AGUAS SUBTERRÁNEAS

I. INTRODUCCIÓN. En la Tierra, el agua es la única sustancia que existe a temperaturas ordinarias en los tres estados de la materia, sólido, líquido y gaseoso. Se encuentra en estado sólido en los glaciares y los casquetes polares. Existe en estado líquido en las nubes de lluvia y en forma de rocío en la vegetación. Además, cubre las tres cuartas partes de la superficie terrestre en forma de pantanos, lagos, ríos, mares y océanos. Como vapor de agua en forma de niebla. El agua es un bien de uso social finito o agotable y no se puede aumentar por la voluntad humana, La cual cubre un promedio del 70.8% de la superficie terrestre, el 29.2% restante lo conforma el suelo. De éste 70.8% de agua, solo el 2.5% es agua dulce, mientras que el 97.5% es agua salada. Casi el 70% del agua dulce está congelada en los glaciares, y solo el 0.9% la conforma el Agua de superficie que la constituyen los ríos, lagos, charcos, pantanos, que a veces pueden ser muy contaminadas, Su cantidad varía según la estación, Necesita tratamiento complejo. La mayor parte del resto se presenta como humedales en el suelo, o yace en profundas capas acuíferas muchas veces inaccesibles y una pequeña cantidad la podemos encontrar en pozos, perforaciones, y que Generalmente es limpia y de buena calidad bacteriológica, Su cantidad apenas varía durante el año, Puede contener sustancias impropias para el consumo, estos son las aguas subterráneas cuyo volumen es 100 veces mayor que las aguas superficiales. El agua subterránea puede aparecer en la superficie en forma de manantiales, o puede ser extraída mediante pozos. En tiempos de sequía, puede servir para mantener el flujo de agua superficial, pero incluso cuando no hay escasez, el agua subterránea es preferible porque no tiende a estar contaminada por residuos o microorganismos. El trabajo es realizado con el propósito de afianzar los conocimientos vistos en el curso, haciendo un análisis, del comportamiento, propiedades, y bondades que tienen las aguas subterráneas, ya que en el desempeño profesional, tendremos relación muy cercana con esta. Así mismo es elaborado para sintetizar, por escrito, y digitalizado el mundo de las aguas subterráneas llegando a conclusiones claras de las aguas subterráneas en el ciclo Hidrológico, la contaminación de ellas, su calidad entre otros aspectos importantes relacionados a las aguas subterráneas. II. • OBJETIVOS. Afianzar los conocimientos del agua subterránea. • Tener un acercamiento detallado hacia el campo de las aguas subterráneas detallando y argumentando sobre lo investigado. • Fortalecer los conocimientos de los involucrados con el conocimiento de las aguas subterráneas. • Crear interés por el estudio e investigación de las aguas subterráneas.

III.

• Sensibilizar a la población universitaria y por consiguiente a la sociedad sobre la importancia de las aguas subterráneas. • Conocer la calidad de las aguas subterráneas. • Nombrar las ventajas y desventajas del uso de las aguas subterráneas. Conocer las diferentes fuentes de contaminación, los agentes, las causas de contaminación y formas de protección de las aguas subterráneas así mismo fomentar el correcto uso del importante recurso. APECTOS BASICOS DE LAS AGUAS SUBTERRANEAS.

3.1 Definición. Las aguas subterráneas son las que se encuentran bajo la superficie del terreno o dentro de los poros o fracturas de las rocas; en zonas húmedas a metros de profundidad, en desiertos a cientos de metros. No existe agua subterránea a más de 16 kms de profundidad porque allí las rocas fluyen debido a la presión; a 6 kms es escasa, pues los poros son pequeños y los intersticios no siempre están intercomunicados, razón por la cual no se establece el flujo; A 600 m de profundidad el agua ya resulta susceptible de recuperarse. Se denomina agua freática el agua subterránea de la capa más cercana a la superficie, lo suficientemente próxima a ésta, para que sea posible hallarla con un pozo ordinario y extraerla manualmente, lo que supone una profundidad máxima de 30 metros. El área donde se acumula el agua en las grietas se llama la zona saturada. La parte de arriba de esta área se le conoce como el nivel freático que puede encontrarse a una corta distancia del suelo como a cientos de metros debajo de la superficie. 3.2 procedencia de las aguas subterráneas Antiguamente se creía que las aguas subterráneas procedían del mar y habían perdido su salinidad al filtrarse entre las rocas. Hoy se sabe que las aguas subterráneas proceden de la precipitación y la condensación, excepto otras como las aguas fósiles (sedimentarias) y las juveniles (magmáticas). El agua procedente de la lluvia que forman grandes depósitos, en muchos lugares constituye la única fuente de agua potable disponible. Aguas de precipitación. Debidas al ciclo del agua, se originan principalmente en la superficie de los mares donde la radiación solar permite convertir en vapor entre dos a tres litros de agua por metro cuadrado y por día, por lo que el agua evaporada sobre la Tierra en un día alcanza a 10 12 m 3. Bajo la acción de la radiación solar el agua de mares y continentes se transforma parcialmente en vapor que se eleva en la atmósfera y que posee en el aire una presión parcial que está condicionada, principalmente, por la temperatura de las superficies generadoras. Lluvias artificiales. La presencia de núcleos de condensación en la atmósfera provocan la formación de masas líquidas o sólidas. No es raro encontrar a gran altitud nubes sobresaturadas de vapor de agua que, bajo una acción local de condensación, pueden precipitar enormes cantidades de agua o de hielo. Este es el principio de las lluvias artificiales en donde decenas de kilogramos de gas

carbónico solidificado aportadas desde un avión dentro de ciertas nubes sobresaturadas son suficientes para obtener una precipitación considerable. Aguas de condensación. Se presentan características diferentes e importantes según se trate de un terreno abundantemente permeable (como las calizas fisuradas) o de un terreno de escasa permeabilidad (arenas) o compuesto de capas porosas impregnadas de arcilla coloidal cuya naturaleza permite la fijación de agua, incluso cuando el aire superficial no alcanza un 100% de humedad. El aire exterior más o menos cargado de vapor de agua, cuando penetra el suelo, puede encontrar en verano una temperatura inferior a la que posee en superficie. Si el enfriamiento es suficiente, la temperatura alcanzada corresponde a un contenido máximo en vapor de agua por metro cúbico, menor que el del aire, dándose la condensación interna del vapor excedente. Los climas desempeñan un papel en la alimentación en agua de los terrenos superficiales. Cuando los terrenos por su naturaleza permiten a bastante profundidad la circulación del aire, se provoca el aporte de agua interna, generalmente por condensación y no por adsorción. En los macizos fisurados, numerosos metros cúbicos de aire aportan en las zonas superficiales y profundas un agua de condensación que conviene tener en cuenta. Cuando la permeabilidad de la roca es grande como en los terrenos fisurados de las calizas, se establecen a veces circulaciones de aire profundas de gran intensidad, a causa del gradiente térmico entre orificios interconectados con salidas a diferente altitud. Otros orígenes de las aguas subterráneas. Las aguas juveniles que se habrán formado en profundidad sin haber estado antes en superficie. Estas representan el residuo de la consolidación de los magmas eruptivos próximos a la superficie, cuya exhalación sería una solución hidratada caliente, conteniendo gases a alta presión que contribuirían al rápido ascenso de las aguas. Se ha calculado que una intrusión magmática potente de 1000 metros, conteniendo en peso un 5% de agua y enfriándose lentamente, producirá durante un período de un millón de años un caudal de 23,8 litros de agua juvenil por minuto y por kilómetro cuadrado de superficie de la tierra. Las aguas fósiles que se aparecen en regiones donde prácticamente no llueve, se habrían infiltrado y conservado desde largo tiempo dentro de los sedimentos. Puede también suponerse que su origen fuera debido a fenómenos de condensación vinculados con variaciones de temperatura y con variaciones de presión atmosférica. 3.3 Formaciones Geológicas. ACUÍFEROS: Es aquel estrato o formación geológica que permite la circulación del agua por sus poros y/o grietas. Dentro de estas formaciones podemos encontrarnos con materiales muy variados como gravas de río, calizas muy agrietadas, areniscas porosas poco cementadas, arenas de playa, algunas formaciones volcánicas, depósitos de dunas.

ACUÍCLUDOS: Se define como aquella formación geológica que, conteniendo agua en su interior incluso hasta la saturación, no la transmite y por lo tanto no es posible su explotación. Se pueden citar como ejemplos los depósitos de arcillas de cualquier origen.

ACUITARDOS: Este término hace referencia a numerosas formaciones geológicas que, conteniendo apreciables cantidades de agua la transmiten muy lentamente, por lo que no son aptos para el emplazamiento de captaciones de aguas subterráneas, pero sin embargo, bajo condiciones especiales permiten una recarga vertical de otros acuíferos, que puede llegar a ser muy importante en ciertos casos. Ejemplos: arcillas limosas o arenosas.

ACUÍFUGOS: Este término se refiere a aquellas formaciones geológicas que no contienen agua ni la pueden transmitir, como por ejemplo un macizo granítico que no esté figurado o unas rocas metamórficas sin apenas meteorización ni facturación.

3.4 los acuíferos La diferencia entre la cantidad de precipitación y la cantidad de agua arrastrada por los ríos se filtra bajo el suelo y forma los acuíferos. La filtración depende de las características físicas de las rocas. Si la capa impermeable forma una depresión, puede aparecer un lago subterráneo. En cambio, si la capa impermeable está inclinada se puede formar un rio subterráneo. clasificación de los acuíferos. Acuífero libre.- si la capa permeable no encuentra límite más que en profundidad, entonces se denomina acuífero libre.Está limitado en su base por un acuícludo o acuífugo y no presenta ninguna capa confinante sobre el mismo. Debido a estaconfiguración, la superficie freática está en contacto directo con el aire, y por lo tanto, a presión atmosférica. En este tipo de acuífero cualquier nuevo aporte de agua simplemente elevarían la superficie freática; o a la inversa, si extrajésemos agua, la superficie freática bajaría.

Acuífero confinado.- Cuando una capa permeable está dispuesta entre dos capas impermeable, forma lo que se denomina acuífero cautivo o confinado. En estas condiciones el agua está sujeta a una presión considerable. Si por cualquier circunstancia se crea una fisura en la capa impermeable, entonces el agua asciende rápidamente hasta el nivel freático para equilibrar las diferencias de presión.

En su techo y en su base está limitado por un acuícludo o un encontrándose Completamente saturado.

acuífugo,

El agua en este acuífero está sometida a cierta presión, superior a la atmosférica, por lo que el nivel freático se ubica sobre el techo del acuífero (artesiano), o incluso podría ubicarse sobre el terreno (artesiano fluyente).

Acuífero Semiconfinado. - Esta limitado en su techo y en su base por acuitardos, aunque también podría encontrarse limitado por un acuitardo en un lado y un acuícludo en otro lado. Es un caso particular de los acuíferos cautivos, en que la base y/o el techo que los encierra no es totalmente impermeable, sino un acuitardo, es decir, un material que permita una filtración vertical del agua, muy lenta, que alimente el acuífero principal en cuestión, a partir de un acuífero o masa de agua situada encima o debajo del mismo.

IV. PROPIEDADES DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS. Temperatura. Las aguas subterráneas gozan por lo general, de una constancia de temperatura que las aguas de circulación superficial no pueden poseer nunca, sometidas como están a evaporaciones, intercambios térmicos con el aire exterior y el terreno de superficie, radiación solar etc.

Las aguas de capas (porosidad primaria) tienen temperaturas que varían mucho con la extensión y penetración de la capa en el suelo. Si no hay influencia térmica de aguas superficiales, un agua de capa que circule muy lentamente por un estrato impermeable situado a 100 m de profundidad poseerá una temperatura superior en dos o tres grados a otra que este en un terreno compacto situado solamente a 30 m abajo de la superficie, según la ley del gradiente geotérmico. En promedio por cada dos grados de latitud que nos alejemos del ecuador la temperatura disminuye 1 °C y por cada 150 m, en altitud, la variación de la temperatura es de 1 °C. En las aguas de fisuras anchas (calizas y sistemas de porosidad secundaria), por la alta permeabilidad de los sistemas, las aguas perdidas o abismadas imponen rápidamente su temperatura a las paredes de las galerías subterráneas por las que circulan. Saliendo al aire libre por las resurgencias estas aguas siguen por lo general las fluctuaciones térmicas observadas en el nivel de las aguas perdidas. No ocurre lo mismo en el caso de las emergencias. El agua que circula por la superficie de las calizas penetra en pequeñas cantidades por una infinidad de fisuras cuya función térmica sobre el agua es importante. La radiactividad. Otra característica es la radiactividad de las aguas subterráneas, fenómeno no exclusivo de las aguas termales. Se agrega que no son tampoco las aguas de origen más profundo las que poseen siempre mayor radiactividad. La conductividad eléctrica. Es variada según los intercambios químicos y aportes de agua exterior, e informa sobre su riqueza en electrolitos disueltos. La turbidez y transparencia. Estas propiedades de las aguas de circulación varían en muchas ocasiones con su caudal. Las aguas de capas, contrariamente permanecen transparentes casi siempre por la filtración del sistema. Las de calizas presentan características intermedias entre las aguas de circulación y las de capas, dependiendo de la evolución del terreno calcáreo. El color y el sabor de unas aguas subterráneas depende de las sales y de los gases en suspensión o solución. El olor depende de la materia orgánica descompuesta que posea el agua. Composición. Desde el punto de vista químico cada fuente tiene una composición que depende de la constitución de las zonas subterráneas atravesadas y que le cede o con las que ha intercambiado sustancias. Las sales alcalinas son muy frecuentes, el cloruro de sodio se encuentra casi siempre y en cantidades generalmente aceptables para la alimentación humana. Los sulfatos alcalinos son más raros. El carbonato de calcio, con el sulfato de calcio es el elemento mineral más importante de las aguas subterráneas. V. DINÁMICA DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS El nivel freático (nivel superior de la zona de saturación) no es una superficie plana ni horizontal, trata de seguir la forma del relieve aunque en forma mucho menos pronunciada. Debido a ello el agua freática está muy comúnmente en

movimiento, bajo el NF (nivel freático); en la zona de saturación fluye el agua. El flujo es laminar si la porosidad es primaria y las partículas de suelo resultan finas; en caso contrario puede llegar a ser turbulento. Se inicia el flujo donde el nivel freático es alto y su descarga se produce donde el NF es bajo.

Nivel freático regional: A. bajo una montaña, B. bajo una isla. Se ilustran con flechas el flujo del agua y en línea punteada el NF. Adaptado de Félix Trombe, Las Aguas Subterráneas. El agua en el subsuelo y el nivel freático. Hay tres formas de encontrar el agua en el interior del suelo: El agua gravitacional. Que puede ser freática y no freática. Se mueve por acción de la gravedad entre los poros e intersticios de los suelos, conformando los acuíferos. Una parte fluyendo en la zona de saturación y otra por encima de ella buscando la zona de saturación. Esta agua explica los manantiales o nacimientos de agua.

Esquema del nivel freático (NF). A. Capa freática, B. Distribución del agua. Adaptado de Leet y Judson, Geología Física. En la figura encontramos las zonas M y N separadas por el nivel de aguas freáticas (NF); la parte superior M es la zona de aireación y la inferior N es la zona de saturación.

La zona de aireación comprende, del NF hacia arriba: la zona de fleco capilar B, la zona de goteo C y la llamada faja húmeda A, cuyo límite superior es la superficie del suelo, la región xx' es la zona de vegetación y el límite de la zona de evaporación es la línea y que se extiende más abajo de la zona radicular. La zona zz a su vez muestra la variación del nivel de la capa freática. En el dibujo de la derecha (distribución del agua en detalle) vemos la faja de agua colgada o de goteo; es el agua infiltrada o de precipitación que se filtra por las capas permeables del suelo y alimenta el agua subterránea. Puede quedar como

agua retenida por los poros capilares (agua capilar) o descender a través de los poros o vacíos no capilares (agua de percolación). El agua retenida. Que puede ser agua absorbida o agua higroscópica, entre otras. Es el agua que queda retenida por encima de la zona de saturación del suelo gracias a fuerzas que se oponen a la acción de la fuerza de la gravedad: La tensión superficial: propiedad que poseen las superficies de los líquidos, por la cual parecen estar cubiertos por una delgada membrana elástica en estado de tensión. La Capilaridad: es el fenómeno por el cual la superficie de un líquido en contacto con un sólido se eleva o deprime según aquel moje o no a este. Para las aguas subterráneas ocurre el mismo fenómeno cuando hay contacto con el suelo y las rocas. La altura típica que alcanza la elevación capilar para diferentes suelos es: arena gruesa 2 a 5 cm, arena 12 a 35 cm, arena fina 35 a 70 cm, limo 70 a 150 cm, arcilla 200 a 400 cm y más. Los Meniscos: Este fenómeno está relacionado con la tensión superficial y la atracción molecular. Si la atracción se efectúa entre moléculas de la misma sustancia, se habla de adherencia de cohesión en una fuerza intramolecular y la adherencia en una fuerza intermolecular. La relación entre ambas fuerzas depende de la forma del menisco y la posibilidad del ascenso capilar de un líquido. El agua absorbida es el agua de la masa de suelo, ligada a la manera de película sólida a las partículas de suelo por fuerzas físico-químicas, que tienen propiedades físicas diferentes a las del agua absorbida a la misma temperatura y presión. El agua higroscópica es la que posee el suelo debido a la condensación del vapor de agua de la atmósfera sobre su superficie. El agua de constitución. Agua de la estructura de los minerales en cantidad muy pequeña que no se puede eliminar secando el material a 110 °C. De ahí que las cerámicas hayan de ser fundidas a varios cientos de grados buscando un cambio fundamental no reversible en sus propiedades como la plasticidad. VI. FACTORES DEL MOVIMIENTO DE AGUAS SUBTERRANEAS. Porosidad. Alude a la cantidad de espacios vacíos dentro de la masa rocosa. La porosidad varía con la dimensión de los huecos y el grado de cohesión de los minerales que lo limitan. Por ejemplo: una masa de arena cuyos lados son esféricos verá variar su porosidad según la colocación de esos granos.

Variaciones en la porosidad (P) y en la permeabilidad (K) de materiales diferentes: arriba, arcilla y arena suelta. Abajo arena densa y roca diaclasada. La calificación es intrínseca para cada material. Adaptado de C. Mathewson, Engineering Geology. Los poros pueden constituir del 1 al 45% del volumen total de una roca y se mide por la relación entre el volumen ocupado por los poros y el volumen total del cuerpo, en este caso roca. La porosidad no depende del tamaño de los granos si estos son uniformes, pero si de la manera como estén arreglados o empacados y de la variedad de tamaño de los granos o selección. Si los granos son esféricos la porosidad teórica máxima es del 47,6% o de sólo 25,9% con el empaque más compacto. Pero podemos distinguir entre porosidad primaria y porosidad secundaria; la primaria alude a los espacios existentes entre las partículas del material, es decir, los espacios entre los granos; la secundaria alude a los espacios por el fracturamiento o por la presencia de planos de disolución dentro del material. Por ejemplo, la arcilla y la arena tienen porosidad primaria pero un granito fracturado, y una caliza o un mármol, cuyos planos de debilidad han sufrido disolución, tienen porosidad secundaria. Permeabilidad. La permeabilidad alude a la capacidad que tiene un material de permitir que se establezca el flujo de aguas subterráneas (o cualquier fluido) a través suyo. Ello dependerá de la porosidad, de la conexión entre las aberturas y del tamaño y forma de tales conductos. En otras palabras la permeabilidad depende no sólo de la porosidad de la roca, sino del tamaño de los poros. La arena es porosa y permeable. En la arena los granos son semiesféricos resultando los intersticios (aberturas o cavidades) con sección transversal semicircular. Ello significa mayor eficiencia hidráulica en los conductos, por tener secciones transversales con mínimo perímetro para cualquier área transversal de flujo, en cada intersticio o en cada línea de flujo. Al tiempo, como los granos de arena son relativamente grandes, en la sección transversal de los intersticios o conductos, el área que ocupa el agua absorbida y el agua de la humedad de contacto no resulta significativa, quedando el área transversal disponible para el libre movimiento del agua subterránea. La arcilla es porosa e impermeable. Contrariamente, los granos de arcilla tienen forma de lentejuela, por ello los intersticios ya tienen poca eficiencia hidráulica. Si comparamos dos tubos o conductos con la misma área transversal, tendrá mayor eficiencia hidráulica el que menos resistencia oponga al fluido. Pero, en la arcilla, los granos adicionalmente son muy pequeños, haciendo que la atracción molecular, ejercida por las partículas sólidas sobre el agua, frene el flujo. Las rocas porosas y permeables. Son por excelencia aquellas en los que las aguas subterráneas adquieren su verdadero carácter de capa. Las areniscas, las arenas de diferentes naturalezas, presentan ésta forma de permeabilidad. En las rocas verdaderamente permeables podemos distinguir terrenos escasamente permeables como las areniscas y terrenos altamente permeables como las calizas.

Los terrenos como la creta y areniscas moderadamente cementadas pueden presentar características intermedias. Las rocas porosas e impermeables. Son dúctiles y se caracterizan por una gran finura de sus granos y por una capacidad particular de absorción del agua, como ocurre con las arcillas, silicatos de alúmina hidratados, que son materiales higroscópicos. Las margas y los limos presentan cualidades intermedias entre las de las arcillas y las de las arenas; conservan sin embargo y en general una impermeabilidad a la corriente. Las rocas no porosas e impermeables. Son rocas compactas y coherentes, cuyas fisuras resultan rápidamente rellenadas por su propia descomposición. Los granitos no fisurados y los feldespatos se comportan como rocas impermeables, aunque en los granitos y los gneises se pueden acumular importantes cantidades de agua. Filtración. La filtración varía mucho, según la naturaleza del suelo, la vegetación que posea y la estación. Además los poros, las fisuras, diaclasas, huecos representan posibilidades de filtración rápida. La filtración varía mucho, según la naturaleza del suelo, la vegetación y la estación. Un suelo arenoso y desnudo puede absorber del 30 al 60 % del agua lluvia caída. El mismo terreno arenoso recubierto de vegetación, sólo deja filtrar un 10 %, exclusivamente durante el otoño y el invierno. Un suelo calizo con muchas fisuras y desnudo es muy permeable; absorbe directamente el agua de escorrentía y el coeficiente de filtración oscila entre el 33 y el 90 %, con una media del 70 %. Un terreno arcilloso por el contrario, es impermeable y no deja que el agua filtre. Además de los poros están las fisuras, diaclasas, huecos, que representan posibilidades de filtración rápida. Las rocas consideras muy permeables son las calizas. Las rocas que simplemente son porosas y permeables podrán producir mantos de agua subterránea. Las rocas con fisuras y muy permeables podrán dar lugar a corrientes de agua subterráneas. VII. LAS AGUAS SUBTERRANEAS EN EL CICLO HIDROLÓGICO Las aguas se originan en la superficie de la Tierra donde El sol, con su energía, permite evaporar enormes cantidades de agua de los océanos, ríos, seres vivos y suelos, posteriormente todo el vapor de agua pasa a la atmósfera donde por acción del viento se trasladan a grandes distancias donde ocurre el fenómeno de la condensación que permite la agrupación de las moléculas de agua en estado de vapor, hasta formar las gotas de agua que por acción de la gravedad caen a la superficie terrestre donde una parte resbala sobre el terreno hasta llegar a ríos y lagos, es el agua de escorrentía, otra parte se evapora por acción de la radiación solar, pero otra parte se infiltra, directamente por la precipitación o indirectamente desde los ríos y lagos

Las aguas que se infiltran también toman diferentes caminos. Una parte es captada por las raíces de las plantas, una pequeña cantidad nutre a las plantas y la mayor parte vuelve a la superficie por el fenómeno de la evapotranspiración. Otra parte transcurre a través de los poros hacia las profundidades formando las aguas subterráneas. VIII. CONTAMINACIÓN DE LAS AGUAS SUBTERRANEAS. Algunos profesionales poco informados tienden a ver el flujo de aguas subterráneas como algo que se asemeja a lo místico o metafísico. Por lo tanto existe dificultad acerca de la percepción de la contaminación de aguas subterráneas y una ignorancia o complacencia sobre los riesgos de contaminación, incluso entre administradores de recursos de agua y suelos. Por lo tanto no se ha prestado mucha atención a la prevención de la contaminación de estas mismas fuentes de agua subterráneas, y aún menos a la protección de los acuíferos en su conjunto. La contaminación de las aguas subterráneas es producida por la acción humana. Y los más vulnerables son los acuíferos libres, sobre todo en lugares donde la zona no saturada es delgada y el nivel freático poco profundo. La contaminación viene dada por la Incorporación al agua en el subsuelo de materias extrañas, que deterioran la calidad del agua y la hacen inútil para los usos pretendidos. El flujo de aguas subterráneas y el transporte de contaminantes no pueden ni observarse ni medirse fácilmente. Ambos procesos generalmente son lentos. La contaminación del agua subterránea tiende a ser insidiosa y es invariablemente muy persistente. En los grandes centros urbanos, se ha producido ya la contaminación, creando riesgos para la salud pública o causando el abandono de las fuentes de abastecimiento de aguas subterráneas con la consiguiente pérdida de inversión financiera y de recursos naturales. La recuperación de acuíferos una vez que han sido contaminados es excesivamente cara y técnicamente problemática. 9.1 Principales agentes contaminantes Los agentes son aquellas sustancias que se introducen al agua. Para identificarlos se establecen los siguientes grupos: Contaminantes químicos son los mas importantes y muy variados, se pueden clasificar en iones normales que comprende el cloruro, sulfato, bicarbonato, sodio, calcio, magnesio; Iones nitrogenados que trata de los nitratos derivados de la utilización de fertilizantes; Materia orgánica que viene dada por la presencia de ciertas sustancias orgánicas no biodegradables que permanecen en el agua. Los principales inconvenientes que puede causar en aguas destinadas al consumo humano son los de color, olor y sabor . Metales pesados se incluyen bajo la denominación de los iones metálicos que, aunque suelen aparecer como trazas en las aguas subterráneas, pueden ser indicio fundado de contaminación cuando sus concentraciones son anormalmente altas.

Contaminantes microbiológicas de las aguas subterráneas consiste en la posible propagación de enfermedades producidas por bacterias o virus que sean introducidas en el acuífero por los vertidos de productos fecales de origen humano o animal. Contaminantes radioactivas A pesar del cuidadoso control de las sustancias y de lo esporádico del vertido accidental de las mismas, el riesgo de contaminación por estas sustancias no es despreciable aunque no sea grande. 9.2 Mecanismos de introducción y propagación Los principales mecanismos de llegada de contaminantes son los de propagación a partir de la superficie desde la zona no saturada cuyos ejemplos más típicos son los derivados de los sistemas de tratamiento de aguas residuales , que incluyen los casos de arrastre de contaminantes desde la superficie del terreno por las aguas de infiltración vertidos sobre el terreno, como el uso de fertilizantes y los de infiltración de aguas superficiales originados en la zona saturada cuyos casos más típicos son los pozos de inyección y la progresión de la intrusión salina por alteración del régimen de flujo contaminadas desde ríos, acequias, etc. 9.3 Transporte de solutos en el acuífero Las sustancias disueltas, contaminantes o no, una vez incorporadas al sistema de flujo del acuífero, pueden ser transportadas bien por el propio movimiento del agua, bien por difusión molecular, o por ambos medios simultáneamente. 9.4 Actividades que contribuyen a la contaminación Las actividades que tienen el mayor impacto sobre la calidad del agua subterránea son: • Urbanización con densidad elevada con saneamiento sin alcantarillado. • Inadecuada disposición de efluentes líquidos industriales y cambios en las prácticas de cultivo agrícola. • Las actividades urbanas. • Actividades agrícolas. • Las actividades industriales. • Por aguas salinas. • Actividades mineras y otros que causan la contaminación. 9.5 fuentes contaminantes Las fuentes son las actividades que ocasionan la contaminación para identificarlos se establecen: Fuentes Puntuales Las fuentes puntuales descargan contaminantes en localizaciones específicas a través de tuberías y alcantarillas. Ejemplo de ello son las: Fábricas, plantas de tratamiento de aguas negras, minas, pozos petroleros.

Fuentes No Puntuales Las fuentes no puntuales son grandes áreas de terreno que descargan contaminantes al agua sobre una región extensa. Ejemplo de ello el Vertimiento de sustancias químicas, tierras de cultivo, lotes para pastar ganado, construcciones, tanques sépticos. Los que se mencionan a continuación son actividades puntuales que causan la contaminación. • Escapes o fugas de sustancias químicas desde tanques de almacenamiento subterráneo. • Infiltración de sustancias químicas orgánicas y compuestos tóxicos desde rellenos sanitarios, tiraderos abandonados de desechos peligrosos y desde lagunas para almacenamiento de desechos industriales localizados por arriba o cerca de los acuíferos. • Infiltración accidental en los acuíferos desde los pozos utilizados para inyección de gran parte de los desechos peligrosos profundamente bajo tierra. Los riesgos de contaminación de aguas subterráneas. La apreciación más lógica para la definición de riesgo de contaminación de aguas subterráneas es conceptualizarlo como la interacción entre dos factores semiindependientes: • La carga contaminante que es, será o podrá ser, aplicada en el subsuelo como resultado de la actividad humana. • La vulnerabilidad natural a contaminación del acuífero. El concepto de una "vulnerabilidad general para un contaminante universal en un escenario típico de contaminación" Todos los acuíferos son vulnerables a contaminantes persistentes derivados de una actividad contaminante que sigue a largo plazo. 9.6 Protección de las aguas subterráneas Es una necesidad urgente tener mecanismos claros de protección para las aguas subterráneas puesto que es indispensable cuidar este importante recurso para justificar el desarrollo sostenible. Aquí algunas formas de proteger • Prohibir la disposición de desechos peligrosos en rellenos sanitarios por inyección en pozos profundos. • Monitorear los acuíferos. • Disponer controles más estrictos sobre la aplicación de plaguicidas y fertilizantes. • Requerir que las personas que usan pozos privados para obtener agua de beber hagan que se examine ese líquido una vez al año. • Es necesario plantear un procedimiento consistente para la evaluación de los riesgos de contaminación de las aguas subterráneas. Este debería basarse en la clasificación a interacción de la vulnerabilidad natural del acuífero y la carga contaminante generada por el hombre en al subsuelo. • En el contexto de la vulnerabilidad del acuífero a la contaminación, la función de la zona no saturada será crítica pero, debido a factores tales como la variabilidad de su comportamiento frente a una elevada carga hidráulica, orgánica y ácida, se requiere cuidadosa consideración.

• En forma prioritaria, las autoridades nacionales o provinciales deberían realizar encuestas sobre vulnerabilidad de acuíferos y carga contaminante al subsuelo en áreas muy pobladas y de rápido crecimiento urbano. • La vulnerabilidad del acuífero a la contaminación podría ser empleada pare establecer prioridades en las políticas de protección de acuíferos, en las que cede actividad tencialmente contaminante necesitará un control apropiado. • Se necesita promover las investigaciones exhaustivas y/o el monitoreo cuidadoso de la calidad de las aguas subterráneas en situaciones seleccionadas, para mejorar el conocimiento y concentrar la atención sobre los problemas potenciales de contaminación de las aguas subterráneas.

IX.

CONCLUCIONES.  Las aguas subterráneas son las que se encuentran bajo la superficie del terreno o dentro de los poros o fracturas de las rocas; en zonas húmedas a metros de profundidad, en desiertos a cientos de metros. Las aguas subterráneas proceden de la precipitación y la condensación, excepto otras como las aguas fósiles (sedimentarias) y las juveniles (magmáticas). Las aguas subterráneas gozan por lo general, de una constancia de temperatura; otra característica es la radiactividad de las aguas subterráneas, fenómeno no exclusivo de las aguas termales. Hay tres formas de encontrar el agua en el interior del suelo: agua gravitacional, retenida y de constitución. Los factores del movimiento en aguas subterráneas son: porosidad, permeabilidad y filtración. Las aberturas o espacios vacíos en las rocas se clasifican por su tamaño (supercapilares, capilares y subcapilares) o por su origen (aberturas primarias o secundarias).

X. ANEXOS. Pozos y manantiales Un manantial es un flujo natural de agua que surge del interior de la tierra desde un solo punto o por un área pequeña. Pueden aparecer en tierra firme o ir a dar a cursos de agua, lagunas o lagos. Los manantiales pueden ser permanentes o intermitentes, y tener su origen en el agua de lluvia que se filtra o tener un origen

ígneo,

dando

lugar

a

manantiales

de

agua

caliente.

La composición del agua de los manantiales varía según la naturaleza del suelo o la roca de su lecho. El caudal de los manantiales depende de la estación del año y del volumen de las precipitaciones. Los manantiales de filtración se secan a menudo en periodos secos o de escasas precipitaciones; sin embargo, otros tienen un caudal copioso y constante que proporciona un importante suministro de agua local. Los pozos artesianos, donde el agua brota superficialmente como un surtidor, son el resultado de perforar un acuífero confinado cuyo nivel freático es superior al nivel del suelo. Cuando estas fuentes son termales (de agua caliente), se denominan caldas o termas. A las sales minerales que llevan disueltas las caldas se le reconocen propiedades medicinales, motivo por el cual se han construido en esas zonas muchos balnearios. Esta práctica es antigua, y ya en tiempos de los romanos eran muy apreciados los baños públicos con aguas minerales.

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