INTRODUCCIÓN Al comenzar a elaborar este trabajo me sobreviene rápidamente una pregunta, ¿Cuál es el lugar del psicoanalista en las instituciones

de salud pública? Empezaría a responderla a partir de mi experiencia, en mi paso x el Hospital Ramón Madariaga, un paso que ha dejado huellas imborrables en mi camino como estudiante y que trataré de plasmar en este trabajo. Siempre teniendo en cuenta al psicoanálisis como marco teórico y como herramienta técnica principal a la hora de empezar a incursionar en el terreno del análisis.

ambos servicios se mudan a otro sector donde contaban con dos consultorios y una oficina. del Otro que determina la posición del sujeto. precios. pero sobre todo de puesta en práctica de mis conocimientos y mas aún de mi escucha. debido a esto el servicio de salud mental queda desplazado sin más remedio que conformarse con ocupar el área de consultorios externos en los horarios en que 1 Laurent. Tres Haches. En mi experiencia particular. salud mental se encontraba en el primer piso de consultorios externos junto con dermatología. Indiscutiblemente la salud mental existe. hasta que también trasladan allí al servicio de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y el lugar se divide. el lugar de dermatología pasa a ser ocupado por el servicio de ecografía. Luego. se habla de criterios medibles que determinan la salud. 135. Cuando la maquinaria de ecografía necesitó de más espacio físico. ya que teniendo en cuenta la época actual y la situación económica-social de emergencia que se atraviesa. Digo de una manera tan particular. El punto es cómo producir las condiciones para que la práctica analítica pueda ganarse un lugar en el hospital. En relación a este movimiento de la época que tiende a descartar todo aquello que no pueda medirse con los parámetros de la ciencia positiva. p. índices y sondeos. aparece como indispensable la idea de productividad e incremento de ingresos a un menor costo. por ello un profesional se ve en la obligación de atender mayor cantidad de pacientes en detrimento de la calidad del tratamiento brindado. pero poco tiene que ver con lo mental. 2000. En términos de costos y beneficios.“EL PSICONANÁLISIS Y EL HOSPITAL” En las instituciones hospitalarias conviven muchos saberes. ya no se habla de pacientes sino de usuarios. trasladaron el servicio de salud mental a la sala cinco del hospital. Posteriormente. ganancias. El nuevo amo está preocupado por las mediciones. tienen allí un lugar para poder ser aplicados. y muy poco con la salud”1. Buenos Aires. hacia el año 1993. Pasado un tiempo se necesitaba un lugar donde guardar los archivos del hospital. sino principalmente de escucha de lo que ocurre en relación a la valor que el analista tiene con su saber en ese lugar que se ocupa de la salud de una manera tan particular. Primeramente. despierta mi interés la cuestión de los distintos lugares que fue ocupando el servicio de salud mental en el imaginario de esta institución pública. el paso por una institución pública como lo es el Hospital Madariaga me abrió las puertas a una experiencia de aprendizaje. así como la salud es el silencio de los órganos. La salud mental es lo que asegura el silencio del Otro. duración del tratamiento. no solamente escucha en relación a lo particular de cada encuentro con un paciente. Salud mental trabajó confortable e independientemente en este sector durante mucho tiempo. como poder articular los recursos institucionales y los recursos singulares de cada caso. Eric: “Psicoanálisis y Salud Mental”. de esta manera se incrementa la rentabilidad. es decir. . los nuevos políticos se centran en la publicación de cifras. Jacques Alain Miller dice que “la Salud Mental es un problema que se inscribe en las técnicas del orden público en general.

lo que se puede producir son catástrofes. tal vez se trate como en el arte de saber hacer algo con la nada”2. etc. de hacer emerger ya en entrevistas preliminares a un sujeto. El psicoanálisis y el hospital”. pero si ofrecemos un espacio en donde rodear los acontecimientos pasados. Esta situación sería de carácter provisional hasta la próxima inauguración de las modernas instalaciones del nuevo hospital. y un psicoanalista inmerso en este sistema debe encontrar la forma para diferenciarse. Se prioriza la “eficacia” de las técnicas. Una de las maneras en que fuimos creando ese espacio se plasma en el siguiente ejemplo: En un encuentro en que realizábamos una entrevista en equipo. y por lo tanto no se inscribe como tal dentro del menú general de las prestaciones médicas y sanitarias. . esta vía surge en la manera en que implemente el dispositivo analítico. opta por restringirle su espacio. Publicación de la APLP. no para después olvidar. del cual percibimos sus manifestaciones a través de síntomas. una entrevistada nos dice: “quiero que me digan ¿qué tengo que hacer para mejorar. Por estas épocas el analista no es más el que se retira del mundo del trabajo de las instituciones. En respuestas como esta es donde el analista trata de captar. Para el psicoanálisis las cosas nunca fueron fáciles. y nos recuerda que este sujeto está barrado. sino para evocar los recuerdos ya sin el dolor y la angustia que los encubría y mantenía ocultos. tampoco produce mayores ingresos económicos por parte de planes nacer. hacerle más difícil su labor. es incompleto. no interesa que estén “cómodos”. pero que sin embargo no se dedica a realizar estudios estadísticos ni cuantitativos. no genera internaciones. lagunas en el recuerdo. pero no imposible. localizar algo del decir en los dichos del paciente y apuntar a la producción del sujeto del inconsciente. para olvidarme de lo que pasó con mi novio?”. a pesar de las múltiples funciones que sostiene en su labor cotidiana. se busca que el individuo se adapte rápidamente a determinadas condiciones sociales. En nombre de medir la eficacia para verificar la profesionalidad. a lo que se le respondió que no prometemos un remedio para el olvido. que perturba la quietud de lo establecido. “es el que trabaja para poder ubicar el vacío. “Debates contemporáneos. 2004. al recibir demandas de la mayoría de los juzgados de la provincia. un camino trazado que actualmente se puede y se debe sostener. A pesar de estas dificultades no se debe retroceder. Estoy de acuerdo con Eric Laurent cuando habla del encuentro con el analista en nuestra civilización y dice que “el Psicoanálisis es una práctica eficaz. pero también contamos con una autonomía para ejercer nuestra práctica sin mayores restricciones. existen obstáculos. que no se adapta a las reglas preestablecidas. la nada y construir algo. disponemos de un espacio en el cual ser estudiantes no es un impedimento para trabajar como profesionales capacitados para lograr los efectos del análisis. de la policía y particulares. Nuestra inserción en el hospital es compleja. ante su incapacidad de normativizar esta práctica analítica que moviliza. debido a que busca constantemente la emergencia del sujeto.estuviera disponible algún consultorio. Como este servicio no constituye una especialidad médica. Hoy hay un recorrido hecho. incluso 2 Wodlinguer. Esto es un ejemplo más de la subestimación hacia nuestra práctica. La institución. Buenos Aires. Paradójicamente es uno de los servicios que más pacientes atiende. Susana: Conceptual año 4 n° 5. segregaciones (selecciones dicen) de clases de sujetos según su capacidad para hacer tal o cual cosa. actos fallidos. que sea productivo.

normas hospitalarias que establecen que hay que llamar al “Psi. “Debates contemporáneos. 2004. No se habla de enfermedades. ataque de pánico y trastornos obsesivos compulsivos (TOC) que reformulan viejas cuestiones en nuevas categorías”4.” cuando algo falla. Es allí donde el psicoanálisis ocupará su lugar. no está en su esencia preguntarse por esos efectos. La medicina científica opera sobre un cuerpo-máquina. No se puede pensar a los sujetos como máquinas que se deben ajustar cuando quedan piezas que no encajan. modificando al cuerpo-organismo o al cuerpo-máquina. Eric: “Psicoanálisis y Salud Mental”. el psicoanalista se posiciona desde otro lugar y puede ofrecer una escucha distinta de la que ofrece el discurso médico. ya que quiere que seamos eficaces. 2000. ya que luego en otra ocasión y con otra forma vuelve a aparecer el sufrimiento. pero sin ningún afán excesivo por entrar en esta lógica que conlleva en sí misma consecuencias terribles”3. crisis subjetivas que no puede enfrentar. Hoy en día nos topamos con una clínica cambiante. El psicoanalista tiene que responder a la subjetividad de su época. y a cada cual le corresponde una medicación. No queremos producir nuevas segregaciones cuando entramos en la justificación de la eficacia. 2000. estrés. “Queda un resto que es con el cual opera el psicoanálisis. ya que se goza del cuerpo que simboliza al Otro. dimensión del goce que conlleva excesivo placer y sufrimiento.podrían ser clases de sujetos que podrían analizarse. su dimensión ética consiste en orientarse en el caso por caso. El psicoanálisis y el hospital”. violencia en sus diversas formas. cuerpo orgánico que responde a la supervivencia y donde los órganos funcionan coordinadamente entre sí. La erogenización de un órgano puede alterar el funcionamiento del mismo. bulimia. operando sobre ese sujeto que la ciencia excluye. particular y única en cada caso. dejar hablar al sujeto que padece. ese resto que no se articula. en los distintos lugares donde se nos convoca en un hospital. toxicomanía. que no calza es el sujeto. sino con lo que conocemos como la dimensión subjetiva. y la invención del síntoma es lo que permite a cada uno taponar el agujero de lo imposible de decir”5. Establecemos una clínica no estándar. 13. ofrecer un espacio de escucha a ese sujeto que quiere decirnos algo. Pag. Buenos Aires. Vemos que el psicoanálisis tiene un lugar siempre que hay algún 3 4 Laurent. Somos convocados las más de las veces porque para ciertos casos existe un protocolo. . desentendiéndose por ejemplo del cuerpo histérico como cuerpo erógeno. 5 Laurent. No es sólo el cuerpo como organismo viviente el que está en juego. cuando el médico no puede dar respuesta desde su saber a cuestiones que nada tienen que ver con lo orgánico. vinculada a una cultura contemporánea que la desborda. En vez de encuadrar y rotular síntomas dentro de tal o cual cuadro nosológico. Buenos Aires. Hay una sintomatología de nuestro tiempo: trastornos psicosomáticos. La ciencia en su progreso provoca efectos. “Desde el psicoanálisis se piensa al cuerpo como una superficie de zonas erógenas. Tres Haches. podemos demostrarlo. sino de síntomas y fenómenos. que muestra con sus síntomas conversivos que el cuerpo está habitado por palabras y goce que se opone al régimen de unificación y síntesis que quiere imponer el yo. Ed. Eric: “Psicoanálisis y Salud Mental”. anorexia. Buenos Aires. Susana: Conceptual año 4 n° 5. Wodlinguer. dimensión del goce que es inseparable de una demanda a Otro. Publicación de la APLP. en su singularidad. síntomas. como toda demanda tiende a ser particular y en ese punto choca con la pretensión universalizante de la ciencia. Tres Haches. Hay que producir justo lo necesario para seducir al amo moderno.

Eric: “Psicoanálisis y Salud Mental”. se producen como consecuencia de un recorrido. en tanto sus resultados no pueden evaluarse según un ideal de curación previo que haya que alcanzar. en Una práctica de la época”. 10 Laurent. Siglo Veintiuno. 2000. El encuentro con un analista que les ofrece una escucha diferente a la de cualquier otro profesional puede marcar un antes y un después en la posición del sujeto respecto de su decir. Especialmente porque desde nuestro lugar la prioridad no va a ser que este sujeto que se nos presenta se “cure” por el sólo hecho de que una cura remite a criterios de normalidad-anormalidad. Ed. hay que acentuar y explorar las diferencias entre interrupciones del análisis y momentos conclusivos que. permiten verificar efectos subjetivos del recorrido analítico”9. y el gobierno de la curación lo es más aún"6. Pag. 30. y lo que se busca con un tratamiento analítico en realidad es que ese sujeto se estabilice en su estructura. 8 Freud. no hace falta que sea largo para que produzca efectos en el sujeto. sin desconocer la importancia del fin de análisis. Amorrortu Editores. Escritos 1. se trata más bien de que sea alguien que pueda decir a un sujeto. si bien no se confunden con el fin de análisis. “Encontrar un analista no consiste en encontrar un funcionario del dispositivo analítico. Buenos Aires. Sigmund: “Sobre la iniciación del tratamiento (Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis I”). Buenos Aires. vol. Los pacientes en el primer encuentro nos plantean sus inquietudes y su deseo de “curarse pronto”. Eric: “Psicoanálisis y Salud Mental”. Jacques: “Variantes de la cura tipo”. hay que saber formarse suficientemente para dirigirse al sujeto de manera inolvidable”10. Tres Haches. en el encuentro con los pacientes. Tres Haches. . México. “Hoy día. 2005. Esto es lo que hace invaluable la experiencia del análisis. Tenemos que ser inolvidables en la medida misma en que el artefacto de las categorías produce categorías olvidables. 2000. tratan de que todo sea fácil y rápido para ellos. quienes luego de algunas entrevistas ya evidencian modificaciones en su posición subjetiva respecto de su demanda inicial. Los fines de la cura psicoanalítica no están fijados de antemano. Estos momentos conclusivos los he comprendido a partir de cada caso particular. Obras Completas.imposible. porque hace falta conocer el paso del caminante antes de estimar la duración de su peregrinaje”8. Ed. Freud decía que “educar y gobernar son tareas imposibles. pretenden acomodar los horarios del terapeuta a los suyos. Buenos Aires. Ya Freud nos decía que la “pregunta por la duración del tratamiento era de respuesta casi imposible. XII. piden un número aproximativo de sesiones necesarias para sentirse mejor. Pág. cuanto durará un tratamiento y si pueden evidenciarse ciertos momentos conclusivos. Ed. 6 7 Laurent. 2006. se haga responsable de aquello que le pasa. en un momento crucial de su vida. Ed. algo que permanecerá inolvidable. Adriana: “Para una política del psicoanálisis en la época actual. 9 Rubinstein. Lacan. 249. Lacan ya nos decía que “la cura viene por añadidura”7. Grama. Uno de los tantos interrogantes que se plantean dentro de la institución hospitalaria se refiere al hecho de si puede haber o no un fin de análisis. 1976.

que sufre y goza de forma muy diversa y particular en cada caso. pero cualquiera que sea la forma futura de esta psicoterapia para el pueblo y no importa que elementos la constituyan fielmente. cuando el psicoanálisis pase a estar en instituciones de estado. el psicoanálisis goza de una actualidad.CONCLUSIÓN La pregunta sobre ¿cuál es el lugar del psicoanalista en las instituciones de salud pública? Podría comenzar a responderla tomando un texto de Freud que lee en el V Congreso Psicoanalítico Internacional de Budapest en 1918. A lo que apunta es a la emergencia. no cabe ninguna duda de que sus ingredientes más eficaces e importantes seguirán siendo los que ella tome del psicoanálisis riguroso ajeno a todo partidismo”. masificador. a través del lenguaje. Por más que los tiempos corran y sean fluctuantes. y el analista esta allí como un oyente privilegiado que intentará dar forma a la demanda de ese sujeto a partir de la escucha que le brinda su formación analítica. creativo. . a aprender cosas nuevas y a modificar nuestros procedimientos toda vez que se los pueda sustituir por algo mejor”. que dice: “Estimados colegas. ustedes saben que nunca nos enorgullecemos de poseer un saber o un poder hacer completos y concluidos. se nos planteará la tarea de adecuar nuestra técnica a las nuevas condiciones. Es una alternativa a las terapias cognitivas y al furor curandis al que tiende nuestra sociedad. el psicoanálisis no pretende dar soluciones mágicas ni recetas aliviadoras. “Cuando eso suceda. su esencia y sus principios permanecen inmutables. se reinventa para seguir dando respuesta a las demandas de un contexto fugaz. A pesar de esto. de un sujeto único. hoy como siempre estamos dispuestos a admitir las imperfecciones de nuestro conocimiento.

Amorrortu.BIBLIOGRAFÍA _ _ _ _ _ Freud. Grama. Escritos 1. Susana: Conceptual año 4 n° 5. Ed. Ed. El psicoanálisis y el hospital”. 2004. Wodlinguer. Eric: “Psicoanálisis y Salud Mental”. 2006. “Debates contemporáneos. Buenos Aires. Siglo Veintiuno. 2005. Sigmund: “Sobre la iniciación del tratamiento (Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis I”). Buenos Aires. Tres Haches. Publicación de la APLP. Lacan. Laurent. México. 1976. 2000. en Una práctica de la época”. Buenos Aires. Jacques: “Variantes de la cura tipo”. Ed. Adriana: “Para una política del psicoanálisis en la época actual. . Rubinstein.