El Spleen en Baudelaire

La influencia del Romanticismo en Baudelaire, junto a lo dado a conocer hasta ahora, se manifiesta, asimismo, en la forma que el poeta tiene de afrontar la depresión de la sensibilidad, que él denomina Spleen, bajo el cual subyace un sentimiento de desmayo , de soledad , que conduce a la percepción de una realidad gobernad a po r e l vacío y el silencio, por la falta de aire y de esperanza. E s una enfermedad moderna y, al mismo tiempo, antigua, que posee, como veremos, un as implicaciones estéticas considerables. En el siglo X IX, adquiere tal relevancia que las vivencias de aquellos que se deleitan en el desmoronamiento y en la apatía , al igual que en la impotencia y e n el cansan cio que sueña con la nada, constituyen el motivo centra l de muchos de los autores fundamentales del siglo, entre ellos , de Baudelaire . La ausencia de Ideal, la carencia de toda esperanza, es así una de las claves estéticas que mejor definen el siglo XIX, y que, hoy día incluso, sigue teniendo plena actualidad, debido precisamente Baudelaire, cuyo inmenso mérito radica en haber modernizado la melancolía. Dicho de otro modo, a partir de Baudelaire, la experiencia vital y creativa del hombre moderno queda ensimismada, angustiada por el hastío, en las múltiples facetas del mundo impreciso y misterioso que envuelve a los que se hallan inmersos en la cultura urbana moderna. Los antecedentes clásicos y medievales de la melancolía, señalados por Ana Lucas a l analiza r la obra de Walter Benjamin , nos permiten situar tanto e l horizonte histórico de dicho sentimiento como su incidencia e n el mundo moderno que e s lo que vamos a analizar má s e n detalle-, donde se hace visible la “incapacidad de integrar en una experiencia (Erfahrung) la pero, aunque todas realzan el malestar y la falta de esperanza, ninguna de ellas recrea el hastío como lo hace René. En realidad, al hablar del hastío, podemos igualmente referirnos a le vague des passions, el mal del siglo, el Spleen , en término s adoptados por la literatura francesa par a describir la melancolía, uno de los cuales, concretamente el Spleen, es recreado por Baudelaire tan to en Las flores del mal, como en los poemas en prosa que componen Le Spleen de Paris . A pesar de que el has tío, la melancolía, es un sentimiento que han experimentado personas de toda condición y cultura. Baudelaire se vale , sin duda, de este autor para crea r una obra poética ancla da y a en la vida moderna: “¡Es el Hastío! -el ojo lleno de un involuntario llanto, sueña patíbulos mientras fuma su pipa. Tú lo conoces, lector, a este monstruo delicado, ¡-hipócrita lector, -mi semejante, -mi hermano! “ (Del poema “Al lector” de Baudelaire)

En la Modernidad, la amargura que dicho estado del alma vierte sobre la vida es increíble: “el corazón se agita y se repliega de mil maneras, consumiendo fuerzas que siente son del todo inútiles.” Este estado indeterminado de las pasiones, fruto, al mismo tiempo, de la calma y de la turbación, así como de la plenitud y de la indigencia que se experimentan ante un exceso de vida Baudelaire entra de lleno en esta segunda vía que acabamos de señalar: a la hora de mitigar el sentimiento de Spleen, sien te un inter és especial en transgredir la moral constituida, porque más allá de la frontera moral existe un mundo prohibido -como tal, profundamente estético- que pose e la capacidad de estimula r la imaginación para , de ese modo, supera r el Spleen. Si a esto último añadimos que, en Baudelaire, se manifiesta de manera radical la preferencia por los s eres mitológicos rebeldes. En e l abismo más profundo del spleen que embarga a Baudelaire late un a secreta energía. L a morbos a plenitud que el poeta sien te al ensimismar se en el has tío posee una vertiente satánica que le diferencia de cuantos con anterioridad han trata do de expresar los desmayos de la sensibilidad. La vida moderna no sólo está revestida de la pasión, del ensueño, o del misterio que encierra la vida en las calles de París, sino que contiene, además, unas connotaciones negativas que matizan, como iremos viendo, la idea de modernidad desarrollada por Baudelaire, que no se corresponde, en absoluto, con la idea de la modernidad triunfante y positiva que hemos heredado a partir de las diversas lecturas que sobre las bondades del progreso se han realizado, principalmente, en el siglo XX. En efecto, al referirse al progreso, el autor de Les Fleurs du mal manifiesta que dicho fenómeno no revela nada positivo; es más bien la señal inequívoca del enorme vacío espiritual que embarga a l hombre moderno. E l rechazo de esta figura moderna por parte de Baudelaire está explícitamente expresado-e s importan te resaltarlo- y a en la Exposition universe lle (185 5): “esa linterna moderna arroja tinieblas sobre todos los objetos del conocimiento; la libertad se desvanece, el castigo desaparece. Quien quiera ver claro en la historia debe ante todo apagar ese pérfido fan al. ” E n la medida en que la idea de progres o e s un tema recurrente d es de la Ilustración francesa, el rechazo de Baudelaire encierra profundas implicaciones.

Así Baudelaire. postula algunas de las futuras bases de la poesía moderna. opuesta especialmente al naturalismo y al impresionismo. El término simbolismo fue propuesto por el poeta francés Jean Moréas en un manifiesto. Stephane Mallarmé. Baudelaire destaca. la sugestión musical de sus ritmos. por eso destierra de ella deliberadamente todo lo orgánico). es decir. Para los románticos el poeta es un inspirado. Mallarmé (1842-1898) recreó en su presencia los esplendores situados . el no decir las cosas con claridad definitoria. Intérprete del conjunto de símbolos universales. los grandes poetas que le sucedieron no serían tales como hoy los conocemos. la fantasía. y logran una transformación de la poesía francesa del siglo XIX. que veía en las ciencias naturales y en la interpretación científica del mundo un empobrecimiento de su complejidad. liberada del peso de lo real y controlada por el entendimiento. alguien poseído por una fuerza misteriosa que lo sobrepasa y lo anima de una visión e intuición superiores. y de donde parte la concepción simbolista de la poesía. Baudelaire. en el que el poeta sueña con una ciudad construida exclusivamente en base a la imaginación. creando una atmósfera anímica que permitiera al lector sensible comprender la alusión y vivir el mundo simbólico que le ofrecía el poeta. esa importancia de la fantasía y llega aún más lejos: vincula la poesía con las matemáticas y la música. el sueño. En un artículo sobre Wagner dice: Es imposible que un poeta no contenga a un crítico… considero al poeta al mejor de todos los crítico. así. (…) Baudelaire plantea teóricamente el valor gráfico de las palabras. además. como actividad casi consciente. lo que será cada vez más cierto en la poesía moderna. porque dan la ilusión de haber comprendido y agotado lo real. en la que participan Verlaine. NECESIDAD DE UN NUEVO LENGUAJE: LA SUGERENCIA Según Moréas. de su disposición en la página. la idea de una progresión siempre viva y permanente. La literatura entendió esta tendencia como la búsqueda de un nuevo lenguaje: el de la sugerencia. Esta frase será fundamental para la estética moderna y anuncia claramente a Rimbaud.de je su lugar a la de perfectibilidad. como hemos visto. por convertirla en una tarea pura del intelecto (y por ese lado se acerca al cálculo). y también configuró un tipo de pintura diferente. en el que se exponían los postulados esenciales (ya establecidos por Charles Baudelaire en su soneto Correspondencias) del nuevo movimiento. contra el parnasianismo y su fórmula estética. la cual encierra. Mallarmé. reconectándola con la tradición pitagórica y anunciando la poesía de Mallarmé. lo convierten en el primer simbolista. el poder de encantamiento de sus versos. y también la facultad científica. Es ésta de tal magnitud que no es aventurado asegurar que sin Baudelaire. considerará la fantasía creadora como la más científica de todas. eran la imaginación. Su sentido del misterio. sostiene que la poesía proviene de una reflexión rigurosa que mide todos los efectos que quiere provocar: La belleza es el resultado del entendimiento y el cálculo. Así Baudelaire. Baudelaire consideraba que la facultad poética fundamental. sino dejarlas entrever. De esta manera “Las flores del mal” se constituyen en una verdadera “encrucijada poética” donde convergen las grandes temáticas románticas y el culto formal a la belleza del parnasianismo. de modo que debe buscar una forma de expresión válida. la gran corriente artística de la segunda mitad del siglo XIX. Lo irreal prevalece por lo tanto sobre lo real. Pero el sueño deliberado. (…) Dice Baudelaire: La fantasía descompone toda la creación y con los materiales recogidos según leyes cuyo origen solo puede encontrarse en lo más profundo del alma crea un mundo nuevo. pero también a la pintura impresionista y posterior. la transparencia de sus imágenes. lo construido artísticamente sobre lo natural (ver el poema Sueño parisino. en un esfuerzo por racionalizar esa actividad. el simbolismo era un arte que quería expresar la ideal por medio de formas y signos no necesariamente copiados de la realidad. manifiesta en varias oportunidades que la poesía debe ser el resultado de la una voluntaria y consciente arquitectura. reflejo de las ideas a través de los objetos del mundo. su magistral utilización de la alegoría medieval y del símbolo poético en su sentido más vasto. sociales y literarias. Paul Verlaine y Arthur Rimbaud fueron las figuras más destacadas de la poesía simbolista francesa. Mallarmé en particular intentará llevar hasta sus últimas consecuencias los postulados que ya aparecían en Baudelaire aunque en este solo en forma teórica. en el cas o del Romanticismo.Esta idea de progreso trae como consecuencia que la categoría de perfección -es tética clasicista . CONCEPCIÓN DE LA CREACIÓN POÉTICA: UNA DIFERENCIA ESENCIAL En sus reflexiones sobre el arte Baudelaire. El movimiento simbolista tuvo implicaciones filosóficas. Correspondencias y analogías en Baudelaire: BAUDELAIRE COMO PRECURSOR DEL SIMBOLISMO El simbolismo. Rimbaud. que tiene también esta veta. bella. nace en “Las Flores del mal”. una pérdida de su misterio. publicado en 1886. siguiendo a Poe.

espontáneamente. la sintaxis es elevada al mismo rango. El uso perfecto de ese misterio es lo que constituye el símbolo. EL LENGUAJE DE LA SUGERENCIA La contemplación de los objetos. De esta superposición polivalente de imágenes surgirán a partir de entonces sus poesías. El verso no debe componerse de palabras. o. Nombrar un objeto es suprimir las tres cuartas partes del placer del poema. he ahí el sueño. sino por intenciones y virtualidades. pero esos fines podrán alcanzarse tras un largo y dificultoso camino. . recíprocamente. sino el efecto que produce. Los medios. Sin embargo. donde las apariencias se borran y las abstracciones se disuelven para no dejar más que un juego de formas y una suprema armonía. escoger un objeto y desprender de él un estado de alma. PROCEDER POR ANALOGÍAS El poeta recibe infinidad de palabras y de imágenes que le dictan. sabe que esta obra será la poesía de la ausencia y de la vacuidad. por medio de una serie de desciframientos. sugerir. Sintaxis cósmica. Hay que combinarlas entre sí y hacerles surgir sus analogías que permitirán el descubrimiento de recíprocos significados.detrás de la tumba. pueden sintetizarse los siguientes: PINTAR EL EFECTO Pintar no la cosa. Entonces descubre las analogías. que consiste en la felicidad de volverse tal poco a poco. En este tipo de concepción la estética se vuelve una proyección de la metafísica. y cuya sintaxis verbal no es más que la réplica. no una estructura construida por palabras. niegan al espíritu esa alegría deliciosa de creer que crea. ya sea la inspiración o el mundo exterior. Para Mallarmé estos son los caracteres de la única obra digna de ser escrita. evocar poco a poco un objeto para expresar un estado de alma. que es música esencial. y la imagen que se evade en ensueños suscitados por ellos. y allí residirá su secreto. la belleza absoluta e ideal de las cosas y otorgó a su verso una enorme potencialidad musical y rítmica que descansaba en el valor esencialmente lingüístico de la palabra. conjunto de vinculaciones que existen en todo. sino de intenciones. Intención e impresión se anteponen así a la palabra y a la cosa. La poesía busca la explicación del mundo y la pureza ideal. de acuerdo a este autor. pero. El objeto desaparece en sí mismo para dejar solo un núcleo de relaciones. pero despojada de existencia real. inversamente. en eso carecen de misterio. y todas las palabras se borrarán ante la sensación. son el canto: los Parnasianos toman el objeto en su integridad y lo muestran.

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