Manejo del Estrés en tres pasos

Con el estrés es posible estar en cualquier en cualquier situación, en el trabajo, en casa, y, de pronto, como una reacción a no se sabe qué, notar presión en el pecho, ansiedad, irritabilidad, ya ha vuelto a aparecer el estrés. Manejo del Estrés. Paso Uno: Admitir su existencia Todos hemos padecido estrés, todos padecemos estrés, el estrés es connatural a nuestras vidas. Si piensas en el manejo del estrés, el primer paso que debes dar es admitir que lo padeces, admitir que no siempre lo controlas como te gustaría, admitir que, en muchas ocasiones, él decide por ti. Sigue habiendo personas, tan estresadas como el resto, que bien por ignorancia, bien por una estúpida consideración de superioridad, afirman que no padecen estrés. Esto es falso, si el estrés es el conjunto de respuestas que da nuestro organismo ante los estímulos del medio ambiente, todo en la vida es un ciclo de estrés, luego el que no padece de estrés sólo puede estar muerto. Cierto es que hay personas que han recibido entrenamiento específico para controlar el estrés, y su destreza en el manejo del estrés es tan elevada que parece que no lo soportan, pero sólo lo parece, ellos también están estresados. Manejo del Estrés. Paso Dos Identificarlo. Vivimos tan estresados, tan pendientes del exterior, que no reconocemos al estrés. De repente una reacción brusca, un comentario fuera de tono, un bajón de moral, nos hacen volvernos hacia nuestro interior y tomamos conciencia de que estamos mal. Entonces decimos que estamos estresados. Pero actuando de esa forma inconsciente no ejercemos manejo del estrés. Es preciso distribuir nuestra atención, con práctica si pretendemos el manejo del estrés, hemos de atender al exterior, pero al mismo tiempo hemos de observarnos. Así nos daremos cuenta de lo que nos estresa a nosotros específicamente. Pongamos un ejemplo si voy todas las mañanas al trabajo en mi coche y a mitad camino empiezo a estar de mal humor, a considerar que todos los que hablan en la radio no dicen más que tonterías, puedo quedarme ahí y no pasará nada. Pero si pretendo avanzar en el manejo del estrés, si me fijo en mí mismo y en mi entorno me daré cuenta de que los atascos de tráfico me estresan, que ante ellos respondo mal, ahora ya conozco el problema y puedo comenzar con el manejo del estrés. Manejo del estrés. Paso Tres: Reorganizar los pensamientos. Hay pensamientos buenos y pensamientos malos, pensamientos positivos y pensamientos negativos. Cualquier planteamiento serio para el manejo del estrés,

para ahondar en sus causas y ponerles remedio, pasa necesariamente por el análisis de nuestros pensamientos. ¿Cómo tiendo a ver la realidad: positiva o negativa? ¿Cómo veo el vaso medio lleno o medio vacío? ¿Cómo suelo considerar los problemas: como posibilidades de cambio o como desgracias bíblicas? El manejo del estrés requiere anotar todos los pensamientos negativos que tengamos cada día, el sólo hecho de hacerlo nos ayuda a identificarlos. Luego cuando sepamos que están ahí, que los llevamos con nosotros, estaremos en condiciones de reconocerlos, y una vez veamos que los estamos dejando entrar a jugar, estaremos en condiciones de apartarlos, por inoperantes y porque nos producen daño. Estos tres primeros pasos junto con el descanso, el ejercicio, las relajaciones, la distracción y una actitud mental positiva son elementos fundamentales en el manejo del estrés.

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