Derek Walcott - Mapa del Nuevo Mundo, I, II y III

27 de abril de 2008 por Patricia Damiano · Archivado en Poesía, Walcott Derek

(I) Archipiélagos
Al final de esta frase, va a empezar a llover. Al filo de la lluvia, una vela. La vela perderá de vista despacio las islas; se hundirá en la neblina la fe en los puertos de toda una raza. La guerra de diez años es pasado. El cabello de Helena, una nube gris. Troya, un blanco montón de ceniza junto a la garúa del mar. La garúa se tensa como cuerdas de un arpa. Un hombre con los ojos nublados descubre la luvia y desgrana la línea inicial de la Odisea.

(II) La cala
Haz que resuene, oleaje: la leyenda de Isolda. en lánguidas detonaciones de tu rompiente. He contrabandeado en esta proa desteñida, que cruje rumbo a la costa de arena blanca vigilada por feroces manzanillas, un secreto leído a la sombra de un halcón fragata. Esta caleta es un horno. Las hojas lanzan a las olas instantáneas señales de plata. Lejos de la maldición del gobierno de una raza doy vuelta estas hojas -el delito sedicioso de este libropara sentir sus ovillos de niebla marina cruzar mi rostro y atrapar en la boca del viento un gusto a sal.

(III) Grullas marinas
"Sólo en un mundo donde hay grullas y caballos", escribió Robert Graves, "puedes sobrevivir a la poesía". O cabras expertas en riscos. La épica

sigue al arado, la métrica al resonar del yunque; la profecía adivina las formaciones de cigüeñas, y el temor el arco del pescuezo del padrillo. La llama ha abandonado el pábilo calcinado del ciprés; la luz alcanzará a estas islas, cuando llegue su turno. Magníficas fragatas inauguran la penumbra que destella a través de las nerviosas colas de los caballos, de los pedregosos campos donde pastan. Desde el golpeado yunque del promontorio el rocío sedimenta las estrellas. Generoso océano devuelve al vagabundo desde sus sábanas de sal, atrae al pródigo a los canales profundos de la marsopa negra.
Tuerce la rueda de su corazón y fija aquí su frente.

Trad. Mirta Rosemberg y Daniel Saimolovich Diario de Poesía, 26 Buenos Aires, otoño de 1993

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Desenlace Yo vivo solo al borde del agua sin esposa ni hijos. He girado en torno a muchas posibilidades para llegar a lo siguiente: una pequeña casa a la orilla de un agua gris, con las ventanas siempre abiertas hacia el mar añejo. No elegimos estas cosas. Mas somos lo que hemos hecho. Sufrimos, los años pasan, dejamos caer el peso pero no nuestra necesidad de cargar con algo. El amor es una piedra que se asentó en el fondo del mar bajo el agua gris. Ahora, ya no le pido nada a la poesía sino buenos sentimientos, ni misericordia, ni fama, ni Curación. Mujer silenciosa, podemos sentarnos a mirar las aguas grises,

y en una vida inmaculada por la mediocridad y la basura vivir al modo de las rocas. Voy a olvidar la sensibilidad, olvidaré mi talento. Eso será más grande y más difícil que lo que pasa por ser la vida.

El amor después del amor El tiempo vendrá cuando, con gran alegría, tú saludarás al tú mismo que llega a tu puerta, en tu espejo, y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro, y dirá, siéntate aquí. Come. Seguirás amando al extraño que fue tú mismo. Ofrece vino. Ofrece pan. Devuelve tu amor a ti mismo, al extraño que te amó toda tu vida, a quien no has conocido para conocer a otro corazón, que te conoce de memoria. Recoge las cartas del escritorio, las fotografías, las desesperadas líneas, despega tu imagen del espejo. Siéntate. Celebra tu vida.

El mar del verano, la carretera de asfalto caliente en declive... El mar del verano, la carretera de asfalto caliente en declive, esta hierba, estas chozas que me hicieron, jungla y cuchilla siembran hierba brillando tenuemente junto a la cuneta, el filo del arte; las cochinillas bullen en el bosque sagrado, nada puede hacerlas salir con fuego, están en la sangre; sus bocas rosas, como querubes, cantan de la lenta ciencia del morir -todo cabezas, con, en cada oreja, un ala diáfana.

Joseph. los poemas ribeteados con hoja de oro. El ojo era la única verdad. de sus troncos pudriéndose. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores . los soldados retorcidos se amontonaron en el Somme y Verdun. pues pintar no puede capturar el pensamiento. pan de vida que sólo el amor sabe leudar! Ah. idéntico carmesí para la naturaleza muerta y la matanza de jóvenes.. la profundidad de nature morte era que la propia muerte es sólo otra superficie como el lienzo. mientras el Verbo. con el acordeón que hace olas. golpes blancos como zinc en el agua. Tenían razón -todo le vale al pintor con su caballete puesto como un fusil en los hombros. Entonces. Pensé. o la fe que me traicionómariposas amarillas alzándose en la carretera a Valencia balbuciendo «sí« ante la resurrección: «sí. grupos en botes. en su opinión. de pronto. manzanas y garrafas de arcilla de Chardin a los Impresionistas. y aquello que atraviesa la retina se desvanece al amanecer. miré por la ventana móvil y herbosa y pensé «pinos» o coníferas de algún tipo. signos perturbadores de la fe que traicioné. cien veranos que marcharon como la luz de un paraíso doméstico. el cielo que adoro sin fe en el cielo. Cien veranos que se fueron. la idea del cielo de un hedonista era el aparador de una cocina francesa. cien veranos que marcharon. faldas almohadilladas. queso o pan horneado en casala luz.. era lo mejor que el tiempo ofrecía. Y los muertos menos reales que una explosión fatal de crisantemos. En los otros ochenta.Arriba. sí es nuestra respuesta». se volvió hacia la poesía? ¡Ah. deben de sufrir en este calor tropical con su idea infantil de Rusia. muchachas cuyas mejillas ruborizadas no sobrevivieron a sus rosas. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores En los otros ochenta. El Nunc Dimittis de su coro verdadero. como tubos desecados. la hierba agradecida brotará espesa de su corazón. en la Reserva Forestal. el arte era une tranche de vie. antes de que las ramas irrumpan en el mar. Entonces. apenado. aunque ningún hombre muera jamás en su propio país. ¿Dónde está mi libro de himnos de niño.

. una sensación de vacío como en Balthus. Podría venir ardiendo de una cerca de zinc. callejuelas empedradas. gladiolos marchitos.Fama Esto es la fama: domingos. resplandecientes. al que éste recuerdamitos de islas análogas de olivo y mirto. Versión de Antonio Rasines Has olvidado el calor. pétalos de piedra en un jarrón. y flores: gladiolos. Has olvidado el calor. Ni siquiera las palmeras de la orilla del mar se agitan en paz. El Imperio se mofa de todos los pensamientos en futuro. el sueño del Golfo adormilado. Un ansia de trabajo. Sólo los bajíos de este océano interior murmuran versos de otro mar. Un libro de grabados que pasa él mismo las hojas. Las alabanzas elevadas al cielo por el coro interrumpidas. un azul sin campanas. iluminadas por el sol. Podría venir ardiendo de una cerca de zinc. Un reloj que arrastra las horas. . como un lienzo muerto en su blanco marco. El repiqueteo de tacones altos en una acera. una torre marrón al final de una calle. Aunque sus templos.. una pared.

alcanza un tribunal donde las nubes descienden sus escalones como senados que pasan. o caído juntos en hogueras. no diferentes de cuando. alrededor del arrecife donde un pontón se oxida. con pececillos cuya similitud se nos escapa mientras la cadena del ancla matraquea desde la proa. sean hoteles. que se precia de que ningún hombre la marque. y los robos a pico armado que las gaviotas practican entre sí porque todo es en honor del dios gaviota. compartieron una sombra. mientras los rabihorcados hacen círculos durante horas.bloques blancos contra el verde. Tras un año podrías llamar guerra a la conmoción de los bancos de arena cañoneados por las olas. Un año ha finalizado sus tormentas. y las chicas de las aldeas de estacas. La marea vespertina baja. y sus pórticos centros comerciales. y está ahí en sus cuerpos tostados. putas teñidas de alheña. Pero hay islotes donde nuestra sombra es anónima. bajo hojas de mirto que canturrean. y los hombres llenos de miedo han escudado las vidas como faroles de sus ventoleras. Pero ahora se abren espacios azules como hendiduras en el humo. aún ofrece tales lugares para la pluma egoísta. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Las gaviotas discuten con el rocío de las olas. y el hedor de imperios ulteriores -alzándose de bayas que orlan los dobladillos de tiranos y playas. como cuando los chulos de la Atenas demótica entretejieron el caos de Asia.. el poeta y el asesino. por lo tanto ¿qué más da si la mano del Imperio es tan lenta como una tortuga firmando el oleaje en lo que se refiere a tratados? El genio llegará a contradecir la historia. en las olivas de los ojos. en un batir de alas. y la isla de coral del cerebro tiene lugares donde la república del pólipo fue construida para nosotros -cuevas hipnotizadas que se agitan con la luz de la ola. los pájaros se pliegan en grietas de rocas cuya arena ha sido rastrillada de huellas. Las gaviotas discuten con el rocío de las olas. jaras que blanquean con indiferencia creciente madera flotante o barcos que se fueron a pique. eran las hetairas. con el tiempo harán buenas ruinas.. Versión de Vicente Araguas . La mar.

radiante de morbo. qué luz solar para generaciones!La luz corteza de limón en Vermeer. creyendo que era real. ¡Qué trabajo ante nosotros.. sino algo corruptola mancha en la vulva de la azucena amarillenta. Las cigarras son frenéticas como los pies de mi madre. como cuando emprendí el camino para pintar en mi decimoctavo año. pisando las agujas de la lluvia que se aproxima. el volcán que irrita como un chancro. Después de la inmersión del silencio. temblando con el peso. Que apaguen ese sonido. el humo de la lava . de contorno oxidado como en van Ruysdael. sabiendo que otros perseverarán! Que escriban: «A los cincuenta invirtió las estaciones. en sus ojos de almendras marinas maduras. aún oliendo fuertemente a trementina. La sangre holandesa que hay en mí se dibuja con detalle. el follaje del árbol del pan. Reflejaba el mundo en su cristal. Días espesos como hojas entonces. No. y la mente a la oscuridad. el ojo se acostumbra a las formas de los muebles.. tal como Puvis de Chavannes lo deseaba. Me detengo a oír un estrepitoso triunfo de cigarras ajustando el tono de la vida. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Nunca he pretendido que el verano fuese el paraíso. lo que he chapado en ámbar no es un ideal. la carretera de su sangre cantó con las cigarras parlantes». en sus bandejas de madera están los frutos de mi conocimiento.. los pechos de arcilla brillando como lingotes en un horno. Punteo sus líneas a las mías ahora con la misma máquina. Nunca he pretendido que el verano fuese el paraíso. o que esas vírgenes fueran virginales.. próximos los unos a los otros como horas y un olor quemado por el sol se alzó de la carretera lloviznada. la hoja de eucalipto rota. saber que esperará allí por otros. los falos del llantén. ¡Qué alegría en esa gota de sudor. y te ofrecen esto. pero vivir a su tono de alegría es insoportable.Huerga y Fierro Editores Me detengo a oír un estrepitoso triunfo de cigarras. Una vez quise limpiar una gota de agua de un bodegón flamenco en un libro de estampas.

que he sentido las cuentas del rosario en mi erupción sanguínea mientras mi pincel les daba en la espalda. Puedo sentirla viniendo de lejos. La imaginación ya no se aleja con el horizonte. también. Mamá. Las casas de los esclavos. esperando ser otro Alberto Durero. en las Vírgenes bajo los vientos alisios. la cerviz de un jesuita secularizado llevándole el rosario. pero aún noto que como una gaviota blanca relampaguea sobre el mar. Coloqué una mascarilla mortuoria azul en mi Libro de Horas para que aquellos que sueñan con un paraíso terrenal puedan leerlo en tanto que hombres. en el patio pecoso de sombras. paciente como las palmeras del Atlas. a modo de basura. un chico dibujando hojas de aceite de castor con mucho detalle. He horneado el oro de sus cuerpos en esa aleación.. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores . Mis frescos en arpillera a la diosa Maya. decidle a los evangelistas que el paraíso huele a sulfuro. Los mangos enrojecen como carbones en un hoyo para asados. Mamá. Mi nombre atrapado en la almendra de la garganta de la abuela.. mas no hace sino volver. Un patio. su lado inferior atrapa el verde. la marea desde el día ha pasado su vez. y yo prometo usarlo después.que trepa con su siseo hacia la diosa sibilante. Los he mimado más que a la coherencia mientras la misma marea para los dos. azul y rosa. un viejo bronceado con bigote como el de un general. un anciano como un coronel bajo las verdes balas de cañón de la calabaza. ha blanqueado. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Puedo sentirla viniendo de lejos. la papaya. se aproxima las hojas de parra poniendo medallas a una vieja cerca de alambre y. Escenas dispares. casto. En el borde del agua devuelve cosas limpias y fregadas que el mar.

el sosiego sin el auto. su meneo de consumación semejante al de una semilla tragada por la raja de una tumba. Las cosas se desploman gradualmente cuando el despertador.. más de la que tú das al gusano He visto ese pico sin piedad golpeando suave al gusano como una aguja de calcetar a la lana. empieza a la una: las reses doblan las rodillas en los pastos tranquilos. bajo el árbol de la sabiduría. el agonizante sin miedo. melones borrachos caen rodando a las cunetas.. el sueño que divide sin rencor a sus amantes. en este hotel. Si estuviese aquí. Me das pena.Si estuviese aquí. un estatismo sacramental te traería el sueño. o el de un prisionero. el sudor sin pecado. en este cuarto blanco. una laguna verde para fondear. dejado inconsciente por la hora de siesta. En el aire acostillado cada parche de sombra se dilata como un oasis por la fatigada mariposa. seguirías echado. sólo el rabo de la yegua se menea. incluso bajo el viento marino. y los mosquitos siguen volando en espiral a su paraíso. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Un pensamiento que tiembla.. . calmada como una frente que ha sentido el viento. Si te tocaran sólo cambiarías esa posición por la de un corredor en el maratón del sonámbulo. que es la corona del verano. Un pensamiento que tiembla. Playa blanca abajo. después tu guiño de rectitud ante la religión de un reyezuelo. Ahora el primer jardinero. no mayor que un reyezuelo herido. en este hotel. te repanchigarías. se hincha al pulso de mi alma redondeada. cuyas bisagras permanecen calientes. mientras la tarde retira esas barras de la ventana que rayaron tu sueño como el de un gatito. el temblor que das tragando ese flácido fideo. en este cuarto blanco. con su batuta de director. olvida que es Adán. el horno sin fuego. reyezuelo. Y te dejaría dormir. dándole con el plumero alas moscas. no podría levantarte la campana de la resurrección ni el gong del mar con su retintín plateado. punza mientras su arañazo señala semejante a un montón de porquería. alas ovales sonando monótonamente como un corazón apanelado..

las manos de mi hija se mueven en las mías. dos caracolas. en agua. no me acuerdo. estación y zona. por separado. por amor o bendición amarga lo llamó así en honor de Warwickshire. donde las piedras están profundas. Una vez les di a mis hijas. asentándose. Tengo cincuenta y tres. apuntando. cada uno baja como una piedra al fondo del mar.pero si murieses en mi mano. tu música tan medida en surcos como lo era la de mi pluma. Se acanala en mi palma. pero déjalos yacer. cuando reescribo un verso. con suerte. como mi padre. como si compartiera el conocimiento de un reyezuelo en otra parte. Las ironías se mueven. Esos poemas que he alzado no se vinculan a traducción alguna como si fueran hitos musgosos. Las usan como topes de puerta o reposalibros. por separado. Acostumbraba a mudar la tumba de mi padre de las ennegrecidas lápidas anglicanas en Castries adonde pudiera amar a los dos a la vezel mar y su ausencia. Se llamaba Warwick Walcott. húmedos y rosados. o vendidas en la playa.. Déjalos estar. pero sus paladares. en la memoria marina. Las caracolas se mueven por el fondo marino. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores EL AMOR DESPUÉS DEL AMOR . La juventud es más fuerte que la ficción. en el iris radial. Ahora. Llegó a ser una de sus sombras. ese pico sería la aguja en la que el mundo negro siguió girando en silencio. dubitante y difícil de ver bajo la luz solar del verano. Una vez escribí un poema llamado «El Cementerio Amarillo» cuando tenía diecinueve. más allá del mundo anillado en su ojo. dos caracolas extraídas del arrecife. baqueteando para irse. La edad de Lizzie. son el canto insonoro de ángeles.. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Una vez les di a mis hijas. o esbozo en el papel que se seca rápido las frondas de cocos que él hizo tan tenuemente. que hacía acuarelas se adentraba en su trabajo. apuntada. A veces creo que su padre. la mirada fija. Sigue picando en esta vena y verás lo que pasa: las madejas rojas se partirán en dos como lo hace la calceta. como el latido.

se haría eco de esta construcción de madera sin pintar como las consonantes. Come. con raíz francesa o africana occidental de un rico dialecto. Dale vino. y que te conoce de memoria. a ese extraño que te ha amado toda tu vida. Otra vez amarás al extraño que fuiste para ti. exultante. y dirá. bois campêche. volutas salidas de mi cepillo de carpintero en el criollo fragante de su veta natural. la exhalación de la madera refresca la memoria con su aroma. nunca leído pero ligero sobre la lengua de su senda nativa. como el murmullo de la caracola. a quien ignoraste por otro. y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro. si esta mano fuera tan esmerada.” Poema Cul De Sac Valley (i) de Derek Walcott Un recuadro de amanecer en un taller en la falda de la colina dio a estas estrofas su zancuda forma. bois canot. Si mi oficio es bienaventurado. tan honesta como las de su carpintero. resuelto en sus ángulos. Siéntate.“Llegará el día en que. desde una mesa de caballetes se enroscarían a mis pies. Devuélvele el corazón a tu corazón. te vas a saludar a ti mismo al llegar a tu propia puerta. en tu propio espejo. Baja las cartas de amor de los estantes. pero los árboles se acercan a mi cordel calibrado en forma de tablas biseladas de pino sin pintar. siéntate aquí. las fotos. las notas desesperadas. Dale pan. Haz con tu vida un festín. cada marco. . arranca tu propia imagen del espejo. ces y erres.

En un barril de lluvia. su columna inalterada. sobre una tierra analfabeta. cada áspero chirrido trae hasta esta altura una lengua que hablan.siseando: Lo que quieres de nosotros nunca podrá ser.» Rápidas. Como la idea perdida del alma visible que aún arde aquí. sus manos peinan la trenza del arroyo. trabajadores con palas rastrillan asfalto borboteante. pero no saben escribir. el agua se alisa como un espejo. Ahora las lágrimas se agolpan en sus ojos. es un árbol diferente. ésta se da cuenta y dice: «En Su semblante resplandecen todos los valles. lágrimas de un espejo. tus palabras son inglés. la hija de un árbol de la lima estudia en él su rostro. el humo azul se eleva a gran altura. en el valle. para incorporarse a esta estrofa. Las flores de tiza garabateadas en la pizarra negra del asfalto y la campanilla del hibisco . al tirar del nudo en su nuca el peine de su madre. Poema Cul De Sac Valley (ii) de Derek Walcott En la grava del riachuelo empiezan las suaves guturales. La corteza de las nubes se abre como la de las hogazas envueltas en hojas de higuera en un ennegrecido horno de arcilla. junto a un puente de hierro rojo. desde esa cicatriz ocre del desmonte de una carbonera. un perro mestizo que ladra una negra vocal emite óvalos que se desvanecen. El joven árbol se desdobla en una muchacha que corre escaleras arriba desde el patio.

la ciega como una página de fulgor sobre la carretera. como el polen. Poema Cul De Sac Valley (iii) de Derek Walcott Mediodía. pero las preguntas al disolverse desatarán sus propios nudos?arroyos de montaña cuya grava enronquece con las lluvias? al igual que se relaja un leñador para escuchar como se abre el cielo . Pétalos de lima vuelan a la deriva como retales en el silencio hilvanado. deambula hacia el silencio interior a lo largo de un rojo sendero que el bosque engulle como una lengua. El mediodía perfila a un limero con una sombra irregular. así que. su espalda está cansada de tanta simetría. sobre un encerado. recitando este lenguaje que. Las secas cigarras gimen como los pedales oxidados de la máquina de su madre. de repente se detienen. La fila de esfinges sobre la que descansan mis ojos son colinas tan invariables como su pétrea pregunta: «¿Puedes decir en voz alta el nombre correcto de cada cordillera mientras cambian nuestros rasgos entre luces y nubes?» Pero mi memoria es tan corta como leve el sonido del mar. lo que vagamente recuerdo es una línea de arena blanca y vetas en la caoba de rostros curtidos y guijarros que murmuran en un río pedregoso. su abundancia es su provisión. mientras el oleaje en las ramas crece como el cardumen de pupitres blancos y azules de la escuela pública.le dicen que llega tarde.

los nombres se ajustan a su eco: ¡Mahaut! ¡Forestière! ¡Y a lo lejos. las plantaciones de plátanos responden a su luz. Fond St. la cima de una colina como una pirámide. incendiando Forestière. Poema Cul De Sac Valley (iv) de Derek Walcott Al oeste de las estrofas escritas por el amanecer.segundos después del golpe de su hacha. a excepción de una mirada desde una choza iluminada. En la noche caliente como un horno . los dialectos aplauden al fluir hacia arriba la savia de la memoria. las ramas se inclinan ante mí. el chucho ladra alegremente. repite una vocal tras otra. Orléans. un halcón que describía círculos con mi corazón en su pico hasta el borde del mundo. Jacques. Las ventanas de la cabaña resplandecen. y se sienta para cenar pan y pescado frito mientras los árboles repiten su umbrío inglés. tarde. ahora. y el bosque se duerme. lo trae de vuelta al puente que se desvanece. al río que se revuelve en su lecho. ¡ah! la colina se levanta y come de mi mano. al risco donde regresa el árbol tras sus lecciones. sus ojos cerrados. por encima del libro cerrado de pequeñas cabañas que se deslizaban bajo los faros del coche. por encima. el ronco eco de hojas de Mabouya! Y. ¿Cuál era su cabaña? Ella asciende en línea recta por los escalones de este verso. Las verdes luciérnagas describen arcos.

en su opinión. de pronto. Poema El Mar Del Verano. El Nunc Dimittis de su coro verdadero. estas chozas que me hicieron. Cien Veranos Que Marcharon de Derek Walcott En los otros ochenta. Arriba. El ojo era la única verdad. el arte era une tranche de vie. los poemas ribeteados con hoja de oro. Poema En Los Otros Ochenta. pan de vida que sólo el amor sabe leudar! Ah. miré por la ventana móvil y herbosa y pensé «pinos» o coníferas de algún tipo. cien veranos que marcharon como la luz de un paraíso doméstico. pues pintar no puede capturar el pensamiento. en cada oreja. queso o pan horneado en casala luz. signos perturbadores de la fe que traicioné. la hierba agradecida brotará espesa de su corazón. el cielo que adoro sin fe en el cielo. antes de que las ramas irrumpan en el mar. nada puede hacerlas salir con fuego. la profundidad de nature morte era que la propia muerte es sólo otra superficie como el lienzo. sí es nuestra respuesta». como querubes. en la Reserva Forestal. Similar a un gato. cantan de la lenta ciencia del morir -todo cabezas. apenado. sus bocas rosas. esta hierba. el filo del arte. La Carretera De Asfalto Caliente En Declive de Derek Walcott El mar del verano. aunque ningún hombre muera jamás en su propio país. están en la sangre. Un montón de arena seca se esparce en estrellas. la carretera de asfalto caliente en declive. las cochinillas bullen en el bosque sagrado. manzanas y garrafas de arcilla de Chardin a los Impresionistas. o la fe que me traicionómariposas amarillas alzándose en la carretera a Valencia balbuciendo «sí« ante la resurrección: «sí. Pensé. con.vuelan las brasas. la isla de la Paloma aferra el mar con sus garras. y aquello que atraviesa la retina se desvanece al amanecer. ¿Dónde está mi libro de himnos de niño. un ala diáfana. deben de sufrir en este calor tropical con su idea infantil de Rusia. Entonces. la idea del cielo de un hedonista era el aparador de una cocina francesa. . La puerta de una tienda proyecta un recuadro de luz sobre la carretera y un olor a pescado en salazón. era lo mejor que el tiempo ofrecía. jungla y cuchilla siembran hierba brillando tenuemente junto a la cuneta. mientras el Verbo. se volvió hacia la poesía? ¡Ah. Joseph. de sus troncos pudriéndose.

una torre marrón al final de una calle. golpes blancos como zinc en el agua. Poema Gros-ilet de Derek Walcott De esta aldea. grupos en botes. El ancla de las islas penetraba a gran profundidad pero se veía siempre clara en las arenas. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Fama de Derek Walcott Esto es la fama: domingos. Entonces. una sensación de vacío como en Balthus. con una sombra de bayas en sus axilas y codos como flexibles remos. Tenían razón -todo le vale al pintor con su caballete puesto como un fusil en los hombros. como tubos desecados. muchachas cuyas mejillas ruborizadas no sobrevivieron a sus rosas. iluminadas por el sol. pétalos de piedra en un jarrón. llegó un lenguaje guarnecido de conchas marinas. Un reloj que arrastra las horas. faldas almohadilladas. con el acordeón que hace olas. El repiqueteo de tacones altos en una acera. los estercoleros. empapada como un trapo gris en agua salada. cuyas aletas son anchas como velas. idéntico carmesí para la naturaleza muerta y la matanza de jóvenes. resplandecientes. Las alabanzas elevadas al cielo por el coro interrumpidas. una pared. Un ansia de trabajo. como un lienzo muerto en su blanco marco. Un libro de grabados que pasa él mismo las hojas. El mar reforzaba los olores. Muchos tiburones y a menudo la raya. y flores: gladiolos. callejuelas empedradas. los soldados retorcidos se amontonaron en el Somme y Verdun. Toda ceremonia comenzaba en las vaguadas. un azul sin campanas. ascendían con mirada insomne desde los ondeantes corales. .Cien veranos que se fueron. los funerales al alba y el ocaso a los que asistían los cangrejos. gladiolos marchitos. Y los muertos menos reales que una explosión fatal de crisantemos.

y tú timonel. y sus pórticos centros comerciales. cómo el mar traza surcos que no tienen nada que ver con el tiempo. al que éste recuerdamitos de islas análogas de olivo y mirto. aquí no hay nada para vosotros. eran las hetairas. las uvas de playa amargas. el lenguaje es el de los esclavos. Y el anochecer con sus inevitables. El Imperio se mofa de todos los pensamientos en futuro. Elpenor. Poema Has Olvidado El Calor de Derek Walcott Has olvidado el calor. el negro lomo de un delfín.y un pescador sacaba un bagre como una cabeza con tentáculos. Así. Y ocasionalmente. Ni siquiera las palmeras de la orilla del mar se agitan en paz. bloques blancos contra el verde. divertidos. y la arena se alza en torbellinos que no tienen nada que hacer en absoluto. Aunque sus templos. y las sombras sólo responden ante el sol. el sueño del Golfo adormilado. con el tiempo harán buenas ruinas. bajo hojas de mirto que canturrean. La marea vespertina baja. por lo tanto ¿qué más da si la mano del Imperio es tan lenta como una tortuga firmando el oleaje en lo que se refiere a tratados? El genio llegará a contradecir la historia. como cuando los chulos de la Atenas demótica entretejieron el caos de Asia. sean hoteles. borracho. y el hedor de imperios ulteriores -alzándose de bayas que orlan los dobladillos de tiranos y playas. sus ojos miran hacia abajo. y está ahí en sus cuerpos tostados. que navegas como la raya bajo el aliento de las olas. En este lugar las velas y las costumbres son distintas. cómo confundimos los sueños con cosas corrientes como clavos. putas teñidas de alheña. Aquí no hay vino. como un viejo neumático. seguid vuestro camino. y las chicas de las aldeas de estacas. cómo envejecen rápidamente las rocas con el musgo. no hay queso. sobre cómo dormimos como si estuviéramos muertos. Podría venir ardiendo de una cerca de zinc.alcanza un tribunal donde las nubes descienden sus escalones como senados que pasan. los muertos son distintos. no diferentes de cuando. las almendras son verdes. el poeta y el asesino. consideran que caminamos de modo extraño. inextinguibles candiles. compartieron una sombra. . y se preguntan sobre nuestro sentido del equilibrio. en las olivas de los ojos. Esto no es el Egeo púrpura como la uva. Sólo los bajíos de este océano interior murmuran versos de otro mar. Hay diferencias más allá del paraíso de nuestro horizonte. tambaleándote escotillón abajo. Sus tumbas las guardan conchas distintas. o rosas. igual que el murciélago obtiene su propia visión del mundo. tú que te rompiste el culo. era como la Noche de Todos los Santos vuelta del revés.

ocultándose de las linternas de los vigilantes nocturnos en las calles . cada vez más abundantes. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Los Mariscadores De Caracolas de Derek Walcott Dado que la peluda ortiga. y los robos a pico armado que las gaviotas practican entre sí porque todo es en honor del dios gaviota. que se precia de que ningún hombre la marque. Pero hay islotes donde nuestra sombra es anónima. mientras los rabihorcados hacen círculos durante horas. venenosos. aún ofrece tales lugares para la pluma egoísta. alrededor del arrecife donde un pontón se oxida. no deberíamos dudar de lo que murmuran haber visto con sus ojos de luna los mariscadores de caracolas. y la isla de coral del cerebro tiene lugares donde la república del pólipo fue construida para nosotros -cuevas hipnotizadas que se agitan con la luz de la ola. Pero ahora se abren espacios azules como hendiduras en el humo. o caído juntos en hogueras. mientras mira las estrellas insomne como el mar? ¿Qué embozados rumores atraviesan el reino. por su naturaleza. pero ¿qué es lo que le perturba en los empapados acantilados. con pececillos cuya similitud se nos escapa mientras la cadena del ancla matraquea desde la proa. la baba de sapo o el afilado y espinoso erizo son. Un año ha finalizado sus tormentas. y los hombres llenos de miedo han escudado las vidas como faroles de sus ventoleras. vemos que nuestro aliento traza formas vacilantes. en un batir de alas.Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Las Gaviotas Discuten Con El Rocío De Las Olas de Derek Walcott Las gaviotas discuten con el rocío de las olas. jaras que blanquean con indiferencia creciente madera flotante o barcos que se fueron a pique. Tras un año podrías llamar guerra a la conmoción de los bancos de arena cañoneados por las olas. ¿Quién es este príncipe? ¿Qué yelmo lleva? Vemos volar alto a los rabihorcados carroñeros. la bifurcada mandrágora y la maligna seta. La mar. los pájaros se pliegan en grietas de rocas cuya arena ha sido rastrillada de huellas.

es una manta. «¿Y reaparece una vez que habéis hecho la señal de la cruz?» «Sí. Poema Mañana. el más joven mira el vapor hasta que se enfría. «Bajo su saliva ácida los buitres despliegan sus paraguas. Haber amado un horizonte es insularidad. Se aferra al cuello de este mundo y no hay forma de desprenderle». «Si es Abdón el usurpador. que lo que se yergue en el empapado rompeolas. a cuyo corazón se adhiere el sapo. los mariscadores de caracolas sólo farfullan: «Es como una concha soldada a la roca del mar. ¿por qué entonces desgarran la luna las nubes de negro manto y ahogan su redondo grito como el de una loca?» Ojos salvajes como caracolas sobre la cuchara alzada. pero los ojos de los pescadores de caracolas son grises como ostras y la negra vela se desliza lentamente bajo su quilla musgosa. ¡Oh! y las callejas de Hyderabad como una cobra desenroscándose. Leningrado con sus minaretes de toffee retorcido. y esto se prolonga durante noches. pero todos creen que es Abdón. y no hay cuchillo que pueda desprenderla». «Es Abdón el usurpador. y el mar reluce como su cota de malla a través de la niebla.» «No hay nada bajo su yelmo salvo vuestro miedo». «Ojalá se le enfrenten plateadas legiones de serafines». como el cansino retirarse de las olas sobre la roca ulcerada por las caracolas: «Si no es él. El moderno sermón del prelado muestra que no hay mal. ciega la visión. El escorpión de mar acude a su silbido como un perro». pero el más joven repite con voz inhumana por la afonía. que tan sólo están enloquecidos por la sal en los cortes de las palmas de sus manos. Les explicamos que es la luz de la luna amotinada sobre las olas. Cuando les damos caldo. erecto como una pastinaca. no el demonio. y escamosas garras aferran la empuñadura de su espada». Pronto los impresionistas obtendrán sol de las sombras. Mañana de Derek Walcott Recuerdo las ciudades que nunca he visto exactamente. ¿qué usurpará?» Se estremece. tan sólo voluntad mal orientada. Los sutiles torturadores fingen creerlo. haciendo temblar sus alas nervudas como un perro mojado. París. el espejismo de los pescadores. «Ha bebido las cuencas sorbidas de sus propios ojos. limita la experiencia.mojadas? Abofeteados por nuestros inquisidores. . Venecia con sus venas de plata.

y antes de tener ocasión de lamentarlo. pero vivir a su tono de alegría es insoportable. llega el taxi haciendo sonar una vez la bocina. qué luz solar para generaciones!La luz corteza de limón en Vermeer.El espíritu es voluntarioso. pero qué inquietante resulta encontrarse junto al propio equipaje en un escalón frío cuando el alba tiñe de rosa los ladrillos. deslizándose hasta la acera como un coche fúnebre?y subimos. sabiendo que otros perseverarán! Que escriban: «A los cincuenta invirtió las estaciones. La carne se consume a sí misma bajo sábanas espolvoreadas de migas. Que apaguen ese sonido. No. en sus bandejas de madera están los frutos de mi conocimiento. próximos los unos a los otros como horas y un olor quemado por el sol se alzó de la carretera lloviznada. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Nunca He Pretendido Que El Verano Fuese El Paraíso de Derek Walcott Nunca he pretendido que el verano fuese el paraíso. y la mente a la oscuridad. saber que esperará allí por otros. Reflejaba el mundo en su cristal. la carretera de su sangre cantó con las cigarras parlantes». ¡Qué alegría en esa gota de sudor. Después de la inmersión del silencio. la hoja de eucalipto rota. en sus ojos de almendras marinas maduras. Hay un mundo al otro lado de la puerta. ¡Qué trabajo ante nosotros. aún oliendo fuertemente a trementina. los pechos de arcilla brillando como lingotes en un horno. pisando las agujas de la lluvia que se aproxima. temblando con el peso. y te ofrecen esto. Las cigarras son frenéticas como los pies de mi madre. Punteo sus líneas a las mías ahora con la misma máquina. lo que he chapado en ámbar no es un ideal. radiante de morbo. sino algo corrupto- . creyendo que era real. Días espesos como hojas entonces. ampliando el Weltanschauung con revistas. o que esas vírgenes fueran virginales. pero la mente es sucia. como cuando emprendí el camino para pintar en mi decimoctavo año. La sangre holandesa que hay en mí se dibuja con detalle. el ojo se acostumbra a las formas de los muebles. el follaje del árbol del pan. Poema Me Detengo A Oír Un Estrepitoso Triunfo De Cigarras de Derek Walcott Me detengo a oír un estrepitoso triunfo de cigarras ajustando el tono de la vida. de contorno oxidado como en van Ruysdael. tal como Puvis de Chavannes lo deseaba. Una vez quise limpiar una gota de agua de un bodegón flamenco en un libro de estampas.

en las Vírgenes bajo los vientos alisios. que he sentido las cuentas del rosario en mi erupción sanguínea mientras mi pincel les daba en la espalda. la papaya. Los he mimado más que a la coherencia mientras la misma marea para los dos. un chico dibujando hojas de aceite de castor con mucho detalle. cuyas bisagras pennanecen calientes. En Este Cuarto Blanco. casto. te repanchigarías. mas no hace sino volver. Mi nombre atrapado en la almendra de la garganta de la abuela. Mamá.la mancha en la vulva de la azucena amarillenta. Coloqué una mascarilla mortuoria azul en mi Libro de Horas para que aquellos que sueñan con un paraíso terrenal puedan leerlo en tanto que hombres. La imaginación ya no se aleja con el horizonte. decidle a los evangelistas que el paraíso huele a sulfuro. en el patio pecoso de sombras. Mis frescos en arpillera a la diosa Maya. también. En el borde del agua devuelve cosas limpias y fregadas que el mar. un viejo bronceado con bigote como el de un general. paciente como las palmeras del Atlas. la marea desde el día ha pasado su vez. Las casas de los esclavos. azul y rosa. el humo de la lava que trepa con su siseo hacia la diosa sibilante. y yo prometo usarlo después. Escenas dispares. Mamá. en este cuarto blanco. se aproxima las hojas de parra poniendo medallas a una vieja cerca de alambre y. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Si Estuviese Aquí. su lado inferior atrapa el verde. no podría levantarte la campana de la resurrección . en este hotel. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Puedo Sentirla Viniendo De Lejos de Derek Walcott Puedo sentirla viniendo de lejos. pero aún noto que como una gaviota blanca relampaguea sobre el mar. esperando ser otro Alberto Durero. un anciano como un coronel bajo las verdes balas de cañón de la calabaza. los falos del llantén. la cerviz de un jesuita secularizado llevándole el rosario. dejado inconsciente por la hora de siesta. He horneado el oro de sus cuerpos en esa aleación. incluso bajo el viento marino. Un patio. Los mangos enrojecen como carbones en un hoyo para asados. En Este Hotel de Derek Walcott Si estuviese aquí. a modo de basura. el volcán que irrita como un chancro. ha blanqueado.

En el aire acostillado cada parche de sombra se dilata como un oasis por la fatigada mariposa. Y te dejaría dormir. una gota de la púrpura del sol teñía de vino el tejido de la espuma. seguirías echado. y los mosquitos siguen volando en espiral a su paraíso. pero vi como el broncíneo . Las cosas se desploman gradualmente cuando el despertador. el sueño que divide sin rencor a sus amantes. olvida que es Adán. calmada como una frente que ha sentido el viento. bajo el árbol de la sabiduría. mientras araba blancos campos de olas con mis canillas de muchacho. con su batuta de director. sólo el rabo de la yegua se menea. ningún lenguaje salvo los bajíos en mi largo paseo hasta casa. o el de un prisionero. entonces encontré mi más profundo deseo en las oscilantes palabras del mar. melones borrachos caen rodando a las cunetas. dándole con el plumero alas moscas.ni el gong del mar con su retintín plateado. por lo que extraje toda la ayuda que mi mano derecha pudiera aprovechar de las algas cubiertas de arena de lejanas literaturas. mientras la tarde retira esas barras de la ventana que rayaron tu sueño como el de un gatito. una laguna verde para fondear. que es la corona del verano. Playa blanca abajo. yo estaba embriagado de yodo. Ahora el primer jardinero. me tambaleaba al deslizarse el banco de arena bajo mis pies. el horno sin fuego. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Silabario Escolar de Derek Walcott No tenía dónde registrar el avance de mi trabajo salvo el horizonte. el sudor sin pecado. y el esquelético pez que era aquel muchacho tomó cuerpo en mí. un estatismo sacramental te traería el sueño. el agonizante sin miedo. el sosiego sin el auto. Si te tocaran sólo cambiarías esa posición por la de un corredor en el maratón del sonámbulo. empieza a la una: las reses doblan las rodillas en los pastos tranquilos. El rabihorcado era mi fénix.

La disciplina que predicaba me convertía en un hipócrita. como delfines. Enfurecido. varados en la playa. hacía rebotar una piedra sobre la página del mar. después. Vestido con una chaqueta de tweed y corbata. amat. Miles. seguía barriendo su propia sílaba: troqueo. dáctilo. vi como las viejas palabras se secaban como algas en la página. maestro en mi escuela.atardecer de las palmeras imperiales curvaba sus frondas convirtiéndolas en preguntas sobre los exámenes de latín. Eran como las matemáticas que convertían el deleite en designio. Yo odiaba los signos de escansión. Fossa. sus esbeltos cuerpos negros. clasificando los palillos lanzados al aire de las estrellas en seno y coseno. aprobé. una trinchera o tumba. Mi mano sopesa una última bomba de arena para lanzarla hacia la playa que se desvanece lentamente. morirían en el dialecto. pero ¿a dónde podían dirigirse aquellos entrecejos si ninguno de los dos mundos era suyo? El silencio taponó mis oídos . Hacía girar el meridiano del globo. Aquellos trazos a través de las líneas llovían sobre el horizonte y ensombrecían la asignatura. Meditaba desde el acogedor puerto de mi mesa. enseñé el latín básico del amor: Amo. mostraba sus sellados hemisferios. anapesto. No obtuve matrícula en matemáticas. amas. las cabezas de los muchachos se hundían suavemente en el papel. un soldado de infantería.

pero si murieses en mi mano. no mayor que un reyezuelo herido. reyezuelo. en patois. que corta las nubes. se detuvo a mirar cómo el sol de mediodía fundía en bronce el tronco de un gomero sobre un mar sin estaciones. mientras la ocre Isla de la Rata roía el encaje del mar. su meneo de consumación semejante al de una semilla tragada por la raja de una tumba. tu música tan medida en surcos como lo era la de mi pluma. Sigue picando en esta vena y verás lo que pasa: las madejas rojas se partirán en dos como lo hace la calceta. con su nombre. y esa metáfora indígena formada por el batir de los remos. punza mientras su arañazo señala semejante a un montón de porquería. el ruido de una nube. más de la que tú das al gusano He visto ese pico sin piedad golpeando suave al gusano como una aguja de calcetar a la lana. cuando mi corazón. se hincha al pulso de mi alma redondeada. un rabihorcado llegó volando a través del entramado de un árbol para izar su emblema en los cirros. esa V que se abría lentamente se fundió con mi horizonte mientras volaba sin cesar más allá de las columnas. con un golpe de ala por escansión.con algodón. ese pico sería la aguja en la que el mundo negro siguió girando en silencio. al volver la esquina de Half-Moon Battery. . de árboles de mármol caídos. fruto del sentido común de los pescadores: tijera de mar. alas ovales sonando monótonamente como un corazón apanelado. Fregata magnificens. en Vigie. Poema Un Pensamiento Que Tiembla de Derek Walcott Un pensamiento que tiembla. mordisqueadas por las ovejas. escalé blancas arenas apiladas intentando encontrar mi voz. por su vuelo. el temblor que das tragando ese flácido fideo. y recuerdo: fue un sábado casi a mediodía. ciseau-la-mer. Me das pena. o de los pilares sin techo que fueron en tiempos sagrados para Hércules. después tu guiño de rectitud ante la religión de un reyezuelo.

Las ironías se mueven. son el canto insonoro de ángeles. asentándose. en agua. la mirada fija. como mi padre. dos caracolas extraídas del arrecife. o esbozo en el papel que se seca rápido las frondas de cocos que él hizo tan tenuemente. por amor o bendición amarga lo llamó así en honor de Warwickshire. en el iris radial. cada uno baja como una piedra al fondo del mar. o vendidas en la playa. con suerte. baqueteando para irse. La juventud es más fuerte que la ficción. Una vez escribí un poema llamado «El Cementerio Amarillo» cuando tenía diecinueve. pero sus paladares. Ahora. cuando reescribo un verso. no me acuerdo. como el latido. Las usan como topes de puerta o reposalibros. Acostumbraba a mudar la tumba de mi padre de las ennegrecidas lápidas anglicanas en Castries adonde pudiera amar a los dos a la vezel mar y su ausencia. húmedos y rosados. pero déjalos yacer. apuntando. que hacía acuarelas se adentraba en su trabajo. Déjalos estar. más allá del mundo anillado en su ojo. en la memoria marina. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Valle Roseau de Derek Walcott (Para George Odlum) Una palada de mirlos salió disparada desde el borde de la carretera y la memoria trinó retrocediendo más allá de la estremecida apisonadora que asfaltaba el camino este amanecer a través de Roseau hasta la fábrica de azúcar. A veces creo que su padre. que rugió al detenerse.Se acanala en mi palma. y del eco cada vez más amplio . por separado. donde las piedras están profundas. Versión de Vicente Araguas Huerga y Fierro Editores Poema Una Vez Les Di A Mis Hijas de Derek Walcott Una vez les di a mis hijas. Se llamaba Warwick Walcott. las manos de mi hija se mueven en las mías. Llegó a ser una de sus sombras. La edad de Lizzie. Tengo cincuenta y tres. estación y zona. Esos poemas que he alzado no se vinculan a traducción alguna como si fueran hitos musgosos. apuntada. Las caracolas se mueven por el fondo marino. como si compartiera el conocimiento de un reyezuelo en otra parte. dubitante y difícil de ver bajo la luz solar del verano.

Ahora no hay luz en la fábrica abandonada. Se empezó a cultivar el plátano y el paraíso de un muchacho cayó segado en gavillas de aleluyas. andanada tras andanada de acólitos. pero la fábrica perdió el aliento. pero ¿a dónde condujeron mis líneas? No aportaron consuelo como los sacerdotes franceses o el Himno de los Trabajadores. El incienso sigue el mismo camino que el humo de carbón vegetal sobre una colina que conecta Roseau con el paraíso. salieron disparados los mirlos. pero la capilla de Jacmel. convirtiendo todos los días en domingo tras la huelga. cuyas oraciones encadenan delicadamente las muñecas unidas de los trabajadores (sus hombros aún doblados como la susurrante caña. ese lenguaje ofrecía un amor que sólo unos pocos podían leer. cuando solían cultivarla en este dulce valle. sigue siendo tan vieja como el valle. entonces.de la caña. desde las flechas de las cañas. Las planchas combaten las palanquetas del viento que arrancan sus últimos clavos. y la letanía fluye con el acento de melaza de los sacerdotes locales. Entre angostas trochas la hierba se espesa. a cambio de unas monedas de cobre. sea cual sea la cosecha). ¡Cuán verde y dulce la conservé junto a mi envejecida alma! Resplandece aunque un fornido viento la ha barrido con su impalpable guadaña. que disociaba el paraíso de un incremento salarial. Un cruce esperará en vano el paso de las viejas estrofas de hierro con su fragante carga. Las vagonetas se oxidan sobre vías muertas. ¿De qué sirvieron a esa amable gente del valle . El techo galvanizado y descolorido de la fábrica cede. no los de Bretaña o Alsacia-Lorena. sólo aquellos labradores que compartían los beneficios de la comunión o del sindicato.

como las desarrapadas cañas una vez quemada la cosecha. amplificados discursos que dieron paso a un rugido de lluvia procedente de las acequias de riego.mis loas a su serena luz verde? Sobre las chimeneas y las chabolas se cerró y oscureció el puño de una nube gesticulando ante los relámpagos de crepitantes. junto con su cosecha. abandonando a su suerte a la vieja fábrica de azúcar para que se ocupara de la caña ella sola. desviándose después desconcertada. sus calcinados tallos fueron aplastados de nuevo por la Iglesia y el Gobierno. pero un lunes marcharon ocupando toda la carretera. y el río moreno fluyó colina arriba. mientras las motocicletas de la policía ronroneaban junto a ellos en dirección a la sede del gobierno. su griterío serpenteó en torno al Morne. La sombra de guadaña de una bandera segadora recorre los campos de cereales. y la inundación convocadora de camisas se embalsó con toda su fuerza en torno a las puertas de la fábrica. pero ¿cuáles eran sus poderes ante esos andrajosos peones que pasaban las hojas de mi Libro de las Horas? Los demonios enseñan los dientes en una bandera y el humo se eleva en espirales sobre un turiferario. sin saber qué camino seguir. la caña partió con la flecha del mirlo. y. el aliento del dragón del opio hace un Lenin de Lucifer. hasta que. Todos los espantapájaros surgidos de la cuneta con un grito crucificado habían de alarmar a la sirena de la fábrica o al ojo del campanario. con gavillas en el puño. Mi mano compartía la inquietud de los trabajadores. ¿qué desapareció? ¿Mi fantasía que en tiempos la convirtió en «trigo oriental e inmortal» o el peso de la indiferencia? ¿Pero era realmente un reino diferente el mío? Las mitras y los peones pueden desplazar .

. en cambio. UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA Publicados en Derek Walcott. ¿Era Zurich o Trieste? No importa. 6 poemas Óscar Paúl Castro Montes FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. hasta el amanecer. que no puede recompensar suficientemente a esta isla. Collected poems 1948-1984. azul. pueden mirarse ahora. o el fuerte rumor de que Conrad ha muerto. pero mi regalo. 1994 Volcán Joyce le temía a los relámpagos. que no aportó una comunión de las lenguas. sigue exudando la resina que gotea de la cálida axila de una colina. cuya mano izquierda nunca apretó las gavillas en unión. Derek Walcott. Éstas son leyendas. The Noonday Press. y que Victoria es irónica. Nueva York. dos resplandores que llegan —millas mar adentro— desde las plataformas petroleras. en tanto sea leyenda la muerte de Joyce. Uno podría abandonar la escritura por las señales lentamente ardiendo de lo grandioso. pero los leones rugieron durante su sepelio desde el zoológico de Zurich. Al borde del nocturno horizonte desde esta casa de playa en el acantilado. mientras mi elección del camino va emergiendo de los anfiteatros del mar para inhalar un vigorizante horizonte por encima de los campanarios o las chimeneas donde el latido de la apisonadora muere en el aire indivisible. se asemejan al resplandor de un puro o al resplandor del volcán al final de Victoria.las sombras de un cambio de régimen sobre las casillas de los campos. y ser.

pisando a sus gallinas. algo que se ha perdido en nuestro tiempo. limpiando el espejo empañado. y entonces se detiene. voraz. mientras enjabona un cadáver. entonces. dilata mi garganta con el propósito de despejarla. reflexionando. la indolencia que consume hasta la médula. reflexivo.su ideal lector. cierra la puerta del baño del motel. Ciertas tristezas no son inmensas. Debo leer con más cuidado. como el cigarro. a la que el gallo responde rápido. y a tener en las venas la sensación de suciedad flotando río abajo más allá de las desoladoras industrias del sexo. su cuidado es desapasionado semejante a un barbero dando la extremaunción. Pero por qué. Recorta nuestro bigote con unas tijeras tintineantes. En aquellos días se hacían buenos puros. cansado de la mañana. El antiguo ritual podría haber sido igual de desolador si los diminutos mechones enroscados en el lavabo no fueran cabellos sino minúsculos serafines. Con el más suave carraspeo. . en mitad del aire. abriendo la llave del agua —el vórtice girando con pedacitos de cabellos—. demasiados que no son otra cosa que ceniza erguida. castro-oscarpaul01. demasiados que se niegan a penetrar el silencio de la victoria. sino fatales: como la sensación de pecado al rasurarse. demasiada gente que lo ha visto todo. ¡Qué tan común es el relámpago. qué tan perdidos están los leviatanes que dejamos de buscar! Había gigantes en aquellos días. se niega a reconocerme mientras nos miramos fijamente.jpgy convertirse en el mejor lector del mundo. es una pregunta que los cisnes pueden formular alzando sus blancos cuellos. demasiada gente capaz de predecir. XI Mi doble. Y de armarios vacíos donde resplandecían sus vestidos. haciendo que el amor por las obras maestras sea superior al intento de repetirlas o superarlas. Por lo menos esto requiere asombro. demasiados que dan por sentado el relámpago. pueden inducir a que las manos de algunos hombres hagan a un lado cautelosamente sus navajas de afeitar.

Vallejo está muriendo. murmura el obsceno graffiti del metro. Hoy es jueves. ella excusó que le dolía la cabeza. toma tu impermeable. el dramatismo epistolar. clop. Una llovizna humedece la entrada del museo. solo. semejante a una muchacha que recorre con un pañuelo su mejilla. mientras los canales se replegaban como concertinas. el asfalto brilla como un sombrero de seda. mientras las bombillas van encendiéndose a través del corazón de la tarde en la estación de los tulipanes y del pálido asesino. pero tal vez sólo sentía pena de ser vista con alguien que pertenece a un clima intransferible. Invoqué a la Musa. los canales separan sus labios para recibir la lluvia de primavera. acaso en algún lugar hay un piano donde aún resuena. Plazas desiertas arrasadas por ráfagas de remordimientos. el antiguo dolor Laforgueano. abril metropolitano. por nebulosas avenidas semejantes a clichés impresionistas. En este instante la fiebre enrojece las zonas de conflicto del planeta.Práctica de piano Para Mark Strand Abril. otra quincena. yo no podría ofrecerle a ella nada salvo la predecible . quizás el fin de siècle no ha terminado realmente. vamos a buscar la vida en algún café detrás de ventanas llorosas de lluvia. entonces dejé atrás las flores en piedra. falible primavera! El sol va secando la fachada de piedra pómez de la avenida delicadamente. sus estaciones del metro con mosaicos bizantinos. las fuentes trotan como percherones alrededor del Museo Metropolitano. con sus cornisas de gárgolas. la lluvia salpica las blancas sillas de hierro en los jardines. muchacha. clip. No fui yo quien disparó al archiduque. sin embargo ven. me absuelvo de todos los crímenes de este tipo. clop en el Manhattan de la Belle Epoque. los frontones silvestres. clip. el alma estornuda y uno trata de asimilar el collage de un siglo que termina. sus flores de concreto en los frontones resquebrajados. ¡como sus ojos al dejarte. calles empedradas relucientes por la lluvia donde un carruaje encortinado trotaba alrededor de un rincón de Europa por vez última.

ni la fama. Silenciosa esposa. ni el alivio. Bien. Sufrimos. Ahora no necesito nada de la poesía. Tal vez el Sena opaque al Río Este. solo. pero cerca del Metropolitano un tenor de acero ensaya de manera sorprendente algo de la antigua Viena.jpgMapa del nuevo mundo I ARCHIPIÉLAGOS . castro-oscarpaul02. aligeramos nuestra carga pero no nuestra necesidad de obstáculos. Uno no elige tales cosas. las escalas deslizándose como pececillos a través del mar. desaprender mi talento. pero somos al fin lo que hemos hecho. Eso es más grande y difícil que lo que allá pasa por vida. no la pena.pálida pañoleta de vulgar seda del crepúsculo. y en una vida inundada de mediocridad y basura vivir como las rocas. Deberé olvidar cómo sentir. lamento nunca haber ido a la gran ciudad que le dio fiebre a Vallejo. los años pasan. castro-oscarpaul03. Sin esposa y sin hijos.jpgConcluyendo Vivo en el agua. He recorrido todas las posibilidades hasta llegar a esto: una humilde casa junto al agua gris. tal vez. salvo el sentimiento puro. podemos permanecer sentados contemplando el agua gris. las ventanas siempre abiertas hacia el fatigado mar. adiós entonces. El amor es una piedra que se asentó en el lecho marino bajo el agua gris.

Allí estarán. más allá de penas y anhelos. Finales Las cosas no explotan. incluso el relámpago deslumbrante del amor carece de un final estruendoso. se tornará bruma la certeza de los puertos en una raza entera. cada una como un aguamanil de airado paso. muere con un sonido de flores marchitándose como la carne con la piedra pómez húmeda. Troya. se desvanecen. El cabello de Helena es una nube gris. después de que a mi sombra la releguen . cedros que consuelan el rugir de un arroyo torrencial en el tiempo de las lluvias. la que acaso un día pueda alcanzar.Al final de esta oración comenzará la lluvia. todo trabaja para esto hasta que nada nos queda salvo el silencio que rodea la cabeza de Beethoven. La llovizna se tensa como las cuerdas de un arpa. Un hombre de nublados ojos recibe la lluvia y entona el primer verso de la Odisea. cuyas palmeras se encorvan como un palanquín al sol con sombras tigresas a sus pies. con picos naranjas. los gruesos olivos. se debilitan. Al filo de la lluvia partirá un navío. La guerra de diez años ha terminado. como la luz del sol se desvanece de la carne. un blanco foso de ceniza al lado del mar que salpica. en esa paz. El navío perderá de vista las islas poco a poco. Garcetas blancas Qué elegantes. las garcetas blancas. como la espuma se absorbe rápidamente en la arena.

ampliando el Weltanschauung con revistas. hondo suspiro. qué masa de tiempo aguantas. deslizándose hasta la acera como un coche fúnebre—y subimos. tintín de huesos y conchas. niña fulgente. Hay un mundo al otro lado de la puerta. mientras los . fleta el claro oleaje cual charca de nenúfares con densos rizomas y los huecos que se abren a olas que embisten sin fin. La carne se consume a sí misma bajo sábanas espolvoreadas de migas. En la arboleda. Dakar es su siguiente playa. Pronto los impresionistas obtendrán sol de las sombras. aquellos campos de algas ya alcanzan hasta Guinea. El espíritu es voluntarioso. y antes de tener ocasión de lamentarlo. niña amazona. guirnaldas de flores. Venecia con sus venas de plata.. cuánta ignorancia en las guirnaldas! ¡No expía esta imagen los siglos: caballo. el tumulto Atlántico de Cas-en-Bas sube y baja. Gavias baten las alas cual veleros cruzando aguas separadoras. al salir y ponerse cien soles en el valle de Santa Cruz. Haber amado un horizonte es insularidad. pero la mente es sucia. París. en la maraña de coronas. ¡Cuánta carga. a lomos de caballos que relinchan. mañana Recuerdo las ciudades que nunca he visto exactamente. Leningrado con sus minaretes de toffee retorcido. ciega la visión. crestas de espuma cual jinetes de África. Las gaviotas discuten con el rocío de las olas. arena y algas! Mañana. ¡Oh! y las callejas de Hyderabad como una cobra desenroscándose. tu nieta. cuando en vano amé" 38 En la orilla de la mente se acumulan las algas.a un denso matorral verde de olvido. pero qué inquietante resulta encontrarse junto al propio equipaje en un escalón frío cuando el alba tiñe de rosa los ladrillos. cargada de pecados. limita la experiencia.. los turistas. llegas a una costa blanca aun más honda que la marea. si el alma descansa. Las gaviotas discuten con el rocío de las olas. llega el taxi haciendo sonar una vez la bocina.

Afuera. y fue su pequeña voz la que susurró desde la garganta gutural del lavatorio. Tras un año podrías llamar guerra a la conmoción de los bancos de arena cañoneados por las olas. El sudor oscurece sus flancos. Un año ha finalizado sus tormentas. que se precia de que ningún hombre la marque. iluminadas por un rayo de sol el rostro hermético de las chozas se conmueve con esa frase de Traherne: "El maíz era naciente y el trigo inmortal". sobre el balcón. con sus blancos dormitorios de cielos altos vuelvo a entrar a mi primer espejo local. recuerdo cómo era la mañana Era cual ángulo de granito en la "Resurrección" de Piero della Francesca. aún ofrece tales lugares para la pluma egoísta. Pero ahora se abren espacios azules como hendiduras en el humo. guiados suavemente por sus lacayos. Con todo el verano por delante . en un batir de alas. y los hombres llenos de miedo han escudado las vidas como faroles de sus ventoleras.rabihorcados hacen círculos durante horas. con pececillos cuya similitud se nos escapa mientras la cadena del ancla matraquea desde la proa. Cada palabra que he escrito equivocó el sentido. La mar. el pie adormilado y frío picando como las pequeñas palmeras cerca del Hilton. Pero hay islotes donde nuestra sombra es anónima. El niño que murió en mí ha dejado su huella sobre las enmarañadas sábanas. y el rocío ha escarchado la piel de los enormes taxis americanos detenidos durante la noche en la calle. y los cañaverales de Caroni. alrededor del arrecife donde un pontón se oxida. ejercitan corceles de tobillos graciosos tan graciosos como el humo marrón de las panaderías. o caído juntos en hogueras. III (Midsummer) En el Hotel Queen's Park. En oscuras callejuelas de pavimento. jaras que blanquean con indiferencia creciente madera flotante o barcos que se fueron a pique. bufando. y la isla de coral del cerebro tiene lugares donde la república del pólipo fue construida para nosotros -cuevas hipnotizadas que se agitan con la luz de la ola. los pájaros se pliegan en grietas de rocas cuya arena ha sido rastrillada de huellas. No puedo relacionar estas líneas con las líneas en mi rostro. Una cucaracha babosa se desvía de su camino al Parnaso en el lavatorio de porcelana. En la húmeda Savanah. y los robos a pico armado que las gaviotas practican entre sí porque todo es en honor del dios gaviota.

así su marca. Con el más suave gruñido. y medita como en el aire. La altura de un hombre al pasar es idéntica a la de sus puertas y las puertas mismas. han tallado a veces medias lunas en sus grecas. Si quisieras. estira mi cuello. Cerca de un montón de arena roja. no importa cuan lejos hayas viajado. Cualquier fisura en la vereda fue labrada por la falla original del primer mapa del mundo. El sendero de entrada está indicado por tarros rojos. de la siembra. Algunos dolores no son inmensos. tus pasos hacen más hoyos y la maraña se multiplica – o por qué pensarías tan repentinamente en Tomás Venclova y ¿por qué ha de importarme a mí lo que fuera que le hicieran a Heberto cuando los exiliados deben dibujar sus propios mapas. El antiguo ritual hubiese sido así de sombrío si los minúsculos mechones ensortijados ahí en el lavatorio hubiesen sido. más ancho se le hace el mundo. luego. algo así como la sensación de . una selva fresca exhibe sus verdes y salvajes orejas elefantinas de ñame y dasheen. No el eco de las ruinas. es posible recapturar una infancia cuyas enredaderas inmovilizarán tus pies. que mientras más vagabundea. de la gravilla abandonada cerca de un lote quemado. Cortinas de plástico o vulgares reproducciones ocultan lo sombrío tras las ventanas – la máquina de coser a pedales. usualmente no más anchas que ataúdes. no vellos. El poda nuestro bigote con pequeños cortes de tijera. cuando este asfalto te lleva lejos de la acción. y el mar comienza.una brisa camina hacia los muelles. mientras limpia el espejo empañado. al otro lado del pequeño muro. sino pequeños serafines. Los montes carecen de ecos. Los sitios eriazos cabecean con sus palanquines de verde. se niega a aceptar que yo lo miro fijamente. más allá de los setos de flores no alineadas? XI (Midsummer) Cansado de la mañana. VII (Midsummer) Nuestras casas están a un paso de la alcantarilla. Por eso. cuidando de dejarlo limpio. más son fatales.la extrema unción. su atención desapasionada semejante a un barbero que jabona un cadáver . sus fronteras y poderes. Ese es el destino de todo vagabundo. mi doble cierra la puerta del baño del motel. las fotos. la rosa de papel sobre su paño. luego se detiene.

Y los roperos vacíos donde alguna vez brilló su ropa. el estudio a punto. La sobre trabajada inmundicia de mis pinturas. los oídos están firmemente clausurados. una ruina perdurable. Entonces creo que aún es posible la alegría de la verdad. Los espectros se multiplican con el tiempo. las ardillas apilan bellotas como si fueran pequeños zapatos. es posible ver el destello. y que el gallo puede contestar sin demora. pisando a sus gallinas. la cabeza abarrotada rebasa de personajes inquietos. Se ve hermoso desde este lugar. detrás. y el poeta joven que se yergue en el espejo sonríe con aprobación. no dejo de escuchar la conversación de los actores el eco de aquello que es ordinario y sabio a la vez. puede hacer que algunos hombres aparten sus rasuradoras silenciosamente y sientan sus venas cual inmundicia que flota río abajo después del doloroso trabajo del sexo. Pero díganme.castañas marrones y humo gris enroscadas como alambre de púa. ¡mis líneas deficientes! Más cuando el aire está vacío. XLI (Midsummer) Los campos mantienen su distancia . En pozas cristalinas atraídas por . ¡cuánto demora mi oficio! A veces. y yo no puedo encontrar la llave para dejarlos salir. y el musgo. es. Aún es posible lucrar con la culpa. XIII (Midsummer) Hoy respeto la estructura. la antítesis del ingenio. cual súbito alborozo de relámpagos poniendo a la tierra en su lugar. Oh Cristo. acalla los cuerpos descascarados tal como lo hacen las brasas solitarias. escucho el murmullo y el alboroto de los actores – el escenario iluminado está vacío. Y espero ser lo que él vio. una pregunta que pueden plantear los cisnes con sus cuellos blancos. la piel del asfalto huele a infancia fresca en la lluvia que se evapora. cual humo silencioso.pecado al afeitarse. con su vorágine en la que giran trocitos de pelo. por qué el tirar una cadena. Palomas color castaño marchan a paso de ganso.

sus ojos brillan de lástima: "Los Ibos. aventadores de hollejos para quienes las swastikas brillan en cosechas esqueléticas. Hace cuarenta años. la invasión a Biafra: negros cadáveres envueltos en luz solar tendidos en el brillo blanco que entra en ¿cómo-es-que-se-llama la ciudad principal? Alguien que es blanco ilumina las noticias detrás de la noticia. si hubiese sabido yo entonces que la vegetación de mi isla era objeto de tortura y su arena la ceniza de campos lejanos. quizás. que toda experiencia era leña para el fuego de la Musa. pensaba que el don de la poesía me convertía en un elegido. sabe Ud. Mas. de Auschwitz. son como los judíos. sólo logré verte cuando un actor gritó "¡Las Tribus! ¡Las Tribus!" Columbro esos rostros ardientes. con trenzas de oro y lederhozen*.. Cristopher Okigbo. esos tartamudeantes prisioneros de ojos saltones a merced de un consejo de guerra celebrado en el campo de batalla. e incendiados de los Ibos. Yo trato de entender. me refiero al resentimiento de los Hausas". bastante similar a la situación en la Alemania de Hitler. durante mi infancia isleña. el espíritu del otoño para cada Hans y Fritz cuyas miradas escudriñaban el rastrojo de los campos en el preciso momento en que el grito ahumado de los cuervos era casi humano. su color nuez marrón ideal.señuelo unas truchas gordas burbujean en umlaut*. *en el alemán original. las gotas de sangre de unas amapolas bordadas sobre su blanco corsé. Ahora la veo en otoño sentada sobre ese banco de pino. Apoyaron su causa en el pelillo de su corona y en su harina de maíz. NEGACIONES Un recorte de diario. Nunca te conocí. de Sachsenhausen? *en el alemán original. Las sombras con cascos de soldados podrían haber sido blancas y tuyo uno de esos cuerpos acariciados por el sol sobre el camino blanco . ¿hubiese roto yo mi lapicera de saber que las pastorales de este siglo estaban siendo escritas por las chimeneas de Dachau.

pero no puedo caminar sobre las hojas marinas iluminadas por la luna solo. grité.entrando en escena . podemos sentarnos a mirar las aguas grises. No. dijo la tierra. Te haré unos nuevos. Sufrimos. Esta noche puedo arrebatar su conversación a la pálida resaca monótona entre los cañaverales. las tribus. ni misericordia. Sin esposa ni hijos. No elegimos estas cosas. ¿cuál será su nombre? DESENLACE Yo vivo solo al borde del agua. las tribus.. He girado en tomo a muchas posibilidades para llegar a lo siguiente: una pequeña casa a la orilla de un agua gris. olvidaré mi talento.. los años pasan. Devuélvemelos tal como eran. ni fama. dejamos caer el peso pero no nuestra necesidad de cargar con algo. ya no le pido nada a la poesía sino buenos sentimientos. por ese camino albo o flotar en el estado de sueño . ni curación. su vergüenza ¡Cristo!. Ahora. con las ventanas siempre abiertas hacia el mar añejo. El amor es una piedra que se asentó en el fondo del mar bajo el agua gris. esa ciudad principal. Eso será más grande y más difícil que lo que pasa por ser la vida CAÑAVERAL MARINO La mitad de mis amigos ha muerto. Voy a olvidar la sensibilidad. con sus fallas y todo. Mujer silenciosa. más somos lo que hemos hecho. y en una vida inundada por la mediocridad y la basura vivir al modo de las rocas.

en que las lechuzas abandonan la carga del mundo. Oh tierra, el número de amigos que tú guardas excede en mucho al de aquellos que quedan por amar. Los cañaverales marinos al borde del acantilado despiden un fulgor verde y plata; eran ellos las lanzas seráficas de mi fe, pero de aquello que se ha perdido nace algo aún más fuerte que posee el brillo racional de la piedra, que resiste el claro de luna, más allá de la desesperación, tan fuerte como el viento, que nos apersona a aquellos que amamos por entre los cañaverales divisores, tal como eran, con fallas y todo, no perfectos, simplemente así. SARGAZOS Esa vela que descansa en la luz, hastiada de las islas, una goleta que surca el Caribe en dirección al hogar, podría ser Odiseo, camino a casa en el Mar griego; aquel ansia de padre y esposo bajo las arrugadas uvas agrias, es como aquél adultero que escucha el nombre de Náusica en el grito de cada gaviota. Esto no tranquiliza a nadie. La vieja batalla entre la obsesión y la responsabilidad no terminará nunca y ha sido la misma tanto para el navegante como para el que se retuerce allá en la orilla sobre sus sandalias al encaminar sus pasos hacia el hogar, desde que Troya suspiró su última llama, y la roca del gigante ciego sacó la batea de cuyo pozo surgen los grandes hexámetros que terminan en marejadas exhaustas. Los clásicos pueden consolar. Más no lo suficiente. VOLCAN Joyce temía al trueno, mas durante su funeral los leones del zoológico de Zurich rugieron ¿Fue en Zurich o en Trieste? No importa. Son leyendas, así como

es leyenda la muerte de Joyce, o el rumor obsesivo de que Conrad ha muerto, y Victoria es irónica. Desde esta casa en el acantilado sobre la franja del horizonte nocturno es posible ver el resplandor de dos grúas a lo lejos en el mar hasta la hora del amanecer; es como el resplandor del cigarro y el resplandor del volcán al final de Victoria. Uno podría abandonar la escritura por esas señas de los grandes que lentas se consumen, y ser en cambio, su lector ideal, meditativo y voraz, haciendo que el amor por las obras maestras sea superior al intento de repetirlas o mejorarlas, y ser así el mejor lector del mundo. Por lo menos eso necesita del asombro que se ha perdido en nuestro tiempo; tanta gente lo ha visto todo tanta gente es capaz de predecir tanta que se niega a aceptar el silencio de la victoria, el desinterés que arde en la médula, tantos no son más que ceniza erguida cual cigarro, tantos dan al trueno por hecho. ¡Cuán común es el relámpago, qué perdidos están los leviatanes que ya ni siquiera buscamos! Habían gigantes en aquel entonces. En aquel entonces se liaban buenos cigarros. Debo leer con más cuidado.

DEREK WALCOTT La musa de la historia La historia es la pesadilla de la que intento despertar. –James Joyce I

El colonialismo es la experiencia común al Nuevo Mundo, incluso para sus escritores patricios, cuya veneración por el Viejo Mundo se lee como la idolatría del mestizo. Ellos también son víctimas de la tradición, pero nos recuerdan nuestra deuda hacia los grandes muertos, según la cual quienes rompen con una tradición son los primeros en temblar ante ella.

De manera perversa fomentan su desprestigio, pero como su idea del pasado es la de un momento intemporal, si bien habitable, el Nuevo Mundo les debe más que a aquéllos que luchan con el pasado, pues su veneración matiza una arrogancia que resulta más dura que el rechazo violento. Están convencidos de que la tradición se perpetúa cuando la atacamos frontalmente, que la literatura revolucionaria es un impulso filial y que la madurez constituye la asimilación de los rasgos de todos nuestros ancestros. Cuando estos escritores astutamente se describen a sí mismos como clasicistas y simulan indiferencia al cambio, lo hacen con una ironía que es tan propia de la angustia del conquistado como la furia lo es del radical. Si en un momento nos parecen falsos aristócratas, se debe a que han ido más allá de la confrontación de la historia, esa Medusa del Nuevo Mundo. Estos escritores rechazan la idea de la historia como tiempo para volver a su concepto original de mito, el llamado parcial de la raza. Para ellos la historia es ficción y está sometida a una musa caprichosa, la memoria. Su filosofía, fundamentada en un desprecio por el tiempo histórico, es de carácter revolucionario, pues lo que recuerdan al Nuevo Mundo es su simultaneidad con el Viejo. Su visión del hombre es la de un ser elemental, habitado por presencias, y no una criatura encadenada a su pasado. Sin embargo, el método mediante el cual se nos enseña el pasado –el progreso desde el motivo al acontecimiento– es el mismo que utilizamos para leer narrativa. Con el tiempo, todo acontecimiento se convierte en una carga más para la memoria y está por lo tanto sujeto a la invención. Cuanto más se multiplican los hechos, más se petrifica la historia en mito. Así, mientras envejecemos como raza, nos vamos gradualmente percatando de que la historia está escrita, de que se trata de una suerte de literatura sin moralidad, que en sus registros el ego de la raza es indisoluble y que todo depende de si escribimos esta ficción a través de la memoria de la víctima o la del héroe. En el Nuevo Mundo el ser esclavo de la musa de la historia ha dado lugar a una literatura de la recriminación y la desesperación, una literatura de la venganza, escrita por los descendientes de los esclavos,

Se niega a reconocerla como una fuerza creadora o culpable. el poeta Saint-John Perse también nos conduce desde la mitología del pasado hasta el presente sin el más mínimo reacomodo. Esta forma de autotortura surge cuando el poeta interpreta la historia en términos de lenguaje. Esta es la expresión más profunda del espíritu revolucionario: es un llamado al espíritu a las armas. La visión revolucionaria o cíclica se encuentra tan profundamente enraizada como la sintaxis patricia. Hasta en Borges. nuestro hombre ya ha saldado cuentas con Grecia y Roma. pues encarna el lenguaje del amo. los mares. Esta vergüenza o temor reverente ante la historia se apodera de los poetas del Tercer Mundo. desde Whitman hasta Neruda. las lluvias. rechazan esta idea de la historia. Al igual que Borges. donde el genio se antoja sigiloso. El hecho se diluye en mito. a la que. tiende a refugiarse. II Los grandes poetas del Nuevo Mundo. en la polémica o a evaporarse en el pathos. Lo exhortan a resistir el temible imán de civilizaciones más antiguas. y lo rechazan. pero él mismo desembarazado.o una literatura del remordimiento. Dado que dicha literatura está al servicio de la verdad histórica. estos poetas lo presentan como un ser aún susceptible de inmenso asombro. el hombre que se mueve por entre las ruinas de grandes civilizaciones con todos sus bienes mundanos cargados sobre caravanas o mulas. y quienes. Así. la muerte de un gaucho no sólo repite sino que es la muerte de César. intimidada. La estética verdaderamente robusta del Nuevo Mundo no explica ni perdona a la historia. se le otorga un arcaísmo perentorio. En Perse se despliega en toda su amplitud el elogio elemental a los vientos. y camina en un mundo desprovisto de monumentos y de ruinas. Los suyos son poemas de solitarias o tumul-tuosas migraciones a través de los elementos. La violencia se experimenta de manera simultánea con la historia. En su exuberancia. III Los poetas del Nuevo Mundo que ven el "estilo clásico" como estancamiento. quienes ven en el lenguaje algo que los esclaviza. el poeta que transporta en su cabeza culturas enteras. . Aquí no se trata del hastiado cinismo que no ve nada nuevo bajo el sol: es una exaltación que todo lo percibe como renovado. Sin embargo. tal vez tocado por la amargura. el hombre celebra una exaltación a un tiempo vulgar y abrupta: la vida de los llanos. a resguardo del cambio. mediante un estilo hierático. escrita por los descendientes de los amos. en su furiosa sed de identidad. en tanto que también buscan espacios en los que la celebración de la tierra sea algo ancestral. En espíritu son semejantes a los poemas de Neruda o Whitman. Lo que Perse glorifica no es la veneración sino la perenne libertad: su héroe sigue siendo el vagabundo. sólo sienten respeto por la incoherencia o la nostalgia. deben asimismo verlo como degradación histórica. La visión que tienen del hombre en el Nuevo Mundo es adánica.

la luz de la hoja de la espada y la del dominus illuminatio mea. ya que para injuriar al amo o al héroe deben hacerlo en el idioma de éste. Les es imposible separar la furia de Calibán de la belleza de su forma de hablar cuando los parlamentos de Calibán son equiparables en poder elemental a los de su tutor. y tantos malecones que el sol rojo partía. al quejido de dolor. Su admirable deseo de honrar al degradado ancestro reduce su lenguaje a una punzada fonética. y las explicaciones se reducen siempre a lo mismo: "tal cosa sucedió por esto y esto otro". pertenece también al método de la historia. El tono del pasado se convierte en un fardo insoportable. ya que puede tachar al arte verdaderamente grande de feudal y excusar a un arte pobre como digno fruto del sufrimiento. Y esta desmemoria es la verdadera historia del Nuevo Mundo. ¿Pero quién en el Nuevo Mundo no siente horror al pasado. pero tratar de entender por qué sucedieron las cosas así. y esto supone un autoengaño. "esto es comprensible. La visión que tienen de Calibán es la de un pupilo enfurecido. condenarlas o justificarlas. El lenguaje del torturador ha sido dominado por la víctima. A los poetas radicales la poesía se les antoja una suerte de homenaje a la resignación.. Sergio Hernández ¿Quién. y tantas cabezas que golpean los buques.. a la maldición de la venganza. el mismo torturado Cristo exhibido con cristiano agotamiento. Con el tiempo el esclavo se rindió a la desmemoria. . Lo cual consideran antes una forma de servidumbre que una victoria. no clama en silencio por el perdón o la venganza? El pulso de la historia del Nuevo Mundo es el desbocado latido del miedo. y "en esos días los hombres eran así". pues. ya sea descendiente del torturador o de la víctima? Composición azul. Pero lo que atormenta a los grandes poetas no es tanto la presión del pasado sino el peso del presente: hay tantos muertos. Es también nuestra herencia. un fatalismo esencial. en lo más recóndito de la conciencia.". pero lo que también transportó el esclavo en sus entrañas ensemilladas fue una nueva nada. y aquí la literatura colonial asume un tono fundamentalmente pietista. el arrepentimiento del amo toma el lugar de la venganza del esclavo.cuando limita su memoria al sufrimiento de la víctima. Las lenguas que asoman por encima de nuestras oraciones expresan el dolor de razas enteras a la oscuridad de un dios maniqueo: Dominus illuminatio mea. Intercambiadas tales recriminaciones. era la misma iridiscente serpiente traída por un Adán contaminante. los extenuantes ciclos de la estupidez y la avaricia. una oscuridad que sirvió para hacer más intensa la antigua fe. pues lo que fue traído a este Nuevo Mundo bajo el aspecto de una luz divina. y tantas manos que han encerrado besos.

Antes bien. de un futuro sujeto a dominación. estambre equinoccial. En esa poesía hay una memoria amarga. sin América. pues la obsesión por el progreso no está en la psique de los recién esclavizados. o la almendra de mar. y es esta amargura la que más tarda en secarse en la lengua.y tantas cosas que quiero olvidar. o del de Viernes y Calibán. la re-creación del orden entero. La visión del progreso es la locura racional de la historia vista como tiempo secuencial. la "panorámica democrática". En los libros de historia. el descubridor coloca su . este privilegio elemental de poder nombrar al Nuevo Mundo. Las doradas manzanas de este sol están inyectadas de ácido. Una filosofía política enraizada en un sentimiento de exaltación tendría que aceptar la creencia en un segundo Adán. El mito del buen salvaje no reviviría. –PABLO NERUDA Es este pasmo ante lo numinoso. su anhelo de inocencia. –PABLO NERUDA En los poetas el sentimiento de la historia se trenza con toda su crudeza a lo largo de sus nervios: Tierra mía sin nombre. y no la conclusión. al igual que sus frutos. de nuestra historia. el fatpoke. la memoria tribal está salada con la amarga memoria de la migración. Rechazan el linaje étnico en favor de una fe en el hombre elemental. Los naufragios de Crusoe y de la tripulación de La tempestad señalan el fin de un Viejo Mundo. tu aroma me trepó por las raíces hasta la copa en que bebía. es una mezcla de lo ácido y lo dulce. las manzanas de su segundo Edén tienen el acidulado picor de la experiencia. su degradado arribo debería parecerles el principio. su sabor. La visión. pues éste nunca ha emanado del salvaje sino que ha sido siempre la nostalgia del Viejo Mundo. no es metafórica. Para nosotros. La gran poesía del Nuevo Mundo no tiene esas pretensiones de inocencia: su visión no es ingenua. El conjunto de sus imágenes es absurdo. desde la religión hasta el ritual doméstico más sencillo. Perse tiene el regusto de la fruta salada de la orilla del mar. sino una necesidad social. Lo agridulce es precisamente lo que la dota de energía. Poco debía importarle al Nuevo Mundo que el Viejo de nuevo se aprestara a volarse a sí mismo en pedazos. para todas las tribus diezmadas del Nuevo Mundo que no sufrieron la extinción. lanza de púrpura. ya sea que provengan del linaje de Crusoe y Próspero. He ahí el amargo secreto de la manzana. una exaltación común a todos ellos. lo que en nuestros grandes poetas aniquila la historia. habitantes del archipiélago. la uvera. Para los sobrevivientes. la Pomme de Cythère de Aimé Césaire es irritante. El sabor de Neruda es cítrico. hasta la más delgada palabra aún no nacida de mi boca.

el temor de que el culto haya esclavizado el progreso. Pido una canción donde pueda estrellarse el arco iris. la muerte de las civilizaciones es arquitectónica. Para estos últimos la peor pérdida es la de los antiguos dioses. donde pueda posarse el chorlito en playas olvidadas. y el salvaje hace lo mismo desde sus matorrales. de terrazas muertas. Creen en la responsabilidad de la tradición. Los poetas del "Nuevo Egeo". que está alerta. de Rimbaud o Baudelaire. elemental. Y si la idea de lo Nuevo y lo Viejo se torna cada vez más absurda. El hombre adánico. y lo mismo puede decirse de los nuevos panegiristas del áfrica. la isla de Próspero. una desesperación ante los vicios que sienten que han de repetirse. que la huella del pie de Crusoe o la impresión de la rodilla de Colón santificaron al mundo no son más que herejías. ya se trate de la imaginería tuberculosa y febril de Watteau o la fiebre. en una sed de ruinas. pero lo que los subyuga no es tanto la tradición. y este sentimiento puede llegar a ser tan profundo que desemboque en abierto rechazo del paisaje virgen. Su malestar es una nostalgia oceánica por la más antigua cultura y una melancolía por la nueva. ¿qué cosa debe sucederle a nuestra idea del tiempo. Semejantes imágenes blasfemas tienden a borrarse. el Nuevo Mundo no ofrece exaltación sino cinismo. no puede ser existencial. Las filosofías libertarias de este signo tienen su cuna en las ciudades. presa de temor reverente. la Juan Fernández de Crusoe. sembradas en su memoria están las imágenes de parras que ascienden por columnas quebradas.bandeja de alimentos sobre la arena virgen. Pido esa liana que crece en las palmeras (su obstinado futuro sobre el tronco del presente) Pido el conquistador de armadura ya sin sello tendiéndose a lo largo en una muerte de flores /perfumadas Y la espuma que incensa una espada que se herrumbra en la pura luz azul de lentos cactus feroces ÐAIM? CESAIRE Pero para la mayoría de los escritores del archipiélago que sólo contemplan el naufragio. Son imágenes que han quedado estampadas en la memoria colonial. de las Islas de los Bienaventurados. Así. sino la historia. los poetas de todas esas rocas con nombres como cuentas de capilla saben que es aquí donde naufraga la vieja visión del Paraíso. El existencialismo es lo mismo la nostalgia en el sofisticado primitivismo de Rousseau. Su primer impulso no es la autocomplacencia sino el pasmo. se arrodilla. como la enfermiza recurrencia en el pensamiento francés de la isla de Citera. y que es simultánea. qué otra cosa podría sucederle a la historia misma. A los ojos de estos escritores. vuelta delirio. o la de Citera. no espiritual. como cómicos jeroglíficos del progreso. las Islas Afortunadas. de Europa como museo nutricio. y el existencialismo es simplemente el mito del buen salvaje convertido al barroco. viva. las remotas Bermudas. el . sino el que ella misma se esté volviendo absurda? No se trata de existencialismo.

Llegado a esta etapa. mientras más ambicioso el celo. Lo que parecía la pérdida de la tradición era su renovación. Lo que parecía rendición era una redención. pero el resplandor de una religión literaria es de corta duración. mordido . la cosmología privada del predicador ambulante. sujetos como la tribu misma a ciclos de realización y desesperación. artefactos y frases incompletas de un lenguaje muerto. IV Eliot habla de la cultura de un pueblo como la encarnación de su religión. y puesto que toda épica se funda en la visible presencia de las ruinas. Éstos se entregan a una recolección masoquista.humanismo de la política toma el lugar de la religión. Como los profetas del camino. más tenazmente echa raíces en la investigación. En estas islas todos los días florean las aceras con tales víctimas –mentes desfiguradas en su intento de comprender ambos mundos si no crean para sí un paraíso celestial del que sean el centro. hasta que la imaginación cede a la glorificación de la historia. ¿puede existir una cultura africana –si excluimos el plano de la polémica artística y política– independientemente de una religión africana? De ser así. Estos poetas épicos crean un pasado artificial. de haber sido totalmente asimilada. convocar la grandeza del pasado. en el Nuevo Mundo debemos preguntarnos. Lo que queda en el archipiélago es la fragmentación en facciones cismáticas. a un basural de fragmentos. en este orden: 1) si la religión que se le enseñó al esclavo negro fue asimilada como fe. el poeta polémico. Ven a estos dioses como parte del proceso de la historia. o asimilada y alterada a la vez. y en Él no hay oscuridad". Si esto es cierto. Lo que parecía la muerte de la fe era su renacimiento. a pesar de frases tales como "Dios es la luz. ¿de qué religión africana se trata? El espectáculo que ofrecen los talentos mediocres cuando erigen antiguos tótems resulta más vergonzoso que la fe del converso del que se mofan. Y sin embargo. Pero la tribu sujeta aprendió a fortalecerse por medio de una astuta asimilación de la religión del Viejo Mundo. El poeta de talante épico recorre con la mirada estas islas y no encuentra ruinas. es ahora necesario rechazarla. Como el concepto de Dios en el Viejo Mundo es antropomórfico. el esclavo del Nuevo Mundo se vio forzado a rehacerse a Su imagen. querrá producir una obra épica. al igual que el político. el poeta "épico" de las islas vuelve su mirada a la antropología. y 3) si. el oído queda esclavizado: los glorificadores del tom-tom sordos al dínamo. no como mito sino como historia. a un catálogo de dioses olvidados. una cosmología difunta sin la fe tribal. Dicho de otra manera. y en este punto de intersección de una y otra fe. y profetizar en el sentido en que la arquitectura fascista puede ser vista como profética. 2) si dicha asimilación la ha alterado. más difuso y forzado se vuelve. pues la fe requiere más que de estilo. el poeta y el sacerdote esclavizados depusieron su poder.

Y sin embargo es ahí donde tiene su origen la poesía épica de la tribu. no como masoquismo. un cañón. en chantre y coro. sino de una extensión del viejo. Ya está escrito: estaba escrito en las bocas de la tribu. Josué peleó la batalla de Jericó. cadenas. La tenue búsqueda de un Moisés aún sobrevive en nuestra política. Y los muros se vienen abajo. toda la parafernalia de la degradación y la crueldad que exhibimos a modo de historia. el poeta celebra lo poco que encuentra. de la monodia interminable como la esperanza tribal. El inevitable resultado es la morbidez. Los poemas de los movimientos de restauración religiosa obtienen su fuerza del tono autohipnótico de sus responsos. y ese será el tono de cualquier literatura que respete una historia tal y que funde su verdad en la vergüenza o la venganza. Iré con mi Señor cuando caiga la tarde. la oxidada rueda para esclavos del ingenio azucarero. V Mientras que las épicas de esclavitud y liberación del Viejo Testamento le proporcionaban al esclavo un paralelo político. Hay en mucha de nuestra literatura este sentimiento residual. la esperanza de una liberación de las ataduras. Pero esta monodia no es sólo de resignación. el ánfora sarrosa de los degolladores. sino lo opuesto: las tribus llegaron a su Nueva Canaán encadenados. en su identificación con el sufrimiento hebraico. y la recompensa ofrecida en nombre del sufrimiento cristiano vendría después de su muerte. como si los hornos de Auschwitz o Hiroshima fueran los templos de la raza. La visión del amo de un Paraíso terrestre le estaba vedada. pero lo relevante es el celo con que el esclavo abrazó tanto lo cristiano como lo hebraico. deliberadamente comenzó a investir su . El concepto épico se comprimió en la canción popular. haciendo al parecer más honda su pasividad. Renuncia ya a tu cuerpo. el lamento en aguas extrañas por un hogar perdido. Renuncia ya a tu cuerpo.por el viento o por el mar. Conozco la salida de la luna. sino también marcial: Josué peleó la batalla de Jericó. Todo esto lo sabemos. el anhelo de la masa. Jericó. miró con ojos resignados la muerte de su panteón y. la salida de los astros. Jericó. El poema épico no es un proyecto literario. copla y refrán. sin embargo. la migración. una tribu que valerosamente había renunciado a su historia. la ética de la cristiandad atemperó los sentimientos vengativos de éste. Para los amos no se trataba de un mundo nuevo. Pero con esta diferencia – el pasaje por nuestro Mar Rojo no era el de la esclavitud a la libertad.

. Cuando me llegue allá al feliz paraíso. aquéllo en que se nos pidió creer era una lenta. Hay muchos ejemplos de este tipo. Y decir a los cuatro vientos que Jesús murió por mí. maniatado y humillado en cuerpo como lo estaba el esclavo. el desafío del guerrero capturado. No hay un momento de conversión tribal en masa equiparable al de la luz que tiró del caballo a Saúl. pues ¿dónde están las canciones de victoria. había en él. pesada queja de rendición. seductora de la venganza. Y puedo cantar y gritar. Lo que había sido robado al ladrón fue su Dios. el alma: Guerrero soy. por el contrario.. Bien pronto comprendió los rituales cristianos en torno de un redentor al que se había azotado. y lo que una generación posterior juzga como derrotismo es en realidad la voluntad de una victoria del espíritu. una nota de agresión. más allá de una simple fortaleza. de los derrotados? ¿No se trata aquí de la perfidia cristiana. torturado y dado muerte. la verdadera historia reside en la conversión de la tribu. y es éste el tema que nos concierne. ¿Cómo enseñar esto a manera de historia? ¿No son ésas palabras de los que han sido completamente vencidos. aunque tal vez haya retrocedido ante la idea de dividir y comer de su carne... la profunda verdad es que. pero la verdad. En la historia del archipiélago. Volvemos a lo que dijo Eliot –que una cultura no puede existir sin una religión–. pues tanto el guerrero cautivo como el poeta tribal eligieron el mismo campo de batalla propuesto por el agresor. dónde los nostálgicos cantos de batalla y las canciones de tiempo de cosecha. y a otras cosas dichas que irradian esta . a la orilla del río. o verdaderos cristianos. Aprender más de guerra. Los historiadores no logran hacer una crónica de esto. la inmensa y laboriosa conversión de los derrotados en buenos negros. se limitan a levantar las estadísticas de la conversión. pues el africano sometido había llegado al Nuevo Mundo cuando aún guardaba una elemental intimidad con la naturaleza y mostraba un terror más profundo a la blasfemia que el cristiano cansado e hipócrita. y por supuesto que canciones como ésta parecen la más despreciable expresión de los vencidos: Voy a dejar mi espada y mi escudo. y para los guerreros no hay conversión posible en la derrota. pues en las culturas originales los dioses vencen unos sobre otros como guerreros. A la orilla del río. la siembra de la gran pastoral africana? Esta generación ve en la poesía épica de la canción de labor y en los tempranos blues tan sólo autodesprecio e inercia.moribunda fe de convicción política. Cuando me llegue al campo. allá en el campo. la que movió a las tribus exhaustas a traicionar a sus dioses? Una nueva generación mira este tipo de conversión con desprecio. Ya no voy a aprender más de guerra.

en un proceso muy similar al del tejido o el baile. iniciaciones gue-rreras. éstos son los hechos históricos. . El ritmo pietista del misionero se ve espoleado hasta un frenesí marcial que el esclavo adapta a un modo tribal de acentos triunfales. En una tradición oral el modo es simple: el responso es de final abierto. Muchos días de pesar. y como único sustento. Y el lenguaje que usa es. fugas. de mano en mano y de boca en boca. incluso la desesperación de los esclavos que perdieron la razón y comían tierra. a donde quiera que voy. pues los nombres de las deidades secundarias no importaban. pero lo que finalmente resulta importante es que la raza o las tribus fueron convertidas. torturas. como el convicto picapedrero pasa su mazo a otro: Muchos días de pesar. el mito: Moisés vivió hasta que se hizo viejo. habituada a la desesperación. no hay pathos. muchas noches de aflicción. y cada nuevo poeta oral aporta su propio dístico. Muy bien –habrán pensado el misionero y el mercader–. El nuevo poeta entra en un flujo y se retira. Los misterios católicos se adaptaron sin mayor resistencia al chamanismo africano. Sacrificios de sangre. de manera que cada nuevo poeta añade sus propias líneas a la forma. que se basan en el concepto de la historia de la tribu como algo interminable. Aquí está el origen de la poesía del Nuevo Mundo. Boukman invocaba a Damballa en el Bois Cayman. cambiaba de armas. pero lo cierto es que el Dios de ambos –mercader y misionero– estaba siéndoles arrebatado por una fuerza sumergida que emergía durante las reuniones rituales. Y una bola con cadena. no lo es la voz individual. No historia. ninguna raza es convertida contra su voluntad. Santa Úrsula o Saint Urzulie –el panteón católico se adaptó sin mayor resistencia al panteísmo africano. al igual que la religión. se hicieron cristianas. en pocas palabras. revueltas. Sin embargo. se trata de un modo tribal. En la poesía elemental de la tribu la experiencia épica de la raza se condensa en metáfora. El amo del esclavo se encontraba ahora ante una imponente maleabilidad. En el origen está la idea de que la tribu. El esclavo se convertía a sí mismo. una vez que los tengamos bailando y aplaudiendo. ¿Y dónde estaré yo? La diferencia estriba en la intensidad de la celebración. donde el ritmo subconsciente salía a la superficie y se apoderaba de uno. Pero el esclavo ya se había apropiado del Dios de sus amos. sino flujo. y donde de hecho el Dios hebraico-europeo cambiaba de color. No hay una caída mortal. muchas noches de aflicción. reinará la paz. también habrá de sobrevivir: no hay principio. ninguna signatura egoísta de efecto. Pero no todos aceptaron al Dios del hombre blanco.idea –que la poesía épica no puede existir sin una religión. El blues no es pathos. así como el tejedor prosigue el patrón. el mismo del con-quistador de Dios. Como preámbulo a la revolución haitiana. pero tampoco un fin.

suena como un poema escrito tonalmente en criollo. de Martinica. le parecerá que por lo menos una cosa guardan en común: autoridad. pero el lenguaje de Césaire en este gran poema revolucionario. familiares. inaugura un camino de conquista inevitable que. Más adelante serán escritas esas leyendas por poetas individuales. establece sus posesiones. y Aimé Césaire. Los dos comparten la experiencia colonial del lenguaje. para empezar. Mientras más logra acercar mano y palabra a las minuciosas inflexiones del lenguaje interior y a las más sutiles precisiones de su oído. se advierte un estricto armazón sinónimo compartido con la tradición de la lengua metropolitana. pues no existen símbolos para semejante lengua. los símbolos o el alfabeto del oficial. de modo que la función del poeta sigue siendo la de siempre: filtra y purifica. en dialecto.de armas espirituales. y al adaptar la religión de su amo. también adaptó su lenguaje. El tono de Perse es asimismo majestuoso. Las fuentes de esta dicción son al mismo tiempo antiguas y contemporáneas: la Biblia y la . el poeta antillano se enfrenta a una lengua que escucha y que no logra poner por escrito. Por ahora no importa que uno sea blanco y el otro negro. a pesar de la distancia que separaba a Perse del dialecto de los sirvientes y los pescadores. y que ambos debieron considerar como una herencia. sus palabras a veces inventadas. Bien. Comenzaba un nuevo modo de nombrar las cosas. En el Cahier d’un retour au pays natal. más surrealista. desde los Elogios antillanos hasta Crónica. Ahora bien. Aunque Césaire no escribió su gran poema. La épica se condensó en la leyenda popular. más caóticos aparecerán los símbolos en la página. cuanto más diminuto el dialecto regional. en su avance. la forma. así como en los poemas en prosa de Saint-John Perse. nacido y criado hasta bien entrada la adolescencia en la Guadalupe. Su dicción presenta otras similitudes. y más allá. mientras que el francés de Perse es clásico. Aspereza e impaciencia constituyen sus propiedades tonales. por ejemplo. a pesar de sus diferencias raciales y sociales. en un gran número de islas. El acto de la imaginación era el empeño creador de la tribu. Aun hoy. es el lenguaje de Césaire el que resulta más abstruso. para un oído familiarizado con el patuá francés. no es proletario. Ambos son franceses. Cahier d’un retour au pays natal. sin ser atendido por el susurro subliminal de la historia. y es aquí donde empieza lo que sería nuestra tradición poética. sin prejuicio. la poesía de la lumbre que ilumina los rostros de una jerarquía compacta y primaria. y al lector que intenta prestar oído puro al lenguaje de cualquiera de estos poetas. o mejor. es necesario que nos detengamos en su tono. y a pesar de la fidelidad de Césaire a dicho dialecto. este poema en parte apropiado por los revolucionarios. dos de los más grandes poetas de este archipiélago provienen de islas de habla francesa patuá: Saint-John Perse. son poetas que escriben en francés. el segundo por privación. Con toda la complejidad de su surrealismo. el primero por privilegio. Sus inicios son orales. más excéntrica será la representación que haga de él. sin perder el tono y la fuerza del lenguaje común mientras echa mano de los jeroglíficos. Pero hasta la literatura oral se abre paso hacia el jeroglífico y el alfabeto. como.

lo perpetuaban en su grandeza gracias a dos modalidades opuestas de la fe: Perse. ¿qué sabíamos del lecho de los abuelos. faltan sustantivos para sus objetos. por más blasones que ostentase en su atabanada madera de las Islas?. en el caso de Perse. antes bien. Seguimos jugueteando con las evidentes limitaciones del dialecto por patriotería.oda tribal tanto como la poesía francesa surrealista. de su imperio si se quiere.. y los poetas son.. Char. los himnos proletarios de Whitman. Es el lenguaje del imperio. pero el gran poema de Césaire no pudo haber sido escrito en francés criollo porque no hay palabras para algunos de sus conceptos. pero cualquiera que sea la verdad bibliográfica uno percibe no un intercambio de influencias. preferiría antes buscar un equivalente en inglés para Perse que para Césaire. No . Perse y Césaire. el Mediterráneo hebraico y el África. la historia.. –CÉSAIRE 2. y las leyendas orales o escritas de otras civilizaciones: el Mediterráneo y el oriente. mediante la nostalgia y la polémica. Claudel. como antillano. es decir. sino el empuje oceánico de la lengua metropolitana. la botánica. dos poetas cuya percepción formativa. etcétera. sino sus príncipes. pues ahí donde su lenguaje se complica en los vocabularios de la arqueología. Césaire. el cual transporta a un mismo tiempo –alimentándose de tributarios coloniales tan poderosos– a poetas de una visión del mundo tan distinta como Rimabaud. y aunque por un golpe de suerte llegaran a encontrarse. Ambos poetas manipulan una suprema retórica visionaria que bien puede traducirse al inglés. Errante. en el de Césaire. por la sencilla razón de que Perse es acaso más simple. En cuanto a estructura visual. Dos poetas cuyas muy diferentes visiones del mundo dieron lugar a indiscutibles obras maestras. Y sin embargo. se espiritualizaron en su jubiloso contacto con la lengua metropolitana. la poesía de ambos comparte la simetría de la oda en prosa. la lengua de Césaire se desliza al ras de las sutilezas del surrealismo moderno. no la imitación. así como el que parezca ser traducción de una épica más antigua que confiere a los poemas un aire legendario. me siento más próximo al tono de Césaire. como traductor. no sus vasallos.. Tenemos aquí a dos colonos. la biología marina. las cuales –y he aquí lo importante– no violentaban al lenguaje mismo. A veces suenan idénticos: 1. La estrecha senda del oleaje en la emborronadura de las fábulas. Aun así. cuya aprehensión de los mundos visibles de sus muy distintas infancias. éstos difícilmente podrían ser expresados de manera visual sin los esfuerzos de un filólogo delirante. mediante la profecía y la nostalgia. o mejor aún. No sé hasta qué grado un poeta esté en deuda con el otro. Seguimos catalogando a estos poetas mediante un procedimiento equivocado.

Próspero y Calibán: contrarios que fácilmente se equilibran. ni. amigos. ni en la móvil antena de oro en la frente de las guardianas de color. Perse descubre en éste los vestigios del Viejo. pero lo hacen sobre el eje de una sensibilidad compartida. Señor de los tres caminos ante ti está un hombre que ha andado mucho sobre sus manos que ha andado sobre sus pies que ha andado sobre su panza que ha andado sobre sus nalgas Desde Elam. donde pueda posarse el chorlito en playas olvidadas. desde Súmer. Pido esa liana que crece en las palmeras (su obstinado futuro sobre el tronco del presente) Pido el conquistador de armadura ya sin sello tendiéndose a lo largo en una muerte de flores perfumadas Y la espuma que incensa una espada que se herrumbra en la pura luz azul de lentos cactus feroces –CÉSAIRE 4. –CÉSAIRE Perse y Césaire. pero más profunda todavía es la verdad de que ambos poetas perciben este nuevo mundo a través del misterio. Señor de los tres caminos ante ti está un hombre que ha cargado mucho. el clásico y el romántico. –PERSE 3. desde Akkad. patricio y conservador el primero. y esta sensibilidad. hombres de ascendencia mutuamente desafiante. en tanto que Césaire ve en él la evidencia de pasadas humillaciones y la necesidad de un orden nuevo. con o sin la presencia de una tradición manifiesta.había nombre para nosotros en el viejo gong de bronce de la antigua morada. No había nombre para nosotros en el oratorio de nuestras madres (madera de jacarandá o de azombogo). Su lenguaje nos tienta a la cita interminable: hay momentos en que uno escucha ambas voces simultáneamente. Desde Akkad. proletario y revolucionario el segundo. hasta que el tono es el de una sola voz para estos dos hombres diferentes. para utilizar el lenguaje de la política. De verdad... Señor de los tres caminos ante ti está un hombre que ha andado mucho. opuestos raciales. Desde Súmer. es la que se despierta al andar el camino que conduce a un Nuevo Mundo. vestigios de orden y jerarquía. Pido una canción donde pueda estrellarse el arco iris. he venido cargado desde Elam. Si pensamos en uno como el marginado y en el otro como el privilegiado . No estábamos en la madera de violero de la cítara o del arpa.

Puesto que solemos pensar en la tradición como historia. pero lo que más nos asombra en ambos poetas es su exaltación. entonces debemos aceptar también el milagro de posibilidad que cada poeta aporta. si debemos ver a uno como negro y a otro como blanco. europeo o asiático: esa enorme mañana de su posibilidad que delicadamente se entreabre. La sensibilidad caribeña . Esto ha dado lugar a las actuales nidadas de flacos. rastrear sin más los orígenes de esas degeneraciones. quienes apuntan a la grandiosidad sin el lenguaje necesario para crearla. Y no es que hablemos de una posible sociedad ideal. no sólo dividimos. quejumbrosos pichones que hurtan trozos de Césaire para sus propios nidos. un grupo de anatomistas afirma que esta tradición es enteramente africana y que sus respuestas se ven alteradas por la nostalgia de una raza. Así como el lenguaje de Perse al final se vuelve más trabajado y artificial. pues estos imitadores ven estos dos poemas a través de la historia. de la posibilidad del individuo caribeño. y todo poder atrae hacia sí. dividir. abiertamente. ya de la grandeza o del sufrimiento. El hecho de que ahora hayan comenzado a establecer su influencia sobre la poesía en inglés del archipiélago es significativo. Hablamos. su portentosa exaltación en el seno de la posibilidad. mediante procedimientos sociológicos. así también la retórica tardía de Aimé Césaire se encamina hacia la heráldica. su memoria. la posibilidad de un hombre y su lenguaje despertando aquí al asombro. Si nos es lícito hacer un poco de psicología. sus nervios a tal grado afinados a la sensación que parecieran los de la mimosa. gradualmente borrándose al golpeteo recurrente de la llovizna que lava las incisiones ancestrales o tribales del cráneo coralino. Pero estos poemas están en francés. pero su retórica resbala de las manos de nuestros poetas "revolucionarios" menores.cuando leemos sus alocuciones al Nuevo Mundo. de esa embriaguez de presencias que se percibe en Elogios y en Para celebrar una infancia. así. Tales convulsiones de mala poesía aparecen cuando la sociedad pide cambio a gritos. No se trata de adelantar una tesis a favor de la asimilación y la reducción de los hombres a una común simplicidad: nos atraen. Se sienten seducidos por sus temas. o a través de la sociología. pero este grupo debe admitir la misma ficción en el caso de los asiáticos y los mediterráneos. ya sea de linaje africano. pero las primeras magnas obras de ambos se ofrecen al lector tan profundamente enraizadas y dóciles como la vid. sus diferencias. un poeta blanco. y al mismo tiempo el poder de la compasión y el poder de la ira. las desoladas terrazas de la memoria épica de Perse serán tan antillanas para los descendientes del Medio Oriente que viven entre nosotros. ésta sólo se encuentra en la obra tardía de Perse –una sociedad inaccesible a fuerza de su magnificencia. antes bien. su cuerpo tocado por el rocío. dicha sensibilidad. como los reinos de la costa de Guinea lo son para Césaire o la poesía china lo es para el tendero chino. al tiempo que condenan a Perse de ser un animal distinto. pues se trata de obras poderosas. sino que negamos la amplitud de voz de cualquiera de estos poetas.

originalidad o verdad está nuevamente fundada sobre ideas preconcebidas acerca del comportamiento. Los negros son diferentes: aquí el pathos radica en que a la mayoría de los negros se les ha hecho creer esto. Las teorías chocan. ya que el radical busca nivelar el rango del desposeído con el del privilegiado. mientras que muchos críticos de la poesía contemporánea de la sociedad de naciones rechazan la imitación. el poeta masoquista por el gesto aprobatorio de su víctima. Y así volvemos a la mujer predicadora del Dr. Habrá de sobrevivir a la malaria de la nostalgia y al delirio de la venganza así como logró sobrevivir a su propio autodesprecio. la tragedia implícita de la proclamación de su diferencia. Cierto tipo de actitudes son de rigor. mientras que el liberal y sus inconscientes cómplices – los poetas del pobre y de la "retórica revolucionaria"– temen perder "lo suyo" si permiten que el pensamiento y la educación se amplíen mediante beneficios materialistas. La ira del negro es. Antes fue la traición de los clérigos. ni padece agotamiento.no está marinada en el pasado. aunque ahora por medio de la crítica. Sus rasgos de melancolía son los residuos químicos de la sangre que permanecen al cabo de la convalecencia del esclavo y del trabajador. pero su familiaridad pronto establece las viejas fórmulas del entretenimiento. El crítico-turista sólo puede contener el aliento ante tales desplantes de naturalidad. incluyendo la incoherencia tan en boga de la ira revolucionaria. proyectan reflejos tan anticipados como la exuberancia. a pesar de tener el recurso a la ira. y esta "naturalidad" no es en ningún modo diferente del legendario júbilo o la espontánea risa del juglar. pues su exigencia de naturalidad. base de la tradición. Es nueva. Así. ahora tenemos la traición de los intelectuales. acaban por adoptar la vieja actitud paternalista de la política contemporánea. La degradación de la técnica. es el viejo argumento de la igualdad en la separación. cuando ésta permanece abierta como . cumplidas éstas. Es difícil al principio distinguir las posturas juglarescas de las verdades privadas. entretenimiento o representación teatral si de la ira crea una estética. El entusiasmo que el liberal muestra ante el habla de los barrios bajos resulta bastante despreciable para el poeta. En verdad no querría probarlos por sí mismo. Lo que una vez más predica. pirofagia profesional y danza sobre botellas rotas. Johnson. A menudo es el mismo poeta culto y privilegiado quien encubre su educación y sus privilegios tras el falso exotismo de la pobreza y lo bucólico. Escriben de un modo y hablan de otro. la espontaneidad y el refrescante dialecto de la tribu. novedad. en busca de la originalidad. Pero lo nuevo radica en su complejidad y no en sus simplezas históricamente explicadas. en el fondo. falsa base de la innovación. Sigue siendo club-nocturno y cabaret. pues la buena voluntad del crítico liberal sólo sirve para perpetuar las condiciones sociológicas de dicha habla. y el mundo está otra vez tranquilo: el crítico masoquista por el obligado ataque a sus "valores".

La mala poesía escrita por negros es preferible a la buena poesía escrita por blancos. glorifica al aprendiz y atrofia asimismo a la juventud. es decir "degradada". es inferior. pues el verdadero poder en estos tiempos es silente. pues el motor de tales estallidos. sólo es válido un negro inmaculado. intensificará el egocentrismo y el aislamiento. ya que los valores de estos escritores y poetas son más complejos. la fuga hacia el laberinto. su filosofía política. de entre el proceder estilístico general de este escritor. Los extremistas. De modo que. la fuga hacia una suerte de olvido muy particular ajeno a las banalidades de la pobreza y al peso de un nuevo imperialismo industrial: el de las "estructuras de poder" en ausencia que controlan la economía del archipiélago. por un afro-arianismo negro puro. El que todos los negros sean hermosos es una afirmación enervante. de un rechazo del lenguaje. irrelevantes. La maquinaria del radicalismo. Esto dará lugar al desarrollo de un rico individualismo que pasa por el tamiz de una amargura más honda.pregunta. ya que. no puede ser más fuerte que un liberal. puentes rotos entre dos linajes. híbridos cada vez más exóticos. esa ingenuidad beligerante o el júbilo ilimitado que caracterizan a la literatura pubescente. Esto se ve como orgullo. que tal vez llegue a resistirse –aunque también a insinuarse por medio de la resistencia– a los correctivos de un "superior" o por lo menos de una disciplina o tradición más añeja. Y todo esto ha sido consecuencia. pero comporta una energía competitiva que. es posible aislar. no es posible aplicar los mismos criterios. dicen los revolucionarios. los pasará por alto. se convertirán en islas. remotos. lo opuesto de la inferioridad. se oculta en la originalidad. en el fondo. Es como si el instinto del negro siguiera siendo la fuga. por pureza. están comenzando a ejercitarse en tales infecciones. los puristas. Y por este aislamiento su destino crónico será el de parecer inaccesibles. Es defectuosa en tanto que también ve la historia como una escalera al logro. o deslumbra por su prolijidad. Se volverán ermitaños o especies solitarias. Es maniaca. El arte no puede permanecer mucho tiempo en esta . por lo cual un escritor de sangre "mixta". casi un deseo de muerte. Asimismo. Están condenados a no rebasar la edad de los cuarenta. En otras palabras. Que siempre habrá erupciones de desafío es en sí casi una irrelevancia. y lo antillano es una mancha. mientras que otras razas lo adulteran. que todos los negros son hermanos parece más una reprimenda que una guía de acción. a la repetición obsesiva. sigue siendo simplista y superficial. a quienes se precave contra la asimilación. El nuevo culto a la incoherencia. Parecerán más imperialistas. una literatura que de manera inconsciente acepta su condición susceptible de elogio o corrección. o a menudo fracasa por agotamiento. Europa y el Tercer Mundo de África y Asia. Atrae a semejantes. que el pueblo debe detentar el poder. pero está segura de la ruta que toma y de los obstáculos que enfrenta. que convierte en héroes culturales a escritores más violentos y que hace de la inmediatez una virtud. pues no pueden en realidad simplificar las intricaciones y el pensamiento de la raza. nostálgicos y al margen del ímpetu del proletariado antillano.

y el revolucionario urbano es. pero que él nunca ha llegado a sentir por África o Asia. pues dotaron a las toscas tribus de dignidad. Bangladesh. El alma (el soul ) es un objeto de comercio. Costumbres misteriosas. fragmentos y trozos de una falla histórica. una psicología de mercado de la que. Sobre la historia como exilio Si no quiere sentirse perdido. Están convencidos de que ellos mismos son víctimas de manipulación. El hombre del campo no puede darse el lujo de estos cambios urbanos. resultan más honrosas. Sustitúyase la palabra "barriada" por la de "ghetto" y se obtiene la psicología del funk. Vietnam. Pero menos honesta aún que el colono en el exilio es la generación que le sigue. a no ser que prefiera el total aislamiento o la desesperada. en la automutilación de las guerras civiles. se multiplican las guerras tribales. del hombre inevitablemente enraizado. Él es el verdadero africano que no necesita proclamarlo. y en eso consiste su visión. la dinámica del acontecimiento como de segundo rango. pues dicho sentimiento no califica el significado de un acontecimiento. Aumentan los genocidios. Siempre lo ha estado. Se derrumba del mismo modo que aquellas consignas. en las fronterizas divisiones de los poderes de tercera del Tercer Mundo. No requiere del decorado del turismo africano o las posturas y el discurso del momento de los ghettos metropolitanos. ya que bien se sabe quiénes las dirigen y escenifican. manipuladas e impulsadas por los poderes primeros. Nigeria. ruidosa nostalgia de sus hermanos exiliados. bien por imitación o por naturaleza. Las simplificaciones que se hacen del imperialismo. Ésta quiere dar un salto eugenésico del imperialismo a la independencia apoyándose en el anhelo de alcanzar la dignidad ancestral del guerrero-viajero. Las revoluciones provinciales sólo pueden dispensar una compasión vaga y general.pizarra. de manera inadvertida. . El poder se subdivide y tribaliza cada vez más cuando se toma la genética por su fundamento. se han ido apropiando los comerciantes mediterráneos y asiáticos. el colono en el exilio debe asumir cierta postura de cinismo metropolitano. Imposible convencer al exiliado a abandonar esta actitud. sino el acontecimiento mismo. un desarraigado y un desocupado –aunque a la moda– y con el tiempo un exiliado potencial. de la herencia colonial. y cada vez se vuelven más alucinadas y remotas. Este cinismo es una representación del intento de ahondar en el sentimiento de la historia que yace dentro de todo ciudadano inglés y europeo. Ha elegido ver la historia de este modo. es una prenda. La revolución está aquí. al cabo de la revolución física. Nos vamos percatando de cuán cerca estamos de la locura aquí. El énfasis "metropolitano" de la "revolución" ha opacado la condición del campesino. Aquí se desarrolla otro sentimiento: el de inferioridad. Desemboca en las justicieras guerras secundarias del Tercer Mundo. el Oriente Medio –las Españas de nuestra época.

danzas tribales. toda forma. ciudades perdidas. Llega incluso a utilizar fragmentos de la lengua original a manera de ornato. el hecho tuvo lugar o no lo tuvo. los sociólogos. ha servido para ahondar en las raíces del hombre . Se desplaza de manera errática entre el fácil aplauso del dialecto. viajes dorados. entre la recién adquirida dignidad y la popular. la de la hipocresía. En el fondo del subconsciente yace una Atlántida negra enterrada en un mar de arena. Desde un punto de vista conservador. sobre todo. Su idea de la historia es la del mundo que lo rodea. son la visión romántica imperial llevada hasta el delirio. Toda manifestación de piedad lleva la marca de la infamia. el lenguaje de sus formas una idealización de la literatura de aventuras cuyo recuerdo nos conduce hasta el Capitán Marryat. El colono es más rudo. es decir. La postura es melodramática. Rituales sagrados. de una banalidad casi inexpresable. una nueva dignidad. Kipling o Rider Haggard. más reaccionaria y pomposa que la dirección tomada por el lenguaje empleado. y no hay un lenguaje escrito. Ve el siglo veinte sin autoengaño o fantasía juvenil. si buscamos la imaginación originaria de la literatura antillana. Los poetas del segundo grupo ahora comienzan a ver en la poesía una forma de educación histórica. Estos poetas inevitablemente caen en una creciente obsesión por la innovación de las formas. La voz normal del poeta. y sea cual fuere el impulso étnico detrás de esta imaginación. tan hijos son éstos del ideal decimonónico como el colono: el romance del soldado inglés y el guerrero salvaje. Se dejan hechizar por la eficacia de la poesía como aspecto del poder no a través de su lenguaje sino a través de sus temas. la encontraremos en plena evolución dentro de la narrativa antillana. el argot de la tribu y el discurso ceremonial. sacrificios bárbaros pero sagrados. Su poesía se convierte así en una suerte de acompañamiento musical de ciertas tesis. si es que ésta ha de verse como una elección espontánea. su aspecto "revolucionario". y asumen esta actitud como una estrategia crítica que servirá para atacar a otros y defender al mismo tiempo su propia postura. sus colegas historiadores y.Dioses difuntos. El otro maldice la banalidad y se inclina por el mito. aunque este lenguaje no sea su lengua natural. y no repara en distinciones entre la artificialidad del gran estilo de la ceremonia tribal y el lenguaje que emplea para lograrlo. pues la historia no puede registrarse con ambigüedades. la revolución. Se trata de una continuación del romance juvenil con tambores africanos. Cualquiera que haya sido su motivo. Un nuevo tipo de conservadurismo hace su aparición. Su objetivo es la literatura oficializada de las escuelas. es una imitación de lo que considera el modo tribal. No. su propia voz que habla. y en medio de esto no hay nada. la "memoria" de la tribu. filtrada a través de películas y literatura adolescente. Sin embargo. y como historia se ve forzada a excluir ciertas contradicciones. el principio poético está más despierto en nuestra mejor prosa. la simplificación de elegir ser el indio en vez del vaquero. se ha perdido.

Lo que ellos comparten va más allá del lenguaje: es un taladrar. del novelista guyanés Denis Williams. un proceso compartido por tres escritores radicalmente distintos: uno africano-guyanés. sea éste de África o de Yorkshire. leemos: ¿Qué soy yo? Olisqueando aquí revolviendo las hojas siguiendo un tenue rastro en el aire hasta la margen del río entro en el agua. el rechazo cínico o violento de la misma cosa nombrada. la búsqueda es angustiosa. Ahora sólo resta despojarme de mi conciencia.contemporáneo con la misma fuerza que los poetas de otras razas que utilizan el inglés. En "Wodwo". en ninguna parte. no soy nada.. escrutadora psique del hombre moderno. titubeo. certidumbre. todas las espinas. la deliberada elección de nombres propios. No necesito bajar a ella por nada. y descartamos absolutamente la cuestión de la influencia mutua. Y no lo son sólo en cuanto al tema.. o la originaria o final exaltación del poder o la decadencia de la Palabra misma. son abiertamente distintos en estructura. Logos como . minar. hacia la pre-historia. Hughie no ha logrado encontrarme: lo he burlado. En Otros leopardos.. a excepción de Hughes. Los vocablos se convulsionan. hacia sus orígenes preadánicos. Subiendo por este árbol. la pronunciación de los sustantivos elegidos. una a una. El pasaje de la novela y el poema completo de Hughes son lo mismo. la reversión del hombre del siglo veinte. de Ted Hughes. de hecho. un horadar de topo o grillo real en la entraña originaria de la vida.es el tono del poema entero –lenguaje. quien había ya leído el libro de Williams publicado algunos años antes. en particular en un poeta como Samuel Beckett. Pero lo que sí está ahí es la desplazada. me envuelve la oscuridad de ninguna parte. o en sus detritos. arrancando. Y esto lo puedo hacer cuando quiera. y este contagio de locura compartido se da de manera universal en la poesía contemporánea. en Hughes un hombre en proceso de evolución. el numinoso proceso en Williams de la reducción de un hombre. tono. me encuentro sin contexto definido. la antropología. Al parecer aparte del suelo no enraizado sino dejado caer como si nada desde nada ya sin hilos que me aten a nada puedo moverme a dondequiera se me ha concedido al parecer ser libre de este lugar qué soy entonces. habiendo retirado mi cuerpo junto con sus últimas huellas. aparece el siguiente pasaje: Ahora. otro británicocelta. He conseguido un estado valioso: una condición al margen de su método.. y el tercero irlandés-celta. Esto ya es ganancia. Lo cual –y perdonen las citas interrumpidas. Estoy libre de la tierra.

en la imaginación. Estos tres ciclos elementales constituyen la común agonía de tres escritores racialmente distintos. Sube su árbol de espinas. o aquéllos que existen en el Viejo Mundo. Acaso el mismo proceso se advierte en el Nuevo Mundo entre los escritores que poseen una fuerza optimista o visionaria. y que sólo los académicos y los poetas asustadizos hablan de la deuda de Beckett con Joyce. y no aquélla que cataloga la poesía según épocas y escuelas. Pero en cualquier época aparece el genio común de modo casi indistinguible. Pero esto ¿qué prueba? Prueba que los escritores más verdaderos son aquéllos que ven el lenguaje no como un proceso lingüístico sino como un elemento vivo. Éstos eran reales. por lo tanto. que su primera obra aparenta ser la acumulación de la basura de otros. se advierte el mismo lento nombrar de las cosas. íntegra. de hecho. con un pesimismo purgativo que va más allá de lo mórbido. Nos demuestra con claridad la pereza de los poetas que confunden el lenguaje con la lingüística y la arqueología. la cual es. echa por tierra los conceptos provinciales de la imitación y la originalidad. pues vivían en la página. como el monstruo medieval de Hughes. Ahora perdonen esta digresión autobiográfica. En el sentido de que se trata de tres escritores negros. El temor a la imitación obsesiona a los poetas menores. éstos. profundo como Inglaterra. Estos crudos ciclos son el conocimiento histórico del poeta. escriben con negrura. retorna a los orígenes antropológicos de toda la humanidad. Asimismo. El Viejo Mundo. Esto se da cabalmente en Wilson Harris. al experimentar su exultante metamorfosis de demonio en hombre conforme empieza a dar nombre a las cosas. sólo nos es lícito emplear el término "negro" para referirnos a esa malevolencia dirigida al sistema histórico. o el beckettiano gris. ni el tiempo para ser originales. más reales tal vez que el calor y las adelfas. La tribu exige de sus poetas el lenguaje más alto y más que sentimientos predecibles. ya sea éste el África. mi heredad natural. pero que luego se convierten en fogatas. o los paseantes en el Viejo Mundo. Sabemos que los grandes poetas no tienen el deseo de ser diferentes. y la perpetuidad de este genio es la única tradición válida. y esta experiencia de la imaginación seguirá trayendo a la realidad la aventura del caballero . y. y como a cualquier otro niño de la colonia se me enseñó literatura inglesa. innombrado e innombrable universo de una civilización náufraga. otra existencia. en la memoria. Logos como espasmo generativo. Hay en literatura una memoria de la imaginación que nada tiene que ver con la experiencia real. que su originalidad emerge sólo cuando han absorbido toda la poesía que han leído. Pero esta negrura es luminosa. y sin duda habrá de descender una vez más. amargados por dichos mundos. Olvídense de la nieve y los narcisos.excremento. Desde la infancia yo sabía que quería ser poeta. o el subacuático mundo de Yorkshire. y podrá demoler y destruir a la civilización entera con todo y sus lenguajes una vez más como esos seres arrastrándose por el lodo primordial y postatómico en Beckett. Lo negro en Williams vuelve en su locura nuevamente al inicio.

la música.medieval o el continente entero de una ballena blanca. y eso era lo único en lo que veía que me podía convertir: en un poeta de las Indias Orientales. y cuando les mostramos nuestra sensibilidad herida. no la imaginativa. no quiero semejante padre. Sin embargo. junto con mi talento. y todo gracias a una imaginación compartida. Escribo "mi propio mundo" porque no me cabía la menor duda de que era mío. No me entusiasmaba la continuación de su proceso. no tanto porque yo fuera un extraño como porque sentía que la historia era un fardo destinado a otros. no por la historia. y por supuesto. porque si intentara perdonarlos a ambos caería en su idea de la historia. El lenguaje que utilizaba no me molestaba. pues tan lejos estoy de querer visitar Europa como para reconquistarla como de ir al África por el mismo motivo. mostramos heridas causadas por nosotros mismos. cuando ambos susurran "historia" al unísono. fantasma negro. He seguido así. fantasma blanco. aunque te puedo entender. nosotros. de cumplirlas. tan imposible de mi parte devolverlo como de la suya reclamarlo. Nos engañan los nuevos profetas de la amargura que quieren advertirnos sobre ciertas experiencias que nunca hemos querido ni siquiera tener. Los pescadores y campesinos saben quiénes son. pasan a formar parte de la madurez. y al ancestro que me compró: no tengo padre. De manera más simple: una vez que hube decidido hacer de la poesía mi vida. Lo que en el esclavo sobrevive es la nostalgia de las formas imperiales. En aquel tiempo a nadie se le ocurrió realizar la anatomía de la honestidad de mi compromiso. de que me había sido regalado. mi memoria no logra llamar hacia sí ningún amor filial. sino el descubrimiento. más sentía la necesidad de hacerme omnívoro en todo lo tocante a arte y literatura de Europa para empezar a comprender mi propio mundo. que justifica y explica y expía. Estos profetas predican no a los conversos sino a aquéllos que nunca perdieron la fe. el peso de la historia. nadie me apresuró a abandonar viejos valores. Yo le digo al ancestro que me vendió. sean europeas o africanas. mientras más viejo y confiado me volvía. pero las emociones han cambiado. No me refiero a la fe religiosa sino a la realidad. mi vida actual. Y sentía. sino por Dios. Pero éstos no son del todo importantes. o no ha mostrado interés o no ha tenido la oportunidad de llevarlas. pues había demasiado por hacer aquí mismo. Éstas son formas de calificar la fe. Pero temía a las catedrales. el simple fardo del trabajo. sentí a la vez rechazo y temor ante Europa conforme avanzaba en el aprendizaje de su poesía. y mucho menos de las Indias Orientales. Lo había dado. la mayoría de nosotros. pero son de importancia. y me había sido dado irreparablemente. más intenso era mi aislamiento como poeta. Acepto este archipiélago de las Américas. y no está en mí perdonarla. El mundo de la poesía era natural y nunca limitado por aquéllo que ningún niño en verdad acepta como el mundo real. pero estas personas más tarde habrían de sufrir enorme angustia a causa de su rechazo y su arrogante presunción. pues los rasgos de los dos son . en su conjunto. y sabía. que de ir a Inglaterra nunca me habría convertido en poeta. pero la sociedad. más tarde vendrán el desencanto y el apartamiento.

año 4. 1998. como el más honesto de mi raza. y también tú. para ti también eran hombres. "The muse of history". eran ustedes hombres representando el papel de hombres. 1999. . Essays. y no tengo deseos ni poder para perdonar. estas extrañas y amargas y ennoblecedoras gracias por el monumental gemido y la soldadura de dos grandes mundos. Traducción del inglés: Sergio Negrete Salinas Traducción de los poemas de Aimé Césaire y de Saint-John Perse: José Luis Rivas Derek Walcott. pp. mis abuelos. crueles como los hombres –tu semejante. íntimamente perdonados. "La musa de la historia". 36-64. tu hermano de tribu.anónimos y borrosos. ustedes que. representando el papel de hombres. © Derek Walcott. volumen IV. y vuestro regalo. a quienes. suspendido con el látigo en la mano. ni movido ni suspendido en su titubear en torno de la raza que los une. padre en el intestino inmundo del barco de esclavos. julio-septiembre. 33-66. pp. Fractal n° 14. doy estas extrañas gracias. Nueva York. como tampoco mi otro ancestro bastardo. y he ahí mi herencia. sus históricos papeles de vendedor de esclavos y comprador de esclavos. Cuando representaron los papeles que les encomendaron. en What the twighligth says. me colocaron en el asombro de este otro. exiliados de sus propios Edenes. Es a ustedes otros. como las dos mitades de una fruta abierta por su propio amargo jugo.

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