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2.

- EL PARENTESCO DE EUSKARA CON OTROS IDIOMAS

Swadesh ha creado un mapa mundial de idiomas actuales según la lingüística comparada, atendiendo a su origen común.

Sus conclusiones coinciden con los estudios anteriores, divide los idiomas del mundo en 12 grupos, a uno de ellos llama "vascodené", y en él estarían incluidos: el euskara, idiomas caucásicos, austronesio, japonés, chouk (Siberia, ya mencionado), esquimal-aleuta, wakash, chino, tiberobirmano, uráltico, dróvido y nadené; lo apaches estarían dentro de éste grupo, siendo los más al sur de América en esta familia lingüística.

El antiguo sumerio también estaría aquí. Los sumerios vivieron en el sur de Babilonia en el 4.000 a. C. era una de las civilizaciones mesopotámicas, de ellos es el escrito más antiguo que se posee (IV milenio a. C.), los sumerios fueron invadidos por los semitas, pero se conservó su idioma como lengua de cultura en torno a Ur, Irak actual, su capital y uno de los centros de población más antiguo del mundo (el más antiguo es Jericó, Jordania, del VII milenio a. C.).

El método Swadesh léxico-estadístico o glotocronológico se basa en la toma de 200 palabras en dos grupos de 100, son palabras clave (pronombres personales, numerales bajos, partes del cuerpo, nombres de parentesco, algunos verbos de acción, algunos adverbios de tiempo y lugar, objetos de la naturaleza, acciones muy corrientes, acciones corporales e interrogaciones). Swadesh asegura que en el vocabulario básico el ritmo de cambio es tan regular en las lenguas, que ha podido crear un sistema de medición del tiempo transcurrido en el que dos idiomas estuvieron relacionados en el pasado, y que hoy están separados geográficamente, por el número de elementos sustituidos de la lista, calculándose a razón de 1,4 por ciento cada siglo, esta cifra no es aleatoria sino fruto de la constatación empírica. Se ha estudiado el inglés y su evolución hasta convertirse en el inglés moderno, lo mismo con el chino mandarín, el japonés y otros idiomas.

Se ve que ese vocabulario básico cambia menos de un 20% por milenio. Estas variaciones en el vocabulario dejan un poso común a dos o más lenguas actuales relacionadas entre sí, que se trata de medir cronológicamente, estableciendo la distancia entre un idioma y sus parientes más modernos. Además de las palabras, algo parecido ocurre con la evolución de los sonidos de las mismas.

Si el número de palabras de misma raíz entre dos idiomas de esos dos grupos de 100 es menor o igual al 5% se considera casualidad, y si es superior se ha demostrado que sería fruto de algún pasado común; se ha estudiado una fórmula sacada de realidades entre idiomas conocidos para, en función del porcentaje resultante, saber cuando se produjeron el contacto entre esos idiomas. Este método se acepta como válido hoy en día por su demostrada exactitud. La fórmula que se usa para saber el tiempo transcurrido entre el período en el que se produjo el contacto y el momento actual es:

t= log c/2log r (t = tiempo transcurrido, c = nº de coincidencias, r = constante de variación).

Vamos primero a ver relaciones fáciles entre idiomas conocidos y el euskara:

2.1 Los romances aquitanos: gascón, bearnés u occitano (la lengua de Oc)

Aquitania es la parte norte de Baskonia, que incluiría al País Vasco continental actual. Los idiomas aquitanos son fruto de la sobreposición del celta y del euskara, idioma del que derivarían el 20% de las palabras aquitanas. Además, los idiomas aquitanos, también tienen una fuerte presencia del latín.

El gascón y el bearnés son variantes del occitano. Muchos de estos hablantes llegaron al Reino de Navarra a través del Camino de Santiago (a partir sobre todo del siglo XII), promovidos por el rey que les daba la carta de creación de villa, para así fomentar el comercio, poblar su reino y recaudar impuestos.

Lo mismo ocurrió en puntos tan dispares como Asturias, Extremadura o Toledo.

Como anécdota decir que el único pueblo fuera del País Vasco donde se habla euskara es un pueblo de Biarno o Bearn, pero su gente ya no es vasca (Eskiula, cerca de Maule).

En San Sebastián se llegará a hablar gascón junto al euskara, tras la repoblación con francos de San Sebastián de Hernani, nombre anterior de la capital gipuzkoana, como se verá más adelante, dejando topónimos como Urgull, Ayete, Polloe o el cabo Higuer. Se habla gascón desde el siglo XIV hasta el 1919.

También se habló gascón en Pasajes, Sangüesa, Estella o en Bermeo.

Por otra parte, parece demostrado, así lo admiten todos los lingüistas actuales, que el euskara aquitano es la base de todos los demás euskaras o euskalkis (dialectos), del que su pariente actual más cercano es el dialecto suletino o zuberotarra (xiberutarra como dirían ellos). Los aquitanos (los ausco) son la principal tribu vasca a la llegada de los romanos; en Aquitania se encuentran las cuevas más importantes y abundantes del paleolítico, siendo el núcleo de donde nacieron los vascos.

2.2 El castellano y el euskara:

Las primera palabras en castellano se consideran las halladas en las glosas emilianenses allá por el siglo X. En las mismas glosas, a sus márgenes y a modo de aclaración, el mismo fraile habría escrito las primeras frases en euskara: "güec ajutu dugu" y "izioqui dugu" ("nosotros hemos ayudado" y "hemos encendido"). Estas glosas fueron escritas en San Millán de la Cogolla, La Rioja, cuando en esas tierras se hablaba euskara por el 100% de sus habitantes y pertenecían a la corona de Navarra, no a la de Castilla. En ésta época todos los habitantes riojanos eran vascos como hoy pueden serlo los de Lesaka.

Sin embargo parece más probable que esas palabras se encuentren en romance navarro (o navarro-aragonés que especifican otros, pero es innecesario pues Aragón todavía no existe como ente independiente y todos son navarros como también veremos); idioma muy común en el Reino de Navarra y predecesor del castellano, en el que se escribían la mayoría de los pocos textos de entonces.

Sólo el clero, unos pocos escribanos y parte de la clase dirigente sabía escribir en la Alta Edad Media y lo hacían en romance navarro, gracias a su parecido al Latín, idioma con grafía conocida y con el que se mezcló el euskara para formar este romance, como era lógico, pues todos los habitantes del reino de Navarra en el siglo X hablaban euskara, y por otro lado, tierras del reino navarro como el Sur de la hoy provincia de Navarra, La Rioja, La Bureba o Alaba, sí se romanizaron.

Sólo al sur de Olite o Herriberri el porcentaje de vasco-parlantes era pequeño, y más bien de gente venida de más al Norte, tras la conquista musulmana que acabó con el euskara de la zona tempranamente, y la posterior vuelta de estas tierras al reino navarro como se narrará.

Sánchez Albornoz (Madrid 1893-Ávila 1983), catedrático de historia en las universidades de Madrid, Barcelona y Buenos Aires, dice textualmente: "el Reino de Navarra desde sus comienzos en el siglo X usó promiscuamente dos lenguas habladas: el vasco y el romance navarro, afín al castellano". Tiene una parte de verdad pero el texto es exagerado, en el uso diario en las zonas menos romanizadas sería el euskara el único idioma (la mayoría de Euskal Herria fuera de las cuidades y Sur).

Por eso no es extraño que el primer poeta castellano reconocido, Gonzalo de Berceo (siglos XIII-XIV) sea un clérigo secular del mismo monasterio de San Millán da la Cogolla y en sus textos (Mester de Clerecía) aparezcan numerosas palabras en euskara, como su personaje Don Bildur (Don Miedo).

Finalmente, Menéndez Pidal, filólogo e historiador español más prestigioso del siglo XX (A Coruña 1869-Madrid 1968), presidente de la Real Academia de la Historia y estudioso del origen del castellano, sostiene "el incuestionable substrato vasco del idioma castellano" (nota tomada de "Un buclé melancólico" de Jon Juaristi).

El castellano nació en el perímetro Bilbao-Santander-Ebro, en la Castilla Vetula vasca, de ahí el nombre "castellano", pero que nadie se lleve a engaño, la zona era vasca y de habla vasca al 100% hasta el siglo XIV, como también veremos.

Es el territorio de la antigua tribu vasca de los autrigones de la que hablan los romanos, que entre los siglos IX-X crean un nuevo idioma derivado del romance navarrro y el euskara que hablaban: el castellano.

Tal y como lo aseveran Sánchez Albornoz y Menéndez Pidal (los mejores historiadores de España del siglo XX) el castellano nació en tierras vascas y mantiene un substrato vasco, claro en algunos elementos considerados específicos del castellano, como alguna consonante, presentes también en el euskara, o el uso de sólo cinco vocales (frente a las siete del catalán, por ejemplo).

A modo de anécdota señalar que los reyes navarros utilizaron el romance castellano como lengua para sus escrituras oficiales 60 años antes que lo hicieran los propios reyes castellanos que usaban el latín; ambos romances, el navarro y el castellano, lo son del reino de Navarra.

Palabras vascas del castellano: pizarra, zurrón, izquierda, zulo, moza (de motza, "corto", pues las mujeres solteras vascas en la Edad Media llevaban el pelo así frente a las casadas que lo llevaban largo y recogido en un complicado tocado de forma fálica, prohibido luego por la Iglesia Católica), chiquito, chaparro, chaparrón, chabola, cencerro, cachorro, cazurro, aquelarre, ama (de casa, de cría, de llaves). Además de otras de origen probable vasco como ciénaga y más.

Por lo tanto y como conclusión: el gascón, bearnés y demás dialectos aquitanos, así como el romance navarro y el castellano, son romances vascos, creados por los vascos en su contacto con otros pueblos, los romanos y los celtas.

2.3 El íbero y el euskara:

Los íberos son un pueblo originario del norte de África que habitaron el Levante español sobre los también africanos capsienses anteriores, así como la zona montañosa del interior peninsular, desde el siglo VIII a. C., donde dejaron numerosos vestigios arqueológicos y formaron con los celtas el pueblo celtíbero.

No es éste el caso de Baskonia, donde no ha sido encontrado resto alguno íbero y sí algunos asentamientos celtas, sobre todo en Aquitania y sur de Baskonia, siendo mucho más escasos en el resto.

Los íberos eran un pueblo más evolucionado materialmente que el vasco, por lo cual es lógico pensar que éstos copiaron técnicas de aquellos y adaptaron palabras a su vocabulario de las nuevas aportaciones tecnológicas íberas. Los íberos trajeron el bronce y el cobre y por tanto la metalurgia.

Los vascos ya debían conocer el oro y la plata para ésta época pues llamaron al estaño "zirraide" (literalmente: parecido a la plata) y al cobre "urraide" (parecido al oro). Curioso como significativo es el nombre del herrero en euskara "arotz" (a veces ebanista), que es la misma que extranjero o extraño (arrotz).

Lo que sí es indiscutible es la no-relación entre la cultura íbera y la vasca, otra piedra en el camino para los que quieren ver que el euskara viene del íbero, como lo fue el Alemán Humboldt, creador de esta teoría, apoyada con entusiasmo por algunos historiadores españoles, por la que los vascos serían un reducto de los íberos que poblaron casi toda la

Península Ibérica. Los datos arqueológicos muy anteriores a la llegada de éste pueblo de claro substrato vasco, la continuidad de una población desde el paleolítico en tierra vasca o la presencia de protovascos en zonas en la que nunca llegaron los íberos (como el País Vasco actual o Aquitania), también desmienten ésta posibilidad.

Sí tienen ambos idiomas parecida morfología, una división en sílabas de vocales y consonantes también parecida, sin embargo, la sintaxis por ejemplo, es muy diferente.

Con todo ello, hoy en día estamos en condiciones de descartar el tantas veces argumentado origen íbero del euskara, teoría ya rechazada entre otros, por el ya fallecido lingüista vasco Luis Mitxelena, de reconocida fama mundial en este tema, o por A. Tovar o Julio Caro Baroja entre otros.

Todo esto no es óbice para asegurar que dos pueblos que estuvieron en contacto tantos siglos es seguro que se prestaron algunas palabras, sobre todo en las zonas limítrofes, pero el euskara ya existía a la llegada de los íberos incluso en tierras que ellos ocuparon, por tanto un trasvase mutuo de palabras es más que probable.

En este caso, el mencionado estudio léxico estadístico (aunque no se sabe como se pronuncian se han encontrado escritos en íbero), nos dice que la relación entre el euskara y el íbero es menor a un 5%, luego este método también descarta un contacto tan profundo como pretendía Humboldt.

Como anécdota para el que quiera seguir indagando, comentar que el texto más antiguo encontrado en la Península Ibérica es un texto escrito en plomo y encontrado en Alcoy (Alicante) con 336 letras jónicas del siglo VI a. C., se trataría de un texto posiblemente vasco de una tribu indígena de la zona (¿venida en la época magdaleniense desde Baskonia?) que abarcaría hasta la actual Granada (antigua Iliberris, nueva ciudad en euskara) del que poco se sabe, pues no se entiende ni se vislumbra su significado ("orígenes de los vascos", Estornés Lasa).

2.4 El beréber y el euskara:

"Imazigen" es como se llama así mismo el pueblo beréber y significa "hombres libres"; beréber deriva del latín y viene a significar "balbuceo". El beréber o bereber es un idioma camitosemítica (Asia Menor, actual Israel y países anexos) que se habla en el norte de África.

En su máxima extensión se ha llegado a hablar en los actuales Marruecos, Mauritania, Libia, oeste de Egipto y las tribus tuaregs del norte de Malí y Níger (aún hoy lo hablan) y en el sur del Sahara. Es un idioma dividido en muchos dialectos.

El porcentaje de relación léxico-estadístico del euskara con el beréber del Sur es de un 7% y con el beréber de la zona de Rif (zona montañosa entre Marruecos y Argelia) es de un 6%. Luego sí hay una relación o substrato común entre ambos idiomas.

Se cree, por el porcentaje de relación, que el contacto tuvo lugar hace unos 8.000-9.000 años. Luego explicaremos cómo se pudo dar esa relación.

En beréber los nombres dados a los animales son muy parecidos a los dados en euskara. "Aker" (macho cabrío en euskara) "iker" en beréber, "asto" (burro) "ezet" en beréber (hay que fijarse en los fonemas, no en como se escriben actualmente, el contacto se dio hace 9.000 años), también coinciden en la forma de decir caballo, cuervo, río, hermano, yacer, nombre ("Izen" e "isem") "yo" y otros.

Hay que mencionar en éste análisis a los guanches, habitantes anteriores de las Islas Canarias a la llegada de los españoles. Por los escritos encontrados (la arqueología lo ratifica) se cree que los guanches hablarían un idioma beréber y serían en su mayoría de esa procedencia. Debido al aislamiento de las islas este idioma mantendría un grado de relación con el euskara mayor que el beréber del Sur y el de Rif. Se ve muy claro en la utilización del verbo auxiliar que sigue la misma pauta de tablas que el euskara, el parecido se acentúa con el euskara bizkaino (nornori, nor-nork etc., que todos los que hemos estudiado euskara hemos visto). Como anécdota contar que los primeros conquistadores de las Islas Canarias creyeron que los nativos hablaban euskara.

Recordar que los beréberes son de origen Cro-Magnon. Serían probablemente los parientes antropológicos más cercanos a los vascos con los del caúcaso.

2.5 Los idiomas caucásicos y el euskara:

El Cáucaso se encuentra a 4.000 kilómetros de los Pirineos. En él conviven cerca de 50 pueblos diferentes con sus idiomas. Entre ellos 3.8 millones de georgianos y 100.000 circasianos. La relación léxico-estadística de estos dos idiomas con el euskara es del 7,52%, más alta que con cualquier otro idioma del mundo.

El contacto se produjo en el magdaleniense hace unos 10.000 años, según éste método.

Con el resto de los idiomas del Cáucaso, con los Kabardiano, abkahziano del noreste y con los idiomas katvelianos del Sur (megreliano, svaniano etc.), tiene el euskara parecido en la tipología (verbos, el ergativo etc.) y en la etimología de algunas palabras, pero su la relación léxico-estadística con todos ellos es menor al 5%.

Para los curiosos recomendar el libro "El origen de los vascos" de B. Estornés Lasa donde se citan palabras comunes caucásicas y vascas, como el "gu" (nosotros) del euskara común al georgiano y svano, el "zu" (tú) del euskara y la misma palabra del cherkese etc., según este autor habría centenares o miles de paralelismos. También existen paralelismos en aspectos sintáticos, como en el uso del ergativo (verbas transitivos-intransitivos, formas Nor-Nori-Nork) que no se dan en ningún otro idioma europeo y que también se dan en el tibetano y en el burushaski en el mundo (aunque este último lo ha perdido recientemente); o en el modo reflexivo de hacer frases como: "he visto mi cabeza en el espejo" (nire burua ispiluan ikusi dut), y no: "me he visto en el espejo", que sólo se da en el georgiano además de en el euskara. La /h/ transpirada, elemento propio del euskara, tiene su equivalente en los idiomas caucásicos.

Otro elemento común de los idiomas caucásicos y el euskara es el uso de base veinte para contar, que también es común al burushaski; para entendernos, en euskara: hogei es veinte, berrogei (dos veces veinte, luego cuarenta), hogeitamar (veinte y diez, luego treinta) etc., incluso hay textos, de los primeros en euskara, donde el número cien (ehun en euskara) se dice bostogei (cinco veintes) o para cientosesenta zortzitan hogei (ocho veces veinte), por ejemplo.

El beréber por el método léxico estadístico no está relacionado ni con el árabe, ni con el egipcio, pero tampoco con el georgiano, sí con el euskara (y con los idiomas cadmitosemitas como queda dicho, del que procede). Luego el euskara es un idioma emparentado con el georgiano y con el beréber, pero éstos no lo están entre sí.

Se intentará explicar a continuación.

No existe ningún otro idioma con los que se ha emparejado el euskara por el método léxicoestadístico que dé un porcentaje de correlación superior a ese 5% crítico. Ni tan siquiera el etrusco parece guardar relación con el euskara como alguna vez se ha creído (los etruscos eran una tribu nacida en el norte de la península italiana entre los ríos Arno y Tíber que vivieron

durante los siglos X al VII a. C., de los que se han encontrado más de 10.000 inscripciones no descifradas pero sin aparente relación con el euskara).

3 POSIBLE EXPLICACIÓN A LOS PARENTESCOS

Vamos a apoyarnos en la argumentación final en los siguientes elementos (además de en los ya expuestos): la evolución del euskara, préstamos de otros idiomas y topónimos.

Antes de ver los préstamos que otros idiomas han hecho al euskara y ver los topónimos vascos que nos dan una idea de su expansión en el pasado, hay que saber como ha evolucionado el euskara desde que se tiene noticia escrita de él (época romana) y ver así si ha cambiado mucho, lo que nos dará una pista de hasta qué punto han influido esos contactos, invasiones y conquistas en el idioma.

3.1. Evolución del euskara

¿Se parece en algo el euskara actual con el que se hablaba en el pasado? Según Estornés Lasa en su libro ya mencionado: "Examinando nuestro Euskara y el contemporáneo de los romanos según el léxico conservado en las lápidas funerarias latinas, nos lleva a la conclusión inaudita de que ha permanecido la lengua vasca casi inmutable en su carácter y aún en cuanto al detalle de sus formas. No debió de revestir pues, una forma y un léxico muy alejados del actual. Esta nula evolución durante dos mil años nos permite seguir calificando de "vasco" al euskara prehistórico".

Sirva de testimonio de lo dicho las pocas palabras vascas que de la época romana han llegado hasta nosotros y sus formas actuales: Raíz Forma actual Significado

Texto exacto

Aher aker macho cabrío Aherbelste

Ama ama madre Belixama

Amoena amoma abuela amoema

Andere andere señora Anderixo

Arix Aritz roble Arixo

Arte arte encina Arthe

Asto asto burro asto-illuno

Atta aita padre attako (-ko es un diminutivo)

Bai ibai río baicorrixo

Begi begi ojo Lacubegi

Bele bele

cuervo Belexen

Bels beltz negro Harbels(hartz-beltz:oso negro)

Berri berri nuevo Iliberri

Bihox bihotz corazón Bihox

Buru buru cabeza Vimburu

Erdi erdi medio Erditse (parto)

Erri (h)erri pueblo Aberri (de aquí la tomó como "patria" Arana)

Garr gar llama Garr

Gison gizon hombre Gison

Gorri gorri rojo Baigorrixo

Har har(ri) piedra Harbels

Idi

idi buey Idiatte

Ili iri ciudad Ilixo (xo=txo, diminutivo)

Illun ilun oscuro Asto-illuno

Ilur elur nieve Ilurberrixo

Itur itur(ri) fuente Iturbe

Ituri iturri fuente

Iturissa

Lapur lapur ladrón Lapurdo

Larra larra pasto Larrasón

Lehen lehen primero Leheren ("lehen" declinado)

Lex leze(a) sima Lexeia

Lur lur tierra Lurgorr

Neska neska muchacha

Ocho otso lobo ochoco (lobezno)

Oia, oe aroian selva Oearso, Oiasso (Oiartzun)

Osto osto hoja Alardosto (adar=rama)

Sembe seme hijo Sembecco (semetxo)

Sen sen infante

Senixcco

Uri uri ciudad Bitouris

Vasco eusko vasco Vasco

Viri bide camino Viriatu

El resto de lo que nos ha llegado hasta nosotros son afijos de los nombres mencionados y de las ciudades romanas con nombre vasco.

Voy a dar una serie de topónimos de raíz vasca para apoyar éste trabajo, no pretendo darlos todos ni mucho menos, sólo una idea de cada zona:

3.2 Topónimos de raíz vasca fuera de Euskal Herria

Empezamos adelantando varios:

España: zona de la antigua Baskonia ("Uzquiza" u "Oña", como los banderizos oñacinos, en Burgos, el Valle de "Arán" de Lleida y de otras zonas, donde "Aran" en euskara significa valle; pero hay muchos); además: Asturias, Cantabria (estos dos también formaría el núcleo de Baskonia antes de la llegada celtíbera), Rías Bajas gallegas (por ejemplo Bayona, Egibarri o Mondariz, mendi+aritz), Levante, Centro (comarca del Tajo) y Sierra Nevada, en ésta última por ejemplo: Iznalloz, Veleta (Belate: puerta de cuervos); el anterior nombre de Granada, Iliberris es igual al anterior de Elna en el Rosellón francés (donde Iri+berri = ciudad+nueva), podría ser vasco, pues se sabe que había una tribu indígena interior que no fue invadida por los pueblos que llegaron a las costas andaluzas hasta la llegada de los romanos, su lengua hablada sería la misma que la de los textos de Alcoy y Liria que hemos mencionado.

Francia: los hay por toda Aquitania (toda la zona de la antigua Baskonia, por ejemplo Tolouse=Tolosa, o Garona, comarca de trigo), macizo central y el Ródano. Los veremos.

Italia: Liguria (zona de Génova, antiguo pueblo conquistado por Roma en el siglo III), Etruria (entre los ríos Arno y Tíber), Oscia (antiguo pueblo Osco al Sudeste de Roma, del que poco se sabe; nombre en protovasco que tiene sus equivalentes en la comarca astur-gallega y en otros sitios de España como veremos también), todos ellos en los Alpes y Sicilia.

Portugal: comarca del Tajo y el Norte, frontera con Galicia.

Cáucaso: en Georgia por ejemplo Gorbeya (como el monte entre Bizkaia y Alaba) y en Armenia el monte Ararat (como la sierra Aralar entre Alaba, Gipuzkoa y Navarra) o Gora (montaña en el idioma de la zona, "arriba" en euskara).

Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda: (con gran presencia de restos Cro-Magnones) Todas las terminaciones en "-barri" o "-berri"; la palabra "Landa" por ejemplo o el río Gara (Irlanda). Las zonas mineras de Escocia e Irlanda de Carrick ("Karr"=piedra) o las palabras Scoth (sonido "–sk" del que hablaremos) y Glasgow (sonido "gasco").

Área beréber: palabras con la voz "-barri" de la época magdaleniense como en Sugabarri, Zuchabbarri (Ptolomeo) o Succbar (Plinio). Otros con la raíz formadora de topónimos vascos "Gar)a" (altura): Garb, Garian, Gardaya y algunas más.

- Sobre Aquitania hay numerosa bibliografía, para nombrar algo que todo el que sepa un poco de euskara se dará cuenta: Las Landas, Landa = prado, es uno de los topónimos vascos más comunes que da lugar a muchos apellidos como Landaburu, Landa etc.

Aquitania= Auski+tania, donde auski es la tribu alrededor de la ciudad más importante de todas las tribus vascas de la época romana: Iliunberri, "nueva ciudad buena", es decir, Villabona (luego transformada en Auch, de ausko).

Al norte del río Adur (Baiona), zona de Burdeos, Avignon, Alvi, Perigueux, Limoge, Cognac existen:

Garein, Larruy, Larrousseau, Arsague, Berguey, Carrey, Orist, Uza, Arrats, Arize, Andiran, Alós, Artix, Valata, Arthes Arre, Salazac, Ardeche, Berrias, Lescuri, Lain, Issone, Anders, Loize, Garraux, Garrech, Garrabet, Garat, Gar, Garaison, ríos Gardón y Gard, Ardour, Ajain, Lascot, Urbise, Arnas, Lascaux, Banize, Aizon, Garin, Garites, Garoupe (Provenza), Ihury etc. Alguno está en la zona de Poitiers y Bourges, pero son más escasos, lo mismo que desde Tours a Dijón donde apenas hay.

Como queda dicho Aquitania es casi seguro la cuna del euskara y los dialectos aquitanos tienen un 20% de su vocabulario en euskara.

- En el País Vasco actual no hace falta comentar, lo mismo que en La Rioja o la Bureba (norte de Burgos) donde los topónimos son tan abundantes que no merece la pena hacer una lista, basta con coger un mapa. Por ejemplo entre la Bureba y La Rioja con la forma "barria" (nuevo) existen: Chavarría, Arambarri, Olabarria, Ubarria, Barria, Chibarria, Echevarría, Labarría, Zirumbarria, Zibarría, Zubarría, Tambarría, Ilibarre, Chavarre o Zadubarre.

Topónimos vascos recogidos por el historiador navarro B. Estonés Lasa:

- Del Ronkal al valle de Arán (En Lleida):

Benabarre, Zoriza, Quinboa, Lujiarre, Lascuarre, Luparre, Bizberri, Astu, Arbe, Axpe, Arbe, Cenarbe, Javierregay, Achar, Lizarra, Gistain, Eunate, Artaso, Artasona, Barosa, Ayerbe, Bisauri, Loarre, Aisa, Besos, Acon, Larres, Biescas, Escarrilla, Lanuza, Basaran, Bergua, Ara, Ecuain, Yaga, Arazas, Suelza, Barrosa, Yna, Ainsa, Gerbe, Nabal, Arro, Benasque, Ariste, Chia, Serraduy, Isabena, Barasona, Estada, Aren, Barruera, Escuñau, Esera, Bonaigua, Espua, Isona, Cuarte, Gurea, Biscarrués, Ardisa, Erla, Bolea, Arascués, Esquedas, Aniés, Sabayés, Belarra, Hirbike, Mascún, Guarga, Basa, Estrron, Escaldes, Engolasters, Esquella, Aranza, Esabol, Escardars, Estana, Nabas, Cuart, Aña, Gurri, Maya, Bascara, Estiche, Jubierre, Ballobar, Escarpe, Algerri, Ibars, Aytona, Asco, Estanga, Urria etc.

- Desde Zona centro y Este, Bearne a Perpiñán en Catalunya:

Urgel, Garrotxa, Gurria, Gerri, Esterri, Aran, Illegerri, Muga, Arices, Arrabi, Arbizón, Art, Arudi, Aspe, Bastan, Bigorre, Esterre, Estibete, Irhaxe, Isabe, Ezeste, Laruns, Nabarrenx, Seberri, Sarrance, Urdos, Aramitz, Areta, Lana, Lurbe, Escot, Lescun, Etsaut, Ordos, Bescat, Aubisque, Aucon, Agos, Escubes Coarrece, Benejaco, Izabit, Estam, Aspin, Estarbielle, Estenoz, Ardet, Orla, Sentein, Aucacein, Herran Lacabe, Izaut, Astiz, Lescar, Monein, Meritein, Bearn, Benabarne, Garrotxa (Catalunya y Teruel), Estibeaux, Arzac, Lescar, Lez, Isabarri, Biescas, Maya, Muga, Lecarre, Bizberri, Ysabena, Ainsa, Escuain, Gardesse, Igon, Escaro, Aytua, Algerri, Gerri, Sahorre, Arria, Urbanya, Oix, Oñar, Ares, Belaitus, Ossau, Lourdias, Issor, Buci, Aressi, Lourdes...

- Desde Encartaciones hasta Asturias:

Besaya, Ubiarco, Orena, Oiza, Barcena, Aguayo, Garoña, Arce, Selaya, Arredondo, Eskalentes, Otañes, Escaño, Mena, Amaya, Salazar, Illaña, Escalada, Bunbena, Zalduendo, Urrez, Mencilla, Urquiz, Basconcillos de Tozo, Basconcillos (raíz "vasco"), Basconcillos de Muño, Bascones de Zamanzas, Bascuñana, Bascones de Agua, Bascuñuelos, Villabáscones de Sotoscueva, Matasutxa, Aizola, Garrula, Besgas, Bela, Garoña, Barciña, Ameyugo, Arraya, Bureba, Metolabarrena (Burgos), Oña etc.

- Asturias:

Anzas, Aguin, Aguiño, Anzo, Araniarii, Arancedo, Arante, Arbosa, Aradan, Arbon, Arnoya, Arnala, Arquide, Cartea, Caraondio, Caranga, Cubia, Iboya, Iramola, Urria, Muñas, Olaqui,

Obanza, Orua, Ouria, Oscos, Garaña, Garaba, Turia, Uria, Urbies, Urra, Mendones, Mendacha, Carrandi, Bascones, Vasco, Urubio, etc.

- Galicia:

Anduriña, Agor, Agorjoi, Ainzua, Aran, Ariz, Ardaña, Arrasa, Arzua, Belesar, Goris, Irijo, Iza, Larrae, Larazo, Laracha, Menda, Nazara, Carrabate, Carraceda, Carracha, Garrida, Garea, Garabal, Garavide, Urros, Sada, Sarria, Umia, Arnoso, Aranoya, Zamay etc.

- Portugal:

Carregosa (Portugal, "Carr" se considera un topónimo protovasco de los más significativos), Carreço, Carrapateira, Garraia (Sierra), Urrios, Urra, Mendoça, Caraceida, Basconcillos, Arnoso (no viene de arena sino de arn=pedregal, como en Arnedillo riojano), Arnoya, Larradi, Arneiro, Atalho, río Arga, río Toria (el nombre Turia o Toria es una constante, donde "ur" y "uria" nos habla de "agua" y "torrente" muy común en zonas donde se hablaba euskara) etc.

- En Catalunya que no sea Pirineo por ejemplo:

Arbós (Figueras), Alós de Balaguer, Báscara, Ibars, Araya, Artaj, Algar, Aldaya, Arteas, Bugarra, Tolosa, Zarra, Algarra, Garrancha, o Caroch (todos hacia la costa) etc.

- Al sur del río Júcar (zona de Cuenca a Valencia) hasta la misma Granada:

Orcheta, Buscarro, Muria, Elosa, Alatoz, Ulea, Los Urrutias, Zubia, Illora, Jabalaiz, Espeluy, Oria, Algar, Iznate, Adamuz, Mengibar, Garres, Arriate (junto a Ronda) o Encarroz, Garrucha (Almería, canteras de mármol, se parece a la pirenaica catalana Garrotxa y a la Sierra Garrocha de Teruel, donde "Garr" o "Karr" es un topónimo vascoide que significa "piedra") etc.

- Interior de la Península Ibérica y resto (mucho menor):

Duero (se deriva de Atur), Kalpe ("bajo la piedra", antiguo nombre del Peñón de Gibraltar), Aranda, Muñogordo (Segovia), Muñozas (Zamora, muño=colina), Turia (Valencia), Urci (ciudad bética), Anas (río bético), Caraca (Guadalajara, hoy se llama Taracena), río Carrantona (Vallecas, Madrid), Garoces (Toledo), Garaballa (Cuenca), Carrizona (Ciudad Real), Carrahola (Cádiz), Carranque de Yuso y Carranque de Suso (Toledo, hoy sólo queda Carranque sin más), Garray (Soria), Garrocha (Teruel), Bascones de Ebro (Palencia), Bascones de Ojeda (Palencia), Bascuñana (sierra de Cuenca), Básculoa (pueblo de la Bética), Vascos (Toledo), Villa Uascón y Uascones (Soria 1120), Zayas de Bascones (Soria), Bascones (Burgo de Osma, Soria), Gascueña (Cuenca). También entre el Ebro, nacimiento del Duero y Guadalajara: Zaya (varios), Aranda, Aranjuez, Arandilla, Arganda, Orusco, Atea, Amaya, Iruecha, Irueste, Ariza, Armuña, Escariche, Duron, Ardoz, Pioz etc.

- Sobre Sicilia es interesante la nota del poeta latino (años 25 al 101) Silio Itálico (Pnic.lib.14,v.34): "los campos de Sicilia fueron primeramente cultivados por los pueblos de los Pirineos que se dijeron sicanos de un río de su tierra". La palabra "sicano" podría derivar el río Cinca de los Pirineos pero no se sabe seguro.

- En lo que respecta a los Alpes sí he encontrado un estudio profundo en un libro de Federico Krutwig (Garaldea) reproducido por Juan Martín Elexpuru:

Dice Federico Krutwig, nacido en Bizkaia de padre alemán (sociolingüista y político, titulado por las universidades de Bonn y la Sorbona), que antes de la llegada de los preindoeuropeos se hablaban en Europa y parte de Asia una serie de idiomas emparentados entre sí y que tendrían una cultura muy fuerte que se mezclaría con la que traerían estos pueblos invasores. Krutwig relaciona la civilización de la Dordoña y Altamira con las posteriores de Troia (el anterior nombre de esta ciudad es Ilion, donde ili= iri, ciudad en euskara), Sumeria o Babilonia.

Esto suena a excesivo asi que nos centraremos en elementos claramente demostrables. Para este lingüista especializado en idiomas orientales, la palabra "Alpe" vendría de "Harpe", "bajo la roca" en euskara.

Para justificar la presencia vasca en los Alpes señalar los siguientes topónimos de Aosta, Lombardia y Piamonte (notar que Piemonte en italiano, Pie+monte=Harpe=al pie de la montaña, como el "Auñamendi" mencionado como nombre vasco dado a los Pirineos):

Artanavoz: arta= roca (harkaitz), naba=planicie, hotz=fin

Ayas: aia=vertiente, as= de atrás

Arbelei= arbel=pizarra (arbel), ei=punta (hegi)

Arieta: Arrieta (lugar de piedras)

Arroil: garganta montañosa (igual en euskara).

Arrobi, Arpe, Aran, Arpeta: "nido de aguila" (arrano habi), "bajo la piedra", "Valle" y "Valle bajo las piedras" respectivamente (valle es "haran" en euskara).

Gane: cima (igual en euskara).

Lesache, Lessona, Lezetta: sima (lezea, Lezona, lezeta en euskara)

Loy: lohi (barro, tierra húmeda en euskara)

Orio: como el río Gipuzkoano.

Oyace: Ohiane (selva).

Oren= orein (ciervo).

Etc.

En Lombardía existen muchos nombres con la terminación "ate", tan común en el País Vasco y que significan lo mismo: "puerta", "paso":

Albizzate, Alzate, Lazate, Velate, Lurate, Lainate, Azzate, etc., todos en Lombardía que en muchos casos se calcan con los del País Vasco. Existen más de 200 de estos topónimos en 100 kilómetros.

Para Elexpuru existen tres zonas con claros topónimos vascos:

La de mayor extensión, que abarcaría el norte de Piamonte, Lombardía y Aosta en Italia (zona de Milán y al Norte) y el cantón Suizo de Ticino, además de los ya mencionados, existen: Azasca, Andrate, Aranno, Artore, Arbedo, Arese, Arizzano, Arona, Arola, Arrobio, Arzo, Ascona, Balzola, Barasso, Bettola, Biasca, Gabiola, Gauna, Gazza, Gordola, Landarenca, Lesa, Oria, Ossola, Zubiena etc.

La zona de Liguria, sobretodo alrededor de Savona y la parte Norte (cerca de Génova): Aiona, Albissola, Ardola, Berri, Carcare, Olano, Orba, Ormea, Savona, Varezze etc.

Ladinia (cerca del Tirol y Trento): Agordo, Andraz, Arabba, Ardo, Arta, Ega, Gardena, Gares, Lasa (Tirol), Maia, Mendola (Trentino), Padola etc.

Los ríos Lambro (niebla en euskara) y Olona (zona de mijo?) son dos ríos que pasan por Milán. Ubaye es el río que hace frontera con Francia, el Ega en Ladinia, Bai de Dones es un lago de los Dolomitas. Aiarnola, Arlas, Arblatsch (sonido Tz), Aralalta, Cima de Gana Bianca (gana=cima en euskara), Ormea (pared en euskara) etc., son montes alpinos. También hay muchos valles con la terminación –asca, que en suletino (zuberotarra, tribu ausko) significa valle como en esta zona: Val di Anzasca, Val di Verzasca etc.

También se producen "coincidencias" en los dialectos e idiomas de la zona:

Asciola= hacha ("aizkora" en euskara)

Astore= cernícalo ("aztore" en euskara)

Baita= borda (casa del pastor).

El uso de la "TZ" y la "Z" silbada también es más propio del euskara y no de los idiomas latinos de la zona.

Para completar el estudio comentar que en los Alpes se hablan una serie de dialectos (del alemán, italiano y francés) y 5 ó 6 idiomas: romance (0,7% de Suiza, 50.000 hablantes), el ladino (dialecto del anterior, centro de los Dolomitas, 10.000 hablantes), Friulo (500.000 hablantes, frontera, Austria, Eslovenia, Italia), Occitano (200.000 hablantes, ya comentado su origen, zona de Piamonte), Esloveno (80.000 hablantes, frontera con ese país, Trieste y Gorizia). También se dan muchos parecidos entre la mitología de los Alpes y la vasca.

- Otros topónimos vascos en Italia:

Venasca (Liguria), Benasco (Génova), Beaschi (Pavia), Benéche, (La Chapelle), Venasque (Vaucluse), Ausona, Liberi (Nápoles y Campania), Orria (Salermo), Anzi (Potenza), Abriola (Potenza), Banzi (Potenza) etc.

El autor argentino Gandía dice "El pueblo vasco es el pueblo más viejo de Europa. Su lengua es la que se hablaba desde el Cáucaso al Atlántico y desde el norte de África al norte de Europa en los períodos paleolítico y neolítico. Los arios o indoeuropeos, los etruscos, los íberos y otros pueblos de la antigüedad son posteriores a los vascos".

3.3. Préstamos de otros idiomas:

Vienen del celta pocas palabras, algunas serían incluso de forma endeble. Ejemplos aceptados son: hogei (veinte), mando (mulo) y tegi (lugar). Sí es celta el nombre Gallego (del río y también del pueblo), hoy tierra de Aragón, derivada de la palabra "Gallaicus". También parece serlo el nombre "Deva" (quizás de "divino"), en el caso del río gipuzkoano sería el único vestigio en esta provincia de que hubo celtas. Existe el nombre Deva en el Miño, en Avilés, Cantabria, Huesca, Francia, pero también en la India o en Mesopotamia. Otros ven en él la palabra "Ibai" (río) (autores como Tovar o Schuchardt, de reconocido prestigio) de donde viene "Ibar" (vega del río) y de ahí la palabra castellana y portugüesa "vega". Recojo éstas anotaciones sin entrar a valorarlas.

La raíz latina aparece en muchas palabras vascas como "eta" ( conjunción "y"), "zeru" (cielo, frente al "ortzi" anterior), "pago" (pagus), "errota" (molino, de "rotar"), eliza (iglesia), aingeru (ángel), sekula (nunca), gaztaña (castaneam), piku (ficum, higo), geriza (caereseam), golde

(culter), akulu (aculum), aingura (acorum), solairu (solarium), gaztelu (castellum), kate (catenam), errege (rex, regem), lege (legem), katu (gato, animal procedente de Egipto), bake (pacen, pax), foru (forum, en un principio desginaba un mercado público, no confundir con las leyes), meta (montón de grano), zekale (centeno), txertatu (injertar), Deusto (barrio de Bilbao) etc.

En los numerales bi, sei o zazpi (números 2,6,7), Estornés ve una relación con el latín mediante idiomas que formaron el propio latín o de casualidad y no directamente durante la conquista romana, como lo demostrarían el uso de palabras semejantes en idiomas no romances ni con relación conocida con el mismo, como el indoeuropeo sanscrito (sas, saptam, 6 y 7), o el gótico (sahis, 6), o lituano (sesi, 6) entre otros.

Del latín vendría "agur" (adiós), de "auguri" (buena suerte), de donde viene también la palabra en castellano "augurio".

Árabes son albaitari (veterinario en ambos idiomas), alkate (alcaide) o aitzaki ("al xaki", excusa).

Pero lo más sorprendente es que los préstamos también se hicieron al revés en el caso de "baso" (monte) y "txiqui" (pequeño), con el mismo significado en ambos idiomas (grafía diferente) y de origen vasco. De txiki, ttipi en Iparralde, vendría el "petit" francés o las palabras de raíz "chiqui" del castellano.

Como complemeto y como los que saben ambos idiomas dicen que se parecen en sonidos y gramaticalmente, recojo palabras comunes del euskara con el japonés: Castellano japonés euskara

Pájaro tori Txori

Ése kore hori, kori (en ronkalés)

Ser (3ª sing.) Da Da

Solamente Bakari Bakarrik

Fatigado Akita Akitua

Hembra Me Eme

Hermano Ani, aine anai

Casa Utxi etxe

Amo Nushi nagusi

Muchacho Musuko Mutiko (mukixu=mocoso, niño pequeño)

Además se usan las terminaciones "– to" e "- i", en algunas palabras y verbos en ambos idiomas, así como la no-existencia de la "r" al inicio de las palabras en ninguno de los dos idiomas.

Hay quien ve en el euskara un origen oriental, de ser esto así, sería en un euskara muy embrionario y anterior a la aparición del Cro-Magnon, es decir, en épocas del Homo sapiens sapiens, que sí vino a través de Asia como hemos comentado, pues no hay datos de invasiones posteriores, ni parecidos gramaticales suficientes para que fuese de otro modo.

3.4. Como el euskara se va perdiendo en Baskonia:

El área de habla euskérica en el siglo XVII la delimita claramente el escritor navarro Axular en su obra "Gero": las siete provincias vascas, más: La Rioja, Bearne, Alto Aragón, Bigorra -al norte de Huesca, Francia- y algunas comarcas pirenaicas más como Ribagorza o el Valle de Arán. En los siglos posteriores se ha reducido aún más en extensión, hablándose en: Bizkaia (salvo Encartaciones), norte de Alaba, Lapurdi, Zuberoa, Gipuzkoa, centro y norte de Navarra; aunque ha aumentado el número de vasco-hablantes debido al crecimiento de la población.

Los indoeuropeos, celtas, íberos, romanos, merovingios, francos, visigodos y musulmanes van mermando el área de influencia del euskara, creando zonas bilingües, como iremos narrando en los episodios sucesivos, hasta quedar el euskara reducido a su núcleo inicial, el territorio de Baskonia descrito.

En época romana, la aportación de esclavos procedentes de otras partes del Imperio hacia las zonas de del sur de Navarra que pudo ser relativamente importante contribuyó, unido a un mayor grado de romanización en estos territorios, a que en estas zonas acabara perdiéndose el euskara como lengua hablada a favor del romance navarro; las posteriroes invasiones musulmanas en el siglo VIII serían las que terminarían de perderlo de Olite hacia el Sur (como en la ciudad romana de nombre vasco Muskaria que luego sería la Tudela musulmana), con una recuperación parcial del euskara en la zona al ser reconquistado por Navarra el territorio en el siglo XII.

Un fuerte retroceso del euskara se dio tras la desaparición del Reino de Navarra en el siglo XVI, hasta ese momento en toda Navarra hasta la Ribera (al menos hasta Olite) hablaba euskara casi el 100% de la población; antes, sufrió otro importante paso atrás tras la conquista por el reino de Castilla de las vascongadas, La Rioja y Castilla Vetula en el siglo XIII. El desaparecer como idioma oficial de Estado es lo que supuso la rápida pérdida del euskara y la introducción del castellano como lengua oficial en la actual Comunidad Foral de Navarra y vascongadas, perdiéndose en el resto.

En 1492, por mandato de Isabel la Católica a Antonio de Nebrija, se trata de unificar el castellano, en el prólogo del libro aparece este texto revelador que dice: "...el reverendo padre Obispo de Ávila me arrebató la respuesta; y, respondiendo por mí, dixo que su iugo muchos pueblos bárbaros y naciones de peregrinas lenguas, y con el vencimiento aquellos tenían necessidad de recibir las leies quel vencedor pone al vencido, y con ellas nuestra lengua". Fue la política castellana en América como en el reino de Navarra según lo fue conquistando y subyugando. En ese documento se dice también: " ...I cierto así es que no solamente los enemigos de nuestra fe, que tienen la necesidad de saber el lenguaje castellano, más los vizcaínos (se refiere a los vascongados), navarros, franceses, italianos y todos los otros que tienen algún trato y conversación en España y necessidad de nuestra lengua...". Son importantes las leyes y políticas tomadas contra el euskara desde el inicio, pero la Real Célula del 23 de junio de 1768 promulgada por Carlos III de España se lleva la palma: toda la enseñanza escolar se hará "únicamente en lengua castellana".

Si el euskara tuvo serias dificultades con la grafía, la oficialidad del castellano en la administración tras la conquista paulatina del reino de Navarra y por la fuerte implantación como escritura desde siglos del latín, la entrada de la enseñanza obligatoria del castellano en detrimento del euskara, situó a éste en la más absoluta marginalidad, logrando que sus propios hablantes se sintieran inferiores frente a los "letrados" castellanos y su gran imperio mundial, rechazando en muchos casos su idioma materno. El último gran mazazo se lo dio el franquismo como veremos. En Iparralde la pérdida del idioma tuvo las mismas bases.

Datos históricos y otros elementos:

El euskara se hablaba en plena Edad Media desde los montes de Oca, a 15 kilómetros al norte de Burgos, así como en media Rioja, Nájera o Miranda, hasta el siglo XV. Los Arcos y Arroniz lo hablan hasta el siglo XIV. Esto incluye la Bureba o Castilla Vetula, cuna del castellano en el siglo X.

En las montañas aragonesas y catalanas se habla cuando menos hasta el siglo XV (existirán comarcas apartadas de habla vasca al menos hasta el siglo XVII, tal y como deja escrito Axular). En la zona de Huesca se sabe que se habló hasta en el siglo XVI; la palabra Huesca viene de la ciudad romana de Osca, de ahí el gentilicio oscense; ambos "Huesca" y "Osca" u "Osco" derivan de "eusko", según Estornés Lasa y otros autores. En Huesca, unas ordenanzas de 1349 dicen: "Item nuyl corredor non sia usado que faga mercaduria ninguna que compre ni vende ningunas personas, faulando en algaravia (árabe) ni en abraych (hebreo) nin en bascúenç:et qui lo fara pague por coto XXX sol". El "bascúenç" de este texto es el mismo que el "basquenz" del Cartulario del monasterio de Leire del siglo XII, de donde derivará la palabra vascuence, todas ellas sirven para designar al euskara. Durante la Edad Media también se le llamó también "Vascónica Lingua".

Algunos núcleos pirenaicos dejarán el euskara por el catalán sin pasar por la romanización.

Añadir que la raíz de las palabras "Oca" (Montes de Oca), "Oja" (La Rioja, río Oja, Ojacastro etc.) es la misma que la de "Osca" mencionada y los "Oscos" asturianos e italianos. En Ojacastro (Rioja Alta), el alcalde prohibe en el siglo XIII a un merino venido de Burgos a participar en un juicio pues según los fueros de la villa era indispensable saber euskara para ello.

El área anterior de habla del euskara, a juzgar por la toponimia, estaría integrada por las dos vertientes del Pirineo y la vertiente norte de la Cordillera Ibérica, sobre todo a partir de Moncayo, el alto Ebro.

Dejó de hablarse sobre 1587 en las Bardenas (sur de Navarra); la comarca del río Aragón, sierra de Cantabria, Toloño, Tuyo, Arakamo etc., será la nueva frontera a finales del XVI.

De la mitad de los pueblos navarros desaparece entre los años agitados años que van de 1778 a 1868 (guerras contra Francia y carlistadas); desaparece durante esos años de: Baldorba, Sangüesa, Valle de Allín, Galdeano, Puente la Reina hasta 1863 etc.; el trasiego de tropas extranjeras y la derrota vascongada-navarra lo propician.

En el año 1868 el 54% de la población de las siete provincias vascas sabía euskara, hoy el 23,7%.

En el siglo XVII un tercio de Estella era monolingüe euskaldun y el resto bilingüe.

Pamplona pierde el euskara a finales del siglo XIX.

En el Bearn también se habla de forma extensa el euskara junto al romance bearnés hasta el siglo XV (como queda dicho aún hoy se habla euskara en el pueblo bearnés de Eskiula) y lo irá perdiendo poco a poco.

La marca en el Adur (Atturri) es persistente hasta hoy, quizás por ser frontera con otro idioma sin Estado: el gascón. Pero, como dice Julio Caro Baroja, esa marca es más reciente, pues: "no hay razón para dejar de admitir que en Aquitania se habló vasco hasta la Edad Media" (lo dice así en su libro: "Sobre la lengua vasca y el vasco-iberismo").

Con la fuerte conflictividad bélica en la vasta región aquitana y la formación de muchos de los Estados actuales, con luchas entre Francia-Inglaterra como en la guerra de los 100 años y también con Navarra, que se dieron en toda la Edad Media en estas tierras, el euskara perdió tres cuartas partes de su territorio de habla natural.

La toponimia conservada hacia occidente de la actual Euskal Herria y el léxico conservado en los romances castellano viejo, asturiano y galaico-portugüés, nos prueban una gran expansión del pueblo protovasco en esa dirección. Las palabras que llegan hasta el extremo occidente son las equivalentes a "narria" o "trineo", "argoma", "acecho", "albura de árbol" y "cencerro". Las comunes al castellano y al vasco se explican más fácilmente por el origen mismo de este romance en vasco-hablantes de la Bureba. La toponimia es densa en Galicia y zonas colindantes que no tienen nada de íberas.

La toponimia y léxico conservado hacia el oriente de Euskal Herria y que llega hasta el Mediterráneo y aun hasta la Provenza, se refiere a las equivalencias vascas de "mana", "paja", "Gamuza o corzo", "cabra de una año", "frambuesa", "lagartija", "modorra del ganado", "garrapata", "frontera o límite", "cencerro", "regata" y "lugar abrupto" con distintos nombres en castellano y catalán.

Los elementos comunes al gascón se explican fácilmente por la historia pues es un romance nacido de vasco hablantes.

La carencia de ciertos topónimos y léxico catalán que existen en gallego por ejemplo, se explica por el hecho de ser Catalunya paso obligado y lugar de asentamientos de razas y lenguas desde los más remotos tiempos prehistóricos, al contrario de Galicia y Portugal, que quedan resguardas en el extremo occidente.

Un buen número de palabras comunes a todos el tramo desde Galicia hasta Catalunya nos afirma la comunidad lingüística y cultural prehistórica de todo el Pirineo, en sus dos vertientes. La toponimia existente hacia el Tajo nos habla de una expansión desde las fuentes del Duero, ya en tierra Bascona, en el momento del desbordamiento magdaleniense.

Un reguero de topónimos y otros testimonios dejan ver una bajada de los protovascos hacia el Levante por la Cordillera Ibérica y otra por la costa donde los vestigios son barridos por pueblos o culturas llegados desde el Sur.

La supervivencia de toponímicas y léxicas por toda la tierra gascona, el Languedoc y la Provenza, el área de los ríos Turia y sus variantes, del sufijo –doi, -oi, -ui, -ó y –oz, nos demuestran el occidente europeo como zonas estables de los pueblos protovascos, unos de los cuales sería la Euskal Herria histórica y actual, antes de las invasiones arias. Estas invasiones y su estabilización en tan densos territorios habrían ido borrando poco a poco o desfigurando y aún acomodando a sus lenguas, topónimos y voces supervivientes como resultado del bilingüismo que forzosamente hubo durante muchos siglos.

3.5. Posible explicación a los parentescos y topónimos

Ya hemos adelantado muchas cosas. Es evidente, por las más de 150 cuevas halladas, que en Baskonia durante el Paleolítico (30.000 al 10.000 a. C.), se dio una cultura donde se desarrolló

la pintura, la escultura (pequeñas venus, falos y elementos ornamentales, sobre el 7.000 a. C.) y posiblemente la música (hueso con tres agujeros encontrado en Isturitz –Baja Navarra-, de la época auriñaciense de entre 20.000 y 40.000 años de antigüedad ya mencionado). Serían los vestigios artísticos más antiguos de la humanidad después de los encontrados a los aborígenes australianos.

En Europa estas artes, en el Paleolítico superior, se dieron exclusivamente en Baskonia. Sin embargo el arte ornamental y las famosas Venus sí se dan al Este de ese territorio, pero las dataciones de los restos hallados son más recientes que las encontradas en Baskonia.

Lo mismo ocurre con el arte rupestre, en Europa sólo aparece al sur de Baskonia, con dataciones mucho más recientes siempre, es el conocido arte levantino (7.000 al 1.500 a. C.).

Parece lógico pensar que hubo una expansión del arte ornamental y de las esculturas venusianas desde Baskonia hacia el Este (normalmente siguiendo las cuencas de los ríos) y del arte rupestre hacia el Sur, en este caso mezclado con nuevas gentes dolicocéfalas (de cabezas alargadas) venidas probablemente del norte de África: los capsienses, que también ocuparon zonas de Italia, Sicilia y por Catalunya llegaron Francia: donde toman contacto con los vascos que se había expansionado hacia el Sur en busca de un clima más venidero; los capsienses vienen tras el inicio de la desecación del Sahara producida esos siglos.

De hecho, en el norte de África precisamente (cuando el Sahara era un vergel), se han encontrado numerosas cuevas con este arte rupestre, cuya datación es posterior a las del levante y por tanto a las encontradas en Baskonia.

Las regiones del mundo donde sólo se vivía de la caza y la recolección de frutos silvestres (como era Europa y norte de África magdaleniense), las lenguas eran pocas y muy extendidas, al contrario de lo que ocurría donde la agricultura estaba introducida (la agricultura nació como todo el mundo sabe entre el Tigris y el Eufrates en el III milenio a. C., en Asia, Mesopotamia, luego tuvo se expandió hacia Egipto, China y la India, y muy poco a poco por todo el mundo).

Se cree que en éstas épocas no pasarían de 300 los idiomas del mundo (frente a los 6.000 actuales). Idiomas de un territorio reducido que vería multiplicado el área de influencia a través de inmigraciones en busca de caza, debido a lo poco poblado de los nuevos territorios.

El endurecimiento del clima podría explicar esta búsqueda de nuevos territorios. Se sabe, por los animales que se cazaban en la época del arte rupestre Bascón, que el clima era estepario y de tundra en otras épocas, sin embargo, los pintados en el arte levantino corresponden a animales africanos actuales. Se puede deducir de ello que una diferencia de clima que propició que algunos cazadores buscaran lugares más cálidos (al Sur) y que otros siguieran a los animales que estaban acostumbrados a cazar hacia Noreste, quizás por una sobre población, los demás se quedarían en Baskonia. Esto explicaría la relación del euskara con el beréber y con el georgiano o el circasiano, y los topónimos el norte y sur de Italia (con cuevas de arte rupestre posteriores a la de la zona protovasca), pues en esa huida hacia el Este muy posiblemente llegaron esas gentes a los Alpes y al Cáucaso; lo abrupto de sus montañas permitió la supervivencia de esos idiomas, emparentados con el vasco, de invasiones posteriores. Y también explicaría los topónimos vascos en sitios tan alejados como Sicilia, Escocia o Irlanda (el Canal de la Mancha estaba congelado) (Mapa siguiente, en el que aparecen los sitios donde se han encontrado pinturas rupestres y arte ornamental: Baskonia sobre todo, donde está la mancha más oscura y centro de expansión: cuencas del Tajo, Ebro, Guadiana, Ródano, Tíber, Po, Rin, Danubio, Sierra Nevada, zona de Gandía –Alicante-, Alpes, sur de Italia, zona de Foggia, norte de Sicilia y los Cárpatos).

Estos territorios coinciden además con las áreas de expansión del hombre de Cro-Magnon.

Los elementos vascos en el beréber se deberían a contactos de los "protovascos" del levante y aun a irrupciones de algunos cazadores protovascos en el norte africano. Habrían ocurrido en las postrimerías del paleolítico superior en consonancia con la fecha dada por Swadesh ("Tras la huella lingüística de la prehistoria" publicado por la universidad de México) y los testimonios de la arqueología (pinturas rupestres de Parpalló). El beréber habría heredado ese "protovasco" de su antecesor mauritano, que sería la gente con la que se habría producido el contacto, pues los beréberes recaen en el norte de África en época tardía, ya romana, asentándose en territorio de los anteriores mauritanos, que habrían dejado en el beréber las palabras que posee éste idioma en sus diferentes dialectos y que no provienen del cadmitosemítico, la base del beréber. El contacto incluso podría haber tenido lugar desde la zona itálico-calabresa donde se han descubierto pinturas de factura protovasca de finales del paleolítico, pero las distancias son mayores y parece menos probable.

El contacto entre los caucásicos, en particular con el georgiano y con el circasiano, se debería a la irrupción de los protovascos paleolíticos por el centro europeo hacia el medio oriente que hemos comentado, como confirma el estudio léxico estadístico.

La situación central del euskara paleolítico expansionándose por toda Europa explica las relaciones distintas y sucesivas con pueblos tan distantes como los caucásicos y los beréberes; que el euskara esté emparentado con el georgiano y con el beréber pero no estos entre sí convierten al euskara en un idioma puente entre ellos. El protovasco, o protoeuskara si se quiere, sería el núcleo de irradiación lingüístico-cultural en lugar de un receptáculo.

El protoeuskara habría sido en su época de esplendor una especie de latín de su mundo.

Las evidencias aquí expuestas empiezan a ser demasiado abrumadoras para negarlas.

El tema de parentesco con los idiomas orientales y americanos está todavía por estudiar mejor.

Finalmente, para acabar este apartado, un texto sacado de un discurso de Menéndez Pidal dado en Bilbao en 1921: "...si un idioma no es el espejo del alma del pueblo, es una síntesis de la historia colectiva de la historia del desenvolvimiento de esa alma colectiva, es un reflejo del desarrollo intelectual del pueblo que lo habla". "Tenéis la fortuna de que vuestro pueblo sea depositario de la reliquia más venerable de la antigüedad hispana. Otras tendrán más valor artístico, serán más admiradas y codiciadas universalmente, pero no hay otro que tenga la importacia de esta lengua".

1. EL ORIGEN DE LOS VASCOS

Pretendo narrar la historia vasca de forma muy descriptiva sin mucha literatura, salvo cuando considere necesaria alguna aclaración o testimonio.

Hoy las provincias vascas tienen la siguiente población y extensión:

Alaba o Araba: 271.081 hab. (Vitoria-Gasteiz: 205.284 hab.), 2.811 km2

Bizkaia: 1.143.400 hab. (Bilbao-Bilbo: 368.710 hab.), 2.384 km2

Gipuzkoa: 670.809 hab. (Donostia-San Sebastián: 169.933 hab.), 1.813 km2

Lapurdi: 197.424 hab. (Baiona: 40.051 hab.), 858 km2

Navarra o Nafarroa: 519.277 hab. (Pamplona-Iruña: 180.372 hab.), 10.421 km2

Baja Navarra o Nafarroa Behera: 29.341 hab. (Donibane Garazi-San Jean de Pie de Port: 1.432 hab.), 1.374 km2

Soule o Zuberoa: 15.706 hab. (Maule-Mauleón: 3.533 hab.), 765 km2

Total población: 2.847.038

Total superficie: 20.426 km2

Vasco hablantes: algo menos de 700.000.

1.1 Introducción:

El País Vasco es en la actualidad una región europea muy pequeña, pero no ha sido siempre así.

En el siglo I a. C., a la llegada de las legiones romanas a tierras vascas, los vascos eran un pueblo que se extendía muy al Norte y muy al sur de los Pirineos (llamado por los vascos en el pasado Auñamendi, "al pie de la montaña"), que sería y sigue siendo su columna vertebral.

El País Vasco histórico, Baskonia, donde habitaban los vascos desde tiempos remotos, tendría los siguientes límites conocidos: por el Norte más allá de Burdeos y del río Garona (comarca de trigo en euskara), la frontera la marcaría el río Loira. Por el Este la frontera estaría en Tolouse y el río Segre. Por el Sur hasta cerca de las actuales ciudades de Zaragoza, Burgos (montes de Oca), Soria, toda La Rioja y la Bureba burgalesa, la frontera estaría por tanto al sur del Ebro. Por el Oeste el límite se situaría en Santillana del Mar.

Este basto territorio habría sido mermado ya en la Edad de Bronce por las invasiones de tribus arias de la zona del Danubio, eran pastores y agricultores celtas por el Norte (siglos XII –VIII a. C., según Estornés hasta el siglo VII a. C. no llegaron al País Vasco con fuerza) e íberas desde África (siglo VIII a. C.); los indoeuropeos celtas y los íberos se mezclaron y dieron lugar al pueblo celtíbero en la Península Ibérica, llamada así por primera vez por el griego Piteas en el 330 a. C. (luego los musulmanes la llamarán al-Andalus, o "tierras de occidente"). Baskonia aún conocerá más invasiones hasta quedar reducido al territorio vasco actual.

Pero si nos remontamos a épocas aún más pretéritas aparecen topónimos vascos en lugares como los gallegos de Baiona (cerca de Vigo y Portugal) o el antiguo nombre de Santiago de Compostela (Amaya: el fin), o el también nombre vasco de la Guadalajara romana (Arriaga: pedregal), el hoy pueblo cántabro de Arredondo (junto a las piedras); pero también en lugares tan alejados ahora del solar vasco como los Alpes. La gente que habitaba todas estas tierras tendría un nexo de unión: el idioma y la cultura común de sus habitantes.

Será el gran Julio Cesar, aunque nefasto para los vascos, el que empiece su biografía sobre las Galias dividiéndola en tres. Lo señala así: de Norte a Sur hay tres poderosa naciones: los belgas, los galos y aquitanos. Para añadir en "Comentarios I": "A los galos separa de los aquitanos el río Garona", es decir, los aquitanos no son galos.

Pero también deja escrito: "los aquitanos, eran de parecido físico, lengua y costumbres iguales que la provincia vecina, La Hispania Citerior", evidentemente se refiere a los vascos.

El historiador romano Estrabón también dejó escrito esto otro: "en el Norte habitan gallegos, astures, cántabros, y vascones hasta los Pirineos".

Son de los primeros testimonios escritos sobre los vascos, hoy en día siguen existiendo gente con una cultura e idioma común heredados de miles de años en lo que queda de la histórica Baskonia, que los nativos llamamos en la lengua que nos oyeron hablar los romanos, celtas e íberos: Euskal Herria.

Además del euskara, a la llegada de los romanos, en la Península Ibérica se hablaban: el celtíbero (centro y oeste peninsular), el íbero (centro-levante), el fenicio (valle del Guadalquivir), el tarteso y el lusitano, que se sepa.

Los primeros "historiadores" del euskara y de los vascos no escatimaron imaginación y buen humor, así en un tiempo se decía que el euskara era uno de los idiomas de la Torre de Babel, al ser la famosa torre destruida por Dios y tras el diluvio universal, Tubal, nieto de Noé, llega al País Vasco, a Tafalla (ribera Navarra), y se asienta allí, dando lugar a los vascos; trae consigo el idioma del paraíso, el euskara, claro está. Los historiadores mediavales pusieron fecha al evento: la llegada de Tubal se produjo en el año 1799 de la creación del mundo, 143 años después del diluvio, 12 más tarde de la configuración de las lenguas y 2.157 antes del nacimiento de Jesucristo. Esto iba en sintonía con una época en la que los pueblos querían justificar su razón de ser en la Biblia, así los gallegos, por ejemplo, se creerán descendientes de Noé.

Otros hablan de un primer vasco al que llaman Aitor y del que descenderíamos todos los vascos, como los gallegos de Breogán o los irlandeses de Maeloch; la persona que creó el mito de Aitor fue Agustín Chao o Xaho (Atarratze, Zuberoa, 1810-1858 Baiona). Xaho, escritor liberal zuberotarra, es uno de los primeros románticos vascos, algunos ven en él uno de los primeros nacionalistas. Xaho cree que todos los vascos vienen de un único antepasado común al que llama Aitor. Todo lo basa en la palabra "aitonen semeak", los hijos (semeak) de los "aita-onen" (nobles), que Xaho traduce como los hijos de "Aitorren" ("los hijos de Aitor"), donde Aitor sería un jefe tribal primigenio, y por eso todos los vascos serían descendientes de éste y por tanto nobles, según Xaho. Pero realmente significa: "Aita": padre, "-ona": bueno, "-en": declinación y plural; por tanto: "los hijos de los buenos padres".

Un contemporáneo de Agustín Xaho, Francisco Navarro Villoslada, se animó a inventar otro personaje, la réplica femenina de Aitor: Amaia; esta especie de Eva vasca sería descendiente de Amagoia y un godo, Ranimiro, historia expuesta en el libro "Amaia y los vascos del siglo VIII".

Igual de curiosa es la teoría del historiador francés D`Abategue, que en una tesis presentada en Burdeos a la Asociación Francesa para el Avance de las Ciencias en 1896, sostenía que los vascos eran los últimos sobrevivientes de la Atlántida, aquel mítico continente desaparecido del que había dado noticias el mismo Platón.

Hay quienes, en el otro lado de la hipérbole, buscando una forma de atacar al euskara y queriendo hacer ver lo dificultoso de aprenderlo, decían que el diablo vino al País Vasco y en 7 años sólo aprendió 2 palabras en euskara: bai (sí), ez (no).

De la antigüedad del idioma nos da pistas el propio euskara: Aitz-kora (hacha, literalmente: piedra arriba), aitz-lur (azada, piedra-tierra) o aiztoa (cuchillo, boca de piedra), nos remite a épocas cuando estos instrumentos aún se hacían de piedra o roca (aitz) y sus derivados: basaitzur, opatxur, aitzur-sarde etc.

En los idiomas Europeos más extendidos actuales se transparenta esta misma raíz preindoeuropea de origen euskérico (vasco): La voz española "hacha", la francesa "hache", la inglesa "adze" y la alemana "axen" (que no es ni latín ni celta).

Se consideran también muy antiguas las palabras "lur" (tierra), "elur" (nieve), "egur" (madera), "zur" (también madera), "euri" (lluvia), hezur (hueso), todas con la raíz "ur" que significa "agua", quizás sufijo en el pasado (de donde se derivan: "ur-jauzi" cascada, "urarte" manantial, "urtsu" acuoso, "uraska" abrevadero, "urbide" acequia, "urbieta" ambasaguas etc.). Al parecer, en un inicio, la palabra era más parecida a "hur" con "h" ("h" aspirada, con un sonido parecido a la "j"), lo que acentúa los parecidos.

De esta palabra deriva también la voz "urte" (año), que significa deshielo, recordándonos épocas glaciares.

Verano es "uda" e invierno "negu", primavera "udaberri" (nuevo verano literalmente) y otoño "udazken" (fin del verano); la conclusión es que sólo había dos estaciones claras, invierno y verano y las otras dos son más recientes, volvemos al comentario anterior. También la palabra "Horma" (hielo y pared al mismo tiempo) nos remite a épocas glaciales donde las paredes eran de hielo.

De la misma antigüedad parecen ser estas otras: la onomatopéyica Su = fuego, e Iz = agua, de algunos topónimos costeros, como Izpaster (pueblo costero bizkaino), o de algunos nombres como izotza (otra forma de decir hielo) o izurde (delfín).

La arqueología nos aporta más pistas sobre la antigüedad de la cultura vasca: un hueso de ave con tres orificios encontrado por J.M. Barandiaran en Isturitz, Baja Navarra (auriñaciense, de entre 20.000 a 40.000 años), sería el instrumento musical más antiguo hallado en Europa, muy parecido a un Txistu moderno (igual pero en hueso), encontrado junto a huesos de Neandertal; o la pintura de la cueva de Trois-Fréres, donde un mago disfrazado con piel de bisonte, o animal parecido, toca un instrumento con la mano izquierda, mientras la derecha está libre, al igual que en el Txistu.

También se ha encontrado un instrumento musical en asta de ciervo en Altzeta (Forua, Bizkaia), con dos orificios y varias muescas del nivel altamirense (o magdaleniense, cueva de Madelein, sur de la Francia actual, 14.000-9.000 a. C., en el Paleolítico superior), que sería muy parecido a una alboka actual (instrumento musical vasco).

Auriñaciense es también un grabado sobre un candil de hueso de ciervo que representa una fila de huesos y rombos unidos a la manera de una "sorgin guraiza" (tijera de bruja), que aún se sigue usándo en el País Vasco durante algunos festejos populares como los carnavales de Zuberoa (donde representa al rayo, ver "creencias vascas ancestrales y mitología vasca" de éste trabajo), y que algunos creen que los vascos usaron como arma.

Son también del paleolítico superior los "bastones" (makilas) encontrados en estas cuevas y que podrían ser utilizados como símbolos de mando o para ceremonias mágicas y que hoy se regalan a las autoridades cuando visitan el País Vasco.

El bilbaíno Miguel de Unamuno cuando alguien le preguntaba de cuando data el euskara y los vascos contestaba para hacer ver la antigüedad de los mismos: "los vascos no datamos", si eso no os parece suficiente intentaremos dar una respuesta un poco más concisa.

1.2. ¿Desde cuándo habitan esas gentes Baskonia según los arqueólogos?

Una invasión de hominidos venidos del norte de África de una zona pantanosa de la actual Senegal, evolucionó en Europa hasta convertirse en el hombre de Neandertal, llamado así por unos restos hallados en el valle alemán de Neander de 300.000 años de antigüedad, de donde derivó finalmente la palabra. El hombre de Nandertal era uno de los primeros hominidos plenamente europeo, pues hoy se sabe por el yacimiento de Atapuerca (Burgos, pero históricamente Baskonia y luego Navarra), que la aparición de los primeros hominidos en Europa fue muy anterior, de hace unos 800.000-1.000.000 de años.

Una de las primeras presencias de hominidos en tierras bizkainas más antiguas data de hace más de 120.000-150.000 años, como lo demuestran los restos hallados en Lemoa (Bizkaia) en la cueva de Arlanpe. Hay restos en Gipuzkoa incluso mucho más antiguos, como un hueso de húmero encontrado en Lezetxiki (Arrasate-Mondragón) por Barandiaran, que tendría más de 300.000 años.

Después tuvo lugar una segunda invasión de hominidos datable en Europa que siguió a la primera; ese nuevo hominido evolucionó en el sur de África, es el homo sapiens sapiens (el que sabe que sabe) del que descendemos todos los habitantes del planeta. Este hominido conquistó el mundo, y al llegar a Europa evoluciona para dar lugar al hombre de Cro-Magnon, que desplaza al Neandertal y lo extingue finalmente; esto ocurrió aproximadamente hace 28.000 años.

El Cro-Magnon había aparecido en Europa hace 30.000 años, su nombre viene de la localidad francesa donde se hallaron los primeros restos, tardó 2.000 años en ocupar todas las tierras habitadas antes por el Neandertal, entre ellas los Pirineos, donde había una fuerte presencia de Neandertales y la habrá después de Cro-Magnones; se ve que las condiciones del lugar en aquellos tiempos eran muy propicias para la vida humana.

Este hombre Cro-Magnon en el País Vasco evolucionó y dio lugar al hombre vasco actual hace 6.000 años, coincidiendo por tanto con el final del mesolítico e inicio del neolítico vasco (aparición de la agricultura y asentamientos permanentes), según dataciones recientes (Aranzadi y Barandiaran, yacimientos de Urtiaga en Gipuzkoa, también Arrieta en Bizkaia, Aralar o en el Ronkal, así como restos humanos encontrados en las excavaciones de Atapuerca).

Telesforo de Aranzadi y Estornés Lasa nos dan los lugares donde vivían estos Cro-Magnon a lo largo del magdaleniense (14.000-9.000 a. C), además de en la Baskonia mencionada al inicio de éste trabajo, es en el territorio donde ahora viven los frisones, merovingios (cuenca del río Sena), escoceses, irlandeses, palafíticos suizos, araneses (los del alto Garona donde también

existe este topónimo como en los Pirineos), vandois holandeses (valones), Cerdeña, Calgari y asturianos o gallegos, finalmente georgianos y beréberes.

El arqueólogo Telesforo Aranzadi (cuyas investigaciones siguen vigentes) considera a los vascos como un reducto étnico de una población Europea mucho más extendida en la prehistoria a los que llamó "primos-hermanos de los vascos".

Aranzadi habla de "tipo vasco", no se trata de una raza, simplemente de unas características comunes a los vascos gracias a su persistencia histórica como etnia, como ocurre a su vez con latinos, nórdicos, lapones, caucásicos y un largo etc.; simplemente los vascos han conservado mejor las características de los Cro-Magnon, los primeros humanos europeos actuales.

Las características de este tipo vasco serían en general y como curiosidad, ortognatismo: perfil recto de la cara prescindiendo de la nariz. Rino-prosapia: gran desarrollo vertical de la cara con relación a la longitud de la boca. Estrechez maxilar y mesocefalia, es decir, cara triangular con sienes abultadas, frente a los acrocéfalos de Catalunya o branquicéfalos del occidente cantábrico. Orificio occipital oblicuo, de modo que el borde anterior se encuentra muy metido o hundido; la mandíbula inferior es más bien estrecha y la barbilla recogida. Los son ojos más bien pequeños, pero muy abiertos, predominando los castaños, garzos y azules, sobre negros, verdes y grises. La masa peninsular hispana, española y portuguesa, sería de "tipo" mediterráneo.

El hombre de Cro-Magnon es el que pinta las cuevas de Altamira o las de Lascaux y otras 150 cuevas más, ha desplazado (¿aniquilado o asimilado?, no se sabe, más probable lo primero, aunque pudo haber excepciones) al hombre de Neandertal que había evolucionado en Europa miles de años antes y que era el habitante anterior de esas mismas cuevas. Ésas donde los Neandertales había empezado a desarrollar una cultura rupestre y ornamental que los CroMagnones copiarán y superarán con creces, al estar dotados de una mayor capacidad para relacionarse, con un lenguaje mucho más evolucionado (mejor capacitados físicamente para el habla), que les da una ventaja competitiva sobre los primeros habitantes Europeos.

Sin embargo el Neandertal sería más robusto, de aspecto más "fiero" (el Cro-Magnon le recordaría a un bebé con su nariz estrecha, alargada y aguileña, mentón saliente y arcadas de las cejas poco pronunciadas), igual o más alto que el Cro-Magnon y más blanco de piel (al contrario de lo que se cree, pues viven en un clima más frío; el Cro-Magnon vino de la más cálida África, luego irá emblanqueciendo).

Es el Cro-Magnon es el que mejor se adapta finalmente y provoca la total extinción del Neandertal (28.000 a. C. aproximadamente). Hoy se considera al lenguaje de esos CroMagnones como el protoeuskara, el idioma de donde viene el euskara actual.

Un dato innegable: la situación de esas 150 cuevas donde vivían los Cro-Magnones, de entre 10.000-30.000 años de antigüedad, se sobrepone con exactitud milimétrica con la extensión histórica del euskara que nos dan los topónimos y, cuando los hay, los testimonios escritos.

Una preciosa pregunta sin posible respuesta sería saber, tras la convivencia durante milenios del Cro-Magnon con el Neandertal, qué huella dejaron éstos en el euskara. Lo que las últimas investigaciones parecen señalar es que los pelirrojos deben su característico color de pelo a un gen del Neandertal, de confirmarse este extremo, ganaría mucho la hipótesis de una mezcla entre Neandertales y Cro-Magnones.

Los Cro-Magnon también sería arrasados por otros hombres venidos después en lo que se denomina las invasiones indoeuropeas y de las que hablaremos. Los vascos somos de los pocos pueblos que conservamos una raíz mayoritariamente Cro-Magnon al no ser invadidos por los indoeuropeos en nuestra totalidad, pero no los únicos como veremos mejor, ni tampoco somos Cro-Magnon al 100%, se dio indudablemente el mestizaje también entre los vascos.

Conclusiones sobre datos de la arqueología vasca:

Estornés Lasa realiza un resumen de los resultados de Aranzadi, Barandiaran, Eguren y Altuna, no superados por nadie hasta ahora, en su libro "Los orígenes de los vascos, tomo IV":

Un mismo pueblo ha perdurado en el territorio vasco desde los comienzos del Paleolítico Superior hasta nuestros días. Lo que pone de manifiesto que muchos elementos de la industria lítica (industria de la piedra) se perpetúan desde el auriñaciense hasta la Edad de Cobre, y la continuidad evolutiva de la cultura autóctona hasta los albores de la historia en que aparece encarnada en los vascones y grupos vecinos con ellos emparentados, esto sólo es posible suponiendo la continuidad o persistencia de un mismo grupo étnico en el país.

No se puede desconectar el estudio de la arqueología vasca del cuadro general de la prehistoria del Sudoeste europeo por ser parte de una misma civilización. Esta civilización, la primera conocida en el mundo, llamada bastante equivocadamente franco-cantábrica, es la que denominamos "protovasca". Los pasos evolutivos de las técnicas y cultura de aquella vieja Europa fueron los siguientes:

El paleolítico superior tiene sus raíces auriñacienses en los países orientales y algunas manifestaciones conocidas en los yacimientos vascos pueden hallarse relacionadas con las que jalonan un largo recorrido desde las regiones meridionales rusas (hace 40.000-20.000 años, herramientas de sílex, huesos y primer arte figurativo, de Aurignac, alto Garona). Es decir, hay una técnica de labrar la piedra única en toda Europa.

Una racha de formas culturales llega posteriormente de los países centro-europeos, solutrense (piedra más elaborada en forma de laurel, del yacimiento de Solutré, Francia hace 20.00015.000 años) tras las cuales vuelven a reaparecer técnicas y artes de facturas indígena, es decir, nacidas de protovascos, que se expansionan a su vez hacia el centro y sur de la Península Ibérica.

Es importante señalar que todos los yacimientos vascos donde hay niveles auriñaciense y solutrenses tienen superpuestos el correspondiente magdaleniense. Eso indica continuidad de cultura y gente. Y como la última fase magdaleniense enlaza con la siguiente aziliense (período de transición bajo paleolito-neolito) nos prueba que en esos 20.000-30.000 años un mismo pueblo y cultura vivieron en nuestra tierra y dieron lugar a los vascos actuales.

El magdaleniense (15.000-9.000) se origina, crece y se expande a partir de los montes que circundan la tierra gascona. Es, según el antropólogo español Caro Baroja, el arte de esa edad, creación de un grupo limitado, señalando además su relación con el remoto auriñaciense. Es el arte propiamente vasco o "protovasco".

El foco más intenso y próspero fue la cuenca Garona-Dordoña y su centro geográfico el lugar que ocupa la actual tierra vasca de Iparralde (País Vasco continental, dentro de Francia actualmente) y Gascuña (parte norte de Baskonia), que ya no es vasca. Su esplendor en las bellas artes y seguramente en cultura oral, música y danzas, hizo que reventara y desbordara en todas las direcciones.

Los niveles magdalenienses iniciales se hallan también en Parapalló (Valencia), una misma gente abarcaba esas dos zonas (Valencia-Garona). Es la primera cultura conocida en el mundo cuya influencia se extiende por toda Europa.

Las pinturas rupestres y otros datos arqueológicos nos ponen de manifiesto expansiones culturales en todas las direcciones del magdaleniense protovasco acompañadas o no de gentes pero sí del idioma como lo demuestran los topónimos vascos.

Se da una expansión por la costa marítima hasta los confines gallegos.

Expansión levantina por tierra catalana cuya huella más lejana que se conoce es la cueva de Pileta (Cádiz, cerca de Ronda), Palomas (Cádiz), Ardales (Málaga), Doña Trinidad (Alora).

Expansión castellana, por Guadalajara, vía Tajo, hasta las cuevas de Moura y Ponte Lage en tierra ya portuguesa, también Atajillo, Prado Laneros, Pajar de Portazgo, López de Cañamero o San Isidro. Cuevas de Cesares y de la Hoz (Guadalajara) y Reguerillo (Lozaya, Torrelaguna).

En los departamentos franceses de Vienne, Indre, Cher, Yonne, Alto Söne, Jura y Ain.

En el alto Rin cuevas de Schweizarsbild, Kesslerloch, Petersfleds, Vogelhard, Schulerloch y Ahrensburg (las primeras suizas y a las cuatro últimas alemanas)

Expansiones intraeuropeas hasta el interior ruso (Malta, cerca de Irkutsk), pasando por Checoslovaquia. Finalmente bordeando la costa mediterránea baja por Italia hasta perderse en Sicilia (Levanzo) y Romanelli (Lecce, topónimo vasco que significa cueva). Algunos vestigios se encuentran también en Inglaterra al norte de Bristol Channel y en Méhaigne.

Durante el mesolítico (9.000-4.000 a. C.), que sucede al paleolítico, el clima se dulcifica, se domestica el perro, la caza desaparece y le sucede la miseria. Grupos de cazadores emigran hacia el Norte mientras el resto de la población vegeta acomodándose a nuevos modos de vida y arrinconando útiles y creencias ya inservibles. Junto al desuso de herramientas inútiles persisten los cuchillos raspadores que siguen fabricándose y empleándose sin variar de uso ni de factura. Una misma gente continúa dentro de la creciente pobreza.

Nace lo que Aranzadi llama tipo vasco, el hombre vasco actual.

Ya se han establecido los contactos con los pueblos capsienses de origen africano que llegan a la península, del choque surge el conocido como arte levantino.

El asentamiento en zonas determinadas de las poblaciones, frena el nomadismo anterior, hace que vayan tomando consistencia las familias de lenguas antes más cercanas entre sí: camitas, semitas, caucásicas (asiánicos), álticos, fino-ugrios, etc. Pero las separaciones no son tajantes, una serie de idiomas intermedios aseguran la comunicación de toda Europa según las necesidades.

Durante el neolítico (4.000-2.500 a. C., aparición de la agricultura) persisten elementos paleolíticos, pero aparece también la cerámica, la domesticación de los animales como la oveja, surgen las leyendas, también las primeras instituciones públicas por el pastoreo, existe la pesca con navegación costera. Se inicia una época de esplendor pastoril que surge y se extiende hasta dominar todo el viejo ámbito racial magdaleniense.

Surgen nuevos oficios, las mujeres casadas llevan tocado.

Entre al 2.500-1.000 a. C. aparecen gente y cultura de la edad de los metales, primero el cobre y luego el bronce y el hierro. Se dan los primeros contactos con íberos y pueblos arios (invasión indoeuropea de la que hablaremos) en la Edad de Bronce y con los celtas en la de hierro (también arios). Se dan extensas poblaciones en valles y sierras, las primeras casas, aldeas y un gobierno de ancianos, pero se siguen habitando las cuevas.

Se inventa el torno para la cerámica, tejidos y telar de pesas. Nace el carro con ruedas y el arado metálico tirado por animales.

Surgen los primeros hórreos, de ellos toma el caserío vasco pirenaico su forma; primero se utilizará la madera, como ampliación del hórreo viviendo debajo de él, y mucho más tarde se usará la piedra. De los primeros caseríos de madera apenas quedan vestigios, son del siglo XIII más bien del XIV, los de piedra se desarrollan más a partir del siglo XV y XVI.

Aun conociendo el cobre tardó muchísimo en difundirse su empleo continuando los viejos cuchillos, raspadores, puntas de flecha de las edades anteriores y de la más cercana neolítica.

Los pueblos ya asentados entre agrícolas y pastoriles van llegando a la época romana, donde aún había zonas en la edad de hierro, y se conserva la ancestral cultura pirenaica.

Las primeras palabras escritas en euskara son las halladas en las estelas funerarias vascoaquitanas y pirenaicas de la época romana, siglo I, estelas concéntricas y simétricas respecto al centro que no se dan en ninguna parte del mundo más. Las palabras escritas en esas estelas son: sembe, anderexo, cison, nescato, ilurberrixo, cuyo significado veremos.

¿Pero desde cuándo se habla euskara? Ya hemos dado una primera gran pista: la de la arqueología.

1.3. Qué dicen los lingüistas sobre el euskara:

Meritt Ruhlen y Joseph Greenberg en su trabajo "A guide to the world languages", Universidad de Stanford 1987, proponen un método de estudio para ver como van evolucionando y alejándose fonéticamente los distintos idiomas. Dibujaron así un mapa de los más de 5.000 idiomas actuales y los que se hablarían hace 6.000 años. A partir de los 6.000 años el método parece no servir. En ese mapa mundial de idiomas de hace 6.000 años 5 idiomas quedan aislados, es decir, carecen de parientes:

1 El burushaski (Tíbet, 50.000 hablantes)

2 Ket (Rusia Central)

3 Gilyak (Rusia Oriental)

4 Nahali (India)

5 El Euskara.

De ahí también se concluye que el euskara tiene más de 6.000 años. ¿Pero cuántos más? ¿Con qué idiomas está emparentado? ¿Está emparentado con alguno de los idiomas que aparecen aislados?.

El bretón Roland, J.L. publicó un artículo en la revista "Dossiers, Historie et Archeologie" que corrobora la relación del euskara con el idioma Indio Pamir burushaski. Otro estudio de 1959 del alemán Herman Berger llegó a la misma conclusión.

Vamos a fijarnos también en otros estudios como los de John Wiley "Une nouvelle famille de languages, le dené-caucasien" Pour la science 1997 y de M.Ruhlen "The origin of Languages. Tracing The Evolution of the Mother Tongue" de 1994, donde se afirma existía una superfamilia dené-caucasiana, cuyos restos hoy serían:

Algunos idiomas caucásicos (ya veremos cuales)

El sinotibetano –Tíbet (burushaski) y China-

El na-dené en Norte América (el navajo)

El Euskara.

Esta familia estaría mucho más extendida en el pasado (hace 30.000-40.000 años, coincidiendo justo con la llegada del Cro-Magnon a Europa) y habría sido aislada por los idiomas que han sido bautizados como nostrico-euroasiano posteriores. Estos estudios emparentarían por primera vez a un protovasco o protoeuskara con otros idiomas a lo largo del mundo y nos fecharía su existencia con la misma venida del Cro-Magnon desde Asia a los Pirineos, hace 30.000 ó 40.000 años. Es la misma conclusión que la arqueología pero por el lado de la lingüística.

1.4. Análisis genético para encontrar la antigüedad del euskara:

Aunque denostada actualmente por su uso para la discriminación social, es necesario referirse como apoyo, a los estudios científicos genéticos realizados con fines históricos: el investigador italiano Lana Scavalli-Sforza, máximo referente actual mundial en éste campo, ha realizado una serie de mapas genéticos que demuestran una Baskonia primitiva Cro-Magnoide, anterior a invasiones posteriores.

Una de las características de los Cro-Magnones era el tipo de sangre, "O", y la inexistencia de RH, es decir, el RH negativo (Génova 1922, profesor de genética de la universidad de Stanford y "Doctor Honoris Causa" por la Cambridge", libros "Genes, pueblos y lenguas, Crítica Barcelona 1997 "La genética de las poblaciones humanas" Omega, Barcelona 1981 y "Quienes somos: Historia de la diversidad humana: Crítica, Barcelona 1994).

Entre los vascos se da además la tasa de sangre grupo B, traída por invasiones indoeuropeos desde Asia, más baja de Europa.

Ausencia gen indoeuropeo.

El RH negativo (dato menos importante pues puede explicarse también por la endogamia) y el factor O disminuye entre la población a medida que nos alejamos de Euskal Herria, siendo alta aún en Altos Pirineos, Bearne, Landas, Asturias, Santander y Alto Aragón, donde se dio la

cultura rupestre más antigua de Europa y donde se habló euskara hasta la llegada de diferentes invasiones datables.

En el resto de Europa tienen altos porcentajes de sangre tipo "O": galeses, irlandeses, ingleses, frisones, vandois holandeses, y Cerdeña y Calglari, así como los Alpes, lugares donde se han hallado restos de hombres de Cro-Magnon como se ha dicho ya.

En un artículo de la revista "Proceedings" y recogido el 3 de Abril del 2001 por el períodico Deia, un equipo de investigadores de las universidades inglesas de la University College de Londres y la de Universidad de Oxford, así como de la Universidad de California en Davis (USA), han determinado que el cromosoma "Y" de los primeros galeses e irlandeses era igual que la de los vascos.

En el mundo se dan todas estas concurrencias con los beréber y georgianos.

Recientemente (artículo del Deia del 7 de febrero de 2001) Matt Ridle, doctor en biología de Oxford, sostenía que las fronteras lingüísticas coinciden con las genéticas y admite la teoría que asegura que los vascos son un pueblo preneolítico de Europa. Afirma este prestigioso biólogo que "el euskara forma una familia con algunos idiomas del Cáucaso, algunos idiomas chinos y la lengua de los navajos americanos, y que se hablaba en otros tiempos en una zona más grande, tal y como lo demuestran los nombres de los lugares, y esa zona coincide claramente con las cuevas pintadas por los cazadores de Cro-Magnon". Llama a esos idiomas "dené". Es la misma conclusión que la de Scavalli-Sforza, John Wiley, M.Ruhlen, el arqueólogo Aranzadi o el navarro Estornés, todos por separado.

(A continuación, en el mapa, se sitúan los idiomas mencionados que están emparentados entre sí)

1.5. ¿Cuándo se dio esta relación entre estos idiomas tan lejanos y aislados?.

Aquí hay dos teorías posibles, ninguna de ellas probada suficientemente aún:

La primera es la de que ese substrato común observado en los idiomas más antiguos del mundo conservados por grupos de personas mencionados, viene de aquellos idiomas que los primeros homo sapiens sapiens trajeron del sur de África.

Habría otra teoría: parece bastante claro que los protovascos en un momento dado crean una cultura propia en el norte de la Península Ibérica y sur de la actual Francia, la primera del mundo, cultura que, quizás por cambios climáticos, por sobrepoblación o por simple tradición nómada, transmiten a otros pueblos mediante emigraciones y asentamientos permanentes, siguiendo las cuencas de los grandes ríos, como el Tajo, Ródano, Danubio, Duero etc. Asentándose también en las grandes montañas a las que estarían adaptados, como los Alpes o el Cáucaso. Dando finalmente el salto al continente africano, del que un día partieron. Luego lo explicaremos mejor, de momento vamos a seguir avanzando.

Esta trashumancia, invasión, acceso a nuevos territorios ignotos para el hombre o lo que fuera, explicaría los topónimos vascos por Europa, la relación del idioma al que llamaré protovasco (del que viene el euskara, vasco o vascuence) con el beréber, la más que probable relación con idiomas hablados en el pasado al norte y centro de Italia, o con el georgiano o circasiano (Cáucaso) por ejemplo, que veremos poco a poco, y que harían del euskara lo que después fue el latín.

¿Pero con el navajo Americano? No hay nada claro.

Si miramos al siguiente mapa obtendremos una pista (en él se describen las posibles vías de expansión de la cultura paleolítica bascona según los restos hallados que situaría a los protovascos, en Siberia, India, China y en el estrecho de Bering).

Lo dejo al criterio y a la credibilidad del lector (son teorías que se están estudiando), sin embargo añadiré un artículo de la revista Muy Interesante que dice textualmente: "Los antropólogos Denis Stanfors y Bruce Bradley creen que los primeros habitantes del continente americano provenían de la Península Ibérica. Llegaron a América atravesando zonas heladas del océano Atlántico hace 18.000 años". En el National Geographic de marzo del 2001 se dice que: "El hielo cubría las altitudes septentrionales hace 18.000 años, salvo importantes

excepciones, en la última glaciación, las placas de hielo nunca cubrieron por completo Siberia oriental, Alaska ni el Territorio del Yucón", es decir el paso hacia América estaba abierto. Éstos científicos aseguran haber hallado "concomitancias entre la cultura solutrense (hace 20.00015.000 años), que en aquélla época se desarrollaba al norte de España, Portugal y sur de Francia actuales, y la posterior cultura clovis, a través de los nómadas que llegaron al Continente por el estrecho de Bering". Como dice el arqueólogo americano Michael Kunz en el National Geographic España de diciembre del 2000: "algunos arqueólogos apuntan la posibilidad de que la población global de América estuviese encabezada por un grupo reducido de individuos, no superior a un par de docenas, que se internó apresuradamente en el corredor libre de hielo. No dejaron huellas de su paso debido a la velocidad del desplazamiento y posteriormente pudieron desarrollar herramientas distintivas de los clovis para matar la caza mayor que encontraron en las Grandes llanuras". En el mismo artículo se recoge el testimonio breve de Michael Collins, arqueólogo que también sostiene la misma teoría del solutrense bascón y americano emparentado, "pero habría que buscar más pruebas idiomáticas y de yacimientos, además de otras, como las genéticas".

Los clovis es una tribu amerindia de Nuevo México en las Montañas Rocosas de 10.000 habitantes, donde curiosamente también viven los navajos (80.000 habitantes). No he podido saber más sobre el idioma de los clovis y de los navajos, pero lo dejo ahí para el que lo quiera investigar. Es posible pensar en una llegada de europeos a América antes de la llegada de los asiáticos.

De la relación del euskara con los otros idiomas de base dené o dené-caucacianos, idiomas hablados en China y Tíbet, no he averiguado ni conseguido leer nada más pero me remito otra vez al mapa de la página anterior.

Lo que sí hay es un estudio del especialista ruso Bouda que ha descubierto voces afines entre el euskara y los idiomas hablados en Siberia (el chuk y chouk): en palabras como luz (argi e yrgi), cuervo, cuello, carreta o trineo por ejemplo. Según los especialistas también existió contacto con los idiomas de los Urales y el euskara: el finés, el húngaro o el ostiak.

También podría ser que ocurriesen las dos situaciones: idiomas relacionados con el euskara desde la llegada del homo sapiens sapiens a esos territorios con la supervivencia de una misma base idiomática, y relación con otros idiomas mediante el contacto, nuevo poblamiento o conquista que trataremos de explicar.

Todo esto está por demostrarse, pero tampoco se puede ir negando las evidencias que van apareciendo.

Los estudios del euskara respecto al quechua, algonquin (Canadá), el aimará, el guaraní, el arauco y el katio han resultado negativas, tan sólo por el carácter aglutinante y poli-sintético, los artículos y algunos casos gramaticales les es común (en euskara el artículo se pone por detrás de las palabras y hay sólo uno, "-a", esto es característicos de los idiomas preindoeuropeos). La no-existencia de prefijos es otro elemento compartido por ambos idiomas y común a los más antiguos del mundo.