TEORIA DE LA ACCION FINALISTA Fue enunciada por Welzel en 1938.

Construyó un concepto óntico-ontológico de la acción que rechazaba en concepto jurídico-penal de la variante Neokantiana, que no tomaba en cuenta los contenidos de la representación que regía la conducta conforme a un sentido, y que destruía conceptualmente su esencia de ejercicio de actividad final. Se debe entender que para ésta Teoría, la acción es el presupuesto principal del delito, entendiendo a ésta como un comportamiento puramente humano, voluntario y con una finalidad específica, provocando lo anterior un resultado en el mundo exterior, por lo que existe un nexo entre la conducta desplegada por el sujeto activo y el resultado de dicha conducta. Esta teoría le pone más importancia a la actividad final, o sea, no le importan que tipo de acción o conducta haya realizado el sujeto, si no por el contrario, su principal atención está en el resultado que trajo dicha acción. Para Welzel la acción final se basa en la capacidad racional del hombre para conocer las consecuencias de su actuar, por lo tanto, puede orientar su conducta a un fin y así provocar el ilícito; para Welzel, los elementos del delito que convierten a una acción en delictiva son: tipicidad, antijuridicidad y culpabilidad, entendiendo que cada elemento presupone al anterior, por ejemplo, para poder analizar la tipicidad deberá examinarse antes la antijuridicidad, y ésta antes de la culpabilidad, ayudando esto para una mejor aplicación del derecho, pues Welzel afirmaba que esta diferenciación permite una “resultado final adecuado y justo”. La doctrina finalista conservó los conceptos “injusto” y “culpabilidad”, entendiendo que el primero, comprende tanto la tipicidad como la antijuridicidad, compuesto, además de elementos objetivos y subjetivos. Como consecuencia lógica y determinante que se extrae de la estructura final de la acción, el dolo no pertenece a la culpabilidad, sino a la acción típica, o sea, a la conducta reprochable, por lo que, el dolo es requisito indispensable para el juicio de reproche. En la esfera de la tipicidad debe distinguirse el delito dolos del culposo; consecuentemente, el tipo penal se estructura, en todos los casos, tanto elementos objetivos como elementos subjetivos. En todos los delitos dolosos, el dolo es un elemento esencial del injusto, lo mismo del delito consumado que el tentado. El dolo, con consentimiento y voluntad, está referido a los elementos objetivos del tipo, y no comprende la “conciencia de la antijuridicidad”; ésta es un requisito necesario para el juicio de reproche y, por ello, pertenece a la estructura de la culpabilidad. La antijuridicidad entendida como la contradicción de la realización típica con el ordenamiento jurídico en su conjunto, es indicada con la concretización de los elementos objetivos y subjetivos del tipo. La culpabilidad es entendida “normativa”, como un juicio de reproche que se le hace al autor de una conducta antijurídica, en virtud de haber actuado en contra de las exigencias de la norma pudiendo haberlo hecho de otra manera. Lo que se reprocha al autor no es la conciencia de la antijuridicidad, sino la formación de la voluntad (dolo) que ha conducido al hecho antijurídico. El objeto del reproche de culpabilidad, por tanto, lo es el dolo, el que, por ello, no puede ser parte de la culpabilidad no puede contener a la conciencia de la antijuridicidad. Con ello, la culpabilidad ha adquirido su estructura esencial, entre cuyos componentes se encuentran ahora: la imputabilidad, la conciencia de la antijuridicidad y la exigibilidad de otra conducta ajustada a derecho. Como consecuencia de la reubicación sistemática del dolo y de la culpa y de la conciencia de la antijuridicidad, el problema del error es tratado en dos niveles y con una nomenclatura diferente: en el nivel de la tipicidad opera el error de tipo, que recae sobre elementos objetivos del tipo y cuyo efecto es excluir el dolo, si es vencible, o excluir al

Logrando conseguir lo que no pudieron los causalistas: excluir los movimientos reflejos .dolo y la culpa. sino la finalidad que lleva dicha conducta. esto es. dependiendo de su es un error invencible o vencible. Lo esencial. y partir de la idea de que el partícipe carece en todo casa del dominio del hecho. pasando por un concepto que empezó a admitir elementos subjetivos y valorativos. sino como la no realización de una conducta exigida. es decir. la conducta en un injusto no es lo reprochable. en su estructura real. Por lo que. Además de que la culpa. se dieron en toda la estructura del concepto de delito. para la teoría de la acción finalista la participación sólo puede tener lugar en un hecho principal doloso. como el dolo. pues. de un concepto compuesto inicialmente solo de elementos subjetivos o externos. en cambio. en cambio. También en el ámbito de los delitos de omisión se muestran consecuencias de la teoría de la acción finalista. funge como causa de atipicidad. ósea. según Kaufmann. por lo que se entiende que la conducta humana siempre será guiada o dirigida al resultado. la teoría de la acción tiene que ser distinta a la teoría de la omisión. ya que el elemento constitutivo de la omisión es el potencial dominio final del hecho. no es el fin. que recae sobre la conciencia de la antijuridicidad y su efecto es excluir la culpabilidad o atenuarla. a cuyo contenido pertenece ahora el dolo y la culpa. Por eso. La omisión es siempre omisión de una determinada acción. pero se presenta como consecuencia de un actuar final. éste no es realizado finalmente. en el injusto del delito culposo lo esencial no yace ya en la simple causación del resultado. frente al desvalor de la acción para fundamentar el injusto se coloca ahora el desvalor de la acción para fundamentar el injusto tanto de los delitos dolosos como de los culposos. como es el caso para la teórica de la acción causal. tanto a nivel del injusto como de la culpabilidad. En la esfera del delito culposo (de comisión). carente de elementos valorativos. más no una acción misma. sino la defectuosa dirección y conducción de la acción realmente realizada frente a aquella conducta que debió haberse realizado en virtud del cuidad exigido. Los cambios decisivos. sino que él la motiva o determina. funciona el error de prohibición. sino en la “forma” como se causa el resultado. como consecuencia de tomar como base del concepto final de acción. por lo tanto. el elemento decisivo del injusto de los delitos culposo se encuentra en el desvalor de la acción y no en el simple desvalor del resultado. y esa acción omitida sólo puede ser una acción final. desde el punto de vista ontológico no puede existir un fundamento común para la acción y la omisión. como omisión del ejercicio del poder final del hecho. pueden reconocerse también consecuencias decisivas. al igual que en los hechos dolosos. aparece junto a la acción como una segunda e independiente forma de la conducta humana. conforme a dicho criterio. como “no ejercicio de la posible actividad final”. en cuyo desarrollo la teoría de la acción finalista se encontró con las mayores dificultades y las más agudas críticas. hasta llegar a un concepto de injusto persona”. la sistemática del delito se ve totalmente reconstruida. En la teoría de la participación estricto sensu. al aportar para el tratamiento de la autoría el criterio final objetivo del dominio del hecho. ya no es elemento de la culpabilidad sino del tipo. de tal manera que. La culpabilidad. La omisión. el participe no realiza por si la acción típica. Por lo que. la omisión no debe ser entendida como simple negación de la existencia de una acción o como la simple negación de un movimiento corporal. El injusto se ve transformado. adquiere su estructura esencial como juicio de reproche. Por tanto. El solo es decisivo para determinar quién de los participantes domina la realización del hecho. si es invencible. Además. en el nivel de la culpabilidad. sea puede concluir que el punto medular de la Teoría de la Acción Final radica en establecer que la conducta no es relevante para el Derecho Penal.

la antijuridicidad es simplemente portar un arma sin tener expida la licencia correspondiente. Tentativa: no se configura. la conciencia de la antijuridicidad. es precisamente portarla aunque. En el caso concreto que nos ocupa indudablemente existe dolo del sujeto al portar un arma sin licencia.2 DESARROLLO DEL TEMA El injusto que a continuación analizare tomando como base la Teoría de la acción final es el de portación de arma (de las contempladas en el artículo 9 de Ley Federal de Armas y Explosivos) sin tener expedida licencia correspondiente3. Sin embargo. Recordando que para la teoría en comento la acción es el presupuesto principal del delito. antijuridicidad y culpabilidad. solo se queda en la mera portación y quedaría la duda de cuál es el fin de la portación del arma. entendiéndose éste como el conocimiento y voluntad. provocando lo anterior un resultado en el mundo exterior. por lo que existe un nexo entre la conducta desplegada por el sujeto activo y el resultado de dicha conducta. pues está poniendo en peligro la integridad de la colectividad. estaríamos en presencia de un error de prohibición. En la culpabilidad. sin embargo la finalidad por la que se porta dicha arma puede ocasionar un delito doloso. si un sujeto porta un arma sin licencia. teniendo únicamente importancia para los delitos culposos. pues no existe una modificación en la realidad por ser un delito de peligro. aunque sólo sería un requisito para una conducta reprochable. Para la teoría que nos ocupa. pues tiene conocimiento del ilícito que comete al portar dicha arma. Bienes jurídicos protegidos: la seguridad pública y el control y registro de armas y sus potadores Sujeto: activo común. En este delito no cabe la posibilidad de que se realice por una acción culposa. no calificado. es portar dicha arma. Núcleo del tipo: portar armas de fuego de las comprendidas en el artículo 9 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos sin tener licencia. entendiendo a ésta como un comportamiento puramente humano. la acción realizada siempre va encaminada a la acción final. sin embargo. Pudiéndose configurar las causas de justificación: Legítima defensa. osea. La Teoría Finalista establece que el delito tiene como elementos: tipicidad. según la teoría en mención. Welzel traslada al dolo de la culpabilidad a la tipicidad. . pues si bien manifiesta Welzel. voluntario y con una finalidad específica. En este sentido entendemos que la acción el delito de portación de armas sin licencia. cualquier persona. no se sabe si el portar una armar sin licencia lo es para posteriormente realizar una conducta reprochable. únicamente sería un presupuesto para la comisión de un delito doloso. por lo que dicha portación solo sería un presupuesto de un ilícito futuro. únicamente se realizara el juicio de reproche al sujeto que porte un arma sin licencia teniendo conocimiento que su conducta es antijurídica. Estado de necesidad justificante y Cumplimiento de un deber. Requisito de procedibilidad: de oficio. El la tipicidad versa las criticas a ésta teoría pues. Pasivo: la colectividad. pues el actuar de forma contraria al ordenamiento jurídico. se le reprochara haber actuado en contra de las exigencias de la norma pudiendo haberlo hecho de otra manera. de los delitos dolosos. en este caso. sabiendo que no le está permitida dicha conducta y fundamentara dicha portación en que no conocía que debía de tener una licencia para portar dicha arma.(epilépticos) por no ser un movimiento querido.

es correcta. el portar un arma sin licencia acompaña al sujeto también el ánimo de lesionar. Por lo que considero correcto que la actuación del sujeto activo esté castigada como delito a pesar de que no se produzca finalmente un resultado lesivo para el bien jurídico tutelado. si no la Seguridad Pública. en ocasiones el sujeto consciente de la realización de dicha conducta imprudente actúa con la confianza de la no producción de un resultado lesivo. es de conocimiento común que el portar un arma sin licencia está poniendo en peligro no sólo la integridad personal del sujeto. que en este caso es la Seguridad Pública. pues con la simple portación del arma no hay ninguna modificación en el mundo exterior y no es posible determinar si dicha portación traerá siempre como resultado una lesión al bien jurídico tutelado. Sin embargo. pues la portación de un arma (de las comprendidas en el artículo 9 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos) sin tener expedida la licencia correspondiente. pues en determinados casos. . aunque. Como única conclusión podría decir que la hipótesis planteada a los ojos de la Teória de la acción Final. es decir. pues al estar portando un arma.CONCLUSION. fácilmente puede producir daños de considerable magnitud. es sólo un requisito para la conducta reprochable. debido a la peligrosidad del artefacto ante un inadecuado manejo. pone en riesgo la tranquilidad y la seguridad de las personas.

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