La Gestión del Estrés Emocional El estrés emocional puede ser complejo de gestionar.

En ocasiones el estrés es producido por el propio afectado, cuando considera un acontecimiento como dañino y da una respuesta de estrés, luego ese mismo estrés emocional modifica las emociones al empeorarlas, y se produce la escalada del estrés emocional. Así que al final nos encontramos ante un ciclo cuya causa y efecto acaban identificándose como el propio estrés emocional. Todos sabemos que hay acontecimientos vitales con una fortísima carga emocional. Carga emocional generadora de un importante estrés emocional. Podemos pensar en el fallecimiento de un familiar, en un divorcio, en la pérdida del empleo, son hechos que generan montañas de estrés emocional. Pero no es preciso que existan estresores ni tan fuertes, ni tan repentinos. Una persona ya cargada de estrés, por diferentes circunstancias personales, puede llegar a sufrir una tensión importante, tensión que le hará centrarse en ese acontecimiento que le preocupa, y ello le lleva a vivir una situación de estrés emocional impactante. Es como si la persona llegará a cortar su relación con el mundo externo, está tan solo centrada y concentrada en su problema, en su estrés emocional. Si la persona está viviendo encerrada en sí misma, aislada del mundo exterior, comiendo y recomiendo sus emociones negativas, ¿qué hacer? Para resolver el estrés emocional hay que disolverlo, quiero decir que hay que someter al afectado a estímulos exteriores que le exijan salir de sí mismo y ponerse en contacto con el medio ambiente. Y aquí el índice de actividades posibles es enorme, el truco está en encontrar la que más se adapte a nuestro “sufridor”. Tengo una amiga especialista en disolver su estrés emocional a base de leer “novelas históricas” y ver “buenas películas de cine”. Es lo que le va a ella. Pero ni todo el mundo lee, ni ama el cine, así que hay que buscar otras opciones. Algunas prácticas para afrontar el estrés emocional.  El ejercicio físico, el deporte, es una excelente opción, pero ATENCIÓN no se trata de practicar un deporte que ya se domine, bien al contrario, hay que desafiar a nuestro cuerpo y a nuestra mente. Si yo que se nadar bien me pongo a nadar, lo haré de forma automática, de manera que mi mente estará libre y tenderé a pensar en mi gran problema, lo que incrementa mi estrés. Sin embargo si hago equitación necesitaré todas mis facultades, físicas y mentales, para sostenerme sentado en mi cabalgadura, así que estaré saliendo fuera de mi mismo y mis problemas, cosa que me favorece. Los viajes a sitios desconocidos, son un magnífico remedio. Cada ciudad, cada pueblo, cada paisaje desconocido, representan un desafío personal. La acción de interesarse por el mundo exterior, su belleza, sus características, hace que me vuelva extrovertido, lo que constituye nuestro objetivo. Para mentes inquietas y espíritus innovadores, aprender a meditar, aprender yoga, son excelentes medios para lidiar con el estrés emocional. En estas disciplinas, como en ninguna otras, el practicante aprende a vivir “el aquí y el ahora”, de forma plena. Estas experiencias producen relajación y bienestar, que con el tiempo tienen efecto acumulativo.

Hay que aprender a vivir con el estrés emocional: la mala noticia es que vino para quedarse, pero la buena noticia es que es posible afrontarlo, controlarlo y gestionarlo.

Si las cosas se ponen difíciles o no aparecen las soluciones apetecidas, acuda a un profesional, usted no será ni la primera ni la única persona que deban hacerlo, de hecho es la solución de las personas inteligentes. Sanitarios y terapeutas le pueden ayudar con su estrés emocional. Txema Sanchis

La Gestión del Estrés Emocional

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful