamente selectivas. De esta forma, nos
encontramos con los tres iglús característicos, el de recogida de vidrio hueco
(verde), el de plástico y otros envases (amarillo) y el de papel y cartón (azul).
Tampoco hay que negar que otro tipo de sustancias, materiales y sectores se
están intentando recoger a base de otro tipo de instalaciones, camiones
ambulantes, etc. De esta manera se le da al ciudadano la posibilidad, bajo
diferentes metodologías, de recoger o depositar selectivamente sustancias
como medicamentos, pilas, toners, aparatos eléctricos y electrónicos, aceite de
cocina, etc. En cualquier caso, estas recogidas, hasta la fecha, se han centrado
única y exclusivamente en la buena disposición y concienciación de la
población, de tal manera que no dejan de ser medidas voluntaristas que sólo
llegan a recoger una muy pequeña parte de la basura que se genera y donde
existen fracciones con gran peso, en el amplio y estricto sentido de la palabra,
que no cuentan, a día de hoy, con ningún tipo de recogida selectiva. Incluso
tampoco a futuro se observa una recogida selectiva masiva y generalizada de
estas fracciones. Nos referimos obviamente a la materia orgánica fermentable.

Haciendo un rápido y sucinto análisis de los antecedentes y el método
imperante hoy en día, nos encontramos con que el mismo no sólo no ha
solucionado los grandes problemas planteados en los últimos años, sino que
ha fomentado otros como la colmatación de los vertederos, la aparición en
éstos de importantes problemas con las bolsas de metano, plagas urbanas, etc.
Tampoco los sistemas de recogida selectiva van más allá. Frente al escaso
interés de las administraciones por fomentar campañas informativas y
educativas amplias y sostenidas en el tiempo, se ha querido cumplir el
expediente con campañas muy puntuales, nada masivas y, sobre todo,
pintorescas pero poco efectivas. Este sistema, por lo tanto, ha tocado su techo
sin acercarnos a las metas ya referidas de recogida selectiva que marcan
documentos tan importantes como las directivas europeas, la ley española de
residuos o el propio plan nacional.

Apuntando los puntos débiles del actual sistema podemos decir que sólo
el 17-20% de las basuras que se generan cuentan con una recogida selectiva.
Al no existir una obligatoriedad y un nivel de concienciación y sensibilización
óptimo no se dan suficientes incentivos para que la población deposite sus
basuras lo suficientemente seleccionadas. Con ello, lejos de querer cumplir,
como afirma el PIGRUG (que no hace ni el más mínimo análisis del sistema de
recogida actual), el principio y basal fundamental de toda la política
medioambiental y de sostenibilidad “el que contamina paga”, se está
implícitamente, animando a la población a no recoger selectivamente, sobre
todo cuando aquellos ciudadanos que intentan hacerlo observan cómo un
número importante de otros no se preocupa lo más mínimo, no hace ningún
tipo de esfuerzo y, en algunos casos, se jacta de ello, de manera que los
ciudadanos modélicos pierden el interés por serlo y encuentran un verdadero
desarraigo social al cumplir con estas correctas prácticas. En todo caso, la
recogida de la basura debe, para cumplir este precepto, vigilar y computar
perfectamente que tipo de recogida y entrega hace cada uno de los
ciudadanos. Esto es impensable bajo el actual sistema, sin ningún control y
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donde cualquiera puede depositar, de forma anónima cualquier tipo de fracción
o material de residuo.

Otro de los puntos débiles evidentes es que la fracción más abundante
en los residuos: más de un 40% de los residuos domésticos, que se encuentra
conformada por la fracción orgánica putrescible (vegetales de cocina, pan viejo,
restos de carne y pescado, alimentos cocinados y desechados, poda de tiestos,
etc.) no cuenta con la posibilidad de ser recogida de forma selectiva. Son miles
y miles de toneladas las producidas a partir de estos residuos que, mientras en
algunos países y regiones ya apuntados y que se desarrollarán
convenientemente más adelante, lejos de convertirse en un problema, se
convierten en una potencialidad a través de sistemas de compostaje y
biometanización obteniendo productos tan interesantes como el biogas y el
compost con los cuales generar energía y fertilizantes, amejoramientos
edáficos, bases para la generación de sustratos de jardinería, etc., aquí siguen
planteando infinidad de problemas y en ningún caso se plantea a futuro,
después del análisis detallado del plan integral, su recogida selectiva y
verdadero aprovechamiento.

El que dicha materia orgánica no sea recogida selectiva y
adecuadamente da lugar, además, a una serie de problemas añadidos o
paralelos como son la existencia de malos olores en las calles y espacios
comunes, como consecuencia de los mismos procesos de putrefacción; mucho
más evidentes en verano y con altas temperaturas, problemas añadidos como
plagas urbanas y verdaderas eclosiones de moscas, ratas, ratones, etc.,
posibilidad de transmisión de enfermedades contagiosas, etc. Sin embargo,
dichos puntos débiles no acaban con el contenedor de calle, sino que
posteriormente ya depositados en el vertedero, además de los problemas ya
apuntados de fermentación anaeróbica y existencia de bolsas de gas altamente
explosivas, dan lugar también a un trasiego continuo de camiones, derivado de
la concentración de estas actividades en un solo punto, a la existencia; bajo las
condiciones climáticas imperantes, de una gran precipitación sobre el vaso del
vertedero y, por tanto, una gran generación de lixiviados que hay que controlar,
las molestias en forma de olor pestilente a varios kilómetros a la redonda y,
también ahora, los problemas de importantes plagas urbanas como ratas pero
fundamentalmente gaviotas que además funcionan como verdaderos
trasmisores de importantes patógenos cuando acuden a áreas urbanas o a
limpiar su plumaje a sitios como el pantano del Añarbe, del cual procede la
mayor parte del agua de consumo urbano para el área funcional de
Donostialdea.

Mientras estos pueden considerarse como los puntos débiles más
importantes, también existen otros que, sin llegar a ese rango, influyen
negativamente en la valoración y evaluación del actual sistema de recogida.
Uno de los más importantes es el hecho de que los contenedores de acera o
calle están dando lugar a la ocupación de un determinado número de metros
cuadrados de suelo destinado a espacios comunes que podrían estar
destinados a otros servicios o usos. Así, mientras cada vez es más
problemático el tema de los aparcamientos urbanos, la propia circulación, la
falta de ciertos equipamientos como fuentes, urinarios públicos, etc., los
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contendores están sustrayendo un importante lugar que podría cumplir o ser
destinado precisamente a albergar o facilitar todas estas cuestiones. En
lugares como Italia, Francia, Alemania, Suecia, Suiza, Canadá, Australia,
Cataluña, etc. existen modalidades de puerta a puerta que luego se
desarrollaran y gracias a las cuales se han eliminado estos grandes
contenedores de manera que el mobiliario urbano ya no ocupa la gran
extensión que ocupaba y, sobre todo, no cuenta con el impacto visual, estético
y de olor que tiene en la actualidad dentro del territorio de Gipuzkoa.

También habría que reseñar que estos grandes y “anónimos”
contenedores de calle han contado y seguirán contando, mientras existan, con
el problema del gamberrismo callejero que muchas veces se dedica a
destruirlos, darles fuego, moverlos, volcarlos, etc. con los gastos
suplementarios que ello acarrea y los impactos evidentes sobre la población de
los alrededores.

En relación a este último aspecto, la supuesta optimización en la
recogida de los grandes contenedores de calle por parte de camiones
relativamente pesados, también genera, que duda cabe, un impacto evidente,
fundamentalmente sonoro, sobre todos aquellos vecinos que se disponen cerca
de uno de estos puntos de recogida. Modalidades como el puerta a puerta, sin
embargo, no requieren de estos grandes camiones ni de grandes contenedores
de manera que cada vivienda o bloque debe contar con un pequeño contendor
muy manejable, mucho más que los actuales, y que requiere de unos vehículos
mucho menos pesados y que dan lugar a menor ruido. De hecho, estos
pequeños vehículos se están imponiendo en numerosos puntos del mundo
debido a estas ventajas y otras como su mejor maniobrabilidad, sus mejores
condiciones de acceso a lugares donde el urbanismo se hace más precario,
difícil, etc. y, por otra parte, cuentan con un precio mucho más bajo que el de
los actuales camiones de la basura.

Por todo ello, una vez realizado este análisis sucinto que sólo ha querido
apuntar los principales puntos débiles del actual sistema de recogida, el
diagnóstico es claro; si verdaderamente se quiere dar lugar a una política
realmente sostenible en el ámbito de las basuras, además de las medidas ya
contempladas en este Plan Director, se requiere un cambio profundo, desde los
sistemas de recogida hasta los vehículos utilizados, la descentralización de los
procesos, etc. Con todo, en los siguientes puntos de este mismo capítulo se
valoran los diferentes sistemas alternativos que proponer para terminar con el
precario sistema actual y propiciar metodologías con mayor grado de
efectividad.









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5.2. EXPERIENCIAS DE NUEVAS RECOGIDAS. LAS VANGUARDIAS EN
LA RECOGIDA DE BASURAS. CATALOGO DE BUENAS PRACTICAS

Una vez que, a partir del epígrafe 5.1. se han analizado los principales
puntos débiles de la actual recogida de basuras y, viendo los problemas graves
y difícilmente resolubles manteniendo la misma tipología de recolección, a
continuación, se describen, analizan y proponen una serie de sistemas,
implementados y totalmente contrastados en otros territorios y que, por ello,
pueden ser perfectamente adoptados para su viable implementación dentro del
territorio guipuzcoano.

Su análisis se ha realizado de una manera no aleatoria, sino que
responde a un orden de prelación claro. Aquellos sistemas definidos en los
primeros lugares son, después de un concienzudo análisis y diagnóstico de sus
características, inconvenientes y sobre todo: adaptación al territorio
guipuzcoano, los que más adecuados resultan, dejando para los últimos
lugares los que más problemas pueden plantear, teniendo en cuenta que
siempre serán mejores que el actual, obsoleto, ineficaz y desfasado sistema de
recogida.


5.2.1. Recogida selectiva puerta a puerta


5.2.1.1. Recogida puerta a puerta

En la recogida puerta a puerta las diferentes fracciones de los residuos
se recogen en días alternos en la misma puerta de los edificios, retirándose de
las calles los contenedores de rechazo y en la mayoría de casos también de
otras fracciones. Los residuos no entregados correctamente no son recogidos y
de este modo se facilita al máximo la separación en origen y se minimizan las
actitudes poco participativas y a menudo incívicas. El sistema también
repercute en un beneficio indirecto en espacio público y muy especialmente en
limpieza de las calles.

Como consecuencia, la recogida puerta a puerta obtiene unos niveles de
participación muy elevados y unos resultados cuantitativos y cualitativos muy
importantes con porcentajes de material reciclado de los residuos sólidos
municipales de entre el 60 y 80 %, con un índice que va de 115 kilos por
habitante y año a 140 Kg./hab/año de fracción orgánica y con unos niveles de
impropios de entre el 1 y el 5 %. Debemos aclarar que para obtener un
compost de calidad, los niveles de impropios en la MOF (Materia Orgánica
Fermentable) deben ser inferiores al 15 %.

Desde un punto de vista económico, también se demuestra que la
recogida puerta a puerta no es más cara que una recogida de las mismas
características realizada con contenedores en la vía pública, y llegará a ser
más económica si se van modificando al alza los precios de los tratamientos
finalistas, vertedero e incineración (tal y como indicamos en el capítulo anterior,
270
incidiendo fundamentalmente en, hasta ahora externalidades, que deberían ser
computadas como gastos dentro del propio sistema). De hecho, en Cataluña,
solamente con la implantación del canon de vertido, la recogida puerta a puerta
ya ha pasado a ser una opción claramente más económica. En Italia y Austria
el precio de la incineración es de 120 C/Tm y el de vertedero de 90 C/Tm,
variando según las regiones. Mientras que en España este precio oscila entre
48 y 60 euros para el vertido. Todo ello responde a lo anteriormente expuesto;
dentro del estado español no han sido reflejadas dentro de la verdadera
contabilidad cuestiones como gasto superfluo de materiales vírgenes (pudiendo
ser reciclados), afectación sobre el medio ambiente, afectación sobre la salud
de la comunidad que habita el territorio, etc.

Discrepamos de quienes argumentan que la recogida puerta a puerta
sólo se puede aplicar en municipios de dimensiones pequeñas o medianas y en
tipologías de urbanización de tipo horizontal. A título de ejemplo, contradiciendo
los argumentos de los políticos y de algunos técnicos, citamos algunos
municipios con densidad de población alta y edificación vertical: Aarhus
(segunda ciudad de Dinamarca) con más de 250.000 habitantes, Niort (Francia)
64.000 habitantes, Tralee (Irlanda) 21.000 habitantes, Monza (Italia) 123.000
habitantes o Vilassar de Mar (Barcelona) 18.000 habitantes. No hay que olvidar
que hace tan sólo 20 ó 25 años, los residuos municipales se recogían
directamente (aunque mezclados) en las puertas de los edificios, tanto si tenían
una sola vivienda como en zonas de edificación vertical.

En el sistema de recogida selectiva puerta a puerta se debe partir de
unas premisas básicas puesto que, de otra manera, la experiencia tendrá un
éxito limitado. Para empezar se requiere el liderazgo claro de toda la clase
dirigente y todos los grupos y partidos políticos. No debe emplearse dicho
sistema como un arma arrojadiza que utilizar demagógicamente para intentar
derribar al partido que lidera el gobierno. Además de esto, lo más importante es
hacer una campaña que llegue a todos los ciudadanos y ciudadanas contando
con todas las entidades del municipio tanto vecinales como ecologistas o de
otro carácter. Para ello debe comenzarse por efectuar reuniones específicas
para obtener la complicidad de todos los ciudadanos. A continuación debe
pactarse en los edificios de edificación vertical la elección de contenedores
individuales o colectivos. En el caso de los colectivos, debe existir la
responsabilización de una persona rotatoria que se encargue de sacar los
residuos a la calle en el horario predeterminado. En muchos de los casos, la
persona es un trabajador individual o perteneciente a una empresa de limpieza
que, normalmente, es la misma que corre con la limpieza del portal y el
mantenimiento general de la finca.

La inmensa mayoría de municipios hacen la recogida por la noche
teniendo que sacar los contenedores entre las 20 y 22 horas; es importante
resaltar que los contenedores tanto individuales como colectivos tienen un
dispositivo para que no puedan ser abiertos por los animales domésticos
271
cuando están en la calle. Existen multitud de formas y variantes a la hora de
implantar dicha recogida selectiva: desde los municipios que sólo recogen a
domicilio la materia orgánica, mientras el rechazo y las demás fracciones
continúan recogiéndose en contenedores, hasta los municipios que hacen
desaparecer de la noche a la mañana todos los contenedores de la calle, de
manera que todas las fracciones se recogen con este sistema, siendo este
método el que consigue unos índices de recuperación más elevados.


5.2.1.1.1 La experiencia de la Mancomunidad de La Plana

Desde nuestro punto de vista, el sistema implantado en la
Mancomunidad de La Plana de la provincia de Barcelona, es el que, con unos
medios económicos limitados pero muy bien utilizados, tiene unos índices de
recogida selectiva más importantes, entre el 65 y 80 % dependiendo de los
municipios. Actualmente, en esta Mancomunidad participan 6 municipios con
un total de 14.246 habitantes, pero la recogida puerta a puerta está en proceso
de ampliación a otros.

El sistema implantado funciona de la siguiente forma: tres días a la
semana alternos se recoge la fracción orgánica, restos de fruta y verdura,
restos de carne y pescado restos de comida cocinada y de pan, cáscaras de
frutos secos, huevos y mariscos, posos del café y restos de infusiones, tapones
de corcho, papel de cocina y servilletas de papel usados, restos de plantas,
cenizas de quemar leña sin barnices ni plásticos... Es decir, absolutamente
todos los restos orgánicos putrescibles sean crudos o cocinados o sean de
origen vegetal o animal. Dos días la fracción inorgánica reciclable, latas y
metales, bolsas y envases de plástico, diarios, revistas, papel y cartón,
tetrabriks y papel de aluminio. Un día la fracción inorgánica no reciclable, polvo
de barrer, restos de cerámica, pañales y compresas, espejos rotos, colillas y
cenizas con barnices, papel plastificado, tubos de pasta de dientes y cremas,
porexpan, materiales mixtos.

La fracción inorgánica reciclable va a parar a una nave de selección
donde se separan las diferentes clases de plásticos, papel y vidrio para su
posterior comercialización. Debemos mencionar especialmente que los
trabajadores de la nave industrial son personas con una minusvalía psíquica,
que obtienen un empleo que, de otra forma, sería muy difícil que pudieran
conseguir. De esta forma, este sistema de recogida y tratamiento persigue un
objetivo primordial de eficiencia medioambiental en los residuos pero también
de nicho laboral para colectivos desfavorecidos tradicionalmente por el
mercado, es decir, un objetivo, no menos importante, de carácter social.

La Mancomunidad dispone, a su vez, de un taller de restauración de los
voluminosos que se recogen también puerta a puerta, básicamente madera y
muebles. En este taller trabajan 14 vecinos, de los cuales 12 padecen una
enfermedad mental. En nuestro caso, el territorio de Gipuzkoa ya cuenta,
afortunadamente, con empresas que, a día de hoy y con ayudas realmente
escasas, teniendo en cuenta el papel medioambiental y social que juegan, ya
272
realizan estas labores de restauración, reutilización y reciclaje de los
voluminosos, contratando además personal de grupos desfavorecidos.

Otra característica importante es que los camiones que hacen la
recogida son pequeños y con el volante a la derecha, siendo manipulados por
un sólo trabajador, con el consiguiente ahorro en costes de inmovilizado y
personal. Todos los servicios los presta y gestiona una empresa pública
perteneciente a la Mancomunidad excepto el compostaje, que lo realiza un
agricultor de la zona. Cabe mencionar que el compost que obtienen es el mejor
de toda Cataluña. La materia orgánica se recoge en bolsas compostables,
financiando la Mancomunidad el 50 % de precio, y solamente tiene un 1 % de
impropios en peso. Este compost cuenta con un mercado interior ilimitado pero,
sin embargo, existe un mercado externo que viene interesándose y
preguntando por el producto, de manera que existen proyectos para abarcar la
materia orgánica de otros municipios de manera que se genere una producción
de compost que pueda ser uno de los motores económicos de la zona.
Gipuzkoa también estaría en disposición, una vez de implementados estos
métodos, de generar compost perfectamente asimilable por los suelos de la
provincia, con un beneficio anual económico y edáfico muy notable.


4.2.1.1.2 La experiencia de Tiana

La villa de Tiana, con 6.525 habitantes (Enero 2.003) está situada entre
la Serralada de Marina y la costa de levante de Cataluña, a 15 Km. de
Barcelona. Tiene una extensión de 7,90 km
2
, la mayor parte de bosque, viñedo
y matorral; una tipología de ciudad difusa con una estructura constructiva del
municipio urbana horizontal, mayoritariamente viviendas unifamiliares aisladas
o adosadas. Anteriormente, los residuos sólidos municipales en Tiana se
recogían indiferenciadamente con más de 140 contenedores de 800 y 1.100
litros en la calle.

A partir de mediados del 2.000 el modelo de recolección se caracteriza
por una recogida puerta a puerta de la fracción orgánica de los residuos
municipales tres veces a la semana y a través de los cubos repartidos a la
población de 10, 25 o 120 litros; otra recogida puerta a puerta del rechazo dos
veces por semana, basada en la retirada obligatoria de la mayoría de
contenedores de 1.100 litros de la acera.

Para facilitar su implantación ha sido necesario poner en marcha una
campaña inicial y un programa de actividades regulares de educación,
comunicación y participación ambiental, pero también realizar cambios técnicos
en conjunción con los objetivos del modelo integrado de recogida puerta a
puerta. En este sentido, buena parte del éxito de esta recogida se debe a la
sustitución masiva de los contenedores de rechazo de la acera por la recogida
puerta a puerta del mismo, de manera que aquel que no quiere separar la
basura deberá desplazarse mucho más para encontrar un contenedor, a partir
de ahora llamados de emergencia, o guardárse dicho rechazo en casa más
días que si separase correctamente, con el consabido incoveniente de
ocupación de espacio, emanación probable de olores, etc.
273

Por estos motivos, la Ordenanza Municipal de Limpieza y Vía pública
puede hacer obligatoria esta recogida selectiva, amparándose en el marco
legal vigente.



Figura5. 1. Fuente: Ayuntamiento de Tiana

Para que el proceso de implantación de una recogida puerta a puerta de
estas características tenga éxito se pueden definir unos elementos clave
divisibles en elementos territoriales, políticos, técnicos y sociales.

La convicción inicial del Ayuntamiento, impulsor del proceso, arrastró al
resto de administraciones a un marco de colaboración y coordinación
indispensable. Esta convicción inicial también se tiene que hacer llegar al resto
de grupos políticos, entidades u órganos de participación con más peso
específico a través de la información y la participación; por lo que debe evitarse
el aprovechamiento partidista.

En el caso del Ayuntamiento de Tiana, se ha desarrollado la siguiente
normativa:

• Ordenanza de Convivencia Ciudadana (aprobada 6-6-2.000).
• Ordenanza de Limpieza de la Vía Pública (aprobada 5-12-99), ampliada
posteriormente a la implantación de la recogida puerta a puerta.

Así, por ejemplo, corresponde a los ciudadanos la separación de la
fracción orgánica y la colocación en la puerta del domicilio...; o se prohíbe
disponer dentro de los contenedores residuos diferentes a los consignados en
cada caso.

274


Figura5. 2. Fuente: Ayuntamiento de Tiana

Se realizan campañas iniciales de participación e implantación de la
recogida puerta a puerta y, posteriormente, se genera un programa de
educación ambiental con actividades de seguimiento, mejora y refuerzo. El
esfuerzo realizado en educación, información... junto a los resultados
obtenidos, llevaron al municipio de Tiana a ser reconocido con el Premio 2.000
de Recogida Selectiva a la mejor gestión integral de los residuos
municipales por parte de la Generalitat de Catalunya y también al
reconocimiento explícito de grupos ecologistas, entre otras ONGs.

Las características técnicas de la recogida puerta a puerta, con unos
criterios técnicos y políticos muy claros de antemano, permiten asegurar unos
ciertos resultados. Aún así, es necesario realizar un seguimiento técnico
continuo tanto del proceso de implantación como del proceso de consolidación
y mejora posterior. En este sentido, a partir de las charlas, encuestas,
llamadas,... se han realizado estudios técnicos económicos de Análisis del
Ciclo de Vida de la recogida y los materiales recogidos, de las campañas, del
estado de los contenedores..., que han ido conllevando a la realización de
ajustes técnicos en el proceso. Una vez puesto en marcha el nuevo sistema de
recogida se observó un cambio cualitativo y cuantitativo en los índices de
recogida selectiva y recuperación, de tal manera que se invirtió totalmente la
tendencia con la implantación de la recogida puerta a puerta y de esta froma, la
fracción mayoritaria que suponía el rechazo se ha convertido en materiales
valorizables (por reutilización, reciclaje y compostaje) debido a la retirada de los
contenedores de la vía pública.

275


Figura5. 3. Fuente: Ayuntamiento de Tiana

La reducción global en la producción de residuos municipales de un
modelo de recogida del rechazo con contenedores al modelo puerta a puerta
ha sido de más de un 10 %. Esta reducción global se puede deber a varias
cuestiones: en menor medida al cambio parcial en los hábitos de consumo de
los vecinos y vecinas del municipio, pero principalmente a la desaparición de
aportaciones de pequeña industria, talleres o actividades agrícolas o mínima
exportación de residuos a otros municipios vecinos.

Con la recogida tres veces por semana de la materia orgánica puerta a
puerta se ha llegado a un índice de recogida de 300 gramos / habitante y año,
lo que supone, un 75% de la materia orgánica generada estimada. De las
distintas caracterizaciones realizadas para la materia orgánica recogida se
obtienen niveles de impropios del 1 al 4%. Los niveles tan bajos de impropios
se pueden mantener porque se ejerce un control muy alto y se puede
discriminar y no recoger aquellos materiales que se considere que no son
biodegradables por parte de los operarios de la recogida.

Se demuestra que el coste de la recogida puerta a puerta del rechazo y
la materia orgánica, por ejemplo en Tiana, es el mismo que si se hubiera
realizado el servicio con contenedores de los dos tipos (rechazo y materia
orgánica de 240 l.) en la vía pública, debido a la reducción del esfuerzo en
servicios de recogida del rechazo; sin tener en cuenta los resultados de
recogida selectiva cuantitativos y cualitativos tan distintos que se hubieran
obtenido. Asimismo, la reducción de la frecuencia de recogida del rechazo, el
uso de camiones de carga y caja abierta para la recogida de la materia
orgánica y la desaparición de contenedores de la calle, reducen los costes de
mantenimiento.

En todo caso, el coste global de la gestión de los residuos ha
aumentado, pero actualmente, los costes de los tratamientos finalistas son
superiores al coste económico de otros tratamientos de valorización y reciclaje,
276
con lo cual el balance global de gestión es positivo o, como mínimo, no es más
costoso. En contraprestación se obtienen evidentes beneficios sociales,
mediomabientales, etc. Que nunca son contemplados dentro de la cuenta o
ejercicio económico anual pero que son mucho más importantes que los
reflejados tradicionalmente.



Tabla 5.1. Ayuntamiento de Tiana

Por destacar algunos de los resultados de la encuesta realizada en
mayo del 2.001 (316 personas sobre una población de 6.200 habitantes, con un
95% de confianza y un error muestral del 5%). Respecto a los hábitos, un 97%
(+/-5%) de los encuestados afirma realizar la separación de la materia orgánica
en casa, lo que indica una introducción total de la recogida puerta a puerta de
la materia orgánica y una clara consolidación del modelo. Las valoraciones de
los servicios municipales relacionados con la gestión de los residuos y la
limpieza iban del 1 (muy negativas) al 5 (muy positivas). Todos los servicios
superan el aprobado ampliamente: la Deixalleria (Punto Verde) de Tiana, la
campaña de información y, especialmente destacable, la recogida puerta a
puerta de la materia orgánica. Destacar también que dentro de la categoría de
valoración muy negativa (1) sólo se llega al 6 y el 8% (+/-5%) en el caso de la
limpieza viaria y el resto de servicios no superan el 4% (+/-5%), valores muy
bajos y que demuestran que en ningún caso la valoración es extremadamente
277
negativa. Con ello, se demuestra que los procesos de desarraigo social no
deben ser imputados a la implementación de este sistema, dentro de territorios
como el de Gipuzkoa y sí a la obstinación de una adminsitración en imponer un
sistema finalista y obsoleto como es la incineración, por encima (92% en la
encuenta realizado por el Diario Vasco) de la opinión de la propia sociedad
guipuzcoana. Desde luego, es conveniente destacar que la incineración está
generando un verdadero proceso de desafección social.

En conclusión, la recogida puerta a puerta ha sido posible desarrollarla e
implantarla en un período corto de tiempo. La misma supone un modelo con
una elevada capacidad de adaptación a cada caso, a través de cambios en las
frecuencias y horarios de recogida y los materiales y equipos (cubos,
contenedores, camiones...). Implica la retirada de los contenedores de recogida
del rechazo indiferenciado de la calle, de manera que se consigue un reducción
de un impacto ambiental local (olores, ruido, visual...) y se gana espacio
público. Los modelos de recogida puerta a puerta obtienen niveles de recogida
selectiva sensiblemente superiores a los municipios con recogidas sólo con
contenedores en la calle, lo cual debe tenerse muy en cuenta de cara a la
optimización del servicio; se recoge más materia orgánica y de más calidad,
con niveles de impropios bajos lo que facilita el compostaje.

En referencia a los aspectos económicos, la recogida cuesta igual que el
servicio realizado con contenedores y considerando los tratamientos, la
perspectiva es que sea menos costosa aún en un plazo de tiempo corto. En
contraprestación presenta un número infinito de ventajas sociales y
mediomabientales.


5.2.1.1.3 La experiencia de Oviedo

Aunque el Ministerio de Medio Ambiente no tenga constancia de que
existan otros municipios del resto del territorio español que tengan implantado
un sistema de puerta a puerta si existen éstos. Cabe mencionar el caso de
Oviedo donde se efectúa una recogida puerta a puerta de la siguiente forma
(su denominación local es "portal a portal"): 3 días a la semana recogen el
papel y cartón (martes, jueves y sábados), 3 días por semana recogen también
los envases de plástico, latas y tetrabriks (lunes, miércoles y viernes), y 1 día a
la semana diferente según los barrios, el vidrio. El resto y la fracción orgánica
se recogen diariamente (excepto los domingos). La fracción orgánica que
recogen va a vertedero y no se aprovecha para compostar.

Aunque esta experiencia es más modesta que la descrita anteriormente
y no cuenta con datos suficientes para realizar, tan siquiera, una valoración
apriorística razonable, parece que la vecindad ha comenzado a colaborar y los
primeros resultados son sensiblemente mejores que los registrados hasta la
fecha con el tradicional método del contenedor de acera. Por otra parte, hay
que reseñar que los técnicos están observando cómo la recogida de la materia
orgánica puede ser viable dentro de un futuro próximo y, de hecho, los niveles
de impropios son menores a los esperados, con lo que, ya a día de hoy podrían
darse procesos de compostaje a diferentes niveles; doméstico, industrial, etc.
278


5.2.1.1.4 La experiencia de Villasar de Mar

Villasar de Mar es un municipio de 18.000 habitantes en el litoral catalán
con un urbanismo de alta densidad (más de 400 edificios de viviendas) y 15 %
de población flotante en verano.

Antes de la implantación del sistema PAP (Puerta A Puerta) se reciclaba solo el
1% de envases, 2% de vidrio y 4% de papel mientras que el 93% era
convertido en residuos sin aprovechamiento y, por ende, destinados a una
solución finalista (vertedero o incineración). Después de la implantación del
sistema PAP, la materia orgánica representaba el 41%, papel 15%, vidrio 8% y
envases 9%. El resto de la basura se reduce a 28%. El sistema es obligatorio y
tiene altos índices de participación: >80%. La recogida selectiva sube al 70%.
Sólo con hacer una comparación del porcentaje de resto que, a día de hoy, se
obtiene o sufre, se puede concluir con que siempre será menor que los
residuos producidos por una planta de incineración con lo que el vertido,
siempre, será inferior.

Los contenedores para la edificación vertical son encajables y tienen
capacidad de 360 litros. Los usuarios deben entregar los restos de comida en
una bolsa adaptada a las características de compostaje de la fracción orgánica,
atada y dentro del elemento de contención, con la tapa cerrada, que
corresponda a su modalidad de entrega, en la calle tres veces a la semana y
de 20:00 a 22h. El horario de entrega es prorrogable hasta la hora en la que el
equipo de recogida realiza el servicio en el punto de recogida. Los usuarios
domésticos que no dispongan de servicio público de transferencia tienen que
retirar de la vía publica el elemento de contención (contenedor) a la mañana
siguiente, hasta las 9:00 horas, del servicio de recogida puerta a puerta. Si no
pueden retirar el cubo al día siguiente, el Ayuntamiento en forma coordinada
con el usuario, establecerá el mecanismo más adecuado para poder
cumplimentarlo. Los usuarios domésticos tienen el derecho de tener un único
cubo estandarizado de 25 litros, con cierre hermético, para el almacenaje y
entrega de la fracción orgánica. Los cubos de recogida selectiva se darán
gratuitamente a todos los usuarios del Ayuntamiento; por lo general antes del
inicio de la prestación del servicio, y a los nuevos empadronados y otras
modalidades (fundamentalmente en concepto de reposición en caso de
perdida, desaparición o rotura de cubeta) con posterioridad a su
implementación. El Ayuntamiento puede utilizar la cubeta como vehículo de
comunicación con los usuarios.

La campaña de información se ha llevado a cabo edificio por edificio,
localizando a la presidencia de la propiedad o finca, haciendo la propuesta para
la ubicación del contenedor de acuerdo con la propia presidencia que, a su vez,
a tenido que consensuar o votar con el resto de los vecinos y/o propietarios. La
subida de los costes de recogida doméstica se asumen por los ingresos de
reciclaje. Como resultado la tasa doméstica no se incrementa, pero si la de
comercios e industria que asumen sus costes.

279
La administración recomienda que en el caso de que otras
administraciones o ámbitos comarcales estuvieran interesados por la puesta en
marcha de este sistema, su implantación sea en otoño.

5.2.1.1.5 La experiencia de Torrelles de Llobregat

Torrelles de Llobregat es un municipio del área metropolitana de
Barcelona de 4.022 habitantes empadronados (2.002) y una población flotante
importante no empadronada, de lo que resulta, según estimaciones realizadas,
una población efectiva media de 4.569 habitantes. Estos datos de poblaciones
flotantes son interesantes puesto que hasta la fecha, dentro del propio
PIGRUG, incluso, se estiman como puntas en la producción de residuos
difícilmente abarcables y solucionables y por ello, otra de las razones para la
puesta en marcha de plantas de incineración. Desde el pasado 14 de enero
funciona en Torrelles de Llobregat una tasa de basuras en la que hogares y
comercios pagan de acuerdo a la cantidad y tipo de residuos que generan. Se
trata de una experiencia pionera en el Estado Español y cuenta con el respaldo
de la Junta de Residus de la Generalitat de Catalunya y de la Entitat
Metropolitana del Medi Ambient.

La tasa de recogida de basuras era de 62,57 C por hogar en el año
2.002. Con respecto a los residuos de origen comercial, había establecidas tres
categorías mediante las que se clasificaban los diferentes tipos de
establecimientos.

Se retiraron de la vía pública todos los contenedores, excepto los iglúes
de vidrio, y las basuras han pasado a ser recogidas puerta a puerta. La materia
orgánica y el papel y cartón se recogen respectivamente tres y un día por
semana. La fracción orgánica se debe entregar en bolsas compostables dentro
de unos cubos marrones de 25 litros facilitados por el municipio. La fracción
inorgánica (resto) (en Torrelles no existe recogida específica de envases
porque se aplica el modelo Residu Mínim), se recoge dos días por semana y
debe ser entregada obligatoriamente en unas bolsas estandarizadas por el
Ayuntamiento. Son bolsas de 40 litros que el Ayuntamiento vende a través de
comercios colaboradores, a un precio (0,60C/u) que incorpora una parte de la
tasa de basuras. De este modo, a más bolsas utilizadas más se paga de tasa,
creando un incentivo hacia la reducción y el reciclaje.

280


Figura 5.4.

De cara a los comercios se han estandarizado bolsas de basuras de 100
litros para la fracción inorgánica (resto), con una tasa asociada de 1,50 C/bolsa.
Los comercios grandes generadores de materia orgánica deben alquilar
anualmente contenedores de uso exclusivo para esa fracción, que pagan en
función de su tamaño y periodicidad de recogida.

Aprovechando que la implantación de la recogida puerta a puerta
supondría la individualización de la recogida, el Ayuntamiento decidió también
implantar un sistema de pago por generación, a través del cual cada productor
pagase según los residuos generados y se crease así un incentivo hacia la
reducción y el reciclaje.

Se implantó una tasa general para las viviendas de 35 C/anuales (un
poco más de la mitad que se pagó el año anterior), a la que se sumaban las
bolsas de basura estandarizadas (de uso obligatorio) para la basura inorgánica
(resto), vendidas a través de comercios colaboradores, a un precio de 0,60C/u,
en las cuáles se incorporaba una parte de la tasa de basuras. De esta forma, a
más bolsas utilizadas, más se pagaba de tasa, primando así la reducción y el
reciclaje, como ya se ha descrito anteriormente.

Los comercios y establecimientos comerciales continuaron teniendo una
parte de la tasas fija, en función de la categoría comercial, y dos partes
variables, una análoga a los municipios para la fracción inorgánica (resto),
mientras que para la fracción orgánica (FOC; Fracción orgánica compostable)
podían escoger contenedores de diferente capacidad y frecuencia (desde 90
litros a 660 litros y 2 o 4 recogidas semanales)
(1)
.

281
(1)
- Para mayor información puede consultarse Puig Ventosa, I. Equipamiento y Servicios
Municipales, año 19 – Nº 104, 2002, pág. 20-29.

La experiencia estuvo en funcionamiento desde el 14 de enero al 30 de
septiembre de 2003, alcanzando un 84% de recuperación. Ello supone sólo un
16% de resto que debería ser vertido. Por lo tanto volvemos a movernos en
porcentajes más bajos que los obtenidos por la incineración donde entre un 35
y un 42% de lo que entra debe ser vertido como escoria o ceniza.

La implantación del nuevo modelo de recogida ha supuesto cambios
importantes en los hábitos y ha tenido consecuencias claras en los resultados
de generación y recuperación. A efectos cuantitativos nos centramos en el
periodo febrero-mayo 2.003 frente al mismo periodo del año pasado, pues se
trata de los únicos meses enteros de los que ya se disponen datos.

1. Incremento de la recuperación

Se ha producido un incremento generalizado de la recuperación de las
diversas fracciones, incrementándose un 16% en términos absolutos. Respecto
al total de residuos recogidos, la recuperación ha pasado del 42% al 84%. Uno
de los incrementos más significativos se ha dado para la fracción orgánica más
vegetal, en que se ha pasado de recuperar 210 g/(hab/dia) a 324 g/(hab/dia)
(1)
.
El incremento de recuperación de vidrio también ha sido muy notable. Buena
parte de la responsabilidad del incremento de la recuperación la tiene la
deixalleria, que ha pasado de 2.021 a 5.212 usuarios en los periodos en
estudio y ha incrementado la cantidad entrada un 66% en peso.

(1)
. La fracción orgánica y la fracción vegetal se recogen y llegan a la planta de compostaje por
separado. Sin embargo, a efectos comparativos damos los datos agregados porque el año
pasado la recogida era en gran medida conjunta.

La recogida de voluminosos ha pasado de efectuar 398 servicios no
concertados y 102 concertados a 186 concertados y solo 1 no concertado. La
desaparición de los contenedores como puntos negros es una consecuencia
automática de la recogida puerta a puerta.

2. Disminución de los residuos recogidos

El otro resultado destacado de la introducción del nuevo sistema ha sido
una reducción muy considerable de los residuos recogidos. En el periodo en
estudio se ha registrado una reducción media del 43% (aunque en el último
mes ésta ya se sitúa cercana al 30%). Un 21% de la reducción fue debida a la
no recogida de flujos de residuos no municipales que con anterioridad sus
generadores entregaban fraudulentamente al sistema municipal
(particularmente residuos de la construcción, poda y residuos de talleres y
pequeñas industrias), un 2% es debida a reducción genuina de residuos
(cambios en los hábitos de compra y consumo) derivada del incentivo creado
por la tasa, un 4% tiene causas no explicadas (presumiblemente datos de
generación de papel erróneos para el periodo 2.002 estudiado). El restante
16% tiene como causa el turismo de residuos, es decir, el uso incorrecto por
282
parte de ciudadanos de Torrelles de contenedores de otros municipios. Éste es
un porcentaje que se considera elevado y que se identifica como el principal
problema actual. El Ayuntamiento no ha emprendido hasta el momento las
actuaciones que preveía la ordenanza municipal para prevenir esta situación y
se considera que en el momento en que este problema se aborde se puede
situar este flujo por debajo del 5% considerado normal en experiencias
desarrolladas en otros países. Los datos indican que la práctica totalidad del
turismo de residuos lo hace de todas las fracciones y no solo de la fracción
sometida a la tasa de pago por generación.

La reducción más drástica se ha notado en las aportaciones a la planta
de triaje de la fracción inorgánica de Molins de Rei, que recibe un 12% de los
residuos (respecto de la fracción orgánica y fracción vegetal), la desaparición
de los voluminosos, poda y derribos que cabían en los contenedores pero no
en las bolsas, y el reciclaje vía deixalleria de buena parte de los envases con
objeto de evitar el pago de la tasa, explican esta gran reducción.

De cara a las ordenanzas de 2.004 se pretenden incorporar mejoras que
pasarían por descongestionar la deixalleria, mejorar la información traspasada
a los ciudadanos y posiblemente cambiar el modelo de distribución de las
bolsas estandarizadas.

En cualquier caso, los resultados del primer periodo se consideran un
buen comienzo del nuevo sistema y están sirviendo para proveer mucha
información sobre la respuesta de los ciudadanos ante estos nuevos incentivos,
que probablemente va a ser muy útil de cara a la próxima extensión de estas
nuevas propuestas fiscales.

5.2.1.1.6 La experiencia de Mancomunidad “La Porte d’Alsace” (Francia)

La comunidad de municipios denominada “La Porte d’Alsace” está
situada en el departamento Haut Rhin (68) de la región de Alsacia. Se trata de
un territorio rural disperso, que abarca 143 Km
2
de extensión, con 13.228
habitantes en total (5.500 hogares), repartidos en 33 municipios, la mayoría de
menos de 500 habitantes. La mayor aglomeración es Dannemarie, con 1.988
habitantes.

La comunidad de municipios se constituyó en 1.992 para dar respuesta a
diversas inquietudes: el desarrollo de la región, la preocupación por preservar
el medio ambiente y la calidad de vida de un entorno privilegiado. Entre sus
diversas competencias figuran, entre otras, el equipamiento, el desarrollo
económico, el turismo, los asuntos sociales, deporte y cultura, la protección y
puesta en valor del medio ambiente y la recogida y tratamiento de residuos
domésticos, basado en un objetivo principal: desarrollar el reciclaje al máximo y
reducir a su vez los residuos no valorizados (en esta consideración entran los
residuos vertidos, enterrados o incinerados), en previsión de que la incineración
en las ciudades cercanas de Mulhouse o Aspach, en un futuro próximo, habrá
que pagarla.

283
De esta forma, “La Porte d’Alsace” ha sido pionera en la implantación del
sistema de pesaje de residuos y la facturación al ciudadano en función de ello,
incitando así a una mejor clasificación de los residuos por parte de la población,
para su posterior valorización. La recogida selectiva de la mayor parte de los
materiales está asegurada por el sistema puerta a puerta para algunos tipos de
residuos. Otros tipos de desechos son recogidos en contenedores de aporte
voluntario (contenedores de calle u otras instalaciones o puntos de recogida).
Cabe destacar, por ejemplo, que los residuos orgánicos son objeto de una
recogida específica a fin de valorizarlos en compost. Y por último, para los
residuos no clasificados o no recogidos selectivamente, existen los
contenedores identificadores con pesaje.

A continuación se recoge una breve cronología de la implantación del
sistema de recogida con pesaje en “La Porte d’Alsace”:

1991: lanzamiento de la recogida selectiva.
1992: inicio de la recogida selectiva puerta a puerta de plásticos, papel y
cartón y metales.
1994: inicio de una operación de distribución de compostadoras.
1996: separación de plásticos planos y plásticos huecos (botellas, botes).
1996: contrato con Eco-Emballages.
1999: inicio de la recogida con pesaje en 33 municipios.
2000: inicio de la recogida con pesaje en Dannemarie.
2001: distribución de sacos de plástico específicos, para mejorar la
separación de botellas de plástico.
2003: integración del plástico plano en el contenedor identificador
electrónico.
2003: inicio de la recogida de residuos especiales, como detergentes,
disolventes, etc.
2003: estudio de satisfacción.

Objetivos de la recogida con pesaje:

Entre otros, el objetivo principal es el de dar respuesta a la inevitable y
urgente necesidad de frenar la evolución de la masa de residuos, y
fundamentalmente, profundizar en la mayor cantidad posible de materiales
reutilizados, reciclados o compostados a través del esfuerzo cívico y de una
buena clasificación de los residuos. Este sistema de gestión básicamente
consigue que las diversas fracciones de residuos se clasifiquen
adecuadamente y tengan el destino apropiado (recuperación, tratamiento,
reciclaje), disminuyendo así sensiblemente el volumen de residuos no
valorizados (destinados a vertedero o incinerados).

Funcionamiento del sistema:

- Se recogen por medio del sistema puerta a puerta los residuos de tipo plástico
hueco, papel y cartón, metal y voluminosos.
- Se recogen por medio de contenedores de aporte voluntario los residuos de
tipo orgánico, vidrio, pilas, aceites, tóxicos.
284
- Para los residuos no recogidos de las dos formas indicadas, existe un
contenedor (uno propio para cada hogar) donde se depositan los residuos
domésticos no valorizables o no clasificados por parte del ciudadano (resto).
Ésta es la base de la facturación del servicio: la contribución a pagar por el
usuario del contenedor se basa en el peso de los residuos depositados en él, el
cual está dotado de un sistema identificador electrónico. Se trata de un sistema
fiable y preciso: cada contenedor está equipado con un sistema que permite
identificar a su propietario, y antes de vaciar el contenedor en el camión de
recogida, el contenido depositado es pesado de forma automática. Los datos
obtenidos se procesan por sistema informático y son comunicados al
propietario junto con la facturación. De esta manera, la facturación del servicio
es calculada en función del esfuerzo realizado para una buena clasificación de
los residuos. Una parte de la facturación, sin embargo, corresponde a una
contribución mínima fija por parte de todos los hogares, lo cual permite hacer
participar a todos los ciudadanos en el coste de la recogida selectiva.

La recogida selectiva se efectúa según el calendario anual que se
entrega a cada hogar.

Fracción - tipo de residuo
Modalidad de
recogida
Periodicidad
Plástico hueco: botellas, frascos y botes de
plástico; tetrabricks
Puerta a puerta Semanal
Papel y cartón: embalajes, prensa y
revistas, etc.
Puerta a puerta Semanal
Voluminosos: muebles, etc. Puerta a puerta Trimestral
Metales: aerosoles, latas, barquetas de
aluminio, electrodomésticos, tubos,
bicicletas, etc.
Puerta a puerta Mensual
Frigoríficos y congeladores Puerta a puerta Trimestral
Vidrio
Aporte voluntario
(en contenedor)
-
Pilas y baterías
Aporte voluntario
(en puntos de
recogida)
-
Residuos tóxicos
Aporte voluntario
(en puntos de
recogida)
-
Textiles Aporte voluntario -
Aceite de motor
Aporte voluntario
(en contenedor)
-
Residuos orgánicos: de cocina, de
jardinería, etc.
Aporte voluntario
(en contenedor)
-
Resto de residuos domésticos
Contenedor
identificador con
pesaje
Retirada
semanal
Tabla 5.2.
285
Todos los materiales recogidos por los diferentes medios descritos
tienen diversos destinos: los residuos domésticos depositados en el contenedor
identificador con pesaje son destinados a la soluciones finalistas, mientras que
las fracciones de residuos recogidos de forma clasificada (papel y cartón,
plásticos, aluminio, acero, materia orgánica, etc.) se destinan a diversas
empresas especializadas en el tratamiento y reciclaje de cada uno de los
materiales. De entre todos ellos, los residuos orgánicos son utilizados para
producir compost por la correspondiente empresa especializada.

Cabe señalar que el sistema se implantó también en los edificios de
viviendas o de pisos, en julio de 2.002.

Resultados (datos hasta 2003):

El peso total de los residuos generados fue en aumento hasta un pico en
2.002; a partir de ahí se apreció una reducción. Sin embargo, lo más
destacable es que se dio una neta disminución de los residuos no valorizados,
desde más de 200 Kg. por habitante y año (final de 1997), hasta 100 Kg. por
habitante y año (en 2.003), y consecuentemente, al mismo tiempo se da un
aumento continuado de los residuos valorizados. En general, aumentó la
recogida de todos los tipos de residuos: plásticos y tetrabricks, papel y cartón,
metales, vidrio, residuos voluminosos, etc. Y lógicamente, la recogida en
contenedores identificadores con pesaje, por su parte, dio como resultado una
cantidad de residuos por debajo de la media nacional. En cuanto a los
comportamientos de los usuarios, la comunidad de municipios de “La Porte
d’Alsace” observa que han adoptado la recogida selectiva y se ha creado
hábito.

Es así como el sistema de gestión de residuos de “La Porte d’Alsace”
demuestra su validez para cumplir los objetivos fijados, ya que la mayor parte
de los residuos ha pasado a ser reciclado o valorizado: en 1.997 en torno al
60% de los residuos era vertido, enterrado o incinerado, y el resto era tratado o
reciclado. En 1.999-2.000 la proporción es ya del 50%, y finalmente en 2.003,
los porcentajes se invierten, ya que alrededor del 60% es ya reciclado o
aprovechado a través de diferentes procesos y métodos. En definitiva,
disminuye claramente el volumen de residuos destinados a vertido o
incineración.

Dificultades, excepciones y objetivos para el futuro:

- Cada hogar posee su contenedor identificador, sin embargo, algunas familias
que viven muy próximas entre sí (padres e hijos por ejemplo) sólo utilizan un
contenedor para todos, de manera que algunos contenedores no son pesados
nunca, si bien este comportamiento va en descenso y cada vez son menos los
contenedores no utilizados.
- Existen varios retos para el futuro, como son: optimizar el servicio para
responder a la aparición de nuevas necesidades, como la recogida de residuos
tóxicos o de plásticos agrícolas por ejemplo, ya que las demandas son cada
vez más específicas.
- Mantener el equilibrio presupuestario del servicio.
286
- Búsqueda de nuevos agentes de reciclaje, que traten los materiales
recogidos.

5.2.1.1.7 Experiencias en Italia

La recogida separada de residuos orgánicos muestra que es clave para
alcanzar altos índices de reciclaje, que puede llegar al 70% en ciudades
pequeñas, y más del 50% en áreas muy pobladas; por una parte esto se debe
a la importante contribución de los residuos orgánicos en términos de recogida
y diversidad de la basura; y por otra, a las posibilidades proporcionadas por la
innovación operativa que la separación en origen de residuos orgánicos suele
conllevar, con efectos beneficiosos en la recogida de otros materiales
reciclables.

La separación en origen de residuos de comida ha permitido ya a
algunas provincias de Italia alcanzar el objetivo del año 2.003 (35%), con
muchos municipios llegando al 60%. En general, después de su
implementación, las estrategias demostraron ser efectivas y fueron aceptadas
por las autoridades locales, puesto que, como vamos a ver, el uso de
herramientas específicas y sistemas puerta a puerta de separación en origen
de residuos de comida ha demostrado ser efectiva en relación con la cantidad y
calidad de los residuos de comida recogidos, y competitiva en cuanto a su
coste.

La recogida de residuos de jardín está incluso más desarrollada, sobre
todo en regiones como Lombardía, Veneto y Piamonte (unos 4.000 municipios,
17.750.000 habitantes) donde ha sido obligatoria desde el principio de los 90.
Más tarde también Sicilia estableció una prohibición de enterrar los residuos de
jardín. Muchas otras regiones, como Emilia Romagna y la Toscana, tienen
también un amplio abanico de programas de recogida de residuos de jardín,
aunque no tienen establecida ninguna obligatoriedad para hacerlo.

Separación en origen “integrada” significa índices de separación más
altos y sobre todo la segregación de fracciones de compost como los residuos
de comida. Además, también implica un cambio en la recogida de
subproductos de los residuos. En ese sentido, un papel central lo juega la
separación en origen de residuos de comida. En Italia la contribución exclusiva
de los residuos de comida (a través de sistemas puerta a puerta) llega hasta
60-90 kg por habitante y año (Consorcio Brianza Milanese, 1998); estos
números han de sumarse a las podas de jardín (generalmente con sistemas de
recogida específicos, distintos de los esquemas para residuos de comida) cuya
contribución varía entre 30 y 150 kg por habitante y año, dependiendo del tipo
de vivienda y la difusión del compostaje casero. Por lo tanto, la contribución
total de las fracciones de compostaje promedia por sí misma un índice de
reciclaje del 20-40%.

Muy a menudo, donde la separación en origen de residuos de comida se
implementa, también se considera la introducción de la recogida puerta a
puerta del papel. Esto permite la separación de unos 40-60 kg por habitante y
287
año de residuos de papel (Legambiente, 1.998), que significa unas 2 ó 3 veces
más que la contribución específica de recogida a través de contenedores. En
general, debemos decir que la recogida puerta a puerta (también llamada
“recogida a la vuelta de la esquina”) es un método excelente para
alcanzar altos índices de reciclaje; esto se aplica sobre todo a aquellos
materiales cuya contribución es relevante tales como papel y residuos de
comida. A propósito, tenemos que remarcar que esos 2 materiales son las más
importantes fracciones biodegradables en peso, y por lo tanto su alta recogida
puede cumplir los objetivos de la directiva sobre vertederos (que será mostrada
más tarde dentro del punto específico dedicado a vertido).

El material fermentable (residuos de comida) representa un gran
porcentaje de los RSU; y esto es particularmente cierto en el sur de Europa. En
el norte de Italia los porcentajes de residuos de comida varían entre el 25 y el
40% de los RSU totales; en las regiones del sur están entre el 35 y el 55%,
principalmente debido a la menor presencia de empaquetados y al hábito de
tener comidas en casa con un menor uso de comida precocinada (que implica
una producción menor de residuos de comida). En cualquier caso, la provincia
de Gipuzkoa se asemeja, a día de hoy, más a los porcentajes del sur de Italia
puesto que la fracción orgánica putrescible puede establecerse en un 40%
como ya se ha observado dentro del capítulo tercero.

En lo que se refiere a la calidad, (Tabla 5.3.) el material recogido en los
sistemas puerta a puerta muestra un promedio de pureza del 97-98%, mayor
del objetivo apto que podría ser de un 93-95% de pureza, dependiendo del
equipamiento para exploración y refinamiento disponible; hay que hacer notar
que con purezas del 97% y mayores es posible colocar el material directamente
en la sección de compostaje, si ningún paso de separación previa (por ejemplo,
un explorador primario o sección de separación manual).

Tabla 5.3.: pureza de los residuos de comida en algunas áreas y municipios
italianos
Area/Municipio Número de habitantes Pureza
(Materiales
compostables) %
Provincia de Milán
(Marzo 98):

Albiate 4.713 98,8
Arese 19.230 98,1
Bellusco 5.971 98,4
Biasono 10.493 95,0
Brugherio 30.800 98,8
Buccinasco 23.890 96,5
Castano Primo 9.652 99,3
Cinisello Bálsamo 75.650 98,2
Cologno Monzese 50.121 93,0
Desio 34.849 99,0
Melegnano 16.112 98,0
Monza 119.187 97,4
288
Novate Milanese 20.028 94,3
Paderno Dugnano 44.748 93,7
Rosate 4.332 97,4
Trezzo Sull’adda 11.177 98,1
Varedo 12.720 99,7
Distrito “Padova 1”
(Marzo 98)
26 municipios

203.429

98,7
Provincia de Lecho
83 municipios

313.884

99,48


Actualmente, la calidad de los residuos orgánicos recogidos parece
ser mucho más dependiente del sistema adoptado para la recogida que
del tamaño de las ciudades, y se conocen muchas situaciones donde estos
esquemas funcionan con éxito en grandes pueblos y ciudades del interior. Las
cifras sobre la pureza de los residuos orgánicos separados (porcentaje de
materiales compostables) halladas en varios análisis realizados en Italia son
mostradas frente al tamaño de las ciudades correspondientes. De este gráfico
se desprende que no se detecta actualmente relación entre el tamaño de la
ciudad y la pureza.

Esto significa que otros factores afectan a la pureza más que el tamaño
de la ciudad y su población (que afecta según el tipo de vivienda); el tipo de
estrategia es al contrario mucho más relevante; estrategias puerta a puerta
funcionan generalmente mucho mejor que las estrategias de contenedores en
carretera o acera.

En general, donde la recogida puerta a puerta se lleva a cabo, los
residuos de jardín se recogen con una estrategia diferente, menos intensiva;
esto se hace muy a menudo a través de entrega directa de la familia en lugares
puestos mediante “plataformas ecológicas, puntos verdes o garbigunes” o con
una recolección en acera específica, pero con un contenedor separado distinto
y de una frecuencia de recogida mucho más baja que la expuesta para los
residuos de comida. Con todo ello se pretende que los residuos de jardín sean
controlados por las familias como material compostable en casa, es decir,
potenciando el compostaje doméstico cuestión que ayuda a mantener baja la
cifra de producción total de RSU.

5.2.1.1.8. Experiencia de Canberra

ACT NOWaste es una organización formada por el gobierno de
Canberra (Australia) para gestionar el reciclaje de los residuos generados por
este estado. ACT NOWaste gestiona contratos y acuerdos de servicios de
reciclaje para 121.000 residencias y 322.000 residentes de dicha
mancomunidad con el objetivo de proteger la salud pública y el medio
ambiente. Como consecuencia del plan ACT NOWaste durante el año
2.003/2.004 había más de 300 empleados trabajando en el sector de reciclaje
en Canberra.

289
Para el año 2.010 ACT NOWaste tiene como objetivo el reciclaje de
100% de los residuos generados. Entre 2.002 y 2.003 se reciclaba el 69% del
total de residuos generados. Para llevar a cabo estos resultados se han
empleado las siguientes estrategias:

1. Recogidas Puerta a Puerta

Cada casa o comunidad cuenta con tres cubos de tamaño apropiado (en
general de 140 ó 240 litros) para los residuos generados. Uno de los cubos
esta destinado a residuos que se pueden reciclar (envases de plástico, papel y
cartón, vidrio, latas férricas, laminas de metal, bandejas y latas de aluminio), el
segundo para la basura general y el tercero para compostar la materia
orgánica. Los cubos destinados a reciclaje se recogen una vez cada quincena y
se llevan a uno de los tres ecoparques de la mancomunidad donde se separan
los residuos utilizando la más alta tecnología. Los cubos destinados a la basura
general se recogen una vez a la semana y se llevan a un vertedero. La
frecuencia cambia según el barrio. En el caso de bloques de viviendas los
contenedores se suelen guardar en una zona oculta o discreta dentro del
propio portal o escaleras, mientras que en las casas están en el garaje o jardín.

Los cubos se sacan de las viviendas durante la noche antes de las 7 de
la mañana y se retiran a continuación. Se exige que los cubos no estén
situados ni en la carretera, ni en superficies verdes, ni otros lugares
incovenientes estéticamente. La administración contrata empresas privadas
para la recogida de residuos. A las personas discapacitadas se les ofrece un
servicio de asistencia. Las áreas no residenciales, los centros comerciales y los
colegios, organizan sus recogidas a través de recolectores de área.

2. Residuos Orgánicos –Compostaje y Vermicompostaje (Compostaje con
lombrices)

Además de los cubos antes mencionados destinados al reciclaje y
basura general las casas y las comunidades cuentan con servicios de
compostaje y/o vermicompostaje. En las fincas, el compost se reutiliza en los
jardines de las propias casas. En el caso de las comunidades, las mismas
cuentan con servicios de compostaje y/o vermicompostaje compartidos y a
disposición de todos los residentes. Hay también empresas que se dedican a
recoger comida y residuos orgánicos puerta a puerta para los que no tienen la
posibilidad de compostar en su vivienda al carecer de terraza o jardín.

3. Reconversión y recuperación de productos de desecho

También se pueden llevar los desechos directamente a los centros de
reciclaje y reconversión, en los cuales se aplican tasas por peso y volumen del
residuo. Dependiendo de tipo de residuo y si está previamente seleccionado,
las tasas se reducen o no se aplican.

Se ha desarrollado un mercado para la reconversión de productos de
desecho propiciado por el Plan NoWaste. Existen empresas que se dedican al
reciclaje, la recuperación y la reventa de objetos reutilizables de todo tipo de
290
desechos. El Gobierno edita la guía de empresas recicladoras y, de esta
manera, el ciudadano tiene acceso directo y libre hacia las empresas que más
consecuentemente están colaborando en propiciarle unas condiciones
ambientales y de salubridad mucho mejores. También existen centros de ayuda
social y caridad que seleccionan y preparan los objetos para familias e
individuos sin recursos.

ACTNOWaste ha facilitado una guía del mercado dividida por
actividades (construcción y demolición; automovilística; alimentación;
jardinería-abastecimiento y servicio; equipamiento de oficina; pinturas;
materiales peligrosos; equipamiento de viviendas; textil; equipamiento
deportivo; entretenimiento-ocio; servicios de reciclaje: aceites de cocina,
cartuchos, toners, vidrio, metal, papel, plástico, ordenadores; etc.).

Además existen centros de compostaje donde se puede dejar residuos
de poda y desechos de jardinería y mercados de segunda mano celebrados los
domingos, donde los residentes de Canberra pueden ir a vender sus
posesiones útiles pero ya no queridas y quizá comprar un tesoro escondido.
Los dos servicios se propician gratis.

4. Convenio Nacional sobre Embalaje

Todos los sectores del sector de embalaje firmaron el convenio con el
Gobierno para minimizar el impacto medioambiental. Dicho convenio recoge un
catálogo de buenas prácticas a partir del cual se regulan muy concienzuda y
detalladamente todas aquellas cuestiones que deben tenerse en cuenta para
generar menos residuos y que, por otra parte, éstos además cuenten con una
menor toxicidad. De esta forma se aboga por utilizar materiales que no sean
tóxicos y, de hecho, ya han sido prohibidos, entre otros, el PVC.

5. Información y Educación

Los residentes cuentan con información en forma de listas de residuos
en las tapas de cada cubo y para todos los detalles se ofrece la información en
varios idiomas. Toda esta información también aparece en otros medios:
internet, medios de comunicación, por teléfono, fax, etc.

ACT NOWaste celebra puntualmente actividades educacionales para las
comunidades de Canberra. Celebran ‘workshops’ – talleres informativos sobre
como hacer el compost, vermicompost (con lombrices), etc. Durante el año
también se realizan demostraciones para informar a los residentes como
pueden mejorar su aportación al plan NOWaste 2.010.

En el sector económico ACT NOWaste ofrece a empresas talleres una
amplia información sobre como ahorrar energía y agua, o que pueden hacer
con los residuos generados en su propia empresa que de otra manera
acabarían en el vertedero. También se anima a todos los grupos empresariales
interesados en la industria o en el mercado de reciclaje, recuperación y reventa
a contactar con el departamento NoWaste que, a su vez, cuenta con medidas
291
fiscales, ayudas a modo de subvenciones, etc. De esta forma, se esta
fortaleciendo y consolidando la industria centrada en los procesos de reciclaje.

También se establecieron una serie de premios a mejor reductor de
desechos para las empresas, comunidades, centros docentes, etc. durante la
semana de Reciclaje que se celebra anualmente.

Figura 5.5. Residuos recuperados en toneladas. Fuente: ACT NOWaste

En la recuperación de recursos están incluidas las siguientes fracciones:
Metales ferrosos, textil y ropa, aceites de motor, aceite y grasas comestibles,
demolición y derribo, desechos de jardín y todo tipo de materia orgánica, papel
y cartón, vidrio, aluminio, PET, HDPE, tetrabrics, acero, pilas y baterías de
automóviles, madera, moquetas y alfombras, pinturas, muebles,
electrodomésticos, ordenadores, extintores de fuego, cilindros de gas, aguas
contaminadas, desechos reutilizables, etc.
292


Figura 5.6. Residuos destinados al vertedero. Fuente: ACT NOWaste




5.2.1.1.6. La recogida de restos de comida en San Francisco

La alta cocina se está volviendo "verde" a través de un programa que
recicla los restos de comida de restaurantes y viviendas, produciendo un
compost de alta calidad que se utiliza en los viñedos del norte de California.
Más de 2.200 restaurantes o casas de comida y 75.000 viviendas de San
Francisco participan del plan “plato limpio, ambiente limpio”, que se ha
convertido en un modelo nacional de reciclaje de comida.

Los resultados ofrecen menos residuos vertidos, menores costos en la
recolección de la basura, una producción agrícola mayor y de mejor calidad
(agricultura ecológica) - y una clara concienciación derivada de la sensación de
que el esfuerzo realizado deviene en una mejora de la producción y una dieta
mucho más saludable a través de productos con mejores calidades
ambientales. "Ahora tenemos administradores de restaurantes que están
entusiasmados porque devuelven los nutrientes a las granjas y viñedos” dice
Robert Reed de Norcal Waste Systems Inc., los productores de Four Course,
que trabajan en San Francisco.

Norcal Waste comenzó a investigar sobre el reciclaje de restos de
comida en 1.996, cuando la ciudad de San Francisco, preocupada por los altos
índices de generación de basura, comenzó a incentivar la investigación sobre
todas las basuras que se estaban vertiendo. Encontraron que el 19% de los
materiales eran restos de comida derivados del sector de la restauración y los
comedores colectivos y diseñaron un programa para captar ese material y
convertirlo en un producto comercializable. El programa toma los restos de
comida de diversos restaurantes, desde hamburgueserías a algunos de los
293
restaurantes más afamados dentro de la alta cocina, incluyendo Jardiniere y
Boulevard. Además también entran dentro de la recogida determinadas
empresas de catering y comedores colectivos. "Nos encanta el programa",
afirma Jonathan Cook, supervisor de operaciones del Metreon, un complejo de
entretenimiento de San Francisco que tiene ocho restaurantes que abastecen
de forraje para el compost. "Ha elevado la moral en las cocinas. La gente siente
que no está derrochando cosas, sino que están haciendo algo bueno por el
ambiente mientras trabaja." Además de dicha percepción generalizada dentro
del sector, se ahorra dinero. Los restaurantes de Metreon ahorran alrededor de
US$ 1.600 mensuales en costos de recolección debido a que redujeron los
volúmenes. Los californianos tiran más de 5 millones de toneladas de restos de
comida cada año, de acuerdo con la Junta de Manejo Integral de Residuos del
estado. Eso representa el 16% de los materiales que van a los vertederos
desde el sector privado (no doméstico). A nivel nacional, se calcula que los
restos de comida representan cerca del 12% del total de residuos, segun la
Coalición Nacional de Reciclaje. Esta misma organización con competencias a
la hora de gestionar las basuras en todos los Estados Unidos, ha calculado que
con la ampliación de las experiencias de recogida y procesamiento de la
comida por métodos como el compost o vermicompost se conseguiría una de
las fuentes económicas con mayor crecimiento para los proximos años. A la
misma vez se estaría evitando el llenado de los vasos de los vertederos. Esto
ha hecho que se estén formulando experiencias extrapolables al sector
doméstico.

Cuando San Francisco comenzó el programa piloto a fines de los 90,
había cierto escepticismo entre la comunidad nacional de reciclaje. Las
mayores reticencias venían de unas características territoriales que pueden
asemejarse a las guipuzcoanas. Por una parte, se aprecia un territorio
acolinado, con una red hidrográfica encajada, unas pendientes relativamente
pronunciadas, relieve relativamente tortuoso y, a la vez, un hábitat humano
denso y ocupando una alta extensión del territorio, de manera que nadie
pensaba, a pripori, que estas experiencias iban a evitar la necesidad de contar
y ubicar nuevos vertederos o traer otro tipo de soluciones finalistas como las
incineradoras. Pero de hecho el programa funcionó, porque se combinó una
identificación del mercado, el reparto de un buen producto - y se dio a los
participantes el premio de reducir las cuentas que pagaban por la basura.

En el programa de Four Course, los restos de comida y otros materiales
compostables son recolectados y compostados alrededor de 50 millas al este
de San Francisco por tres compañías subsidiaras de Norcal. En la planta de
compostaje, los restos se mezclan con cartón, papel empapado y residuos de
poda y jardín - el compost contiene alrededor de un 50 por ciento de restos de
comida - y es introducido en bolsas. Dicho compost ha sido testado, analizado
y aprobado para su aplicación en suelos dedicados a la producción agrícola, un
factor clave para el norte de California.

El programa se ha expandido a algunos restaurantes en Oakland,
mientras que las autoridades de Los Angeles han pedido recientemente a
Norcal que comience un programa piloto con los restaurantes de allí. Mientras
294
tanto, el concejo de la ciudad de Seattle votó recientemente la propuesta de
comenzar un programa residencial de compostaje.


5.2.1.2. Recogidas y su relevancia para cumplir los objetivos de la Directiva
99/31/EC


Los valores medios estimados de recogida puerta a puerta están
alrededor de 50-90 Kg. por habitante y año. Valores más altos son
normalmente los registrados en el sur de Italia debido a un mayor porcentaje de
residuos de comida en los RSU.

Las recogidas de residuos de jardín son mucho más variables, y tienden
a depender no sólo del tipo de viviendas (con una tendencia obvia de áreas con
casas individuales a tener valores más altos), sino que, incluso más, del tipo de
estrategia o modalidad de recogida. Las cifras más altas de 200-400 kg por
habitante y año (que tienden a alinearse con las cifras más habituales de
Centroeuropa) son consideradas como un resultado indeseable de recogida
intensiva con grandes contenedores en las puertas de las casas. Esto implica,
por un lado, más altos índices de reciclaje, pero muestra por otro, un
incremento de los residuos y más altos costes de recogida y tratamiento.

En lo que se refiere a la eficacia de las capturas de residuos de comida,
se tiene que considerar que la separación en origen de fracciones secas y
materiales de empaquetado determina (como efecto colateral indeseado) la
concentración de materiales fermentables dentro de los “residuos
residuales”=Resto, para tipos de comidas que no son capturadas a través de
separación en origen (esto se puede llamar “efecto concentración”). Por
ejemplo, en Holanda y Alemania, el porcentaje de residuos de comida dentro
de los “residuos residuales” suele estar a menudo entre el 30 y el 50% (Wiemer
and Kern, 1.995; Baden Baden Ämt für Umweltschutz, 1.996); en Austria tiende
a caer hasta un 20% (en el rango entre 15 y 25%) gracias a la amplia difusión
del compostaje casero o doméstico.

En Italia, porcentajes muy bajos de materia orgánica en los residuos
residuales aparecen (y siguen apareciendo) donde la recogida “intensiva” de
residuos de comida se realiza a través de frecuencias relativamente altas de
recogida puerta a puerta con uso de bolsas herméticas como herramienta para
hacer el sistema cómodo. En tales experiencias, ampliamente difundidas en el
norte de Italia (por ejemplo, provincia de Treviso, Distrito de gestión de residuos
del este de Milán, Distrito de gestión de residuos de Cremasco) y en desarrollo
en el sur, porcentajes alrededor del 10% son a menudo hallados, con las cifras
más bajas entre 5-7% (como muestra la Tabla 5.4.); tales capturas, al lado de
otras fracciones de residuos biodegradables (como papel, textiles, pañales), ya
cumplen por sí mismas los objetivos a largo plazo de la Directiva de vertido
(65% de reducción de residuos orgánicos destinados a vertido en 15 años).



295

A=% de RSU B=% en los
residuos
residuales
C= B x 0,4
Fracciones de
residuos (a)
10,39 3,84 1,54
Residuos de
comida (b)
29,65 5,73 2,29
Papel y cartón (c) 23,46 33,83 13,53
Residuos de
jardín (d)
2,48 1,11 0,44
TOTAL=0,8⋅ ⋅⋅ ⋅a+b+c
+d
63,90 43,74 17,50

Tabla 5.4.: Valoración de las capturas de fracciones de residuos
biodegradables en relación con los objetivos de la Directiva 99/31/EC; caso:
Distrito de Gestión de Residuos del este de Milán (2002).



Donde determinamos la captura total C como:

° 62 , 72
9 , 63
50 , 17 90 , 63

Notas:
- Se asume que el 80% de la fracción de residuo que pasa a través de
una agujero de criba de 20 mm es biodegradable, puesto que tal
porcentaje está normalmente compuesto de sobras de comida.
- El índice de separación en origen del distrito es aproximadamente un
60%, por lo tanto el residuo residual o resto es del 40%; porcentajes de
varias fracciones de residuos en los residuos residuales tienen que ser
multiplicadas por 0,4 para valorar los porcentajes de materiales
residuales biodegradables en los residuos residuales, con relación a la
cantidad total de RSU.



5.2.2. Recogida selectiva con contenedor en acera


5.2.2.1. Contenedor en acera

Se constata que la recogida segregada de las diferentes fracciones por
medio de contenedores en la calle, en los mejores casos y salvo excepciones,
puede llegar a un 40 % de recogida selectiva, situándose la media en un 25 %.
El sistema de recogida selectiva por medio de contenedores es voluntario y año
tras año deben hacerse campañas de educación ambiental, siendo una carga
296
económica importante para los municipios, o de lo contrario los porcentajes de
recogida selectiva bajan año tras año.

En tales situaciones, se separa una menor cantidad de los residuos
domésticos orgánicos (generalmente menos de 100 gramos por habitante y
día), debido a la menor comodidad que comporta dicho sistema; esto en
cambio no permite una menor frecuencia de recogida para los desechos
residuales y la recogida de residuos de comida es así un “coste extra” a sumar
a los costes previos de recogida de RSU; además, los contenedores en
carretera permiten una alta proporción de residuos de jardín, lo que obliga al
uso de vehículos compactadores (camiones empaquetadores). Tales sistemas
están hoy en día muy difundidos en regiones tales como Emilia-Romagna y
Tuscany en Italia; o Mancomunidad de Montejurra (Navarra) o Córdoba
(Andalucía) en España. No obstante, sucede a menudo que municipios de
estas regiones están cambiando a sistemas puerta a puerta, aunque
lentamente debido a la amplia inversión en equipamiento y receptáculos para
recogida a través de contenedores que se ha realizado previamente. En
muchos casos, estas compras costosísimas en contenedores de acera,
grandes vehículos, etc. están hipotecando la puesta en marcha de otros
sistemas mucho más eficientes. Un caso similar puede ocurrir si en el territorio
de Gipuzkoa se opta por la incineración. El abrumador coste económico que
supondría hipotecaría el correcto tratamiento, recogida y reciclaje de los
residuos para los próximos 20 a 25 años.

5.2.2.1.1. La experiencia de Montejurra

La Mancomunidad de Montejurra presta el servicio de recogida y
tratamiento de los residuos urbanos en un ámbito comarcal que abarca las
poblaciones desde la comarca de Viana hasta Andosilla en la ribera Estellesa,
y por el Norte los Valles de Guesalaz y Las Amescoas. En conjunto la
población atendida es de 50.000 habitantes repartidos en más de 140
localidades, ampliamente dispersas, muchas de las cuales no superan el
centenar de vecinos.

Allí se desarrolla una interesante experiencia de protección del medio
que incluye la prevención, el tratamiento, reciclaje y recuperación de residuos
en toda su gama y una política integral de tratamiento de aguas. El ciclo se
cierra con el aprovechamiento de los lodos de las depuradoras y de los
residuos orgánicos para obtener compost de uso agrícola. La mejora en la
calidad de las aguas permite actualmente la vida piscícola y la práctica de
agricultura ecológica en amplias zonas.

La Mancomunidad de Montejurra inició su actividad de gestión de los
residuos en el año 1.988, implantando la recogida selectiva con el objetivo de
recuperar productos reciclables y también con objeto de transformar los
residuos orgánicos en compost.

Se diseñó y proyectó una planta de reciclaje y compostaje desde la
propia entidad, así como el sistema de recogida selectiva y la estrategia para la
297
información y sensibilización de los ciudadanos de cara a su participación en la
clasificación de los residuos en origen.

La recogida selectiva se estructura de la siguiente manera:

• Contenedor de materia orgánica o fracción húmeda que engloba restos
de comida (peladuras, cáscaras, posos de café...), cenizas frías,
pañales, compresas, restos de poda y jardinería, madera, papel mojado,
cualquier materia orgánica putrescible, etc.
• Contenedor de materia inerte o fracción seca que engloba: embalajes,
envases de plástico y metálicos, latas, tapas, tetra-briks, bolsas, etc.
• Contenedor para papel y cartón.
• Contenedor para vidrio.
• Contenedor para pilas.
• Recogida a domicilio de objetos voluminosos y ropa que engloba
muebles y electrodomésticos, colchones, ropa, equipos informáticos, etc,

Es de reseñar que la recogida a domicilio de objetos voluminosos es
llevada a cabo por Traperos de Emaús, que es una organización de carácter
privado singular, que ha hecho del reciclaje un modo de vida para sus
miembros. De hecho, Traperos de Emaús es una pieza clave en el buen
funcionamiento de las mancomunidades que abordan de forma racional el
tratamiento de residuos en Navarra, ya que alcanzan altas cotas de eficacia.
Tras proceder a la retirada de este tipo de residuos, Traperos de Emaús repara
y aprovecha en la medida de lo posible aquellos muebles, electrodomésticos y
enseres que ha retirado de la circulación y los pone a la venta de nuevo en sus
instalaciones.

La Mancomunidad de Montejurra generó en el año 2.000 alrededor de
18 millones de Kg. de residuos, de las siguientes características:


298
Figura 5.7. Fuente: Mancomunidad de Montejurra.

La Mancomunidad de Montejurra dispone de una flota de 3 vehículos
recolectores compactadores de doble compartimiento, para realizar la recogida
de las fracciones orgánica e inerte en un mismo circuito, reduciendo así costes
y tiempo en la recogida. Asimismo cuenta con 5 vehículos recolectores
compactadores monocompartimiento tradicionales, para otro tipo de recogidas.
Para el mantenimiento de esta flota de vehículos recolectores cuenta con un
vehículo de lavado y mantenimiento de contenedores que los limpia
automáticamente, realizando este servicio de manera ambulante a lo largo y
ancho de la Comarca.

La frecuencia de recogida se establece en función de la población de
cada municipio y /o del área geográfica específica:

• Población mayor de 10.000 habitantes: recogida diaria.
• Población mayor de 3.000 habitantes: recogida 4 días a la semana.
• Población mayor de 500 habitantes: recogida 3 días a la semana.
• Población menor de 500 habitantes: recogida 2 días a la semana.

La recogida de papel/cartón, y de vidrio sigue un proceso diferente, pues
es efectuada por diversas empresas concesionarias del servicio. En la
Comarca de Tierra Estella, Traperos de Emaús se encarga de la recogida del
papel, y la empresa Vidrala es la responsable de la recogida del vidrio. Ambas
empresas organizan la recogida de los residuos que son de su responsabilidad
en función de la producción de cada contenedor. De esta manera, grandes
productores de vidrio como bodegas, restaurantes y centros comerciales tienen
una recogida semanal, mientras que en otros lugares donde la producción de
cada contenedor es menor la recogida puede llegar a ser mensual.

En lo que se refiere a los voluminosos, la Mancomunidad de Montejurra
tiene organizado un servicio de recogida puerta a puerta a través de Traperos
de Emaús. La recogida debe concertarse telefónicamente para evitar que este
tipo de residuos de gran tamaño estén largo tiempo sin ser recogidos.

La puesta en marcha de la recogida selectiva (fracción orgánica o
húmeda y materia inerte o fracción seca), supuso la necesidad de realizar
importantes campañas informativas y de sensibilización. Desde esas fechas
hasta la actualidad, La Mancomunidad de Montejurra ha venido trabajando en
este sentido a propósito de la incorporación de nuevos municipios al ente
mancomunado y de forma general con campañas de recordatorio.

Todas las campañas se han basado en la información sobre el sistema
de recogida y en la sensibilización ambiental, dada la repercusión que la
colaboración y participación ciudadana en la recogida selectiva, tiene sobre el
medio ambiente. Se han desarrollado:




299
Campañas Informativas:

• Se han desarrollado diversas acciones informativas (reparto de folletos,
carteles explicativos, mailings) destinadas a concienciar a la ciudadanía
de los municipios adscritos al servicio de la importancia que tiene la
correcta participación en el proceso de reciclado.

Reparto de Compost:

• Se han repartido miles de kilos de compost elaborado a partir de los
residuos orgánicos procedentes de la recogida selectiva. Este Compost
es fabricado en la planta de reciclado y compostaje que la
Mancomunidad gestiona en Cárcar. De esta manera, se ha dado a
conocer la utilidad que ofrece este producto, utilizado como fertilizante
orgánico en cualquier tipo de cultivo.

Reparto de cubos para selección de residuos:

• La Mancomunidad de Montejurra ha repartido miles de cubos de cocina
para facilitar la separación de residuos en origen y fomentar la correcta
selección del depósito de los residuos desde el interior del hogar. El
objetivo que se pretende conseguir con esta actuación consiste en
educar al usuario para que se acostumbre a seleccionar los residuos
que genera desde el primer momento del proceso, desde su propia
cocina u hogar.


Visitas a la Planta de Tratamiento de Cárcar:

• La propia mancomunidad ha organizado numerosas visitas guiadas a las
instalaciones de la planta de tratamiento de Cárcar, para que los
interesados conozcan in situ el proceso de tratamiento y reciclado de los
residuos hasta su última fase cuando son convertidos en compost.


Instalación de Mupis (paneles) informativos:

• Los municipios adscritos con mayor número de habitantes tienen
instalados Mupis con información permanente sobre las características
de la recogida selectiva y la forma correcta de proceder.

Campañas Informativas tradicionales:

• Durante los últimos años, la Mancomunidad de Montejurra ha
desarrollado variadas campañas informativas con el objetivo de
sensibilizar a la población acerca de la importancia de la recogida
selectiva, mediante el reparto de folletos informativos de todo tipo, así
como mailings postales

300
La planta de compostaje y reciclaje de Cárcar constituye un elemento
demostrativo y un ejemplo de recuperación de productos de la basura, ya que
por término medio se ha conseguido disminuir en más de un 50% los residuos
con destino a vertedero desde que inició su actividad, en el año 1.993.
Actualmente está en proceso de modernización. En ella se tratan, mediante
procesos de reciclaje y compostaje, la mayor parte de los residuos urbanos y
algunos de origen industrial, principalmente procedentes de la industria de
transformación agroalimentaria que se originan en la Comarca de Tierra
Estella. Adjunto a ella se encuentra un vertedero para la fracción de rechazo.

La fracción inerte o seca, compuesta principalmente por residuos de
envases, es clasificada en primer lugar de manera automática, para a
continuación pasar a una sala de selección manual para "separar" al máximo
todos los materiales reciclables. Finalmente son embalados, almacenados y
transportados a la correspondiente industria transformadora.

La fracción orgánica o húmeda, en su mayor parte biodegradable, sufre
un complejo tratamiento hasta convertirla en un compost de excelente calidad:

• Extracción : PH 8 C/N 12.
• Materia seca del 82 %.
• Elementos fertilizantes gr/kg M.S.
• Carbono orgánico 200.
• Nitrógeno total 18.
• Fósforo en P2 O5 17.
• Potasio en K2 O 18.
• Calcio en Ca O 190.
• Hierro en Fe 13.
• Magnesio Mg O 10.
• Sodio en Na 8.

El rechazo resultante de la planta de Cárcar está constituido por
residuos secos, exentos de materiales orgánicos putrescibles, por lo que el
nivel de afecciones como olores, gases, o lixiviados contaminantes, es mucho
menor que sin tratamiento. Actualmente son depositados en un vertedero
situado en el mismo emplazamiento contiguo al resto de las instalaciones.

5.2.2.1.2. La experiencia de Córdoba

El Ayuntamiento de Córdoba (300.000 habitantes) inició en 1.993 la
recogida selectiva en origen para una población de 25.000 hab., para
posteriormente ir extendiéndola a la totalidad de la población. La singularidad
de Córdoba parte de un proceso fuertemente participado, implantado desde la
base con un acuerdo político y social total, que avanza paso a paso, con la
construcción en 1.996 de la planta piloto de reciclaje y compostaje que dio paso
en el año 2.001 a una planta industrial de reciclaje y compostaje. Los productos
son reinsertados en el ciclo productivo a través de empresas de economía
social y el compost se utiliza en la agricultura local.

301
El Plan de Gestión de Residuos de Córdoba se elaboró contemplando
objetivos sobre prevención, recogida, reciclaje y reutilización por el sistema
productivo local. Se dio prioridad a la prevención de residuos, sobre todo
peligrosos, y al compostaje de materia orgánica en una zona con necesidad de
enriquecer el suelo evitando así procesos de erosión.

Con anterioridad a la construcción de la planta de reciclaje y compostaje
y a la implantación de la recogida selectiva, se planificaron rigurosamente
programas de concienciación ciudadana y la comercialización de los productos
reciclados (compost, plásticos, cartón etc.), mediante estudios de mercado y
programas de divulgación. En todo el proceso se ha facilitado el aprendizaje
permanente por parte de los ciudadanos del nuevo enfoque en la gestión de los
residuos, haciéndoles conscientes de valores ambientales que no
necesariamente se miden en pesetas, para que se sientan protagonistas de la
gestión.

En cuanto a la utilización del compost de RSU se ha seguido una
metodología similar mediante charlas y folletos explicativos, dando a conocer
las características del producto, demostraciones con ensayos en campo,
divulgación de la utilidad del compost (reparto de compost a 50.000 habitantes
de la zona de recogida selectiva, proveniente de sus propias basuras).

En la actualidad se desarrolla un modelo de recogida en dos fracciones
mediante contenedores en acera: fracción orgánica y fracción inertes (resto);
independientemente se mantiene la recogida de vidrio, papel cartón, pilas y
escombros, así como los lodos de la depuradora.


Centro de Recepción de Inertes

Los residuos inertes generados, como pueden ser tierras de excavación,
escombros..., también denominados residuos de construcción y demolición
(RCD), son tratados en unas instalaciones específicas, evitando así que sean
vertidos incontroladamente. El centro de recepción de Inertes se encuentra
situado en las antiguas canteras de una cementera, donde se usan con el fin
de recuperar y revegetar la zona. Previamente se inspecciona el tipo de
residuos al objeto de comprobar su carácter inerte.

Estos RCD pueden ser depositados en cualquiera de los 4 ecoparques
que rodean la ciudad de Cordoba, o los containers diseminados por la misma

Planta industrial de reciclaje y compostaje

El complejo medioambiental de córdoba (CMC) cuenta con unas
instalaciones de reciclaje-compostaje donde se tratan los residuos procedentes
de la recogida selectiva en origen; por un lado la materia orgánica (recogida en
los contenedores de tapa gris), y por otro los envases e inertes (recogidos en
los contenedores de tapa amarilla).

302
La planta de reciclaje-compostaje del CMC consta de dos líneas de
selección: una para la recuperación de los envases e inertes y otra para la
recuperación de la materia orgánica. Cuenta a su vez con una era de
fermentación y otra de maduración para el compostaje de la materia orgánica,
así como una línea de refino para la obtención del compost final. La producción
en la planta de reciclaje-compostaje se incrementó un 18,67 % durante el año
2.003, sin alcanzar sus niveles máximos debido al factor de puesta en marcha,
y a las obras de mejora de las infraestructuras con las que cuenta la
instalación.

En esta planta, además de recuperar y reciclar los residuos procedentes
de la recogida selectiva, se llevan a cabo otras labores de interés como son:

• Tareas de I+D en el campo del reciclaje y compostaje.
• Caracterizaciones de residuos urbanos.
• Acciones de divulgación de la recogida selectiva entre los sectores
afectados e interesados.
• Labores de información y comercialización entre agricultores y
empresarios potenciales consumidores de los productos reciclados
(compost, y envases e inertes).

Línea de selección fracción envases e inertes.

En esta línea de selección se tratan los residuos de los contenedores de
envases e inertes (contenedores de tapa amarilla). La criba rotatoria (tromel)
separa los residuos de envases e inertes, pasando éstos a una selección
manual (triaje) donde los distintos materiales son clasificados. Estos productos
recuperados, después de su embalado, se envían a empresas especializadas
para su reciclaje. Durante el año 2.003 se trataron en esta línea 11.174.326 kg.
de residuos de envases e inertes, con un rendimiento medio de 5.336 kg. por
hora de trabajo.
303
MIENTO Y ELIMINACIÓN
Tabla 5.5. Línea de selección fracción orgánica y línea de refino.Fuente: CMC

En esta línea se tratan los residuos procedentes de los contenedores de
materia orgánica (tapa gris). La fracción orgánica una vez separada en el
tromel, se mezcla con restos de poda y se lleva a la zona de compostaje donde
tras un proceso de fermentación y maduración se transforma en abono
orgánico de gran calidad libre de contaminantes. Una vez que ha terminado el
proceso de fermentación y maduración el producto bruto se refina para eliminar
todas las posibles impurezas que pueda tener el compost, mediante dos
procesos de separación uno granulométrico (tromel), y un segundo
densimétrico (mesa densimétrica), obteniéndose un producto idóneo para su
uso en silvicultura, jardinería y agricultura típica de la provincia (viña, olivo,
cítricos, huerta, secano...).
Tabla 5.6. Fuente: CMC.
304

El compost viene distribuyéndose satisfactoriamente siendo su destino
bien la venta, bien la divulgación mediante ensayos de campo en colaboración
con agricultores y centros de I+D, o bien entregas gratuitas a Colegios, Jardín
Botánico, Asociaciones de Vecinos, etc.

Para lograr la sensibilización de los distintos segmentos de la población
acerca de su imprescindible colaboración y participación en la higiene urbana
de la ciudad, se realizan constantes campañas sobre aspectos concretos: uso
de la papelera, recogidas selectivas, etc. destacando los programas destinados
a colegios e Institutos. Se utilizan diferentes medios adecuados a cada caso o
sector de población:

• Información puerta a puerta.
• Cartelería en portales de viviendas, mupis y kioscos del ayuntamiento.
• Charlas y exposiciones de audiovisuales.
• Programas de elaboración propia emitidos en medios locales.
• Divulgación de las ordenanzas medioambientales de forma directa a los
implicados y en general a través de radio, prensa y televisión locales.
• Creación de un punto de información itinerante que visita semanalmente
cada barriada de la Ciudad.

Es de destacar la colaboración con empresas sociales, como ocurre en
el caso de los textiles y papel-cartón, como forma de fomentar el reciclaje de
ciertos residuos y compatibilizar economía social con medio ambiente. En una
situación con un alto índice de paro y dada la potencialidad del medio ambiente
urbano ésta es una forma de generar empleo muy interesante.

5.2.2.2. Tecnología neumática

Un sistema de recogida convencional presenta aspectos como el
almacenamiento temporal de los residuos en el interior de las viviendas, el
almacenamiento en cubos o contenedores en la vía pública, o el ruido y la
suciedad que provocan las operaciones de carga, que son fuente de problemas
higiénico-sanitarios y de contaminación.

El sistema de Recogida Neumática permite al usuario depositar los
residuos a cualquier hora del día, minimiza la circulación de vehículos en la
zona de aplicación y posibilita la recogida de los residuos de forma
absolutamente hermética en el interior de la central o en los puntos de
recogida.

Existen dos variantes del sistema de recogida neumática de residuos:

Sistema Fijo:
Dicho sistema consta de los siguientes elementos:

• Unos buzones de vertido ubicados en la calle o compuertas de vertido
en el interior de los edificios, que permiten a los usuarios depositar la
basura.
305
• Una red general de tuberías subterráneas que conecta dichos buzones o
compuertas y mediante la cual viajan los residuos a una velocidad
aproximada de 60 / 70 km/h, gracias a una corriente de aire, hasta la
central de recogida.
• La instalación de central de recogida es el edificio donde terminan el
recorrido todos los residuos, desde el colector de la red general a
contenedores cerrados.


Figura 5.8.


En el sistema fijo, la bolsa de basura se deposita en un buzón situado
dentro o fuera del edificio, donde permanece temporalmente. El vaciado de los
contenedores se realiza a intervalos irregulares mediante un sistema
informático instalado en la central de recogida.

El sistema informático activa unos turboextractores que provocan una
depresión en la red. A través de unas válvulas de aire situadas al final de cada
ramal se alcanza esta depresión y se permite la entrada de aire en la red. En
ese momento comienza la apertura, de forma personalizada, de las diferentes
válvulas de basura que se encuentran en cada buzón de vertido. El proceso
comienza con la apertura de los buzones que contienen una misma fracción
(orgánica, inorgánica y papel y cartón). Los residuos se compactan y caen
dentro de un contenedor de 30 m
3
de capacidad.

Una vez finalizado el transporte y la recogida de una fracción, mediante
una válvula triversora, se rota la tubería general hacia otro separador rotativo,
comenzando así la recogida de la siguiente fracción. Posteriormente el aire se
filtra para su emisión a la atmósfera, ya limpio de olores e impurezas. Los
306
contenedores son retirados de la central mediante un camión con la frecuencia
necesaria y cada fracción se envía a su destino correspondiente, plantas de
reciclaje, compostaje, vertedero...

El sistema estático es el más adecuado para grandes zonas
residenciales. En los hospitales, superficies comerciales y aeropuertos, este
sistema es equipado con unas amplias compuertas de entrada que permiten la
recepción de grandes bolsas de basura.

Sistema móvil:

Figura 5.9.

En este tipo de sistema bajo los buzones de vertido se encuentran
ubicados unos contenedores herméticamente cerrados, donde las basuras se
van depositando entre los períodos de recogida. Una red de tuberías conecta
todos y cada uno de estos tanques con unos puntos de recogida situados
estratégicamente en lugares de fácil estacionamiento, “fuera” de zonas
peatonales o residenciales. Desde ellos, el camión recolector “succiona” todas
las basuras almacenadas en los tanques de éstos pocos puntos de recogida,
con la frecuencia ajustada a la producción de la zona.

El proceso de succión es totalmente automático, solamente es necesaria
la actuación manual para la conexión y desconexión de la manga que lleva el
camión hasta los puntos de succión. Los procesos de recogida se producen
según el programa preestablecido y son controlados por el ordenador situado
en la cabina del camión. Finalmente el camión “descargaría” en la central de
recogidas.

307
Dicho sistema es ideal para zonas residenciales con baja densidad de
edificación.

Al margen de estas dos variantes, existen 2 tecnologías disponibles:

• Horario. Cuando todos los buzones de residuos se vacían y transportan,
secuencialmente, a horas concretas, estando parada la instalación el
resto del tiempo.
• Nivel. Cuando el sistema opera continuamente y actúa sobre cada
buzón en cuanto recibe la señal de que los residuos han llegado a un
nivel de llenado predeterminado

La diferencia fundamental entre los dos sistemas es la filosofía de
recogida. En un sistema de horario, la instalación no funciona 24 horas. Existe
un circuito de "barrido" de zonas, mediante el cual, de forma automática y
secuencial, se recogen los residuos las veces que se haya programado.
Cuando se han barrido todos los puntos de la red es cuando se ha completado
el ciclo de recogida y el sistema queda parado hasta la próxima hora
programada.

En la tecnología “recogida por nivel”, el sistema funciona siempre
aunque a un régimen del 10% en los momentos en que no transporta residuos,
realizando una labor continua de higienización de la red y estando en
disposición inmediata de uso. Las señales de nivel de cualquiera de los
buzones de la red activan el programa informático que pone en marcha al
100% el transporte, realizando las secuencias de recogida. La flexibilidad de
esta tecnología es muy alta pues los buzones se recogen a cualquier hora
siempre que emitan la señal de que están llenos. El servicio al ciudadano es
total.

La diferencia tecnológica es profunda ya que por "nivel", los ventiladores
tienen velocidad variable y están en marcha siempre, aunque a diferente
régimen según estén transportando residuos, en espera, etc. Las posibilidades
tecnológicas de los ventiladores del sistema “recogida por nivel” atienden
siempre al ciudadano y permiten, a la vez, ahorros energéticos por recoger
buzones asociados, recoger los cercanos a menor régimen de consumo, etc. El
sistema, que está siempre en marcha, puede pararse voluntariamente en horas
de nula aportación ciudadana, como es la noche, reduciendo aun mas el
consumo energético.

La duración de la operación de recogida y transporte es igual para
transportar solo una bolsa como para transportar un buzón lleno de bolsas. Los
tiempos de uso de la instalación y los consumos energéticos, por tonelada, son
muy diferentes si en cada secuencia de transporte llevamos 40 litros de
residuos o 800 litros.

El sistema de “recogida por nivel” siempre transporta todo el contenido
del buzón. En los sistemas "recogida por horario" nunca, y suponiendo que se
tenga un gran acierto, estimemos que se transporten todos los buzones con un
nivel medio de llenado del 65%. Este sencillo razonamiento nos indica que:
308

• La capacidad del sistema es mucho mayor en “recogida por nivel”
• El consumo energético es menor en “recogida por nivel”

Bien es cierto que en la “recogida por nivel”, a la energía precisa para
transportar hay que adicionar la que se consume mientras el sistema espera,
pero aun así el computo final da un menor costo energético.

Por lo antedicho, es en la capacidad de habitantes a servir, donde las
dos tecnologías tienen diferencias más transcendentes. El sistema por
"horario", recogiendo dos fracciones de residuos, esta limitado a unas 15.000
personas. El sistema por "nivel" puede atender una población de mas de
40.000 habitantes.

La “recogida por horario" puede hacerse cargo de varias fracciones pero
presenta la dificultad de que hay que dimensionar las bocas de carga de cada
producto con la capacidad suficiente para poder estocar y esperar su horario de
recogida. Cualquier aporte excepcional de producto fuera de los horarios de
recogida debe esperar, con riego de reboses y uso de la vía pública para
depositar las bolsas.

Este es uno de los principales problemas de la recogida por horario.
Siempre habrá bolsas en el suelo cuando el ciudadano aporte, entre dos
recogidas, mas volumen que la capacidad del buzón: 325 litros.

Tengamos en cuenta que en la “recogida por horario" la "hora" se
estudia y se modifica por la experiencia que se va adquiriendo, llegándose a
establecer horarios de recogida, recogidas adicionales parciales, atención
especial semimanual a puntos específicos, etc. con lo que se establece un
sistema "a la medida". A pesar de ello no se pueden tener en cuenta
aportaciones masivas de un ciudadano concreto, (limpieza de un desván, por
ejemplo...).

Hay que tener en cuenta que un sistema por horario puede ser capaz de
atender a 15.000 habitantes, pero no puede evitar que una aportación masiva,
"doble de la normal" en un buzón determinado origine "bolsas en el suelo". Este
problema persistirá hasta que el horario haga poner en marcha el sistema.

Para minimizar este riesgo, las medidas que se suelen poner en
operación en las ciudades que disponen de “recogida por horario" son:

• Duplicar, triplicar o cuadruplicar los buzones teóricamente precisos.
o Aumento de la inversión, ocupación de espacios públicos, etc.
• Aumentar el numero de recogidas.
o Incremento del costo de explotación.
• Colocar señales extras de "nivel" que posibiliten poner "adicionalmente"
la instalación en marcha.
o Costo de energía elevadísimo por poner en marcha el sistema
para atender un buzón.
• Hacer centrales dobles.
309
o Doble capacidad con doble inversión.
• Organizar campañas ciudadanas que busquen una mayor regularidad en
el aporte de los residuos por parte del ciudadano.
• Organizar recogidas "manuales" adicionales de limpieza.

En realidad no es lógico aumentar injustificadamente la inversión ni en
buzones ni en centrales duplicadas. Tampoco parece la solución exigir una
colaboración extrema al ciudadano, cuando existe tecnología adecuada para
atender racionalmente estas exigencias como es la “recogida por nivel”.

Resumiendo podemos decir que en la tecnología “recogida por horario”,
los buzones destinados al uso del ciudadano, tanto en sus propios hogares
como en la vía publica, no tienen conexión "inteligente" directa con el sistema.
Recogen los residuos y por gravedad los ponen a disposición del sistema que
actuará exclusivamente en los horarios preestablecidos.

En la tecnología “recogida por nivel” todos los buzones son "inteligentes
e interactivos" con el ciudadano. El sistema, que está siempre en disposición
de trabajo, entra en servicio cuando lo requiere el nivel de llenado de cualquier
buzón, sin limitaciones por horario o por el producto que recoge ese buzón.
Cualquier buzón esta siempre disponible para el uso del ciudadano.

Ventajas del sistema:

• Mejora el nivel medioambiental al eliminar la contaminación y ruidos de
los vehículos recolectores.
• Se eliminan olores desagradables.
• Ausencia de contenedores en la vía pública.
• El usuario puede deshacerse de su basura en cualquier momento del
día o de la noche.
• Supresión de animales que se alimentan de basura en los contenedores
tradicionales.
• Servicio todos los días del año.
• Contribuye al uso racional del sistema de recogida de basuras, evitando
que elementos como muebles o electrodomésticos de gran volumen, se
tiren a los contenedores de basura tradicionales.
• Diseño que facilita el uso a personas con minusvalías físicas.

Inconvenientes:

• Altos costes energéticos para el funcionamiento del sistema.
• Elevada inversión inicial en las zonas “ya construidas”.
• Durante el proceso de ejecución de las obras de canalización se
generan molestias a los vecinos y comercios.
• Necesidad de disponer de una parcela de terreno adecuada en
dimensiones y localización para la construcción de la Central de
Recogida.
• Se precisa un alto grado de colaboración ciudadana.
• Necesidad de campañas de información y concienciación periódicas.
310
• Facilidad de atascos.
• Exige un sistema de recogida de basuras alternativo para cuando se
produzcan averías o fallos del sistema.
• Es necesario disponer de un servicio paralelo de recogida de
voluminosos.
• Dificultad para ejercer acciones sancionadoras ante un mal uso del
sistema.
• Elevado riesgo de acciones vandálicas.


5.2.2.3. Puntos limpios (Garbigunes)

Los Puntos Limpios o Garbigunes constituyen el siguiente paso al
reciclaje domiciliario. Para todo aquello que no se puede tirar a los
contenedores de recogida selectiva se han creado estos centros de recogida
de residuos peligrosos o de gran volumen para los que no existe un contenedor
específico en la vía pública. Son lugares de recogida gratuita a los que los
ciudadanos deben llevar productos domésticos peligrosos como las pinturas, o
voluminosos, como unas ventanas rotas, pilas por ejemplo. Aunque en algunas
zonas hay instaurada una recogida periódica de voluminosos, a veces no es
factible la espera a esta recogida.

Para que los Garbigunes funcionen correctamente es necesario que los
usuarios aporten los residuos previamente seleccionados y los depositen en los
contenedores adecuados.


Figura 5.10. Fuente. D.F.Bizkaia


A la entrada del recinto, un operario informa a los usuarios sobre la
forma de realizar el depósito de cada uno de los residuos. Así mismo, existe
una señalización horizontal, consistente en marcas viales de diferentes colores,
cada uno de ellos asociado a un tipo de residuo, que conducen a los
311
contenedores de gran capacidad, y otra vertical, constituida por paneles
situados junto a cada contenedor con los anagramas y colores que identifican a
los residuos a depositar en ellos.

Desde el área de usuarios, al que se accede directamente con el
vehículo, se realiza la descarga a los contenedores de gran capacidad de
papel, cartón, metales, vidrio, P.V.C., otros plásticos, aceite usado de
vehículos, aceite usado de cocinar, baterías de vehículos, pilas, medicamentos,
sprays, radiografías, tubos fluorescentes y otros residuos especiales
domésticos, previa identificación por el operario del Centro.

Los frigoríficos y aparatos de refrigeración se depositan en una zona
cubierta, donde posteriormente se realiza la extracción de los CFCs. Durante la
extracción se realiza una separación de los ácidos, aceites y agua que
contienen los gases refrigerantes. Los gases ya filtrados, son almacenados,
para ser trasladados a las instalaciones de recuperacion.

La mayor parte de los residuos recogidos y clasificados en los
Garbigunes son trasladados a las diferentes instalaciones de reciclaje siendo el
resto tratados o eliminados de la forma más adecuada y segura, en tanto no
existan instalaciones para su reciclaje.

Pueden ser en dos modalidades:


1 Ubicación fuera del núcleo urbano:
para llevar voluminosos, chatarra, restos de poda, residuos peligrosos y
otros desechos. Esta aportación la harían los ciudadanos en vehículo
particular (ejemplo de Getxo en Bizkaia).

2 Ubicación dentro del propio núcleo urbano:
con pequeños contenedores individuales o multicompartimentados,
agrupados en zonas especiales en cada barrio para la captación de los
residuos peligrosos (fluorescentes, termómetros, disolventes, aceites
vegetales, etc), pequeños electrodomésticos, pequeña chatarra, textil, y
todo lo que en la actualidad en nuestra mancomunidad está recogiendo
el camión itinerante de San Marcos (por ejemplo Distrito de Venetto en
Italia, Ginebra en Suiza...).

312

Figura 5.11. Fuente: Equipo redactor.

Aunque estos Garbigunes urbanos no suelen tener ningún vigilante,
podrían ubicarse los puestos (quioscos) de Traperos de Emaús (proyecto
entregado en Diputación por este colectivo y desestimado
desafortunadamente), en los que un operario puede vigilar la correcta
utilización de los contenedores y asesorar a los ciudadanos, como hace ahora
el empleado del camión itinerante, para facilitar la correcta utilización de los
contenedores y a la vez ahorrar gastos en posteriores manipulaciones.

Es importante que los ciudadanos sepan donde pueden llevar los
residuos peligrosos, pequeños electrodomésticos, etc, que no sea
excesivamente lejos de sus viviendas o puestos de trabajo y que puedan
hacerlo todos los días, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad con el
camión itinerante. De hecho, los horarios y periodicidad de este camión hacen
imposible su utilización para muchos ciudadanos, por coincidir con el horario de
trabajo, por ejemplo.

Los garbigunes, ecoparques, puntos limpios o cualquier otro nombre que
reciban no son un sistema integral en el sentido de hacer frente, de manera
óptima, a la recogida de todas las fracciones, sin embargo, pasa por ser un
método alternativo que complemente otros sistemas de recogida recogiendo,
exactamente, aquellas fracciones a las que el método fundamental no puede
hacer frente.

5.2.3. Costes

Gracias a las herramientas de optimización que fueron posibles en los
lugares donde las estrategias puerta a puerta se han llevado a cabo (menores
frecuencias de recogida de residuos residuales (resto), uso de camiones
313
grandes en vez de compactadoras para la recogida de residuos de comida,
mientras que residuos de jardín voluminosos no se permiten dentro de los
receptáculos para residuos de comida, etc.), el sistema de recogida ha
demostrado ser competitivo en cuanto a costes.

En general, se podría decir que donde los sistemas de recogida puerta a
puerta están optimizados, los costes de recogida de residuos totales (es decir
para residuos de comida + restos de residuos + reciclables secos) tienden a ser
similares (o incluso menores algunas veces) a los costes anteriores de
recogida de los RSU mezclados.

En un sondeo realizado en toda el estado en 1.999, ya se observaba un
coste promedio para recogida de RSU mezclados de unos 30-34 euros por
habitante y año; los costes totales para sistemas puerta a puerta separando
residuos de comida eran de 25-30 euros por habitante y año. Otros ejemplos
han confirmado la positiva tendencia de reducción de los costes de recogida
total, siguiendo la implementación de la separación en origen puerta a puerta
(por ej., Cinisello, 75.000 hab., redujo los costes de 2,35 millones de euros a
2,15). En el siguiente esquema (Tabla 5.7.) sumamos todas estas herramientas
que hacen posible en muchos municipios la reducción de los costes de
recogida totales con estrategias puerta a puerta. Normalmente los mismos
efectos no se producen en aquellas situaciones en las que los residuos de
comida se separan a través de “contenedores en carretera”.

Herramienta Detalles Se aplica donde...
Reducción de la
frecuencia de recogida
para residuos residuales
Sistemas efectivos para
recoger los residuos
orgánicos (con la gente
sintiéndose cómoda)
hacen que su porcentaje
en los residuos
residuales caiga hasta el
10-15% y menos.
...las rondas de recogida
frecuente para residuos
mezclados son
adoptadas (climas
templados)
Uso de camiones a
granel en vez de
compactadores
La densidad de masa de
sólo los residuos de
comida es mucho mayor
(0.7-0.8 kg/dm
3
) que
cuando los residuos
orgánicos se componen
de ambos residuos de
comida y de jardín
...la recogida de residuos
de comida se mantiene
separada de la recogida
de residuos de jardín
(uso de pequeños cubos
en casas con jardines)
Disminución del número
de rondas de lavado
El uso de bolsas
herméticas previene de
la necesidad de lavados
frecuentes
...se utilizan ”cubos
personales” y bolsas

Tabla 5.7: herramientas principales para optimizar estrategias de recogida para
residuos de comida.
314

Para permitir una comparación entre los diferentes sistemas de recogida,
llevamos a cabo un sondeo de los costes de los distintos sistemas de recogida
ejecutados en Italia, agrupados por sus principales características y sobre todo
acorde con el modo en que los residuos de comida se separan (o no). Se
pueden agrupar en tres sistemas, que son:

• Tradicional separación en origen, basada en el uso de bolsas de
plástico o contenedores en la calle (de hasta 3,3 m
3
) para RSU
mezclados y separación en origen mediante contenedores en la calle
sólo para reciclables secos (papel, vidrio, plásticos). Los residuos de
comida no son clasificados y se entregan en los residuos mezclados;
esto provoca una putrefacción bastante alta (actualmente, los
residuos de comida se concentran ahí debido a la clasificación de
papel, cartón, vidrio, plásticos, etc.) y tienen que ser recogidos
frecuentemente.
• Separación en origen, incluyendo la de residuos de comida,
basada en contenedores en la calle (120-240 litros, hasta 3,3 m
3
)
para residuos de comida y reciclables secos; la recogida de residuos
residuales (resto) se hace mediante contenedores en la calle. Esto es
normalmente denominado como la recogida “de doble contenedor”.
Se encuentra bastante difundida en el centro de Italia y ha sido la
más extendida, hasta ahora, también en España (por ejemplo,
Córdoba, Cataluña).
• Separación en origen intensiva, incluyendo la de residuos de
comida, con recogida puerta a puerta (DTD) de residuos de comida y
residuos residuales (resto). En general, también algunos reciclables
secos de alta producción son recogidos con un sistema puerta a
puerta (normalmente papel y cartón, debido a la mayor captura por
persona que con contenedores en la calle). Es el sistema más
difundido en aquellos municipios y provincias italianos donde se han
llegado a los más altos índices de reciclaje (hasta 80% en municipios,
por encima del 50% en distritos). El sistema está bien difundido en
Centroeuropa, también, aunque la “versión italiana” adopta cubos en
lugar de contenedores en el caso de chalets individuales con jardines
(para controlar la entrega de residuos de jardín, de acuerdo con los
puntos antes explicados). También Cataluña ha apuntado más tarde
algunos intentos exitosos donde esta estrategia se ha implementado.

Informamos aquí brevemente de algunos resultados destacados de
nuestros sondeos, mientras que una vista general completa de los sistemas
puede ser encontrada en la figura 5.12. que muestra los resultados de un
sondeo en la provincia de Verona. Cada línea representa el coste específico
por habitante en un municipio (se han agrupado en 3 series correspondientes a
los 3 tipos de estrategia), las primeras líneas de cada serie representan el
coste promedio de cada grupo. El gráfico muestra que -en promedio – ninguna
relación estadística se encuentra entre las características de las estrategias,
bajo las 3 condiciones básicas descritas arriba, y su coste específico por
habitante. Lo que resulta es que los costes promedio son muy similares entre
sí.
315




Figura 5.12.: comparación de costes para diferentes estrategias de recogida
cerca de Verona (RSU mezclados, puerta a puerta, contenedores en la calle).
Costes en ITL por habitante y año; 1 Euro = aprox. 1936 ITL

Los datos del distrito “Venezia 4”, cerca de Venecia (Figura 5.13.),
también muestran que la separación en origen de residuos de comida con
recogida puerta a puerta puede ser realizada sin un incremento substancial en
el coste total, y algunas veces los costes son incluso menores que con la
recogida tradicional (sin separación de residuos de comida) o con separación
de residuos de comida mediante contenedores en la calle.

Figura 5.13.: comparación de costes para diferentes estrategias de recogida
cerca de Venecia. (Recogida de residuos de comida mediante contenedores en
la calle, recogida puerta a puerta, recogida tradicional sin separación de
residuos de comida). Costes en ITL por habitante y año; 1 Euro = aprox. 1936
ITL
316


Sistemas con separación en origen de residuos de comida con contenedores
en acera (Tabla 5.8.) y por recogida puerta a puerta (Tabla 5.9.)

Tabla 5.8.: Sistema con separación en origen de residuos de comida con contenedores en acera

Municipio /
distrito
Población Media anual producción
R.S.U.
Costes
recolección +
transporte
Costes
vertido
Coste
Total
Costes
recolección
+ transporte
Coste
Total
Kg / Hab. Año Lira Italiana
/ Hab.- Año
Lira Italiana
/ Hab.- Año
Lira
Italiana /
Hab.-
Año
Lira Italiana /
Kg.
Lira
Italiana
/ Kg.
Venezia
Distrito 4
(6
Municipios)
n.a. 445 54.417 44.060 98.477 122 221
Verona
Provincia
(7
Municipios)
41.167 447 66.407 47.369 113.776 149 255
MEDIA - 446 60.367 45.714 106.126 135 238













317
Tabla 5.9.: Sistema con separación en origen de residuos de comida puerta a puerta:

Municipio /
distrito
Población
Media anual
producción
R.S.U.
Costes
recolección
+ transporte
Costes
vertido
Coste
Total
Costes
recolección
+
transporte
Coste
Total

Kg / Hab.
Año
Lira Italiana
/ Hab.- Año
Lira Italiana
/ Hab.- Año
Lira
Italiana
/ Hab.-
Año
Lira Italiana
/ Kg.
Lira
Italiana
/ Kg.
Venecia Distrito
4
(4 Municipios)
n.a. 321 53.733 31.558 85.291 167 266
Verona
Provincia
(7 Municipios)
63.697 310 61.389 25.013 86.402 198 279
Padova 1 Basin
(26 Municipios)
206.000 322 52.500 25.182 77.682 163 241
Province
Bergamo
(7 Municipios)
20.013 n.a. 45.821 62.954 108.775 n.a. n.a.
Calcio 4.765 393 31.266 61.032 92.298 80 235
Caravaggio
(después de
implementar el
plan)
14.181 n.a. 38.079 n.a. n.a. n.a. n.a.
Cinisello B.. 78.000 422 55.620 n.a. n.a. 124 n.a.
Treviglio 25.294 457 n.a. n.a. 158.310 n.a. 346
Cameri 9.567 382 n.a. n.a. 83.521 n.a. 219
Castiglione 4.691 234 48.658 n.a. n.a. 208 n.a.
Cupello 3.500 275 52.000 n.a. n.a. 189 n.a.
MEDIA - 346 48.401 41.148 98.897 161 264

NOTA: el valor “Coste total” no coincide con la suma de los valores “Costes recolección + transporte” +
“Costes vertido”, por que influyen datos no cuantificados en el estudio.



5.2.3.1. Optimización de estrategias de recogida en cuanto a costes

La entrega de residuos de jardín se ve más favorecida cuando se provee
a las familias con cubos de gran volumen que permitan (también en las casas
con jardín) la entrega de materiales a granel como residuos de jardín. Muy a
menudo en el “biocubo” (cubo dado a las familias para separar los residuos
orgánicos) existe una gran proporción de residuos de jardín que puede
encontrarse (hasta un 80-90%) añadida a los residuos de comida. Esto lejos de
ser perniciosa mejora la proporción C/N que debe imperar para que luego esa
materia prima pueda convertirse en un buen compost. En este sentido,
constatamos que muy al contrario de lo que vienen afirmando ciertos técnicos
de la Diputación de Gipuzkoa (sin experiencias próximas y obviando las
posibles fuentes), tanto en Italia, Alemania, Austria, Cataluña, Córdoba... la
proporción C/N dentro de los cubos de basura selectivos de materia orgánica
dentro del ámbito urbano muestra un nivel óptimo que, sólo en algunos casos,
debe ser corregido, fundamentalmente en las zonas de altas densidades
edificatorias, con aportes de residuos de poda y jardinería.

318
La prioridad, en vez de eso, debería ser clasificar los residuos de comida
separados del resto de residuos. Tenemos que remarcar que el reciclaje de
materiales de empaquetado “secos” determina (como efecto colateral no
deseado) la concentración del material fermentable dentro de los residuos
residuales, si la parte de comida no es clasificada efectivamente a través de
sistemas de alta captura para su recogida. Esto es lo que ocurre actualmente
en aquellas regiones y países donde la separación de reciclables secos es más
efectiva que la de los residuos de comida. En Europa central, el porcentaje de
residuos de comida dentro de los residuos residuales suele ser entre un 30 y
un 50%; esto es especialmente cierto en Holanda (donde una recogida “VGF”,
sólo tiene en cuenta vegetales, jardín y frutas, dejando carne y pescado en los
residuos residuales). Una vez transferido a climas más templados (como al sur
de Europa) este sistema mantendría su necesidad de una recogida muy
frecuente de residuos residuales y daría, desde luego, una gran cantidad de
problemas de salubridad asociados a olores, plagas urbanas, etc.

Considerando tales efectos indeseados, en muchos distritos del sur de
Europa se ha implementado una estrategia diferente para la recogida de
compostables, donde la recopilación de residuos de comida y la de los residuos
de jardín se mantienen separadas. Una estrategia tiene que abordar sólo los
“residuos de comida” como un todo (incluyendo cosas cocinadas como carne y
pescado), usando cubos y contenedores de pequeño volumen; mientras que
una estrategia diferente se ocupa sólo de los residuos de jardín.

Esta distinción entre las dos estrategias de recogida tiene en cuenta:

• La problemática naturaleza de las sobras de comida (alta
putrefacción y humedad). Esto requiere adoptar herramientas
específicas, sistemas y frecuencias de recogida para mantener el
sistema limpio y “amistoso con el usuario”. Esto lleva a una mejor
calidad y una alta cantidad recogida; disminuye el porcentaje de
restos de comida dentro de los residuos residuales (resto); haciendo
posible que se recojan con menos frecuencia. Los análisis de
clasificación sobre residuos residuales (donde una recogida puerta a
puerta está adoptada) muestran a menudo un contenido de restos de
comida dentro de los residuos residuales del 10% y menos, lo que es
mucho menos que en los programas previos de separación en origen
europeos.
• La diferente característica bioquímica y estacional de las sobras
de comida en comparación con los residuos de jardín.
Características “intensivas” de la recogida de residuos de comida
(altas frecuencias, “biobolsas” herméticas) no se aplican a los
residuos de jardín, que no necesitan modelos de recogida tan
intensivos.
• La diferente densidad de los residuos de comida y de jardín. La
baja densidad de los residuos de jardín requiere el uso de vehículos
compactadores (camiones empaquetadores), mientras que en el
caso de los residuos de comida los vehículos compactadores pueden
reemplazarse por camiones a granel que son mucho más baratos
para una capacidad de trabajo equivalente.
319

Un sistema cómodo que no establezca ninguna diferencia entre los
residuos de comida y los de jardín es un sistema donde puede ser previsto un
gran reparto de residuos de jardín. Hay que hacer notar que donde se da una
recogida puerta a puerta para compostables en biocontenedores, aparece a
menudo una captura total de residuos orgánicos de unos 200 kg por habitante y
año, y más. Esto se debe, sobre todo, a la fácil entrega de residuos de jardín
en el mismo cubo grande preparado para los de comida, mientras que es
importante anotar que “donde hay restos de poda de jardín, hay un jardín en el
cual el compostaje casero podría ser realizado”. Altas cantidades de residuos
de jardín entregadas implican altos índices de reciclaje, pero también un
crecimiento mucho más grande de los RSU. En tales situaciones, una
producción total de RSU más allá de 600 kg por habitante y año puede ser
considerada como muy habitual y normal. Cifras similares aparecen en los
lugares de Italia donde este tipo de estrategias de recogida se han puesto en
marcha.

La recogida de residuos de jardín debería, por lo tanto, ser realizada a
través de entregas en lugares especiales (“Plataformas Ecológicas” en Italia,
Recyglinghöfe en países de habla germana); recogidas puerta a puerta también
pueden realizarse, con una ronda específica “circuito verde” pero con una
frecuencia de recogida mucho más pequeña que la de los residuos de cocina
(por ejemplo, quincenal o mensual, incluso menos en Centroeuropa, y sólo en
la estación de mayor crecimiento vegetativo, en general de Abril hasta
Octubre).


5.2.3.2. Sistemas y herramientas para la recogida de residuos de comida

Aplicar separación en origen para residuos de comida, para familias y
para grandes centros productores, implica la necesidad de encontrar
herramientas que afronten los problemas unidos a las características
específicas de dicho material: su naturaleza fermentable y su alta humedad. A
este respecto, un tipo de servicio cómodo, que dé a las familias herramientas
que eviten molestias, elevará la participación.

Las estrategias más innovadoras han abordado tales necesidades a través de:

• Un calendario de recogida relativamente “intensivo”.
• El uso, en muchos casos, de sistemas de recogida “a la vuelta de la
esquina” para que sean más “amigos del usuario” y eleven la tasa de
participación.
• El uso de envases herméticos y transparentes para llevar los
residuos (“Biobolsas”, que sean de papel o – más frecuentemente- de
plástico biodegradable -feculas-); tales bolsas se han adoptado en
muchos distritos europeos (por ejemplo, en Noruega).

El uso de las bolsas hace posible reducir drásticamente la frecuencia de
lavado. Las bolsas evitan molestias relativas generalmente a la entrega de
material “suelto” dentro del contenedor y hacen posible la recogida de sobras
320
de carne y pescado, y por tanto incrementan la captura total de sobras de
comida (lo que, en cambio, permite una reducción significante en la frecuencia
de recogida de los residuos residuales-resto-).

La “bio-bolsa” es entonces guardada dentro de “cubos” (10 a 30 litros)
colocados en la carretera el día de la recogida. Este sistema es a menudo
adoptado en áreas con chalets individuales o adosados para reducir el tiempo
de recogida para cada vivienda (puesto que la recogida a mano lleva menos
tiempo) y previene que las familias depositen residuos de jardín en los cubos.
Esto afecta, en cambio, positivamente a la optimización de costes de las
estrategias. Sólo en edificios de mayor altura son adoptados contenedores más
grandes, cuya capacidad va usualmente de 80 a 240 litros para servir de 10 a
20 familias (dependiendo de la frecuencia de recogida) de una sola recogida.

5.2.3.3. Frecuencia de recogida para residuos residuales (resto)

Obviamente las frecuencias de recogida para residuos residuales (el
resto o lo que ya no cuenta con ninguna posibilidad de reutilización, reciclaje,
compostaje o biometanización) pueden ser reducidas sólo cuando una
separación efectiva de restos de comida, produciendo altas capturas, se lleva a
cabo. Bajo tal punto de vista tenemos que mencionar (ver Tabla 5.10.) que las
estrategias puerta a puerta permiten resultados más altos. Unos 170-250
gramos por persona y día; los resultados tienden a ser mayores en las regiones
del sur (hasta 300 gramos y más), gracias a una mayor presencia de sobras de
comida en los residuos urbanos (también investigaciones y resultados en
España confirman tales altas capturas). Grandes contenedores en la calle
producen cantidades mucho menores; actualmente su captura es algunas
veces similar, pero a ello contribuye un gran porcentaje de residuos de jardín, y
la captura real de residuos de comida es menor.

Tabla 5.10: Prestaciones de diferentes estrategias de recogida de residuos
orgánicos en Italia

Sistema Captura total (típica) Residuos de jardín
(%)
Captura actual de
residuos de comida
Puerta a puerta 170-250 g⋅hab
-1
día
-1
0% (donde la entrega
está prohibida) hasta
10% (máximo, debido
a los pequeños
volúmenes
disponibles)
160-250 g⋅hab
-1
día
-1

Contenedores en la
calle
150-200 g⋅hab
-1
día
-1
40-70% (estacional) 60-120 g⋅hab
-1
día
-1


Podríamos así asumir que “la recogida mediante contenedores en la
calle resulta en una tasa de participación menor”.

Recortar las frecuencias de recogida de residuos residuales (resto)
constituye en sí misma una de las más importantes herramientas para
optimizar estrategias de separación en origen de residuos de comida. Su
adopción es particularmente efectiva en aquellas áreas donde las altas
321
frecuencias de recogida se llevan a cabo para la tradicional, recogida mezclada
de RSU (sobre todo en el sur de Europa).

Tabla 5.11. Frecuencias de recogida

ÁREA RSU mezclados
(sin separación
de residuos de
comida)
Residuos de
comida (con
sistemas puerta
a puerta o
contenedores
en la calle)
Residuos
residuales en
sistemas puerta
a puerta (las
frecuencias se
recortan,
gracias a la alta
captura de los
residuos de
comida)
Residuos
residuales en
sistemas de
contenedores
en la calle (sin
diferencia de la
previa recogida
mezclada)
Norte de Italia 3 veces a la
semana
2 veces a la
semana (a veces
sólo 1 durante el
invierno)
1-2 veces a la
semana
3 veces a la
semana
Sur de Italia 6 veces a la
semana
3-4 veces a la
semana
2-3 veces a la
semana
6 veces a la
semana

El esquema de la Tabla 5.11. muestra típicas frecuencias de recogida
para recogida de RSU mezclados y para sistemas de recogida “integrados” que
clasifican los residuos de comida. Las frecuencias aplicadas en el sur de Italia
podrían ser válidas perfectamente en muchos lugares del Mediterráneo, donde
también la recogida mezclada es tradicionalmente aplicada 6 veces a la
semana, mientras que las frecuencias del norte de Italia se pueden aplicar, por
ejemplo, al sur de Francia.


5.2.3.4. Tiempo de recogida reducido y optimización de flotas de vehículos de
recogida

Tenemos que remarcar, una vez más, que los residuos de comida solos
no necesitan carga mecánica ni compactación (lo que permite a los operadores
adoptar modelos y vehículos de recogida más baratos; esto sólo es posible en
aquellos modelos donde la entrega de residuos de jardín en los cubos para
residuos de comida se prevenga mediante cubos de pequeño volumen (en
chalets individuales o adosados con jardines) que sólo permitan a las familias
depositar sus residuos de comida. Los residuos de comida, que muestran una
densidad mucho mayor (0,6-0,7 kg/litro) pueden así ser recogidos usando
camiones a granel en vez de camiones empaquetadores.

Es por tanto recomendable limitar el tamaño de los receptáculos
suministrados a las familias donde haya jardines, suministrando cubos (6-10
litros, máximo 30 litros). Otros contenedores (80-240 litros) tienen que ser
suministrados sólo para edificios de altura, donde pueden servir a unas 15-20
familias, disminuyendo así el tiempo de recogida específico.

El uso de cubos además de evitar la entrega en exceso de residuos de
jardín y de permitir el uso de camiones, hace posible disminuir el tiempo de
recogida para cada familia en chalets individuales y adosados, y esto supone
322
grandes ahorros en el tiempo total que conlleva el servicio y su coste. Esta
importantísima ocasión es desafortunadamente desatendida en estrategias
basadas en recogida conjunta de residuos de comida y de jardín (bien sea por
medios de recogida en la puerta como en la amplia mayoría de las estrategias
en Centroeuropa, bien por contenedores en las calles como por ejemplo en el
centro de Italia y muchas zonas de España).

Otra lección importante que se debe aprender es que “cuanto más
flexible y variable sea la flota de vehículos de recogida, mejores van a ser los
resultados”.

En estas estrategias donde se previene la entrega de residuos de jardín
en contenedores o cubos pensados para residuos de comida, las familias
pueden solucionar los problemas relacionados con los residuos de jardín a
través de:

• Compostaje en casa, efectivamente promovido por el municipio.
• Entrega a centros de reciclaje locales (Recyglinghöfe en países de
habla germana y “Plataformas Ecológicas” o “Ecocentros” en Italia).
• Recogida específica de residuos de jardín en las aceras con
frecuencias bajas (por ejemplo 1-2 veces al mes en el sur de Europa,
que podría ser incluso menor en Centroeuropa, y sólo en la
temporada de mayor crecimiento vegetativo, en general de Abril a
Octubre).


5.2.3.5. Una evaluación de estrategias maduras y optimizadas

Tenemos que subrayar, una vez más, que con una valoración del coste
como coste por unidad de peso, la comparación no sería justa. Una razón
importante para esto es que la cantidad de residuos de comida recogidos es
obviamente menor que la de los residuos residuales (resto) (60-80 kg por
persona y año, frente a 100-200 kg por persona y año); pero éste último
(residuos residuales, también llamados “restos de residuos”) se recoge a una
coste mucho más bajo que con la recogida mezclada tradicional, gracias a las
inferiores frecuencias de recogida. Así el coste total de una estrategia de
clasificación integral puede ser similar o menor.

Una separación efectiva de residuos de comida permite un número total
de rondas de recogida (sumando todas las de las diferentes fracciones de
residuos) que tiende a igualar el calendario previo (para recogida mezclada).
Por ejemplo, uno puede recoger los residuos de comida dos veces a la semana
y los residuos residuales una vez a la semana en aquellos sitios donde la
recogida de RSU mezclados solía ser de tres veces a la semana.

Además, podríamos decir que algunas rondas de recogida
(principalmente las de residuos de comida) pueden reducir costes mediante
tiempos de recogida más cortos y el uso de vehículos de baja tecnología. En
nuestros sondeos y estudios pormenorizados calculamos y averiguamos que
una estrategia de dos turnos para recogida de residuos de comida
323
usando camiones a granel tiende a igualar el coste de una recogida de un
turno para residuos residuales con camiones empaquetadores. Esto se
debe, en parte, al mayor coste de un camión empaquetador por sí solo, y en
otra, al mucho mayor tiempo empleado en cada punto de recogida puesto que
los contenedores tienen que ser elevados por el dispositivo de carga para,
posteriormente descargarlos y volver a ponerlos en su sitio; demasiado tiempo
consumido (para una sola vivienda) comparado con la simple y rápida acción
de coger y vaciar un cubo manualmente. Por supuesto, la valoración lleva a un
resultado diferente si consideramos edificios de gran altura, donde un solo
contenedor puede dar servicio a 10-20 familias, así se hace mucho más
efectivo el tiempo de una sola recogida.

Tabla 5.12.: costes de rutas de recogida (ITL por habitante y año) para residuos
de comida y residuos residuales en estrategias puerta a puerta (1 Euro=aprox.
1936 ITL)

Municipio (provincia) Población Coste de recogida
de residuos
residuales (1 vez a la
semana, con
camiones
empaquetadores)
Coste de recogida
de residuos de
comida (2 veces a la
semana, con
camiones a granel)
Calcio (Bergamo) 4.765 9.956 8.143
Caravaggio (Bergamo) 14.181 10.578 11.635
Sommacampagna, Sona (Verona) 26.036 14.100 17.195

La valoración del coste se confirma, por ejemplo, considerando las cifras
de algunos municipios de las provincias de Bergamo y Verona (Tabla 5.12.). El
coste de una recogida de 2 veces a la semana de residuos de comida (usando
camiones a granel) es comparable a una recogida semanal de residuos
residuales con camiones.

5.2.3.6. Tasas vinculadas a la generación de residuos

La tasa de gestión de residuos urbanos, siguiendo las recomendaciones
de la UE y la lógica para la buena gestión medioambiental, debe generar un
incentivo a los sujetos pasivos de la misma. El propósito es incidir en la
reducción y reciclaje de residuos. El método de aplicación de esta tasa varía
según sea el tipo de recogida.

5.2.3.6.1. Tipos de pago por generación

Los métodos para la aplicación de tasas vinculadas a la generación
pueden resumirse en los siguientes:

Pago por bolsa o pay-per-bag: El Ayuntamiento obliga a la utilización
de bolsas de basura homologadas, las cuales serían las únicas recogidas por
el servicio de basuras. El precio de la bolsa incorpora la tasa y de esta manera,
los hogares y negocios que generen más residuos necesitarán más bolsas,
siendo el total pagado aproximadamente proporcional al volumen de basuras
generadas.
324

En Torrelles de Llobregat (Barcelona), entró en funcionamiento un
sistema de este tipo el 14 de enero del 2003. Asimismo se aplica en Europa,
por ejemplo, en Bruselas o en varios municipios holandeses o alemanes, pero
existen muchos más ejemplos en Estados Unidos, Canada...

Pago por adhesivo o pay-per-tag: Se trata de un caso análogo al
anterior, pero no son las bolsas de residuos lo que está homologado por el
ayuntamiento, incorporando la tasa, sino unos adhesivos que deben ser
pegados a las bolsas de basura convencionales. En este caso la tasa tiene
como base imponible el consumo de adhesivos homologados, estableciendo de
nuevo una proporción aproximada entre la generación de basuras y el pago.
Los adhesivos deben ser preferentemente nominales para desincentivar su
sustracción y no está permitido pegarlos más que a bolsas que no superen un
volumen determinado.

Respecto a la anterior propuesta presenta la ventaja de que los
adhesivos son más baratos de fabricar y distribuir que las bolsas, pero existe
riesgo de falsificación.

Pago por contenedor o pay-per-can: En este caso hogares y
comercios disponen de un contenedor particular que es recogido puerta a
puerta. La base imponible de la tasa de basuras es el tamaño y la periodicidad
con la que es recogido el contenedor, aspectos que el usuario decide según su
generación de residuos, de entre las opciones que decida el ayuntamiento. En
este caso también existe un vínculo entre pago y volumen de las basuras
generadas, a pesar de que es menos estrecho que en los casos anteriores,
debido a que se paga por contenedor, esté lleno o no, de modo que puede
generar un incentivo menor.

El funcionamiento consiste en que los usuarios dejan en la calle sus
contenedores, pegándoles un adhesivo que debe corresponder con la
capacidad del contenedor y la periodicidad contratadas. Este sistema se aplica
en muchos municipios alemanes, en otros países centroeuropeos y sobretodo
en EE.UU.

Un inconveniente de este sistema es que requiere una importante
inversión inicial para comprar los contenedores particulares de los usuarios.

Una variante de esta modalidad sería vincular el pago al peso y no al
volumen recogido, lo que se vería posibilitado por la instalación de sistemas de
pesado dinámico en los camiones de recogida. Estos sistemas son más
rápidos que los sistemas de pesado estático, que ralentizan y por tanto
encarecen el servicio de recogida, sin embargo son aún caros y todavía han de
disminuir los errores de pesado.

Un sistema de este tipo está en vigor para los residuos comerciales en
Molins de Rei. Cada comercio gran generador tiene asignado un cubo propio
para materia orgánica y otro para inorgánica. La tasa se aplica en función del
tamaño del cubo y del número de veces que es recogido al año, lo cual es
325
computado mediante una lectura automática efectuada por el camión al
levantar el contenedor.

Pago por generación en container automatizado: Esta es la
propuesta más innovadora y consiste en el uso de una tarjeta magnética con la
que se abren los contenedores. Mediante la tarjeta se puede directamente
pagar el servicio (con tarjetas prepagadas emitidas por el municipio, p.e.) o se
puede hacer que el contenedor registre las entradas para su pago posterior. La
tasa sería proporcional al peso de la basura depositada, que sería pesada
automáticamente por el contenedor, o bien proporcional al volumen depositado.

En los sistemas de pago por generación hay que decidir si la base
imponible a considerar son todas las basuras generadas o solo las no
entregadas selectivamente para su recuperación (en cualquier caso, todas
estas cuestiones y los problemas que plantea cada modalidad de tasa se
analizo concienzudamente dentro del anterior capítulo, el 3.). Esto es muy
importante, pues en el primer caso la tasa genera un incentivo para reducir los
residuos, mientras que en el segundo el incentivo es tanto para reducir los
residuos como para participar en su recogida selectiva. También se podría
pensar en opciones mixtas, es decir, pagar menos por los reciclables que por el
rechazo. De este modo se incentivaría sobre todo reducir la generación de
basuras, pero también participar en la recogida selectiva, totalmente acorde
con la jerarquía que debe presidir cualquier iniciativa de tratamiento preventivo
de basuras.

En la aplicación de sistemas de pago por generación se ha constatado
que inicialmente se avanza más en elevar los niveles de reciclaje,
incrementándose la participación de la población (sobre todo si participar en la
recogida selectiva es gratuito o más barato que la recogida del rechazo) y,
posteriormente, en la mayoría de los casos también se producen avances
porcentualmente importantes en el ámbito de la reducción de residuos.


5.2.3.6.2. Riesgos y limitaciones del pago por generación y vías para afrontarlo

Existen algunos problemas con la aplicación de estas propuestas. Los
dos mas relevantes son una presumible propensión al fraude y las limitaciones
que puedan derivarse de la tipología urbanística de nuestro territorio.

Existe el riesgo potencial de lo que se ha dado en llamar “turismo de
residuos”, es decir, llevar los residuos a barrios o ciudades donde continúe
vigente el sistema convencional de recogida con el objeto de ahorrarse el pago,
dejar bolsas no homologadas alejadas del portal propio o, peor aún, el riesgo
de vertido ilegales. De todos modos, estudios holandeses y americanos revelan
que el turismo de residuos existe pero no es significativo y además, esto puede
minimizarse mediante la harmonización de los sistemas de recogida dentro de
una ciudad y con las poblaciones vecinas. Además, los efectos positivos
conseguidos por el incentivo en términos de menor generación y mayor
recuperación compensan el eventual menor ingreso y demás problemas
derivados de la existencia del fraude. Asimismo, estos efectos negativos se ven
326
minimizados si los programas se aplican en contextos sociales cohesionados y
con una sensibilidad ambiental y cívica alta, que indudablemente debe ser
estimulada mediante campañas informativas.

Existe también el riesgo de que, cuando la base imponible es solo la
fracción inorgánica o la de rechazo (según cual sea el modelo de recogida),
algunos ciudadanos, para evitar el pago, depositen impropios entre las
fracciones recogidas gratuitamente, que tiene como destino directo la
recuperación. En el caso de recogida selectiva puerta a puerta en bolsas esto
se puede minimizar fácilmente obligando a entregar en bolsas transparentes
las fracciones sobre las que no aplica la tasa variable. La fracción orgánica
debería ser una de éstas y las bolsas de almidón compostables (que deberían
ser usadas aún sin el sistema de pago por generación en marcha) cumplen
este requisito al ser traslúcidas.

Sin embargo, la principal reserva que puede hacerse a la implantación
con carácter general de estos sistemas de pago por generación en sociedades
como la nuestra es debido a los condicionantes urbanísticos existentes.
Ciertamente estos sistemas son más fácilmente aplicables en sociedades con
un modelo de urbanismo disperso, debido a los requerimientos de espacio que
precisa la recogida puerta a puerta (ya sea mediante contenedores particulares
o bolsas). Sin embargo, aunque este argumento es cierto, deben hacerse
algunas precisiones sobre su eventual aplicación.

Hay sitios con urbanismo horizontal en los que sería suficiente trasladar
experiencias que ya han resultado exitosa en zonas de urbanismo disperso en
otros países. En las ciudades de urbanismo compacto donde vive una parte
muy importante de la población es necesario considerar varias opciones. Por
un lado, en zonas de urbanismo denso existiría la posibilidad de implantar
sistemas de pago por contenedor, siendo estos asignados no a cada vivienda
sino a cada inmueble. Estos deberían mantenerse en el interior del edificio
(excepto casos en que esto no sea posible y que se permita tenerlo en la vía
pública) hasta la hora de recogida. Sería la comunidad la que pagaría en
función del tamaño del contenedor y la división de costes entre los propietarios
de las diferentes viviendas podría ser una cuestión interna.

Aunque no sea para efectuar el cobro del servicio, sino solo para la
recogida, ésta es la opción de París o algunas zonas de Lisboa, donde no
existen contenedores colectivos en la vía Pública. En Oviedo también se aplica
un sistema de recogida puerta a puerta con contenedores asignados a los
inmuebles. En Munich, las comunidades de propietarios también tienen
asignados sus correspondientes contenedores y en Berlín, donde el servicio y
el pago por generación son efectuados por la empresa municipal de residuos, o
en Viena.

Además, opcionalmente, por voluntad de los habitantes de cada
inmueble el ayuntamiento podría ofrecer (a un precio superior) que el personal
encargado hiciese la recogida de bolsas puerta a puerta también en los
inmuebles multivivienda, subiendo hasta cada rellano. En Oviedo algunos
colectivos ofrecen el servicio de bajar el cubo desde la puerta hasta el
327
contenedor asignado a cada inmueble y el servicio de limpieza de los cubos de
basura, con mucha demanda hasta el momento.

Los residuos comerciales merecen un comentario aparte. Todos los
municipios experimentan los problemas que crean este tipo de residuos por
razón de su volumen y progresivamente se va tendiendo a dar un trato
diferente a los residuos comerciales respecto de los domésticos. Por ejemplo,
el Programa de Gestión de Residuos Municipales de Cataluña 2001-2006
(PROGREMIC), prevé que en el año 2006 el 100% de los residuos comerciales
deben recogerse a parte de los domiciliarios y la Ley 15/2003, que modifica la
Ley 6/93, de Residus, establece que para el 1 de enero de 2004 los residuos
comerciales deben haber dejado de ser de recogida obligatoria por parte de los
municipios. Esto tiene varias implicaciones; por un lado deberán dejar de
cobrar tasas y pasar a cobrar precios públicos (con lo cual por Ley éstos deben
autofinanciar el servicio), por otro lado si no se quiere perder los mejores
clientes a manos de la competencia privada se deberán definir tarifas que se
ajusten al servicio prestado a cada comercio (particularmente teniendo en
cuenta el número de recogidas y la cantidad y tipo de residuos producidos).
Esto en la práctica significa que el servicio a los comercios deberá ser
individualizado si se quiere poder cobrar de esta forma y controlar
adecuadamente que quien no paga el servicio al municipio no utilice los
contenedores colectivos (Obviamente la recogida también deberá ser
individualizada si no existen contenedores en la vía pública porque la recogida
de residuos domésticos también sea puerta a puerta). Ante esta perspectiva de
recogida individualizada, los sistemas de pago por generación serán la forma
más indicada de calcular el importe a pagar por cada comercio.

A modo de conclusión sobre los sistemas de pago por generación hay
que enfatizar que representan la única forma satisfactoria de calcula el importe
desde el punto de vista ambiental. Debido a los incentivos creados, se han
demostrado ya en otros países como herramientas eficaces para avanzar en la
reducción y el reciclaje de los residuos urbanos. También son las tasas más
justas para el usuario, además de transparentes y claras, y es razonable
pensar que la mayoría de contribuyentes considerarán adecuado pagar de
acuerdo a los residuos generados, pues en el fondo se trata de la única base
imponible realmente lógica. Ciertamente su implementación no está exenta de
problemas, sin embargo éstos son de carácter logístico y por tanto resolubles,
mientras que para cualquier otra base imponible (es decir, cualquier estimación
indirecta de la cantidad de residuos generados) los problemas son intrínsecos.

Aunque la implementación de este sistema de pago es aún reciente, es
necesaria su extensión para respaldar el resto de políticas municipales hacia
un tratamiento más ecológico de las basuras.






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