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Lengua castellana y Literatura

La argumentación

La argumentación

1. Componentes de la relación argumentativa

1.1 Tesis

1.2 Conclusión

1.3 Cuerpo argumentativo

2. Sistemas de razonamiento argumentativo

2.1 Deducción

2.2 Inducción

2.3 Asociación

2.4 Elección alternativa

2.5 Concesión restrictiva

3. Procedimientos lingüísticos de la argumentación

3.1 Procedimientos semánticos

3.2 Procedimientos discursivos

3.2.1 Definición

3.2.2 Comparación

3.2.3 Descripción

3.2.4 Cita

3.2.5 Acumulación

3.2.6 Interrogación

4. Procedimientos organizativos

4.1 Organización lineal

4.2 Organización clasificatoria

5. Apéndice: textos

LA ARGUMENTACIÓN

Argumentar es una actividad discursiva que consiste básicamente en aportar razones en defensa de una opinión para demostrar su valor o verdad. La situación comunicativa en la que se plantea la argumentación se basa en una relación triangular entre un sujeto emisor, que plantea una serie de ideas, el sujeto receptor que actúa como blanco de las opiniones del primer sujeto y al que éste pretende convencer, y la materia de esas ideas, objeto del debate.

Con la argumentación se lleva a cabo un objetivo doble: por un lado, la búsqueda de la verdad que encierra la visión del mundo que se defiende y, por otro lado, ¡afluir sobre el receptor, conseguir hacer partícipe a otro de una determinada visión del mundo, de un mismo planteamiento. La intencionalidad de convencer al receptor obliga al emisor a esforzarse por atraer la atención de su interlocutor de un modo absoluto.

Este modo del discurso se utiliza en una amplia variedad de textos, especialmente en los científicos -tanto los referidos a las ciencias experimentales como a ciencias sociales y humanísticas-, en los textos pertenecientes a los géneros periodísticos de opinión y en los mensajes publicitarios.

1. Componentes de la relación argumentativa

Cualquier enunciado argumentativo está constituido por tres componentes: una aserción inicial (el planteamiento, propuesta o tesis), una aserción final (la conclusión) y una serie de aserciones que hacen avanzar de la primera a la segunda (cuerpo argumentativo)

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1.1 La tesis suele ser un enunciado con el que alguien plantea una información sobre la realidad

física o mental. Consiste en atribuir cualidades a los seres o en describir sus acciones. Es la idea en torno a la cual se reflexiona. Puede estar constituida por una sola idea o un conjunto de ellas. Un ejemplo de aserción inicial o tesis sería: El tabaco es perjudicial para la salud.

1.2 La conclusión constituye una aseveración que tiene que derivarse de la aserción de partida y

del proceso de desarrollo del cuerpo argumentativo. La conexión n la tesis se establece siempre mediante relaciones de causalidad.

Se puede presentar como la conclusión de la premisa o tesis (Padece de los pulmones, por tanto es necesario que deje que fumar) o como la causa (Es necesario deje de fumar porque padece del pulmón)

1.3 El cuerpo argumentativo lo configuran las diversas aserciones que permiten el paso de la tesis

a la conclusión. Éstas ponen de manifiesto todo un mundo de creencias que han de compartir emisor y receptor para que pueda ser válido vínculo que une las aserciones de partida y llegada. Los elementos que constituyen el cuerpo argumentativo se llaman pruebas, inferencias o argumentos;

a menudo no se dicen, pero están implícitos. En el ejemplo que estamos utilizando, se puede pasar directamente de un enunciado a otro (El tabaco es perjudicial para la salud: es necesario que deje de fumar), o se pueden plantear pruebas argumentativas.

La relación de causalidad que ha de establecerse entre el planteamiento y la conclusión se puede manifestar tanto con medios semánticos (las relaciones de sentido entre ambas aserciones: tabaco:

fumar; perjudicial: dejar), como por medios gramaticales diversos: coordinación copulativa (Deja de fumar y dejarás toser), disyuntiva (Deja de fumar o seguirás tosiendo), causal (Te sientes mejor porque has dejado de fumar), consecutiva (El tabaco sienta mal, por tanto, no te habitúes a él)

En el cuerpo argumentativo, el sujeto que argumenta puede mostrarse de acuerdo o en desacuerdo con el planteamiento inicial. Si está de acuerdo lo defenderá, se centrará en la demostración de la

verdad del planteamiento, es decir, procurará probarlo, justificarlo. Pero puede estar en desacuerdo,

y entonces debe demostrar que ese planteamiento es falso. Eso entrañará igualmente desarrollar un

acto probatorio, pero de carácter inverso, lo que se denomina refutación. En ambas circunstancias -justificación o refutación- puede tratarse de un proceso total (sobre el conjunto del planteamiento) o parcial (sobre elementos o partes del planteamiento)

No entiendo por qué dices que no debo cenar tanto (tesis) Cuando ceno poco duermo mal, me despierto repetidas veces y por la mañana tengo un hambre que me comería un buey. Sin embargo, si ceno hasta saciar mi apetito duermo relajadamente y no necesito desayunar tanto (cuerpo argurmentativo). Pienso que de esa forma reparto mejor la cantidad de alimento necesaria a lo largo del día (conclusión).

Si en un texto argumentativo aparecen todos los componentes del proceso de argumentación -planteamiento, cuerpo y conclusión- se habla de argumentación explícita. Si falta alguno de los componentes se trata de argumentación implícita. Este es el caso de numerosos mensajes

publicitarios en los que se transmite relación de causalidad entre el uso de un determinado producto

y el logro de ciertas cualidades o beneficios, sin plantear las razones que permitan establecer dicha relación (Para reírse así sólo hace falta pasta de dientes y una Letra del Tesoro)

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Por otra parte, la forma específica que adopte una argumentación en un texto dependerá de la situación comunicativa. Así, la presencia -real o ficticia- de diversos sujetos participantes en el proceso de la argumentación permite distinguir entre:

Estructura monologada. La voz de un solo sujeto organiza la totalidad texto argumentativo: el planteamiento, el cuerpo y la conclusión. Es el caso típico de un investigador que valora el interés de un descubrimiento en conferencia.

Estructura dialogada. El planteamiento, la refutación o la justificación, y la conclusión se desarrollan a lo largo de réplicas sucesivas. Pensemos, ejemplo, en un debate donde el Gobierno intenta defender el valor de medida política y la oposición presenta la opinión contraria.

Cuando se trata de un diálogo, el interlocutor puede manifestar su postura; ésta puede referirse tanto a la tesis defendida como al emisor de la misma.

En cuanto a la postura del receptor en relación con la tesis, puede producirse bien una argumentación polémica, si hay un enfrentamiento con cualquiera de los pasos de la argumentación (surgen entonces la controversia y la emisión de juicios pasionales, las descalificaciones y las ironías), o bien un distanciamiento para adoptar una posición de argumentación demostrativa, tal y como sucede en los textos científicos.

En cuanto a la relación del receptor con el emisor de la tesis, puede darse un in rechazo o una aceptación, según la valoración que haga del emisor como un individuo suficientemente cualificado y competente para enunciar o defender dicha tesis

2. Sistemas de razonamiento argumentativo

Los constituyentes de la argumentación se pueden organizar entre sí para constituir diferentes modos de razonamiento. Los dos sistemas más frecuentes son la deducción y la inducción, aunque son posibles también la asociación, la elección alternativa y la concesión restrictiva.

2.1 La deducción. Es un modo de razonamiento que se basa en la tesis para llegar a la conclusión. La relación de causalidad está orientada desde la causa a la consecuencia.

Existen varios tipos de deducción:

-La deducción por silogismo (Los gorriones son aves; las aves son vertebrados, luego los gorriones son vertebrados). En ocasiones la segunda aserción no está presente (Los gorriones son aves, luego son vertebrados) Esta elipsis puede ofrecer las siguientes variantes: la parte por el todo (Tú eres su marido [un marido asume los defectos de su mujer] y, por tanto, asumes sus errores), el todo por la parte (La gente se pone nostálgica en Navidad, [es Navidad], así que me siento nostálgico) o la relación de transitividad (El ser humano es mortal [yo soy un ser humano], luego yo soy mortal).

-La deducción pragmática: Llueve, cojo el paraguas.

-La deducción por cálculo. Es el caso de la extrapolación: Nueve de cada diez dentistas lo recomiendan: haga caso a su dentista, use este dentífrico.

-La deducción condicional: Si estudiaras cuatro horas diarias, podría ser que aprobaras. Se trata de razonamientos que parten de una suposición, y de ella deriva todo el montaje argumentativo.

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Se da frecuentemente en textos científicos mediante fórmulas del tipo Imaginemos que

Admitamos que

; Supongamos que

; Sea

; Partamos de que

;

2.2 La inducción. Este tipo de razonamiento funciona de un modo inverso a la inducción: en él la

conclusión representa el motivo para tomar en consideración la tesis. Entre ellas la relación de causalidad se orienta desde la consecuencia hacia la causa. Al igual que sucedía con la deducción, pueden darse también casos de silogismo, (Soy racional porque soy un ser humano), inducción pragmática (No cojo el abrigo, no hace frío), inducción por cálculo (Está faltando casi el 30 % del alumnado, la gripe está atacando con fuerza) e inducción hipotética (No se ha disculpado; quizá no se ha dado cuenta de lo que ha hecho)

El resto de los sistemas de razonamiento son menos habituales:

2.3 Con la asociación se relaciona la aserción primera (planteamiento) y la aserción segunda

(conclusión), enfrentándolas como contrarios o como idénticos (Quien bien te quiere te hará llorar) En relación con este sistema destacan, por la frecuencia de su uso, los llamados argumentos de autoridad, que funcionan por asociación paralelística, generalmente de identificación, entre lo planteado y esa misma idea defendida por algún individuo con prestigio en el campo en el que estemos desarrollado el argumento (Efectivamente, tal y como expuso Gracián, «Lo bueno si breve, dos veces bueno»)

2.4 Mediante la elección alternativa se plantean relacionadas dos situaciones y se ofrece la posibilidad de escoger entre las dos (Lentejas: el que quiere las come y el que no, las deja), o se muestra la incompatibilidad que resultaría si se uniesen las dos.

2.5 Por último, con la concesión restrictiva, frecuente en textos periodísticos, se sopesan los pros

y los contras de una situación: Desde luego, se ha roto con la situación de sequía, pero todavía no ha llovido lo suficiente.

3. Procedimientos lingüísticos de la argumentación

La argumentación se articula usando ciertos procedimientos que ponen de manifiesto de manera explícita la validez del proceso argumentativo. Estos procedimientos pueden ser de tres tipos:

Semánticos: se basan en la validez de juicios valorativos admitidos socialmente de forma general Discursivos: se apoyan en el uso de determinadas categorías lingüísticas. Organizativos: cumplen la función de ordenadores del conjunto de la argumentación.

3.1 Los procedimientos semánticos

Se asientan sobre la circunstancia de que el consenso social promociona determinados valores que se usan como base para cimentar ciertos argumentos. Estos valores reflejan en las construcciones argumentativas con el empleo de un determinado léxico

Los temas que suelen ser objeto de ponderación son la verdad, apoyada frecuentemente en el refrendo de lo científico (es verdadero porque la ciencia lo afirma) o de la sabiduría popular depositada en proverbios y refranes; la belleza (algo es de valor simplemente porque es bello); la ética, que determina la corrección de comportamientos humanos según las reglas acordadas socialmente (ética externa) o según las normas que cada individuo se exige a sí mismo (ética

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interna); el hedonismo como actitud que califica lo placentero como un valor por sí mismo; y, lo práctico, que mide en la escala de utilidad o inutilidad los proyectos y acciones humanas

Cada ámbito de valoración se desarrolla mediante un vocabulario que contiene la correspondiente información semántica, tanto de carácter denotativo como conotativo. Algunos de los adjetivos que se suelen utilizar con este cometido son:

-En relación con la verdad aparecen: verdadero, auténtico, cierto, indiscutible, puro, fidedigno, real, exacto -En cuanto a la belleza, son habituales: bello, hermoso, precioso, perfecto,atractivo, seductor, bonito, lindo, divino -La referencia a los valores éticos se produce con: bueno, solidario, fiel, justo, responsable, esforzado, disciplinado, generoso, indulgente, comprensivo -El hedonismo se representa mediante: agradable, confortable, cómodo, feliz, tranquilo, alegre, grato, placentero -A lo práctico se alude con: habitual, durable, frecuente, especial, excepcional, original, único, eterno

3.2 Procedimientos discursivos

Consisten en el uso de ciertas técnicas lingüísticas que permiten alcanzar eficazmente los objetivos de cada modelo discursivo. Estos procedimientos son compartidos frecuentemente con otros modos de organización textual. Los más importantes: la comparación, la definición, la cita, la descripción, la acumulación y la interrogación.

3.2.1 La definición es un recurso propio del discurso descriptivo. Consiste en delimitar exactitud

los elementos de que consta un ser. En la argumentación se utiliza para explicar el significado de una palabra en un determinado contexto. Está relacionada con la necesidad de precisar de forma estricta las referencias a que alude término. En ocasiones se utiliza como recurso estratégico para demostrar los conocimientos que el sujeto que argumenta posee acerca del tema que plantea. La definición puede apoyarse en el saber popular o en el saber científico.

3.2.2 La comparación sirve como demostración para insistir en una conclusión. Puede tratarse de

una comparación objetiva cuando es verificable; en este caso tiene sentido claramente pedagógico, ya que sirve para ilustrar y hacer entender mejor explicado (Un ciclón es como un huracán); o puede tratarse de una comparación subjetiva y entonces no tiene validez probatoria. En este último caso se suele tratar de comparaciones muy expresivas, con frecuente tono humorístico (Éste tiene fontanero lo que yo de fraile). Tanto una como otra suelen usarse frecuentemente los textos

científicos de divulgación para acercar ciertos conceptos al lector común mediante fórmulas como es

decir, también denominado

vulgarmente llamado

no es otro que

Las marcas lingüísticas de la comparación pueden ser: gramaticales (como, mismo modo que, de la

o léxicas (parecer, )

asemejarse, diferenciarse, oponerse, comparar, acercar, tener en común

misma forma que, más

que, menos

que, tal que, igual que, como si

)

3.2.3 La descripción se utiliza también como método para reforzar una prueba. El análisis de los

rasgos que caracterizan una serie de hechos puede servir como analogía que refleje el parecido con las circunstancias que acaban de ser examinadas. Es un recurso muy frecuente en los textos periodísticos, especialmente en reportajes (como ilustración en el análisis de causas o consecuencias derivadas de un hecho) y en artículos de opinión (editoriales y colaboraciones). En la enseñanza es

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habitual por su utilidad para aclarar conceptos mediante historias o anécdotas (En este sentido ya recordáis lo que había sucedido en el momento de la guerra de sucesión. Tras la victoria de

Felipe de Anjou, la dinastía de los Borbones

)

3.2.4 Las citas son reproducciones de enunciados que han sido emitidos por al diferente de quien

realiza la cita. Tienen el objetivo de dar autenticidad al contenido al que se refiere la cita. Existen

), de la bien de

diversos tipos de citas: de declaraciones de alguien (Como dijo X, «

experiencia sufrida por alguien (Es lo mismo que le ocurrió a X cuando

conocimientos, cuando lo que hace es aportar un planteamiento científico (Ya fue demostrado hace tiempo que…)

»,

En palabras de o

),

3.2.5 La acumulación supone ofrecer varios argumentos para defender un mismo planteamiento.

sino que además se ha

las falsas tautologías (por eje en una refutación: Eso no me convence porque

además cada uno es cada uno) o simple enumeración acumulativa (He llegado tarde porque no ha sonado el despertador, he tardado diez minutos en llegar el metro y además ha habido un accidete en el intercambiador)

Existen diversos métodos: la intensificación (No sólo es cierto que

probado que

),

3.2.6 La interrogación se basa en poner en duda la respuesta que pueda darse a pregunta (¿Sabes a lo que te arriesgas? tiene el sentido de «Yo sé (o sospecho) que tú no sabes a lo que te arriesgas»).

Puede utilizarse con fines diversos: provocar una actuación (¿No ha observado la reacción del Ministro?), comprobar los conocimientos del interlocutor (Aunque estés en contra de la aportación del 0, 7%, ¿sabes qué cantidad real representa? ¿conoces nuestro PIB ?), provocar (¿Es verdad que no te preocupa el problema?), rechazar de antemano un argumento (¿Por qué habría de preocuparme?, eso es cosa de los políticos).

Todos estos procedimientos discursivos se manifiestan en un esquema gramatical de largos períodos oracionales y de gran complejidad sintáctica. La necesidad de acudir a todos estos recursos «probatorios» provoca un predominio de la subordinación donde se encadenan las aclaraciones y los incisos.

PROCEDIMIENTOS LINGÜíSTICOS DE LA ARGUMENTACIÓN

Semánticos Ponderación de:

- la verdad

- la belleza

- los valores éticos

- el hedonismo

- lo práctico

Discursivos Comparación. Definición. Citas. Descripción. Acumulación. Interrogación.

Organizativos Dos formas de distribución del contenido: - Lineal. - Clasificatoria.

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4. Los procedimientos organizativos

La argumentación

Son los sistemas mediante los cuales distribuimos y ordenarnos jerárquicamente a lo largo de un texto los elementos de un proceso argumentativo.

Existen dos posibilidades generales:

4.1 Organización líneal. Se basa en ordenar los argumentos de acuerdo con una secuenciación cronológica, pero reforzando determinados pasos de] discurso. Existen tres etapas:

-Comienzo o situación del planteamiento o tesis (mediante expresiones como comenzaremos por,

en principio, veamos en primer lugar

,

para empezar, supongamos que

)

-Eje o paso de una argumentación a otra (con la utilización de fórmulas del tipo de antes de pasar

más adelante, veamos ahora, después de esto, queda por demostrar que, y ahora

)

-Fin o presentación del último momento de la argumentación (para ello se recurre a en definitiva

terminemos por

,

en conclusión

,

al término de esto se ve que

veamos por último

)

,

El refuerzo de ciertos pasos en el proceso argumentativo se realiza mediante presiones del tipo es

necesario subrayar que

destacar

conviene

También con el fin atraer la atención sobre ciertos aspectos se

encuentran frecuentes adjetivos y adverbios como fundamental (fundamentalmente), principal

(principalmente), básico (básicamente), particular, importante. Asimismo, son habituales las

marcas de distribución de una serie de argumentos del tipo: bien

,

esto pone de relieve

notemos

precisemos que

,

,

en definitiva

,

bien

; o

o

; por una

,

por otra

; en primer lugar

4.2 Organización clasificatoria. Consiste en ofrecer de forma sintética los diferentes argumentos dados o los resultados resumidos de un texto arguntativo. Se dispone de diversos sistemas:

resúmenes, listas o inventarios, tablas, esquemas y diagramas. Este tipo de organización se suele introducir con fórmulas de este tipo: en síntesis, en resumen, se encontrará el resumen en el cuadro siguiente, se puede observar en el esquema

Cada uno de estos sistemas

organizativos

puede

optar

además

por

presentar

modos

de

razonamientos

diferentes:

deducción,

inducción,

asociación,

elección

alternativa

o

concesión

restrictiva.

5. Apéndice: textos

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Ciencia y técnica – argumentación y exposición 1

TEXTOS CIENTÍFICO-TÉCNICOS y HUMANÍSTICOS PARA EL ESTUDIO DE LA ARGUMENTACIÓN Y LA EXPOSICIÓN

Nota: véase en el tipo de texto expositivo ('La exposición', punto 1) lo dicho sobre las concomitancias entre argumentación y exposición.

Científico-técnicos.

Humanísticos

Científico-técnicos

1

El sistema inmunitario tiene como finalidad distinguir lo propio de lo ajeno y, una vez reconocido lo ajeno, eliminarlo. La mayoría de las sustancias extrañas, o antígenos, están compuestas por proteínas. Los microorganismos que llegan al organismo los captan una serie de células, denominadas presentadoras de antígeno, que desnaturalizan las proteínas en péptidos (fragmentos) de 15 a 20 aminoácidos y los presentan a los linfocitos T de subtipo CD4. Tras la interacción entre las células presentadoras y los linfocitos T, estos últimos se activan y dan lugar a la producción de citocinas, iniciándose así la respuesta inmunitaria con la posterior eliminación del agente extraño.

Las células presentadoras de antígeno (linfocitos B, macrófagos, células dendríticas, células endoteliales, etc.) incluyen los péptidos producidos en las moléculas del complejo principal de histocompatibilidad (MHC) de clase H. En linfocitos B y células dendrítícas la expresión de estas moléculas es constitutiva, se hallan, siempre presentes, mientras que en las otras células se requiere el tratamiento previo con interferón gamma (lFNy). El péptido que está en forma lineal se instala en el surco de la molécula de clase II del MHC; el receptor de los linfocitos T reconocerá específicamente a ambos, péptido y molécula.

La propia respuesta inmunitaria frente a un antígeno proteico y la contundencia de la misma dependen, e definitiva, de la correcta interacción entre los receptores T de los linfocitos y las moléculas de clase II del, MHC que contengan el péptido.

ANTONIO CELADA: «Función del MHC» en Investigación y ciencia, abril, 1996

2

El ojo no es un analizador armónico, es decir, no es capaz de distinguir cuáles son las radiaciones monocromáticas que constituyen un haz de luz que converge impresionando un elemento de su retina.

Así, una luz que llamamos blanca puede estar constituida por infinidad de radiaciones, como sucede con la luz blanca natural y la luz blanca artificial. Pero la misma sensación de color blanco se obtiene por la superposición de dos radiaciones únicas, monocromáticas, de longitudes de onda y de intensidades convenientes, constituyendo entonces dos colores llama complementarios. En el primer caso la luz blanca constituye el blanco objetivo, en el último caso se tiene un blanco subjetívo.

Análogamente, una luz coloreada, por ejemplo, amrilla, puede estar constituida realmente por radiaciones amarillas (luz amarilla del sodio) o puede estarlo radiaciones de otro color que en

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Ciencia y técnica – argumentación y exposición

conjunto nos dan impresión de amarillo. La luz solar nos parece amarilla a través de un filtro constituido por una solución de cromato de potasio y una solución alcalina de tornasol; sin embargo, el espectroscopio nos advierte que no contiene amarillo sino sólo rojo y verde: una llama coloreada con sodio no es visible a través de dicho filtro.

La reproducción discretamente fiel de todos los colores mediante el proceso de la tricromía es

posible por la incapacidad analizadora delojo.

Es necesario utilizar un espectroscopio [

para obtener el análisis armónico de la onda

luminosa producida por un manantial de luz, generalmente no sinusoidal, es decir, no monocromática.

ELIGIO PERUCCA: Física general y experimental, Labor, 1948.

]

3

¿Es la mecánica racional una parte de la matemática aplicada? Desde luego que no. Claro que en algunos casos pueden emplearse técnicas matemáticas conocidas para resolver nuevos

problemas en mecánica racional, pero en otros casos hay que inventarse métodos nuevos. Sería tan engañoso pretender que cada logro en mecánica racional haya traído nueva luz a la matemática en conjunto, como pretender lo contrario, que dicha disciplina es un mero reflejo

de partes conocidas de la matemática pura. Es un error pliantear la cuestión de la distinción

entre matemática pura y aplicada. En realidad, no es el fin de la mecánica racional el producir

métodos o resultados que de por sí puedan calificarse de «nuevos» en otras partes de la matemática; tampoco es su fin el evitarlos. Igualmente, no es el objeto de la mecánica racional el producir aplicaciones, sean a la fisica, la ingeniería, o a otras partes de la matemática.

C. TRUESDELL: Ensayos de Historia de la Mecánica, Tecnos, 1975.

4

Si

el universo fuese verdaderamente infinito espacialmente, o si hubiese infinitos universos,

habría probablemente en alguna parte algunas grandes regiones que habrían comenzado de una manera suave y uniforme. Es algo parecido al bien conocido ejemplo de la horda de monos martilleando sobre máquinas de escribir; la mayor parte de lo que escriben será desperdicio, pero muy ocasionalmente, por puro azar, imprimirán uno de los sonetos de Shakespeare. De forma análoga, en el caso del universo, ¿podría ocurrir que nosotros

estuviésemos viviendo en una región que simplemente, por casualidad, es suave y uniforme?

A primera vista esto podría parecer muy improbable, porque tales regiones suaves serían

superadas en gran número por las regiones caóticas e irregulares. Sin embargo, supongamos que sólo en las regiones lisas se hubiesen formado galaxias y estrellas, y hubiese las condiciones apropiadas para el desarrollo de complicados organismos auto reproductores, como nosotros mismos, que fuesen capaces de hacerse la pregunta: ¿por qué es, universo tan liso? Esto constituye un ejemplo de aplicación de lo que se conoce como el principio antrópico, que puede parafrasearse en la forma «vemos el universo en la forma que es porque nosotros existimos»

STEPHEN H. HAWKING: Historia del tiempo, Crítica, 1988

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Uno

documentos con extensión zip son documentos en los que la información se encuentra comprimida. Este sistema permite, además, incluir varios documentos en uno solo. El programa WinZip nos permite también descomprimir los documentos con extensión zip.

En algunos casos, también podemos encontrar documentos comprimidos que presentan la extensión exe.Estos documentos llevan incorporado el software que necesitan para descomprimirse, de forma que, al ejecutarlos, el proceso se realiza automáticamente, sin necesidad de recurrir a ningún compresor.

de

los

compresores

más

utilizados,

para

el

entorno

Windows,

es

WinZip.

Los

Internet para profesor@s. Ediciones SM

6

La teoría especial de la relatividad tiene su origen en la convicción, reforzada por diversos hechos empíricos, de que la velocidad de la luz tiene el mismo valor constante en todos los

sistemas inerciales. Partiendo de este principio, llegamos al resultado de que las coordenadas de un punto y el tiempo están sujetos a diferentes leyes de transformación de lo que se había

supuesto tácitamente con anterioridad. [

de la de Newton en el caso de velocidades comparables a la velocidad de la luz (c). También resultaba ese teorema (E = mc2) para la equivalencia de la masa inercial m y la energía E de un sistema, que se ha convertido particularmente importante para la teoría de los elementos químicos y procesos radiactivos.

]

Además surgió una ley del movimiento que difería

ALBERT EINSTEIN, tomado de JOSÉ MANUEL RON: Espacio-tiempo y átomos

7

Vierta 500 g de espaguetis o espaguetinis en una olla con agua hirviendo y cuézalos hasta que estén al dente. Escúrralos y viértalos de nuevo en la olla. Cinco minutos antes de que la pasta esté en su punto, sofría 2 cucharadas de guindilla picada en 2 cucharaditas de aceite de oliva, a fuego lento y durante 1 minuto, sin dejar de remover. Añada 450 g. de oruga picada y, removiendo con frecuencia, cuézala de 2 a 3 minutos hasta que esté tierna. Sazónelo con sal y 1 cucharada de zumo de limón. Revuelva la pasta con esta mezcla y sírvalo. Para 4-6 personas.

El libro esencial de la cocina vegetariana, Könemann

Humanísticos

8

El tecnicismo es una palabra monosémica que define con claridad inequívoca y con el máximo de precisión el fenómeno que designa. Esto pone de manifiesto que la cualidad semántica más destacada es la univocidad y precisión. Para conseguir esta precisión, el lenguaje técnico y científico debe evitar, desde el punto de vista semántico, la vaguedad y la opacidad de sus términos, es decir, entre significante y significado debe existir una relación

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biunívoca: a une significante no puede corresponder más que un único significado, y viceversa. Cada término ha de referirse a un solo objeto o concepto y ha de evitarse cualquier ambigüedad.

SALVADOR y ANTONIO LÓPEZ QUERO: Comentarios lingüísticos de textos,

9

El texto técnico muestra cómo se hace algo (cómo se pone en marcha una lavadora, cómo se

enseñan Matemáticas leyes que lo rigen.

El texto científico se caracteriza por usar un lenguaje especializado y formalizado: se utilizan palabras en latín, griego, inglés y siglas. En el texto científico puede comentarse su contenido, su estructura, si es o no preciso, cómo se disponen las ideas y cuál es el razonamiento que se sigue, es decir, si va de lo particular a lo general, o de lo general a lo particular. El texto técnico tiene también un lenguaje formalizado y es también muy claro, aunque para entenderlo hay que conocer el vocabulario específico de la materia que se trate.

Los textos técnicos más básicos son el folleto de instrucciones, la receta de cocina, el prospecto de un medicamento

).

Un texto científico informa de cómo es el mundo y cuáles son las

FRANCISCO DE PEDRO y SONIA GARCÍA: Qué es el comentario de textos

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La ciencia es en principio un proceso infinito que no tiene un comienzo definido (puesto que cada cuestión tiene sus presuposiciones, y cada tesis usada como presuposición es ella misma una respuesta a una cuestión anterior) ni un final definido, puesto que los problemas resueltos dan siempre origen a otros nuevos. Cada elemento del cuerpo de conocimientos que tenga contenido empírico es falible en principio. Pero sin embargo puede haber progreso, y ciertamente tenemos ejemplos de progreso cognitivo -tales son los ejemplos paradigmáticos de lo que nosotros significamos por “progreso”- Quizá la ciencia sea la única área del empeño humano en que la existencia de progreso esté más allá de cualquier duda razonable. Esto, como Popper siempre ha subrayado, no aporta garantía alguna de progreso futuro, sino sólo una razonable esperanza en él. Por otra parte, la esperanza de un estado final perfecto es utópica, y si se la toma en serio malograría el progreso futuro real, puesto que introduciría un fatal espíritu dogmático en la empresa de la ciencia.

G. RADNITZKY: “Los límites de la ciencia y de la tecnología” en Teorema, vol. VIII, 1979

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La Matemática ha gozado y goza de un prestigio de rigor y exactitud, de necesidad y universalidad absolutos. Prestigio asociado a la consideración de ser la Matemática la ciencia deductiva por excelencia. A partir de unas proposiciones consideradas como axiomas, como primeras, el matemático obtiene otras proposiciones que, según todas las apariencias, «se imponen no solamente a nosotros, sino a la misma naturaleza» y ello mediante una cadena de razonamiento impecable.

JAVIER DE LORENZO: La filosofía de la matemática de Poincaré, Tecnos, 1974.

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Sin duda tienen razón quienes dicen que la guerra es el estado original y natural. El hombre, como animal, vive mediante lucha, vive a costa de otros, teme y odia a otros. La vida es, pues, guerra.

Más difícil resulta definir lo que significa la «paz» La paz no es un estado original paradisíaco, ni una forma conseguida por un acuerdo de convivencia organizada. Paz es algo que en realidad no conocemos; algo que sólo ansiamos y vislumbramos. La paz es un ideal. Es algo indescriptiblemente complicado, lábil y siempre amenazado. Basta un soplo para destruirla. Incluso es más raro y difícil que cualquier otro logro ético o intelectual que dos personas, dependientes una de otra, convivan en verdadera paz. Sin embargo, la paz es muy antigua, como pensamiento y deseo, como objetivo e ideal. Hace milenios que existe el poderoso mandamiento de «¡No matarás!», que desde hace milenios, también, es básico. Que el ser humano sea capaz de tales palabras, de tan enormes exigencias, le caracteriza más que cualquier otra cosa; le separa del animal; le separa también, aparentemente, de la «naturaleza»

HERMANN HESSE: Escritos políticos 1914-1932. Bruguera, 1985.

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Hace dos mil años, ni en España, ni en Francia, ni en Italia, ni en muchos otros países había un común denominador de conciencia colectiva sobre el cual quepa situar a los habitantes de hoy, y también a quienes moraban hace milenios en aquellas tierras. A lo largo de ese tiempo hubo diferentes unidades de vida colectiva, es decir, sentidas por diferentes personalidades de vida colectiva. Cada una de éstas trató de subsistir, de continuar hablando o escribiendo la misma lengua, de denominarse del mismo modo, de sentirse una. Pero la unidad de conciencia colectiva duró más o duró menos, abarcó mayor o menor extensión territorial, y a la postre se desvaneció. Ya no hay ligures, ni etruscos, ni romanos, ni celtíberos, ni galos, porque serlo no se funda en ninguna característica biológica o psíquica, sino en saberse estar perteneciendo a un grupo de gentes que se llaman como uno, en estar incluso en una dimensión de vida que rebase el área de la persona individualizada en un yo. Al decir soy yo, el objeto a que refieren esas palabras es indivisible, no incluye a nadie más. Al decir soy francés, es indispensable que quien así se exprese esté seguro de que muchos otros dirán:

nosotros también. Mas supongamos que a alguien se le ocurra preguntar a alguien en España o fuera de ella: «¿Es usted ibero, acaso godo?» El lector puede imaginar la respuesta.

AMÉRICO CASTRO: Sobre el nombre y el quién de los españoles, Sarpe, 1985.

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Durante la Edad Media las relaciones entre los hombres descansaban en el principio de la fidelidad, radicado a su vez en el honor. Por el contrario, la sociedad moderna está fundada en el contrato. Nada puede mostrar tan claramente la oposición entre esas dos emociones primarias de que vivió una y otra edad. La fidelidad, su nombre lo ostenta, es la confianza erigida en norma. El hombre se une al hombre por un nexo que queda sepultado en lo más íntimo de ambos. El contrato, en cambio, es la cínica declaración de que desconfiamos del prójimo al tratar con él y le ligamos a nosotros en virtud de un objeto material -el papel del contrato- que queda fuera de las dos personas contratantes y en su hora podrá -vil materia que es- alzarse contra ellas. ¡Grave confesión de la modernidad! Fía más en la materia, precisamente porque no tiene alma, porque no es persona.

JOSÉ ORTEGA Y GASSET: El espectador, Salvat, 1970.

institutosagasta.com

Lengua castellana y Literatura

Ciencia y técnica – argumentación y exposición

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Glosando lo antes dicho, surgen dos vías por las que el nihilismo rechaza la acción: en primer lugar, cada acto promete la satisfacción, o sea, la no necesidad de realizar más acciones, pero defrauda esa promesa al traer junto a una cierta satisfacción nuevas inquietudes dolorosas que provocarán forzosamente la comisión de nuevas empresas; en segundo lugar, cada acto siembra el mal y perpetúa el padecimiento, incluso los mejor intencionados, pues en el orden corrompido que nos abarca tiende infaliblemente a degradarse la cadena de los efectos, más allá de la voluntad de quien obra, hasta que el inocente gesto cometido se convierte en causa eficiente del mal. Sólo quien se aleje del vértigo de la actividad evitará los desengaños y los crímenes.

FERNANDO SAVATER: Nihilismo y acción, Taurus, 1978

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El hombre es una criatura con una gran capacidad para la destrucción. No existe otro animal vertebrado que extermine con tal salvajismo, brutalidad e indiferencia a los miembros de su misma especie. Basta repasar la historia de la humanidad, desde los grotescos circos romanos hasta las guerras mundiales y conflictos civiles modernos, pasando por los aniquilamientos masivos de razas enteras, para horrorizarse de las atrocidades que los hombres cometen asiduamente contra sus compañeros de vida.

Como los grandes terremotos, las inundaciones, las epidemias y otras calamidades naturales que tanto tememos, pero que al final acabamos por aceptar, la autodestrucción, la crueldad y el sadismo parecen formar parte inseparable de la existencia humana. Quizá, sea esta la razón por la que en las urbes se aviva periódicamente la creencia de que la humanidad está proféticamente avanzando hacia su cataclismo. De hecho, durante ciertos períodos conflictivos recientes, como la guerra del Golfo o el desmoronamiento de los gobiernos totalitarios comunistas europeos, la popularidad de los profetas y clarividentes, como el mádico francés del siglo XVI Michel Nostradamus, alcanzó niveles extraordinarios incluso entre personas nunca confiaron en profecías,

LUIS ROJAS MARCOS: La ciudad y sus desafíos. Espasa-Calpe, 1996