EL SHIISMO Y LA FILOSOFÍA PROFÉTICA

Cuando no se aborda el estudio de la teología y de la filosofía del shiísmo a través de los grandes textos que van desde las tradiciones de los imames hasta los comentarios que se han ido elaborando en el transcurso de los siglos, no queda sino contentarse con explicaciones políticas y sociales, que sólo se relacionan ya con la historia exterior, y que terminan por deducir y hacer derivar casualmente el fenómeno religioso shiíta de algo distinto a él mismo, es decir, que terminan, en definitiva, por reducirlo a otra cosa. Ahora bien, por más que se acumulen rodas las circunstancias exteriores que se quiera, su suma o su producto no dará nunca el fenómeno religioso inicial (el urphaenomen), que es tan irreductible como pueda serlo la precepción de un sonido o de un color. La explicación primera y última del shiísmo sigue siendo la propia conciencia shiíta, su forma de sentir y percibir el mundo. Los textos que se retoman a los propios imames nos la muestran esencialmente determinada por la preocupación de alcanzar el verdadero sentido de las revelaciones divinas, pues de esa verdad depende a fin de cuentas la verdad de la existencia humana: el sentido de sus orígenes y de su destino futuro. Si la pregunta por este acto de comprender se ha planteado desde los orígenes de lslam, ése es, en particular, el hecho espiritual shiíta. Se trata, pues, de plantear los grandes temas de meditación filosófica generados por la conciencia religiosa shiíta.

El Islam es una religión profética: se ha recordado en las paginas procedentes le existencia de una <comunidad del libro> (ahl al-kitâb), el fenómeno del Libro santo. El pensamiento está esencialmente orientado desde el principio hasta Dios que se revela en ese Libro por medio del mensaje que el ángel dicta al profeta que lo recibe; mensaje que transmite la unidad y la transcendencia de ese Dios (tawhîd). Todos, filósofos y místicos, están fijados en ese tema hasta el vértigo En segundo término, el pensamiento se orienta hacia la persona que recibe y transmite el mensaje, en suma, hacia las condiciones que esa recepción presupone. Toda meditación sobre estos datos específicos conduce una teología y una profetología, a una antropología y una gnoseología que no tienen equivalentes en ninguna otra parte. Es cierto que el instrumental conceptual proporcionado por las traducciones al árabe de los filósofos griegos (supra, I, 2), ha influido en la orientación tomada por esa meditación. Pero se trata sólo de un fenómeno parcial. Los recursos particulares de la lengua árabe dan lugar a problemas imprevistos en textos griegos. No se olvide que algunas grandes obras ismailíes, la de Abû Ya’qûb sejestânî, por ejemplo, son muy anteriores a Avicena. Toda la dialécta del tawhîd (la pobre negatividad), así como todos los problemas que conciernen a la profetología, han surgido de datos propios, careciendo de cualquier modelo griego. Y se observará que la profetología y la <teoría del conocimiento> profético coronan la gnoseología de los más grandes filósofos entre los llamados helenizantes, es decir, los falâsifa tales como al-Fârâbî y Avicena.

el <Mantenedor del Libro> (Qayyim al-Qorân). cuyo sentido veremos enseguida. Cada uno de los imames ha sido. ese elemento exotérico que se pretende suficiente para regular los comportamientos de la vida práctica. ha sucedido un nuevo ciclo. El pensamiento shiíta está orientado por la espera. Una filosofía profética propone un pensamiento que no se deja encerrar ni por el pasado histórico. pues la letra de la religión positiva. 2º. en la edición de Majlisî). ciertamente. a golpe de silogismo. en su momento. cuyo desenlace será precisamente esa parusía. desde los orígenes. la sharî’at. en realidad. según el shiísmo duodecimano). Y esta herencia espiritual está representada por el enorme corpus que contiene la enseñanza tradicional de los imames del shiísmo en tanto que <herederos> de los profetas (veintiséis tomos en catorce volúmenes infolio. a riesgo de mutilar el propio shiísmo. además. ni por el horizonte que delimitan los recursos y las leyes de la lógica racional. a su faceta exotérica (zâhir)? Allí donde se ha respondido afirmativamente. Hay que sacar todas las consecuencias de la decisiva opción primordial. Se podrían establecer las líneas directrices del pensamiento shiíta centrándola en estos dos conceptos 11. Ahora bien. pero quizá la responsabilidad inicial de ello incumba aquellos que. para ellos. el bâtin o lo esotérico. Cuando los shiítas emplean. El sentido oculto sólo puede ser transmitido a la manera de una ciencia que es. con la enseñanza de los . lo esotérico? De ser así. ya cerrado. no hay ya lugar a hablar de filosofía. Y es. actualmente oculto. Una filosofía profética es esencialmente escatológica. la walâyat. herencia espiritual (‘ilm irthî). no de la revelación de una nueva sharî’at. dentro de la minoría shiíta. es decir. esta sunna engloba la enseñanza integral de los imames. Esta enseñanza está en la fuente del esoterismo islámico y resulta paradójico que se haya podido tratar de ese esoterismo haciendo abstracción del shiísmo. como la del ralâm. lo interior. una paradoja que tiene su correspondencia con el contexto global del Islam. Al cielo de la profecía. al lado de los cuatro grandes ritos jurídicos del Islam sunnita. Uno de los aspectos trágicos del shiísmo es el combate librado a lo largo de los siglos por aquellos que han asumido. a la religión de la Ley. ya señalada (I. haciendo explícito y transmitiendo a sus discípulos el sentido oculto de las revelaciones. ni por la letra que fija su enseñanza bajo la forma de dogmas. todo el sentido del comportamiento práctico quedara modificado. en el Islam sunnita. sino de la manifestación plena de todos los sentidos espirituales u ocultos de las revelaciones divinas. el de la walâyat. no adquirirá su sentido esotérico de las revelaciones divinas. No es tampoco una dialéctica defensiva. la palabra sunna (tradición). ¿O bien es ese zâhir. la envoltura de algo distinto: el bâtin. 1). como los sunnitas. pues los símbolos no se refutan. la filosofía de tipo profética que corresponde a una religión profética. hay que entender que.El pensamiento shiíta ha alimentado precisamente. tuvieron alguna influencia en el hecho de que se ignorase o despreciase la enseñanza esotérica de los imames: lo que se hizo. ante el dilema siguiente: ¿se limita la religión islámica a su interpretación legalista y judicial. para justificar las tentativas de considerarlo simplemente como un quinto rito. este sentido esotérico no es algo que se pueda construir con ayuda de la lógica. La espera de esta manifestación está tipificada en la espera de la parusía del <Imam oculto> (<Imam de este tiempo>.

La idea del walâyat sugiere pues. la gnosis o teosofía shiíta. la profetología encuentra su complemento necesario en la imamología. el ciclo de la walâyat y el Imamato. esencialmente. Nuestros textos repiten con frecuencia: <La walâyat es lo esotérico de la profecía (bâtin al-nobowwat)>. De hecho. Noé. El ciclo de la profecía está cerrado: Mohammad ha sido el <sello de los profetas> (Khâtim al-anbiyâ’). es la forma de ultra-shiísmo. Más que de sucesión. Es respondiendo con su propia devoción de amigos de estos <guías>. llega al conocimiento de sí y participa de su walâyat. y . Jesús). Dicho de otra forma. del bâtin que sucede al zâhir. toda la escuela shaykhia. es la mutilación que de el Islam integral lleva acabo un literalismo que rechaza la herencia transmitida a los imames por el profeta. No se trata de un magisterio dogmático (para el shiísmo duodecimano el Imam es actualmente invisible). lo esotérico como contenido del conocimiento. el bâtin. es decir. Moisés. Son tantas sus connotaciones.imames. que ya frecuentemente. el zâhir sin bâtin. la iniciación a los misterios de la doctrina. sin disociar el bâtin se apodera del zâhir hasta el punto de llegar a anularlo. pues. en consecuencia. de la walâyat es la expresión más directa. Podemos establecer aquí ciertas relaciones analógicas: el zâhir es al bâtin como la religión literal (sharî’at) es a la religión espiritual (haqîqat). el último de aquellos que. conservan el equilibrio entre la sharî’at y la haqîqat. en lo sucesivo. Los awliyâ Allâh (en persa dûstân-e khodâ) son <los amigos de Dios> (y los <amados de Dios>). son los profetas y los imames. anteriormente a él. guiado por ellos. ésta se añadirá a aquella. la dirección iniciática del imam. el término final de la profecía (nobowwat) supone el comienzo de un nuevo ciclo. y. El ciclo de la walâyat (utilizaremos en lo sucesivo este complejo termino sin traducirlo) es. un conocimiento que es por sí mismo conocimiento salvífico. En este sentido. La <amistad> con la que Dios les favorece hace de ellos Guías espirituales de la humanidad. lo que se designa en persa como ‘irfân-e sh’'î. entre la profecía y el Imamato. y tantos shaykhs eminentes de nuestros días (cf. la palabra significa <amistad>. Molla Sadrâ Shîrâzî. habían aportado una sharî’at nueva a la humanidad (Adán. y desde el origen. el Imamato prevalece sobre la profecía. engloba tanto la idea de conocimiento (ma’rifat) como la idea de amor (mahabbat). Abraham. con todas las consecuencias que ello implica. Pero si el bâtin sin zâhir. herencia que constituye precisamente el bâtin. se conjugan para dar en el shiísmo la gnosis del Islam. como élite de la humanidad a la que la inspiración divina revela sus secretos. para el shiísmo. en la enseñanza de los propios imames. que es muy difícil encontrar un término con el que poder traducir este concepto. y la walâyat que configura el tipo de espiritualidad que ese conocimiento hace posible. la totalidad integral del shiísmo: Haydar Amolî. en cierta medida. como cada uno de sus adeptos. es decir. el islamismo fatímida. <protección>. El shiísmo duodecimano y. el shiísmo es sin duda ninguna la gnosis del Islam. La divergencia entre las ramas del shiísmo va a producirse precisamente ahí. por el contrario. Especialmente la segunda parte del presente estudio). de la haqîqat que sucede a la sharî’at. en sentido estricto. habría que hablar de simultaneidad entre sharî’at y haqîqat. el ciclo del Imam que sucede al profeta. Así pues. Pero.

Estos términos tienen sentido canónico muy preciso cuando se los utiliza en occidente: nada positivo puede haber en provocar confusiones y en disimular lo que hay de original en una y otra parte. desde origen. con el pretexto de que tales temas no forman parte de nuestros programas de filosofía. muchos textos que se remontan a los Imames revelan ciertas afinidades y puntos de contacto con la antigua gnosis. que no fueron tratadas por el kalâm sunnita (infra. es decir. No proceden tampoco del ideario de la filosofía griega. del ciclo de la walâyat como ciclo de la iniciación espiritual. A menudo se ha traducido esta última palabra por <santidad>. Por el contrario. no ha lugar de extrañarse de volver a encontrarlos entre los falâsifa.como la profecía (nobowwat) es a la walâyat. y de los awliyâ allâh como <amigos de Dios> u <hombres de Dios>. Ninguna historia de la filosofía islámica podrá en lo sucesivo silenciar estas cuestiones. . como acabamos de proponer. pues sobre pasan sus posibilidades. III) en su origen. y wali por <santo>. Cuando el afloramiento de los temas de la profetología y la imamología se entiende de este modo. careciendo de todo sentido el pretender disociarlos de su pensamiento filosófico. cap. Mejor seria hablar.

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