@ r e p orta je

Las princesas de La Pintana
en chile, los programas de prevención del embarazo adolescente se enfocan en niñas que no quieren tener hijos. ¿qué se hace cuando adolescentes de escasos recursos sueñan que con una guagua vendrá un príncipe azul que las salvará de la miseria en la que viven? en la pintana, una de cada cuatro menores de 19 años se convierte en madre. al menos el 20% de ellas planifica su embarazo.
p or alejandr a c armona ¶ fotogr afía : c arolina varga s

embarazo adolescente

048 | diciembre 2008

A los 14 años. Carla Toro se quedó esperando a Felipe. En su ficha de control prenatal del consultorio de La Pintana donde se atendió dice que su embarazo fue planificado. .

Me sentía tan sola que era mi única compañía– cuenta Carla. Carla dice que pensó en tener un hijo porque soñaba con construir una familia con Pablo. le generará dificultades económicas y alterará su vida escolar. Yo fumaba marihuana desde los 11 años y todas mis amigas de esa época andan robando autos. Ahora mi hermana y yo le tenemos que mostrar las toallas usadas para que nos crea– dice. Sólo existen programas para las que no quieren tener guagua–. –Las aconsejamos. En La Pintana. Conoce de cerca la rea- . –El mejor anticonceptivo es un buen proyecto de vida– dice la doctora Paz Robledo. mi mamá y yo. que se controlan durante la gestación en la red de consultorios de salud de la comuna. En La Pintana. ecografías. –Hay niñas de 14 ó 16 años que se sientan frente a mí y me dicen: “Quiero tener una guagua”– dice Carolina Sepúlveda.@ r e p orta je C 050 | diciembre 2008 arla Toro (16) tenía 14 años cuando supo que estaba embarazada. porque soy mamá. como si fuera un diario de vida. papeles. Su ficha de control prenatal en el consultorio Pablo de Rokha. 27% de las adolescentes es madre. la guagua. pero no les podemos imponer nada. Ya no estoy en ésa. Pero esto no sirve de nada si las niñas que tienen una vida sexual activa deciden no usarlos. nunca fue el gran hombre o el mino. –Han iniciado su vida sexual a los 12 ó 13 años. –A mí me gustaba mucho Pablo. Carla contó en su casa que esperaba un hijo sólo cuando su vientre creció hasta los cinco meses. dice Carolina Sepúlveda. –Al final nos reíamos y mi abuela decía que esto era de familia. Mónica Cornejo (34). Si se quieren embarazar. Existen siete centros de salud que ofrecen métodos anticonceptivos a quien los requiera. Mi bisabuela tuvo guagua a los 13. de La Pintana. lo primero que hacen las matronas del consultorio es explicarle que es arriesgado que un cuerpo tan joven soporte un embarazo y que un hijo tendrá gran impacto en su vida. En un sobre. Hasta me dedicaba canciones de Álex Ubago y Luis Fonsi. Es la comuna urbana con la mayor tasa de embarazo adolescente en el país. mi abuela. lo van a hacer–. cumpliera un año. como Carla. Todas las mujeres menores de mi familia han quedado embarazadas cuando chicas. Ese día quedó la escoba. incluidas las adolescentes. Carla guarda cada uno de los recuerdos de su embarazo: controles. encargada nacional del Programa de Adolescentes y Jóvenes del Ministerio de Salud. De cada 10 niños nacidos. dice: “Embarazo planificado”. Está registrado en las fichas de las pacientes. La madre. Carla dice ahora que tener a su hijo fue una forma de salvarse. –Le pedía plata a mi mamá para comprarme toallas higiénicas para que no se diera cuenta de que yo estaba esperando guagua. aunque no dejó de repetirle que la iba a apoyar. Su mamá se puso a llorar. explica la matrona. buscado expresamente por las niñas. sin cuidarse. dos son hijos de madres menores de 19 años. al menos el 20% es planificado. Felipe me sacó del mundo en el que estaba metida. Él era todo para mí. De todos estos embarazos. Se quedó embarazada después de un año y medio de pololeo con Pablo (18). le repetía hasta el cansancio que el día en que empezara su vida sexual tenía que contarle para acompañarla a la matrona y que le dieran anticonceptivos. los planes de control de la natalidad son los mismos que para el resto del país. pero me trataba con ternura. Muchas familias apoyan estos embarazos. pero Carla nunca abrió la boca. porque piensan que el papá de la guagua después los mantendrá a todos en la casa– agrega. Cuando llega a atenderse una adolescente con vida sexual activa. Su hijo Felipe tiene ahora un año y cuatro meses. El proyecto de vida –No hay ningún programa específico para prevenir el embarazo en las adolescentes que sí quieren quedarse embarazadas. Desde los 13 años. –Yo quería tener un hijo para que me acompañara. Carla tenía relaciones sexuales con su pololo. Pero el pololeo terminó antes de que Felipe. –Mi pololo y yo siempre conversábamos acerca de tener una guagua. Mi bisabuela. boletas. matrona del consultorio Pablo de Rokha desde hace nueve años y coordinadora comunal del Programa de Salud Sexual y Reproductiva de La Pintana.

al centro en la foto. dice Bianca Morales (19).“Crecí con ganas de tener una familia. y Leandra Palma (16). Ahora que estoy embarazada lo estoy logrando”. La acompañan Maggerline Barra (16). 4 . un hombre que me quisiera. a la izquierda.

debido a la falta de recursos. aunque por ahora no se puede: Maggie vive con su mamá. que trabaja como promotor de bicicletas en el Alto Las Condes. Tiene siete meses de embarazo. A mi mamá le salió otra casa. Tiene 16 años. María Griselda Arismendi. encargada del tema en el Ministerio de Salud. con el que llevaba un año y medio. Después. –Las vecinas acá ya ni pelan cuando ven a una niña con guata. Leandra Palma. adictos a la pasta base. –Si son unos cabros chicos. de 20 años. decidió que sería madre junto a su pololo Ángel Benavides. Encerrada en el baño. “Vas a ser papá”. Cuando Maggie tenía 12 años su papá se fue de la casa y sólo volvió a saber de él en un par de ocasiones. tapados con cartones. con el test de embarazo en la mano. Hacía tiempo que no era feliz y mientras sostenía el test de embarazo en la mano. con el que pretende tener una casa propia y más hijos. de tres años. Sólo había visto una fotografía de ella. es confiar en Dios. Hace un año y medio. hijos revoloteando y el hombre de su vida. también de 16 años. por fin sentía que iba a comenzar a construir algo. Temblando se acomodó el pantalón elasticado y la polera deportiva. Los consultorios de La Pintana han llevado a cabo iniciativas propias para prevenir el embarazo adolescente. la mamá. En medio del tráfico de droga. María Griselda. con un vestido que tapa sus 51 kilos y un vientre de cinco meses. En mayo de este año. salió de su casa y corrió hasta la esquina donde estaba Gonzalo (18). Su hija Antonia. como llama a su pololo en honor al Colo-Colo. encerrada en el baño de su casa en la calle Iquique de La Pintana. Maggie llegó a la casa de la mano de su pololo. otra niña de 16 años de La Pintana. que son evangélicas. las uñas de cuatro centímetros de largo. su “príncipe albo”. el hacinamiento y el abandono. y le comunicó su intención a su mamá: “Nos vamos a casar”. casi se murió. para que fuera original. un compañero del colegio Mariano Latorre. vino un golpecito rítmico en el pecho que se transformó en galope. dice la doctora Paz Robledo. el 17. la dejaron al cuidado de sus abuelos paternos cuando ella tenía dos años y medio. –Cuando supe que estaba esperando guagua me puse contenta– recuerda. Este año hicieron ferias de promoción de salud y clases de educación sexual a 600 alumnos en sus colegios. Se casó el 18 de octubre con Jonathan. pero nunca volvió. cuando a los 15 años le contó a su pololo de entonces. a Bianca se le habían derrumbado los sueños dos veces. la carestía. mirando la vida en la misma dirección. Su hija se va a llamar Iancy. Quería tener un hijo. vestida de uniforme. cuando a los siete meses de embarazo de esa primera hija. dormía en la pieza. –Dejé de tomar pastillas y me embaracé después de siete meses. asegura que a nadie le pareció raro que estuviera esperando guagua. Maggie lleva un anillo en la mano izquierda. Rezan por él. Ella inventó el nombre. La primera. que la construcción de su identidad se remite a la maternidad”. –Lo único que él quería era que yo le regalara un hijo– dice Bianca. una de las pocas formas en las cuales ven que se pueden validar y hacer respetar– agrega la doctora. De su delgadez se asoma Jeremías. –Dijo que me iba a venir a ver de nuevo. Maggie cuenta que se quedó embarazada porque se le olvidó tomar los anticonceptivos. que la esperaba ansioso. Y la segunda. en un vientre de ocho meses. A pesar de ser tan joven. Es normal– dice Leandra. Uno de sus hermanos sucumbió en la pasta base y ahora vive perdido en el norte. . mientras las dos rayitas –una azul y otra roja– aparecían en el plástico blanco. En sus 19 años de vida. ella se regalaba unos minutos para soñar: una casa.@ r e p orta je lidad de La Pintana. –El problema es que los proyectos de vida de muchas adolescentes en La Pintana son tan limitados por la pobreza y las drogas. Pero las actividades no son sistemáticas. delgada. Sus abuelos estaban pegados a la televisión. Yo creo que la Maggie se embarazó para poder casarse porque yo no le daba permiso– dice María Griselda. donde se atiende gran parte de la población de la comuna. El príncipe albo Primero. –Cuando encontré al Jonathan dejé de echar de menos a mi papá– dice Maggerline Barra. pero no quieren que vuelva si no se ha rehabilitado. que iba a tener una guagua y él la dejó. de pelo negro con visos amarillos. después del colegio. que gana 150 mil pesos como bombero de una gasolinera. le dijo ella saltando de alegría. habló ella. una familia con el Ángel.6% de la población de La Pintana es pobre y el desempleo llega a 11%. dejó de respirar por unos segundos. Según la encuesta Casen de 2006. así que capaz que nos quedemos en ésta– dice sentada en el living de madera donde los hoyos de la pared están 052 | diciembre 2008 “Los proyectos de vida de muchas adolescentes en La Pintana son tan limitados por la pobreza y las drogas. Son las dos decepciones más grandes de mi vida– dice Bianca. conoció a su mamá. A fines de agosto. Él le devolvió un abrazo apretado. que la construcción de su identidad se remite a la maternidad. Bianca Morales intentaba afirmarse el corazón para que no se le fuera volando. el embarazo aparece como un ancla al mundo de los sueños infantiles. Lo único que hacen Maggie y su madre. Robledo es pediatra y ha centrado su profesión en el trabajo con adolescentes. Sus padres. uno de sus dos hermanos y Jonathan. porque trabajó durante siete años en el Hospital Padre Hurtado.

a los 19 años. Si el cabro es choro.r e p orta je “Yo quería una guagua para que me acompañara”. a veces las niñas quieren atrapar a un joven. matrona del consultorio Pablo de Rokha. “Con la guagua. pero a ellas les da lo mismo”. dice Carolina Sepúlveda. porque esa relación les confiere poder. A los 15 años. Bianca Morales tuvo a su primera hija. dice Carla Toro. está embarazada de cinco meses. Puede ser lanza o traficante. Antonia. de La Pintana. Leandra Palma tiene siete meses de embarazo. diciembre 2008 | 053 . manda. ¿Qué haces tú en esos casos? Muy poco. Ahora.

Mónica resuelve que el niño salga un rato con su padre. Carla mira a su hijo Felipe. ¿Qué haces tú en esos casos? Muy poco. Tiene que llevarlo en coche al jardín Pupeñi de La Pintana –donde hay 10 apoderadas adolescentes–. Si el sueño de la familia feliz no les resulta a la primera. Ella dice que planificó su embarazo conscientemente. en la tarde. Antonia corre por los juegos infantiles de una plaza. –Por aquí todas las niñas están solas. tienen un mayor número de hijos y menor calificación laboral y son menos exitosas en conseguir que sus hijas alcancen estudios superiores. publicado en la Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología. La choreza Un estudio del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral de la Adolescencia (Cemera). Cuando quedé embarazada le pregunté si ahora lo hacía completamente feliz y él me contestó que sí– agrega Bianca. Carla. La única vez que me vino a ver me explicó que me había dejado botada porque mi papá la había violado. Eso le va a regalar. no sabe qué hacer. Puede ser lanza o traficante. concluye el estudio. después de clases. Esto es todo lo que yo quería en la vida– dice. sobre todo si la pareja le compra regalos a la polola: aros. Así son. a los 16. lo intentan de nuevo. porque esa relación les confiere poder. que ha estado peleando mucho con él en la última semana. Si el cabro es choro. realizado en 2007 por los asistentes sociales Electra González y Temístocles Molina. manda. –Con la guagua. dice Mónica Cornejo. que tuvo su primera guagua a los 15 años. Para ellas es como andar con una Barbie”. pero Felipe ha traído pura alegría a la casa. Llega cansada a la casa. de un año y cuatro meses. Era mi sueño. Carla sigue mirando por la ventana. La matrona Carolina Sepúlveda dice que. ser veterinaria y nada de eso va a ser posible. cerca de su casa. Después. Andan con una guagua como si fuera moda.2. La madre de Carla. madre de Carla Toro (16). Él se fue a vivir a Linares porque quería alejarse de la pasta. ropa linda. pero que faltaba una cosa. Crecí con ganas de tener una familia. Mónica deja su té y su pan con salchichón. A pesar de ser madre. Carla ni siquiera opina. Es Pablo. su ex pareja. A mí me contaron que mi mamá era traficante. Eso es lo que me pasó a mí y por eso la Antonia le dice papá a mi pololo. Carla cuenta que si alguien se mete con la mujer de un choro hay balacera segura. –Acá. Mientras habla con Paula. –¿Usted conoce el dicho “Después de uno malo. en su casa sigue siendo una niña. hay madres adolescentes que se embarazan por segunda o tercera vez. mi hijo va a tener puras zapatillas de marca y ropa de marca. separada de Pablo.@ r e p orta je “Yo veo acá a las cabras. –Hace tiempo.7 años y sus hijas. Se gastó como 60 lucas en el disfraz de Stephanie de Lazy Town que ella quería para la pascua. Se pasean felices con los cabros chicos de la mano. en madres durante su adolescencia. Felipe. según el informe. como si contara una travesura de niña chica. En el estudio. Mónica. cuando se comparan con las madres que iniciaron la maternidad después de los 20 años. como se dice acá– explica Carla. · 054 | diciembre 2008 . Piensan que ellas y sus hijos van a andar tapizados. Casi en todas partes la mamá es la jefa de hogar. Se casó con una mujer que tiene siete hijos. tener una guagua cuando joven es símbolo de choreza. a su vez. salió de cuarto medio el año pasado y su pololo gana 240 mil pesos mensuales como bodeguero de una cadena de supermercados. ve las cosas con distancia: –Yo quería estudiar. un hombre que me quisiera. sin decirles nada a sus abuelos. Bianca no trabaja. Un llamado en la puerta interrumpe el comentario. Se muerde las uñas mientras lo mira por la ventana. Ahora Carla. –Se pasean felices con los cabros chicos de la mano. pasa a buscar a su guagua. Él le compra zapatillas de marca. Gonzalo me escribió una carta diciéndome que yo era la mujer que más amaba en el mundo. la vida le regala uno tres veces mejor”?. que analizó 255 casos de la zona norte de Santiago. Empecé las cosas al revés. No hay papá y muchas veces es por culpa de la droga –dice Bianca–. de la Universidad de Chile. También tienen menos posibilidades de permanecer en pareja. a veces las niñas quieren atrapar a un joven. –Dicen: “Yo ando con este cabro porque es choro y sale a robar. ser profesional. que quiere llevar a Felipe a dar una vuelta. se ve que las mujeres se embarazaron. Ahora que estoy embarazada de nuevo lo estoy logrando. no todas esas cuestiones fuleras”. Las madres adolescentes alcanzan menor escolaridad. quien a su vez tiene un hijo. como las zapatillas Nike Shox– dice Carla Toro. demostró que una de las consecuencias de la maternidad adolescente es que las hijas de estas madres tienen una alta probabilidad de convertirse. a pesar de los esfuerzos que hacen en el consultorio. Las pololas se pasean libres y protegidas por la población. a los 19. después se va caminando al colegio y. 28% de los hogares es mantenido por una mujer sola. escondida tras la cortina. pero a ellas les da lo mismo– dice la matrona Carolina Sepúlveda. Para ellas es como andar con una Barbie– dice. Una vez lo fui a ver y delante de ellos me dijo que yo no era su hija. abre la puerta y sale a conversar con Pablo. En La Pintana. collares y ropa de marca. dice que las adolescentes de La Pintana tienen hijos como si estuviera de moda. “Esta transmisión intergeneracional de la maternidad adolescente perpetúa un ciclo de desventajas”. Más golpes en la puerta. en promedio.

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