Tesis Cognitiva S Cortes UChile

UNIVERSIDAD DE CHILE FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES CARRERA DE PSICOLOGIA

ESTADO ACTUAL DE LA PSICOTERAPIA COGNITIVA EN EL CENTRO DE PSICOLOGÍA APLICADA (CAPS) DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE Memoria para optar al Título de Psicólogo

Autores: Susana I. Cortés Mellado. Jorge A. Kusanovic Galleguillos. Profesor Patrocinante: Ps. Dr. (c) Juan Yáñez M. Profesor Guía Metodológico:

Ps. Mag. (c) Elisabeth Wenk W. INTRODUCCIÓN

Originalmente, el objetivo del presente trabajo se formuló en términos de establecer el grado de efectividad de la psicoterapia cognitiva que se desarrollaba en el Centro de Psicología Aplicada (CAPs) de la Universidad de Chile. Para ello se realizaría un proceso de búsqueda de criterios que posibilitasen la investigación en esa área. El propósito que inspiraba el trabajo era el perfeccionamiento del quehacer En psicoterapéutico cognitivo de dicho centro de atención y mejorar la formación clínica de pregrado y post título que allí se imparte. función de esto, se decidió entrevistar a expertos en psicoterapia

cognitiva de Chile para que pudiesen dar su opinión respecto a qué criterios podrían facilitar la investigación en efectividad (Ferrer, comunicación personal, 2002; Opazo, comunicación personal, 2002; Pizarro, comunicación personal, 2002; Suárez y Marchetti, comunicación personal, 2002; Zagmutt, comunicación personal, 2002).

Sin embargo, a partir de las entrevistas y la reflexión con los expertos se constató, como era de esperarse, que no hay una sola forma de hacer psicoterapia cognitiva y, además, que los criterios para medir la efectividad psicoterapéutica no eran homogéneos y aplicables a cualquier modelo psicoterapéutico aunque fuesen todos de “carácter” cognitivo o derivasen de un mismo paradigma dentro de “lo cognitivo”.

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Una de las causas que explican esta situación es la evolución epistemológica y paradigmática que este modelo ha tenido en las últimas décadas, lo que implica, por parte de los profesionales dedicados a la psicoterapia cognitiva, la posibilidad de adoptar diversos modos de abordaje del trabajo psicoterapéutico. Esta reflexión con los expertos se confirma, además, en el IV Congreso Latinoamericano de Psicoterapias Cognitivas / I Congreso Chileno de Psicoterapias Cognitivas, en abril de 2002, una instancia de encuentro y de información sobre el estado actual de la psicoterapia cognitiva latinoamericana, tanto en aspectos teórico–prácticos como de investigación.

En este escenario, en que se advierte la diversidad de modelos psicoterapéuticos y la heterogeneidad de criterios de efectividad, la investigación pretendida en un comienzo se suspende, hasta poder dilucidar la pregunta acerca de cuál es la forma particular de ejercer psicoterapia cognitiva en el CAPs de la Universidad de Chile. Sólo desde allí, es posible iniciar en el futuro un proceso de estudio de criterios de efectividad que permitan la investigación en psicoterapia.

Para responder a la pregunta respecto de la psicoterapia cognitiva del CAPs, se observa que, si bien existe un extenso trabajo en psicología clínica cognitiva efectuado por el grupo cognitivo de la Universidad de Chile, no existe un registro y sistematización del mismo. Resulta perentorio, entonces, sistematizar la información generada por este grupo, con el fin de abordar el estado actual de la psicoterapia cognitiva del CAPs, como paso previo y necesario a la posibilidad de investigación a futuro.

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con la creación del Centro de Psicología Aplicada (CAPs) y con el desarrollo del Grupo de Psicología Clínica Cognitiva asociado a este mismo centro. se postula que la psicoterapia cognitiva de la Universidad de Chile se constituye producto de la contingencia histórica del Centro de Psicología Aplicada de la universidad. se advierte que ésta es un producto histórico. han hecho su aporte en pro del desarrollo de la disciplina. interpersonal y constructivista) diversos aportes teóricotécnicos. cognitivo. Resulta imprescindible. está directamente implicada con la historia del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile. En este proceso queda en evidencia que la distinción con otras formas de ejercer la psicoterapia cognitiva. En resumen.Por otra parte. por tanto. y los integra. sino que recoge de sus “momentos” (conductual. vale decir. abordar el estudio de la historia del CAPs. es que el modelo cognitivo que se desarrolla en el CAPs no se sitúa en un lugar específico de la evolución del modelo cognitivo. 4 . del desarrollo del Grupo Cognitivo asociado a este centro y de la evolución epistemológica que el modelo cognitivo ha sufrido a lo largo de la historia. de sus fundadores y quienes. en la indagación de esta « particular mirada » de realizar psicoterapia. específicamente. en distintos momentos históricos de la universidad y del país.

Lo anterior debe considerarse como una exigencia en el ámbito de la comunidad científica y en el entendido de reconocer la responsabilidad y compromiso que el Centro de Atención Psicológica de la Universidad de Chile sustenta como agente de progreso y bienestar para la comunidad a través del desarrollo de la docencia. Dr. implica constituir un objeto de estudio para la labor de investigación en psicoterapia que pretende desarrollar el grupo cognitivo a futuro. y por otra. el perfeccionamiento del quehacer psicoterapéutico y la labor de formación tanto a nivel de pregrado como postgrado que en este centro se imparte. para luego abocarse a la labor de analizar la evolución del modelo cognitivo. al interior del Grupo Cognitivo. Esta será la labor fundamental que se propone llevar a cabo en este trabajo. sistematizar el Modelo Cognitivo de Psicoterapia que se desarrolla en el CAPs. por una parte. realizado primordialmente a través de un análisis documental y el testimonio de expertos. previamente. extensión e investigación en nuestra disciplina. pues permitirá.Por tanto se constituye. 5 . y constituye un estudio de orientación teórica. como objetivo de la presente memoria. desde lo conductual hasta lo constructivista y. finalmente. específicamente. desarrollar un trabajo que de cuenta del proceso histórico-conceptual que se ha llevado a cabo en el CAPs y. sistematizar la Teoría Clínica Cognitiva del CAPs. (c) Juan Yáñez Montecinos. Cabe señalar que el presente trabajo representa una parcela del trabajo de tesis doctoral del profesor del Departamento de Psicología Ps. Para ello se ha considerado.

1. 1 6 . relacionada con los profundos cambios políticos y económicos que sufrió Chile durante el régimen militar.1 La historia del Centro de Psicología CAPs se remonta al año 1972. situaciones que se confabulan al momento de intentar la sistematización de la información. CENTRO DE PSICOLOGÍA APLICADA CAPS. Antecedentes Históricos Generales del CAPs.1. los cambios de ubicación física de la carrera de Psicología. la falta de documentación exhaustiva y registro de nombres y fechas. dada las características particulares de su historia. lo dificultoso que ha resultado la recolección de información respecto de la historia del CAPs. 1. cuando el antiguo Departamento de Psicología pertenecía a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile y se encontraba Cabe señalar.

Centro de Salud Mental del Niño y Adolescente. Esta labor es interrumpida en septiembre de 1973. y el Departamento de Psicología. producto de los cambios políticos que sufre el país. dependiente de este departamento. Ya durante la Reforma del ‘68 se habían fusionado varias unidades. Centro de Práctica Psicológica. relacionada con actividades propias de la Psicología Laboral y de Psicometría (Yáñez.ubicado donde hoy existe la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE). comunicación personal. ubicado en calle Ejército Nº-233. En él se distinguían principalmente dos grupos de trabajo: el grupo de trabajo en Psicología Humanista. situación que se prolongaría hasta el segundo semestre del año 1974. Instituto de Psicología. y el grupo 7 . Conformaba el Centro de Atención Psicológica (CAPs) una de las unidades de trabajo académico e investigación del Departamento de Psicología junto al Instituto de Psicología. Durante el régimen militar el centro funcionó con el nombre de CENPRAPs. pers. 2002b). 2002b). en Macul Nº 900. La fundación de lo que hoy se conoce como Centro de Psicología Aplicada. creándose así el Departamento de Psicología actual. a cargo del profesor Gabriel Reyes y su equipo. En esos años. el CAPs funcionaba atendiendo a alumnos y funcionarios de la Facultad de Filosofía y Humanidades principalmente. se debe a la iniciativa de don Salvador Cifuentes Gatica. psicólogo clínico cuyo trabajo se encontraba vinculado a la psicología humanista rogeriana (Yáñez. com.. pues no existía atención al público en general.

discípulas del trabajo realizado por el Psicólogo profesor Sergio Yulis en el Departamento de Psicología y representantes del modelo cognitivo conductual. com. a cuya dependencia pasa el Departamento de Psicología hasta ese instante dependiente de la Facultad de Filosofía y Humanidades. conocido popularmente como “la Placa”. Precisamente en este año (1985) es creada la Facultad de Ciencias Sociales. pues las clases se llevaban a cabo en una construcción frente al Hospital Clínico de la Universidad Católica en calle Marcoleta. que incluye la antigua Facultad de Filosofía y Humanidades. apoyado por la administración del Decano 8 . Debido al permanente traslado. 2002b). finalmente. Con posterioridad al año 1980. El CENPRAPs funcionó aproximadamente desde el año 1975 hasta el año 1980. como lugar de Práctica Profesional para los alumnos de la carrera (Yáñez. en el piso22 de la Torre de Servicios Generales a partir de marzo de 1985. pasando a formar parte la carrera de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales. el Campus La Reina de esa misma facultad (durante el año 1981 y que duraría sólo una semana). Se separa en ese momento el Departamento de Psicología la docencia de pregrado. cuando en “la placa” comienza a funcionar el Centro de Atención Psicológica (CAPs).. no es posible concretar el funcionamiento de un centro de atención psicológica sino hasta el año 1985. pers. Amunátegui N° 73. existía otro grupo de trabajo en el modelo puramente conductual más una unidad de psicología infantil. a cargo de los profesores Juan Yáñez e Iris Gallardo. el Campus Andrés Bello. (abril de 1981) y. liderado por las profesoras Gabriela Brahm y Elida Picota. lugar destinado al profesorado. El CAPs surge como un proyecto del Departamento y Carrera de Psicología. nuevamente. la Escuela de Psicología vive un proceso constante de traslado físico.de Psicología Cognitiva. Además.

este era un CAPs paralelo pues no estaba institucionalizado y surgió por la motivación de los alumnos de psicología de tener un centro de atención al servicio de la comunidad. tal como indica el proyecto del año 1990: “Contamos con el concurso de las actuales autoridades de nuestro país y del espíritu de reconstrucción democrática que las anima. surge bajo una política de “Servicio Social Solidario” y al alero de un proyecto interdisciplinario de la FECH denominado “Casa de la Solidaridad”. Este proyecto contó en un comienzo con un respaldo masivo. el apoyo. del Decano Mario Orellana. 2002b). también con el apoyo del Colegio de Psicólogos y de destacadas personalidades académicas y profesionales. 2002b). especialmente en lo referido al espacio físico que el CAPs debería ocupar dentro del proyecto y posterior construcción del nuevo edificio de la Facultad de Ciencias Sociales en el Campus Juan Gómez Millas (Yáñez. pers. Junto con la historia de este CAPs existen antecedentes acerca de un “CAP paralelo” que por iniciativa de los propios estudiantes funcionó durante los años 1989 y 1991. com. Según Yáñez (com. Este centro denominado “Centro de Atención y Formación Psicológica” (CAP)..Fernando Durán y. públicas y no gubernamentales dispuestas siempre a apoyar iniciativas como ésta. pers. aproximadamente. la participación y el entusiasmo de la comunidad de Pudahuel.. Contamos también y de manera fundamental con la confianza. Además contamos con la cooperación de instituciones privadas. en el complejo comunal de la Unidad Vecinal N° 4 de Pudahuel. con el concurso de las actuales autoridades de nuestra casa de estudio personificadas en nuestro rector. 9 . posteriormente. tanto en dependencias de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) en Avenida Matta como en un Policlínico autogestionado por la comunidad.

psicología comunitaria. De esta forma.que nos brinda el espacio y posibilidad concreta de desarrollar esta iniciativa en el complejo comunal” (CEPs y FECH. Entre los años 1991 y 1997 el director del nuevo CAPs fue el Psicólogo profesor Juan Yáñez Montecinos. trabajo y desarrollo de las diversas especialidades de la psicología. una deuda pendiente con las otras áreas de trabajo dentro de la psicología (Yáñez y Muñoz. el “Centro de Atención Psicológica” pasa a llamarse “Centro de Psicología Aplicada”. se materializa el “nuevo” CAPs. proyecto que venía siendo desarrollado y coordinado por el Psicólogo profesor Juan Yáñez Montecinos desde los años 1990 y 1991. Yáñez. el CAPs se ha estructurado como un centro de atención eminentemente clínico. pág. pero ampliando la organización. 2002b). com. siendo esta situación. pers. vale decir. 1990. Una vez ubicados en el actual edificio de la Facultad de Ciencias Sociales (1993). 1991). pues pretende ahora ser un lugar de expresión. estructura y objetivos del centro. A pesar de que estos objetivos se encuentran descritos en el Proyecto del año 1991. financiamiento y de apoyo formal por parte de la universidad (CAPs. prestar servicios profesionales y de formación profesional para el pregrado en las áreas de psicología clínica. 3). psicología educacional y psicología laboral-organizacional (Yáñez. a juicio del profesor Yáñez. En otras palabras. esta iniciativa dejó de existir al cabo de unos años por falta de recursos. Se dio comienzo a una etapa de 10 . a lo largo del tiempo. Centro de Atención Psicológica. s/f ). 1990). manteniéndose la sigla CAPs. y que recoge la contribución histórica de Salvador Cifuentes (Cifuentes. Paradojalmente. quien en un primer período tuvo como meta poner en marcha el centro. 1997..

El CAPs en la actualidad.“marcha blanca” y a una campaña de difusión hacia la comunidad. 1. por resolución exenta N° 003 se decreta la creación del CAPs de manera oficial. Finalmente. Docencia y Extensión” (Yáñez. que se ha extendido hasta nuestros días. recién el 10 de julio de 1997. La Universidad de Chile… debe ser un agente de progreso y bienestar para la sociedad a través de sus funciones: Investigación. 2. pág. siendo en la actualidad su Director el Psicólogo profesor Hugo Rojas Olea. en diarios. surge en el contexto histórico de transformación institucional del país producto del retorno a la democracia. 1). producto de su quehacer clínico. 1991. tanto de las políticas económicas como sociales. que permita el desarrollo de prácticas profesionales y que esté 11 . televisión y municipalidades. Se inicia así el proceso de desarrollo y consolidación del CAPs. “Se propone así la formación de un Centro de Psicología Aplicada (CAPs). Tal como expresa el Proyecto CAPs del año 1991: “Las nuevas condiciones generales del desarrollo del país. El actual Centro de Psicología Aplicada CAPs. proceso del cual no es ajena la Universidad de Chile. las que deben adaptarse a los nuevos requerimientos. han repercutido en la transformación de sus instituciones.

Es así como surge el CAPs con el firme propósito de constituirse en una entidad científico–profesional que responda a las demandas de servicios especializados en psicología. psicología comunitaria. 1991). 1. 1991): Generales.encargado de proveer servicios a la comunidad en las áreas de desarrollo de la profesión y la disciplina” (Ibidem. adscrito al plan de estudios de la carrera de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. abierto a las demandas de la comunidad. Ser un centro científico–profesional que. 2. que tengan origen en la comunidad. organizacional. posibilite el ejercicio de los aspectos prácticos contenidos en los programas de Pregrado y Postgrado de la Escuela de Psicología. psicología educacional y psicología laboral– 12 . Ser un centro de prestación de servicios profesionales en Psicología. Entre sus objetivos destacan (Yáñez. en las áreas de: psicología clínica. tanto a nivel asistencial como de extensión.

13 . Desarrollar y ejecutar programas de evaluación y prevención en las distintas etapas del desarrollo psicológico humano normal. 5. Desarrollar y ejecutar programas de acción en el marco de los principios y propósitos de la psicología comunitaria. Desarrollar educacional. 2. 1. Efectuar estudios referidos a procesos organizacionales tales como: Liderazgo. afectivos y sociales. comunicación y clima organizacional. a pacientes adultos. cognitivos. Desarrollar y ejecutar programas de selección. considerando la complejidad con que se entrelazan los aspectos biológicos. y ejecutar tanto a programas nivel de de servicios en psicología como en psicología escolar programación y evaluación de currículo. capacitación y evaluación del rendimiento en el área laboral. evaluación y psicoterapia a nivel individual y grupal. Desarrollar y efectuar programas de diagnóstico.Específicos. 6. 3. adolescentes y niños que soliciten ser atendidos en el CAPs. 4. motivación.

a cargo de los psicólogos profesores Silvia Campos y Rene Riquelme. 14 . en ese sentido. El propio profesor Yáñez señala: “hoy el CAPs es un espacio que le ha permitido dar cuerpo a una organización universitaria que no tiene una representación en la estructura formal más que en los equipos de trabajo y. a cargo del Psicólogo profesor Miguel Rivera. a cargo de la Psicóloga y Dr.Actualmente. José Luis Gallegos y de la unidad de Servicio Social. y el grupo de Psicología clínica cognitiva infantil. Silvia Parada. a cargo del psiquiatra Dr. a cargo de la Psicóloga profesora Patricia Eissmann. producir y hacer gestión universitaria” (Yáñez. el grupo de trabajo en psicología clínica humanista. cuya responsable es la Sra. el CAPs es hoy un Centro del Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. (c) profesor Hugo Rojas. La atención clínica se realiza bajo la supervisión y guía de psicólogos de la universidad. (c) profesor Juan Yáñez. destinado no sólo a la atención de pacientes. a través de este centro se ha demostrado que éstos pueden funcionar. licenciados en práctica y psicólogos en cursos de postítulo o postgrado del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile. a cargo del Psicólogo Dr. Los psicoterapeutas que atienden en este centro son estudiantes de 5° año que cursan Psicología Clínica en alguno de los cuatro enfoques que se imparten. el grupo de trabajo en psicología clínica sistémica. el centro es una institución que presta servicios de psicoterapia. sino además a impulsar el trabajo teórico de diversos grupos clínicos. el grupo de trabajo en psicología clínica cognitiva. a cargo del Psicólogo y Dr. En ese sentido. Cabe señalar. 2002). psicopedagogía y psicodiagnóstico. (c) profesora Laura Moncada. Comunicación personal a. entre los que se encuentran el grupo de trabajo en psicoanálisis. el grupo de psicodiagnóstico. abierto a toda la comunidad. además. el funcionamiento de la unidad de Psiquiatría.

com. La labor clínica durante este tiempo tenía un carácter interdisciplinario. Los orígenes del Grupo de Psicología Clínica Cognitiva asociado al CAPs se remontan a la década del 70’. entre otras razones. especialmente en lo referido a las concepciones de “esquema cognitivo”. “distorsiones cognitivas” y “pensamientos automáticos”. al trabajo que desarrollaban las psicólogas profesoras Gabriela Brahm y Elida Picota. 3. Sergio Yulis. el trabajo del grupo de psicoanálisis estaba a cargo de la Psicóloga profesora Julia Cortés y el del grupo humanista. quien inició su quehacer académico como ayudante de las profesoras Brahm y Picota para posteriormente tomar a su cargo la conducción y desarrollo de las asignaturas respectivas. pers. debido a las circunstancias históricas del país que repercutían en el quehacer universitario.1. se integra al grupo cognitivo el Psicólogo profesor Juan Yáñez Montecinos. 15 . pues el contacto entre los diversos grupos clínicos era permanente. 2002a).. Con él. Grupo de Psicología Clínica Cognitiva de la Universidad de Chile. específicamente. a cargo de su nuevo coordinador Psicólogo profesor Gabriel Reyes. comienza un proceso de apertura e integración de nuevos elementos teóricos provenientes preferentemente de la línea cognitiva de A. En esos años. Beck. En este período. ante la partida del Psicólogo profesor Salvador Cifuentes al extranjero (Yáñez. quienes había quedado a cargo de la asignatura de la línea cognitiva conductual ante la partida del profesor Ps.

se integran en el año 1998. los psicólogos Patricio Gaete. los licenciados Francesca Cayazzo. 1998). De la misma manera. Susana Cortés. pers. Tamara Harcha y Paula Vergara. el Psicólogo profesor Yáñez toma contacto con algunos representantes en Chile de la denominada Terapia Cognitiva Post-racionalista. Jorge Kusanovic y Sebastián Vidal. En ese curso participa como alumna la Ps. Guidano se encuentra en Chile realizando una serie de conferencias que “influirán fuertemente en lo referido a la futura estructuración de un modelo metateórico de aproximación al trabajo clínico cognitivo acá en el CAPs” (Yáñez. 1983. desarrollada por el psiquiatra italiano Vittorio Guidano. quien al finalizar el postítulo se integra al grupo. Por esos años. En el año 1993. com. 1995. siendo uno de ellos el Psicólogo Augusto Zagmutt. El ingreso de estos integrantes no es sólo una cuestión historiográfica: en estos tiempos el Grupo Cognitivo se estructura a partir de reuniones periódicas organizadas en torno a diversas temáticas cognitivas. quienes se abocan junto al Profesor Yáñez a la tarea de organizar y conformar el primer Postítulo de Psicoterapia Cognitiva que se inicia en el año 1994.. A mediados de los 80’. 16 . que van derivando en la incorporación de teorías y técnicas de tratamiento que comienzan a integrarse al modelo psicoterapéutico cognitivo del CAPs. presentes en la actualidad dentro del modelo de psicoterapia cognitiva que se ejerce en el CAPs (Beck y cols. 2002a). y a contar del año 2001. Yáñez.. se integran permanentemente al grupo clínico cognitivo los licenciados en psicología Walter Kühne y Claudio Zamorano. Victoria Leiva. Beck.propios de la Terapia Cognitiva Clásica.

Psicoterapia de Adultos y Psicología Clínica 17 . el trabajo del grupo se ha diversificado en diferentes áreas y actividades. 2002a). com. que lo constituyen en uno de los equipos de trabajo productivos del Departamento de Psicología.Con respecto a la evolución del grupo cognitivo. pers. producto del quehacer profesional y formativo tanto en Pregrado como en los diversos niveles de Postítulo. un grupo que se ha ido armando de manera orgánica. Dentro de sus múltiples actividades cabe señalar: Área Clínica. Hoy en día. el profesor Yánez señala: “el grupo clínico cognitivo es como Valparaíso. que ha crecido producto de ir adjuntando deseos. Docencia. intereses y motivaciones.. a) Atención permanente de pacientes en el CAPs. a) Trabajo formativo de Pregrado en las asignaturas de Teorías y Sistemas Psicológicos. que ha implicado ir abriendo diversos campos de acción y de potenciación” (Yáñez.

Juan Yáñez M. dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas durante el año 2002. coordinada por los profesores Dr. Alejandro Koppman y Ps. d) El desarrollo de un convenio de trabajo conjunto con la Unidad Cognitiva de la Clínica Psiquiátrica Universitaria a partir del año 20012. la fecha. respectivamente.de Adultos para tercero. ha derivado en la creación de la Unidad de Psicología Clínica Cognitiva de la Clínica Psiquiátrica. desde el año 1994 a la fecha. e) La implementación en la de diversos de talleres Ciencias de Asertividad y Reformulada. b) El desarrollo de cuatro niveles de postítulo en Psicoterapia Cognitiva en el CAPs. cuarto y quinto años de la Carrera de Psicología de la Universidad de Chile. 2 18 . c) Taller de Habilidades Interpersonales ofrecido como curso electivo en la Carrera de Psicología en los años 2000 y 2001. El desarrollo de un convenio de trabajo conjunto con la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile. Facultad Económicas Administrativas de la Universidad de Chile a partir del año 1997 a f) La organización del Curso Habilidades y Estrategias de Negociación en la Escuela de Negocios.

junto al trabajo acerca 19 . a) Participación activa en el proceso de constitución de la Asociación de Psicoterapias Cognitivas A. A modo de ejemplo es posible citar los trabajos en la reformulación del concepto de asertividad (Yáñez. la comprensión del concepto de inconsciente desde lo cognitivo (Kühne. participación en el equipo organizador del Tercer Congreso Latinoamericano de Psicoterapias Cognitivas llevado a cabo en Santiago durante el mes de abril del año 2002 y en numerosas presentaciones científicas llevadas a cabo en este evento. en enero del 2002.g) La organización e implementación de la primera Escuela de Verano del Centro de Psicología Aplicada CAPs. G. Trabajo Teórico. primera organización científica y gremial cognitiva. b) A través de APSICO. Las múltiples actividades del grupo se complementan con el constante trabajo teórico que han realizado sus integrantes. Actividad Gremial. 2000a). 1999). (APSICO). dependiente del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile.

entre otros. 2000) y el desarrollo de los conceptos de deseo. y complementariedad de intención dentro del modelo de asertividad reformulada (Cayazzo y Vidal. Marks. b) El trabajo y desarrollo teórico que recoge los postulados de diversos autores. Así. hasta el actual grupo cognitivo a cargo del Psicólogo profesor Juan Yáñez Montecinos. tales como Wolpe. entre otros. Greenberg y Guidano. evolutiva. 2002). 20 . c) El reconocimiento. Safran. de los cambios epistemológicos y paradigmáticos que la ciencia ha experimentado y que repercuten en el quehacer clínico cognitivo. Beck. Rimms y Masters. en la década del 70´. a partir del trabajo teórico anteriormente señalado. Esta forma particular de desarrollar la Psicoterapia Cognitiva con adultos reconoce ciertas fuentes: a) La participación y aporte de todas las personas que han constituido el grupo cognitivo a lo largo de su historia. desde las psicólogas Gabriela Brahm y Elida Picota. intención. Mahoney. es posible postular que la evolución histórica del Grupo Clínico Cognitivo ha influido en la estructuración de una teoría clínica de carácter.de los sueños como herramienta psicoterapéutica cognitiva (Kühne. igualmente.

y aplicado. 2. se distingue un elemento conceptual y un elemento aplicado. 2001). pues los cambios 21 .Considerando estos antecedentes históricos es posible configurar el Modelo Psicoterapéutico Cognitivo de Adultos del CAPs y que será materia del análisis subsiguiente. paradigmáticos y teóricos que la ciencia ha experimentado a lo largo del tiempo (Yáñez. de es decir. MODELO PSICOTERAPÉUTICO COGNITIVO DEL CAPS. como una metateoría resultante serie cambios epistemológicos. Dentro del modelo de psicoterapia cognitiva que se realiza actualmente en el Centro de Psicología Aplicada CAPs. pues se reconoce al Modelo Teórico Cognitivo de “en la evolución”. 1998. Conceptual. 1999.

concepción del sí mismo. por un lado.. a. el soporte teórico (“metateórico”) que fundamenta su labor y. actual director del Grupo de Psicología Cognitiva. 2002. áreas de funcionamiento. pers. 1999. 2002. Opazo.antes señalados han repercutido y originado un estilo y una forma de hacer psicoterapia cognitiva propio del CAPs en la Universidad de Chile (Yáñez. 2002. devolución. 2002. 2001. El Psicólogo profesor Juan Yáñez (com. 2002. comunicación personal. dimensiones operativas. com. no se traduce en la estructuración de un marco metateórico del que se desprenda el trabajo psicoterapéutico tal como ocurre en el CAPs. com. pers. 22 . pers. com.. pers. Suárez y Marchetti. psicopatología. com. pues crean las condiciones de cambio necesarias y que permiten la mejoría o remisión sintomática (Yáñez. com. señala a estas dos dimensiones. si bien es reconocida por casi todos los expertos que fueron entrevistados (Ferrer. intervenciones y técnicas. como sumamente importantes en el quehacer del psicólogo clínico pues representan.. 2000c. Es en este punto donde conceptos tales como encuadre. La “evolución” del modelo cognitivo.. 2000b). vínculo y alianza. por otro. pers. Pizarro. Zagmutt. 1998.. 2002).. “esa es una característica distintiva de <<nuestro>> modelo” (Yáñez. Metateoría y Teoría Clínica. provee las herramientas necesarias de abordaje técnico y de procedimiento. 2001). 2002a). cobran relevancia. pers. pers. com. cambio. Opazo. 2002a). 2000b.

1. Por tanto. 1. las técnicas en psicoterapia. la psicopatología. de la Revista de Psicología del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile. 2002a). pers. 2001. 2002. 2001). constituye una mirada particular de “lo cognitivo” y que lo concibe como un modelo que se ha ido estructurando a partir de un devenir histórico que considera distintos momentos de desarrollo.3 2. 1992. 1996. a “un conjunto de teorías estructuradas en torno a la temática cognitiva y que aportan al desarrollo conceptual y técnico del modelo” (Yáñez. 3 Momento Conductual. no la única. 2002. Esta mirada evolucionista del modelo cognitivo es compartida por diversos autores (Opazo. la noción de terapeuta y paciente y la relación terapéutica. pues cada corriente ha seguido su propio desarrollo hasta nuestros días. Goncalves. 23 . 1986. com. Kühne. el Momento Cognitivo. 1999. el objeto de estudio. el Momento Interpersonal y el Momento Constructivista. en Kühne. Un análisis de mayor profundidad es posible encontrar en la Memoria para optar al Título de Psicólogo “Definición de los Conceptos de Deseo. Cabe resaltar que ésta es una mirada particular de un fenómeno científico e histórico. Se distinguen cuatro momentos: el Momento Conductual. Intención y Complementariedad de Intenciones en el Modelo de la Asertividad Reformulada desde el marco del Modelo Cognitivo” (Francesca Cayazzo y Sebastián Vidal. 1. que permite integrar y dar unidad a momentos disímiles.. Wolman. Vol. 1997. Golfried. Metateoría Cognitiva. Se entiende por Metateoría Cognitiva. Yáñez 1998. la noción de sujeto.2. En el análisis evolutivo del modelo se consideran como parámetros de análisis la epistemología. X N°1 del año 2001. 2002) y en el artículo “Hacia una Metateoría Constructivista Cognitiva de la Psicoterapia”.

El método utilizado es el científico. El auge de esta corriente tiene su punto más elevado en los años ’50 gracias a la influencia que en esos años tuvo la tradición filosófica positivista (Gonçalves. no contiene un sí mismo.. verificación empírica y lógica de las teorías sobre la realidad (Kanfer y Phillip. 1991. El conocimiento es producto de la experiencia sensorial y su validez y objetividad dependen de una correlación estricta con los principios de la realidad. es decir. Mahoney. La noción de sujeto en este momento es la de un sujeto mecánico. El objeto de estudio clínico es la conducta humana y animal observable. componentes necesarios para la elicitación de una respuesta al medio y a sus propias necesidades biológicas (Mahoney. está vacío y despojado de conciencia. Cayazzo y Vidal. 1997. B. reducido a un conjunto de músculos y glándulas. 1998). 24 . 2001. 2002).Se entiende el momento conductual como aquel que se origina a comienzos de los años ’20 con el trabajo del psicólogo norteamericano J. es decir. Yáñez y cols. Watson quien estableció las bases paradigmáticas respecto de la teoría y metodología del conductismo. Epistemológicamente se considera la existencia de un mundo real y cognoscible que existe con independencia del sujeto y que está regido por reglas inmanentes. Según Neimayer y Mahoney el sujeto mecánico es externo y observable. que responde con una reciprocidad automática ante las demandas medioambientales y su determinación estructural biológica. 1977.

Neimayer y Mahoney. En cuanto a las técnicas utilizadas. que poseen una determinada administración al paciente y cuyo objetivo primordial es el logro de la remisión sintomática. es decir. citados por Cayazzo y Vidal. 1999. 1998. y la relación terapéutica. basada en el modelo médico (Ibidem. 25 . se sostiene que lo psicopatológico estaría definido como aquella conducta inapropiada debido a un déficit o exceso de ella misma (Yáñez y cols. pues propone una serie de procedimientos técnicos que se desprenden de la teoría. por tanto. citados por Yáñez. 2001). 1994). Neimayer y Mahoney. 2002). capacitado para disminuir aquella conducta inapropiada por exceso y para aumentar la conducta apropiada deficitaria. se señalan aquellas de carácter operativo que surgen del principio conductista de la exposición.. la conducta observable. El paciente. La noción de psicopatología está íntimamente ligada con el objeto de estudio. educador y educando. por tanto. Tal vez sea éste el principal aporte que el momento conductual ha legado a la psicología clínica cognitiva. es considerado como un aprendiz. Diversas investigaciones señalan que muchas de estas técnicas son altamente efectivas (Bergin y Garfield. De ahí su sobrevivencia en el tiempo y su actual utilización.Neimayer y Mahoney. 2001). como una relación jerárquica entre dos sujetos. El terapeuta es considerado como un experto en observación e instrucción conductual.

Transformación del Estímulo Mediado. Mahoney. 26 . Momento Cognitivo Clásico.2. 4. 5. 1991): 1. El problema principal estaba ligado al objeto de estudio. el modelo conductual se torna inadecuado (Mahoney. Condicionamiento Semántico y Generalización. Procesos de Aprendizaje Vicario. Esta insuficiencia se manifiesta en Mahoney cuando explica las cinco áreas donde según él. 1983. 2. 3. Autoestimulación Simbólica. Se distingue el surgimiento de un nuevo modelo de aproximación a los fenómenos psicológicos debido fundamentalmente a ciertas deficiencias que el modelo conductista presentaba. 2. 1. pues conceptualmente era insuficiente para dar cuenta de la complejidad del fenómeno de estudio de la psicología: el hombre. Conocimiento.

2001). 1987. Hasta el momento el conductismo ha propuesto que el objeto de estudio de la psicología está constituido por la conducta humana y animal observable. 1974. se comienzan a explicar fenómenos más complejos. 1988. Kelly. Bandura. Este sería un modo 27 . significados. a partir de los años ’60. Yáñez y cols.1983. sin embargo se han dejado de lado fenómenos que bien podrían intervenir e interferir entre el estímulo y la elicitación de una respuesta. en Kühne. sujeto y conocimiento (epistemología positivista). Ellis y cols. Ellis. Meichenbaum y Gilmore 1984. 1995. 2002).. siendo estas últimas las diversas actividades mentales relacionadas con conceptos e ideas. Beck. entre ellos Bandura. imágenes y creencias que estarían a la base de la conducta y emociones humanas (Kelly. vale decir. Con respecto a la psicopatología. proponen al sujeto como racional. una transformación del objeto de estudio. mediado por emociones y cogniciones. pero sí es posible observar un cambio a nivel paradigmático. Beck. y Raimy. con el auge de la etiología y la teoría del procesamiento de la información. Muchos autores de la época. Así. Son las llamadas variables intervinientes o mediacionales que constituyen para el conductismo la “caja negra” del proceso comportamental humano (Skinner.. Beck y cols. 1990. 1966. que aprende de la observación y cuyo comportamiento es el resultado de un proceso de aprendizaje histórico. Ellis.Es así como se mantiene el método de estudio y de aproximación al fenómeno del conductismo. se comparte la misma noción de realidad.. cobra relevancia el concepto de Esquema Cognitivo Subyacente de Beck.

la existencia de Esquemas Cognitivos Anormales o “enfermizos”. que constituirían el campo de acción del terapeuta y que subyacen al proceso de codificación de la realidad y de la percepción.inconsciente de estructurar el mundo por parte de los sujetos. 1999. pero que no son accesibles al dominio de la conciencia del sujeto (Meichenbaum y Gilmore 1984. De acuerdo con estas distorsiones cognitivas es posible sostener. 1998. la conducta y los afectos. 1995). Beck. 1983). 1983.. 2001). 1983). 28 . en Kühne 2002). Mediando entre lo inconsciente y lo conciente se encontrarían los llamados pensamientos fugaces o automáticos y las distorsiones cognitivas. esquemas que por su funcionamiento anormal detectado en procesos de sondeo cognitivo (Beck y cols. en el ámbito de lo psicopatológico. que Beck proponga el procedimiento de Reestructuración Cognitiva como un procedimiento terapéutico que permite atenuar esquemas disfuncionales y desarrollar otros más adaptativos (Ibidem. que determinaría una forma particular de procesar la información obtenida de la realidad (Beck y cols. De ahí. Lo inconsciente dentro de este paradigma es entendido como los eventos o procesos estructurales que estarían activos e influyendo sobre el pensamiento. es decir. situado en la posición del supuesto saber y que tendría a su cargo la responsabilidad de detectar esquemas cognitivos anormales en un paciente y la tarea de reestructurarlos bajo la concepción de normalidad que este momento cognitivo epistemológicamente maneja (Yáñez.. Dentro de esta perspectiva se considera al terapeuta como un sujeto experto en la “realidad”. es necesario reestructurar o “normalizar”. entonces.

Momento Cognitivo Interpersonal. comienza a manifestarse un nuevo quiebre en la matriz conceptual que desembocará en un cambio a nivel epistemológico. De allí que sea posible definirla en términos de Beck como una relación de Empirismo Colaborativo. en el proceso de reestructuración o normalización de su aparato psíquico (Ibidem 1998. 1959). Beck en Cayazzo y Vidal. 1986. Así. Por otro lado. posteriormente. que permite iniciar la 29 . 3. 1. en el proceso de detección de los aspectos anormales de su esquema y. el paciente es considerado como un colaborador en el proceso de investigación acerca de sus esquemas cognitivos. 1983. 2. 2001). Bowlby y su trabajo referido a los procesos de vinculación y apego (Bowlby. tales como los procesos emocionales y aquellos referidos a la vinculación y el apego en la infancia. se recogen aportes de otras disciplinas. 1993c. cuyos objetivos principales estarían centrados en la detección o diagnóstico de esquemas cognitivos anormales y la reestructuración o reparación de dichos esquemas (Beck y cols. la relación terapéutica sería el encuentro entre estos dos sujetos: el experto en realidad y el colaborador investigativo.Bajo esta mirada. primeramente. como la lingüística. La compleja praxis del vivir humano deja de manifiesto algunas insuficiencias en la explicación de fenómenos de creciente importancia. Con posterioridad a la revolución cognitiva y recogiendo el trabajo de diversos teóricos como Sullivan y su Teoría Interpersonal (Sullivan. 1999. Bowlby en Cayazzo y Vidal 2002). 1993b. 2002). 1993a.

por tanto. sino también cómo los afectos.exploración y el estudio de los procesos de significación y simbolización en el marco de la construcción de la subjetividad y el psiquismo humano. las emociones. Surge así la noción de un sujeto activo en el proceso interpersonal que lo constituye. 2001). 1997. que culminarán en el llamado Momento Constructivista. 1993. se desarrollan a partir de la experiencia evolutiva interpersonal. Mahoney y Freeman. Dicho proceso da cuenta de múltiples niveles de interacción de un sujeto con otros y con el medio.. 1973. Mahoney y Safran (Guidano. 1994. recogiendo el aporte de teóricos como Guidano. Es el llamado Momento Cognitivo Interpersonal. producto de las relaciones interpersonales que el sujeto tiene oportunidad de establecer a lo largo de su existencia (Yáñez y cols. en Safran y Segal. el comportamiento. Cabe señalar en este punto el aporte de la Psicología Experiencial. 1974. 1997. Rice. las cogniciones y. que concuerda con la teoría cognitiva interpersonal en la idea que el sujeto “es el único experto en lo concerniente a su propia realidad” (Perls. Safran y Segal. Este “primer quiebre” con respecto al positivismo se centra en la concepción de una realidad en constante flujo y cuyo orden se encuentra en la organización idiosincrática que el sujeto le otorga a través de estructuras cognitivas en desarrollo creciente. Epistemológicamente ocurre un cambio o transición en las concepciones positivistas de la realidad. 1983. 1994. 1991. Rogers. 1994). pág. Mahoney. 22). con el objeto de clarificar no sólo el cómo se procesa la información desde el medio externo. 1961. la 30 . En otras palabras. Se da inicio así a un proceso de expansión teórico y técnico dentro de la teoría cognitiva. 1988. 1995.

El modelo psicopatológico que se desprende de la teoría interpersonal propone la noción de ciclo cognitivo interpersonal (Ibidem. pues al menos en teoría. pues dice relación con un proceso de interacción que se autorrefuerza y autoperpetúa en el tiempo. Ibidem. mientras más resistente y rígido. posibilitando así el quiebre de la perpetuidad de este ciclo cognitivo. pues el individuo se ve entrampado en un estilo resistente al cambio y que conlleva a los otros a establecer conductas y emociones complementarias a las desplegadas por el sujeto. La noción de cambio está relacionada directamente con la posibilidad de actuar terapéuticamente sobre el ciclo cognitivo de un paciente. Safran propone la noción de Esquema Cognitivo Interpersonal. Lo psicoterapéutico entonces tiene por objeto posibilitar en el paciente el reconocimiento de su operar (ciclo cognitivo interpersonal) por la vía del desmentido de la experiencia en curso. 1994). en definitiva. no sería posible cambiar o transformar el Esquema Cognitivo Interpersonal que subyace al ciclo (Yáñez. que se definiría como una estructura cognitiva que precisamente permite el conocimiento y ordenamiento de la realidad por parte del sujeto.vida psíquica de los sujetos va a constituirse en esa particular forma de ordenar la realidad. La noción de un sujeto interpersonal está ligada a aquellas pautas de interacción que el individuo establece con personas significativas durante la primera infancia y que se reactualizan constantemente en la praxis vital (Safran y Segal. podría resumirse como el operar del esquema cognitivo interpersonal. 1999). 31 . 1994. Sería un ciclo. Este ciclo cognitivo interpersonal correspondería a la manera en que el sujeto actúa en el mundo. 1998. 2001). a partir de su estilo interpersonal y su autoconcepto. mayor posibilidad existe de un operar disfuncional y por tanto de padecimiento psicológico.

“lo cognitivo clásico” y “lo interpersonal”. el paciente igualmente es definido como un experto en sí mismo. interesado en “aventurarse” en un trabajo de autoconocimiento (Safran y Segal. Sin embargo. Esta mirada es integradora. pues necesita conocer los ciclos cognitivos del paciente y el funcionamiento psicológico en general de éste a partir del contexto interpersonal que pueda desarrollarse entre ellos. dentro de un proceso de construcción. además. experto aunque no por eso “conocedor” 1994). que le permite trabajar con una concepción de 32 . pues recoge el aporte de “lo conductual”. fundamentalmente en lo referido a las diversas técnicas que se pueden desprender de ellos. Por otro lado. Momento Cognitivo Constructivista. de su queja y problemática pero. 2. una aventura de descubrimiento y de conocimiento tanto para el terapeuta como para el paciente. el terapeuta se constituye como experto en sí mismo y en la teoría. En este contexto terapéutico. el modelo cognitivo del CAPs en estos últimos años. reconstrucción y negociación de significados personales. ha desarrollado una opción no sólo técnica sino. epistemológica. 4. Se han revisado tres de los momentos constituyentes de la denominada metateoría cognitiva.De lo anterior es posible señalar que la terapia y la relación terapéutica se constituyen en el encuentro entre expertos. 1.

2001). en el apartado subsiguiente. quien sostiene la noción de realidad como Multiverso. que la experiencia subjetiva e idiosincrática de los individuos constituye un universo propio. del sujeto y de sus posibilidades de cambio. señalada por Vittorio Guidano. es decir. Se concibe al constructivismo cognitivo como un momento continuador y consolidador del momento interpersonal. tanto para la configuración de hipótesis que pudiesen explicar el funcionamiento y sintomatología de éstos. Esta concepción de “lo real” es compartida por Humberto Maturana. como también para hipotetizar las posibilidades de cambio o de cómo un sujeto puede variar su forma de construir activa y recursivamente la realidad a lo largo de la praxis vital (Guidano. articulados simultáneamente en múltiples niveles de interacción” (Ibidem. 1994.la realidad. que recoge el trabajo teórico de diversos autores en el marco de la epistemología post–racionalista (Yáñez. En palabras de Guidano. 1993. 1998. la realidad puede ser entendida como “una red de procesos pluridimensionales entrelazados. pero se añade la idea de realidad “pluridimensional”. pleno de significado. 1995. 1994). En él se afianza la noción de realidad como construida a partir de la experiencia subjetiva del individuo. Yáñez y cols. En este sentido. Las páginas siguientes tienen como objetivo introducirse conceptualmente en esta epistemología y detenerse especialmente en la noción de sujeto que se desprende de ella. y que constituye uno de los elementos centrales de la “mirada” o posición teórica del terapeuta cognitivo con respecto a sus pacientes. es pertinente ahondar en la noción de Organización de Significado Personal. pues surge y se conforma a partir de un 33 . 1997). 1999.

1986. 1998. 1993. en definitiva. y en segundo lugar.entrelazado o red relacional e interaccional que se ordena en el lenguaje (Maturana y Varela. Zagmutt. Hoy es reconocido el aporte de esta mirada en diversas disciplinas. Se psicoterapéuticos (Zagmutt. modelos 34 . Maturana. 2001). Lecannelier y Silva. De igual manera es posible apreciar una evolución en el concepto de sujeto como “autodeterminado interpersonalmente” (modelo desde “lo cognitivo interpersonal” a lo constructivista” postulando ya no al ser humano interpersonal) sino más bien como activo y proactivo en la construcción de la realidad y. en especial las relacionadas con la educación. 1996 en Cayazzo y Vidal 2002). de su psiquismo (Yáñez. Varela. 2000). De hecho. 1994. citado por Guidano. 1984. a tal punto que resulta perfectamente comprensible concebirla como línea argumental inter y multidisciplinaria. que lo entendido como real es precisamente el resultado de esa actividad mental (Molina. 1999). Maturana. que pone en relieve dos premisas fundamentales: la primera. 1999. referida a que el psiquismo humano se constituye por medio de la propia actividad de los sujetos. Todos estos aspectos teóricos y epistemológicos repercuten en la psicología en varias áreas. 1998. estructuran complejos especialmente en la psicoterapia. Mahoney señala que el propio término ”constructivismo” apunta precisamente a una familia de teorías que comparten la idea acerca de que el conocimiento y la experiencia subjetiva comprenden y suponen la participación proactiva por parte de los sujetos (Mahoney. la biología y las ciencias sociales. 1991.

Yáñez 2000b). 1995). es decir. 2000c. 2000c). Además. 35 . constituido por el modelo Psicoterapéutico Post-racionalista de Vittorio Guidano (Guidano. La noción de terapeuta desde el modelo constructivista pasa desde la dimensión de la experticia interpersonal a la de un perturbador estratégicamente orientado. 1994). Esta nosología está fuertemente vinculada con los postulados de Guidano acerca del “ser” humano y como se entiende al “self” (sí mismo) como un sistema de conocimiento cuyo objetivo primordial es ordenar y organizar el flujo experiencial en constante curso de manera anticipatoria y centralizada. se profundizará sobre él en el capítulo subsiguiente. uno de ellos. 1999). 1999. un sujeto activo y proactivo en la construcción y desarrollo de su propio proceso psicoterapéutico (Yáñez. que permite a su paciente experimentar su propia subjetividad desde una nueva mirada y lugar. se propone una nueva nosología donde todo modo de organización y de significación de la realidad es un modo viable y posible de “organizar la realidad” y “ser en el mundo” (Ibidem 1999. posibilitando la sobrevivencia y adaptación del organismo en un espacio psíquico simbólico (Guidano. la noción de paciente se relaciona estrechamente con la de sujeto constructivista.Lecannelier y Silva. Con respecto a la psicopatología. 1987. pero fundamental para el ejercicio de una psicoterapia de carácter o mirada constructivista. Por ser este un concepto complejo.

pág. Mahoney. 1. b. 1997. 1993a. de modo que le permita entender y predecir intenciones y emociones de las personas en las que está inserto. 1993b. Epistemología evolutiva. 1994. 1999). Cada individuo necesita entonces poder sintonizarse. SISTEMA DE CONOCIMIENTO HUMANO Y ORGANIZACIÓN DE SIGNIFICADO PERSONAL (O. 1997. Bowlby. 1986. 1995.S. 1991. Respecto de la noción de sujeto y subjetividad desde la concepción de Vittorio Guidano y otros autores constructivistas. Sistema de Conocimiento Humano.P. 3. Algunos elementos sustentadores de esta mirada son: a. “cuyo logro es situar al conocimiento en las ciencias biológicas por primera vez en la historia de la epistemología” (Vergara y Gaete. “que busca entender cómo el ser humano construye representaciones acerca de su realidad. 101). 1993c). 1993. Los seres humanos vivimos en un mundo intersubjetivo donde sólo se puede sobrevivir en coordinación consensual recíproca entre todos los miembros del grupo. cuya mismidad se constituye en la interacción con otros sujetos significativos (vínculos significativos) y que dan origen a una forma idiosincrática de organizar y significar la realidad.). atribuir y reconstruir el mundo interior de los otros (Ibidem.3. (Guidano. 36 . 1999. Mentalismo. éstos conciben al sujeto como un “sistema de conocimiento” bidimensional o doble.

cada organismo. 101). Esta secuencia se puede mantener bastante estable y por lo tanto no está adherida al discurrir momento a momento. desarrollo y un final. es considerado como un proceso que se auto–organiza. cada sistema vivo. quiero insistir en el término “proceso”. Guidano. pág. 1999. 1999. Lenguaje. pág. en una conferencia dictada en 1997. Apego. señala al respecto: “. La gran capacidad del lenguaje humano en su estructura semántica y sintáctica es la de poder separar el contenido afectivo de la experiencia del contenido informativo” (Ibidem.. La noción de sistema de conocimiento encarna en sí misma la problemática planteada hace ya varios años por Humberto Maturana y Francisco Varela acerca de la naturaleza procesal. interpersonal (relacional) y auto–organizativa del ser humano (Maturana y Varela. d. 1984). definido por Bowlby como “cualquier conducta que tiene como finalidad el logro o conservación de la proximidad con otro individuo claramente identificado al que se le considera mejor capacitado para enfrentarse al mundo” (Bowlby. “donde lo que es propiamente humano es lo que se llama lenguaje temático (se diferencia del lenguaje factual: expresión semántica y verbal que acompaña la experiencia que se tiene). 37 . que es la capacidad de estructurar una experiencia que ya ocurrió en la inmediatez en una secuencia con un inicio. 1969. 101).c. en Vergara y Gaete..

Así. Cuando hablamos de Self. es un proceso activo y dinámico. Individuarse. en este sentido la naturaleza relacional.” (Guidano. es un proceso dinámico. 1997.. porque yo me refiero siempre a los otros y en esto de referirme a los otros obtengo un sentido más claro de mí. es un reconocerse consigo mismo. A partir de estas consideraciones se comprende que el ordenamiento del mundo es inseparable de la forma de experimentarlo. en el marco del propio orden perceptivo (Maturana y Varela. pág. nunca nos referimos a una entidad estática. 1984.. un reconocer continuamente la propia activación. es una semejanza consigo mismo. es constitutivo de todo proceso de 38 . entonces. la propia continuidad en términos de memoria. son ligados y organizados a manera de distinciones y referencias dentro de una red conceptual.. corresponde más bien a un proceso donde la experiencia humana siempre es la resultante de la regulación mutua y continua de un “experimentar” y “explicar” lo que está sucediendo. en lo que se refiere al Self (Sí Mismo). de historia. este “orden” no es azaroso. la resultante continua de individuarse y diferenciarse. Sin embargo. de movimiento y también su mantención. la experiencia inmediata de un sujeto visto como “patrones de actividad inmediata”. no es fija. Varela 2000). no es algo que se da en sí mismo. 2).. es un proceso dialéctico.. dialéctica del Self es algo que pertenece a la estructura misma del Self.. Esta premisa alude a que sólo se puede percibir la realidad en la que se vive.. Este segundo proceso reordenador y que alude a la dimensión de la “explicación”.. la mantención de la continuidad en el tiempo. . al sentido de uno mismo.diferenciándolo de “sustancia”. 1995. toda la realidad básica del significado del sistema vivo es básicamente procesal. esto tampoco es una entidad en sí misma.

sólo al cambiar de nivel y explicar en el lenguaje lo sucedido pueden aparecer otras “realidades” como la posibilidad del fantasma a partir de un efecto luminoso o una sombra en la pared. Lecannelier y Silva. 1991. 1994). 1997. y la explicación (cognición) en su operar de reglas lógico–semánticas. pues sólo es posible hablar de conciencia experiencial a 39 . los afectos resultan ser indicadores de lo que está ocurriendo en un sujeto. por ejemplo. 1994) señala que en el nivel de la experiencia inmediata no es posible distinguir entre percepción e ilusión (verdad/falsedad).conocimiento humano y del sentido que adquiere para cada una de las personas cada experiencia de la vida cotidiana (Guidano. Arciero. Zagmutt y Silva. Se precisa la noción de conocimiento humano como una construcción y reconstrucción continua de una realidad capaz de hacer consistente la experiencia en curso con el ordenamiento idiosincrático de un sujeto (Maturana y Varela. La experiencia inmediata está fuertemente ligada al sistema afectivo– emocional propio de los seres humanos. puesto que es precisamente a través de los afectos y emociones como las personas se experimentan tal como son. 1999). en Guidano. es a su vez crucial para dar coherencia y significado al flujo de la experiencia inmediata (Guidano. Zagmutt. 1999. 1984. en Guidano. pues ésta es precisamente la que entrega la percepción de continuidad a la praxis vital de los individuos. si bien la experiencia parece ser una restricción necesaria para cualquier explicación. A lo anterior se agrega que el primer proceso afectivo–emocional es de carácter inconsciente. en otras palabras. perturbarse ante la posibilidad de haber visto un fantasma. Se advierte que. es experiencia irrefutable para un sujeto. 1989. 1994). La necesidad de explicación es constante. Este sistema es base de la experiencia y siempre “real”. Mahoney. 1994. Maturana (1986.

como El “Yo” que actúa y experimenta proviene de la traducción del inglés the experiencing . 1934. 1994.partir de la significación que el propio sujeto realiza de su estado afectivo (Kühne. pág. como sujeto (“Yo”) y como objeto (“Mí”). en otras palabras. 1999). La interdependencia experiencia / explicación que subyace a la comprensión del “sí mismo” va unida a un proceso sin fin. 1978.“I”. “Me”. que compartimos con el resto de los seres vivos y un nivel explícito que es un desarrollo evolutivo únicamente humano. 1890. entonces. de circularidad entre la experiencia de uno mismo (el “Yo”4 que actúa y experimenta) y el sentido de uno mismo que emerge como resultado de la autorreferencia abstracta de la experiencia en curso (el “Mí” que observa y evalúa) (James. Smith. “La particularidad más importante y que hace del hombre un ser único en la historia de la vida es la de vivir de una manera experiencialmente escindida. 1997b. Zagmutt y Silva. Ambos niveles de conocimiento operan en una dinámica sistémica en la que uno restringe al otro en un proceso sin fin que genera una tensión esencial que es la matriz de lo que podemos llamar con propiedad experiencia humana” (Zagmutt y Silva. 4 40 . 6). Mead. En lo sucesivo se habla de “Yo” y “Mí”. La existencia de un modelo dual de procesos de conocimiento (Guidano. 1995). 1999) en el ser humano produce importantes consecuencias teóricas en el ámbito de la individuación y subjetividad humanas. La mismidad surge. 1999. 1985. citados por Guidano. en la que el conocimiento específicamente humano surge de una interrelación dialéctica entre dos modalidades diferentes de conocer: un nivel emotivo-tácito. y el “Mí” que observa y evalúa. la de the appraising.

1994.dimensiones de una dinámica de identidad personal cuya direccionalidad depende de la praxis vital. en palabras del propio Guidano. 1994. Un segundo supuesto fundamental señala que. el Mí (preferentemente significador y explícito) es un proceso continuo de reordenamiento y reforma de la autoimagen consciente” (Guidano. y experimentar más que aquello a lo que uno presta atención (Denner. de carácter explícito. pág. a pesar de que el proceso de conocimiento y su bidimensionalidad es una característica de todos los seres humanos. por lo tanto. 1994). no se estructura y dinamiza de la misma 41 . 53). “El Yo que actúa y experimenta (preferentemente tácito) está siempre un paso adelantado en la apreciación de la situación. Organización de Significado Personal. en Guidano. y un nivel semántico y analítico. que se vincula a la experiencia inmediata y la reordena en función de mantener la coherencia del sistema. 3. 2. lo que hace posible percibir más de lo que uno experimenta. interactuantes y simultáneas: El primer nivel. emocional inmediato (nivel de la experiencia inmediata o tácito. 2000). según Guidano) y fundamentalmente inconsciente. desde la postura constructivista la experiencia humana es un proceso de conocimiento vivenciado en dos dimensiones. Guidano 1994 citado por Kühne. A modo de síntesis. fundamentalmente consciente y. (Guidano.

P. pág. son formas más o menos viables de organizar la experiencia y que constituyen formas particulares de vivir (Yáñez. Así.manera en todos ellos.S. Desde este supuesto se estructura el concepto de Organización de Significado Personal (O. existen variables como son los patrones vinculares significativos de cada sujeto y su historia personal que no sólo enriquecen la experiencia vital. 2000c). 1998. una O. 1997a. sino además originan un patrón de experimentar 2001). como “modalidades autorreferenciales por medio de las cuales la conciencia humana llega a ordenar la multiplicidad y variabilidad de las perturbaciones ambientales de un modo coherente con su experiencia vital” (Guidano. un proceso ordenador por medio del cual el sujeto busca dar coherencia y continuidad a sus experiencias de vida. 1994.P. sería una organización de los procesos de conocimiento (experienciar/explicar) que emergería gradualmente en el curso del desarrollo individual (Ibidem. su habilidad para sobrellevar cambios durante la vida y aún continuar manteniendo un sentido estable de unicidad y continuidad histórica (sentido de sí mismo) (Guidano. S. que las O. En otras palabras. idiosincrático en cada ser humano (Guidano.).P.S. 42 . y organizar la realidad. 1994.P. 1999. 1994). 55). específicamente. 1994). Crittenden. De esta aseveración se desprende. Poseen dos características principales: su constitución dentro del desarrollo histórico–evolutivo de los sujetos y su plasticidad. Son las O.S.

S. Este planteamiento lo sustentaba en que teóricamente el significado personal humano refleja el patrón de la organización emocional y psicofisiológica de los individuos. y consideraba que las emociones fundamentales que los seres humanos podían experimentar eran limitadas (Ekman. a su juicio. las más típicas y frecuentes. Estas cuatro O. en donde la forma de “ser en el mundo” consiste continuamente en buscar y crear significado. que habían demostrado ser.Desde esta perspectiva. la “fóbica”. y en todos los sujetos. acompañada de un nivel aceptable 43 .S. y la de los “desórdenes alimenticios psicogénicos”. que a lo sumo se constituyeran en cuatro.P.P. Guidano siempre planteó la posibilidad de la existencia de otras O. A partir de su experiencia en psicoterapia. eran ciertas características en los patrones de vinculación temprana los que originaban un camino de desarrollo específico. Levenson y Friesen. que a su vez estructuraba. en el curso de las etapas de maduración. 1994). el sistema de conocimiento individual puede asimilarse a una organización autorreguladora de los procesos del significado personal. así “las posibilidades de combinación y recombinación capaces de estructurar una percepción fiable.S. citados por Guidano.. a las que se refería Guidano son: la “depresiva”. Guidano planteó la existencia de cuatro organizaciones de significado personal. Como toda O. categorías básicas de significado personal repetitivas y que permitían a los sujetos organizar la realidad con sentido de continuidad y estructurarla en torno a una percepción activa del sí mismo y el mundo (Guidano. seis o diez. 1994).P. la “obsesivo–compulsiva”.

además de minimizar las expresiones de malestar y apego.de autoestima. 3. en el menor un patrón de apego de carácter evitativo. deberían ser igualmente pocas” (Guidano. La característica principal de un individuo con tendencia depresiva supone una marcada respuesta a sucesos vitales en la forma de desamparo y desesperanza. 1987. 1998. Yáñez. Asimismo. Se agrega a esto la evitación. 2. pág 55). que permite la mantención de un nivel aceptable de reciprocidad con los 44 . Esta característica de los sujetos de OSP depresiva se va estructurando ya en la niñez. 1994. se agrega que la experiencia de soledad en los niños evitativos se acompaña por una actitud especial de “autocuidado”. que previene la expresión directa de ira que reforzaría rechazos adicionales. 1999. excluyendo el procesamiento de información que pudiese indicar o desencadenar el apego. el niño logra reducir la sensación de ira y angustia. 1. precisamente para evitar la activación de conductas acordes al apego que probablemente serían no correspondidas. es decir. Organización de Significado Personal Depresiva (Guidano. evitan el contacto con los cuidadores. 1994. En otras palabras. de las conductas de rechazo parental. donde la pérdida real de un progenitor o fracasos repetidos en el establecimiento de un apego seguro con la figura vincular significativa y/o el rechazo de progenitores que lo cuidan configuran. a nivel de procesamiento consciente. 2000c). producto de la activa construcción de estos eventos en términos de pérdidas y desilusiones.

“la dinámica de la mismidad en el fenómeno depresivo se basa en la tensión esencial entre la estructuración profunda e inmediata del mundo en términos de pérdidas. Así. 45 . todo sistema de conocimiento complejo. añade un sentido de tener que confiar sólo en uno mismo en la exploración del mundo circundante y desconocido. por tanto. rechazos y fracasos (“yo”). siempre trae consigo. A lo anterior se suma la emergencia de la rabia como un factor o componente relevante en el desarrollo de la organización depresiva. como es el del ser humano. se estructura a partir de la regulación de procesos oponentes que permiten el equilibrio dinámico del sistema. incapaz de suscitar en otros sentimientos y actitudes positivas e incompetencia para mantener una relación segura con una figura vincular. 1994. que se es una persona poco querible. para el sujeto. Guidano señala. pág. y el reordenamiento explícito del mundo en términos del sí mismo negativo y la atribución causal interna (“mí”). Es a partir de esta dinámica emocional. La experiencia consiguiente de soledad “crónica” ante la vida.otros y. un sentido estable de sí mismo. entre un polo de pena a otro de rabia. 61). característica del niño y adolescente depresivo. la experiencia de pérdida. Según Guidano. el enmascaramiento de modulaciones afectivas negativas que esa misma interacción produce en los niños. el sentido de que ha sido responsable que ocurra dicha pérdida y por tanto. donde el sujeto logra constituir “su” dinámica organizativa de la realidad y. lo que agrega la dimensión de la autoconfianza compulsiva. como estrategia autorreferencial esencial para reconocer y apreciar coherentemente la propia experiencia fluyente” (Guidano. al mismo tiempo. por ejemplo.

La dinámica de la disfunción cognitiva que subyace a la organización personal depresiva se estructura precisamente en torno a experiencias de pérdida que debido a su potencia o imposibilidad de “evitación”. logran desequilibrar al sistema y potencian la aparición y activación de una depresión clínica. Separación/divorcio o amenaza de ello. El sujeto. donde la autoculpabilidad emerge como elemento central. Una enfermedad mortal de alguien cercano. Algunos eventos vitales capaces de producir o gatillar un desequilibrio en aquellos individuos propensos a la depresión. a pesar de tener la desafiante posibilidad de articular su experiencia personal y concreta de pérdida y soledad hacia una dimensión más abstracta. 5. que podrían hacer aparecer a esta experiencia como propias del género humano. de todos modos insiste en ver la pérdida y la soledad como un resultado incontrolable de su percepción negativa de sí mismo. mencionados por Guidano al citar a Brown y Harris (Brown y Harris. por ejemplo. Una revelación desagradable respecto a alguna figura significativa que obligue a una revalorización de la persona y de la relación. Una gran pérdida material o amenaza de ella. 2. 46 . 1987) son: 1. 1978. citados por Guidano. Un cambio forzado de residencia o la amenaza de ello. 3. 4.

cualquier desequilibrio en la propia necesidad de certeza absoluta se experimenta inmediatamente como una falta total de control. 1998.6. De esta manera. en el niño en desarrollo. Por último. Este sentido dicotómico de sí mismo se estructura. 1999. 1987. que finalmente reduce las posibilidades reales de una decodificación emocional viable. 2. 47 . 2000c). b) Una primacía otorgada al procesamiento verbal/analítico. Organización de Significado Personal Obsesiva (Guidano. 2. La unidad organizacional del dominio emocional de los individuos con tendencia obsesiva descansa sobre un sentido ambivalente y dicotómico de sí mismo. Yáñez. 1994. toda experiencia que involucre algún elemento de pérdida potente en relación a algún tópico especialmente sensible para el sujeto. en base a dos aspectos que pueden considerarse invariables: a) Una experiencia inmediata que fluye. en términos de sentimientos intensos y antitéticos. 3. que se desarrolla a través de límites fronterizos antitéticos de significado que oscilan de manera “todo o nada”. que aumentan la necesidad de un procesamiento emocional/analógico.

configura un cuadro de demandas irracionales para el niño y. la emergencia natural de sentimientos que pudiesen ser considerados como incompatibles con tales valores. seguido de una etapa de extrema demanda de madurez y responsabilidad inapropiada para la edad del niño. Haley. en su conjunto. es decir. sino además aquellos donde existe un predominio de formas de comunicación digital y analítica sobre formas analógicas e inmediatas. dado que eventualmente adopta la forma de una situación de “doble ligazón”. Suele añadirse a esta actitud parental un fuerte énfasis en valores morales y principios éticos generalmente usados como instrumento de control total sobre la conducta y las emociones del niño. en Guidano. de sobreindulgencia correspondiente al cuidado físico del niño. “La simultaneidad de las actitudes antitéticas de los progenitores parece ser la variable crucial. Jackson. Esto no sólo retrata la necesidad de controlar. se “prohíben” de manera absoluta. Weakland. De esta manera. 48 . entre otros. Sluzki y Veron.En esta configuración del sentido de sí mismo obsesivo. En este aspecto. Lo anterior. con padres verbalmente hiperactivos. la sexualidad. en el que las actitudes ocultas de rechazo quedan disfrazadas por una fachada exterior de absoluta devoción y preocupación. se puede señalar como características de los patrones vinculares de orden obsesivo no sólo los de carácter ambivalente o “doble vincular”. pero motoramente subactivos. 1994). sino que de no sentir en absoluto. la conducta parental asume ciertas características de vínculo “bifronte” verdaderamente ambivalente. Una tercera característica parental está representada por cierto estilo familiar que. por ejemplo. aquellos relacionados con la expresión de la rabia. de un escenario comunicativo en el que toda comprensión disponible es inevitablemente experimentada por el niño como probablemente errónea” (Bateson. en la etapa temprana de la niñez.

Sin embargo. Los eventos vitales a la base de este posible 49 . es el pensamiento el que emerge como instrumento que posibilita la construcción de una forma de organizar el mundo y la realidad de manera estable y definida (búsqueda constante de certeza). Por otro lado. debido a una serie de eventos vitales que pudiesen poner en peligro la búsqueda necesaria. durante la infancia será central el control rígido de las emociones. permitiendo así la aparición de los temidos sentimientos ambivalentes mixtos. la búsqueda constante de certeza se ve socavada por un proceso de duda sistemática. provee seguridad y consistencia al sentido de sí mismo. durante la adolescencia y juventud. la ordenación de la experiencia en una imagen única. que desafían la imagen unitaria que se ha logrado de sí mismo. el desequilibrio de una organización de carácter obsesivo puede gatillarse y por tanto. el control excesivo sobre los estados internos emocionales inevitablemente gatilla la aparición de sentimientos e imágenes intrusivas experimentadas como incontrolables.Dentro de una perspectiva dinámica de la organización de la mismidad. De esta forma. después. de doble faz de sí mismo y que se ve resaltado por el hecho de que la lucha por lograr una identidad unitaria y estable es el hilo principal en torno al cual giran tanto el desarrollo como la organización de la mismidad obsesiva. estos patrones vinculares conducen hacia la configuración de un sentido de sí mismo ambivalente. Desde esta perspectiva. producir un síndrome clínico. que pretende ser instrumento para alcanzar esa certeza. instalado ya en la infancia. Si bien. rígida y constante de certeza por parte del sujeto. absoluta y cierta de la realidad.

4. Situaciones de embarazo / parto. Desilusiones o fracasos en la vida profesional o exceso de trabajo. entre otros). obsesiva desequilibrada se caracteriza por el interjuego entre procesos simultáneos y opuestos. ambivalentes.desequilibrio. consecuentemente. de acuerdo a los valores del sujeto obsesivo.S. Así. de la toma de decisiones “todo o nada” necesaria para el individuo de características obsesivas. crisis marital.P. imágenes intrusivas entremezcladas con sentimientos mixtos. Estas situaciones pueden resumirse como sigue: 1. Separación. 3. que desafían la lucha por la mantención de una identidad unitaria elegida como “positiva”. generalmente corresponden a situaciones emocionalmente cargadas. en las cuales es difícil poder discriminar. entre aspectos puramente “positivos” y “negativos”. Una O. es posible perder la comprensión adecuada de la situación y. pérdida o enfermedad de un pariente o de alguien cercano. Problemas interpersonales en una relación significativa (dificultades sexuales. 2. Guidano resume este interjuego de la siguiente manera: 50 .

3. La característica principal de esta organización tiene relación con los patrones del apego paternal. 2000c). 1998. Yáñez. b) En un nivel tácito. no es poco frecuente que desequilibrios importantes de la dinámica de la organización obsesiva produzcan verdaderas reacciones delirantes. 1987). 1972. 1994. que consisten en una inhibición indirecta 51 . 1987. en Guidano. en Guidano. Estudios clínicos señalados por Guidano. que siendo la preocupación primaria de esta forma de organización de significados el mantenimiento de un sentido e identidad unitarios. 3. finalmente. Organización de Significado Personal Fóbica (Guidano. 1966. el intento por controlar los sentimientos desafiantes se lleva a cabo de acuerdo al principio de “primacía de lo verbal”. como regla. 1974 y Gittleson. 1987).a) En un nivel consciente. 2. Cabe resaltar. por el emerger de imágenes intrusivas de naturaleza bizarra que frecuentemente tienen una nitidez casi alucinatoria (Singer y Antrobus. 1999. característico de la organización obsesiva. postulan que una condición obsesiva puede tornarse psicótica en alrededor del 5% de los casos (Black. la activación de sentimientos mixtos y ambivalentes es acompañada.

ésta se va constituyendo a raíz de la experiencia vincular. el sentido de continuidad del sujeto se basa en la experiencia de control de la modulación de la excitación. en que el apego y la separación. para sentirse inmediatamente restringido y delimitado en cuanto se restablece el contacto físico con esa figura. son experimentadas como situaciones que se excluyen entre sí. en la que la necesidad sentida de libertad e independencia va acompañada por la percepción angustiada de un mundo peligroso. Respecto de la delimitación del “mí”. al repetirse en forma perseverante. esto implica percibir toda separación temporal de una figura protectora como un peligro inminente. produciendo en el niño la capacidad de apreciarse como querible y valioso. en este contexto. en donde los padres describen el mundo como un lugar peligroso y amenazante y al mismo tiempo imprimen en el niño que es débil y especialmente vulnerable a los peligros.de la conducta exploratoria autónoma del niño. En cuanto a la organización de los límites del sí mismo. La modulación de la excitación vía el control. La situación anteriormente señalada. provocado por la oscilación rítmica de las tonalidades emocionales de angustia/necesidad de protección y necesidad de libertad/miedo. en vez de regularse recíprocamente y desarrollarse paralelamente. ya sea a través de la sobreprotección. y/o de la falta de disposición de los progenitores para constituirse en una base segura. en el que el único modo de ser es ser protegido con amor. logra estabilizar el sistema. en donde los niños temen perder a sus padres. la emocionalidad 52 . produciéndose entonces una inversión de roles. origina un patrón autorregulador de auto percepción.

no obtienen placer alguno con la crianza de ellos. 1998. Esta organización se caracteriza por un estilo de vínculo paternal por lo general ambiguo e indefinido. En la dinámica “yo”/ “mí”. 1999.y la conducta efusiva son equiparadas a la fragilidad y debilidad. por lo tanto se excluyen del rango emocional percibido. esta conducta obedece a obtener la confirmación de una imagen para otros. 2. Organización de Significado Personal de los Desórdenes Alimenticios (Dápica) (Guidano. Es así entonces que las madres. esto hace al sujeto incapaz de dominar los aspectos existenciales y emocionales intrínsecos al ámbito afectivo humano. la personalidad fóbica reposa sobre la tensión entre la necesidad profunda e inmediatamente experimentada de afianzar relaciones afectivas seguras (“yo”). prevaleciendo el autocontrol por sobre el cuidado y la ternura. 1994. 3. en donde los progenitores se definen como completamente consagrados al bienestar y la educación de sus hijos. 53 . 1987. 4. 2000c). Yáñez. a pesar de la preocupación manifiesta por el niño. y el reordenamiento explícito en los términos de un agente controlador (“mí”). produciéndose así una falta de sincronía en la interacción madre-niño. sin embargo. y habitualmente contradictorio. más que satisfacer la necesidad concreta que tienen los niños de bienestar y sostén emocional.

en donde el perfil del “mí” se refleja en una autoimagen que se adecua constantemente a 54 . lo cual se traduce en un sentido de ineficacia personal. desarrollando un sentimiento profundo e impregnante de desconfianza en el reconocimiento de sus estados interiores en curso. lo cual se traduce en un sentimiento de vacío y de propia desconfianza. más un ordenamiento indiferenciado de la modulación psicofisiológica. de cualquier expresión de sentimientos y pensamientos autónomos por parte de sus progenitores.Lo anteriormente señalado repercute en los procesos de autorreconocimiento. Respecto de la delimitación del “mí”. pero como constantemente se está evaluando en función de esa figura. desde su más temprana infancia. asimismo continuamente está poniendo en cuestión su autoimagen ya establecida. y la experiencia de estar “ligado internamente” en la definición de la propia modulación emocional en curso. debe satisfacer las expectativas de una figura de apego percibida como modelo absoluto. crea un sentimiento del sí mismo vacilante entre la experiencia de estar “ligado externamente” en el reconocimiento de los propios estados internos. La organización del “yo” está dada entonces. por la desregulación/desincronización de los primeros ritmos. Para lograr un sentido del sí mismo estable y definitivo. que crea una experiencia del sí mismo angustiosa y profundamente desdibujada. en donde sólo se puede originar un sentido desdibujado del sí mismo. dada la experiencia de no confirmación o reconocimiento. Asimismo. el reordenamiento de la propia experiencia inmediata en un sentido definido del sí mismo se realiza en concordancia con los marcos externos de referencia.

los individuos tienden a explicar y controlar éstos. es la resultante de la activación de sentimientos de angustia ante la ineficacia personal y su posterior sensación de “vacío”.. a través de modificaciones en la imagen corporal. si bien es el requisito percibido para alcanzar la intimidad sostenedora. No se debe olvidar que la noción de desequilibrio que subyace a una organización dápica de significado. requiere una reducción casi total de la automostración reducción. que prácticamente excluye toda intimidad. el “yo” se reordena en una autoimagen cuya capacidad y valía dependen del equilibrio que se ha podido establecer entre la necesidad absoluta de ser aprobado por los otros seres significativos y el miedo amenazante a ser invadido o defraudado en las relaciones significativas. por lo tanto. En la dinámica “yo”/“mí” la tensión esencial que subyace en esta organización se basa en la demarcación laxa e indefinida respecto de los otros.. pág. el individuo está constantemente evaluando al otro y en esta dinámica existe la posibilidad de decepcionarse de éste.cuyo carácter absoluto.75). “. 55 .las expectativas del otro significativo. 1994. Del mismo modo. y un reordenamiento explícito de una autoimagen capaz y valiosa (“mí”). anhelando el perfeccionismo para lograr un nivel aceptable de autoestima y de percepción del propio valor.”(Guidano. alterando la conducta de ingesta. existiendo una necesidad profunda e imperiosa de una intimidad sostenedora para obtener un patrón perfectamente estable de autopercepción continua en el tiempo (“yo”). Ante la dificultad de asimilar e integrar tales sentimientos.

ya sea que estén relacionadas con criterios de éxito muy altos y exigentes dentro del ambiente social propio. ya sea el abandonar a su pareja o aceptar ser abandonado por ella/él. Cambios en la etapa de desarrollo y nuevas demandas ambientales. o 56 . 3. Una variante de esta situación se refiere a la posibilidad de inicio de una crisis en una relación larga y muy íntima en la que el sujeto siente que es imposible. que se confrontan con una nueva situación que el sujeto percibe como un desafío insoportable a su sentido de autocompetencia establecido. Finalmente.Algunos de los eventos vitales que probablemente pudiesen activar estos patrones disfuncionales de ingesta alimenticia por parte de un sujeto dápico pueden resumirse de la siguiente manera: 1. Cambios en una relación interpersonal que el sujeto percibe como extremadamente significativa. cualquiera otra circunstancia que pueda presionar el sentido de autocompetencia. Especialmente sensibles son los cambios en la etapa de maduración adolescente y los nuevos ajustes psicosociales que se producen en esta etapa del desarrollo. 2. como el rendimiento escolar de fin de año. Esto ocurre generalmente cuando el individuo hace un descubrimiento o revelación que lo presiona a llevar a cabo una reevaluación tanto de la persona como de la relación.

57 . que requieren un compromiso mayor o más definido.cambios en las responsabilidades familiares o de trabajo.

como es el constructivista (Zagmutt. el reconocimiento de esta evolución epistemológica y paradigmática no ha producido. han logrado desarrollarse como disciplinas y seguir realizando aportes para la psicoterapia (Golfried. 2002). comunicación personal. Pizarro. 2002. Suárez y Marchetti. formas clínicas similares sino. 2002. aplicados que de delimitan la un campo específico y de actividad psicoterapéutico y que permiten abordar los aspectos teóricos y evaluación. Opazo. por el contrario. metateórica cognitiva que postula el Grupo Cognitivo del CAPs. 2002. consecuencia. diagnóstico En otras procedimiento la mirada psicoterapéutico (Yáñez. 2001). comunicación Zagmutt. personal. 1996.4. de acuerdo con lo señalado por Yáñez. ha estimulado el desarrollo de diversas posibilidades en el campo del quehacer psicoterapéutico. incluso dentro de un mismo cuerpo teórico. Lo que caracteriza a la forma particular del modelo cognitivo en el CAPs. comunicación personal. Se entiende por Teoría Clínica Cognitiva a un conjunto de propuestas conceptuales que se desprenden de la metateoría constructivista cognitiva. palabras. TEORÍA CLÍNICA COGNITIVA. es su metodología de 58 . comunicación personal. comparación y análisis realizados con expertos en psicoterapia cognitiva. 1999). En comunicación personal. Lecannelier y Silva. 2002. estructura una “forma psicoterapéutica” igualmente particular y cuya idiosincrasia se observa en la reflexión. por así decirlo. desde lo tradicional conductual a lo constructivista. Ferrer. y en que estas distintas vertientes además. Estos expertos reconocen una evolución en el modelo cognitivo.

Tiene por objetivo iniciar el proceso de “alianza terapéutica” con el paciente y conocer la problemática del paciente. Culmina con la “devolución”. Paralelo a esto. Fase de Evaluación: corresponde a las primeras sesiones (tres a cinco). sobre todo en lo referido al encuadre y calidad de la relación terapéutica. que en términos generales se estructura en torno a un encuadre determinado y el desarrollo de un proceso psicoterapéutico que es posible de dividir. c. Posteriormente se realiza el trabajo terapéutico propiamente tal. el paciente toma conciencia y comienza a familiarizarse con el estilo y forma de trabajo psicoterapéutico.trabajo. pers.. y al mismo tiempo se abordan los aspectos estructurales que tienen que ver con el modo de significación de la realidad (su operar) y se establece qué elementos disfuncionales son posibles de deducir a partir de este 59 . 2002). com. para efectos didácticos. equivalente a la “preparación del setting”(escenario) de Guidano (Yáñez. donde se inicia el abordaje del motivo de consulta y donde el terapeuta pretende conocer más profundamente a su paciente. en una serie de fases: a. definir cuál pudiese ser la organización de significado personal y su estilo de funcionamiento. como actividad éticamente ineludible frente al paciente. instancia en que el terapeuta expone sus impresiones y llega a un acuerdo con el paciente acerca de las problemáticas que serán objeto de trabajo en el proceso psicoterapéutico. Fase de Ajuste. b. en que se aborda la sintomatología.

visión de normalidad-anormalidad de acuerdo con las dimensiones operativas. en que se intenta mezclar con la nosología procesal sistémica. el abordaje sintomático y abordaje estructural. Yáñez com. Concepto de Psicoterapia. Otro elemento idiosincrático es la particular mirada clínica. Tal como señala Juan Yáñez. dependiendo de la sintomatología. Otros elementos distintivos son: su particular encuadre y setting psicoterapéuticos.proceso idiosincrático de significación. una clasificación de las intervenciones por parte del terapeuta. 2002). en esta etapa es posible realizar en paralelo a los aspectos procedurales del paciente. 1. las cuales son características de este modelo (Yáñez. el trabajo teórico referido al procedimiento técnico. 1999. que son las organizaciones de significado personal. convergiendo así técnicas operativas cognitivas y conductuales y técnicas procedurales. donde se distingue una conceptualización propia acerca de las técnicas psicoterapéuticas. pers. psicopatología y cambio psicoterapéutico. una noción idiosincrática acerca de lo que se entiende por herramientas psicoterapéuticas. Se abordarán en el análisis subsiguiente las nociones de psicoterapia. utilización del DSM como referencia diagnóstica. 1998. abordaje sintomático y/o estructural del paciente. 2000c. 60 . en donde se utiliza el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) como referencia. 4.

que le acarrea aflicción.. Terapeuta. inserto en una relación técnica y profesional que provee el terapeuta a un paciente. 2000b).el terapeuta sólo puede intentar establecer las condiciones” capaces de gatillar una reorganización. pero no puede determinar ni controlar cuándo los clientes se reorganizan ni el resultado final de la reorganización” (Guidano. Este cambio consiste en una apreciación novedosa y original. como experto en una teoría psicológica clínica y en los procedimientos psicológico. 61 . 29). 1999b.Esta se entiende como un procedimiento basado en un modelo teórico psicológico. que crean condiciones para el cambio b. sobre el punto de vista corriente acerca del sí mismo de la persona y que es gatillado por la acción de intervenciones específicas del terapeuta. que es una persona aquejada de un padecimiento psíquico que lo perturba tanto a sí mismo como a los demás y que le interfiere en su sano desarrollo. Paciente. 2000b) a. 1998. y cuyo objetivo es el logro de un cambio a través de un proceso de conocimiento (Yáñez.. y que como resultado en el paciente dan origen a un proceso ordenador más amplio: “. que requiere el servicio profesional especializado a causa de la desorganización creciente de una particular forma de vivir. pág. 1995. Este modo supone tres componentes: (Yáñez.

2. Los cambios superficiales implican abordar aspectos operativos del vivir que se ven alterados o perturbados. Diagnóstico. referida al contexto interpersonal de encuentro entre los dos componentes anteriores y que crea condiciones particulares para que opere el cambio en la dirección de la mejoría de los síntomas y/o de los cambios profundos y superficiales asociados a los desórdenes psicológicos. pág. 62 . y Cambio. consistentes con la mantención estable de la coherencia del sí mismo. el momento y las condiciones en que se encuentre la terapia (Yáñez. 27). Psicopatología. El proceso de cambio profundo supone aumentar los niveles de autoconciencia del paciente. Estos cambios en distintos niveles dependen de los objetivos. en otras palabras. 4. que constituyen lo que se llamaría síntomas y que son el motivo principal de las señales de cambio y mejoría para el paciente. que permiten atribuir significado a la experiencia en curso (yo). 1994. mantener el proceso de construcción ontológica. a través de desarrollar actitudes de abstracción lingüística (simbolización). “Autoconciencia es siempre conciencia de los otros y existe por medio del lenguaje y dentro de un contexto histórico” (Guidano.c. Relación terapéutica. 1999c).

diagnóstico y cambio. descrita anteriormente. En cuanto al concepto de psicopatología. en menor medida. El hecho de que la teoría clínica del CAPs se adscriba a la epistemología constructivista implica que “vivimos en una pluralidad de 63 . no es posible hablar de “normalidad” o “anormalidad” como dos entidades estáticas que permiten clasificar un conjunto de rasgos cognitivo-comportamentales. 1. la psicopatología se apoya en una Nosología Procesal Sistémica. la cual resulta imprescindible en el entendimiento de las nociones de psicopatología. Psicopatología. 2. Respecto a la Nosología Procesal Sistémica.4. puesto que esto implica seguir en una epistemología donde el sujeto es capaz de observar y observarse de manera externa a los otros y a la realidad. y en mayor medida. se hace referencia a la noción de Organización de Significado Personal. Se advierte que bajo esta perspectiva. específicamente con la psiquiatría. la teoría clínica cognitiva del CAPs se apoya. respecto de lo que le ocurre al paciente. y la medicación o psicofarmacología necesaria respecto de la remisión sintomática y el abordaje psicoterapéutico. Además. en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). en términos de dispositivo teórico que permite establecer un lenguaje en común y consensuado con otras disciplinas. una mirada particular que permite hacer psicoterapia y comprender cuál es la dinámica del fenómeno psicopatológico.

. 2000b): De esta manera. A modo de síntesis. con las que una OSP específica. pág. muy por el contrario. sino que son un producto de nuestra continua interacción con nosotros mismos y con el mundo” (Guidano. el observar un fenómeno es siempre un acto autorreferencial que refleja más el orden perceptivo de quien le observa que las cualidades intrínsecas del objeto. desarrolla su coherencia sistémica a lo largo del ciclo vital. como plantea Guidano.P. pág. una O.S.S. 103).mundos y realidades personales posibles. en Vergara y Gaete. se plantea que: “. 1994. “normalidad” y “anormalidad” pueden ser entendidas como la manera más o menos viable que tiene una O. 1999. es más o menos viable según la fluctuación de la organización en los siguientes planos (Yáñez. es decir en la flexibilidad. 1999. 103). 64 . Se define normalidad como: el despliegue de un proceso dinámico. Hay tantos campos de existencia como tipos de distinción construidos por el observador” (Guidano. en Vergara y Gaete. el orden y la regularidad propios de nuestro trato habitual con las cosas y con nosotros mismos no son dados de forma externa y objetiva. Esto implica que ya no se puede seguir sustentando la idea de que al “observar” un fenómeno es posible desvincularse de él y por ende realizar este acto de “observar” de manera externa. plasticidad y generatividad.P. 1994. de funcionar y dar coherencia al sistema del sí mismo y a la realidad en la que se halla inmersa.. De esta manera. creados por nuestras propias distinciones percibidas.

que permite distinguir a una persona de los otros en medio de los otros. por cuanto la coherencia sistémica del sí mismo se ve amenazada por determinados contenidos de ésta (Ibidem. Lo patológico se expresaría en esta dimensión. De este modo. más 65 . b) Flexibilidad-Rigidez: Se refiere a la dimensión operativa que permite al sí mismo diversas modalidades de procesamiento simbólico de la experiencia en curso.a) Concreción b) Rigidez c) Exclusión d) No Generatividad Abstracción Flexibilidad Inclusión Generatividad a) Abstracción-Concreción: Se refiere a los niveles de simbolización en el nivel de la explicación a través del lenguaje de los contenidos de la experiencia real y la abstracción como la experiencia simbolizada. Lo psicopatológico en esta dimensión correspondería a la interferencia de su praxis vital. al contar con una gama diversa de explicaciones posibles de la experiencia. Es así como se construye la delimitación propia del sí mismo. “El haberse dado cuenta y el estar en contacto con más ópticas con las cuales encuadrar la complejidad. hace probable que las nuevas modalidades sean más flexibles. le permite optar por aquella que resulta armónica a su coherencia sistémica. y por lo tanto. 2000b). por la dificultad de establecer límites o fronteras.

se tiende a excluir gran parte de la totalidad de las informaciones que alcanzan al sistema nervioso central a través de los órganos sensoriales“ (Reda. 3).adaptativas. “Durante el largo período del desarrollo. Este fenómeno se denomina exclusión natural. pero que el particular sí mismo en curso. es el resultado de al menos dos fenómenos propios de la mismidad. 2) El sí mismo que opera en este acto de inclusión experiencial. El resultado de esto es una sobreabundancia experiencial-sensorial. c) Inclusión–Exclusión: Se refiere a las presiones que ejerce la experiencia en curso (“yo”. 2000. 2000. que observa y evalúa). pág. el conferir orden al desorden de la complejidad. 1986. produce “naturalmente” más contenidos experienciales que los que son posibles de procesar por el sí mismo. que experimenta y actúa). en Yáñez. para ser integrada dentro de los límites del sí mismo (“mí”. en los que se ve requerida la necesidad de inclusión: 1) La praxis vital como fenómeno existencial. cuyo material le permitiría perfectamente la operación de diversas interpretaciones al unísono de la realidad. 1986. pág. 3). en Yáñez. en algunas ocasiones se ve amenazado por determinados contenidos de la experiencia que le son 66 . sesga y opta por contenidos específicos posibles de incluir en su coherencia sistémica. respecto de las anteriores” (Reda.

Este fenómeno. por lo tanto. abstracción de los niveles operativos e inclusión sistémica del flujo de la experiencia.. donde el sujeto participa activamente a un nivel tácito. tiene que defenderse excluyendo selectiva y activamente estos contenidos amenazantes que pudieran desorganizar el sí mismo. se le denomina exclusión defensiva. a través de la reorganización constante de los niveles operativos anteriormente mencionados: flexibilidad del sistema. una construcción más compleja. que le permite funcionar de una manera viable y con más recursos para elaborar las distintas perturbaciones y demandas que se le presenten en su accionar ante el mundo. 67 . Mientras más abstracta.especialmente perturbadores para la mantención y continuidad de su coherencia sistémica. Esta dimensión inclusión–exclusión alude a un fenómeno donde los niveles de patología están asociados a la magnitud y la frecuencia con que se excluyen de la conciencia los contenidos experienciales. inclusiva y generativa sea la O. d) Generatividad–No Generatividad: Corresponde a la dimensión operativa que permite la progresión ontogenética de la coherencia del sí mismo. flexible. en el sentido de la mantención y proyección de su dinámica hacia etapas de mayor complejidad.S.P. el sujeto podrá incorporar mayor cantidad de elementos en el proceso de construcción de la realidad y de sí mismo.

es decir. que sucede sin que el sujeto sepa que es el actor. sino tan sólo puede ser experimentada como algo ajeno. si se logra articular mejor todo el nivel de secuencialización.P. para que un modelo sea eficiente. Estas personas son muy sensibles a las situaciones de constricción o de ausencia de protección. más articulada. no se le reconoce como propio.. Vergara y Gaete. 2000c. se puede lograr que ésta sea menos rígida. y constituirá una forma particular de explicación parcial y esencialmente discrepante de la experiencia actual con la historia de vida. Por ejemplo un cuadro psicopatológico de un desbalanceo fóbico. lo cual 5 68 . 1999a. se tiene la certeza que se está experimentando. pero por otro. en otras palabras. donde. es posible señalar que subyace a estas la capacidad de secuencializar (ordenar) la inmediatez y la regulación emocional de la experiencia. como cualquier alteración en la organización de una O. por un lado. coherente y continuo (Yáñez.Con respecto a la psicopatología y la psicoterapia. pero lo más característico es su secuencialización muy rígida y poco articulada. En psicoterapia. Síntoma será entendido. 1998. 1999). Al presentarse una secuencialización rígida y no articulada. o algo que se está padeciendo. debiera incluir esta relación entre la capacidad de secuencializar la inmediatez y la regulación emocional. Este es el elemento central de lo que se define como síntoma o rasgo. entonces. y de este modo. el sentido de nopertenencia a la propia experiencia. que la activación emocional sea mucho más tolerable y regular5.S. provocando alteraciones que le impiden al sujeto tener un sentido de sí mismo único. la activación emocional resulta ser bastante intensa y no puede ser referida al sí mismo.

en otras palabras. y le superpone una dimensión.P. en la teoría postNo se racionalista.. sino también hipotetizar sobre las posibles dificultades que presenta un sujeto en el continuo proceso de lograr una coherencia de sí mismo y el mundo. Se hace necesario explicitar una diferencia fundamental con respecto a como es entendido el diagnóstico en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales (DSM) el cual toma una categoría cualquiera. determina a priori que un estilo (depresivo.4. Se utiliza el diagnóstico como un modelo prototípico para entender la psicopatología y será entendido como una categoría que clasifica un conjunto de síntomas que denotan ciertos problemas en el proceso ordenador de una O. 2. sino tan sólo en términos de la viabilidad interna del funcionamiento. Esto permite no sólo poder compartir con otros profesionales de la salud sobre las quejas del paciente. Diagnóstico (Ibidem. es el cuerpo el que se enferma. la categoría (OSP) no es prejuzgada ni clasificada. En cambio. produciendo en el sujeto una dificultad para dar coherencia. los trastornos de la personalidad son clasificados como agrupaciones de síntomas [clusters]). fóbico) sea mejor que otro. 69 . no el sí mismo (Vergara y Gaete. sin embargo la categoría misma ya es clasificada de acuerdo a determinados criterios de normalidad (por ejemplo.S. continuidad y sentido de unicidad al sí mismo. 2. 1999). 1999). sino se superpone el continuo normalidad-anormalidad al interior de desemboca en que el sujeto pasa a referirse del medio ambiente y no desde lo emocional.

a la vez que diferenciarse. referenciar. 1999). ya que es en la explicación de los síntomas. En segundo lugar. considerando características dinámicas como flexibilidad. Por último. 1999). el diagnóstico se denomina un “cuadro permite identificar las experiencias que el paciente no es capaz de auto psicopatológico”.P. 1999). el diagnóstico conecta al síntoma con la cadena de significados y secuencializaciones de cada persona: durante el proceso psicoterapéutico. De esta manera. reuniéndolas en lo que Por un lado. donde las teorías clínicas difieren. además de los supuestos epistemológicos. generatividad. le permiten al terapeuta comunicarse. especialmente aquellos de orden sindromático. en él se producen dos procesos simultáneos y que se desarrollan en dos niveles paralelos. 4. (Ibidem. Cambio (Ibidem. cumple un papel múltiple para el terapeuta: en primer lugar. El diagnóstico. recupera el control tanto de la situación como de sí misma. Por otro lado. entonces. 70 . si la persona logra explicar la situación.cada estilo. los cuadros psicopatológicos. 2. el diagnóstico permite al terapeuta orientar el proceso terapéutico en virtud de las urgencias. el sujeto es capaz de referenciar sobre sí mismo la experiencia que vive y cómo se lo explica de manera externa (incluso de manera física). necesidades y/o motivaciones que trae cada paciente (Ibidem. 3.S. abstracción e inclusión de la misma O. con otros colegas.

Para que se realice el cambio psicoterapéutico es necesario que el paciente no sólo incorpore las discrepancias sobre sí mismo y la realidad sino también que se experimente a sí mismo y a los demás de nuevas maneras. coherente y continuo en el tiempo. le permite hacerse cargo como agente 71 . el hecho de distanciarse de la experiencia que se está atravesando permite reconocer que la realidad del momento no es algo absoluto. está dirigido principalmente a lograr un mayor grado de inclusión de perturbaciones y demandas ambientales. manteniendo un sentido del sí mismo único. y c) el acceso a información sobre disposiciones a la acción. inmutable ni inalterable. b) el desmentido experiencial. manteniendo una auto imagen positiva y aceptable. es decir en la medida que el sujeto logra ir incorporando ciertas discrepancias sobre sí y la realidad. Al hablar de descentramiento. en la medida que el sujeto es capaz de descentrarse de la experiencia inmediata. y según lo expuesto anteriormente. se alude a la posibilidad de distanciarse de la experiencia inmediata. Esto sólo es posible en la medida que se van reestructurando los modelos de sí mismo y de la realidad. como plantea Safran y Segal.Respecto al cambio psicoterapéutico. Safran y Segal (1994) han descrito tres mecanismos de cambio que permitirían esto: a) el descentramiento. Además. lo que le permite al sujeto observar sus propias reacciones ante los acontecimientos y de esta manera hacerse responsable por ellos. Por lo tanto. 1994). sino más bien algo que se construye (Ibidem.

el acceso a información sobre disposiciones a la acción es definido por los autores como el descubrir aspectos de la propia experiencia interior de los cuales no se tenía conciencia.). El uso de técnicas tanto conductuales como cognitivas sirven para propiciar que el paciente cree y pruebe nuevas estrategias al enfrentarse a distintas situaciones (Ibidem. la actitud empática del terapeuta es una condición clave. El desmentido experiencial es la posibilidad de rebatir aquellas creencias disfuncionales acerca de sí mismo y de los otros mediante nuevas experiencias. 1994. a que el paciente pueda ir reconociendo. puesto que en la medida que el paciente es capaz de observarse y responsabilizarse como un agente constructor de la realidad. lo que conducirá entonces a un cambio en el sentido de sí mismo del paciente. Todos los mecanismos de cambio implican la adquisición de nueva experiencia. Para esto. 1994). podrá a su vez ir generando nuevas formas y estrategias de actuar y evaluar el mundo. 72 . Finalmente. pues la receptividad del terapeuta facilitará el procesamiento de información internamente generada. El cambio requiere algo más que comprensión conceptual o análisis racional. en otras palabras.constructor de su vida y poder ir buscando y utilizando distintas estrategias que le permitan alcanzar un sentido de sí mismo más viable. diferenciando y muchas veces incorporando nuevas emociones. significa experimentar al sí mismo y a los demás de nuevas maneras (Ibidem. Este mecanismo de cambio está directamente relacionado con el descentramiento. se refiere a la posibilidad que se da en terapia.

Guidano. En otras palabras. el ir separando las experiencias inmediatas con las explicaciones que se da sobre ellas. el cual le permite aceptar. en Mahoney. 4. logrando un mayor nivel de autoconocimiento. 1991. 1998). Encuadre. le permite al sujeto poder autoobservar (desengancharse) su tonalidad emotiva y reordenar las experiencias básicas. ampliar y flexibilizar su intrincada forma de sentir.A través de la técnica de la Metacomunicación y la Exploración Experiencial. Encuadre y Setting Psicoterapéutico. El significado personal se experimenta como el proceso. Una de las razones de su importancia radica en que como factor se encuentra presente o influye en todas las variables 73 . explicar y actuar. proceso que tiene como última finalidad lograr que el sujeto tenga un sentido de sí mismo único. el sujeto va reordenando gradualmente sus experiencias a partir de patrones afectivos. 4. de modo que sean más coherentes entre sí. para establecer la coherencia del propio ser en el mundo (Mahoney. Es uno de los factores técnicos más importantes de la clínica psicológica cognitiva. coherente y continuo en el tiempo. 3. 1. 3. que dura toda la vida.

(Yáñez. de una manera natural y fluida. Esto representa la definición de las reglas relacionales que regulan la relación terapéutica. que en diferente medida son responsables de regular la relación terapéutica. Se propone la existencia de un encuadre explícito y un encuadre implícito. la operación de estas reglas o del encuadre psicoterapéutico permiten que paciente y terapeuta compartan. y está asociado estrechamente al progreso de la psicoterapia. en otras palabras. un encuadre bien instalado puede constituirse en herramienta fundamental en el proceso de cambio en el paciente. en otras palabras. algunas reglas de relación y se adscriban. para definir o delimitar los márgenes en que va a ser posible la relación (Ibidem. en el cual se fijan las metas y objetivos. Su principal objetivo consiste en delimitar la relación. tanto dentro como fuera de sesión. en acuerdo recíproco. a) Encuadre Explícito: Se refiere a las reglas de funcionamiento del proceso psicoterapéutico acordadas. 1999b). 1999b). y que son explicitadas preferentemente por el terapeuta.tanto específicas como inespecíficas de la situación terapéutica. Ambas clases o dimensiones del encuadre son mutuamente dependientes. Este aspecto del encuadre está cercano a la noción de contrato terapéutico. además de los 74 . 1999b). al funcionamiento de ellas a través de todo el proceso terapéutico (Ibidem. pero de orígenes distintos.

el paciente igualmente debe decidir. la frecuencia de éstas. En cuanto al terapeuta. si le parece hacerse psicoterapia. que apunte a la conveniencia o no de la psicoterapia cognitiva y su posible diagnóstico. entre otros (Yáñez. el lugar y la hora de sesión. principalmente basándose en su experiencia directa con el terapeuta. este considerará tanto desde lo teórico como desde sus habilidades o experticia. existe un encuadre que regula las entrevistas iniciales de la terapia y que tiene por objeto decidir si es pertinente o recomendable que un determinado paciente sea atendido por un terapeuta cognitivo. en esta fase. la posibilidad de establecer una alianza de trabajo conjunto. Los criterios que convergen para tomar esta decisión corresponden al terapeuta como al paciente. 1999b. el tiempo de sesión. los atrasos. la conveniencia de trabajar con un determinado paciente. tratamiento y pronóstico. que provea de un sostén relacional para el despliegue y cambio del paciente. también evalúa desde lo personal. el modo de comunicación entre sesiones. es importante considerar como condición previa.medios para alcanzarlos. se acuerdan o se fijan los honorarios. una vez a psicoterapia cognitiva. Además. tanto 75 . El terapeuta. las ausencias justificadas o no justificadas. Es importante señalar que. 1999a. Sin duda es un aspecto a evaluar incorporado un paciente durante las entrevistas iniciales. 2000c). la queja que el paciente trae y cómo esta se refiere a un estilo o personalidad del paciente. Por otro lado. En un nivel más concreto. previo a la explicitación de estas reglas. Se refiere también a cierto estilo terapéutico que se propone o que caracteriza el quehacer de un determinado psicoterapeuta.

dado que su componente es involuntario y puede ser interpretado por el paciente en cualquier sentido. quedando el terapeuta en imposibilidad de percatarse de lo acontecido en el momento. como de las características personales del terapeuta (Yáñez. Forman parte de su propio esquema cognitivo interpersonal y de los ciclos en que él tiende a involucrarse. sin saber a qué atribuirlo. especialmente de parte del terapeuta en cuanto a delimitar las interacciones expresivo-motoras posibles de llevar a cabo durante la sesión o el proceso terapéutico general. no se relaciona directamente con la persona del paciente o sus conductas sino más bien con las variables internas del terapeuta. En el segundo caso. generalmente en pro de confirmar sus esquemas cognitivos interpersonales. más 76 . La tendencia deseable es el poder evitar al máximo las actuaciones de este nivel de lenguaje. el registro de las actitudes es inconsciente: bien podría ocurrir que el paciente pueda comenzar a sentirse perturbado emocionalmente ante el despliegue de su terapeuta. En este nivel. el terapeuta está dejando de ser consciente de las emociones subyacentes a sus conductas. En la primera el terapeuta actúa desde sus emociones sin ser consciente de ello. Lo anteriormente señalado hace referencia a “actuar” o “pasar al acto”. cuando las conductas del terapeuta surgen directamente desde sus disposiciones a la acción sin que hayan sido mediadas simbólicamente. el terapeuta está actuando sin darse cuente de las disposiciones a la acción que le son provocadas por el paciente. y el origen de sus emociones es propio. que están determinadas principalmente por dos fuentes: el comportamiento no verbal. Se puede distinguir dos clases de situaciones en las que el terapeuta pasa al acto. 1999b). Al pasar al acto. b) Encuadre Implícito: Se refiere a aquellas reglas relacionales.respecto del estilo.

2002). Es decir. Las particularidades técnicas clínicas del contexto interpersonal permiten instalar la psicoterapia y la relación terapéutica en un ambiente propicio para el cambio. 2000c). apoyado en la intención de neutralidad y abstinencia. Setting (Yáñez. 2000c. de una determinada cultura.específicamente por sus marcadores interpersonales. 3. que define las condiciones y las características interaccionales que se deben tener en determinadas circunstancias sociales. 1999a. Kühne y Leiva. en los cuales se desarrolla cada sesión del proceso psicoterapéutico. 2. Otra fuente de encuadre implícito son las costumbres y usos sociales de una particular cultura o subcultura. es el terapeuta como modelo de rol. De este modo. el comportamiento de un paciente. tenderá a prevalecer y a instalarse de una manera “natural”. en este caso el terapeuta esta enganchado. 4. responde complementariamente al paciente y perpetúa el ciclo cognitivo interpersonal disfuncional del paciente (Yáñez. y en eso juega vital importancia el encuadre clínico. 1999b. Se refiere a la delimitación del contexto psicoterapéutico. 1999b. 1999a. La idea 77 . el que puede atenuar o neutralizar el impacto que pueden tener las costumbres en el proceso psicoterapéutico (Ibidem 1999b). pero que puede interferir con los propósitos de la psicoterapia cognitiva. constituido por los elementos físicos y su disposición espacial.

Se agrega a esto la aspiración o intención de no revelar al terapeuta en su espacio de trabajo. Técnicas (Yáñez. y habilidades personales. Intervención y Herramientas Psicoterapéuticas. lo que conlleva idealmente a desarrollar las sesiones en un mismo espacio físico en donde los elementos del mobiliario se encuentren dispuestos de manera estable. 1999b. pues se incorporan al repertorio del terapeuta producto del aprendizaje de manera artificial. Estas técnicas poseen un procedimiento específico de aplicación y se distinguen dos clases de ellas: Técnicas Operativas y Técnicas Procedurales. En los apartados subsiguientes se considerarán las nociones de Técnica. que este sea lo más neutro posible. 2000b. 2002). las cuales son parte del repertorio natural y característico del terapeuta. 1999a. Se entiende por técnicas aquellas estrategias terapéuticas que se desprenden de la teoría y que demandan: habilidades técnicas especializadas. 78 .fundamental en torno al setting es que el terapeuta debe proveer de un lugar acorde con su aspiración de encuadre. 4. para que el paciente pueda libremente desplegarse en él. 2000c. constituyendo así al setting en un lugar no sólo físico sino psíquico de contención y abstención terapéutica. regido por los principios de la neutralidad y la abstención. Kühne y Leiva. 4. constituyéndose así en nuevos aprendizajes en el ámbito de la teoría relacionados con la práctica psicoterapéutica.

es decir. la Programación Conductual. Entre ellas se puede destacar la Desensibilización Sistemática. van dirigidas a la organización u operar del paciente y constituyen. 1995). Martin y Pear. la Reestructuración Cognitiva de Beck (Beck 1983. sistemática y estandarizada de aplicación. sino que sólo un cambio más superficial que. Rimm y Masters. a juicio del terapeuta. por tanto.a) Técnicas Operativas: Estas tienen su origen en los momentos conductual y cognitivo del modelo y pueden ser incorporadas en distintas fases de la terapia. Técnicas de Autocontrol (Marks. poseen una pauta regular. Este proceso puede estar referido a experiencias que ocurrieron fuera de la sesión o a las experiencias que ocurren dentro de la sesión. buscan centrar al paciente en la interfaz entre la experiencia inmediata y la explicación para un aumento de su autoconciencia. será beneficioso para el paciente. No aumentan una autocomprensión del paciente y de sus reglas de ordenación de su experiencia. Su objetivo central es la remisión sintomática. No buscan un aumento de los niveles de autoconciencia. es decir. Se caracterizan porque priorizan el procedimiento de aplicación por sobre la habilidad personal del terapeuta. 1970. 1977. sino que sólo operan en una modificación de los niveles ya señalados. el “quehacer” psicoterapéutico. 1999). Se basan en el método de la autoobservación descrito por Guidano. poniendo el énfasis en enfocarse sobre el proceso de ordenamiento de la experiencia del paciente. Wolpe. 1980. más específicamente al proceso de la 79 . b) Técnicas Procedurales: Estas se concentran principalmente en la habilidad personal del terapeuta y definen u otorgan el carácter al proceso terapéutico.

1. Se distinguen dos Técnicas Procedurales: la Exploración Experiencial. que transcurre en el eje sincrónico. Son contenidos que vienen de lo 80 . entendida según Greenberg como un proceso de búsqueda vivencial. El método esencial para llevar a cabo las principales tareas de evaluación e intervención en la psicoterapia que tiene como base la metateoría cognitiva. que transcurre en el eje diacrónico y la Metacomunicación. que de otro modo hubieran sido inaccesibles a la conciencia. El objetivo es reevocar contenidos idiosincráticos para re-experienciarlos en un corte actual y sincrónico. Exploración Experiencial (Leiva y Vásquez. a través de la exploración experiencial. La Exploración Experiencial es una técnica que permite al Sí mismo darse cuenta de su modo de operar y de su particular modo de significar y de emocionarse frente a la realidad en que está inserto. sino que implica contactarse con el modo de operar del sujeto tanto de su particular manera de asignar significado a lo que le rodea. 4. Es así como. 1996). le es posible la autoexploración (Greenberg y cols. Este proceso no es solamente un análisis racional. que consiste en llegar a darse cuenta de una complicada serie de datos del proceso interno. proceso del cual el terapeuta también participa. como de su funcionamiento afectivo.relación terapéutica. 4.. es la autoexploración. 1999).

2000c). el terapeuta es minucioso. los cuales no están en el relato explícito de éste. por tanto el paciente no advierte en el terapeuta su inquisidor y por ende baja sus defensas. La exploración está siempre centrada en el procedimiento y no en los contenidos. o no puede ordenar u organizar su pensamiento respecto a determinados hechos (Ibidem. b. en donde el paciente no sabe muy bien lo que pasó en el transcurso del relato de su historia. Se caracteriza por el uso del método de la Autobservación (Guidano. lo que aparece evidente en la relación del terapeuta con el paciente. lo cual permite que emerjan más fácilmente ciertos contenidos (Ibidem. 1995). 1995) y el Descentramiento (Safran y Segal. 1999a. Emocional y de Contenido (Yáñez. 1994). 2000c). Es la función principal en donde el terapeuta se introduce en las fracturas del discurso del paciente. 1999a. La exploración experiencial opera en tres niveles conceptuales: a nivel Cognitivo. A nivel Emocional se utiliza la exploración experiencial cuando las señales para hacerla son emociones muy desbordantes 81 . A nivel Cognitivo es conveniente cuando hay una confusión respecto al contenido. centrado en procedimiento y en la metodología de la intervención.diacrónico. es permitir el acceso a aquellos contenidos a los cuales el paciente no se refiere. La función que cumple la Autoobservación a nivel profundo. a.

en donde no se puede reconocer el estado emocional en que se encontraba (Ibidem. Una vez identificada. y que surgen fuera de la sesión. 1999a. los personajes y el lugar de éstos en las escenas. identificando en detalle el contexto. c. Se utiliza para trabajar contenidos de la historia del paciente (Eje Diacrónico). pena. Se le ayuda a reexperimentarla desde el comienzo. 2000c). 2000c). A nivel de Contenido. el terapeuta le propone que puede ser trabajado en detalle. Esta confusión surge del terapeuta. no saber lo que sucedió o negarse a trabajar ciertos temas. se le indica al paciente que se sumerja en la situación evocada. 1999a. 1. 1.(rabia. en que se le pide que enfoque una situación concreta que tenga que ver con el contenido perturbador. 4. revisándola escena por escena. se pasa a la etapa siguiente.) o difusas. por compromiso o turbulencia emocional del paciente o por un marcador interpersonal. 2000c). Si el paciente está de acuerdo en hacerlo. Procedimiento (Yáñez. Se despliega a partir de la discordancia o desborde experiencial del paciente y que es percibida por el terapeuta a partir de una falta de claridad conceptual en los hechos narrados. El análisis 82 . 1999a.. cuando hay poca claridad respecto de los hechos. tanto cognitiva como emocional. Frente a un contenido que el paciente presente en la sesión y que le provoque perturbación.. no del paciente (Ibidem. 4.

A través de este proceso puede llegar a identificarse la escena prototípica y explicarla. y además significar este acontecimiento. Es lo que se llama también a la capacidad de descentrarse. 1996. pág. Al continuar la exploración. esta etapa de rastreo de la 83 . en lugar de correr por él” (Greenberg y cols. Como señala Greenberg: “Es como si el paciente caminara lentamente a lo largo del proceso vivencial. Es importante que en todo momento el terapeuta lleve a un análisis bifocal. 175). Según Greenberg. o sea desde un punto de vista objetivo. proporcionándole una nueva conciencia de la propia experiencia en ese momento. y a mirarse a sí mismo desde fuera. Para se concentre en las debe centrarse interpretaciones y explicaciones racionales que reflejan su manera de esto principalmente en dos interrogantes: el “por qué” de esa experiencia. los aspectos externos de la situación empiezan a converger con la experiencia interna del paciente. es decir desde un punto de vista subjetivo.. tanto de cada escena como de la panorámica en general. que correspondería a la experiencia inmediata.tiene que ser antes. que lleva a las explicaciones reflexivas. y el “cómo” la persona la vivió y sintió en ese momento. va siendo capaz de mirarse en primera persona en las situaciones. lo que implica ver el aporte de ellos mismos en las situaciones en que están involucrados. En cuanto el paciente empieza a lograr ver la diferencia entre estos dos aspectos de su vivenciar. es decir a que el paciente pueda identificar sus sentimientos con respecto a la situación vivida. durante y después del momento que los pacientes identifican como más destacado en la situación.

como una respuesta directa a su propia interpretación selectiva de rasgos de la situación y a las emociones activadas por ésta.. 1996). en la terapia que se realiza (Ibidem. Es importante que el terapeuta actúe como un guía del paciente en esta exploración de la situación. la que le parecía confusa o problemática. como un ejemplo de un modo de funcionamiento más generalizado (Greenberg y cols. 1996). sino que la adquisición gradual por parte del 84 . de tal manera que es un instrumento de “insight” (darse cuenta ). y que están influyendo en la manera de reaccionar. y que la persona tiene que adaptarse a ésta. Esto produce un reconocimiento por parte de los pacientes de la manera en que reaccionaron en una determinada situación. percibir y sentir las situaciones. La técnica de Exploración Experiencial lleva a un descubrimiento de nuevos aspectos del sí mismo que no estaban plenamente conscientes. haciendo reflexiones siempre tentativas y tratando de no forzar el análisis hacia un cierto objetivo. El efecto terapéutico básico de esta técnica no es la modificación de modos de pensar considerados erróneos que es el objetivo de la teoría Cognitiva Racionalista basado en el concepto de que existe una forma real y correcta de percibir la realidad.experiencia se completa cuando el paciente reconoce espontáneamente su conducta ante esta situación. La toma de conciencia antes mencionada lleva a una reestructuración de aspectos del sí mismo: las personas empiezan a tener un sentido de lo que quieren cambiar y de lo que ya han empezado a cambiar.

2. orientado hacia sí mismo. 1999. 4. De esta manera. participante. probablemente suscitará en éste una respuesta 85 . pág. punto de vista subjetivo. se le ayuda al paciente a colocarse en una posición de agente que se ve a sí mismo como participante activo en las interacciones y no como víctima impotente atrapada en circunstancias que escapan a su comprensión. 1999). Esto implica la modificación de la manera de percibir y explicarse ciertos acontecimientos. además de la adquisición de un mayor repertorio de respuestas emocionales y conductuales. La metacomunicación es una técnica que permite utilizar la interacción terapéutica con el fin de proporcionar al paciente retroalimentación sobre sus reacciones emocionales y las conductas que generan esas reacciones en otros.paciente de mayor flexibilidad en la evaluación de su dinámica individual. En la medida que el paciente ejerce una fuerte influencia sobre el terapeuta. “encontrando nuevos significados que representen mayormente la experiencia del sí mismo en el mundo” (Greenberg. punto de vista objetivo. el terapeuta debe asumir la posición de observador. orientado hacia el paciente. 1993 en Leiva y Vásquez. 4. Para llevar a cabo esta técnica. 72). Metacomunicación (Leiva y Vásquez. Esta posición le permite observar la interacción en que participa con el paciente y al mismo tiempo sentir el influjo interpersonal de éste.

complementaria a su conducta. Por ejemplo. impelido. Los marcadores interpersonales inician el ciclo interpersonal disfuncional porque son típicamente las conductas y comunicaciones a las que otras personas responden de manera complementaria negativa. confirmando de esta manera sus esquemas cognitivos interpersonales. Cuando un individuo ejerce una fuerte presión para suscitar una conducta complementaria es difícil no responder en consecuencia. Esta conducta lo fuerza a responder en forma restringida. Del terapeuta entrenado se espera que posea la habilidad técnica de reconocer marcadores interpersonales6 de su paciente. El terapeuta se ve tiende a dar una respuesta complementaria. Etapa de Enganche El terapeuta en esta etapa se siente impactado con la conducta del paciente. incluyendo conductas manifiestas. otra podría responder en forma complementaria con una conducta de sometimiento. El proceso de metacomunicación terapéutica comprende tres etapas: a. Las personas a menudo no se dan cuenta a qué están respondiendo. cuando alguien las incita a actuar de un modo complementario. arrastrado. si una persona actúa en forma dominante. 7 Ciclo Cognitivo Interpersonal: Patrón recurrente de conducta interpersonal que caracteriza la experiencia de un individuo. El sujeto responde de una manera rígida o restringida a la relación interpersonal de acuerdo a las expectativas que tiene de la conducta del otro. 6 86 . sutiles comunicaciones y posturas corporales paralingüísticas y no verbales. cognitivo interpersonal7 del paciente. a actuar confirmando y no cuestionando el ciclo Marcadores Interpersonales: Acciones o expresiones verbales de un individuo.

los terapeutas que creen que está mal sentirse atraídos hacia un paciente pueden tener dificultades para reconocer dichos sentimientos cuando surgen en la terapia. se encuentra atrapado en el juego transaccional del paciente. Mientras el terapeuta no advierta lo que le está sucediendo internamente. El primer paso en el proceso de desenganche o desvinculación consiste en tomar conciencia de los propios sentimientos y tendencias a la acción con respecto al paciente. atender y tratar de catalogar lo que le suscita el paciente. protectores y empáticos con los pacientes o que tienen rígidas exigencias de ser infaliblemente competentes. para luego interrumpir las respuestas complementarias. Considerando que el terapeuta está necesariamente siendo influido por el paciente.b. Algo similar ocurriría con aquellos que creen que siempre deben ser cálidos. Etapa de Desenganche En esta etapa el terapeuta debe advertir. puede experimentar ciertos sentimientos y emociones sin llegar a advertirlos y catalogarlos. es por lo tanto un requisito previo para llevar a cabo con eficacia esta técnica. debe estar atento a advertir y luego catalogar los compromisos a los cuales le arrastra el influjo de un paciente. los que tendrán dificultades para 87 . La capacidad de tomar plena conciencia de los propios sentimientos y tendencias a la acción mientras se interactúa con el paciente. Por ejemplo. Por lo tanto. Los terapeutas con un autoconcepto rígido tendrán dificultades para tomar conciencia de ciertos sentimientos que le suscita el paciente.

reconocer sentimientos de impotencia o desvalimiento frente a los pacientes.

c. Etapa de Intervención

En esta etapa el terapeuta le habla directamente al paciente acerca de la interacción entre ambos, haciendo referencia explícita a la respuesta distintiva del terapeuta a determinadas conductas del paciente.

La manera en que se transmite esta retroalimentación tiene vital importancia. Debe ser tentativa y exploratoria, hecha en lenguaje proposicional, habiendo una alianza fuerte o establecida entre ambos, de forma tal que el paciente comprenda que el terapeuta está tratando honestamente de dilucidar sus propios sentimientos y transmitirlos de un modo que invite a seguir explorándolos.

Se pueden reconocer cuatro fases en esta etapa:

a. Fase de Despliegue: En esta fase el terapeuta transmite sus propios sentimientos para ayudar a los pacientes a tomar conciencia del efecto que ellos tienen sobre otras personas y, por lo tanto, del papel que les corresponde en la interacción. puedo decirle nada.” Ejemplo, Terapeuta: “Me estoy sintiendo incapacitado en este momento para ayudarle. Siento que no

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b. Fase de Exploración: El terapeuta transmite sus sentimientos a los pacientes para sondear la experiencia interna de éstos. Ejemplo, Terapeuta: “Me siento impotente en este momento, como si nada de lo que yo fuera a hacer fuera útil. ¿Se relaciona esto de algún modo con lo que experimenta usted?”

c. Fase de Aclaración: El terapeuta identifica y señala los marcadores interpersonales de los pacientes para ayudarles a tomar conciencia del papel que tienen en la interacción. Ejemplo, Terapeuta: “Me parece que lo que estoy sintiendo se relaciona con su conducta de bajar la cabeza, moverla de un lado a otro en señal negativa, bajar el tono de voz y dejar de mirar a los ojos.”

d. Fase de Interpretación: El terapeuta utiliza el marcador interpersonal identificado como una coyuntura propicia para la exploración cognitiva/afectiva. Ejemplo, Terapeuta: “¿Será que en estos momentos siente que hubiera vuelto atrás, al principio de la terapia, y hubiera pasado a fojas cero?”

En la práctica puede ser que estas fases se den en forma simultánea, secuencial o aislada. Una vez que el terapeuta ha iniciado el proceso de metacomunicación con el paciente, es importante que continúe manteniendo la disciplina de un observador participante. El terapeuta debe aprender a desengancharse del influjo que le produce el paciente para posibilitar el proceso terapéutico.

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¿Cuándo debe el terapeuta hablar de sus sentimientos con el paciente y cuándo debe abstenerse de entregar dicha información? En el momento que los terapeutas ofrecen a sus pacientes información sobre sus propios sentimientos deben sentirse bastante equilibrados como para que sus motivaciones sean claras y fundamentalmente orientadas al paciente. Esta técnica no tiene como fin aliviar al terapeuta de una situación incómoda para él, sino informar al paciente sobre los sentimientos que puede generar en otro para que pueda explorarlos y, a través de esta exploración, adquirir un mayor conocimiento de sí mismo y de sus esquemas cognitivos interpersonales.8

Durante todo el proceso de la metacomunicación, el acento está puesto en el aquí y ahora de la relación terapéutica; se trabaja en el eje sincrónico, lo que está ocurriendo en el momento. Esto se debe a dos razones: En primer lugar, el hecho de permitir a los pacientes poner a prueba sus creencias disfuncionales sobre las relaciones en la interacción con el terapeuta. En segundo lugar, ayudar a los pacientes a descubrir cómo contribuyen a la interacción mientras ésta tiene lugar. Ambos aspectos propician un proceso de aprendizaje basado en la experiencia concreta, antes que un ejercicio intelectual abstracto.

Esquemas Cognitivos Interpersonales: Estructuras cognitivas-afectivas que procesan información relativa a las relaciones con los otros.
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com. 2000c. pág. 2000b.. Paradoja. En este acto el terapeuta se abstiene de hablar. Kühne y Leiva.4. 1994. pers. hacer significativo el discurso del paciente para darle significación a sus contenidos. Se expresan como actos de habla y pueden distinguirse jerárquicamente. 1999b. Son estrategias terapéuticas relacionales dentro del despliegue discursivo del terapeuta. Confrontación. Bisociación e Interpretación. b) Información: Acto terapéutico por medio del cual se obtiene información respecto de la problemática del paciente por medio de preguntas abiertas. 91 . 5. 2002a. teniendo en consideración el grado o nivel de participación del terapeuta. La escucha debería preceder a cualquier cosa que se haga en la terapia (Cornier y Cornier. Señalamiento. a) Escucha terapéutica: Corresponde al acto de poner atención a los mensajes verbales y no verbales que comunica el paciente. 2002). Se reconoce como intervenciones a: Escucha Terapéutica. Reflejo. Aclaración (del uso de categorías empleadas por el paciente). Información. 139). Son inmediatas y tienen que ver con las habilidades personales y técnicas del terapeuta. es decir. Intervenciones (Yáñez. Escuchar es requisito previo para todo el resto de las respuestas y estrategias de la terapia. Exploración. 1999a. cuyo objetivo es articular y rearticular el discurso del paciente.

d) Aclaración: El objetivo principal de la aclaración consiste en compartir el mundo experiencial del terapeuta y del paciente. “. evitando que éste último se disgregue en contenidos distractores para el efecto de recabar información. háblame acerca de tu familia.. Ej: “. no permite que categorías utilizadas por el paciente “contaminen” las del terapeuta y viceversa. pues el terapeuta bien puede hacer reflejo de ideas o sentimientos claves del mensaje del paciente utilizando sus propias palabras (Greenberg y cols. pers. Permite... a través de una reflexión breve sobre dicho contenido. Ej: “. en otras palabras. f) Señalamiento: Es una intervención que permite al terapeuta detenerse en un contenido. “ (Yáñez. a modo de paráfrasis. donde el terapeuta usa la misma expresión del paciente con el objeto que este último escuche lo que ha señalado y profundice la conciencia acerca de contenidos que pueden ser significativos para él. 1996).. 2002a).. tú dices que tienes 92 ...”. e) Reflejo: Es una intervención.. Así. incluido en el relato del paciente. com. no necesariamente involucra una repetición textual del discurso. abrir un mundo de revelaciones significantes y no atribuir significados propios a la experiencia.. al terapeuta..c) Exploración: Es una intervención del terapeuta que abre contenidos temáticos generales y que pretende dar un marco de referencia amplio al paciente.. ¿podrías referirte a la relación con tus amigos?. evita el “acting” (actuación) terapéutico..

Surge de la discrepancia entre lo dicho por el paciente y lo vivenciado por el terapeuta en la escucha..un padre avaro. deben ser formuladas como hipótesis proposicionalmente. Estas preguntas confrontacionales generan ansiedad y ponen en tensión la relación terapéutica. I) Interpretación: Dice relación con presentar una hipótesis tentativa acerca del funcionamiento profundo del paciente. g) Confrontación: Esta intervención requiere mayor compromiso emocional del terapeuta. y como intervención tiene dos modalidades: la primera dice relación con asociar dos contenidos de la historia del paciente que tiene una topografía cognitiva y emocional semejante. Se hace a través de lenguaje proposicional. pues se pone en evidencia una postura alternativa de lo dicho por el paciente. la segunda.. Corresponde a la respuesta verbal del terapeuta por medio del cual describe posibles discrepancias. pensamientos o acciones de los pacientes. 2002a). específicamente 93 . es decir. dice relación con asociar proposicionalmente un mismo contenido que desde la perspectiva del terapeuta aparece en contextos diferentes. conflictos y doble-mensajes con respecto a los sentimientos. Se pone énfasis en el relato y no en el contenido (Yáñez. pers. h) Bisociación: Requiere del terapeuta un grado de conocimiento profundo del paciente. donde el terapeuta instala en el relato del paciente una opinión distinta. pero que no necesariamente están unidos en la conciencia del paciente.”. com.. evitando utilizar categorías.

la supervisión. las técnicas operativas. Entre ellas se distingue a la psicofarmacología. 2002a. Herramientas (Yáñez. Safran y Muran. Son estrategias terapéuticas adjuntas al proceso terapéutico para crear condiciones que faciliten el proceso terapéutico. 2000c. y. com. cuando se solicita a otro terapeuta que aplique una técnica de relajación como anexo al proceso. 4. 6. por ejemplo. 1999a. 2000). 94 . pers. según sea el caso. el psicodiagnóstico. con el objeto de conducir al paciente hacia la introspección.relaciones o significados acerca de su funcionamiento.

a partir de estas premisas. que coincide con la creación del primer Caps en la década de los 70. que se lleve a cabo un proceso la de sistematización compilación respecto y análisis del de modelo diversos psicoterapéutico cognitivo de adulto que se ejerce en el Caps. Cabe resaltar que no se ha querido sólo configurar un desarrollo historiográfico de eventos. vinculado íntimamente con el avance conceptual del modelo cognitivo a lo largo del tiempo. y que ha evolucionado hasta lo cognitivo constructivista. sino más bien estructurar un texto que explicite la existencia de un modelo clínico cognitivo de adultos propio del CAPs y que éste es ciertamente un producto histórico-conceptual que tiene sus orígenes en lo netamente conductual. 95 . tomando como punto de partida el abordaje de su contexto histórico.CONCLUSIONES Y DISCUSION FINAL El presente trabajo ha pretendido mostrar el estado actual de la Psicoterapia Cognitiva de adultos en el Caps. considerando búsqueda. Esta propuesta ha requerido.

pero además. posiblemente experienciado por sus protagonistas de manera plural. es posible concluir que así como se asume en términos de fortaleza el haber recurrido a entrevistas personales con actores de este proceso histórico del CAPs y del Grupo Cognitivo. cual es la estructuración de la Psicoterapia Cognitiva del CAPs tanto en sus aspectos teóricos (Metateoría Cognitiva) como prácticos (Teoría Clínica Cognitiva). apuntes de cátedra. Se ha configurado en este trabajo una visión acerca de la historia del CAPs y del Grupo Cognitivo que. congresos y bibliografía de autores cercanos al modelo. se ha logrado cumplir con un objetivo fundamental. 96 . conferencias. entre otros. Elida Picota. ha postulado la existencia de una dimensión experiencial constituida por los “hechos históricos”. publicaciones. una dimensión explicativa o significativa de la experiencia que permite la construcción personal ordenadora de dicha experiencia.documentos de trabajo inéditos del grupo de psicología clínica cognitiva. Salvador Cifuentes. Así. Por tanto. Sin embargo. se considera necesario recalcar que el desarrollo de este postulado ha planteado “una” y no “la” interpretación de un fenómeno histórico. haciendo un paralelo con los planteamientos teóricos de Guidano respecto al sí mismo y al sistema de conocimiento humano. sin duda existieron y existen otros que participaron de él y que por diversas razones no se pudo tener acceso a sus particulares miradas: es el caso de los psicólogos profesores Sergio Yulis. Gabriela Brahm.

Otro elemento que se ha considerado en este trabajo y. por por herramientas la e intervenciones fundamental psicoterapéuticas. la sistematización de diversa información con respecto a los elementos centrales que componen el modelo psicoterapéutico cognitivo. que reconoce cuatro “momentos” (conductual. vale decir. interpersonal y constructivista). supuesto. elementos técnicos relacionados con los cambios organizacionales del paciente que se desprenden de la epistemología constructivista. cognitivo. vinculadas principalmente a la remisión sintomática procedurales. pero susceptible de ser integrado conceptualmente en servicio de la teoría clínica. sea ésta una de las propuestas conceptuales más interesantes y que desde hace un tiempo está siendo considerada al interior del Grupo Cognitivo como base teórica imprescindible en el quehacer clínico cognitivo de adultos en el CAPs. 97 . el “encuadre” y “setting” psicoterapéuticos. vale decir. específicamente. la conceptualización de lo que se entiende y. elementos provenientes de los distintos “momentos cognitivos” y que configuran técnicas de carácter operativo. con una evolución histórica paralela. importancia respecto de las reglas que regulan la relación entre terapeuta y paciente. Probablemente. (epistemología positivista). se ha explicitado la teoría clínica cognitiva. A partir de esta mirada metateórica integradora. en este análisis final es aquel referido al concepto de Metateoría Cognitiva. de características disímiles tanto en aspectos epistemológicos como paradigmáticos. Este desarrollo ha propuesto una evolución de “lo cognitivo”.

de la estructuración de este novedoso objeto de estudio. por configurar un documento que se constituya en material de consulta imprescindible para los alumnos de Pregrado de la Universidad de Chile que a partir de tercer año se inician en el conocimiento del 98 . es que se ha abierto la posibilidad de dar a conocer públicamente el modelo clínico cognitivo. cual es el esfuerzo constante. un objetivo fundamental que se estima plenamente cumplido. que posiblemente se constituirá en un espacio de perfeccionamiento teórico y práctico permanente modelo. Esta actividad de investigación no sólo posee una dimensión académica o científica. en el entendido que este centro es una institución que presta servicios a la comunidad y que por ende existe una responsabilidad ética fundamental en torno a su quehacer formativo y profesional. dando inicio a un proceso de debate e intercambio de conocimiento con otros grupos cognitivos a nivel nacional e internacional. 2002b). en términos de redacción y análisis teórico. pues dará cuenta. de la calidad de psicoterapia que se ejerce en el Centro de Psicología Aplicada de la Universidad de Chile.Por otra parte. del Finalmente no puede soslayarse. específicamente. un objeto de estudio de enorme valor para el inicio de otros trabajos de investigación con respecto al modelo clínico cognitivo. que permitirá dar luces acerca de la efectividad de la psicoterapia cognitiva que se ofrece en el CAPs. entre otros aspectos. labor que se ha iniciado dentro del Grupo Cognitivo (Kühne y Leiva. este trabajo ha logrado configurar a partir de sus logros. es ética. sino que además. Otra de las consecuencias esperadas de este trabajo y. por parte de los autores de este trabajo.

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A.10. (2002). 111 . Zagmutt. Marzo. Entrevista. 2002.

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