INNOVACIÓN REGIONAL Y DESARROLLO ECONÓMICO

¿Qué es innovación? ¿Podemos generar innovación en nuestra región?, son preguntas subvaloradas en el lenguaje diario, en los debates públicos de nuestras entidades dirigentes y en nuestras empresas. Si bien es cierto que todo el mundo dice que “tenemos que innovar” desde nuestro presidente Juan Manuel Santos que propone 5 locomotoras del desarrollo: vivienda, infraestructura, minería, agrícola e innovación como locomotora líder; hasta los niños, niñas y adolescentes en los colegios que hablan de las innovaciones en TICs como nuevos celulares, servicios de internet, etc. pocas personas ahondan en lo que quieren decir y repiten un término “de moda” Para no abusar del término y darle un mayor soporte indicaré algunas apreciaciones que aclaran el concepto, sus implicaciones en el desarrollo y las condiciones necesarias para que se dé en una región. 1) Una innovación es la introducción de un producto o servicio nuevo o mejorado. También lo es la incorporación de un nuevo proceso, método de comercialización o método organizativo, al interior o al exterior de la empresa. 2) Hay una relación directa entre innovación y desarrollo económico, esto es conocido desde hace más de 70 años con el trabajo del Nobel Schumpeter; y confirmado por múltiples estudios posteriores. Así que es acertada la propuesta del presidente actual de destinar el 10% de las regalías del país en inversión en innovación por la vía de la ciencia y la tecnología. Además hay que incrementar las demandas del mercado y promover adecuadas interacciones entre la administración pública, las empresas y los centros de investigación y enseñanza. 3) La innovación se da en donde haya un ambiente propicio para la apropiación social del conocimiento, donde haya facilidades para el trabajo conjunto, aprendizaje colectivo y para el intercambio de conocimientos y experiencias. Hoy en día en la llamada sociedad del conocimiento las empresas y regiones que pueden innovar y por lo tanto generar un mayor desarrollo social son de acuerdo a lo anterior son aquellas que tienen la capacidad de aprender, de apropiarse del conocimiento y ponerlo a producir en su entorno. Hago un llamado a los líderes de los municipios de San Jorge a reflexionar sobre la capacidad de aprendizaje de nuestra región, ¿Si sabemos hacer lo que está de acuerdo a nuestra vocación regional? ¿Si hay capacidad de convertirnos en un corredor turístico entre la costa y el centro del país?, ¿si hay conocimientos para ser un corredor industrial de la marroquinería, de ebanistería, de artesanías, de manufacturas de caucho, de agroindustria de frutas y hortalizas?, ¿o de agroindustria láctea, cárnica bovina y piscícola? Podemos si nos lo proponemos surtir el interior del país y exportar generando un desarrollo sostenible para nuestra población.

Es labor de los empresarios la creación de nuevas empresas y fortalecer las existentes, y es labor de nuestros académicos y gobernantes locales descubrir las brechas tecnológicas faltantes para fomentar los sistemas de innovación regionales y sectoriales; para superarlas y competir en un mercado mundial que parece estar adelantándonos rápidamente y dejándonos tristemente atrás con nuestros problemas de violencia y pobreza. José Fernando Pineda Vergara Presidente Fundación Construyendo Región