Sobre la "feminización de la epidemia

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agosto 2008 Este Reporte de Derechos Humanos 2006: Las mujeres positivas, al margen del respetable esfuerzo de quienes lo han elaborado y la emotiva dedicatoria, es una muestra clarísima de cuales son las directrices marcadas por ONUSIDA -organización dependiente de la ONU dedicada en exclusiva al desarrollo de todo lo concerniente al SIDA en el mundo- y qué trabajos van a ser bien recibidos y financiados: los que sigan alentando la idea de la permanente expansión de la epidemia. Si hacemos un análisis cronológico del origen de las decisiones tomadas en ONUSIDA nos quedará mucho más claro: los representantes de cada uno de los estados que componen ONUSIDA ya traen un programa definido, del cual ha quedado convenientemente excluida cualquier voz disidente, de qué es lo que se debe apoyar, fomentar y financiar; estos políticos, que ya sabemos que en sus respectivos estados no son independientes (campañas electorales financiadas por las multinacionales, políticos que a la vez son accionistas de multinacionales de las industrias más grandes: armamento, farmacéuticas, alimentación, etc.), vienen a defender los intereses de esas superestructuras que están por encima de los estados: las multinacionales. Una vez tenido en cuenta cómo puede estar de viciado cualquier estadística, trabajo de investigación o reportes, y habiendo activado el dispositivo de alerta para reconocer e identificar cualquier dato que haya podido ser interesadamente alterado, vayamos a leer dicho reporte: En el primer párrafo se habla de la diferencia entre las proporciones de hombres y mujeres con SIDA a través del tiempo. Esto no es nuevo, ya ha sido denunciado en numerosas ocasiones por las voces disidentes y desoídas. No es un virus caprichoso que antes le daba por los hombres y ahora por las mujeres sin razón aparente, como se pudiera desprender del texto. No, sería absurdo. En realidad, las voces disidentes -es decir, científicos de renombre y de diferentes disciplinas- ya en los '80 avisaban de que teniendo en cuenta la diferencia de la afectación de la enfermedad según el sexo en los casos de Europa y Norteamérica o países de primer orden (80 % hombres y 20 % mujeres) y de África o países pobres y con hambruna (50% hombres y 50 % mujeres), no podía tratarse del mismo virus, porque jamás en la historia de la virología ha sido un virus así de selectivo. A esto añadieron los científicos de la teoría oficial, que era una variante del HIV que llamaron 'HIV II' para que se pudiera seguir sosteniendo su teoría. Por otra parte, la industria político-médico-farmacéutica, más preocupada en realidad del estancamiento de la expansión de la epidemia, comenzó a preocuparse de los 'riesgos' de la infección a otros sectores de la población o grupos de riesgo, que hasta entonces eran mayoritariamente homosexuales hombres y consumidores de drogas intravenosas, y muy por detrás hemofílicos y beneficiarios de transfusiones de sangre o trasplantes. Claro, cual es el sector de la población que faltaba: hombres heterosexuales y mujeres, hasta entonces la mujer sólo había sido incluida en las estadísticas por pertenecer a uno de los otros grupos: consumidoras de drogas intravenosas o hemofílicas o beneficiarias de transfusiones o trasplantes, y muy rara vez fuera de estos grupos. Entonces comenzaron las campañas publicitarias con eslóganes del tipo “mañana puedes ser tú, ahora todos estamos en riesgo” en una foto en la que se ve un pie desnudo

a punto de pisar un cristal por la calle (¡¿¡¡??). Para llevar a cabo este cambio en la proyección de la epidemia en los países occidentales o de primer orden, para incluir a la mujer y las parejas heterosexuales, en 1993 el CDC (Centre for Disease Control) de los Estados Unidos de Norteamérica, modificó la definición para diagnosticar SIDA usada hasta entonces -resultar positivo en el test y además tener alguna de las enfermedades 'definitorias' de SIDA- para usar en adelante la de resultar positivo en el test y presentar un número de células T por debajo de 200, lo que en aquel momento casi triplicó el número de casos de SIDA observados en EE.UU. Mucha de la gente que fue diagnosticada por esta nueva definición estaban, y aún están, perfectamente sanas y no serían consideradas enfermos de SIDA si se mudaran a Canadá, por usar otro criterio para el diagnóstico. No contentos con el resultado, años después volvieron a modificar la definición para añadir después, como otra enfermedad definitoria de SIDA, el cáncer cervical, enfermedad exclusiva de la mujer en su aparato reproductor, asegurándose más rotundamente la definitiva inclusión de la mujer. En total han sido 5 modificaciones de la lista de enfermedades y situaciones oficialmente definitorias de SIDA: – en 1983 eran 12 enfermedades o situaciones y no se requería que la persona fuera seropositiva. – en 1985 se añadieron 7 más, para las cuales sí se requería que la persona fuera seropositiva. – en 1987 se añaden otras 8 que también requieren la seropositividad. – en 1993 suman otras 4 más, que requieren la seropositividad, entre las cuales se encuentran, por ejemplo, el cáncer cervical o la neumonía recurrente. – en 1993 también se acaba añadiendo, sin necesidad de ser seropositivo, un recuento inferior a 200 células T-CD4, o menos del 14% del nivel esperado. Todavía en el primer párrafo, cuando hace referencia al SIDA en el África subsahariana, o, más abajo, en la República Dominicana, obliga a hacer una respuesta específica: Ha sido también denunciado extensamente por las voces disidentes -eso sí, en medios de comunicación independientes, minoritarios y convenientemente marginados, no en los grandes medios de difusión masiva, pero no por ello menos cierto- que el SIDA en África es causado por la extrema pobreza y la hambruna endémica. Parece que hay que decirlo más fuerte porque más claro no se puede. Es una aberración lo que se le está haciendo al pueblo africano en nombre de la salud y la ciencia y de la falsa solidaridad: La OMS (Organización Mundial de la Salud) en Marzo del '86 redactó la definición 'Banghi', método de diagnóstico exclusivamente diseñado para definir el SIDA en África, para el cual con tener una fiebre o una diarrea durante un mes, una pérdida de peso de al menos un 10 % y una tos persistente, eras declarado enfermo de SIDA, y en el caso de un niño, con tener crecimiento anormal, pérdida de peso de un 10 % e infecciones recurrentes, son declarados enfermos de SIDA. Todo esto ocurre cuando se sabe, de sobra, que estos síntomas son endémicos en África, y que cada uno de estos síntomas incluidos en la declaración Banghi tienen cusas bien conocidas, desgraciadamente mucho antes de la aparición del SIDA, y para

los que jamás hemos prestado el interés necesario porque es más bien una vergüenza mundial símbolo de nuestro modelo de sociedad. También hay que añadir que el hecho de que el índice de mujeres diagnosticadas de SIDA sea mayor que el de los hombres en África, es porque la atención médica es prioritaria para las mujeres por sus frecuentes embarazos y son ellas las que más acuden a los escasos centros médicos, y que el embarazo está incluido en la lista de los sesenta factores que ocasionan reacciones cruzadas, originando así falsos positivo. Por otra parte, en algunos países de África las estadísticas se hicieron por muestras de población, es decir, tomo un número concreto de habitantes, y los resultados de lo practicado a ese grupo lo multiplico por el total de habitantes de ese país. Así es fácil que las estadísticas siempre reflejen lo que yo quiera que reflejen, simplemente son trabajos no fiables, desde ningún punto de vista, debido a una fuerte negligencia interesada. Por otra parte, se cita en el informe otra serie de atropellos injustificados, como la divulgación no autorizada de datos confidenciales, usados luego para discriminar y marginar sectores de la sociedad, con los que hay que estar indudablemente en contra y tomar medidas para el fin de estas prácticas, y depurar responsabilidades. También hay que estar de acuerdo con el informe cuando dice que en la sociedad la mujer siempre está en una situación de mayor vulnerabilidad en muchos ámbitos de su vida, y por supuesto también en la salud. En un índice inferior, y en concreto en la salud, también el hombre está a merced de las políticas de los ministerios de sanidad de los diferentes gobiernos, las políticas de expansión y rentabilidad de las multinacionales farmacéuticas, y la autoridad dominante y despótica de la corporación médica internacional. Cuando el informe habla de la violencia ejercida a la mujer, hay que decir claramente que es injustificable cualquier violencia ejercida a la mujer, o a cualquier ser en una clara inferioridad o imposibilidad de defenderse, menos aún para ser forzada a mantener relaciones sexuales. En cualquier caso, es evidente que también la violencia produce los mismos efectos negativos, citados en el informe, al hombre y a otros seres vivos, excepto, claro está, el aborto o embarazos no deseados. Todos los datos arrojados sobre la violencia doméstica en Perú pueden probar cuál es el estado de la sociedad peruana y la violación sistemática de derechos fundamentales a la mujer, y, aunque este problema es un azote a nivel mundial, no creo que sea relevante para explicar la posible expansión o no de la epidemia, porque pareciera que los violadores comunes, o los novios o maridos violentos, fueran todos, o mayoritariamente, seropositivos, y sobre esto no ofrece ningún dato, así que se está suponiendo. Dice "...en un contexto de violencia en la relación de pareja [induce a pensar que ocurre en todas las relaciones de pareja], la negociación sobre las relaciones sexuales y el uso del condón se hace muy difícil y en algunos casos, resulta imposible." En primer lugar, y admitiendo que hay relaciones de parejas heterosexuales que no se dan en el contexto de la violencia, y si como dice el propio reporte, el número de mujeres ha subido mucho en los últimos años, o aunque no fuere así, los expuestos a los riesgos de contagio serían ambos, si no, estamos suponiendo que es siempre el hombre el seropositivo, cuando no se dan datos para pensar en ese sentido. En el caso de la violación, fuera o dentro del seno de la pareja, también se está especulando sobre el violador al atribuirle además una condición de seropositivo sin demostrarlo.

Es conveniente, pese a lo injusto y denunciable que sea esta lacra de la violencia fuera o dentro de las relaciones de pareja, no vincular una cosa a la otra, aparte de no quedar probado que exista relación, porque no nos estamos ayudando y estaremos creando nuevas víctimas, no sirve de nada, y puede perjudicar, discriminar positivamente a las víctimas. En el último párrafo, donde el texto dice "...plantea modificar las relaciones de poder que afectan a las mujeres, erradicar toda forma de violencia basada en género, asegurar su acceso a recursos, servicios de salud y educación, acciones positivas para fortalecer su participación política y en la toma de decisiones. La feminización de la epidemia del VIH/SIDA es uno de los grandes desafíos y tareas pendientes" Hay que estar de acuerdo, sin ninguna vacilación, de que se debe erradicar la violencia de género y cambiar el sistema de relaciones existente, y asegurar el acceso de la mujer, y de todos los colectivos, a todos los ámbitos de la sociedad garantizando la ausencia de discriminación de ningún tipo, pero me pregunto ¿qué tiene que ver esto con la epidemia del SIDA? todas esas reivindicaciones se podrían haber hecho, y se han hecho, antes de la aparición del SIDA, y si cuando la pesadilla del SIDA haya acabado esas reivindicaciones siguen vigentes, pues habrá que seguir haciéndolas hasta conseguirlas, pero no haciendo demagogia ni utilizando a su favor intereses creados por la industria alrededor de una epidemia, feminizándola y buscando conexiones inexistentes. Quiero añadir un dato más que pone de manifiesto el enfoque erróneo, desde mi humilde punto de vista, de la expansión de la epidemia al sector de población de la mujer: jamás han sido un grupo de riesgo las prostitutas, pese a las infladísimas predicciones del CDC desde los '80 de que este iba a ser el colectivo por el que el virus infectaría a toda la población. Sólo se dan casos de prostitutas diagnosticadas como enfermas de SIDA cuando ya están incluidas en otros grupos, por ejemplo, prostitutas toxicómanas, pero claro esto, gracias a que los medios de información y difusión masiva tienen dueños, es fácilmente manipulable, ¡sería para ellos como un juego de niños! Como conclusión, me parece reveladora la última frase del reporte "...La feminización de la epidemia del VIH/SIDA es uno de los grandes desafíos y tareas pendientes" lo dice todo 'per se'. El gran desafío y la tarea pendiente es la feminización de la epidemia, es decir, feminizarla! Salud-os Raúl Más info en: http://free-news.org/index01.htm (free news) medio de información http://www.breakfornews.com/AliveAndWell.htm http://www.laverdaddelsida.com/index.htm (MONARCAS) Grupo disidente en Perú http://www.robertogiraldo.com/ Pág. del Dr. Roberto Giraldo (Colombia y EE.UU.) http://www.geocities.com/vihlapuerta/ de Carlos escudero (Latinoamérica) http://www.rethinkaids.com/body.cfm?id=1 (Rethinking AIDS) disidentes en EE.UU. http://en.wikipedia.org/wiki/AIDS_reappraisal (AIDS Reappraisal) en Wikipedia http://www.reviewingaids.org/awiki/index.php/Main_Page AIDS Wiki http://www.shirleys-wellness-cafe.com/aids.htm Shirley’s Wellness cafe http://www.plural-21.org/sida.html asociación para el cuidado de la vida Plural-21 http://www.duesberg.com/ Pág. del Dr. Peter Duesberg

http://liamscheff.com/ periodista independiente Liam Scheff Y muchas más en otros idiomas, inglés, alemán, francés, etc. Para que os hagáis una idea de la diferencia con esta otra página patrocinada y pagada por las farmacéuticas: GlaxoSmithKline, Shering-Plough, Roche, Bristol-Myers Squibb, Farmacias especializadas, etc., que no ocultan poner su publicidad. http://www.aids-sida.org/indice.html Amigos contra el SIDA

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