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Universidad de Concepción Facultad de Ciencias Veterinarias Departamento de Ciencias Pecuarias

Antígenos hematológicos de especies menores
Integrantes: Patricio Chiang Muñoz Diego Cornejo Díaz Andrés González Letelier Javier Mella Castro Rainiero Salazar Calderón Dr. René Ortega Vásquez Inmunología Antígenos hematológicos de especies menores 14 – 06 – 2012

Docente: Asignatura: Tema: Fecha de entrega:

Concepción – Junio – 2012

Índice

I.

Introducción

3

II.

Antígenos hematológicos

4

III.

Anemia Hemolítica Inmunomediada

6

IV.

Virus de la Inmunodeficiencia felina

12

V.

Hepatitis canina

20

VI.

Proyecciones a futuro

29

VII.

Conclusión

31

VIII.

Bibliografía

32

Introducción
Un antígeno es una molécula capaz de producir una respuesta del sistema inmune adaptativo mediante la activación de linfocitos. Esta definición amplía el concepto de antígeno más allá del concepto clásico que definía antígeno como la sustancia que desencadena la producción de anticuerpos. Así dentro de esta definición de antígeno se incluyen las moléculas que, previa presentación antigénica, son capaces de desencadenar la activación de células T citotóxicas capaces de destruir las células diana sin la participación de anticuerpos. La mayoría de los antígenos son de naturaleza peptídica, aunque también pueden actuar como antígenos moléculas de distintos tipos como lipopolisacáridos e incluso ADN. Los antígenos pueden ser moléculas enteras pero generalmente son el resultado del procesamiento por células presentadoras de antígenos. A las regiones específicas de los antígenos que son reconocidas por los anticuerpos o por los receptores de células T (TCRs) se les conoce como epítopos o determinantes antigénicos. Los anticuerpos reconocen epítopos conformacionales que deben ser accesibles en la proteína original. Los TCR reconocen la estructura que adopta un antígeno, ya procesado, dentro de la binding-groove de las moléculas MHC. En el proceso de presentación antigénica las células presentadoras de antígeno procesan y presentan tanto proteínas propias como extrañas a las células T. A los péptidos propios que son reconocidos como extraños por el sistema inmune se les llama autoantígenos. La respuesta descontrolada frente a autoantígenos puede ocasionar procesos patológicos. El antígeno en sí puede actuar a nivel sanguíneo, lo que se conoce como antígeno hematológico, esto quiere decir, que al ser adquirido este antígeno viajará por el torrente sanguíneo del organismo con el fin de atacar las células del sistema circulatorio, y así provocar un desorden y alteración de los procesos biológicos que se desarrollan en nuestro interior y en el de los animales. Esta actividad hematológica que emplea el antígeno ocasiona daños múltiples en el animal y serias complicaciones a nivel epitelial, ya sea dentro del organismo o a nivel cutáneo. Algunos antígenos provocan diversas alteraciones en el individuo y a veces es muy difícil identificar de qué agente extraño se trata, lo que es muy complicado de diagnosticar hasta para el más experto Médico Veterinario. No obstante, algunos antígenos hematológicos provocan complicaciones que son normales en la vida de los animales como lo es la fiebre o un simple resfriado. En este informe presentaremos algunas enfermedades que tienen relación con antígenos hematológicos de perros y gatos, como se adquieren y como atacan al individuo a nivel inmunológico. Se darán a conocer las complicaciones que presentan las enfermedades y las proyecciones a futuro para el Médico Veterinario.

Antígenos hematológicos
Los antígenos hematológicos son aquellas moléculas antigénicas que están presentes en células del torrente sanguíneo tales como glóbulos rojos o plaquetas.
Para poder dar a entender mejor estos antígenos los estudiaremos por partes:

Antígenos en eritrocitos:

la sangre en las especies menores tiene muchas

similitudes con la sangre en humanos, así como en humanos los glóbulos rojos tiene antígenos en su membrana celular los cuales determinan el grupo sanguíneo en las especies menores también con la salvedad que el número de grupos varia en estas especies. Así pues en perros existen 12 grupos distintos de sangre entre los cuales el grupo A es el con mayor actividad antigénica; el cual posee 3 antígenos muy similares los cuales se denominan: Aa1, Aa2, Aa3; estos antígenos actúan como marcadores celulares y en caso de que por ejemplo se realice un trasplante erróneo el cuerpo reconocerá los eritrocitos como agentes extraños ante lo cual se activara el sistema inmune y la liberación de anticuerpos para combatir estos agentes extraños. En el caso de los gatos existe solo un grupo sanguíneo el cual presenta 3 fenotipos: A, B, AB. Esta reacción inmune no solo se puede dar por un trasplante fallido sino también por alteraciones a nivel celular ya sea en los eritrocitos los cuales por alteraciones presentan en su membrana antígenos alterados los cuales pueden ser reconocidos por el sistema inmune el cual destruiría la célula (una manera de evitar la proliferación de eritrocitos las cuales presenten daños los cuales pueden llevar a una enfermedad). En el caso de los perros al momento de realizar un trasplante sanguíneo es muy difícil determinar rápidamente y con exactitud el grupo por lo cual se lleva a cabo una prueba llamada “cruzamiento” en la cual se combina sangre del donante y del receptor para comprobar si estas se rechazan o son compatibles esto comprobando si se produce aglutinación o lisis de eritrocitos lo cual indicaría que los eritrocitos del donante son reconocidos como agentes extraños por el sistema inmune del receptor.

Antígenos en plaquetas: como bien sabemos en la sangre no solo hay eritrocitos
sino también hay otras células y compuestos los cuales forman la sangre, entre estos se encuentran las plaquetas lo cuales no son células sino fragmentos e células llamadas megacariocitos, los cuales también presentan antígenos en su membrana los cuales sirven de marcadores para que el cuerpo reconozca estos fragmentos celulares como propios y el sistema inmune no los ataque. Estos al igual que los antígenos en eritrocitos tiene gran importancia y son responsables de una gran variedad de trastornos que van de aloinmunisaciones feto maternas y transfusionales hasta citopenias autoinmunes. Si por alguna alteración estos anticuerpos no son reconocidos por el sistema inmune como propios empieza una destrucción de pláquelas lo que puede generar una trombocitopenia y por consiguiente se puede generar una hemorragia. Existen algunas drogas las cuales se ocupan para evitar la formación de coágulos como lo es la “heparina” , las cuales se unen a las proteínas de membrana paqueterías modificando su estructura ante lo cual es sistema inmune reconoce las plaquetas como no propias. Además en conjunto con los eritrocitos estas modificaciones o no reconocimiento de antígenos pueden llevar a producir anemia debido a la destrucción de eritrocitos o hemorragias producidas por la falta de plaquetas, también se pueden producir estas alteraciones por agentes externos lo que provocaría graves trastornos a nivel sanguíneo como lo es el sida felino que trataremos más tarde. Estas no son todas las enfermedades causadas por antígenos hematológicos existen muchas más de las cuales trataremos 3 que son de importancia veterinaria en especies menores centrándonos en cómo afecta esto con el sistema inmune.

ANEMIA HEMOLÍTICA INMUNOMEDIADA
¿Qué es la anemia hemolítica inmunomediada?
La anemia hemolítica inmunomediada es una enfermedad que se produce por la destrucción acelerada de los eritrocitos mediada solamente por anticuerpos o con la participación del complemento. La destrucción de los eritrocitos se produce por un mecanismo de Hipersensibilidad de tipo II. La ruptura de los eritrocitos puede ocurrir dentro de los vasos sanguíneos (Hemólisis intravascular) o en el sistema reticuloendotelial (Hemólisis extravascular). Las anemias hemolíticas pueden ser primarias o secundarias. Las primarias son reacciones autoinmunes contra los eritrocitos; la mayoría de estas anemias pertenecen al grupo de las primarias, ya que no encontramos la enfermedad desencadenante de la hemolisis. En las anemias secundarias los eritrocitos son destruidos “involuntariamente” debido a reacciones inmunes contra proteínas foráneas que pueden adherirse a la superficie de los eritrocitos; normalmente, estas reacciones inmunes son secundarias a virus, bacterias, neoplasias o reacciones medicamentosas. Este segundo tipo de AHI es mucho más frecuente en los gatos.

Diagnosis, presentación y síntomas clínicos
La AHI es una enfermedad que se presenta con mayor frecuencia en animales de mediana edad (entre 6-8 años) y según algunos estudios afecta con mayor frecuencia a las hembras. Aunque no hay una predisposición clara en cuanto a la raza parece ser que cocker spaniels, collies, se-tters irlandeses y poodles pueden padecer la enfermedad con mayor frecuencia.

Los síntomas pueden ser bastante inespecíficos en su presentación y son frecuentes la anorexia, depresión y astenia, aunque en ocasiones y con menor frecuencia pueden presentar vómitos, diarreas e incluso síncopes y colapso. En ocasiones muestran orinas oscuras o bilirrubinurias que pueden indicarnos que se trata de una hemolisis intravascular. Del mismo modo, pueden presentar fiebre, linfadenopatías y hepatoesplenomegalias. La aparición súbita de distrés respiratorio nos debe alertar de la posible presencia de tromboembolismo pulmonar, coagulopatía frecuentemente asociada a AHI.

Los datos laboratoriales nos pueden indicar una anemia marcada o media (el hematocrito puede llegar a valores del 6%). El índice de regeneración puede incluso ser bajo en este tipo de anemias siempre y cuando la médula ósea y los progenitores eritrocitarios se vean afectados directamente. La presencia de esferocitos implica un proceso inmunomediado pero no indica o distingue entre un proceso primario o secundario. La macrocitosis es indicativa de fuerte regeneración; así mismo, la autoaglutinación microscópica es visible en algunos frotis sanguíneos de pacientes con AHI. La leucopenia es poco frecuente y la leucocitosis puede estar provocada por la reacción inflamatoria que implica la enfermedad. La trombocitopenia que resulta de la destrucción inmunomediada es bastante frecuente, aproximadamente puede aparecer en el 70% de los casos de AHI. Es el llamado síndrome de Evans, y su aparición implica un pronóstico bastante peor. La autoaglutinación es un síntoma clave en el diagnóstico de las AHI autoinmunes y su presencia indica que no es necesario el uso del test de Coombs.

No hay alteraciones bioquímicas significativas, pero la bioquímica sanguínea puede evidenciar cambios debidos a la deshidratación, hipoxia y hemolisis. Los pacientes con AHI pueden presentar hiperbilirrubinemia. Del mismo modo, también pueden presentar azotemias prerrenales. Las azotemias agudas se pueden presentar como causa directa del daño hipóxico, como consecuencia de una coagulación intravascular diseminada, sepsis o como consecuencia de la pigmenturia tóxica. Las transaminasas hepáticas también pueden estar elevadas a consecuencia de la hipoxia hepática. El dióxido de carbono total (TCO2) y el bicarbonato debido a la acidosis tisular estarán sensiblemente bajos. Del mismo modo, el ácido láctico puede estar elevado también debido a la hipoxia tisular. En casos de hemolisis intravascular es frecuente la aparición de orinas oscuras debido a la hemoglobinuria, en cuyo caso el color oscuro permanecerá incluso después de la centrifugación de la orina.

Inmunohematología
La prueba de Coombs sirve para detectar la existencia de anticuerpos frente a algún antígeno eritrocitario mediante la adicción de suero antiglobulina humana o anticomplemento.

La Anemia Hemolítica Autoinmune puede ser:
* Primaria o idiopática: es una enfermedad autoinmune verdadera y se la llama Anemia
hemolítica autoinmune ya que los anticuerpos están dirigidos a antígenos de membrana endógena, propia del eritrocito.

* Secundaria: a la administración de fármacos, neoplasias o enfermedades autoinmunes (LES,
Leucemia, Linf Cr o Linfomas difusos) o a algunas infecciones (FeLV, Haemobartonella, Ehrlichiosis, etc.). En la especie canina se manifiesta, principalmente, en hembras adultas entre los 2 a 8 años de edad, la predisposición racial es: Caniche, Bobtail, Setter irlandés y Cocker. Los anticuerpos suelen ser IgG en caninos. Puede ser secundaria a ciertas infecciones (ej. Leptospirosis). En la especie felina no hay predisposición alguna, los anticuerpos suelen ser IgM y aunque, en muchos casos, la causa es idiopática debemos descartar la infección por FeLV y endoparasitosis (haemobartonelosis).

Causas de anemias hemolíticas en perros y gatos
Causas hereditarias • Deficiencia de piruvato quinasa • Deficiencia de fosfofructoquinasa • Condrodisplasia Causas inmunomediadas (primaria) • Anemia hemolítica inmunomediada primaria (idiopática) • Lupus eritematoso • Isoeritrolisis neonatal • Transfusiones incompatibles Causas metabólicas • Hipofosfatemias Causas neoplásicas • Hemolisis asociadas a linfomas y hemangiosarcomas

Causas infecciosas • Babesia canis • Leishmania canis • Mycoplasma haemominutum • Mycoplasma haemofelis • Mycoplasma haemocanis • Dirofilaria immitis • Endocarditis bacteriana • Virus de la leucemia felina • Leptospirosis • Cyitauxzoon felis • Ehrlichia canis Causas debidas a tóxicos • Toxicidad por zinc • Azul de metileno • Cobre • Metimazol • Penicilinas y cefalosporinas • Cebollas • Quinidinas

Tratamiento de la anemia hemolítica inmunomediada
Debemos tener presente a la hora de tratar pacientes con AHI diferentes aspectos del mismo como son: las transfusiones, el tratamiento de soporte y el inmunosupresivo. La decisión de transfundir o no a los pacientes con AHI sigue siendo controvertido, en principio siempre será necesaria una transfusión de sangre, paquete celular u oxiglobina ya que la hipoxia y con ella la acidosis tisular es una de las causas de la muerte de los pacientes aunque desde luego no la única. Si el hematocrito permanece estable es posible que la transfusión no sea necesaria. Para decidirnos a la hora de hacer una transfusión o no debemos tener en cuenta parámetros clínicos como aptitud, tolerancia al ejercicio, respiración y ritmo cardiaco; además, la presencia de autoanticuerpos en el paciente puede acortar sensiblemente la vida de las células transfundidas. La transfusión puede también suprimir la eritropoyesis y además el riesgo de aparición de trombosis pulmonares se acrecienta.

En cuanto al tratamiento de soporte, es necesaria siempre la perfusión de órganos y la corrección de los desequilibrios ácido-base, aunque esto la mayoría de las veces se consigue con la misma perfusión y fluidoterapia. Además la fluidoterapia es necesaria en casos de pigmenturia para evitar o minimizar el daño tubular renal. El tratamiento con inmunosupresivos es necesario en todos los pacientes con AHI y su objetivo es evitar la destrucción o hemolisis de los eritrocitos por el sistema fagocítico. Las dosis recomendadas son 2 mg/kg cada 12 h de metilprednisolona vía oral. Se ha demostrado (S. Cotter) que mayores dosis no son más efectivas y que además aumentan el riesgo de aparición de tromboembolismos pulmonares (TP). Si el hematocrito permanece estable a los 7-10 días se puede reducir la dosis de corticoesteroides en un 25%-50% cada 3 o 4 semanas. De todas las drogas citotóxicas utilizadas, quizás la azatioprina a dosis de 2 mg/kg cada 48 h sea la más efectiva, aunque se puede utilizar la misma dosis diariamente según la gravedad del paciente. Otras drogas citotóxicas como ciclosporina-A no son tan efectivas y, en cuanto al uso del mycofenolate, todavía no está generalizado y son necesarios estudios para comprobar su eficacia en las AHI.

De todas las combinaciones de fármacos utilizados en estudios realizados (S. Cotter) parece ser que la combinación de prednisona/prednisolona a dosis de 2 mg/kg cada 12 h más azatioprina a dosis de 2 mg/kg cada 24 o 48 h y ácido acetilsalicílico a dosis de 0,5 mg/12 h ha demostrado un mayor índice de supervivencia en perros aquejados de AHI. Las complicaciones que se presentan con las AHI son muchas y además hay un índice de mortalidad muy alto debido a éstas. Las complicaciones más frecuentes y severas son los tromboembolismos pulmonares (TP), sepsis, fallos renales, hemorragias y anemias refractarias. Los TP son causa bastante común de muerte en pacientes con AHI ya que se ha demostrado que un 30% de las necropsias de perros muertos por AHI, presentaban TP (Klein). La hiperbilirrubinemia, hipoalbuminemia y los catéteres intravenosos junto con las trombocitopenias severas son factores de riesgo que pueden incrementar el riesgo de aparición de TP.

¿Cuál es el pronóstico de la enfermedad?
Reservado, especialmente en hemólisis intravascular debido a la incidencia de IR aguda y/o CID. Hay un 30-40% de mortalidad realizando el tratamiento correcto.

VIRUS DE LA INMUNODEFICIENCIA FELINA
El virus de la inmunodeficiencia felina (FIV), pertenece al género lentivirus, de la familia Retroviridae. En los ambientes naturales, FIV se transmite principalmente mediante la inoculación parenteral del virus presente en la saliva o sangre, presumiblemente por las heridas generadas por mordeduras y luchas, es por eso que su prevalencia aumenta en aquellas regiones en donde los gatos vagan libremente. Dentro de los signos clínicos que se desarrollan producto de la infección puede incluir gingivitis crónica, enfermedad periodontal, anemias crónicas y leucopenias, dermatopatías pustulosas, síndrome respiratorio crónico superior y linfoadenopatías generalizadas. Dentro de la estructura viral, las glicoproteínas insertas en la envoltura retroviral, son de suma importancia ya que son las que participan en la interacción receptor-célula, lo que determinará finalmente el tropismo celular mediado por receptores virales. Los gatos domésticos infectados por FIV, desarrollan inmunosupresión luego de un largo periodo asintomático. Al igual que el VIH-1(Virus de la inmunodeficiencia humana de tipo 1), FIV puede inducir alteraciones inmunológicas, incluyendo una disminución en las células T CD4+, inversión de las células T CD4+/CD8+ con una disminución en la respuesta proliferativa de linfocitos durante la mitogénesis. Las alteraciones hematológicas son una característica común del VIH. La leucopenia se produce en el 35% a 76% de los pacientes con SIDA y en el 10% al 20% de las personas con ARC (complejo relacionado- AIDS). Hay linfopenia significativa con disminución en el número de células CD4+ (ayudante/inductor), dando lugar a infecciones oportunistas. La neutropenia aunque es común, rara vez es grave.

Cómo funciona la respuesta inmune en un gato con VIF
Listeria monocytogenes es un patógenos intracelular que se ha utilizado en estudios, para investigar la respuesta inmune innata que presentan gatos infectados por FIV. Demostrando que durante un estado crónico de la infección presentan una capacidad reducida para controlar la infección, caracterizándose por un fracaso en la remoción bacteriana, una disminución en el aumento de LN (nódulos linfáticos), y un retraso en la regulación de TNF-a (Factor de necrosis tumoral alfa). La IL-15 también ha sido muestreada para anular la actividad supresora de las células T reguladoras en las células NK. Las células T reguladoras se incrementan en número y función durante la infección por FIV. Se ha informado que las células Treg CD4 CD25, tanto en la fase aguda como a largo plazo, y en la fase asintomática de la infección, son constitutivamente activas y durante la respuesta inmune reprimen la respuesta de las células T CD8 y CD4-CD25. Las células Treg de gatos con FIV suprimen la proliferación de las células CD4 y de IL-2 y la producción de células CD8 INFg. Resultados en estudios apoyan la hipótesis que las citoquinas contribuyen a la inmunopatogénesis de las infecciones lentivirales. Similares mecanismos en la disfunción inmune, involucra un cambio de linfocitos ThI a Th2 en las células T helper, también pudiendo ocurrir en la infección por FIV. Se ha demostrado que gatos en etapas terminales de la infección producen bajos niveles de IL-2 (citoquina de ThI) y altos niveles de IL-6 (citoquina de Th2). De esta forma FIV como modelo para entender la interacción que generan los lentivirus en el sistema inmune, es de suma importancia sobre todo para comprender el cómo actúa el VIH, enfermedad de gran relevancia a nivel mundial.

Cómo se transmite el VIF
En los ambientes naturales, FIV se transmite principalmente mediante la inoculación parenteral del virus presente en la saliva o sangre, presumiblemente por las heridas generadas por mordeduras y luchas y por el comportamiento generado durante la monta, es por eso que su prevalencia aumenta en aquellas regiones en donde los gatos vagan libremente. La infección vertical, de la madre a su cría, es rara, sin embargo, los gatos pueden volverse positivo a los anticuerpos a través de la transferencia pasiva a partir de la ingestión del calostro de gatas FIV positivas o vacunadas previamente contra FIV. Los niveles de anticuerpos de FIV adquiridos a partir de la transferencia materna en gatos que en realidad son negativos para el virus de FIV declinan a lo largo de los primeros meses de vida. Personas que han estado en estrecho contacto con gatos no han demostrado la existencia de anticuerpos específicos anti-FIV. Los lentivirus son virus específicos de especie y no se ha comprobado la infección cruzada.

Cómo afecta al sistema inmune el VIF
Los gatos domésticos, naturalmente infectados por FIV desarrollan una deficiencia inmunológica, que se caracteriza por un período de latencia seguido por un agotamiento gradual de linfocitos T CD4+, que finalmente resulta en inmunosupresión, después de un largo período asintomático. Algunos gatos infectados manifiestan enfermedades persistentes o episódicas, procesos causados por patógenos oportunistas o secundarios. La familia Retroviridae comprende a un grupo de virus con envoltura lipídica, la cual deriva de la membrana plasmática de la célula infectada, y con un genoma compuesto por dos moléculas de ARN de simple cadena y de polaridad positiva. Esta familia de virus se distingue del resto por exhibir una estrategia replicativa que incluye la transcripción reversa del genoma de ARN a ADN de doble cadena y la posterior integración de este ADN al genoma de la célula hospedera. Al genoma viral integrado se le denomina provirus. FIV se asemeja a otros lentivirus en la morfología, las proteínas estructurales, transcriptasa reversa dependiente de MG2+ y el tropismo por linfocitos T. FIV no utiliza al receptor CD4 en el proceso infectivo, sino que utiliza a CXCR4 y al receptor celular CD134, inmunodeficiencia es causado principalmente por la pérdida de linfocitos T CD4+. *se encontró la presencia de hipergammaglobulinemia en gatos infectados por FIV, los recuentos de células B CD21 aumentaron, mientras que las células T CD4+ disminuyeron. Se ha informado que en el plasma hubo un aumento en IL-7 lo que se relacionó con una disminución en el recuento de células CD4+ de individuos infectados por el VIH. La IL-7 es la citoquina estrechamente asociada con los primeros desarrollos de las células B. Un aumento en la IL-7 se considera que induce la diferenciación de células B en el plasma a partir de blastos de vida corta. Se sugiere que la IL-6 y TNF, son citoquinas pro-inflamatorias, relacionadas a la diferenciación de células B en individuos infectados por el VIH. El aumento de IL-6 y TNF-alfa también se ha confirmado en gatos infectados por FIV, en donde la IL-6 se ha informado que participan en el nivel de globulinas plasmáticas. Se informó que el recuento de células Treg se redujo, mientras que el nivel de globulinas plasmáticas y el recuento de células B CD21 se incrementaron en estados clínicos avanzados de gatos infectados con FIV, lo que indica que las células Tregs están implicadas en la elevación del nivel plasmático de globulinas con la progresión del estado clínico.

*Numerosos informes han sugerido que la inmunidad innata en pacientes con VIH-1 infectados está en peligro, como se indica por la reducción en la frecuencia de las células inmunes innatas (como las células NK, natural killer) o alteraciones en las funciones ex vivo. Las respuestas inmunitarias innatas son complejas y multifactoriales; que implica una gran variedad de tipos de células inmunes y mediadores solubles, como las citocinas y quimiocinas. La investigación de la respuesta innata en su conjunto en personas infectadas por el VIH no es posible, y en forma in vivo en estudios no se puede replicar la complejidad del sistema innato, es por eso que dada la similitud de FIV con el VIH humano, el felino proporciona un valioso modelo animal para la investigación en la respuesta de la inmunidad innata in vivo. Se ha utilizado el patógeno intracelular Listeria monocytogenes para investigar la respuesta de la inmunidad innata que presentan aquellos felinos infectados con FIV, patógeno ampliamente estudiado y entendido en gran detalle. Se ha informado que los gatos con FIV-positivo en un estado crónico tienen la capacidad reducida para controlar el desafío contra L. monocytogenes durante los primero 4 días después de la infección bacteriana. La respuesta se caracteriza por un fracaso en la remoción de bacterias, la disminución en el agrandamiento de los LN (nódulos linfáticos), y el retraso sobre la regulación de TNF-a. Tanto el TNF-a e INF-g (Interferón-gamma) son esenciales para el control de la infección contra L. monocytogenes. Se ha demostrado que L. monocytogenes puede entregar una expresión plásmido a las células eucariotas in vitro e in vivo. Por lo tanto, se ha generado un plásmido recombinante de L. monocytogenes para la expresión eucariota de TNF-a, IL-10, IFN-g e IL-15. Cuando las células diana BLANCO (incluyendo las células dendríticas (DC) y macrófagos) están infectadas, el plásmido recombinante de L. monocytogenes es expresado en el citosol de la célula huésped. Las citoquinas entonces se producen a partir del plásmido en el destino celular. Este enfoque proporciona un medio para entregar las citoquinas específicas a las células involucradas en la respuesta inmune local contra la infección de L. monocytogenes.

Fases del desarrollo del VIF
1ª FASE (FASE AGUDA): El virus penetra por inoculación, replicándose en los tejidos
linfoides regionales durante 4 semanas. A continuación pasa a glándulas salivares y a la sangre, donde infecta a los Linfocitos T. Es este un periodo en el que puede haber algunos signos inespecíficos de enfermedad como fiebre, linfo adenopatía, enfermedades respiratorias... La duración de esta primera fase es de hasta 4 meses post-infección y, desde el punto de vista diagnóstico, se caracteriza por una aparición tardía de Anticuerpos (Ac) frente al virus: no antes de los tres meses post-infección. Este dato es muy importante para evitar falsos negativos en los test de detección de Ac frente al FIV.

• 2ª FASE (FASE ASINTOMÁTICA): El virus se encuentra tanto en células sanguíneas mono-nucleares (linfocitos, monocitos y macrófagos) como en órganos no linfoides (pulmones, intestino, riñones, SNC). En este periodo aparece una respuesta inmune efectiva por parte del

hospedador, caracterizándose por la ausencia de signos clínicos. El gato hace una vida normal durante un periodo largo, desde varios meses hasta 8 años. No es un periodo de latencia viral verdadero, ya que la producción de virus en células y tejidos infectados continúa, y aún es posible encontrar virus en glándulas salivares, linfocitos, suero, plasma, LCR, semen y tejidos linfoides. Desde el punto de vista diagnóstico, es posible la detección tanto de Ac como de Antígeno circulantes. • 3ª FASE (FASE DE LINFADENOPATÍA GENE-RALIZADA PROGRESIVA): Es esta una fase que se solapa con la anterior en algunos gatos. Lo que sucede es que, a medida que el virus se replica, desaparecen paulatinamente las poblaciones de linfocitos T colaboradores (CD4+) a la vez que proliferan los linfocitos B. Desde el punto de vista clínico se manifiesta en algunos gatos en forma de linfo adenopatía progresiva, lo cual hace sospechar la presencia del FIV.

• 4ª FSE (FASE DE SIDA): A medida que avanza la replicación vírica, se produce un fenómeno clave en el desarrollo de la enfermedad. Las poblaciones de linfocitos TCD4+ disminuyen hasta niveles inapreciables, mientras que otra de las poblaciones de estas células, los linfocitos T citotóxicos (CD8+), se activan y aumentan en número. Si se hace una relación entre las poblaciones de CD4+ y CD8+ en un gato no infectado, ésta se encuentra por encima de 1 (mayor cantidad de los primeros quede los segundos). Sin embargo, en la mayoría de los gatos infectados por FIV durante más de 18 meses, esta relación se invierte, haciéndose menor de 1 al bajar la población de CD4+ mientras se eleva la deCD8+. La consecuencia última de esta in-versión es la inmunosupresión y exposición de todo el organismo a una gran cantidad de virus circulante. Los gatos en fase de SIDA tienen una esperanza de vida media de un año. • 5ª FASE (FASE DE ENFERMEDADES DI-VERSAS ASOCIADAS): Esta fase se solapa con la anterior y se caracteriza porque los gatos pueden padecer cualquiera de las enfermedades que describiremos en el capítulo de los signos clínicos. La producción de anticuerpos frente a las proteínas de cobertura comienza a las tres semanas post-infección y se mantiene alta durante toda la enfermedad, con aumento de todas las inmunoglobulinas, en especial de las IgG. Esto se traduce en la aparición de gran cantidad de inmunocomplejos circulantes, que causan enfermedad (glomerulonefritis, uveitis, enfermedades de la piel, gingivoes-tomatitis...). Otra agresión del FIV al sistema inmune es la activación de los oncogenes y la inactivación de los factores supresores tumorales. El virus produce lesiones muy específicas en el SNC, que no se relacionan con las de otros órganos. Parece ser que el mecanismo de daño neuronal es debido a alteraciones en los astrocitos, los cuales regulan el nivel de glutamato extracelular, un neurotransmisor excitatorio. Un exceso de glutamato, como consecuencia del daño a los astrocitos, se traduce en toxicidad y muerte neuronal progresiva. • 6 ª FASE (FASE TERMINAL): Sea cual sea la enfermedad padecida por el animal infecta-do por FIV, llegará un momento en el que la cantidad de virus en sangre es máxima y hay agotamiento del sistema defensivo, lo cual es incompatible con la vida. Desde el punto de vista diagnóstico es importante re-saltar que algunos gatos llegan a esta fase con un agotamiento real de la capacidad de crear Ac frente al virus, por lo que los test comerciales pueden proporcionar un falso negativo.

El VIF es muy similar al VIH y se puede estudiar en su hospedador natural, ofreciendo la esperanza para encontrar la cura al SIDA pero existen algunas diferencias importantes con la infección humana. El VIF tiene una menor capacidad de elaborar intra e ínter subtipos o de mutar en el gato infectado. En la especie felina se reconocen cinco subtipos (A, B, C, D, E). Los que gozan de una mayor distribución son A y B divergen también en la vía de transmisión; en el gato ocurre por mordedura. En cambio, la transmisión a través de mucosas, frecuente en los humanos, es rara entre los felinos (24). El virus tiene un específico tropismo por los linfocitos T, lo cual trae como consecuencia una serie de desórdenes en el sistema inmunitario de carácter progresivo. Esto predispone a los animales infectados a un estado progresivo de inmunosupresión similar al VIH como veremos a continuación. Los cambios iniciales producidos por el virus, son similares a los que se detectan en otras virosis; es decir, en los primeros días se observa linfopenia, para luego normalizarse. Pero, lo característico de esta enfermedad es la depleción de la relación de linfocito CD4/CD8, debido a una disminución progresiva del número de linfocitos CD4, los cuales son fundamentales en la respuesta inmune. Estos últimos son la célula blanco de VIF y no recuperan el número normal, mientras que los CD8 (citotóxicos y supresores) sí lo hacen. Esto genera una disminución que se acentúa cada vez más, a medida que el virus continúa replicándose. Cuando la relación CD4/CD8 es menor a 300 células por microlitros, el paciente se encuentra en la etapa Terminal y es sensible a los agentes oportunistas. “idem al SIDA”

Cómo saber si un gato tiene VIF
En la mayoría de los casos, no hay forma de saber si el gato está infectado sin antes haber realizado un test diagnóstico con sangre. Todos los gatos y gatitos deben ser testeados para determinar si están infectados, ven si ellos no muestran signología de enfermedad. La infección del FIV progresa lentamente, con un intervalo largo entre la exposición inicial y el inicio de los signos de enfermedad. Los gatos que se encuentran infectados con FIV pueden permanecer sin signos de enfermedad por años. Esto porque el sistema inmune está comprometido. Los gatos positivos frecuentemente desarrollan enfermedad que no está relacionada directamente a la infección con el virus. El inicio de las enfermedades puede ser el indicador de que el gato está inmuno comprometido. Los problemas comunes reportados en gatos con estados crónicos de la infección por FIV son:
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infecciones de la cavidad oral infecciones del tracto respiratorio alto disminución de peso infecciones dérmicas infecciones en los oídos fiebre de origen desconocido aumento de tamaño de linfonódulos disminución en la cuenta de glóbulos rojos y/o glóbulos blancos enfermedades renales enfermedades oculares fallas reproductivas, como aborto espontáneos o muerte neonatal enfermedades neurológicas, como cambios de personalidad, tremor o convulsiones.

Tratamiento y lo que se esta desarrollando
Hasta ahora no hay cura para FIV. Los gatos positivos a FIV se consideran que están infectados de por vida. Los test diagnósticos como perfiles sanguíneos, exámenes fecales, urianálisis y radiografías, son frecuentemente requeridos antes de que su veterinario pueda comenzar el tratamiento. El cuidado puede incluir fluidos, vitaminas del complejo B, estimulante para el apetito, medicamentos antidiarreicos. Los gatos pueden vivir por un largo tiempo y relativamente sano. Esto si se logra tratar adecuadamente y a tiempo las infecciones secundarias. Se ha introducido un factor de transcripción antiviral marcado con una proteína fluorescente (eGFP) en la línea germinal de un gato. Gracias a ello los linfocitos de los gatos transgénicos han resistido la replicación del virus de inmunodeficiencia felina (VIF). La capacidad de manipular el genoma de una especie sensible a la infección de un virus similar al SIDA quizás tenga algún día un uso terapéutico en humanos. Aunque las terapias génicas en humanos siempre serán muy polémicas, quizás en un futuro lejano se demuestre que son la mejor solución para muchas enfermedades infecciosas y no infecciosas; quizás entonces haya que replantearse los problemas éticos que acarrean los humanos transgénicos. La mayoría de los genes involucrados en estas enfermedades son homólogos a los humanos y comparado con los correspondientes genes del ratón presentan menos reordenaciones genómicas. Todo ello hace que los ensayos con terapia génica en gatos sean muy prometedores. En relación al SIDA, el virus VIF tiene un genoma bastante parecido al VIH-1, lo que hace que el gato doméstico sea una buena especie modelo para estudiar terapias contra esta enfermedad La experimentación con gatos transgénicos es muy prometedora para el ensayo de terapias génicas contra lentivirus en general y el VIH en particular.

HEPATITIS INFECCIOSA CANINA (HIC)
Es una enfermedad contagiosa de distribución mundial que solo afecta a los cánidos de todas las edades pero principalmente a los cachorros, se transmite por medio de secreciones y excreciones del animal infectado y objetos contaminados con orina del animal enfermo o de animales recuperados, causando principalmente necrosis centro lobular del hígado. La HIC es causada por un virus del género Mastadenovirus familia Adenoviridae, denominado adenovirus canino tipo 1 (VAC-1). Este virus es estable en condiciones ambientales, así puede permanecer infeccioso durante 10 y 14 días en fomites, y sobrevive entre 10 y 14 semanas a temperatura ambiente y entre 6 y 9 meses a 4º C. El VAC-1 tiene marcada afinidad por células hepáticas y del sistema monocito-macrófago (sistema retículo endotelial).

ETIOLOGÍA
Familia Adenoviridae, virus DNA, sin envoltura, muy resistente en el ambiente. Adenovirus canino tipo 1 (CAV-1): Hepatitis Contagiosa Canina (HCC) Encefalitis del zorro. La inoculación por vía oral o parenteral produce HIC. Por la vía aerógena da cuadro respiratorio. Adenovirus canino tipo 2 (CAV-2): Laringotraqueítis infecciosa canina (tos de las perreras) Sólo es patógeno por vía respiratoria.

EPIDEMIOLOGÍA
Hospedadores naturales: perro, zorro (encefalitis), otros cánidos y osos. Son más receptivos los animales jóvenes.

Transmisión:
- Contacto directo: a partir de sangre, secreciones y excreciones de los animales enfermos durante 6-8 semanas (orina varios meses). A partir de la leche los cachorros sufren una forma sobreaguda y muerte en pocas horas. - Contacto indirecto: por cualquier material contaminado a partir de animales enfermos o portadores.

PATOGENIA
1. Penetración por vía oronasal: replicación en tonsilas y ganglios linfáticos regionales. 2. Viremia facultativa en linfocitos. En los 4-8 días P.I., diseminación a otros tejidos y secreciones corporales (incluyendo saliva, orina y heces). Gran número de formas inaparentes o localizadas (en función de la respuesta inmune). 3. Replicación en endotelios vasculares y células hepáticas - Hígado (necrosis hepática): insuficiencia hepática - Ojos: edema corneal - Riñones: glomerulonefritis - Otros endotelios: tracto digestivo, ganglios linfáticos, cerebro, pulmón, etc. (congestión, edema, hemorragia). 4. Aparición de anticuerpos neutralizantes (a partir de 7 días P.I.).Evolución Coagulación intravascular diseminada (C.I.D.) por lesión de las células endoteliales durante la viremia y por afectación hepática. Persistencia en órganos: formación de inmunocomplejos

(Hipersensibilidad tipo III):
– Ocular: edema corneal, con evolución a glaucoma y ceguera – Riñón: glomerulonefritis, nefritis intersticial focal y viruria. – Hígado: reacciones citotóxicas, hepatitis crónica. – Tonsilas y riñón: portadores durante varias semanas o meses. ƒ

Muerte
– Por insuficiencia hepática y coma encefálico. – Por invasión y lesión de los endotelios del cerebro, pulmones y otros órganos parenquimatosos vitales. – Por evolución de la coagulación intravascular diseminada

CUADRO CLÍNICO
1. Invasión: hipertermia (41°C), tonsilitis, letargo, conjuntivitis serosa y leucopenia. 2. Fase de estado: anorexia, tos y ruidos respiratorios, polidipsia, vómitos frecuentes, diarreas pastosas. Distensión y dolor abdominal (líquidos). Reacción ganglionar generalizada (linfadenomegalia cervical). Edemas subcutáneos en cabeza y cuello. Diátesis hemorrágica Signos nerviosos: depresión, temblores, coma.3. Convalecencia

La duración del cuadro clínico es de unos 5-7 días, aunque la convalecencia se alarga unos 15 días. La letalidad no sobrepasa el 10%. En algunos casos (20%) aparece uveítis. Los animales afectados presentan blefarospasmo, fotofobia y secreción ocular serosa y en un 10% de los casos puede producir ceguera permanente.ƒ

LESIONES
Tonsilitis, edema y congestión de ganglios. Petequias en serosas y órganos (riñón, pulmón, cerebro). Hemorragias en la luz gastrointestinal. Hígado: friable, superficie granulosa (prominencia de folículos hepáticos y cápsula tensa). Color de rojo vivo a rojo oscuro, salpicado de focos de necrosis. Vesícula biliar edematosa y engrosada. Opacidad corneal y enturbiamiento del humor acuoso.

Lesiones microscópicas: inclusiones intranucleares (Cowdry tipo A) en los hepatocitos, en las células de Kuppfer y en endotelios. También pueden observarse focos de necrosis en hígado y en células endoteliales. C.I.I.N. en parénquima hepático

DIAGNÓSTICO
Clínico: fiebre, tonsilitis y adenitis submaxilar, signos digestivos, hepatitis, encefalopatía, uveítis (ojo azul). Diferencial: moquillo, leptospirosis, ehrlichiosis entre otras.

Laboratorial:
– Leucopenia inicial y leucocitosis posterior (inespecífico). – Incremento de transaminasas y del tiempo de coagulación. – Aumento transitorio de proteínas séricas: α-2 globulina (7 días P.I.) y γ-globulina (21 días P.I. seroconversión). – Aislamiento virus (hisopo orofaríngeo, heces, orina) – PCR para detectar y/o diferenciar CAV1 y CAV2 – Pruebas serológicas (ELISA, ID) con muestras pareadas. – IF, lesiones histológicas, inclusiones intranucleares.

TRATAMIENTO
Rehidratación con solución Ringer e iones Na+y K+. CID: Transfusiones de sangre o plasma. Estados comatosos por hipoglucemia: bolo intravenoso de glucosa al 50% por hiperamonemia: reducir contenido de proteína en la dieta, evacuar el colon con enemas, neomicina por vía oral, todo ello disminuye el catabolismo proteico de las bacterias del colon y reduce la concentración de amonio en sangre.

PROFILAXIS
Aislamiento durante la convalecencia, ya que la eliminación de virus por orina es muy prolongada (6-9 meses P.I.). Desinfección: vapor de agua, fenol, NaOH, yodinas.

Vacunas (Misma pauta que para moquillo)
Se realiza de acuerdo a lo indicado para el distemper canino. Las vacunas que contienen AVC-1 pueden producir reacciones postvacunales de uveitis (ojo azul). La cepa Toronto 61 del AVC-1 puede producir laringotraqueítis y tos de las perreras. Actualmente se recomienda utilizar como antígeno inmunizante sólo el AVC-2 para evitar reacciones adversas al AVC-1.

Homólogas (CAV-1):
EN DESUSO POR REACCIONES ADVERSAS (edema corneal transitorio, nefritis intersticial subclínica). El virus vacunal se excreta por la orina y puede revertir a la virulencia al cabo de varios pases en otros animales.

Heterólogas (CAV-2):
No tienen estos inconvenientes y tienen la ventaja de que protegen también frente a la laringotraqueítis infecciosa canina.

SITUACIÓN EN CHILE
En Valdivia, en 1977, se detectó la presencia de hepatitis infecciosa canina mediante observación de cuerpos de inclusión intranucleares y hemorragias en el hígado de los animales enfermos (González et al., 1997). Ernst et al. (1987) informan que variables climáticas seleccionadas explicarían un 10,72% de la variabilidad de la prevalencia de hepatitis infecciosa canina, especialmente influido por los parámetros climatológicos de temperatura y humedad. La presentación clínica de esta enfermedad en el país ha disminuido notoriamente, sin descartarse que existan casos subclínicos.

Inmunopatología inducida por virus
La inmunopatología inducida por virus es el daño al tejido, resultante de la respuesta inmune a un virus. Esta inmunopatología puede ser el resultado de diversas interacciones inmunológicas, tales como complejos antígeno-anticuerpo y daño tisular debido a células T citotóxicas, anticuerpos o complemento. El tipo y localización de la inmunopatología puede ser característico de una infección viral en particular.

Se piensa que la mayor parte del daño hepático asociado a estas infecciones es causado por la acción continua de los linfocitos TCD8+ al destruir hepatocitos infectados, más que por la acción del virus por sí mismo. Algunos ejemplos de inmunopatologías inducidas por virus son:

Uveitis anterior: Los complejos antígeno-anticuerpo se depositan en el ojo, estimulan la
inflamación local, y provocan uveitis anterior. Adicionalmente, los complejos inmunes que quedan en la circulación se depositan en el riñón, provocando la inmunopatología de nefritis glomerular. Esto se observa frecuentemente durante el periodo de recuperación de las hepatitis infecciosas caninas.

La recuperación de la hepatitis infecciosa canina (HIC) produce inmunidad duradera.

Adenovirus

Esta familia consiste en virus de ADN de doble cadena con nucleocápside icosahédrica. Se han aislado de muchas especies aviares y de mamíferos. Muchos se encuentran en el tracto respiratorio y con frecuencia las infecciones son persistentes. Sólo un pequeño número de ellos causa enfermedades de importancia veterinaria.

Características virales
• Virus desnudos (sin envoltura) con simetría icosahédrica, con una sola molécula lineal de ADN de doble cadena. • La cápside está formada por capsómeros (llamados hexones) y 12 capsómeros con vértice (llamados pentones). Estos son los únicos virus con una fibra (el antígeno fibra) que protruye de cada uno de los 12 pentones (ver Fig. 13-1).

• La fibra es la estructura de anclaje a la célula hospedera y es también una hemaglutinina tipo específico • El hexón de los adenovirus de mamíferos contiene un antígeno de grupo con reactividad cruzada. • El antígeno de fibra se ancla a un receptor celular específico e inicia la replicación. • El ADNds codifica aproximadamente para 30 proteínas. La replicación de ADN viral, la transcripción del ARNm y el ensamblaje del virión ocurren en el núcleo, utilizando factores codificados tanto por el hospedero como por el virus. Esto produce la formación de cuerpos de inclusión intranucleares basofílicos y/o acidofílicos. • Muchos adenovirus aglutinan glóbulos rojos de varias especies animales y algunos son capaces de producir transformación maligna en células en cultivo y oncogénesis, cuando se inoculan en animales de laboratorio. • Son resistentes a la tripsina y solventes de lípidos, y moderadamente resistentes en las instalaciones.

Clasificación
Esta familia consistía originalmente de sólo dos géneros: Mastadenovirus, que infecta a mamíferos, y Aviadenovirus, que infecta aves. Hay también varios virus en la familia que permanecen sin asignación o han sido asignados recientemente.

Mastadenovirus

Este género consiste de 20 especies virales que infectan mamíferos, incluyendo adenovirus caninos, equinos, bovinos, ovinos y porcinos. Las 20 especies comparten un antígeno común. Algunas enfermedades importantes son la hepatitis infecciosa canina, la infección por adenovirus canino 2 y la infección por adenovirus equino

Proyecciones a futuro
Como todo campo de enfermedades, las enfermedades producidas por antígenos hematológicos son una preocupación constante para inmunólogos e investigadores, ya que no solo representan una amenaza para especies menores como se centra en nuestro trabajo sino que también son una para el ser humano, es debido a esta gran importancia que las proyecciones que están presentes con respecto a encontrar tratamientos preventivos y/o de mayor efectividad no son pocas. Una de las investigaciones que ha abierto la mayor cantidad de posibilidades es el tratamiento con terapia aloreactiva, este tratamiento actúa como un inmuno supresor que facilita el reconocimiento de tejidos ajenos en trasplantes y como agente antitumoral es sumamente efectivo, es en este ultimo papel donde nos interesa a nosotros ay qué últimos estudios han demostrado que el tratamiento aloreactivo puede ayudar a combatir enfermedades como la leucemia, otros tratamientos que se han ido probando y que todavía no son 100% aplicables ya que se encuentran en su fase experimental son el tratamiento a través de inmunoterapias, que promueven la producción de citoquinas ya que estas pueden promover de manera natural una respuestas amplificada ante el mínimo residuo de la enfermedad, esto sumado a un trasplante alogénico de medula ósea actúa de mejor manera que las

quimioterapias ante enfermedades de carácter hematológico, ya que estos procedimientos no producen una inmunosupresión que si no es bien controlada, puede terminar por causar más daño al paciente.

Existe otro tratamiento que promete en sobre manera para el tratamiento de este tipo de enfermedades como es el Secuenciador de la siguiente generación (next-generation sequencing), desde su descubrimiento en 2005 ha habido una explosión de estudios publicados que emplean la tecnología para hacer frente a preguntas previamente intratables en muchos campos biológicos. Debido a la profundidad sin precedentes, la resolución y la precisión alcanzable por la NGS, esta tecnología es muy apropiada para el suministro de información detallada sobre la diversidad de los receptores que regulan el reconocimiento de antígenos, este enfoque tiene el potencial para contribuir importantes conocimientos sobre la comprensión de los efectos biológicos de los trasplantes. Por último, la capacidad para realizar la secuenciación completa del tumor ofrece un enfoque sistemático para el descubrimiento de las alteraciones genéticas que pueden codificar péptidos con la expresión del tumor restringido, y por lo tanto sirven como antígenos diana potencial de las respuestas de injerto contra leucemia. En total, esta tecnología cada vez más asequible, sin duda, tendrá un impacto en la práctica futura y el cuidado de los pacientes con neoplasias hematológicas, es por esto y más investigaciones que se hacen en el campo de la medicina preventiva y de la inmunología que se mira con buena cara hacia el futuro y el rol que se tendrá como médico veterinario en el tratamiento de estas enfermedades.

Conclusión

Bibliografía
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22150366 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12711359 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17521527 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22226099