Arte Fantástico La verdad es que definir el arte fantástico es harto complicado.

En principio sería toda aquella representación artística en que medie el componente fantástico, osea, la imaginación. ¿Y en que expresión artística no entra en juego la imaginación? Me parece que podemos descartar a pocos: a los Realistas, a los Impresionistas, a los que practican el Historicismo, a los Veduttisti, a los Retratistas, sí son unos cuantos, pero muchos más son los que incorporan la imaginación a su proceso de creación. Así, hablar de Arte Fantástico en sentido lato, como lo hace el autor de este libro es meterse a tocar a artistas de todo género y pelaje, en los cuales podamos encontrar algún rasgo fantástico. El Doctor Walter Schurian, licenciado en Psicología, Antropología y Sociología y profesor en la Westfälische Wilhels-Universität de Munster, acomete este ambicioso proyecto de dar una vuelta por todo el arte del siglo XX y seleccionar una colección de autores que realizan arte fantástico. El libro se estructura en una primera parte introductoria en el que el Dr. Schurian pone las bases y explica sus criterios acerca de lo que es para él el arte fantástico, hace una breve introducción a lo que ha significado el arte fantástico a través de la historia y después entra en profundidad a analizar el arte fantástico en el siglo XX, también realiza una aproximación al tema de índole psicológica desde la perspectiva de los sueños. La segunda parte del libro consiste en una selección de obras de diferentes autores, ordenadas cronológicamente, que van desde finales del siglo XIX hasta finales del XX. Una a una van siendo comentadas y son expuestos los argumentos para considerar la obra como fantástica. Yo personalmente quiero expresar mi disparidad con el criterio seguido para la selección de muchas de las obras. Quizá mi percepción de lo que es arte fantástico hace referencia a mundos de ensoñación, personajes que no son de este mundo, en definitiva obras que muestren universos nuevos. Pero Schurian ve la fantasía en obras que a mi personalmente me resultan cotidianas y fuera de los parámetros de lo que para mí es el arte fantástico. Se me viene a la cabeza la obra de Botero con La Casa de Raquel Vega presentada como fantástica. Representa a una serie de personajes, gordezuelos como todos los seres de Botero, corriéndose una juerga en un burdel. A mi juicio esta obra carece del componente fantástico mientras para Schurian si que lo tiene. Así podríamos citar unos cuantos ejemplos. No obstante si que hay obras fantásticas por antonomasia. Hay ejemplos simbolistas como La Isla de los Muertos de Böcklin, Los Pecados de Franz von Stuck, El Retrato de Fritza Riedler de Klimt o La Ciudad Abandonada de Fernand Khnopff. Hay un clásico, como es Dali, está también Egon Schiele, Balthus, Klinger, De Chirico y Frida Kahlo. Quiero destacar la inclusión de un clásico de la ciencia ficción como es H.R. Giger, de sobra conocido por su trabajo escenográfico en “Alien” y de sus numerosos cuadros que tanto tienen que ver con el mundo oscuro. Luego hay una larga selección de autores no de tanto renombre de los cuales algunos resultan muy interesantes. Tal es el caso de Dorotea Tanning, con Cumpleaños, Rudolph Schlichter con Poder Ciego, Alfred Kubin con Dios Serpiente, Ernst Fuchs con Crucifijo, Werner Tübke con El Fin de la Jurisdicción de los Locos y también Zhang Xiaogang con Gran Retrato de Familia Nº 1. Entendiendo el arte fantástico en sentido amplio yo echo en falta a algunos grandes como Bacon o Tamara de Lempicka. Tampoco puedo perdonar a un clásico del mundo

apuntando que uno de sus valores principales es el descubrimiento de autores fantásticos que para el gran público resultan desconocidos. Una vez puestos los puntos sobre las ies y comentados los puntos más importantes si quiero recomendar esta obra.fantástico como es Escher con sus lugares y seres fantásticos basados en las paradojas de las Matemáticas y de la Geometría. Aunque estén los matices que he apuntado anteriormente sobre las disquisiciones sobre lo que es o no es fantástico. . ya que se trata de una obra de la serie pequeña de Taschen. En este siglo se han cargado todo lo que tenga cualquier relación con lo figurativo y nada de eso vale. Así que los amantes del mundo del arte no debéis dejar de haceros con este curioso libro. este libro mira el arte del siglo XX bajo un sesgo que nos permite ver otra evolución distinta de la del arte hoy más considerado. entre otras cosas porque tiene un precio muy asequible. que son las diversas formas de abstracción o conceptualización que tanto han proliferado en nuestro siglo y de las que personalmente no soy aficionado.