Carlo Maria Martini

Pan para un pueblo
Índice Presentación CIEN PALABRAS DE COMUNION (Carta) PAN PARA UN PUEBLO (Escuela de la Palabra) I La actitud de fondo En presencia de Dios Introducción Los tres momentos de la acción Puntos de meditación y preguntas II La palabra en el desierto El silencio interior Introducción Curaciones con gestos y palabras y predicación del Reino Vivir de la Palabra Preguntas para todos nosotros III El pan para un pueblo La aridez en la oración Introducción La hora de la revelación y la incomprensión de los apóstoles El pueblo de Dios El pan para un pueblo Preguntas para todos nosotros IV Pan partido y repartido La oración rítmica Introducción Una comunidad ordenada La responsabilidad de los discípulos Conocer el misterio de Jesús Preguntas para todos nosotros V El gozo de compartir La contemplación Introducción «Los discípulos distribuyeron los panes entre la gente» «Comieron todos hasta saciarse»

«Recogieron los trozos sobrantes: doce canastos llenos» Preguntas para todos nosotros VI La comunidad de los santos Introducción Un cuadro pascual Diversos tipos de comunidad de los santos El germen al pie de la cruz

PRESENTACIÓN
Presentamos aquí las meditaciones de la Escuela de la Palabra que el Cardenal Arzobispo de Milán propuso en la catedral todos los primeros jueves de enero a junio de 1987, especialmente dirigidas a los miembros de los Consejos pastorales parroquiales. Su publicación obedece a la favorable acogida que han obtenido no sólo en la diócesis, sino también en toda Italia y en otros muchos países, las recopilaciones de años anteriores. Los encuentros consistieron en una relectura de los planes pastorales de la diócesis milanesa a partir de la maravillosa experiencia que supuso la Convención «Hacerse prójimo», celebrada en Assago en noviembre de 1986, a la luz del evangelio de Marcos. Junto a su Arzobispo, los participantes en la Escuela de la Palabra recorrieron un camino contemplativo destinado a captar en toda su profundidad el misterio de Dios, que en Jesús se hace pan y alimento para la vida de su pueblo. De hecho, el tema de la Escuela era: «Pan para un pueblo», abordado mediante la lectio divina del relato de la multiplicación de los panes según san Mateo (14,13-21) y los pasajes paralelos de los otros evangelistas. Los distintos encuentros se desarrollaron conforme al siguiente esquema: - la actitud de fondo - la palabra en el desierto - pan para un pueblo - pan partido y repartido - el gozo del compartir - la comunión de los santos. La introducción a la oración de los cinco primeros jueves estuvo a cargo de don Domenico Ghinelli, párroco de una populosa barriada de Milán, y hemos querido que figure en estas páginas, al menos en sus puntos más sobresalientes, para dar una mejor idea del clima en que se desarrollaron los encuentros. (Estas introducciones figuran en letra cursiva al comienzo de cada una de las meditaciones). El último encuentro, el del mes de junio, contó también con la presencia de todos los jóvenes de la diócesis que a lo largo del semestre habían seguido por su cuenta, en diversas zonas de la archidiócesis, un itinerario vocacional, escuchando y meditando la Palabra de Dios con el deseo de comprenderse a sí mismos y las diversas modalidades del seguimiento de Cristo en el ámbito de la iglesia local.

porque en ella se exponen. Podrá observarse que el itinerario de los planes pastorales de la diócesis de Milán puede también ser visto bajo una perspectiva «mariana»: desde la dimensión contemplativa de la vida hasta el testimonio de la caridad que. los principios de su acción pastoral y. Por eso nos ha parecido de gran utilidad publicar al comienzo del libro la carta «Cien palabras de comunión».Querríamos subrayar que los planes pastorales diocesanos son (como perfectamente lo expresa el propio Cardenal Martini) «un reflejo de la Palabra de Dios» y «la aplicación a la vida de una iglesia local de dicha Palabra. si su doctrina y su vida no anuncian con toda limpieza la verdad que es Jesucristo. Confiamos estas páginas a la gracia del Espíritu Santo. que revela el misterio inefable de la Trinidad y lo traduce en las contingencias históricas cotidianas». fluyendo de las comunidades cristianas. Resuena aquí la invitación de Juan Pablo II a vivir el actual Año Mariano prestando especial atención a la interioridad de Nuestra Señora y a su capacidad para escuchar la Palabra. enviada por el Arzobispo el 10 de febrero de 1987 al clero y a los fieles. las de nuestra Iglesia y 1as de todos los hombres y mujeres del mundo. . para que quien las lea se sienta movido a asumir su responsabilidad en la construcción de la Iglesia: una Iglesia carente de toda belleza si no es capaz de reflejar la belleza única del rostro de Jesucristo. consiguientemente. se difunde hacia fuera para abarcar todas las realidades de la historia. con brevedad y claridad. si no consigue ser el Arbol (según la expresión de Agustín) cuya raíz es la Pasión de Jesucristo. con el fin de participar en su vida de fe y de caridad y confiarle nuestras vicisitudes. puede ayudar a saborear mejor las enseñanzas de la Escuela de la Palabra.

mientras que yo querría escribir una carta breve y sencilla. me he preguntado si no sería posible escribir una «Carta de comunión de intenciones» que no excediera las dimensiones de una tarjeta de visita y que respondiera a la siguiente pregunta: si tuviera usted que decir en cien palabras los principios fundamentales en que se apoya el itinerario pastoral que propone a nuestra iglesia. Se trataba de una carta en la que resumía una serie de principios y normas de acción pastoral sobre los que solicitaba el consenso y la colaboración de todas las comunidades cristianas que había visitado. Ante la comprensible confusión que supone el reconsiderar todo este material. Y. constituyen el fundamento próximo del edificio . ¿cómo lo haría? Se trata. pues. una «Carta de comunión» propiamente dicha tendría que apelar a Ios documentos fundantes de la fe y a los textos de la Tradición. me ha parecido oportuno redactar el esbozo de una parecida «Carta de comunión de intenciones pastorales» y enviarlo a todos aquellos con quienes me he encontrado en estos años y a todos los bautizados de la diócesis. de elaborar un breve resumen que no repita cuanto se dice en los citados documentos. naturalmente. o Símbolo de los Apóstoles. finalmente. Tendría que hacer referencia. que constituye la carta programática del pontificado de Juan Pablo II. ante todo. a la Sagrada Escritura. especialmente a la «Redemptor hominis». habría que mencionar las cinco Cartas Pastorales de estos últimos años.CIEN PALABRAS DE COMUNIÓN Carta Leí en cierta ocasión que. por así decirlo. una serie de líneas aplicables a la pastoral de nuestra iglesia en los años ochenta. habría que conceder un lugar privilegiado al Vaticano II. del tesoro tradicional que hemos mencionado. Al concluir el séptimo año de mi estancia en la diócesis. escribió san Carlos Borromeo una «carta de comunión de intenciones». y en especial a los evangelios y a todo el Nuevo Testamento. sino que se limite a hacer resaltar aquellas líneas que. Y todavía habría que hacer referencia al nuevo Código de Derecho Canónico. entre los cuales. al finalizar su visita pastoral a una determinada región. a nuestro XLVI Sínodo y a las recientes encíclicas de los Sumos Pontífices. Se me podrá objetar que el contenido de una carta de tal naturaleza debería ser bastante amplio. De hecho. que constituyen justamente un intento de extraer. También tendría que hacer referencia al Credo. que puede ser considerado como la verdadera y auténtica «Carta de comunión de intenciones» para la pastoral de nuestros días. y a las afirmaciones dogmáticas de los concilios ecuménicos.

sino de unas cuantas alusiones al tipo de hombre que presupone un determinado itinerario pastoral. significa el hombre. pues. Voy a limitarme. a una breve interpretación de dicha parábola en el sentido indicado: trazando una serie de coordenadas fundamentales sobre las que. El terreno es el hombre. Acoger la Palabra significa creer. decir algo que no sea una simple lista de temas. del . personalmente. La tierra sin simiente es tierra pobre e infecunda. una tierra rica en posibilidades y en sustancias vitales. El hombre se realiza creyendo. Se trata de responder a la pregunta: teniendo como trasfondo la Escritura. la tierra sembrada puede trocarse en un frondoso jardín. sino que posea la fuerza de un mensaje. capaz de acogerla y de hacerla fructificar. para respetar la brevedad que permite una tarjeta de visita y. cada uno de nosotros. una tierra lombarda enriquecida a lo largo de su historia por innumerables dones del Señor. digamos que en el texto griego de Mc 4. tal como se enseña en las facultades de teología. tengo que recurrir al lenguaje parabólico.. Y hay precisamente una parábola de Jesús que se adapta perfectamente a este propósito y que está precisamente formulada en cien palabras (para ser más exactos. cada uno de los hombres. a pesar de ello. me resulta de decisiva importancia la comunión de intenciones del pueblo de Dios que está en Milán. Y este hombre lo presenta la parábola a través de la imagen del terreno en el que cae la simiente. Nosotros somos la tierra que aguarda la simiente.que estamos construyendo. dispuesta a recibir la simiente de la Palabra de Dios.3-8 contiene justamente noventa y ocho palabras): la parábola del sembrador. ¿Qué hombre? La parábola contiene lo que podría llamarse un «esbozo de antropología pastoral». Es decir. etc.. una tierra rociada por las lluvias y regada por los ríos. no se trata de una antropología elaborada. a través de las diversas configuraciones y situaciones de dicho terreno y a través de la capacidad del mismo para recibir la simiente y hacerla germinar hasta su completa maduración. la Tradición. La tierra. ¿podría decirnos en unas cuantas líneas qué principios de acción considera más importantes para una comunión de intenciones con su clero y con sus fieles? Naturalmente. pues. nuestra gente.. los Concilios. la humanidad.

mismo modo que la tierra se realiza recibiendo la simiente. Traducido a términos pastorales: el hombre ha sido hecho para acoger la Palabra; el hombre es capaz de acoger la Palabra; el hombre da fruto en la medida en que sepa acoger la Palabra, en la medida de su fe. No se puede obligar al hombre a hacer el bien, y es inútil pretender doblegar su libertad con medios externos; únicamente la siembra abundante de la Palabra hace posible esperar el fruto. Por lo demás, no existe persona que, por naturaleza, sea absolutamente impenetrable a la Palabra. Ni existen tampoco personas verdaderamente «irrecuperables» mientras se encuentren en el terreno de la vida.

La simiente y el terreno Veamos ahora el otro elemento simbólico de la parábola: la simiente. Como dice el propio Jesús: «La simiente es la Palabra de Dios» (Lc 8,11). El verdadero protagonista de toda esta historia es la Palabra. La Palabra sembrada, la Palabra pisoteada, la Palabra sofocada, la Palabra disipada, la Palabra acogida y que hunde sus raíces en la tierra para, más tarde, germinar y llegar a producir el ciento por uno. Esta Palabra no es simplemente algo extrínseco, algo añadido al hombre, algo de lo que el hombre pueda prescindir. Terreno y simiente han sido creados el uno para el otro. No tiene sentido pensar en la simiente sin tener en cuenta su relación con el terreno; y este último, sin la simiente, es un desierto inhóspito. Hablando sin metáforas: el hombre, tal como lo conocemos, se convierte en estepa árida, en torre de Babel, si corta toda su relación con la Palabra. Defender la relación del hombre con la Palabra significa, pues, defender sencillamente al hombre, sus espacios de expresividad y de relación auténtica, sus horizontes de sentido. Ser cristiano significa haber reconocido la primacía y la importancia decisiva de esta Palabra. Significa reconocer que ésta se encuentra en actividad desde el origen del mundo, y que llega a nosotros y nos interpreta en cada momento de nuestra peripecia humana. Pero la Palabra es para el terreno. Su eficacia se manifiesta no en abstracto, sino suscitando, interpretando, purificando y salvando las vicisitudes históricas de la libertad humana. La Palabra se encuentra y se entrecruza con las aspiraciones del hombre, con sus problemas, sus pecados, sus ansias de salvación y sus realizaciones en el campo personal y social. El verdadero protagonista de la acción pastoral, por lo tanto, es la Palabra: toda la historia del itinerario pastoral de una comunidad es la

historia no tanto de sus realizaciones externas, de sus reuniones, de sus congresos, de sus procesiones o de sus iniciativas, sino de la siembra abundante y repetida de la Palabra y de la solicitud para que ésta encuentre las condiciones necesarias para ser acogida.

La Palabra hecha hombre ¿Quién es esta Palabra? Sé que a más de uno le resulta difícil comprender este lenguaje, porque nos dice que hay que hablar únicamente de Jesús, no de la Palabra. Y estoy plenamente de acuerdo, con tal de que entendamos a Jesús precisamente como «la Palabra que se hizo hombre y habitó entre nosotros» y tengamos en cuenta que esta Palabra fue preparada y anunciada por las palabras de los profetas, resuena en las palabras de los evangelistas y de los apóstoles y se hace presente en la palabra de la Iglesia, tanto a través del anuncio y del magisterio como a través de la celebración litúrgica. La centralidad y la unicidad de Jesucristo constituyen también, de hecho, la «singularidad» de Jesucristo, es decir, que Jesús no es cualquier ideal religioso, ni siquiera el más elevado, ni es tampoco una personalidad profética de tantas, sino «ese Jesús a quien vosotros habéis asesinado y que ha sido resucitado de entre los muertos» (cf. Hch 2,23-32). Es este Jesús crucificado y resucitado el que se halla presente en la liturgia eucarística y alimenta a los fieles con su cuerpo y su sangre. Hablar de «este Jesús» significa referirse a aquel Jesús a quien únicamente podemos conocer a través de la predicación y la palabra de la Iglesia, la cual se apoya y se refiere totalmente a la predicación del Nuevo Testamento, a las palabras y los gestos de Jesús que refieren los evangelios y a las palabras de la Escritura en general que lo anuncian y lo explican. ¿Qué sabes tú de Jesucristo, tú que a lo mejor te llamas «cristiano comprometido» y jamás has leído a fondo los evangelios ni los meditas a diario ni has aprendido aún el método de la «lectio divina»? Escucha lo que te dice el Concilio: «Todos los cristianos aprendan "el sublime conocimiento de Jesucristo" (F1p 3,8) con la lectura frecuente de las divinas Escrituras. Porque el desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo» (cf. Dei Verbum 25). No es posible, pues, recia t. a Jesucristo y permitirle hacerse hombre en la tierra de nuestro corazón sin hacer referencia continua a su Palabra y a las palabras inspiradas que hablan de él. No hay que separar a Jesús de su Palabra, ni de su Cuerpo y Sangre, del mismo modo que no hay que separar a Cristo del Padre y del Espíritu Santo. Quien pretenda efectuar semejantes separaciones no posee el Espíritu de Jesús.

Algunas conclusiones

Sintetizando algunos de los puntos fundamentales que subyacen al itinerario indicado en las Cartas Pastorales, diría, pues, lo siguiente: 1. El hombre ha sido hecho por la Palabra y se encuentra a sí mismo en la escucha de la Palabra. 2. El hombre, consiguientemente, es merecedor del máximo respeto y ha de ser constantemente servido con esmero y dedicación, ayudándole a encontrar la verdad de sí mismo y su propia autenticidad. 3. La «contemplación» es la dimensión ideal y necesaria para la acogida de la Palabra, para lo cual hay que eliminar las piedras, las espinas, la disipación... 4. La Palabra hunde sus raíces en el «corazón», es decir, en lo más íntimo de la persona, en el lugar de sus decisiones más profundas y auténticamente humanas. Por eso el verdadero itinerario cristiano es un itinerario de interioridad y de convicciones, y no sólo de gestos y costumbres. Los gestos y las costumbres sólo son útiles si nacen de un convencimiento interior y saben expresarlo, encarnarlo e irradiarlo. No hay cristianismo posible sin libre convencimiento interior. Esta última afirmación me llevaría a un más amplio discurso que, como sabéis, me preocupa mucho, pero que aquí sólo puedo insinuar, porque lo he desarrollado en otras ocasiones a lo largo de estos años. Me refiero al principio agustiniano del «maestro interior» y al principio «espiritual» que preside todo el obrar del cristiano, según la lapidaria sentencia de Tomás de Aquino: «la ley del Nuevo Testamento consiste, ante todo, en el Espíritu Santo». Es, pues, el Espíritu Santo quien, penetrando en lo más íntimo del hombre mediante la Palabra inspirada proclamada por la Iglesia y con el rocío de su gracia, genera al hombre interior. El cristiano es el que vive según el Espíritu; y la comunidad de los creyentes es suscitada por el Espíritu de Dios, que la hace obrar en la historia a imitación de Jesús. Pero aquí estamos entrando ya en el segundo momento de la parábola, el más propiamente eclesiológico.

Para un esbozo de «eclesiología pastoral». La parábola del sembrador se ha interpretado siempre en un sentido antropológico: se trataría de la historia de la Palabra sembrada en los corazones de los hombres. Cada persona reaccionaría a su modo, según las diversas vicisitudes simbólicamente representadas por el camino, las espinas, la tierra pedregosa y la tierra buena. El hombre sería juzgado conforme a su modo de responder a la Palabra.

el fruto de la Eucaristía y el término operativo de la acción de la Iglesia es la misión y la caridad. culmen de la vida de la Iglesia y síntesis de toda su vitalidad. Pues bien. donde se dice que «la semilla florece y germina» y que «la tierra da fruto por sí sola.20). trigo abundante en la espiga». Si lo comparamos con un grano de trigo. en la Eucaristía. La espiga está formada por granos de trigo dispuestos. una vez sembrada. culmina en una espiga maravillosa: la Eucaristía. ya hice referencia a esta imagen de la Iglesia en la carta que dirigí a la . Si queremos considerar más de cerca la peripecia unitaria de este crecer y fructificar de la simiente.26-29. a su vez.30-32).. la reciben y dan fruto. concretamente en las Cartas Pastorales de todos estos años. A esta imagen se añade la del grano de mostaza (Mc 4. Pero ya he hablado muchas veces de esta imagen de la Iglesia.30-32). referida al conjunto del cuerpo.» (Mc 4. el árbol de la Iglesia crece frondoso. la abundancia de agrupaciones y movimientos que actúan en ella y que poseen una función ministerial. La Iglesia es la respuesta global del campo a la siembra de la Palabra: «La simiente sembrada en buena tierra son los que escuchan la Palabra. pero. Puede ser desarrollada teniendo presente su relación con las parábolas afines de «la semilla que crece por sí sola» (Mc 4. luego espiga y. sino de la misma lectura antropológica ampliada en clave eclesiológica. y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra». que tiene su centro y su forma en la Pascua del Señor. a ser nuevamente diseminados. Aquí se abriría la posibilidad de expresar cuál es la verdadera imagen de la Iglesia (generada y constantemente regenerada por la Palabra). según una continuidad muy propia del Nuevo Testamento.Pero la parábola puede también ser leída pensando en la humanidad que se hace Iglesia. No se trataría de otra lectura.. dentro del único árbol de la Iglesia. que da sus frutos. y ello tanto en el ámbito de la Iglesia universal como en el de la iglesia local. o bien a ser molidos y convertirse en pan para el hombre. lo tenemos en Mc 4. Además. más tarde. hasta el ciento por uno. dispuesto a acoger bajo su sombra a todas las lenguas y a todas las culturas. Es la caridad la que hace de la Iglesia un árbol visible y acogedor. en la misión y en la caridad. para el servicio del bien general. y también ha aparecido en los diversos eventos que hemos celebrado juntos. desde el Congreso Eucarístico hasta la Convención Catequística de Busto Arsizio o la Convención de Assago sobre «Hacerse prójimo». sencillamente. crece y se hace mayor que todas las hortalizas. que «es la más pequeña de todas las semillas que se siembran en la tierra. lo siguiente: alimentado por la Palabra.26-29) y del «grano de mostaza» (Mc 4. unos treinta. otros cien. También sería éste el lugar de considerar. Yo diría. otros sesenta. primero hierba.

en cuanto que viven en esta realidad local. El compromiso de obrar en comunión de intenciones pastorales en todos los campos que hemos evocado es lo que nos hace a todos discípulos obedientes del Señor Jesús. De hecho. el 10 de febrero de 1981. Nadie permita que el centro de su atención y de su contemplación se aparte de las realidades verdaderamente esenciales y ciertas. la Eucaristía y el Espíritu Santo.diócesis en el primer aniversario de mi entrada en Milán. Milán. . pues. Que cada cual camine conforme a su carisma y a su inspiración interior. religiosos. a su vez. pero dirigiendo su atención a aquellas metas eclesiales que se proponen a la mirada contemplativa y al propósito operativo de todos. convendrá que volvamos una vez que el Sínodo. a supuestas revelaciones o mensajes que pueden hacer perder de vista el papel central de la fe en el camino del cristiano. para orientarse a proyectos o visiones parciales. se halla en comunión con la iglesia de Roma y con todas las demás iglesias católicas de la tierra. Todos están llamados a ser miembros vivos y vivificantes de esta realidad territorial. Incluso quienes sirven en ministerios orientados a la comunión misionera con otras iglesias y con la Iglesia universal. en la iglesia local viven y trabajan todos los fieles presentes en ella: presbíteros. en plena comunión de intenciones y saboreando de antemano el inmenso gozo ocasionado por la cosecha mesiánica del ciento por uno. Esta obediencia deseo pedírsela a todos los bautizados de la diócesis. la cual. como son la Palabra de Dios. ya inminente. aunque ésta jamás dejará de estar presente en el campo de la Iglesia. Una carta de comunión para todos Considero. Es de especial importancia no confundir el grano con la cizaña. asociaciones y grupos. ni preste nadie su adhesión. Sobre el punto concreto de la ministerialidad de las agrupaciones y movimientos. signos y fermentos evangélicos en este campo que es la iglesia diocesana de Milán. antes de ser aprobados por la Iglesia. El único espacio eclesial en el que todos ellos han sido llamados a expresarse y a servir es el de esta iglesia. 10 de febrero de 1987. Que el Señor nos conceda saber caminar juntos hacia la meta común. sin distinción. que una «Carta de comunión» que pretenda expresarse en pocas palabras puede concluir aquí. es a ella a la que sirven y edifican en la fe y en la caridad. haya indicado las líneas válidas para toda la Iglesia. laicos.

se trata de un ejercicio de interiorización. sintiendo una amorosa dependencia de él. que es algo que jamás puede improvisarse. el inmutable. de cuyo bautismo celebramos este año el XVI centenario. Nos viene aquí a la mente el estupor y el asombro de que están impregnadas las palabras de los salmistas. la oración exige una serie de condiciones para que pueda efectuarse el paso. el eterno. San Agustín. a unos métodos y a unas normas muy claras) al contacto vivo con la Palabra de Dios que es Cristo. de los profetas y de los propios Apóstoles. VII. por lo tanto. Debemos predisponernos a través de la oración. a una auténtica experiencia del Señor. el tomar conciencia de esta participación es un don.I LA ACTITUD DE FONDO En presencia de Dios Estos encuentros que pretendemos vivir juntos llevan el nombre de «Escuela de la Palabra». Me pongo en la presencia de Dios dejándome invadir por una especie de enorme reverencia.. sino que es él quien toma la iniciativa de buscarnos y dirigirse a nosotros. En su realidad más profunda.. 24). La reverencia y la humildad son actitudes que engrandecen al hombre y dan razón de la verdadera dignidad. Naturalmente. que consiste en haber sido querido. pensado y amado desde toda la eternidad por aquel Dios de quien el . sí podemos implorar este don. el todopoderoso. Sin embargo. explicará su tardanza en convertirse del siguiente modo: «No tenía aún la suficiente humildad como para poseer a mi Dios» (Confesiones. Un contacto personal y vivo con Jesús que nos lleve a responder con generosidad a sus exigencias de conversión y de edificación de nuestras comunidades cristianas. y de vez en cuando trataré de sugerir algún aspecto o actitud necesaria para acogerlo. porque no somos nosotros los que buscamos al Padre. Como sabéis. la oración es la participación en la vida filial de Jesús. el eterno orante del Padre. 18. acompañada de una sincera humildad adorante. Esta noche vamos a detenernos brevemente en esa actitud de fondo que consiste en ponerse en la presencia de Dios. de un itinerario metódicamente ordenado (conforme. De hecho. La reverencia y la humildad son indispensables para relacionarse con Aquel que lo es todo: el creador. el altísimo. de un plano puramente especulativo.

para la vida de los Consejos pastorales parroquiales (instrumento privilegiado para la edificación de la comunidad). En las anteriores Escuelas de la Palabra veíamos cómo la Biblia es la narración. sino que (como nos enseñan la Escritura y el ejemplo de los santos) debemos prepararnos a ella con seriedad y tranquilidad. del pan para un pueblo. Adoro. La experiencia de la oración cristiana es. En el Seminario. a través de los cuales se ofrece el pan de la Palabra a todo el pueblo de Dios que está en Milán. Te pido humildemente perdón por mis pecados y la gracia de obtener fruto de la meditación que voy a hacer. reverencia y humildad se transforman también en temor filial.propio hombre resulta ser el más genuino reflejo. es decir. tan rico en significados que escapaz de abarcar la tierra. para prepararnos a la oración. empleábamos una fórmula que podemos hacer nuestra no sólo para estos encuentros de la «Escuela de la Palabra». A la luz de esta página del Nuevo Testamento trataremos de leer una síntesis de los programas pastorales que concluyeron en noviembre de 1986 con la celebración de la Convención «Hacerse prójimo». Introducción Reiniciamos hoy la Escuela de la Palabra. en preocupación por no ofender ni disgustara un Padre de infinita ternura. El pasaje evangélico sobre el que vamos a meditar es el relato de la multiplicación de los panes. sino también para todas las ocasiones en que nos demos a la oración. como ha quedado perfectamente explicado. Se trata. alimento y pan para nuestra vida. como dice el título que hemos dado al itinerario de este año. una maravillosa aventura de amor que nos hace llegar progresivamente a la contemplación de la belleza y la bondad divinas. es un ejercicio de interiorización de la Palabra de Dios. No podemos entrar en ella de un modo apresurado o distraído. tanto personal como comunitaria y litúrgica. Por eso el reflexionar . a los que va especialmente dirigida la oferta de estos encuentros. pues. para mayor honor de tu gloria y santificación de mi alma. Señor. que. el cielo y la historia entera. por consiguiente. de su propio misterio. tu divina majestad. Precisamente por ello. por boca dé Dios. Y alimento también. en cuya presencia me encuentro.

o bien. al relato de la multiplicación de los panes según san Mateo. la cual revela el misterio inexpresable de la Trinidad y lo traduce en las contingencias históricas cotidianas. salieron de las ciudades y fueron tras él a pie. como en cualquier otra expresión autorizada de la jerarquía. por el contrario. en cualquier circunstancia.sobre nuestro itinerario pastoral con la ayuda de un pasaje evangélico impedirá que se banalicen o se minimicen los programas. un modo de repetir las realidades fundamentales: l que Dios misericordioso nos libera de nuestra angustia. olvidándonos de nosotros mismos. Esta noche consideraremos los dos primeros versículos del pasaje: «Al oírlo Jesús. se retiró de allí en una barca. que Dios nos exhorta a que. A lo que se nos llama. como hombres y mujeres libres. nos anima. Los tres momentos de la acción Vamos a referirnos. que. la única que nos sostiene. nos hace partícipes de la libertad de espíritu de Jesús y nos invita a confiarnos. aparte. vio a mucha gente. sobre todo. de hecho. No es difícil distinguir tres momentos en esta acción: . y sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos» (Mt14. quieres hacer una alianza con nosotros y solicitas nuestra colaboración para la obra de tu Reino! Los programas pastorales son. podrían ser tomados como algo cuya importancia se reconoce. amemos a quienes son hijos de un mismo Padre con ese amor tierno y valeroso que resplandece en las obras. En cuanto lo supieron las gentes. Y al desembarcar. en la vida y en la muerte del Señor Jesús. ¡Porque tú. es a leer en los planes pastorales. pero teniendo en cuenta la sinopsis. o incluso podrían ser tomados como un distintivo (como una insignia que se coloca en la solapa) que indique la pertenencia a una parroquia o a un grupo de esta iglesia diocesana. l En otras palabras: los programas pastorales son la aplicación al itinerario de una diócesis de la Palabra divina. nos alienta y nos hace comprender que el Señor se halla dentro de nosotros. pues. un reflejo de la Palabra de Dios. Señor. estás de nuestro lado. en el mundo y en la historia. al misterio del Padre y a movernos con desenvoltura. a un lugar solitario. como si se tratara de una receta práctica para obtener un éxito pastoral.13-14). pero sin llegar a hacerlos operativos.

Son dos.. Evidentemente. a . que sentimos necesidad de retirarnos a reflexionar. Son muchas las veces que. contemplación. porque la gente iba y venía. en el evangelio de Mateo. en este pasaje. cuando sobreviene la persecución de Herodes. De hecho. podemos deducirlo del relato paralelo de Marcos. el motivo inmediato por el que se dirige a un lugar desierto? El primer motivo lo indica el propio evangelista: «Al oírlo Jesús. a un lugar solitario» (Mt 14. de retirarse. por tanto. Por último. más específico.». vendrá el momento de la contemplación.30-31). Por ejemplo.13a). «Jesús se retiró a Egipto» (2. Un segundo motivo.12). l l Ante todo. meditaremos lo que aquí se nos refiere. que designa a quien vive en el desierto.l Jesús se retira.14). se retiró de allí en una barca. es decir. la gente lo busca. Jesús lo ve y se conmueve. y los apóstoles no tenían tiempo ni para comer. y haciéndonos una serie de preguntas. Más tarde. tras haber curado Jesús al hombre de la mano paralizada.15). También a nosotros nos ocurre. al enterarse de la trágica noticia de la ejecución de su gran amigo Juan Bautista. 1. cuando se muere una persona querida o nos impresiona un determinado hecho. había una considerable confusión. La acción central que aquí se proclama es el hecho de retirarse de Jesús. Un acontecimiento doloroso mueve a Jesús a retirarse aparte durante un cierto tiempo. La raíz del verbo griego empleado es precisamente la de la palabra «anacoreta». los motivos que nos indica la narración evangélica: uno se refiere a Jesús y a su necesidad de silencio y de oración tras haberse enterado de la violenta muerte del Bautista.. aparte. Jesús tenía la costumbre de practicar el «anacoretismo». cuando los fariseos tratan de prenderlo. «Jesús se retiró» (12. Y él les dice: "Venid aparte vosotros a un lugar solitario y descansad un poco"» (Mc 6. «Jesús se retiró a Galilea» (4. en el que adoraremos a Jesús silenciosamente delante de la Eucaristía. «Al oírlo Jesús. • ¿Por qué se retira Jesús? ¿Cuál es. que comienza hablando del regreso de los apóstoles de su primera misión apostólica: «Y se reúnen los apóstoles con Jesús y le anunciaron todo cuanto habían hecho y enseñado. Jesús «se retira». cuando Juan Bautista es encarcelado. vamos a escuchar de nuevo y a examinar esos tres momentos.

«En cuanto lo supieron las gentes. lo explicita: luego de la multiplicación de los panes. La expresión griega katídian significa. nunca lo hacemos realidad. retirarse. pero Jesús desea de veras tener un momento de silencio. sin embargo. simplemente. La soledad de Jesús. casi con toda seguridad. no se va a ver condicionado por ninguna otra presencia. sin más connotaciones. De hecho.13b). Puede uno retirarse en su propia casa. Ya aquí podemos admirar el valor de Jesús. por lo tanto) sale de las ciudades (en las que hay de todo) y se adentra en el desierto únicamente para tener la . que se menciona al comienzo y al final del relato. Jesús. Y a pie (arrostrando el cansancio. y se encuentran al borde del agotamiento. a pesar de que la gente lo busque con insistencia. inquiere. es para nosotros una advertencia que nos indica la suprema importancia de esta dimensión para nuestra vida. sabemos que la multitud fue en su busca. y probablemente muchas personas se sentirían molestas y desilusionadas. Pero Jesús considera que en aquel momento es absolutamente necesario retirarse. de adónde ha ido. los evangelistas subrayan el hecho de que Jesús se retira a un lugar donde. • ¿Adónde se retira Jesús? Es interesante observar que en el pasaje se repite por dos veces la misma idea: «aparte. que están cansados y con los nervios de punta por la labor realizada. subió al monte a solas para orar. simplemente. Jesús lo desea eficazmente. 2. a estar solos. para sí y para los suyos. porque también nosotros sentimos a menudo ese mismo deseo y.llorar en silencio o. a un lugar solitario». Jesús les invita a retirarse a un lugar solitario para impedir que se afanen en exceso y se dejen atrapar por el engranaje del activismo excesivo. salieron de las ciudades y fueron tras él a pie» (Mt 14. encerrándose en una habitación. en un lugar tranquilo. se informa y consigue enterarse. La gente busca a Jesús. • ¿Qué hace Jesús en el desierto? El final del relato. Al atardecer estaba solo allí» (Mt 14. Pero Jesús busca el retiro en el desierto. quizá por alguna indiscreción. que no hemos incluido en el pasaje elegido para nuestras meditaciones. El otro motivo se refiere a los apóstoles. tal vez para librarse de cualquier visita imprevista. «después de despedir a la gente.23).

la espera de una persona que llega tarde. A pesar de verse obstaculizado en su búsqueda de silencio y de soledad. vio a mucha gente. podemos también tratar de interrumpir la lectura de un libro o de un periódico para acostumbrarnos a las pausas.25-37). Lc 10. y se refiere a sí mismo cuando habla precisamente del samaritano. en cambio. La cola del metro o del autobús.oportunidad de escucharlo y vivir un instante con él. no pierde los nervios ni se deja invadir por la cólera. Es la descripción de la reacción del samaritano ante el herido. y sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos» (Mt 14.14). En el tercer momento. tal vez. vive el contacto con el Padre por causa de sus hermanos. por mero deseo de tranquilidad. de dicha búsqueda.11-15) y ante el leproso (Mc 1. Se había retirado por un acto de amor. Es la misma historia de amor por la que. Nosotros. ¿En qué consiste mi retirarme al silencio? ¿Qué puede significar para mí el saber retirarme en el momento apropiado? Tal vez para algunos de nosotros signifique no dejarnos arrastrar por la maquinaria de los compromisos y tener al menos el valor de efectuar de vez en cuando una breve pausa. Jesús lo ve y se conmueve: «Y al desembarcar. al encuentro con la gente. 3. fingiendo no haberlo visto. . y por eso puede pasar con libertad. cuando nos retiramos únicamente por nuestra comodidad. tan diferente de la reacción del levita y la del sacerdote. que lo vieron y. nos enojamos facilísimamente si se le ocurre a alguien venir a pedirnos algo. Jesús lo vio y se dejó invadir por la conmoción y la compasión: lo mismo le había sucedido ante el hijo muerto de la viuda de Naim (Lc 7. Puntos de meditación y preguntas A partir de las palabras evangélicas podemos hacer una serie de preguntas: • El gesto de Jesús de retirarse aparte nos interpela. O. a detenernos un momento. pasaron de largo (cf. No es difícil recordar otros episodios que conocemos perfectamente: lo vio y se conmovió.40-42). en el silencio. son ocasiones que debemos saber aprovechar.

que tiene la misión de salvar a la humanidad. efectuar una pausa para comprender de veras la importancia de lo que se está diciendo. «La dimensión contemplativa de la vida»? ¿O somos. que habrán de hacerse en un clima de oración.. por supuesto. como tantas veces ocurre. Este es nuestro modo de imitar a Jesús. creo que para los miembros de tales Consejos la imitación de Jesús significa no dejarse «envenenar» por una discusión. dos o tres días. por el contrario. debemos pasar a hacerlas más prolongadas: un rato de oración. al final del año. quizá. para orar. otro día. Una segunda pregunta: ¿forma parte de mi actitud de fondo el retirarme? ¿Poseemos la virtud contemplativa que hemos tratado de promover desde nuestra primera Carta pastoral. con ocasión de los «momentos fuertes» de la labor pastoral de la parroquia. por el contrario. En tal caso. Se empieza dialogando. Hay que tener. en cambio. el deber de retirarse a un lugar apartado es propio también de los Consejos pastorales. para enzarzarse lo antes posible en la discusión. de los que siempre andan diciendo: «¡Qué bueno sería tener un poco de tiempo libre. todo el mundo quiere tener razón.. ¿por qué no lo encontramos nosotros? Naturalmente. Poco a poco llegaremos a ser capaces de hacer un día entero de retiro.. sin encontrar tiempo para estar en silencio y detenernos delante del Señor? ¿Somos. aparte.. consiguientemente. enseguida me doy cuenta de si la oración se hace con reposo y tranquilidad o si.!»? Pero si ese tiempo lo encuentra el propio Jesús. luego aparece la pasión. . ¡y al final las palabras son como dardos! ¡Qué útil sería. no pasa de ser un mero recitado de palabras. que se retira a solas.. la necesidad del compromiso. concretamente.! Pienso. la oración no tiene la dimensión de retiro ni de respiración contemplativa. de ese valor de saber hacer breves pausas. Cuando me reúno con un Consejo pastoral y rezamos la oración inicial. o incluso una semana de Ejercicios. el motivo de la discusión. nerviosos.. un cuarto de hora de meditación diaria. Y.. en unas breves interrupciones que permitan recuperar el control y ser objetivos. para reflexionar acerca de lo realizado. personas que nos dejamos arrastrar con facilidad y. un puro trámite. y alguna que otra tarde a lo largo del año.. descontentos.Pero. Ante todo. la lectura del Evangelio por la mañana o por la noche. el valor de crear espacios intermedios de auténtico silencio.. se necesitan también las pausas prolongadas: los Consejos pastorales deberían programar un día de retiro al comienzo de cada año para pensar en las opciones pastorales.! ¡Cómo envidio a los que lo tienen. andamos siempre afanados. pues..

progresos en la caridad. esa gente confía en que algo ha de suceder. Entonces comprenderemos que también en nuestra vida puede producirse un acontecimiento nuevo que. serenos. gente que camina. perdemos esa pátina de grisura y de rutina con la que solemos ver a los demás y el propio correr de los días.. el asombro y la compasión. tranquilos y apaciguados? • Nuestra meditación se dirige ahora al segundo momento de la acción: la gente que busca. pensando exclusivamente en mí. ¿Miro a los demás con apresuramiento. porque Jesús es Dios. En cambio. sin embargo. Nos hacemos como niños.. los pequeños gestos. Entonces adquirimos la capacidad de experimentar el estupor. y nos preguntamos cómo ayudarla. de conmoverse y de dejarse implicar con amor.. aprenderemos que en nuestros encuentros puede haber hechos verdaderos. Caemos en la cuenta de si una persona sufre. A veces resulta frustrante vivir determinadas situaciones sabiendo que todo va a continuar exactamente igual que antes. y alimenta nuestro espíritu: sus palabras son Espíritu y Vida. y nos resultan hermosos los colores. Con Jesús. ¿Por qué sigue a Jesús esta gente dejando la seguridad de las ciudades y haciendo el sacrificio de andar a pie? ¿Por qué escucha la llamada del desierto? Pienso que el motivo radica en el hecho de que la gente confía en que el estar con Jesús.Sugiero la siguiente pregunta: ¿forma parte de la actitud constante de mi Consejo pastoral la capacidad de retirarse. los encuentros y diálogos entre nosotros son a menudo puramente formales y no conducen a ningún tipo de cambio. angustiados y frustrados o. Creador y Señor. por el contrario. Y es que en el corazón contemplativo se hace presente la solicitud. si tenemos confianza. nos interrogamos sobre el tercer momento: Jesús mira y se conmueve. Cuando conseguimos dejar de acostumbrarnos a la realidad. ¿Cómo miro a los demás? Esta es la pregunta que cada cual puede hacerse a sí mismo. y es con esta actitud de fe como debemos entrar en la oración. que sigue a Jesús. como hacía Jesús? ¿Salimos de las reuniones turbados. sucede algo. habrá de cambiarnos. como si tuviera los oídos tapados con unos . • Por último. Con Jesús hay algo que esperar.. distraídamente. que se informa. la capacidad de mirar como Jesús. los distintos acontecimientos. el permanecer en silencio junto a él o el dialogar con él no es una ocupación vana.

sanarnos a nosotros mismos de nuestro nerviosismo. . «Señor. sanar a nuestros hermanos.. si nos permitieras participar en tu retirada al desierto. como a la muchedumbre. como si tuviese los ojos vendados para ver únicamente lo que me agrada? ¿Cómo miro a los demás: con confianza o con nerviosismo. mirando con infinito amor a cuantos te rodeaban. Primero. Y luego. entonces también nosotros podríamos sanar. si nos dieras. después de tu momento de silencio.. Señor.14). de nuestra árida soledad. del mismo modo que tú sanaste a los enfermos en el desierto. Señor. la confianza en que estando contigo siempre sucederá algo. de nuestro cansancio y nuestra angustia. en tu silencio y en tu oración. de nuestro miedo a la vida. con interés o con aburrimiento? «Y al desembarcar.auriculares para escuchar tan sólo lo que quiero oír. y sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos» (Mt 14. vio a mucha gente. porque tú hablas con la verdad. con ternura o con dureza. si nos hicieras capaces de mirar a los demás como tú los miras y participar en tu compasión.

no he pedido nada. Quizá recordéis lo que se cuenta del pequeño Guido de Fongallans. incapaces de entrar en ella y de dejarnos conmover por la presencia. Incluso a un nivel puramente humano. es también un arte. para que el silencio sea fecundo es menester liberarse de las múltiples preocupaciones y de los afanes y agitaciones de ánimo inútiles. el cual. el hombre descubre o se hace más consciente de los inmensos valores y los misterios que habitan lo más profundo de su ser. en lo secreto» (Mt 6. y yo le he escuchado y me he . Sin esta actitud corremos el peligro de quedarnos permanentemente en los umbrales de la oración. después de cerrar la puerta. Ha sido él. entra en tu aposento y. la oración guarda una relación íntima con la capacidad de poner el corazón a la escucha de la Palabra divina y de descubrir el eco de la voz de Dios. Una actitud de fondo que yo querría sugerir esta noche. los sentimientos y las provocaciones de Jesús. quien me ha hablado.II LA PALABRA EN EL DESIERTO El silencio interior La oración. ora a tu Padre.. antes incluso de experimentarla como encuentro personal con el Señor. a pesar de ser un don. a lo cual nos invita explícitamente Jesús: «Tú.5). De hecho.. y exige conocer «los secretos del oficio» para poder entrar en ella. cuando su madre le pregunta qué es lo que ha pedido a Jesús el día de su primera comunión. Es en el silencio donde han madurado las más bellas vocaciones. cuando vayas a orar. con el fin de recibir y vivir los influjos de su gracia. pero ahora te han visto mis ojos» (Job 42. las palabras. responde: «Yo. En nuestro caso.. A esta auténtica experiencia del Señor alude Job cuando dice: «Yo te conocía sólo de oídas.. además de la de ponerse en la presencia de Dios. es la del silencio interior. podemos constatar cómo las distracciones y el parloteo no facilitan la reflexión.5). Jesús. precisamente porque el silencio es el lugar privilegiado para acoger a Dios como amor vivo que llama e interpela. En el silencio. que está allí.

creador del cielo y de la tierra. en el que aislarnos de todo y de todos para habituarnos a crear zonas de silencio antes de la oración vocal e incluso antes de hacer el signo de la Cruz. honrarte. que te adoran y contemplan el esplendor de tu rostro. Tú estás con nosotros y nos acompañas en el difícil camino que conduce al interior de tu Evangelio. Y están.limitado a decirle "sí"». Adoramos a Dios. la adoración. -el silencio de escucha.. para percibir su voz y responder a su llamada. Para prepararnos. Señor. dóciles a tu voz. además. por ejemplo..) haz que. y todo cuanto hay en nosotros es puro don de su infinita bondad. Introducción «Tú. que en breve vamos a recitar.. El del silencio es un ejercicio que no debemos cansarnos de practicar y que podemos hacer nuestro cada vez mejor respondiendo. El Salmo 94. María. amarte y conocerte. podemos repetir en nuestro interior la segunda oración que la liturgia ambrosiana propone en los Laudes del sábado de la 3. los hermanos y hermanas de nuestra Iglesia.. que nos ha hecho a su imagen y nos ha plasmado con inmensa misericordia. en Ejercicios. Nosotros somos el pueblo que el Señor conduce. en experiencias «de desierto». . aunque sea breve. se ha reunido para escuchar tu Palabra. los santos y los ángeles. Con nosotros están también tu Madre. O también estableciendo un tiempo determinado cada día. porque somos una multitud que. sientes por nosotros en estos momentos una gran compasión y un enorme afecto. nos gocemos en tu palabra y en tu comunión». a pesar del frío. a las reiteradas invitaciones a participar en los retiros espirituales. (. justamente después de haber cantado el Salmo 94: «¡Oh Dios. De especial utilidad puede ser repasar la Carta pastoral titulada «La dimensión contemplativa de la vida» (8 de septiembre de 1980).° semana del tiempo ordinario. expresa en síntesis cuanto hemos dicho hasta ahora: -ante todo.

por ejemplo. además. en cambio. «curó a sus enfermos».41). con gestos y palabras. al calificar de «señales» las curaciones. Para comprender toda la profundidad de la expresión.11). les hablaba acerca del Reino de Dios y curaba a los que tenían necesidad de ser curados» (9.. • Lo que Marcos subraya no son las curaciones. poniéndolos en forma indirecta: «Le seguía mucha gente.34).. • Juan. pues eran como ovejas que no tienen pastor. ante todo. le tocó. recordar cómo cura Jesús en los evangelios: en general. que en nuestra reunión anterior nos limitamos a leer. es decir. Otras veces es el gesto de la imposición de las manos: en Nazaret. insiste en ambas cosas: «El. lenguaje. efectivamente. Preguntémonos. lo hace mediante gestos.unidos a nosotros a través de la radio. «curó a algunos enfermos [pocos.2). Somos. -¿quién es la humanidad que se encuentra frente a Jesús? Curaciones. compadecido de la multitud que le buscaba. acogiéndolas. vamos a recurrir a los pasajes paralelos de los otros evangelistas. Puede ser útil. • Lucas. por el significado de la brevísima expresión de Mateo: «curó a sus enfermos» Juan. y se puso a instruirles extensamente» (6. una inmensa multitud trata de comprender tu misterio y escuchar tus palabras. habla del Reino de Dios y realiza señales?. finalmente. el de tocar al enfermo: «Extendió su mano [hacia el leproso]. Nosotros vamos a intentar comprender el conjunto: -¿quién es ese Jesús que sana. En esta noche querríamos meditar las últimas palabras del versículo 14 del capítulo 14 de san Mateo. porque veía las señales que realizaba en los enfermos» (6. y predicación del Reino 1. oh Señor.» (Mc 1. enseña. como. según observa Marcos . y donde se dice que Jesús. sino la enseñanza: «[Jesús] sintió compasión de ellos. sintetiza a su manera los datos. nos orienta hacia la interpretación más exacta: las curaciones son señales. indican más de lo que concretamente realizan.

.34). que habéis perseverado conmigo en mis pruebas.explícitamente. luego.os sentaréis sobre tronos para juzgar a las doce tribus Israel» (Lc 22. Y nos viene a la mente otro célebre episodio.30). Jesús hace un gesto explícito. al sordomudo. queda limpio» (Mc 1. dio un gemido y le dijo: "Effatá". le dice: «Quiero. el del joven rico: «Vete [ordena Jesús]. A la hemorroísa curada le dice: «Tu fe te ha sanado» (Mc 5. Y otras veces.25-34). por último.. . a la vez que le toca.21b). más aún.41). voluntad de curar. 2. Mc 5.. y haré de vosotros pescadores de hombres» (Mc 1. vende lo que tienes y dáselo a los pobres. quizá. el cual dice: «¿Quién me ha tocado?»). «Venid conmigo.43). Otras veces son palabras de promesa: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso» (Lc 23.11).9). que está con el hombre.28. «elevando los ojos al cielo. Todos estos gestos y palabras revelan atención. casi siempre acompañado de palabras. tras haberle tocado la lengua con su saliva. Veamos ahora la expresión del evangelista Lucas: «Les hablaba del Reino de Dios y curaba a los que tenían necesidad de ser curados» (9. cercanía de Dios. Y es que las palabras de Jesús son imperativas. y la predicación de Jesús en el desierto acerca del Reino de Dios. realizadas con gestos y palabras (que constituyen un lenguaje).30). queda limpio». que se cura al tocar la orla del manto de Jesús (cf. son palabras reveladoras del ser de Jesús y del misterio del Padre: «Quien me ha visto a mí ha visto al Padre» (Jn 14. Por lo general. Ya hemos visto cómo dice al leproso: «Quiero. al leproso. no meramente informativas.5). en ocasiones el milagro se produce a través únicamente de la palabra. Las curaciones realizadas por Jesús no se producen en virtud de la mera cercanía física (a excepción. «El Padre y yo somos una sola cosa» (Jn 10. del caso de la hemorroísa. Y en el mismo evangelio de Marcos vemos cómo Jesús «metió sus dedos en los oídos [del sordomudo] y con su saliva le tocó la lengua» (7. «Vosotros..34). .33). amor. No es difícil detectar la relación entre las curaciones. y tendrás un tesoro en el cielo. porque la gente era incrédula] imponiéndoles las manos» (Mc 6. Son señales que manifiestan el infinito amor de Dios. y que revelan una intención profunda del corazón de Jesús. misericordia.17). ven y sígueme» (Mc 10. e incluso en este caso se trata de un «tocar» con fe que es advertido por el propio Jesús. que quiere decir: "¡Abrete!"» (Mc 7.

hasta cierto punto. 1. Mirando cómo Jesús predica la palabra de Dios a la gente. y nuestro corazón no halla reposo mientras no descanse en Ti» (Confesiones. Señor.1). . es la humanidad que vive de toda Palabra que sale de la boca de Dios. el acto de comunicación más excelso que el mundo puede conocer.Se trata. el misterio de Dios. 1. Es una afirmación antropológica fundamental: el hombre es el que vive. la sentida exhortación de nuestro cardenal Andrea Carlo Ferrari: «¡Doctrina cristiana. Si ahora preguntamos al Señor: ¿cuál era tu discurso en el desierto cuando curabas a los enfermos?. La palabra de Jesús acerca del Reino de Dios es el culmen de todo lenguaje. 0 bien. oh Señor. sentada frente a él en el desierto. nuestra medicina. tu palabra era para mí el gozo y la alegría de mi corazón» (Jr 15. que te revelas. Vivir de la Palabra ¿Quién es la gente que se encuentra en el desierto frente a Jesús? Esa gente. nuestro alimento. doctrina cristiana. sino también la persona misma de Dios. porque comunica no sólo cosas o símbolos. lo que significa la multitud que vive de aquella escucha. él nos responderá: en el desierto comunicaba con gestos de caridad y con palabras de revelación el misterio de Dios. Nosotros somos los que encontramos en ti. nuestra realización. y yo las devoraba. somos nosotros. consiguientemente. de palabras que en su conjunto. comunican la voluntad de Dios de darse al hombre. de tu Palabra. Releyendo las expresiones de Mateo y de Lucas («curó a sus enfermos». y es menester adoptar ese silencio que es la raíz y la atmósfera de toda contemplación y que. Señor. las palabras ya no bastan. me salían al encuentro. que os ama. que era una invitación a nutrirse de la Palabra divina. En este punto. doctrina cristiana!». pues. llegaremos a comprender la realidad de la palabra de Dios al hombre y.16). «les hablaba acerca del Reino de Dios y curaba a los que tenían necesidad de ser curados») y escuchándolas de nuevo en la oración. constituye el método mismo de la contemplación. 3. que viene a colmar a todo hombre con el don de sí. 0 aquella exclamación de Agustín: «Nos hiciste para Ti. nuestra curación y nuestra plenitud. esos hombres. podemos sentir cómo nace en nuestro interior el grito del profeta Jeremías: «Tus palabras. con los gestos y las curaciones.

por el contrario. nos ha sido dado gustar al Señor que habla y experimentar la realización plena de la existencia humana. el comienzo de la vida eterna. de esa multitud que en el desierto se alimenta de la Palabra. naturalmente. a reflexionar acerca de tres puntos: • La lectura de una página bíblica o la recitación de un Salmo que solemos hacer al comienzo de las reuniones del Consejo pastoral. sino como el fin. pues. nos referimos a ella no como un simple medio para llegar a conocer a Dios. en cierta manera. Esta noche. Preguntas para todos nosotros Llegados a este punto. Escuchar la Palabra es ya la eternidad. quisiera formular una serie de preguntas para mí mismo y para cada uno de vosotros: 1. de dedicar . ¿Soy consciente de que en el diálogo con la Palabra de Dios estoy viviendo mi propia plenitud y eternidad. que constituyen el signo de nuestra dependencia de la Palabra? • ¿Tenemos la costumbre. Os invito. cuando afirmamos la primacía de la Palabra. y que todo cuanto hay en mí se pacifica. aunque sean breves.Por eso celebrábamos la Convención «Hacerse prójimo» a partir de la palabra reveladora de la Cruz. En diversas ocasiones hemos dicho que el Consejo pastoral parroquial debe ser una imagen de la Iglesia. Así nos lo sugiere la meditación sobre aquel «pueblo» que en el desierto aguarda el milagro del pan y escucha la Palabra de Jesús. porque he alcanzado ya mi meta? (Una meta que. Y por eso. en el silencio íntimo y amoroso. es tan sólo una chispa del fuego divino). de la vida cristiana. de su comunicación en Espíritu y en Verdad? 2. en nuestros Consejos pastorales. que me habla y se me entrega amorosamente? ¿Vivo la plenitud del estado de gracia. ¿He descubierto mi verdadera raíz: Dios. un momento que sirve para esperar a los que llegan retrasados? ¿Damos su verdadero valor a esos instantes sagrados. sin la cual no hay Iglesia. es vivir ya la contemplación de la Trinidad. no hay caridad. ¿es verdaderamente escucha y alimento para nosotros? ¿Nos sentimos pueblo en el desierto ante Jesús? ¿O es. es acceder a ese misterio que no ha de tener fin.

la "Diurna laus" y la "lectio divina" . • La «lectio divina» debería ser habitualmente practicada por los grupos . • La «Diurna laus». las Escuelas de la Palabra. lo cual no merece más que elogios. Porque es la Palabra de Dios la que ensancha los corazones y los horizontes cuando éstos son demasiado estrechos. ante todo.tiempos más prolongados a la escucha.. Finalmente. difundidas ya por toda la diócesis. tuviera que decir qué indicaciones prácticas considero más importantes. Sería. Escuchando hablar a Jesús.. la Palabra». está inédita o arrumbada en otras. tendente a sacar adelante la decisión que nosotros deseamos o a lograr un consenso en torno a nuestros puntos de vista. deseable que los Consejos pastorales hicieran algo al respecto. sino el pan que alimenta. 3. para lo cual me limitaré a repetir lo que ya escribí en 1981 en mi segunda Carta Pastoral. no han encontrado aún resonancia en algunas parroquias. «En el principio.. quisiera hacer una aplicación a la parroquia. La Palabra de Dios no es un medio para llegar a una determinada conclusión práctica. • Las Escuelas de la Palabra. tratando de descubrir a qué situación evangélica corresponde la situación concreta que estamos viviendo. subraya la primacía de la Palabra en la oración y en las jornadas de retiro espiritual. sino de una referencia inspiradora. pues. . regenera las fuerzas y sana las heridas producidas por un determinado malestar o por una diferencia de criterios. al sacerdote) se prepara en algunas parroquias unos días antes de la celebración eucarística dominical con la ayuda de algunos laicos. donde proponía cuatro cometidos fundamentales: «Si. Todo ello puede dar ocasión al Consejo pastoral a realizar un examen de conciencia sobre la vida de la parroquia. • ¿Nos referimos a la Palabra durante los debates del Consejo? Y no hablo de una referencia instrumental. quizá con ocasión de acontecimientos importantes en la vida del propio Consejo? ¿Vivimos esos tiempos como auténticos momentos de silencio y escucha de la Palabra? Esta pregunta. al término de esta carta. . que ya se realiza habitualmente en algunas parroquias. • La homilía (que en sí misma compete. sanamos de nuestras enfermedades comunicativas y de los bloqueos en nuestras relaciones mutuas. Es sumamente importante aprender a referirse a la Palabra de un modo auténtico.no dudaría en señalar cuatro puntos: la homilía. en comparación con la que nos hacíamos en nuestro anterior encuentro.

Señor Jesús.comprometidos y propuesta de manera renovada a todos los fieles. en estos momentos de adoración y de silencio. «Te pedimos especialmente. pero que tu Espíritu escribe de un modo vibrante en nuestros corazones. que nos concedas la actitud de escucha para que sepamos oír de tus labios aquellas palabras sobre el Reino de Dios que no somos capaces de imaginar ni de reproducir con nuestras propias palabras. .

de aridez. por muy duro que nos resulte. de tristeza o de falta de amor.III EL PAN PARA UN PUEBLO La aridez en la oración La oración es una fantástica historia de amor. fuerza. Ante todo. en sustancioso alimento espiritual que proporciona vigor. También será muy útil la práctica de la penitencia e incluso. cada uno de nosotros está llamado a esta maravillosa experiencia. Sin embargo. pasión y solución a todo problema. Me gustaría hablaros hoy precisamente de la aridez. En tal caso debemos suplicar humildemente al Señor que nos libere de ella. si alguno oye mi voz y me abre la puerta. La oración se convierte entonces en iluminación. puede sobrevenirnos en ocasiones una cierta sensación de apatía. que acontece en el intercambio recíproco de lo que se es y lo que se tiene. Y. algún tipo de ayuno. es preciso establecer sus causas. y él conmigo» (Ap 3. sino que hemos de hacer nuestro. «El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí. que básicamente yo distinguiría del siguiente modo: l La aridez provocada por el maligno. aun cuando ya hayamos atravesado los umbrales de la oración. gritándolo si es preciso. para lo cual no podemos omitir ni reducir el tiempo de oración. si no tomamos conciencia de estar en la presencia de Dios y no aprendemos el silencio interior.20). entraré en su casa y cenaré con él. naturalmente. Ya hemos dicho que. y yo en él» (Jn 6. propia de un afecto llevado al más alto grado de amistad. de torpor. Es la experiencia vivida por dos amantes (Dios y la criatura). que es un estado de ánimo bastante penoso. previa consulta con el sacerdote-confesor. nos estamos privando de esas actitudes que son indispensables para entrar en contacto vivo con el Señor. el abandono en la misericordia de Dios. . de tendencia a las realidades más vulgares y sensuales. que nos hace experimentar una especie de agitación.56). En esta clave de lectura deben leerse determinadas páginas de la Sagrada Escritura: «Mira que estoy a la puerta y llamo.

a pesar de la aridez. l Ahora podemos comprender la importancia de las Escuelas de oración. que nos ayudan a leer la Palabra escrita en la Biblia. en buscarle a él no tanto por el consuelo que pueda procurarme cuanto por él mismo. que ahora recitaremos. a conocer lo que verdaderamente significa entrar en contacto con el Dios vivo y verdadero. siempre en dirección al sosiego y el gozo de la divina presencia: «Has trocado mi lamento en danza. sino el gustar. me he comportado como una persona mundana. entonces el sufrimiento que siempre acompaña a la aridez conferirá a ésta un esplendor y un valor especiales. siempre lo alabaré con todas mis fuerzas.l La aridez puede también derivarse de mi propio comportamiento. Finalmente. O a lo mejor. mi sayal en túnica de fiesta» (v. Quizá me haya dejado arrastrar por la curiosidad intelectual. y de la aridez a la súplica. la aridez puede ser algo querido por Dios para educarme en la pura fe. es decir. de la presencia de Dios. apoyándome exclusivamente en la Palabra divina. mi Señor y mi Rey» (Salmo 33). O quizá he descuidado el ejercicio del silencio interior. la verdad que me ha impactado. y a afrontar con seriedad y valor el largo y fascinante camino de la oración. en determinadas situaciones. hará que cada uno de nosotros descubra la etapa que estamos recorriendo: del fervor a la aridez. olvidando que no es el mucho saber lo que sacia al alma. Tal vez he puesto mi voluntad. 12). Esto es bastante fácil de comprobar. Y así podré cantar con el salmista: «Aunque me encontrare abandonado en una tierra desierta y árida. En este caso. mis proyectos y mis deseos en el centro mismo de la oración. saboreándola internamente. El Salmo 29. Tal vez lleve algún tiempo relegando a Dios al último puesto. sigo siendo fiel a la oración. por él. olvidando invocar al Señor y dejarme interpelar por él. con la excusa de que no tengo tiempo para la oración o de que debo atender a excesivos compromisos pastorales y caritativos. si. porque el pasaje en el que vamos a detenernos constituye la revelación del pueblo . Introducción La meditación de esta noche es particularmente importante. porque él es mi Dios. más que por sus dones. abandonándonos a su designio de amor y de salvación. transformándola en sacrificio de alabanza agradecida a Dios. sin hacer incidir en lo cotidiano las actitudes internas de fe.

el caminante se dispone a seguir su camino. Dícenle ellos: "No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces". que conviene meditar en relación con la revelación de Emaús y con la última cena del Señor. Ni es casual tampoco que nosotros lo veamos como la síntesis de nuestro camino pastoral a partir . que encierra tantos misterios. y dos de ellos (Marcos y Mateo) por dos veces. VIII. por tanto.15-18). La Divina Comedia. En nuestro pasaje se indica de manera más directa que se trata de la hora del adiós. de modo que la respuesta que le demos en la adoración silenciosa ascienda de lo más profundo de nosotros mismos. «Al atardecer». como lo canta el poeta: «Era la hora en que el deseo oprime al navegante y el corazón se le enternece al pensar en el día en que dijo adiós a sus amigos» (Dante. La expresión trae inmediatamente a la memoria otro famoso encuentro: el de Emaús. No es casual. además.20).13-32). Pidamos al Señor la gracia de sentir estas sus palabras en nuestro corazón. pues. Purg. Al atardecer. dadles vosotros de comer". 1). Díjoles: "Traédmelos acá"» (Mt 14. que lo refieran los cuatro evangelios. de marcharse todo el mundo a su casa. despide. Lc 24. a la gente para que vayan a los pueblos y se compren víveres". de la separación. Pero Jesús les dijo: "No tienen por qué marcharse. No es difícil comprender con cuánta reverencia y veneración debemos orar sobre este pasaje. Es también el momento típico de la nostalgia. Esto lo sabe perfectamente el evangelista Mateo. para la multitud en el desierto y para los discípulos de Emaús el atardecer no da paso a la despedida ni a la tristeza. Jesús se sentó a la mesa con los Doce» (26. Sin embargo.de Dios: «Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: "El lugar está deshabitado. y él se da entonces a conocer: es el Señor (cf. Un pasaje. El atardecer es. sino que es la hora de la manifestación plena de Jesús. y la hora es ya pasada. La hora de la revelación y la incomprensión de los apóstoles Releamos atentamente cada uno de los versículos de este episodio: 1. pues. pero los dos discípulos le ruegan que se quede. la hora del reconocimiento eucarístico. que describirá el comienzo de la cena pascual con las mismas palabras: «Al atardecer.

una especie de reproche a la imprudencia del Maestro. Es. habéis superado la perplejidad e indecisión de los prudentes con vuestro deseo de buscar y escuchar a Jesús.24.12. sencillamente. ¿Qué es lo que ocurre al atardecer? Los apóstoles se acercan al Maestro para advertirle: «El lugar está deshabitado. el momento de apresurarse a despedir a todo el mundo para que a nadie le sorprenda la oscuridad ni le ocurra ningún percance. al desembarcar de su travesía del lago se habían encontrado con la multitud. los discípulos dan una orden al Señor.15). Pues bien. volviendo a nuestro pasaje. Jesús casi se había olvidado de ellos. al que tales detalles no le preocupan lo más mínimo. sin embargo. a la gente. esperaban pasar tranquilamente dicha jornada en la intimidad con el Señor y. ¿no ves que se hace tarde? ¿Por qué sigues entreteniendo a la gente en un lugar desierto.de 1980. el hecho de que se acerque la noche no les sugiere nada romántico ni nostálgico. para que vayan a los pueblos y se compren víveres» (Mt 14. donde no hay nada que comer? En este énfasis en lo tardío de la hora y lo desértico del lugar podemos detectar un asomo de critica. Recordemos . por lo tanto. en cambio. Durante la jornada se habían mostrado fundamentalmente pasivos. a la concreción! La advertencia de los apóstoles. Se me ocurre en este momento que quizá pueda alguien haber pensado lo mismo acerca de nosotros: ¿por qué organizar un encuentro en la catedral precisamente en esta noche del jueves de carnaval? ¿Por qué hacer venir a la gente con el frío que hace? Vosotros. y es preciso que la situación vuelva a la normalidad. pues. 2. A ellos.29). En el acercamiento de los discípulos a Jesús podemos detectar las ganas que tienen de volver a tomar la iniciativa. Lucas relata la multiplicación de los panes describiendo el atardecer con las mismas palabras que en la versión griega empleará para narrar el episodio de Emaús: «El día había comenzado a declinar» (9. y la hora es ya pasada. ocupado como estaba en curar a los enfermos y en hablar y predicar a la gente. convencidos de saber cómo hay que comportarse. despide. pretende ser también una llamada a la sensatez: Señor. ¡Al fin se acerca la noche.

Jesús. que tenían la certeza de que a aquellas horas de la tarde ya no quedaba nada por hacer. sin llegar jamás a una conclusión práctica. hagamos comunidad. Por eso asume personalmente el control de la situación.40). Los discípulos. dadles vosotros de comer» (Mt 14. haciéndoles subir a la barca casi a empujones (cf. expresándolo con muy pocas pero muy tajantes palabras: «No tienen por qué marcharse. En su sabiduría carnal y mundana. si «le dan cuerda» al Maestro. pensaban que la gente tenía que irse a comprar víveres. enfermos en busca de salud. en su falta de fe. está a punto de efectuar la nueva revelación de su poder. Había padres que tenían un hijo enfermo. justamente. y el texto griego . Habían seguido a un profeta que proporcionaba valor a quien no lo tenía. y lo que piensa es exactamente lo contrario de lo que piensan los apóstoles. Pero ahora el Señor desea que nazca una comunión de vida que se exprese. personas solas y llenas de angustia y de miedo. pequeños agricultores. Mt 14. luego.22). se reanuda. que cada cual viva su vida. ¡ahora. porque Jesús ya había predicado más que de sobra. que cada cual debía pensar en sí mismo. al final tendrán que ser despedidos a la fuerza. porque era ella la encargada de poner orden en la casa. Y. Ahora. empleados y obreros ansiosos de escuchar una palabra auténtica y de dar sentido a su propia existencia. Antes eran simples individuos. que parecía haber concluido. esta actitud se asemeja a una cierta visión funcionalista de la pastoral que podría calificarse como pastoral «de estación de servicio»: nosotros proporcionamos a los fieles la Palabra y los Sacramentos cuando lo requieren.que también Marta sabía lo que Jesús debía decir a Maria: «¡Di a mi hermana que me ayude!» (Lc 10. Es. La escena. ¿Ha escuchado la multitud mi Palabra? Perfecto. mujeres abandonadas por sus maridos. no imaginaban que aún estaba por producirse lo verdaderamente importante. el mismo razonamiento de los apóstoles: ya han recibido la Palabra y han visto los milagros. pues.16). Comienza a emerger el nuevo pueblo de Dios. en cambio. Los apóstoles saben que. en una comunión de mesa. Y es sumamente interesante la ironía del relato: ¡los que ordenan a Jesús que despida a la multitud. que se vayan! ¿Qué más quieren? El pueblo de Dios 1. que conseguía convencer de que era posible hallar en el mundo bondad y comprensión. porque ya no querrán irse! Mateo dice que Jesús les obligó a marchar. en mi opinión. ante todo. la cosa puede prolongarse indefinidamente.

Aquí debemos pedir al Señor que nos abra el corazón. superando todas las expectativas. Más aún.55). y su juicio es más verdadero que el de los discípulos. no los despidáis. está indicando el deber que tienen los padres para con sus hijos. responde: «No necesitan médico los sanos. porque hemos llegado al verdadero centro del relato. sino que sean los apóstoles los que hagan de dicha multitud una comunidad. porque.42). Los evangelistas Marcos y Juan especifican que doscientos denarios no habrían bastado para comprar pan para toda aquella gente. En los anteriores encuentros hemos reflexionado sobre el desierto.subraya perfectamente la fuerza con que Jesús rebate a los apóstoles: «No. No es difícil comprender lo que estas palabras significan para aquellos hombres.12). el silencio y la Palabra que en él resuena. Los apóstoles comprenden el verdadero sentido del mandato de Jesús: ¡Sed vosotros los padres de este pueblo! Cuando el Señor resucitó a la hija de Jairo. dadles vosotros de comer». Observad el peso que tienen sus palabras: «No tienen por qué marcharse». diciendo: «¡Acaso hay alguno entre vosotros que al hijo que le pide pan le dé una piedra?» (Mt 7. También en el episodio que tiene lugar en casa de Marta y de María dice Jesús: «Una sola cosa es necesaria» (Lc 10. Ahora. El conoce nuestro corazón mejor que nosotros mismos. el mandato de Jesús equivale a decir: «Sed padres de esta gente». se dirigió a sus padres y «les mandó que le dieran de comer a la niña» (Lc 8. Jesús sabe que lo que la multitud necesita en el desierto no es marcharse a cuidar cada cual de sí mismo. sino de los propios apóstoles. . pero no habíamos llegado aún a la novedad del mensaje.9). sino los que están enfermos» (Mt 9. y no le pasan inadvertidas nuestras auténticas necesidades. el jefe de la sinagoga. no sólo de la gente. Y cuando alguien le critica por andar con gente que no frecuenta el templo. El Señor sabe perfectamente qué es lo que necesita y lo que no necesita el hombre. desde el punto de vista humano. tanto en el plano material como en el plano moral. cuando recomienda que en la oración nos dirijamos al Padre de los cielos. pone el ejemplo de la relación entre padres e hijos. Jesús se muestra abiertamente. Por otra parte. Sus palabras resultan verdaderamente duras: «Dadles vosotros de comer». y revela la novedad: el pueblo de Dios.

la nada que yo soy y dame el todo que tú eres».1-3).. Seguramente conocéis la bellísima plegaria de monseñor Canovai:«Toma. porque nos parece demasiado poco. pero que es algo) que consºtituye ese nuestro «casi nada» que se nos pide seamos capaces de dar. Ya no se encuentran frente a individuos aislados.! ¡Ya no habría ser alguno en toda la tierra que muriese de hambre!»... Señor.9). apacienta mis ovejas» (Jn 21.. ahora se encuentran frente a un pueblo del que deben cuidar. y le responden: «No. y que es un comentario al relato de la multiplicación de los panes: «Hoy quiero entonar mi pobre canto a tu sencillez y a tu humildad» (se refiere al muchacho de los cinco panes y los dos peces de Jn 6. Cinco panes y dos peces: he ahí lo que tenemos y de lo que nos avergonzamos o nos quejamos. Y nos lo repite a nosotros esta noche..En la orden que ahora da a los discípulos podemos ya entrever lo que más tarde dirá Jesús a Pedro: «Apacienta mis corderos. que es mucho.». como se lo pidió a los apóstoles. Desde la orilla. si todos nosotros. ¡Ah. Palabras que están preñadas de significado. quisiera leer una poesía que me ha enviado una persona de Acireale. Jesús dice: dame tu «casi nada».. 3. . tras haber estado faenando inútilmente toda la noche (cf. signo de buena voluntad y de omnipotente compartir. Nos viene a la mente el episodio de Pedro en la barca. Y no se trata sólo de que sean números misteriosos (cinco más dos hacen siete. no entra dentro de nuestras posibilidades. un desconocido les pregunta: «¿Tenéis algo de pescado para comer?». no tenemos nada». y ya los Padres reflexionaron largo y tendido acerca de este número). no somos capaces. le diésemos todo cuanto somos y tenemos. al igual que hiciste tú. Las palabras parecen aludir a ese «poco» (que es poquísimo. Los apóstoles comprenden tan bien (o tan mal) el mandato de Jesús que le dan esa desconsolada respuesta que ya hemos visto en otros pasajes evangélicos que hemos meditado juntos en esta misma catedral: «No tenemos.15-17).... Pero en el pasaje que estamos meditando se añade algo: «No tenemos más que cinco panes y dos peces». cada uno de los cuales ha de pensar en sí mismo. «El los escogió como poderoso resorte de amor. Pero Jesús nos lo pide formalmente para la construcción del pueblo de Dios. muchacho. A este respecto. a la que no tengo el gusto de conocer. Jn 21.

capaz de superar incluso a la de los milagros. sino el que de una muchedumbre hagas un pueblo. Hasta entonces había llegado a las multitudes a través de la predicación. La humanidad es hoy una masa inmensa que exige poder satisfacer. o que el pan esté duro y los peces no demasiado bien conservados..1-3). no es sólo el que multipliques los alimentos. una santidad popular. El Señor revela. su poder y entra de lleno en su acción creadora y redentora. ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata» (Mt 17. su hambre y sed de amor. el Señor los necesita» (Mt 21.. y ellas lo seguían desde la Decápolis y desde Jerusalén. «¡Oh Jesús. advirtiéndoles: «. Una Iglesia del pueblo de Dios. porque aquí se trata de todo un pueblo! El milagro. echa el anzuelo. de verdad.. que tenía que pagar el impuesto del templo. pues. que por eso . le mandó: «Ve al mar. Podemos decir que Jesús está afrontando el problema de nuestras civilizaciones modernas. Jesús «mandó que se lo trajeran» (Lc18.encontraréis un asna atada y un pollino con ella. una unidad que parta de la Palabra y prolongue ésta en la comunidad de vida. Por lo que a nosotros se refiere.. No quiere discutir. personal y comunitariamente. la cultura o las llaves de la «cabina de control») guíen a los demás. Precisamente por eso. Señor Jesús. para las que ya no es válido el principio elitista de que unos pocos (los que poseen el poder. que no dejaba de gritar. Nos hallamos en el momento culminante: el Señor afronta el problema de la inmensa masa de hombres. a la cual están subordinadas todas las realidades. el problema consiste en construir una Iglesia del pueblo. por primera vez. Hasta entonces había creado una comunidad de escucha y había curado a muchas personas. Ni siquiera comenta el hecho de que sea poca comida.40). pero no a los demás. de libertad y de paz. Pero luego la gente se dispersaba. Ahora Jesús. y el primer pez que salga tómalo. considera el problema de una masa a la que debe dar unidad. desatadlos y traédmelos. Y a Pedro. porque los milagros habían satisfecho a quienes los habían presenciado físicamente. E igualmente. cuando los discípulos increpaban al ciego de Jericó. grupos o movimientos. su voz se vuelve imperiosa: Traédmelos acá». henos aquí frente a la manifestación de tu poderosa palabra. de justicia. no exclusivamente reservada a determinadas realidades.El pan para un pueblo Sus palabras poseen una extraordinaria fuerza imperativa: «Díjoles: "Traédmelos acá"». También antes de la Pasión enviará por delante a dos discípulos a Betania.27).

deben servirlo con amor. los pocos panes y peces que llevamos en nuestras alforjas. a fin de que todo él se salve y nadie retenga para sí los cinco panes y los dos peces. realización del Reino de Dios. ¿por qué no lo habéis previsto con tiempo?». porque quiere hacerse para sí un pueblo y darle de comer. que se toman en materia de los sacramentos: los frutos de nuestro trabajo. yo no sabia. Los peces son los que Pedro ha pescado en una noche de penalidades y de cansancio. pensó en este pasaje evangélico y me lo escribió: «Me parecía usted perdido frente a tantísima gente.. las diferencias de criterio. al verme. las deliberaciones. Jesús nos ha pedido. no pensaba. Este es el verdadero milagro de los panes... los nerviosismos. Quizá nosotros nos echamos atrás: «Señor... Lo que nos ordena es que le llevemos lo poco que tenemos. no quiere despreciar lo que tenemos. Y hubo alguien que. la frase «Traédmelos acá» se refiere a las discusiones. tráeme lo que tienes. de todo lo cual no sabríamos qué hacer si el Señor no nos dirigiera su requerimiento. acompañados de nuestro sudor o de nuestras lágrimas. Las cosas. Preguntas para todos nosotros .. Jesús nos pide que nos fiemos y creamos en su poder. no estoy preparado. Jesús no quiere partir de la nada para construir el Reino. la amargura. y nos lo vuelve a pedir en esta noche. Para los miembros de los Consejos pastorales parroquiales. las noches de insomnio. a mí y a vosotros. el domingo de mi entrada en la diócesis. Jesús asume toda nuestra humanidad para manifestar y suscitar el Reino. por poco que sea. Fue el 10 de febrero de 1980..... mientras me encontraba sobre un podio en la plaza de la catedral.» Y él insiste: «Tráeme lo que eres y tal como eres.. entendido como signo del mundo nuevo.. sino que todos se los den a Jesús para que los multiplique en favor del propio pueblo. no dice: «¿Por qué habéis sido tan descuidados?. quiere hacer de nosotros los colaboradores en el crecimiento de esta Iglesia. También un día me lo pidió a mí. El pan puede ser el dolor. porque me sirve para la salvación de todo un pueblo». A cada uno de nosotros se nos dice: «Tráeme tus pobres pertenencias». como diciéndose para sí: "¿Dónde hallaré el pan necesario para saciar el hambre de todos ellos?"».. por ejemplo. el corazón contrito.

¿me muestro pasivo?. ¿Me fío de Jesús. uno de Ios mayores males de nuestro cristianismo. sin pensar. porque temo asumir responsabilidades y me horroriza la posibilidad de que desprecien mis pocos panes y peces? El miedo a la responsabilidad. ¿me escondo detrás de las opiniones ajenas. en cambio. ¿Tengo miedo de mis responsabilidades para con la comunidad? En el Consejo pastoral. l La segunda pregunta: ¿Le doy gracias al Señor por mis dones. de su llamada y de su poder? ¿Miro con temor mi propio futuro y el de la Iglesia? ¿Me quejo a menudo de la situación eclesial. en lo que yo puedo hacer? . es signo de no haber alcanzado la madurez evangélica.l La primera pregunta se refiere a la frase «Dadles vosotros de comer». por mis pobres talentos. o me lamento por los que no poseo? ¿Cuál de mis pequeños talentos podría ofrecer todavía para hacer comunidad? l La tercera pregunta se refiere al mandato de Jesús: «Traédmelos acá».

mi fortaleza. advertimos cómo estas palabras arraigan en nuestro corazón y nos proporcionan la experiencia .. tanto vocal como mental.IV PAN PARTIDO Y REPARTIDO La oración rítmica Ya hemos hablado de las condiciones necesarias para entrar en la oración. educándose progresivamente en el equilibrio de la persona. tal vez. Se trata de la oración rítmica o «por anhélitos».. la roca en que me amparo. la invocación del Padre Nuestro: «Perdona nuestras ofensas. como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden». mi liberador. nos vemos casi necesariamente movidos al perdón. reflexionando sobre el significado de la misma. mi roca y mi baluarte. es preciso que concurra una serie de condiciones para que dicha oración propicie la paz y la alegría profunda.. una simple palabra. procurando incluso adoptar la postura corporal más cómoda y que más favorezca la reflexión. Sin esta preparación resulta un tanto difícil. Se caracteriza por ser una oración lenta y sosegada. entre una respiración y otra. mi escudo y fuerza de mi salvación. Señor. y se opone a ese modo apresurado y rutinario de recitar oraciones sin darse cuenta siquiera. tanto individual como comunitaria y litúrgica. Con este modo de orar. tratando de profundizar y asimilar las palabras que se pronuncian y traduciéndolas después a lo concreto de la vida. más a la calidad que a la cantidad. si estamos recitando. propias de la unión con Dios. incluso en la celebración de la Misa. debidamente cultivado. de lo que se dice. mi Dios. puede hacernos alcanzar las más altas cotas de la contemplación y que ha gozado de las preferencias de los santos... por ejemplo. un método que. Hay que tender. Una vez traspuestos los umbrales de la oración. y consiste en pronunciar. Si nos detenemos en lo que dice el Salmo 17: «Te amo. Esta noche vamos a detenernos en un método de oración que permite a la Palabra arraigar en el corazón. que se produzca un verdadero encuentro personal con el Señor. se desea y se quiere. Hay que comenzar con calma. pues.

Tratemos de orar rítmicamente. También hemos visto la conexión existente entre nuestro pasaje de Mateo y la cena pascual de Jesús. centenares. y a todos cuantos están junto a nosotros. La atención de la mente hace que el alma experimente el gusto interior y se oriente a la oración afectiva. tan practicada en Oriente. realizada con los labios. Introducción Ya hemos meditado sobre la relación entre el relato de la multiplicación de los panes y el episodio de Emaús (Lc 24). y con la mente. Y en la Escritura hay algunos Salmos (como el 136[1351) que se caracterizan por tener un estribillo que le da una cierta cadencia a los versículos. a captar la relación entre dicho versículo y aquella página del Éxodo en la que Moisés da de comer al pueblo en el . no entrará en él» (Lc 18. donde la despedida se transforma en banquete y en reconocimiento del Señor Jesús. involucrándonos totalmente a nosotros. donde actúa el Espíritu Santo. lo tenemos en el Rosario. siguiendo el ritmo de la respiración. Esta noche. este modo de proceder puede transformarse en un arco del que broten dardos encendidos de amor hacia Jesús: es el «sí» de María al ángel.17). Algo parecido a la oración de Jesús.de una inmensa paz. Se trata de la llamada oración de Jesús: una invocación constante e ininterrumpida de su Nombre. ten compasión de mí!». Una singular aplicación de este tipo de oración la encontramos en Oriente. Repetida decenas. miles de veces. en el deseo de que todas las cosas cooperen a la mayor gloria de Dios. aprenderemos. y de ésta al corazón. con la mente y con el corazón. a fin de que las palabras pasen de los labios a la mente. reflexionando sobre el versículo 19. que reflexiona y se examina. quien recita esta invocación se va viendo progresiva y profundamente agarrado por ella. es la oración de simplicidad. Quien está enamorado no se cansa de repetir las mismas palabras de amor a la persona amada. pues. y es la más próxima (como dijo nuestro Arzobispo) a la tradición cristiana. Tratemos. «¡Señor Jesús. Además. con sus ciento cincuenta avemarías. y que nuestros encuentros sean en verdad un siempre nuevo y gozoso «tú a tú» con el Señor. con ayuda del Antiguo Testamento. de orar con lo más íntimo de nuestra alma. es el «sí» de Jesús al Padre. experimentando así la verdad evangélica: «El que no reciba el Reino de Dios como un niño. que es la meta de toda oración.

Los que estaban moviéndose o dando voces han vuelto a sentarse. de la Cruz. Una comunidad ordenada ¿Qué hace la gente? Se le ordena sentarse sobre la hierba. Ex 16. tomó los cinco panes y los dos peces y. y por eso está cerca la Pascua. y . . Pero Jesús interviene: ¡No. y la gente ha empezado ya a recoger sus cosas para marcharse. dio los panes a los discípulos. así lo dice el texto griego. Un significado psicológico. 1. de la Eucaristía. a la que Jesús ordena sentarse y entre la que se reparten los panes y los peces. Un significado simbólico: la gente está sentada como alrededor de una mesa. Es primavera. Acontecimientos.19). Toda la gente es invitada.los discípulos. sentaos. partiéndolos. . no simplemente tendida en el suelo. Ante todo. verdaderamente impresionante. el gran momento de la redención. De ese modo podremos conocer cada vez con mayor profundidad a Jesús. cada cual mira a su alrededor y constata que también los demás se han sentado y tienen los ojos fijos en Jesús. el silencio se va haciendo. de tranquilidad.la gente. que aún falta lo más importante. levantando los ojos al cielo. El sol está poniéndose. comienza a refrescar. que ocupan el telón de fondo del episodio. 2. y en ello podemos detectar tres significados.y Jesús. punto focal del pasaje evangélico y de toda la Sagrada Escritura. todos ellos. No es difícil identificar a tres actores en esta perícopa: . aproximadamente marzo o abril. Ntim 11). poco a poco. que observan lo que el Señor hace y quedan involucrados en su acción. «Y después de mandar que la gente se acomodase sobre la hierba. pronunció la bendición y. luego. ¿Qué va a suceder? 3. a esperar. en medio de aquel desierto. un significado cronológico. pues. no tengáis prisa por abandonar este lugar. y los discípulos (se los daban) a la gente» (Mt 14. esperad un poco! Aún hay tiempo. y estamos autorizados a pensar que.desierto (cf. El sentarse induce a la gente a observar unos momentos de pausa.

40). lo cual exige un orden incluso externo. Pero. Tenemos aquí la imagen de un pueblo guiado. hasta el punto de que el texto paralelo de Marcos dice: «Y se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta» (Mc 6. cual pétalos de una rosa reagrupados en círculos en el desierto. la comunidad no se compadece con la confusión y el desorden: es preciso que esté debidamente dispuesta y esmeradamente ordenada.así lo hace la gente acomodándose sobre la hierba. la gente forma la figura de una flor. en un punto equidistante de la asamblea. según las propias palabras del Señor: «Vendrán muchos de Oriente y de Occidente y se sentarán a la mesa con Abraham. sobre todo. me guía por senderos de justicia por amor de su nombre» (Salmo 23[221. además.11). Es esta mesa la que se anticipa. del convite en el desierto y del banquete mesiánico del final de los tiempos. Entre la gente habría muchos que pensarían en Moisés. alimentado e invitado por Jesús a la mesa eterna de la vida. hacia las aguas de reposo me conduce. que en el desierto hizo sentarse a la gente para comer el maná y las codornices. que el ponerse a la mesa se produce ordenadamente. cuando se forman figuras que representan cosas o personas. Es éste un significado profundamente simbólico del necesario orden que debe haber en la comunidad.2-3). por ejemplo. Isaac y Jacob en el reino de los cielos» (Mt 8. que recuerda esas tablas gimnásticas que se realizan en los estadios. Pero quisiera subrayar. existe una relación entre el orden externo y la Eucaristía que la liturgia pretende preservar imponiendo. el Señor aparece como aquel de quien habla el salmista: «En prados de fresca hierba me hace descansar. Este episodio de la vida de Jesús se enmarca. De hecho. Mediando entre tales acontecimientos. Pensemos en la belleza de este espectáculo. normas para el ayuno eucarístico. en grupos de cincuenta y de cien. pues. En nuestro pasaje. que representa la plenitud del reino de Dios. Jesús invita a la gente a un banquete que a los allí presentes les hace rememorar las antiguas Escrituras y es como el símbolo del banquete mesiánico. como a veces hacemos nosotros para almorzar en el campo o en la montaña. para los ornamentos. del mismo modo que la Eucaristía se encuentra a caballo entre las grandes convocaciones del pueblo en el desierto y la última y definitiva cena. para el modo de .

que también nosotros nos sentimos a veces inclinados a practicar: responsabilidades para con la . es frecuente que el párroco. La responsabilidad de los discípulos Lo primero que hacen los discípulos es transmitir a la gente la orden de sentarse.13)? Por eso se había quejado ante Dios: «¿Acaso he sido yo el que ha concebido a todo este pueblo y lo ha dado a luz.. pero es algo que se deriva de la necesidad de vivir la Eucaristía de tal manera que. podemos reflexionar sobre una de las tareas de nuestros Consejos pastorales parroquiales: la de procurar que los grupos litúrgicos se esfuercen en hacer elocuente y visible el orden de las celebraciones. El relato de la multiplicación de los panes desciende a estos detalles para hacernos comprender con ellos la inmensidad del don de Dios. y luego reparten los panes y los peces.agruparse.. Mientras Jesús exhorta a la gente a que se quede y se acomode sobre la hierba. Si nos fijamos en lo más íntimo de su corazón.. refleje el orden que es propio de las realidades de Dios. 1. en sus mismos movimientos sincronizados. Ios discípulos se ven representando el papel de Moisés. ¿No dice acaso Felipe en el evangelio de Juan: «Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco» (6. que es repartido ordenadamente entre los hombres. como lleva la nodriza al niño de pecho. Por eso están consternados..7)? ¿Y no se había expresado Moisés de un modo aún más dramático y medroso: «¿De dónde voy a sacar carne para dársela a todo este pueblo?» (Num 11. en sus cánticos y en la precisión de cada acción. advierta a los fieles: «Vamos a acercarnos ordenadamente a comulgar. u otro en su lugar. cuando celebro la misa de pontifical en tal o cual parroquia.. evitando el peligro de que se reduzcan a una acumulación de rezos. Durante mis visitas pastorales. hasta la tierra que prometí con juramento a sus padres?.. para que me digas: "Llévalo en tu regazo. en el desierto.». porque la tarea excede con mucho sus posibilidades. que.11). En este punto. Parecerá una nimiedad. constataremos que atraviesan sucesivamente por dos o tres estados de ánimo que es muy importante que comprendamos." ¿Por qué has echado sobre mí la carga de todo este pueblo?» (Num 11. tiene ante sí al pueblo que le pide pan y carne para comer.12. Tanto los discípulos como Moisés ponen en práctica lo que podríamos llamar el rechazo de la responsabilidad.

hacernos partícipes del gozo de comprobar cómo. El Señor es el que tiene autoridad. con nuestra pequeña nada. y le obedecen» (4. ¿cómo puedo hacer frente a tantas necesidades?. O bien: «Enseña como quien tiene autoridad. con nuestros pequeños gestos. por ejemplo en el evangelio de Lucas. del rechazo. Es como si dijéramos a Dios: «¿Qué puedo yo hacer con este pueblo?. la frase podría ser: «Si la parroquia va como va. 2.36). responsabilidades de pastores.29. Por eso los sumos sacerdotes le preguntan en el templo: «¿Con qué autoridad haces esto?» (Lc 20.. de obispos. El Señor quiere servirse de todos nuestros pequeños rechazos de la responsabilidad para implicarnos en pequeñas cosas y. ¿qué más debo hacer? ¡Esto ya es superior a mis fuerzas!» En el ámbito de los Consejos pastorales parroquiales. no como los escribas y fariseos» (Mt 7.9). de párrocos. leemos: «Manda con autoridad y poder a los espíritus inmundos. posteriormente. sin que ellos siquiera se den cuenta. de quien no ha escurrido el bulto en las cosas pequeñas y ha sido partícipe de un inmenso prodigio. ¿qué culpa tenemos nosotros? ¿Qué más podemos hacer?» En el rechazo de la responsabilidad (ya experimentado por Moisés y por los apóstoles) vivimos un rechazo que llega incluso a expresarse con las palabras de Caín: «¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?» (Gn 4. el rechazo se expresa en frases como ésta: «Después de todo lo que he hecho por dar una educación a mi hijo. La primera de ellas es ordenar a la gente que se siente. Mc 1. les hace pasar. ¿qué voy a hacer ante tantos problemas morales. Poco a poco. que ocupa el centro de la escena con una serie de acciones. indicando a la vez que formaran grupos regulares. Jesús comprende a los discípulos y les confía pequeñas responsabilidades. al entusiasmo de quien ha tomado parte en un gran acontecimiento. También en otros pasajes. comenzando por la de partir el pan y repartirlo entre la gente.22). espirituales y materiales?» En el ámbito de la familia. de modo que todo el mundo se enterara y se tranquilizara.2). hemos sido capaces de realizar una tarea superior a nuestras fuerzas. Conocer el misterio de Jesús Podemos ahora contemplar a Jesús. . Sin embargo.. Podemos imaginar que pronunciaría aquella orden con voz estentórea.familia o la comunidad.

. Nos vemos inevitablemente remitidos a los gestos que realiza Jesús en la última cena..pronuncia la bendición. del pueblo.levanta los ojos al cielo. ha llegado la hora. Jesús toma en sus manos los panes. un pueblo nuevo. En cambio. ¿Quién es este Jesús que alza los ojos al cielo mientras sostiene el pan en sus manos? Es el responsable de la Iglesia. en el relato de la resurrección de Lázaro. los ojos al cielo como lo hace siempre que se dirige al Padre para invocarlo. alza. . .Toma los cinco panes y los dos peces. él no se queja. darle valor e infundirle esperanza? Jesús puede dar órdenes sobre la base de un poder que se manifiesta en él.."» (Jn 11. ante la imposible tarea de saciar el hambre de miles de personas con unos pocos panes. te doy gracias.1). este gesto constituye el secreto de las palabras que estamos meditando esta noche. de una multitud cansada y dispersa. sino con cinco sencillísimas acciones (las acciones eucarísticas) que querríamos meditar ahora una por una: . que rechazan la responsabilidad. sino que mira al Padre y se abandona en sus manos. un detalle que no aparece en la descripción que los evangelistas hacen de la cena pascual. El Señor no se desanima. «Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: "Padre. 1. no lo hace con gestos imperiosos o dictatoriales. una vez retirada la piedra del sepulcro.» (17.. En nuestro pasaje. Es ésta una señal sumamente importante para nosotros. Al contrario que Moisés y los apóstoles. con ocasión de una crisis política. sin embargo. En mi opinión. Y en el mismo evangelio de Juan. sino que se fía de quien le ha puesto en medio de aquella gente. Jesús comienza su gran oración sacerdotal alzando los ojos al cielo y diciendo: «Padre. pues. como en la última cena tomará el pan que hay en la mesa y lo declarará su propio cuerpo.parte los panes.41). A veces. nosotros mismos nos preguntamos: ¿Quién tendrá autoridad para unificar a un pueblo.se los da a los discípulos. .Jesús habla con seguridad y con la tranquilidad de quien sabe que tiene autoridad para formar. Luego levanta los ojos al cielo. . 2..

3. Jesús pronuncia la bendición. tú estás conmigo y preparas el banquete a todo este pueblo». que no bastan para saciar el hambre de esta muchedumbre. y siempre me escuchas. Preguntas para todos nosotros En nuestras meditaciones. Un signo que contemplamos en sus manos y que debe enseñarnos también a nosotros a partir y repartir el pan a los hambrientos. aun cuando venga la noche. Padre. el nivel . vive el don de sí mismo hasta la muerte. Tú eres grande. participar y hacer participar. repartiendo. Jesús vive el misterio del hacerse próximo a todo hombre a través del signo del pan. 5. que encierre todo el profundo significado del dividir. para poder captar la relación existente entre una página evangélica y la reflexión de los Consejos pastorales parroquiales sobre los programas diocesanos de estos años. te alabo y te doy gracias porque nos das el pan y porque.Frente a nuestras responsabilidades comunitarias. El Señor vive en este momento.35). aun siendo pocos para saciar el hambre de toda esta gente. a realizar obras de caridad. Jesús vive en este gesto el misterio de su cuerpo destrozado. repartir. Jesús la formularía más o menos así: «Padre. 4. la dicha de dar. porque sé que. A continuación. pero tú. al propio Jesús: «Hay más felicidad en dar que en recibir» (Hch 20. No temo el desierto ni la hora de la prueba. Finalmente. me has puesto en esta situación. suscitando un pueblo que vive de él. de la gratitud anticipada al Padre. a vivir el compromiso de hacernos prójimos. del agradecimiento. Podemos imaginar un gesto lento y solemne. Con la bendición en sus labios. Jesús parte los panes. Algunos exegetas relacionan el gesto de Jesús de repartir el pan con las palabras que atribuye Pablo. Padre. de su vida entregada por la multitud. hemos reflexionado sobre los diversos niveles de lectura del episodio de la multiplicación de los panes: el nivel físico y el existencial. como el eucarístico. ¡y yo me fío absolutamente de ti!». deberíamos tener el valor de decir: «No tengo más que cinco panes. palabra que nos remite de nuevo a la institución de la Eucaristía y que el sacerdote repite en la celebración de la Misa. te bendigo. tú lo multiplicas en las manos del amor y de la fe. que le sigue y que encuentra en él su unidad. Probablemente. Es la bendición de la alabanza. en los Hechos de los Apóstoles. el pan partido es repartido. de la confianza.

o bien hay otros por encima de él o en concurrencia con él? . . el vestido. distribuida por los apóstoles a la multitud de los hombres. por encima de todo. en nuestra parroquia. del pueblo? Y mediante un esfuerzo añadido de introspección psicológica. por ejemplo) con él y de cara a él. como en conflicto. ¿Qué lugar ocupa la Misa en mi vida? ¿Es verdaderamente el primero.sacramental y el eclesial. afrontando así una necesidad elemental.. la vivienda. físicas. en especial las referidas a la salud?. o bien. haz que me abandone en tus manos y me ocupe.El nivel existencial o evangélico. Nos preguntamos: ¿cómo vivimos hoy esta atención a las necesidades materiales.El nivel eclesial. los ojos abiertos a las necesidades ineluctables y primarias de la gente: el pan. dentro de mi escala de valores.. ante todo. El relato de la multiplicación de los panes muestra cómo el hombre debe confiar a Dios su propia vida: Dios se hace garante de la vida del hombre. y el nivel escatológico.El nivel sacramental. . podemos también preguntarnos: ¿cómo vivimos nuestras necesidades primarias. De ahí la pregunta: ¿a quién confío mi vida? ¿A mí mismo. es la Eucaristía. . y buscando el reino de los cielos por encima de todo. pero el Señor presta atención a cada uno de nosotros y desea que vivamos nuestros problemas (el de la salud. Es una invitación a mantener.El nivel físico es la necesidad misma del pan material. tú que dijiste: «Buscad primero el Reino de Dios». confío mi persona y mi futuro a la Palabra del Señor y a su amor? ¡Señor. en escuchar tu palabra y buscar tu Reino! . Jesús sacia realmente el hambre de la gente. Pensemos en la Iglesia. Hemos contemplado la imagen del pueblo de Dios perfectamente ordenado y congregado bajo la guía de los apóstoles para la escucha de la Palabra y para la Eucaristía. en la comunidad. Este pan material. a las obras de mis manos. ¿de qué manera la preocupación por la salud interfiere o entra en nuestra relación con el Señor? A veces pensamos que se trata de dos realidades alejadas entre sí. al que alimenta en el desierto de la existencia. este pan de la existencia en las manos de Dios.

con humildad y apertura de corazón. evito pensar en ello. repartiendo el pan a todos cuantos lo buscan y lo desean? . .Por último. por el contrario. ¿Qué lugar ocupa. la espera de la venida de Jesús. el de la vida eterna. porque me da miedo. porque parten de una experiencia histórica e inmediata de tu vida en la tierra y llegan a la plenitud del Reino de Dios. el gozo de la eternidad? ¿Pienso en ello?. con el mismo amor. ¿lo recuerdo con frecuencia o. para que podamos experimentar que tú nos conoces y conocerte a ti y tu inmenso don». en mi Eucaristía. dado que confundo la eternidad con la muerte? «Señor. El banquete en el desierto es signo y preanuncio del banquete en el que el propio Jesús nos hará sentarnos a la mesa y nos servirá en la plenitud de la vida.¿Qué hago yo por la parroquia? ¿La veo como una comunidad que se alimenta de la Palabra y de la fe? ¿La sirvo como la sirve Jesús. tus palabras son muy profundas. Concédenos penetrar en ellas. el nivel escatológico.

se sintió tan lleno de dulcedumbre y de consolación espiritual que a la mañana siguiente se dio cuenta de que no había pasado de la palabra «Padre» Todo esto puede suceder en las situaciones más penosas y dolorosas. desde la conciencia de hallarnos ante la Majestad divina.V EL GOZO DE COMPARTIR La contemplación Contemplar significa mirar prolongada y detenidamente un objeto o un paisaje. había empezado a rezar lentamente el Padre Nuestro cuando.Llega. a modo de respiración. pasea su mirada por la inmensa extensión nevada que se extiende a sus pies. experimentando con ello admiración. Ya sabemos de la necesidad de la actitud de reverencia y de adoración. también puede ser presentada o explicada por otros. la lectura de una página de la Escritura no es algo que deba darse por supuesto. Al menos una lectura atenta.Ante todo. por ejemplo. Evidentemente. . El Arzobispo ha hablado de ella repetidas veces. o lo que hace un alpinista cuando. por ejemplo. La palabra rumiar expresa perfectamente el esfuerzo por asimilar los misterios divinos encerrados en una página de la Escritura. fascinación. hace un niño ante un «belén». la meditación se simplifica. pues. . el momento de la meditación. para lograr captar toda su profundidad. desde lo alto de una cumbre. que es eminentemente personal y consiste en una reflexión orante sobre lo que la Palabra ha provocado en lo más íntimo del corazón. como precisamente sucede en estos encuentros nuestros. interés. pero puede ser útil rememorarla en sus momentos sucesivos. Aquí se comienza a gustar la contemplación y a saciarse dulcemente de la paz de Jesús.. Quisiéramos aplicar la contemplación a la oración refiriéndonos a la lectio divina.Poco a poco. el día de su primera y última . El pequeño Francisco de Fátima. «rítmica» podríamos decir. así como del clima de silencio interior que nos permite percibir la acción del Espíritu. de pronto. asombro.. . Es lo que. Es significativa a este respecto la experiencia de Francisco de Asís: una noche. convirtiéndose en una pura elevación del alma a Dios.

por último. y recibid toda mi libertad.19c-21). a la acción. todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis. típicamente contemplativo. 234). le dijo a su hermana Jacinta: «Hoy soy más feliz que tú. sino por mi relación.De la contemplación se pasa entonces a la vida: al discernimiento. Señor. la gracia de hacernos activos en la contemplación y contemplativos en la acción. tal como Dios la ve. Y comieron todos hasta saciarse. La consolación del Espíritu Santo conduce a un saludable discernimiento que nos abre a la confianza y a la esperanza y nos hace abandonarnos al poder de la Palabra. según la enseñanza existencial de innumerables santos laicos contemporáneos. Recitando ahora el Salmo 8. disponed a toda vuestra voluntad. ante la persecución. Se trata de contemplar juntos. Y los que comieron fueron cinco mil hombres. sin (contar) las mujeres y los niños» (Mt 14. con ojos radiantes. a Vos. En el libro de los Hechos de los Apóstoles. Los personajes que aquí aparecen son los discípulos y la multitud. Quisiera. sabrosamente vivida. para nosotros y para nuestras comunidades. con atención y en actitud orante. luego recogieron los trozos sobrantes: doce canastos llenos. mi entendimiento y toda mi voluntad. se sintió inundado de un dulzor indescriptible y. mi memoria.Comunión. que ésta me basta» (EE. que . dadme vuestro amor y gracia. de sumo interés para los Consejos pastorales parroquiales y para las comunidades. con el Señor. . a pesar de estar aquejado de una terrible enfermedad física. Hch 4). la realidad que nos rodea. que ya no viene motivada por mis propios criterios. lo torno. es verdaderamente imposible permanecer sordos a la llamada divina. aludir a la contemplación comunitaria y apostólica. la comunidad de Jerusalén. porque tengo escondido en mi corazón a Jesús». permitiéndonos hallar solución aun para los problemas más difíciles y complejos. superando en la contemplación comunitaria todo temor y suplicando la gracia de anunciar el Evangelio con valentía y franqueza (cf. Introducción Debemos meditar las últimas palabras del pasaje que hemos escogido para nuestros encuentros: «Los discípulos distribuyeron los panes entre la gente. recurre a la Palabra de Dios. Señor. y podemos hacer nuestra la súplica de Ignacio de Loyola: «Tomad. pidamos al Señor. Cuando se nos regala el don de la contemplación. todo es vuestro. a la deliberación o elección.

pues. sabe perfectamente lo difícil que es. Ellos son. Releamos cada uno de los momentos del pasaje. pues. esas sencillas acciones de cada día (comer. además de las mujeres y los niños.. Podemos contemplar a una comunidad perfectamente constituida. en grupos de cincuenta y de cien. El pasaje no habla de una muchedumbre confusa que se agolpa para conseguir un pedazo de pan. Tras haberlos partido.. línea de llegada de nuestros cinco planes pastorales.en un determinado momento es llamada «todos». Y a contemplarla. con cauces operativos de transmisión. No se trata de una acción momentánea ni de la que podamos hacernos idea con demasiada facilidad. incluso la acción de recoger las sobras es una acción cotidiana. en sus componentes (discípulos y multitud). donde cada cual tiene . «Los discípulos distribuyeron los panes entre la gente» La expresión «los discípulos» aparece dos veces en el versículo 19. asombrado y feliz por lo ocurrido. por así decirlo. precisando un poco más adelante que se trataba de cinco mil hombres. del conjunto de un pueblo estructurado de acuerdo con una cierta jerarquía y unos determinados círculos de relación posteriormente. por la fiesta vivida.. doméstica). Jesús «dio los panes a los discípulos. sólo se menciona a la gente y a los Doce. Nadie se adelanta a que le sirvan. estar contento. por ejemplo. Anticipando. a contemplar a la comunidad. y los discípulos a la gente». porque de lo que se habla es de la dimensión humana. de la que tuvimos una espléndida experiencia en la Convención «Hacerse prójimo». sobre todo de Congresos. ante todo. el nexo de unión entre Jesús y la gente. Quien es experto en organización. Todo el mundo está sentado sobre la hierba. se nos invita a contemplarla en sus acciones. en noviembre de 1986. saciarse. Los discípulos tienen que moverse rápida y ordenadamente. nadie se queja ni se impacienta. la conclusión de la reflexión. Jesús no es mencionado. nadie es olvidado ni pisoteado. Detengámonos a contemplar cómo los distribuyen. y los discípulos proceden tranquila y solícitamente al reparto. Se nos invita. familiar. podemos ver aquí la imagen de una Iglesia de y desde la caridad. que llega para todos. servir aunque sólo sea a mil personas a la vez. jerárquica.

a nadie se le considera un «don nadie». que no se fija en el color ni en la raza ni en la historia de nadie. Todos. Evidentemente. 1. Todo el mundo es y se siente respetado. estamos llamados. que no es susceptible de dilación. Por eso hemos de preguntarnos por el significado más profundo de esta acción. donde sólo se tiene en cuenta a la mayoría [y ya sería mucho conseguir llegar a la mayoría y satisfacerla]). que no se vuelve atrás. de un círculo privilegiado de personas de orden. pero eso carece de importancia. Como ya hemos visto.. y esa mesa ¡es para ti. La comunidad está compuesta por todos y es para todos. pero lo que aquí se quiere expresar es la totalidad del don de Dios. son dignos de recibir el pan. que la comunidad no es para él. sea cual sea su condición o situación humana.. La expresión «todos» subraya fuertemente el rostro de semejante comunidad cristiana. en el trasfondo del episodio se halla el relato de ... Sin embargo. Lo cual significa que no se trata de una «élite». y nadie puede decir que no se cuenta con él o que se siente abandonado. y también para ti! Nadie. de un grupo reducido de «buenos». de unos cuantos que se han lavado las manos y que. sin distinción. la parábola evangélica nos advierte que para acceder al banquete es preciso llevar el vestido de boda. En esta maravillosa imagen de comunidad. «Comieron todos hasta saciarse» «Comieron» significa que masticaron el pan y los peces y que se alimentaron. naturalmente que habría quienes charlaran o se distrajeran. De designar a la gente como «muchedumbre» (que podría aludir a una realidad un tanto desordenada. consiguientemente. debe pensar que dicha mesa no es para él. El don de Dios es una afirmación: hay una mesa.su lugar y donde hay lugar para todos: de hecho. se menciona incluso a los niños. Mientras Jesús hablaba. las palabras del evangelio que se refieren a los gestos simples y cotidianos contienen siempre alguna revelación acerca de nosotros mismos y de Dios. el relato pasa a designarla como «todos».

Alimentarse de Cristo es acoger su Palabra y meditarla. un relato evocado por muchos textos bíblicos. pan de ángeles comió el hombre. es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo» (Jn 6. les dio el trigo de los cielos. y el pan es el propio Jesús: «Yo soy el pan de la vida» (Jn 6. Si el hombre (cualquier hombre) vive. encuentra alimento y crece. Que cada uno tome cuanto necesite para comer» (Ex 16. les dio alimento para que se hartaran» (24-25). signo del hombre que vive de todo lo que sale de la boca de Dios. acoger su cuerpo en la Eucaristía.cómo los antepasados veterotestamentarios se habían alimentado en el desierto.20). pues. pan verdadero y para toda la humanidad.15-16).32). tras la multiplicación de los panes relatada por Juan.35). les enviaste sin cesar desde el cielo un pan ya preparado que podía brindar todas las delicias y satisfacer todos los gustos» (Sab 16. es gracias a él. No es difícil extraer una conclusión: ese pueblo somos nosotros. porque es importantísimo para la historia del pueblo hebreo. come el pan repartido por los discípulos es. En nuestros encuentros de la Escuela de la Palabra hemos contemplado y . a recordar el pan del desierto para hacer comprender que el verdadero pan es don de Dios. «Este [el maná] es el pan que el Señor os da por alimento. Notemos. Dicho en un lenguaje más teológico. El hecho de que el pueblo comiera en el desierto es tan significativo en la historia de Israel que Jesús. En lo que se insiste es en el hecho de que el pueblo comió de aquel alimento en el desierto. pone en relación su milagro con el relato de Moisés: «No fue Moisés quien os dio el pan del cielo. para hablar del pan dado por el Padre lo emplea en presente. que. entrar en su muerte y resurrección. Y los libros sapienciales volverán sobre el tema: «A tu pueblo alimentaste con manjar de ángeles. La gente que. mientras para referirse a Moisés emplea el verbo en pasado. en el pasaje que estamos contemplando. del hombre que vive de Cristo. Se trata de un acontecimiento simbólico y épico que retomará el Salmo 78[771: «Hizo llover sobre ellos maná para comer. hablando en la sinagoga de Cafarnaún. además. por tanto. El episodio de Moisés y el milagro de Jesús son símbolo de lo que Dios hace por el hombre aquí y ahora. Jesús es el mediador absoluto y universal de la salvación humana. Jesús invita.

y nos sentimos enardecidos y entusiasmados por Jesús.. pues. estructurado.. La hartura del cuerpo. 2. sino que sacia el espíritu. Somos nosotros y aquí.24). bíblicamente. su elocuente celo distribuía valerosamente al pueblo la grosura de tu trigo.23). Tal vez deberíamos invocar en este punto la sabiduría de un san Ambrosio o un san Agustín. Agustín. mientras oye el fragor del mar. los placeres de los sentidos carnales. come al Verbo de Dios. Me limitaré a recordar dos episodios: El primero lo tenemos en las Confesiones. antes de que caiga la noche sobre el mundo. La plenitud de Dios colma el corazón del hombre. nos hemos alimentado de la fe. antes de que la oscuridad y el hielo envuelvan el alma. Somos nosotros el pueblo que come ese pan. «llegan a la conclusión de que. Somos nosotros aquellos «cinco mil hombres. sin contar las mujeres y los niños». El segundo episodio refiere el éxtasis de Agustín en Ostia. 13. por grandes que sean. compacto. que supieron describir con palabras admirables la hartura del corazón que se alimenta de la Palabra divina y. comparada con la jocundidad de aquella vida (la vida dichosa que Dios da). jerárquico. Señor. No sería fácil expresar mejor.comido esta Palabra. la alegría de tu aceite y la sobria embriaguez de tu vino» (Libro V. acompañado de su madre. llegado a Milán. entre el otoño y el comienzo del invierno del año 387. y en un momento de su conversación. esta multitud. no resisten la comparación» (Confesiones. el placer del buen comer. esta Diócesis tan grande. Mónica. hemos adorado la Eucaristía con la comunión de deseo. contempla desde la ventana de su casa el verdor de los campos y el azul del cielo. Y . 10. Es Dios quien da el pan del cielo. IX. Estamos viviendo un maravilloso acontecimiento en el que Dios sacia nuestra hambre en el desierto. cómo era alimentado el pueblo de Milán gracias a la mediación de su Obispo. a la que el Señor alimenta hoy de un modo ordenado. quien alimenta nuestra vida. orgánico. También la expresión «hasta saciarse» está llena de significado. no es tanto que sirva para caminar y vivir. que se alimenta de Jesús. poco antes de la muerte de ésta. junto con su madre. quien nos sostiene y nos da fuerzas. conoció la manera en que el obispo Ambrosio alimentaba a su pueblo con la Palabra: «En aquel tiempo. no puede compararse con el gozo del espíritu. con la fe. que crece de un modo ordenado. donde se dice que Agustín.

cuando lo esencial era que todos tuvieran comida en abundancia? 1. recorrimos grado por grado todas las cosas corporales. la dulzura de la contemplación. Ciertamente. hay un significado existencial que se refiere a la vida del cristiano y que podemos expresar con una frase de Jesús: «No estéis con el alma en vilo buscando qué comer y qué beber. La expresión «hasta saciarse» evoca esos momentos y situaciones misteriosas.. Ante todo. para arribar a aquella región de abundancia indefectibe donde tú. Hay. a través del Magisterio jerárquico.. Y nos preguntamos: ¿por qué entretenerse con aquel detalle. el sabor de la cruz. dado que la comida había sido repartida en abundancia. tibios. oh Dios. por ejemplo. en la Iglesia una reserva de alimentos para nutrir al pueblo en cualquier época. pues. . y llegamos a nuestras almas. observa que la gente entregó a los Doce lo que no habían podido (comer) comprender: la Tradición de la Iglesia conserva realidades que en un momento determinado el pueblo no puede entender. Sin embargo. quisiéramos meditar las últimas palabras del pasaje en toda su sencillez. apacientas para siempre a Israel con el pasto de la verdad» (ibidem). porque expresó conceptos e intuiciones bellísimas que aún no habían salido a la luz. la gozosa llenumbre de la caridad. de la vida del espíritu que son fundamentales para el camino evangélico: el gusto por la oración. Podríamos decir que el Concilio Vaticano II fue elaborado con los «doce canastos de trozos sobrantes». y vuelve a proponerlas. y sin la cual nos sentimos débiles. «Recogieron los trozos sobrantes: doce canastos llenos» El detalle resulta curioso e interesante. casi inefables. San Agustín. nos sorprende la preocupación por recoger los trozos sobrantes. tristes y desnutridos. y también las sobrepasamos. a lo largo de los siglos.prosigue: «Elevándonos con más ardiente ímpetu de amor hacia el Ser mismo. que forman la sustancia nutritiva y cotidiana del camino cristiano. todas ellas. Por eso los Padres de la Iglesia han reflexionado largamente sobre él.. y prescindiendo de consideraciones excesivamente metafóricas para nuestro gusto moderno.. Realidades.

todo el hombre.. Hay además un significado para nosotros en cuanto comunidad. Y. fuerza. capacidad de avanzar y posibilidad de superar cualesquiera obstáculos. pero que no por ello puede ser banalizado (como quizás hacemos en ocasiones) multiplicando las Misas y las Comuniones sin discernir realmente en ellas el cuerpo del Señor. Quisiera citar. Lo es todo y nos lo da todo. y debemos evitar la dilapidación de las fuerzas de la naturaleza. Explicando el significado que la Eucaristía tiene en su vida y debería tener en la vida de todo cristiano.29-31). aburridos. las palabras pronunciadas por el monje Giuseppe Dossetti en una ponencia que tuvo el año pasado en la Convención de Salerno. porque el Señor jamás deja sin alimento a quienes se han abandonado en sus manos con todo su amor y su dedicación. las mencionadas palabras evocan la Eucaristía. La preocupación por los restos. Y concluía con las palabras de la liturgia de San Juan Crisóstomo: . Nos permite poseer verdaderamente y recibir en herencia absolutamente todo: toda la creación. decía: «Desde que era un adolescente hasta hoy. fríos. 2. he tenido una experiencia de la Eucaristía que. toda la historia. proseguía: «Es preciso considerar en lo más íntimo de nosotros toda la inmensa riqueza de la Eucaristía: lo que es y lo que nos proporciona. y todo lo demás se os dará por añadidura» (Lc 12.. 3.. cuando creo haber alcanzado la edad madura. Después fue haciéndose cada vez más frecuente. Le sobran las cosas externas de la vida. Y pasando entonces a describir el motivo por el que la Eucaristía ha de ser recibida con gusto y con gozo. hasta convertirse en algo cotidiano. dificultades y contradicciones. aunque al principio no era demasiado frecuente. Porque es un don tan precioso que no podemos permitirnos comerlo y no quedar saciados. a propósito de la gozosa hartura de la Eucaristía. A quien busca el reino de Dios le sobra alegría interior. de las realidades que nos rodean y que nos han sido dadas por la bondad del Padre celestial. organizada por la Universidad Católica del Sagrado Corazón. toda la redención. tibios. Los dones de Dios han de ser respetados. que es un don sobreabundante.Buscad el reino de Dios. mientras verdaderas multitudes pasan hambre. toda la gracia.. guarda relación con una crítica implícita respecto de cierta mentalidad consumista que amontona los excedentes alimenticios y quema sus residuos. todo Dios». por los trozos sobrantes. ya entonces no me parecía banal. pero no por ello rutinario y sin relieve». y menos aún quedamos con hambre. sobre todo...

También para nosotros. esa riqueza infinita de dones. y por eso la Eucaristía nos ha dejado tibios y cansados. y serlo cada día más. Concédenos el deseo de comer tu pan y gustar tu Evangelio. Verbo de Dios y poder! ¡Concédenos comulgar plenamente contigo en el día sin ocaso de tu Reino!». Podemos hacernos tres preguntas: l ¿Experimento el gusto por la oración? Si no es así. esa plenitud de vida. ¿cuál puede ser el motivo? ¿Siento la alegría y el gozo de la Eucaristía? ¿Tengo la experiencia de la hartura? Si no es así. ¿cuál es la causa? ¿Experimento el gusto de la cruz. oh Cristo! ¡Oh sabiduría. l l . Preguntas para todos nosotros Ante la contemplación eucarística. A veces hemos evitado intencionadamente contemplarte en la cruz. no siempre nos hemos dejado alimentar y saciar por tu Palabra y tu misterio.«¡Oh Pascua grande y santísima. unido tan íntimamente a él en la Eucaristía que participo de algún modo en el ofrecimiento de sí que hace Jesús al Padre? ¿Acaso siento miedo o repugnancia hacia la cruz? «Señor. experimentamos la gracia de ser el pueblo de Dios y deseamos con todas nuestras fuerzas llegar a saciarnos del consuelo de Dios. la embriaguez de tu vino y el gozo sobreabundante de tu reino dentro de nosotros. a fin de que podamos experimentar la suavidad de tu aceite. la Eucaristía puede ser. del estar con Jesús.

de los diversos usos que se le han dado en el pasado podemos deducir un doble significado que. En este nuestro encuentro. durante algunos meses. buscando en ella el silencio contemplativo. renovando el impulso misionero y acogiendo el mandamiento de la caridad. la expresión latina. 1. Por su parte. «comunión de los santos» puede aludir a la sociedad de los santos y santas. pues. a la Iglesia como comunión de los que son santos. a base de meditar el relato evangélico de la multiplicación de los panes. no obstante.VI LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS Introducción Esta noche se cruzan aquí dos caravanas que. Sin embargo. a través de cada una de las etapas. De este modo se ha mostrado la realidad de la Iglesia en la que vivimos y a la que pertenecemos. han recorrido distintos caminos. es decir. el tema de Jesús que alimenta con su Palabra y con su Cuerpo al pueblo de Dios. hemos llegado. El camino recorrido por los jóvenes. a una especie de oasis que recibe el nombre de «la comunión de los santos». . a un punto de convergencia de ambos caminos. y este último término se declina en masculino. enseñándole a compartir el pan. En este caso. el camino recorrido por los Consejos pastorales parroquiales ha profundizado. En latín se habla de «societas sanctorum». de las cosas santas». Por otra parte. tiene declinación neutra. y ante todo la Eucaristía. Por una parte. dejándonos sostener por la Palabra y la Eucaristía. ¿Qué entendemos por esta antiquísima expresión contenida en el «Credo»? Los historiadores no se ponen de acuerdo a la hora de definir el sentido originario de esta misteriosa expresión. «sanctorum communio». comunión de los santos indica la «comunicación de los sacramentos. del hacerse prójimo. confluye en una unidad. ha pretendido comprender lo que significa seguir al Señor Jesús hasta la claridad de aquello a lo que últimamente nos llama.

entre ambos significados hay una relación.. que es Cristo muerto en la tierra. pues. una vez muerto. todo fiel. 330).. Pero ahora. un solo grano.331). de Lubac.. el cuerpo de Cristo significado por el sacramento de la Eucaristía: «No es el hecho humano de reunirse para celebrar los misterios. Memoria de la Pasión. apenas era un grano de trigo. [vol. conversión del corazón: he ahí las realidades absolutamente interiores sin las que no podremos tener más que una caricatura de la tan deseada comunidad» (H. . se ha dilatado y ha llenado el universo por medio de la Pasión de tal manera que todos los elegidos que en el mundo han sido... ni la exaltación colectiva que una pedagogía apropiada es capaz de provocar. pág. que es el primer fruto producido por la sangre derramada del Señor. pág. pág. XV opera omnia]. lo que hace realidad la unidad de los miembros de Cristo. E igualmente interesantes son las palabras de Ruperto citadas por el propio de Lubac: «. en un principio. se eleva con él hasta los graneros del cielo esta tierra en cuyo seno se ha hecho tan grande» (H. De la pequeña semilla. antes de caer en tierra y morir... op. ha crecido. y mientras se eleva el grande y rico dueño de la mies. desde el momento en que la Iglesia es comunión entre los santos en la participación común en las cosas santas. La carne de Cristo. ofrenda al Padre celestial. la comunión sacramental.. que los convierte en una masa nueva. desde el inicio de la creación hasta la consumación de los tiempos. 43). Dicha carne.. todos ellos. crece sobre el Altar y fructifica en nuestras manos y en nuestros cuerpos. a la Eucaristía y a la comunión de los santos en la Iglesia.Evidentemente. hay aquí un gran misterio. en su forma plena. en los santos misterios. La Iglesia es. así también la comunión eclesial comporta siempre. Esta es imposible sin la remisión de los pecados. gracias a la acción de este sacramento. de Lubac. No es casual que los Padres de la Iglesia den el nombre de Corpus Christi tanto a la Iglesia como a la Eucaristía... el padre Henri de Lubac. Jaca Book.. Un gran estudioso de la patrística.413). En virtud del único pan del sacrificio. escribe: «Así como la comunión sacramental. cit.. que antes de la Pasión era la carne del Verbo único de Dios. Expresivamente dice Guillermo de Saint-Thierry que «comer el cuerpo de Cristo no es sino hacerse cuerpo de Cristo» (PL 184.. en la que Dios y el hombre se abrazan eternamente. op. cit. Milano 1982. es siempre al mismo tiempo comunión eclesial. en la Eucaristía.. ni nada de eso. al comulgar con el cuerpo de Cristo.Evidentemente. hasta llegar a la comunión eterna de todos los hombres salvados. se agrupan en una sola Iglesia. comulga por ello mismo con la Iglesia» (Corpus Mysticum.

todo el mundo se ha ido tras é1"» (Jn 12. La gente salió también a su encuentro porque habían oído que él había realizado aquella señal. y que era lo que le habían hecho». Luego dice al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". María. y otro al capítulo 19 de Juan: «Seis días antes de la Pascua. y la casa se llenó del olor del perfume. mira que viene tu Rey montado en un pollino de asna"». Entonces Judas Iscariote. según está escrito: "No temas. Jesús se fue a Betania. sino también por ver a Lázaro. No decía esto porque le preocuparan los pobres. junto a ella. cuando la numerosa muchedumbre que había llegado para la fiesta se enteró de que Jesús se dirigía a Jerusalén.1-19). ahí tienes a tu hijo". tal vez resulte difícil comprender la relación entre este maravilloso tema y los textos evangélicos que hemos escuchado y que quisiera releer. como tenía la bolsa. donde se encontraba Lázaro. que lo guarde para el día de mi sepultura. «Los que estuvieron con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de entre los muertos.25-27). montó en él. Le ofrecieron allí una cena. ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. «la comunión de los santos». se llevaba lo que echaban en ella. y María Magdalena. María. no sólo por Jesús. Jesús. y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. dice a su madre: "Mujer. Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte también a Lázaro. «Esto no lo comprendieron sus discípulos de momento. Tres episodios pertenecen al capítulo 12. «Gran número de judíos supieron que Jesús estaba allí y acudieron. Jesús. al discípulo a quien amaba. dijo: "¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?". viendo a su madre y. Marta servía. hija de Sión. cuando Jesús fue glorificado. porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús». cayeron en la cuenta de que esto estaba escrito sobre él.2. sino porque era ladrón y. tomaron ramas de palmera y salieron a su encuentro gritando: "¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor. muy caro. uno de sus discípulos. Jesús dijo: "Déjala. «Junto a la cruz de Jesús estaban su madre. habiendo encontrado un borriquillo. el que le había de entregar. Frente a estas realidades evocadas por el nombre que hemos dado al oasis donde confluyen ambas caravanas. Entonces los fariseos comentaban entre sí: "¿Veis? No adelantáis nada. a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. «Al día siguiente. a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa» (Jn 19. Porque pobres siempre tendréis con vosotros. . pero. tomando una libra de perfume de nardo puro. pero a mí no siempre me tendréis». daban testimonio. mujer de Cleofás. la hermana de su madre. el Rey de Israel!".

. cayeron en la cuenta. 10). que han de tener lugar en Jerusalén. En todos los episodios. Un cuadro pascual . . santo. pero. El acontecimiento de Betania guarda una evidente relación con los acontecimientos. . 3). . Es el mismo gesto que hará el Señor en el lavatorio de los pies relatado por el propio Juan. que había sido llamado afuera del sepulcro por Jesús y resucitado de entre los muertos. me pareció ver en ellos muchas referencias directas o simbólicas al misterio pascual.Esta mujer «ungió los pies de Jesús con una libra de perfume y los secó con sus cabellos» (v. 16).«Esto no lo comprendieron sus discípulos de momento.«Seis días antes de la Pascua» (v. la decisión de hacer morir a Jesús.. el Rey de Israel!» (v. anticipada de algún modo por el misterioso gesto de María. Una alusión clarísima a la última cena de Jesús. las personas que en ellos participan giran. durante el canto del «Santo. «a quien Jesús había resucitado de entre los muertos».La mención de Lázaro. 13). 2). es igualmente significativa. en la Cruz.» (v.Un solemne toque pascual lo tenemos en la aclamación de la muchedumbre llegada a Jerusalén para la fiesta: «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor. De hecho. pues. El episodio revela. Para la comunidad primitiva. Aquí se evoca el misterio pascual en su totalidad..«Le ofrecieron allí una cena» (v. 1). .Meditando atentamente ambos pasajes. Veámoslo someramente. . más tarde. se trata de un momento cultual que nosotros hemos retomado en la liturgia eucarística. por así decirlo. en el cristianismo primitivo esta expresión evoca inmediatamente al Resucitado de entre los muertos por excelencia. Los términos «sepulcro» y «resurrección» son típicos del kerygma pascual. .En el versículo 17 se vuelve a mencionar a Lázaro. en torno a la Pascua de Cristo.» . santo es el Señor. cuando Jesús fue glorificado.. . mientras me preparaba para este encuentro con vosotros.Otra alusión a la Pascua aparece en la mención de la muerte: «Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte también a Lázaro» (v. ya inminentes. vivido en el sacramento de la Eucaristía y.

la multitud de personas llegadas para la fiesta. aparte del grupo que podemos denominar «germinal»: l Un pequeño grupo se encuentra en la casa de Betania. Para ser más precisos: en todo ese trasfondo de cosas santas (la Pascua. junto a Marta. Judas y algún que otro apóstol. Marta y María experimentan una inmensa gratitud hacia Jesús. episodio del capítulo 19 aparece ya directamente la cruz. María y Lázaro. en el. por último.El grupo pequeño lo forman muy pocas personas: Marta. Los diversos tipos de grupos somos nosotros. . En este «cuadro» pascual. y Lázaro siente hacia él una admiración sin límites. la Iglesia. nos hallamos ante tres tipos de comunidad eclesial o de comunidad de los santos. Las personas viven en él una cierta intimidad. la culminación del misterio.. la Cruz y la Eucaristía están presentes de una manera simbólica. ¿dónde está la simbología de la Iglesia que se hace comunión de los santos? Examinemos de nuevo los distintos episodios. María.25-27. en el relato de Jn 19. Es lícito. Es un grupo de amigos en el que se está a gusto.Finalmente. el supremo ofrecimiento de sí que Jesús hace al Padre. porque el ambiente es cordial y nadie tiene necesidad de defenderse de los demás. Sin embargo. l l Aparte veremos. mucho afecto y mucha efusión del corazón. pues. Efectivamente. el primer germen de toda comunidad. Judas no logra captar la belleza y la armonía del grupo y tropieza con un problema banal. que florece en el momento en que la semilla es pisoteada y enterrada bajo tierra. un grupo más numeroso lo constituyen los muchos judíos que acuden a ver a Jesús y a Lázaro. Lázaro. Diversos tipos de comunidad de los santos En mi opinión. ni siquiera en un grupo tan concorde faltan los malos humores y las incomprensiones. . alusiva o real. la Cruz y la Eucaristía). preguntarse cómo se mueven los diferentes grupos de personas que participan en las diversas escenas. al grupo «germinal».

acuden a verle a él. apuntando así al sentido sacramental. El grupo. no está abierto al sentido sacramental de las cosas y. al enterarse de que Jesús se encuentra allí. por ejemplo. Una comunidad en la que hay una cierta fe (el deseo de ver al Señor).. lo convierte en un problema social. Jesús. y de ellos deberéis preocuparos siempre.. social. Y añade: «Pobres siempre tendréis con vosotros. También aquí nos hallamos ante una cierta comunión de intenciones y de ideales. Para justificarse. «(para) que lo guarde para el día de mi sepultura». a los ritos. le sugiere que la deje en paz. a las tradiciones humanas. Acuden a nuestra mente determinadas formas de piedad que se expresan. Pienso.El otro grupo más amplio lo constituyen los judíos que. Se trata. no a nivel de fe.aparentemente de carácter económico. de la unidad de un grupo cohesionado por un interés cultural y. y a Lázaro. que de por sí es sumamente bella. en parte. preocupándoos de mí mediante este gesto simbólico. incondicionalmente. ante unos intereses comunes. sabemos que Judas no hace sino encubrir su situación de deficiencia moral y que. concretamente. al corregir a Judas. pero mezclada de curiosidad. De este modo expresa la continuidad entre el nivel sacramental y el nivel ético. De inmediato caemos en la cuenta de que en nuestras comunidades puede darse esta misma fractura entre el nivel económico y ético y el nivel sacramental de fe.. Existen hoy cristianos (tal vez nosotros mismos) que prestan atención a la Iglesia. Judas vive esta experiencia de comunidad. en determinadas actitudes o modos de expresión puramente horizontal del significado de la comunidad. pues. No es capaz de captar el simbolismo del gesto de María. En realidad. una pizca de curiosidad. no comprende el signo fundamental de la cena que será la Eucaristía. a las catedrales.. a nivel ético y económico. al . no verifica plenamente la comunión de los santos.». El modo que estos judíos tienen de hacer comunidad es comunión de los santos. y de preocuparos de ellos. más bien. en las peregrinaciones: un poco de fe.. renováis la voluntad de amar a los pobres hasta el fondo. ante una comunidad. en última instancia. cristológico. pero. pero lo es de una manera bastante imperfecta. también religioso. de aquella pequeña comunidad. una ocasión de hacer turismo. . consiguientemente.. lo que está en cuestión es su fe. económico. afirmando el deber de ayudar a los pobres. Las palabras de Jesús constituyen una preciosa enseñanza para nosotros.

contrarias a Jesús. reaccionan: «Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte tambiéna Lázaro. suele llamarse «mundo de los cristianos». La comunión de los santos es el ideal perfecto. Su ley es el mandamiento nuevo de amar como el propio Cristo nos amó. Se trata de una inmensa multitud procedente de todo el mundo hebreo y que recuerda a esa otra multitud del Apocalipsis que nadie podía contar y que cantaba el cántico del Cordero. ante todo. genéricamente.hecho de reunirse con fines sociales o de opinión. permite que allí donde aún no se ha dado la total plenitud de fe se produzcan.La numerosa muchedumbre llegada para la fiesta constituye el tercer grupo. nuestra vida» (Lumen Gentium. Es ese mundo que. con cuánta delicadeza nos enseña la Escritura a distinguir multitud de situaciones reales en las que nos encontramos. culturales. 9).. su meta es el Reino de Dios.13). . el Rey de Israel!» (Jn 12. . en su inmensa misericordia. es la fuerza de la fe o el conjunto de las realidades (sociológicas. El pasaje evangélico hace ver que este tipo de comunidad produce algunos efectos buenos. Dios. de opinión. esta muchedumbre se expresa de una manera litúrgica: «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor. buenos resultados mediante el influjo de las causas exteriores. Sin embargo... Posee en suerte la dignidad y libertad de los hijos de Dios. ¡cosa que no les ocurre con el grupo de Betania! Vemos. tradicionales.. pero sólo se alcanza a través de muy diversos caminos en los que no todo es inequívoco ni expeditivo. Lo cual quiere decir que este «mundo de los cristianos» tiene su propia función. Finalmente..25]. porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús» (Jn 12. incoado por el propio Dios en la tierra y que ha de ser consumado por El mismo al final de los siglos. mundo católico en el que no está claro si lo que se quiere definir. suelen quedarse en un plano exterior que no excluye la presencia en él de chispazos y corrientes internas de auténtica espiritualidad. sin embargo. pues.. De hecho.. pero que es bastante incierto y confuso en sus motivaciones. "que fue entregado por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación"[Rom 4. tradicionales.10). porque hasta las autoridades.. y que a lo mejor lo hacen con sinceridad y con una cierta fe. cuando se manifieste Cristo. Y las autoridades temen y se sienten incómodas con este tipo de cristianismo.) que lo mantienen cohesionado. Se nos invita aquí a contemplar a ese pueblo mesiánico del que habla el Concilio Vaticano II: «Este pueblo mesiánico tiene por cabeza a Cristo. sociológicas. en cuyos corazones habita el Espíritu Santo como en un templo.

la historia nos enseña que el momento de la prueba no tardó en llegar: la situación se hizo confusa.. naturalmente. a quienes tal vez observamos esta escena desde una de las alturas que rodean a Jerusalén. Es éste el pueblo de Dios que. Es. se convierte en comunión de personas santas y canta abiertamente su júbilo y su fe. El mío no es un grupo de "élite". Dice su biógrafo que el 31 de agosto de 1919 hubo en Milán una de las más grandiosas y hermosas manifestaciones habidas en la Diócesis. aunque también era mío el grupo de la cena en Betania.. participar. que estaba enfermo y había sido sometido a varias intervenciones quirúrgicas.Esta comunión de los santos que nos describe el Concilio podemos verla en la imagen de la muchedumbre de Jerusalén que aclama a Jesús. Cuando llegó el cardenal.. un gran pueblo en fiesta.B. Il Cardinal Andrea Ferrari. organizada por los jóvenes. asistió a una escena impresionante: los siete interminables cortejos. alegre y valeroso.. de más de veinte mil jóvenes cada uno. Quisiera evocar en este punto una página de la vida del santo cardenal Andrea Carlo Ferrari. nos asalta de inmediato una duda: ¿Cuánto dura el momento de la exultación? ¿Qué hará esa multitud mañana y pasado mañana. pues. sin embargo. según su procedencia. Milano 1987. . quiso. por el contrario. 375ss. El cardenal Ferrari. Milán fue testigo de un magnífico espectáculo: los jóvenes llegaban en oleadas a la ciudad desde siete distintas partes.. como si dijera: «Yo puedo suscitar en la historia una gran comunidad mesiánica. lleno de fantasía. de valor y falta de miedo a las autoridades. que querían festejar a su Arzobispo.). Penco. un pueblo gozoso. y no tardaron en escucharse otras voces: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!» (Jn 19. no es aún duradera. libre. de gozo. los ciudadanos estaban como extasiados en plena contemplación.? De hecho. a quien rodea como al Mesías.6).. de alegría. como una certeza que Jesús nos hace percibir. se habían encontrado y fusionado en uno solo» (G. y para la que se han anticipado los últimos tiempos en forma de exultación. «La mañana del 31. La imagen. que tanto trabajó y se esforzó por edificar un pueblo de Dios tal como aquí lo hemos descrito. de superación de todo obstáculo humano y de capacidad de expresarse con entera libertad. Esta es la imagen de mi pueblo». En la plaza de la Catedral. El mío no es un grupo de personas que quieren verme por curiosidad religiosa o intelectual. págs. a partir de la comunión con las cosas santas (y la realidad más santa es Jesús). quedará siempre como referencia ideal. los nubarrones hicieron su aparición y la gente tuvo que esconderse. Naturalmente. que se congrega en torno a mí para estar conmigo y ser conmigo una sola cosa. Istituto Propaganda Libraria.

vive también hoy la realidad del pequeño germen al pie de la cruz. la gracia de ser comunión de santos. y María y Juan al pie de la cruz.25-27). He aquí el primer germen de toda comunión de los santos: Jesús crucificado. de la minúscula semilla germinal. De este modo. de esperanza y de salvación para todo el género humano. sin embargo. y muchas veces aparezca como una pequeña grey. junto con el Papa. semejante a la que nosotros hemos experimentado. «Por eso. destinada a ser pueblo mesiánico. recibe de JesúsEucaristía la gracia de ser comunidad de fe. al discípulo a quien amaba. dice a su madre: "Mujer. por así decirlo. el más pequeño. abrazándolos en la comunión del Espíritu Santo. constituye. El germen al pie de la cruz El grupo germinal podemos contemplarlo en Jn 19. Constituido por Cristo en orden a la comunión de vida. En un mundo pecador. o en otras celebraciones. mujer de Cleofás. Todo cuanto hemos dicho hasta ahora tiene un precio. Jesús. sobre todo en las comunidades perseguidas. Es la primera comunión de las cosas santas en torno a los primeros santos. en medio de las cosas santas de Dios. Luego dice al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". el germen finísimo de unidad. llena con la plenitud del Espíritu a los discípulos que están al pie de la cruz. dice el Vaticano II. ahí tienes a tu hijo". es empleado también por él . aunque de momento no incluya a todos los hombres. el grupo germinal.Es la imagen de un pueblo cuya riqueza de fe se convierte en fiesta y sabe crear una maravillosa comunidad. junto a ella. porque Jesús. También esta noche estamos viviendo la experiencia del pueblo mesiánico que. Ese precio es la muerte del grano caído en tierra y pisoteado. La Cruz de Jesús y el Espíritu Santo realizan la comunión de los santos en su más pleno sentido. en algunos momentos del Congreso Eucarístico de 1983. de caridad y de verdad. la hermana de su madre. la Iglesia. sin el cual el pueblo de Dios sería algo efímero. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa» (Jn 19. de amor. el pueblo mesiánico. es el grupo de un hombre crucificado: «Junto a la cruz de Jesús estaban su madre. y María Magdalena. Está a punto de realizarse también el sentido «conclusivo». con el agua y la sangre que brotan de su costado traspasado. viendo a su madre y. María. de la expresión «comunión de los santos». de esperanza. a semejanza de la multitud llegada a Jerusalén.

«María. ¡Alcánzanos. Nosotros. Porque el uno está en función del otro. Y con nosotros está siempre María. y nosotros somos tu pueblo. sabiendo que la meta es la multitud de todos los hombres en el gozo de Cristo. tanto en los inicios del pequeño germen como en el momento de la fiesta del gran pueblo. y vivimos alternativamente la experiencia de ambos. madre nuestra: tú estás aquí. pequeño germen mesiánico deseoso de estar al pie de la cruz de Jesús. en medio de nosotros. nos sentimos pueblo de santos para una comunión universal de santidad que llegue a los confines de la tierra y los supere. y somos también grupo que camina contigo. el uno camina hacia el otro. 9). a fin de convertirse en comunión perenne de toda la humanidad en la vida de Dios en Cristo. y haz de nosotros un pueblo de santos para que podamos vivir en la comunión de los santos misterios!» . pequeño germen que se apoya en ti. oh María. en medio de una inmensa ciudad mayoritariamente habitada por no creyentes o indiferentes. con los apóstoles y sus sucesores. esa comunión del Espíritu Santo que brota del corazón traspasado de tu Hijo Jesús. del mismo modo que lo hizo Juan al pie de la Cruz. nuestro hermano.como instrumento de redención universal y es enviado a todo el mundo como luz del mundo y sal de la tierra» (Lumen Gentium. Las palabras evangélicas nos han enseñado que ambas perspectivas han de mantenerse unidas: el pequeño grupo germinal al pie de la Cruz y el inmenso pueblo mesiánico. hacia la plenitud mesiánica. en el eterno abrazo de Dios.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful