Marzo 2006 - Buenos Aires, Argentina - Valor Solidario: $1,50

¡Frente a la avanzada burguesa, organicemos la resistencia popular!

Crónica de la represión a los trabajadores petroleros y el pueblo de Las Heras, en Santa Cruz

¿Y ahora que pasa, eh?

La expansión de la prisión:
El encierro de los que están afuera

Hamas y la “promoción de la democracia” Educación: lo que tenemos, lo que queremos Los presos de un Cromagnon sobre ruedas 1976-2006: 30 años...

Y decimos compañeras y compañeros porque esta prensa está dirigida a todos aquellos y aquellas que, sin oprimir ni explotar a nadie, con el perfil bajo y la mirada humilde, de manera silenciosa y muchas veces sin saberlo, hacen girar los engranajes que dan vida al mundo. Decimos compañeros y compañeras y no nos dirigimos solamente a aquellos que han accedido de una manera u otra a la ideología anarquista. Ni siquiera a aquellos que se reconocen de izquierda, o a los luchadores populares solamente. Esta prensa pretende acceder a un público mucho más amplio. Cuando decimos compañeras y compañeros, nos dirigimos al pueblo en su conjunto. Y es que esta prensa tiene como destinatario ni más ni menos que al pueblo. Nos dirigimos al ama de casa que plancha y frega y cose y limpia, sin goce de sueldo y sin ser considerada trabajadora. Nos dirigimos al obrero que se levanta a las 5 de la mañana para ir a trabajar, que cabecea un sueño mal dormido y entrecortado en un tren repleto o que atraviesa la noche con la presión de cinco hijos y el miedo a ser despedido. Nos dirigimos a la doña del barrio, la que salió a cortar la ruta para llevar la comida a su casa cuando su marido se quedó sin trabajo, la que tiene el pecho marcado por las balas de goma, y el alma curtida por la vida dura. Nos dirigimos a los estudiantes que tomaron la facultad y enfrentaron al gobierno, al asambleísta que cortó la calle y decidió que era hora de actuar por sus propios medios, a los trabajadores que fueron al paro reclamando lo que les corresponde. Por eso, cuando decimos compañeros y compañeras, lo hacemos pensando en un sujeto que nos rebasa ampliamente a los anarquistas. Nos referimos a nuestros compañeros y compañeras de clase. A todos aquellos y aquellas que sufren el despojo, el manoseo, la ignominia. A todos los que, sin pretensiones de posarse sobre otro, buscan la salida colectiva. A los y las que, sin teorías ni grandes lecturas, muchas veces con más tesón que otra cosa, tratan de construir una vida mejor. A todos ellos y ellas está dirigida esta prensa, que habla de calles, de esquinas, de suburbios y de los hijos de este pueblo. Creemos firmemente que no se puede disociar al anarquismo de las condiciones históricas que le dieron lugar. No se lo puede castrar ni se le puede amputar alguna de sus partes de modo tal de adaptarlo

Compañeras y compañeros, salud.

a nuestros deseos individuales. El anarquismo históricamente nació de la lucha de clases, del enfrentamiento, de los deseos de liberación de un pueblo oprimido y explotado que salió a luchar. El anarquismo nació de la barricada, de la huelga, del piquete. De los pies descalzos, de la sangre proletaria, del barro. El anarquismo nació del fuego, de la asamblea obrera, de la palabra vindicadora, de los actos de heroísmo de los de abajo. No es el producto de un grupo de intelectuales aislados de su sociedad, de cuatro genios que pensaron como salvar al mundo. El anarquismo lo inventaron los pobres, lo sacaron de sus necesidades y apremios. Y así es que si bien existieron los Bakunin, los Kropotkin o los Malatesta, los cuales cumplieron un papel importantísimo y a los cuales vamos a reivindicar siempre (muchos de los cuales abandonaron una situación de privilegio económico para pasarse a la trinchera del pueblo) no se puede negar que ninguno de sus pensamientos hubiese sido posible sino hubiesen mirado en que situación se encontraba la clase. Así es que Bakunin aprendió a mirar cómo se organizaban los obreros del Jura, en contraposición a sus hermanos ingleses organizados bajo el yugo del Consejo de Londres marxista de la Primera Internacional. Y de ahí nacen los escritos sobre el federalismo, la crítica al centralismo y la autoridad, la búsqueda de la libertad. Porque la libertad es un deseo viejo, por el cual el pueblo lucha desde que fue despojado, muchas veces sin conocer las causas científicas de su mal, muchas veces instintivamente. Pero en cada acto de rebeldía y búsqueda de libertad, ahí se expresa la lucha de clases. Tan pura como terrible, tan violenta como inocente. Pero que no se lea esto como una prédica espontaneísta. ¡Nada más lejano a nuestra concepción! Los anarquistas tenemos tareas históricas, y muchas ¿Cual es nuestra misión, la misión de los y las anarquistas? Tratar de ayudar a la clase, de brindar elementos para que toda esa fuerza social

pueda orientarse en un sentido de ruptura. Ruptura con el capitalismo, con la autoridad, y para que esa ruptura se de en un sentido socialista y libertario. Trabajar cotidianamente para que la clase se haga consciente de su situación, de su rol social, del lugar que ocupa en el sistema capitalista. Militar incansablemente para que nuestras prácticas y nuestras ideas estén presentes en la lucha popular: fomentando la asamblea, la organización federal, la práctica de la acción directa o la búsqueda autogestiva. Difundiendo nuestras ideas, poniéndolas al alcance de todos y todas. Sabemos que no somos millones los y las anarquistas, pero somos muchos más que ayer. Muchas de las experiencias que se dieron a nivel social en los últimos tiempos (asambleas populares, MTD’s, ocupaciones de fábricas, luchas obreras por fuera de la burocracia sindical y en forma asamblearia, luchas estudiantiles al márgen de los aparatos, etc) encierran mucho de lo libertario. Nuestra misión es fortalecer, acrecentar, dinamizar. Somos una pequeña parte del pueblo que, merced a mil circunstancias fortuitas, ha tenido acceso a la ideología. Tenemos por delante, entonces, la histórica misión de dejar de ser poquitos (por más que los poquitos que somos ahora seamos muchos más que antes). Sostuvimos en otras oportunidades que queremos construir un anarquismo clasista, popular, organizado para la lucha y de intención revolucionaria. Clasista y popular, por todo lo antes dicho: el anarquismo lo pare la clase trabajadora y a ella tiene que volver. Organizado para la lucha, por que de poco serviría nuestro accionar si estuviéramos disgregados o sueltos, o con niveles de unidad tan laxos que no plantean más que caminar juntos bajo un mismo nombre, el de anarquistas, sin construir juntos en forma coordinada y coherente. Y revolucionario, porque no existe la dignidad dentro del capitalismo. No buscamos una sociedad mejor para nosotros solos, para aquellos “afortunados” que adquirimos la

idea. El socialismo y la libertad es para todas y todos, no para una minoría elitista. Y para eso, es preciso destruir al capitalismo, aplastarlo, barrerlo para siempre en forma violenta. Seguir construyendo ese anarquismo que huele a goma quemada, que tiene gusto a guiso de olla popular, que suena como el bombo y el redoblante. Ese anarquismo que corta la ruta, que ocupa la fábrica, que toma la facultad y el colegio. Ese anarquismo que mete los pies en el barrio, que le pelea al puntero del barrio, que se le planta a las topadoras en las villas. Ese anarquismo que va a la huelga, que genera asambleas, que combate a la patronal y a la burocracia. Ese anarquismo que es guerra de clases, combate, odio y amor todo junto. Y en toda esa búsqueda constructiva se mezclan los obreros anarquistas de la CNT-FAI, los campesinos makhnovistas ucranianos, Simón Radowitzky, Juana Rouco, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara, Tosco, los hermanos Tello, Gerardo Gatti, Darío Santillán y el Urubú, casi 200 años de luchas obreras y otro tanto de luchas libertarias.

Compañeros, compañeras, esta es nuestra propuesta. Construir el anarquismo de los de abajo, diseminando las prácticas hacia adentro de la clase, difundiendo nuestra ideología, organizándonos para hacer efectiva nuestra presencia. Esa es la tarea que nos proponemos desde la Red Libertaria y esa es la misión de este periódico, que no por nada se llama como se llama. Una prensa nacida de los hijos del pueblo, y que a los hijos del pueblo se dirige. Deseamos compartir esto con ustedes, cumpas, y encontrarnos en el mejor de los lugares: en la lucha. Mano tendida al compañero, puño cerrado al enemigo.

Red Libertaria Argentina

Conflicto Social

Crónica de la represión a los trabajadores petroleros y el pueblo de Las Heras, Santa Cruz
A pocos días del cumplimiento del 30 aniversario de la última dictadura militar, tan genocida y sangrienta como ninguna, se vive en la ciudad de Las Heras un estado de sitio permanente que en poco y nada difiere de aquellos años infames. El mismo gobierno pseudo-progresista que intenta decretar el 24 de marzo como feriado nacional, denominando al mismo “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia”, hace ya más de un mes que instaló a la Gendarmería Nacional en pos de garantizar la “paz social” tras la pueblada que se dio en el marco de la detención del dirigente obrero Mario Navarro y que terminó con la muerte del policía, Jorge Zayago. Desde el 7 de febrero último el pueblo se encuentra sitiado por 300 gendarmes, que junto con la policía provincial, mantienen a la población de Las Heras presa en su propia localidad. Los teléfonos celulares no tienen señal y el servicio de Internet está cortado, quedando así totalmente incomunicados. Las fuerzas militares y policiales, al igual que los grupos de tareas especiales, utilizan impunemente el mismo mecanismo de detención practicado durante la última dictadura militar. Según el párroco del pueblo, Luis Viciego, detienen a cualquiera sin identificarse, golpean y torturan a la gente; la policía entra en las casas, no explica nada y se lleva a la gente de los pelos.1 También irrumpen en asambleas obreras o en los mismos lugares de trabajo para detener a los trabajadores petroleros. Aun hay más: las fuerzas poseen listas con los nombres de aquellas personas que participan en las manifestaciones y 42 trabajadores de la petrolera Indus fueron despedidos por haber participado en la huelga. El terror no solo es aplicado sistemáticamente sobre los trabajadores, sino también sobre sus familias: Sandra, una vecina de Las Heras, denunció que grupos de la policía provincial visitan casas en horas de la noche, para amenazar familias enteras, acusándolas de participar en manifestaciones a favor de los obreros. “Uno de los relatos más vívidos de Sandra, fue el de una ama de casa, esposa de un trabajador petrolero, golpeada por los policías. ‘Gritá, ¿te gusta gritar en las manifestaciones, no?’, le decían, mientras la apaleaban.”2 Ante esta situación, los habitantes de Las Heras se ven en la necesidad de buscar refugio en la Iglesia del pueblo para pasar la noche. Ya son 19 los trabajadores petroleros detenidos, presuntamente implicados en el crimen del policía apodado por los medios como “el mártir de la democracia”. Pero queda a la vista, que tanto el gobierno provincial como el gobierno nacional están utilizando la muerte del policía como una excusa para detener a los trabajadores en un intento de paralizar su reclamo por el reencuadramiento de los trabajadores de la UOCRA y contra el impuesto a las ganancias. Todos estos relatos parecen ser de a aquellos años sangrientos, donde tantos compañeros y compañeros fueron desaparecidos por el terrorismo de Estado. Pero no, esto sucede hoy, con Kirchner a la cabeza del “progresismo”, posicionado como el presidente defensor de los derechos humanos, mientras que en la provincia de Santa Cruz muestra su verdadero rostro. Esto no es una paradoja, esto no es una contradicción; esto refleja el doble discurso de un presidente que saca el cuadro de Videla de la Esma, pero no permite la entrada de los manifestantes a la Plaza de Mayo, que mantiene estrechas relaciones con los organismos de derechos humanos pero que es la gestión con más presos políticos, que nos llama a tener memoria sobre lo acontecido en la Dictadura pero que deja que cada dos horas se muera un nene de hambre. El gobernador de la provincia se vio obligado a renunciar dado que no controla a las fuerzas de seguridad teledirigidas desde la rosada. La represión otra vez: ¿Y ahora que pasa, eh?
1 Diario La Nación, 11/03/2006. 2 Dos relatos conmovedores de la represión en las Heras – www.argenpress.info - 13/03/06

¿Y ahora que pasa, eh?

CARTA URGENTE DE LOS TRABAJADORES DE LAS HERAS A LOS TRABAJADORES DEL PAIS

10/03/06

En 13 días se cumplen 30 años del golpe militar genocida. En Las Heras, no se recuerda sino que se esta viviendo como en la dictadura militar. Ante nuestro legítimo reclamo contra el impuesto a las ganancias y por el encuadramiento de los trabajadores de la UOCRA, el gobierno nacional y el gobierno provincial – a pesar de haberse comprometido a dar respuesta en 30días respondió de la siguiente manera: 19 trabajadores presos por participar de la huelga, muchos de ellos arrancados de las asambleas y de sus lugares de trabajo por Grupos especiales Amenaza de que continuen las detenciones y allanamientos a los Trabajadores 42 trabajadores de indus y un delgado petrolero despedidos Amenazas de iniciarles juicio de desafuero para despedir a los delegados Combativos Las heras militarizada con gendarmeria y grupos especiales Ante esta gravísima situación necesitamos de manera urgente su apoyo concreto. A los trabajadores de Zanon, del subte, los ferroviarios, del Garrahan, las organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos les solicitamos que se pongan a la altura de las circunstancias, con los métodos de la clase obrera, para lograr la inmediata libertad de nuestros compañeros, para parar este avance represivo y porque nuestra lucha triunfe. A las centrales sindicales exigimos un paro general por la libertad de nuestros compañeros y contra este avance represivo. TRABAJADORES DE LA UOCRA (POR EL ENCUADRAMIENTO) CUERPO DE DELEGADOS PETROLEROS COMISION DE MUJERES Para comunicarse: Carlos Salinas 0297 15 4 224 202 - Las Heras, Santa Cruz

La expansión de la prisión:
El encierro de los que están afuera
“Las cárceles bonaerenses acopian actualmente 25.000 personas, a las que se suman 5.000 detenidas en comisarías. El director provincial de Población Carcelaria, Juan Scatolini, admite que “ya no alojan a los ´desviados de la norma´, sino a jóvenes muy jóvenes, analfabetos o semianalfabetos; es decir, a los excluidos del sistema”. Según un informe de la Secretaría de Derechos Humanos (SDH) de la Provincia publicado este año, el 61% tiene entre 18 y 30 años. Y el 68% está privado de su libertad por delitos o tentativas de robo o hurto” 1 Parece que una tendencia se consolida, el gobierno opta por una solución similar para “problemas” diferentes. Aquellos que son excluidos por las condiciones en que se encuentran luego de ya algo más de treinta años de intensificación de políticas neoliberales son encerrados. El costo para el gobierno es mínimo, los mantiene en el hacinamiento y la sub-alimentación, sin poner un peso extra por ellos. Aquellos que intentan organizarse para revertir la situación en que se encuentran e intentan hacerlo por fuera de las estructuras punteriles porque se niegan a soportar abusos y maltratos terminan por ser encerrados. La táctica para con los militantes populares se inscribe en la de la “toma de rehenes” 2 Lo triste es que hemos llegado a un nivel de vida en dónde las condiciones de las cárceles no son mucho peores que las de afuera, han logrado que la única diferencia sea el encierro. El maltrato, el hambre, la violencia en las barriadas de los excluidos ha terminado por generar situaciones de prisión virtual en ellas. Con el correr del paco, la prostitución y el hambre se han generado jerarquías mafiosas que son los dueños de las vidas y las muertes en esas zonas tal y cómo lo son los carceleros en las prisiones. Los “capos”son dueños del contacto con los “punteros políticos”, es decir tienen el manejo de la “ayuda” del gobierno, negocian también con los “narcos” que vayan a establecerse a la zona, organizan la prostitución adulta e infantil e intervienen en el negocio negro de las armas. Hace un tiempo hubo un enfrentamiento entre bandas de diferentes capos en el Bajo Flores. Pasaba por allí una procesión religiosa, cuatro muertos, diez heridos y el resto es el silencio del miedo. Los enfrentamientos entre bandas son raros, en general y al igual que en la burguesía a la hora de explotar y oprimir siempre hay acuerdo entre los poderosos, ya sean unos miserables de poder punteril o unos magnates televisivos de dentaduras brillantes y peinados prolijos. La miseria o como cantan los Arbolito “el frío del gobierno” no respeta edades ni sexos, hay pendejitos y pendejitas prostituyéndose y fumando pasta base. La policía hace su negocio con los “capos” y se dedica a organizar el delito en las zonas de las clases pobres (antes medias), mientras que los territorios de exclusión quedan así “liberados”. En 1976 Michel Foucault respondía a un auditorio Brasileño la siguiente pregunta: – ¿Qué tipo de productividad pretende lograr el poder en las prisiones? Foucault: -Esa es una larga historia: el sistema de la prisión, quiero decir, de la prisión represiva, de la prisión como castigo, fue establecido tardíamente, prácticamente al fin del siglo XVIII. Antes de ésa fecha la prisión no era un castigo legal: se aprisionaba a las personas simplemente para retenerlas antes de procesarlas y no para castigarlas, salvo en casos excepcionales. Bien, se crean las prisiones como sistema de represión afirmándose lo siguiente: la prisión va a ser un sistema de reeducación de los criminales. Después de una estadía en la prisión, gracias a una domesticación de tipo militar y escolar, vamos a poder transformar a un delincuente en un individuo obediente a las leyes. Se buscaba la producción de individuos obedientes. Ahora bien, inmediatamente, en los primeros tiempos de los sistemas de las prisiones quedó en claro que ellos no producían aquel resultado, sino, en verdad, su opuesto: mientras más tiempo se pasaba en prisión menos se era reeducado y más delincuente se era. No sólo productividad nula, sino productividad negativa. En consecuencia, el sistema de las prisiones debería haber desaparecido. Pero permaneció y continúa, y cuando preguntamos a las personas qué podríamos colocar en vez de las prisiones, nadie responde. ¿Por qué las prisiones permanecieron a pesar de esta contra productividad? Yo diré que precisamente porque, de hecho producían delincuentes y la delincuen-

cia tiene una cierta utilidad económicopolítica en las sociedades que conocernos: La utilidad mencionada podemos revelarla fácilmente: 1) Cuanto más delincuentes existan, más crímenes existirán; cuanto más crímenes haya, más miedo tendrá la población y cuanto más miedo en la población, más aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial. La existencia de ese pequeño peligro interno permanente es una de las condiciones de aceptabilidad de ese sistema de control, lo que explica por qué en los periódicos, en la radio, en la televisión, en todos los países del mundo sin ninguna excepción, se concede tanto espacio a la criminalidad como si se tratase de una novedad cada nuevo día. Desde 1830 en todos los países del mundo se desarrollaron campañas sobre el tema del crecimiento de la delincuencia, hecho que nunca ha sido probado, pero esta supuesta presencia, esta amenaza, ese crecimiento de la delincuencia es un factor de aceptación de los controles. [...]3 Hace muchos años escribí un cuento de ciencia-ficción que nunca pude terminar por sufrir un ataque de superstición. Pensé que si lo escribía llamaría a la realidad a imitar a mi cuento y no quise continuar. En el cuento, el llano de la población para diferenciarse de la casta gobernante ( y de su descendencia todos ellos con derechos políticos y sociales amplios) era llamado los “neo-ciudadanos” quienes no poseían tales derechos. Todos aquellos que no fueran “necesarios” para la casta gobernante ya sea por cuestiones de productividad o por rebelarse podían ser “trasladados”. El “traslado” consistía en la detención, y puesta en estado de crío hibernación en unos lugares llamados “Torres de almacenamiento”. Si eventualmente había un déficit en la “población de servicio”, o sí eventualmente fuera necesario por algún desastre natural, los neos, podían ser “despertados” y reintegrados a una tarea. Esta distopía estaba inspirada en ciertos trabajos del “Club de Roma” en los que se planteaba mediante estadísticas, el negro futuro de las sociedades.

Hoy habría que repensar la utilidad económico política a la que se refería Foucault. Hoy la realidad comienza a burlarse una vez más de la ficción, las sociedades de almacenamiento ya están aquí. Es cierto que hay diferencias, aquí los “trasladados” nunca serán “despertados”, su “traslado” es un viaje lento hacia la muerte, es la “carcelización de la experiencia cotidiana”. De éste modo se ahorra el poder el costo de las represiones y los genocidios, de éste modo, la “delincuencia” genera miedo y la carcelización torna “delincuentes” a los excluidos. Su delito está probado de ante mano, existir cuando la burguesía no los necesita para limpiar sus baños o pelear sus guerras. Las torres de almacenamiento no están, están las cárceles y los barrios carcelarios. La crío hibernación aquí no existe, el paco aleja el hambre y el frío por unos meses o años, hasta que los pulmones se secan y se rompen. Habría que pensar sí la utilidad económico política sigue relacionada al control social de manera directa, yo no lo sé. Para el gobierno mantener el “status quo” es la prioridad, a la oposición popular la divide y la copta, mientras que a los no cooptados los persigue, los toma de rehenes y los almacena junto a los excluidos. Sólo ante la incesante presión de las organizaciones populares y (nobleza obliga) del incesante reclamo del CELS y de Verbitsky desde su “tribuna de doctrina” en Página 12, la Provincia de Bs. As. Sancionó una ley que re-otorga a los ciudadanos la presunción de inocencia suspendida desde el año 2000 por obra de la ley 12.405 de Ruckauf y Solá . Así y todo, la nueva ley es una aspirina para un herido de bala. Hay que decir también que desde el campo popular les facilitamos bastante la tarea por lo menos, en lo que respecta al divisionismo. Lo cierto es que la búsqueda de una nueva estrategia para la lucha popular se nos impone. Es hoy deber de cada uno de nosotros agotar el esfuerzo por concensuar un programa de mínima para el campo popular en su conjunto. Debemos recuperar espacio social, dejando de lado el sectarismo y el divisionismo y sostener cada espacio conquistado con resistencia coordinada. Debemos unir las luchas, sin temor a juntar nuestras banderas. Esto no significa que debamos dejar de criticarnos por aquello que nos diferencia, sino ejercer la democracia de los de abajo que es la única democracia verdadera.

Perro Negro
1 Daniel Badenes LA PULSEADA N° 36 NOVIEMBRE / DICIEMBRE 2005 Edición especial en homenaje a Carlos Cajade (Revista y emprendimiento productivo para desocupados de La Plata iniciativa del recientemente desaparecido Padre Carlos Cajade) 2 “Presos Políticos, Rehenes del Estado” (Homo Sapiens) Horizontal N° 03 – Julio 2005 3 “Las redes del poder” Foucault, Michel En: “El lenguaje libertario, antología del pensamiento anarquista contemporáneo” Ed. Altamira, Bs. As. 1999.

¡Asamblea de Medrano y Corrientes en peligro de desalojo!
El espacio físico de la Asamblea de Almagro, ubicada en Corrientes y Medrano se encuentra en inminente peligro de desalojo. Este espacio lleva ya 4 años de lucha horizontal, autogestiva y asamblearia y fue recuperado para y por sus vecinos en la misma fecha del asesinato de Kosteki y Santillan. En este espacio se vienen desarrollando diferentes actividades como cooperativas autogestivas de serigrafía y herrería, actividades culturales en construcción como una Biblioteca Popular y un Centro Cultural, un taller de género y un grupo de estudio. Además de que algunos integrantes de la asamblea participan a la vez en un Centro Social en Villa Fiorito y la asamblea es una forma de apoyo a esta iniciativa de trabajo barrial en los barrios marginados de Zona Sur. La Aasamblea de Almagro pide la mayor difusión posible y todo el apoyo y solidaridad que se les pueda brindar para poder mantener este espacio de lucha.

Grupo Alavío presenta un nuevo medio de comunicación popular: Agora TV
Por el momento, los contenidos del canal se podrán ver por Internet en el sitio:

El lanzamiento se hace con informes especiales por los 30 años de la dictadura militar que se publicarán durante la semana del 24 de marzo. Ya se puede encontrar: - ATENTO, lucha contra la tercerización laboral - Día de la mujer trabajadora en Argentina - 4to Encuentro Latinoamericano de Organizaciones Autonomas (Uruguay). - Abu Ghraib, a tres años de la invasión yanky a Irak - Presos políticos de Haedo, campaña por la libertad Especiales a 30 años del golpe militar - Carta de Rodolfo Walsh a la junta militar - La selección nazzional - La Matanza Para más información visite: www.alavio.org

www.agoratv.org

Para más información, contactarse a:

la_rivolta@yahoo.com.ar

Actualidad

Frente a la avanzada burguesa, organicemos la resistencia popular!
Introducción El actual presidente asumió el gobierno con un 23 % de los votos (obteniendo menos apoyo que Menem, que saco el 27%). Presentándose como la contracara de las políticas neoliberales de los `90, con un programa económico que pretende apoyarse en la “burguesía nacional” para desarrollar un esquema productivista, ha logrado captar el apoyo de más de un 70 % de la opinión pública en el primer año, y hoy supera el 50%. Pero no es por lo que hizo. No ha logrado tener un voto de premio sino más bien un voto esperanzador. Pero no todo en el gobierno de Kirchner son discursos, sino que los mismos están acompañados por un importante crecimiento de la economía que permitió que la misma vuelva a los niveles anteriores a la recesión del año `98 y en ese crecimiento se sustenta el apoyo. El PBI creció 14 meses consecutivos, cada vez mas sectores se suman al crecimiento, la industria creció el 52% en el periodo sobre todo en sectores de trabajo intensivo (metalmecánica, textil y construcción), la inversión creció y en equipos durables alcanzo el nivel de los `90, lo mismo se ve en la importación de bienes de capital, mejora el índice de confianza del consumidor, creció el empleo incluyendo en ello un aumento muy superior a la caída de planes. El salario real del sector privado registrado está un 8 % por encima del 2001, crece el gasto publico pero aún es inferior al de 1999 en términos reales y con superávit. Crece la recaudación de impuestos (sobre todo del IVA) por mayor actividad económica, se estabiliza el mercado de cambios por la mayor demanda de pesos. Crecen los depósitos privados y dejaron de salir capitales privados al exterior. Por primera vez en años se paga más a organismos de crédito que lo que se recibe al exterior. El dólar se mantiene estable aún a futuro, en beneficio del sector agroexportador, aún hay superávit comercial pese al crecimiento de las importaciones. El tipo de cambio se presenta como más realista con relación al dólar y al real. Crecimiento de los bolsillos burgueses y el hambre del pueblo: el modelo. Dicho crecimiento se asienta en un Nuevo (o viejísimo) modelo económico: la estructura económica se está acomodando hacia un modelo de economía agroexportadora al igual que a principios del siglo XX pero esta vez con poca mano de obra, alta tecnología y grandes extensiones de tierra. La gran cantidad de tierra improductiva sumado al avance tecnológico hace pensar que a este modelo le queda mucho por hacer y las extensiones de tierra cultivada cada año bate un record, pero mientras antes se producía alimento para humanos ahora se produce forraje para la ganadería y para exportación (soja de baja calidad). La otra novedad es que las nuevas técnicas de cultivo comprometen la productividad de la tierra a futuro. La exportación de bienes primarios se complementa con la exportación de algunos pocos productos industriales. trando hacia fuera una buena capacidad de pago. Pero la señal no fue univoca, mostrando también un país entregado para el cachetazo y supeditado a l a inversión extranjera: los analistas económicos y politiqueros de oposición han salido a decir públicamente que el país se vuelve vulnerable al pagar tanta cantidad de un golpe, pero lo cierto es que el pago no se hizo sin antes negociar un posible respaldo con países como España o el G7. En el segundo informe trimestral del Ministerio de Economía del 2005, de cada 100 pesos que se recaudan $12 van al pago de intereses y $13 al de vencimientos, pero la cancelación con el FMI no destina los fondos presupuestados del 2006 a inversión o desarrollo sino todo lo contrario, se acaba de aprobar el presupuesto para el 2006 con las mismas asignaciones para el área salud, educación, jubilaciones y desarrollo social del 2005, no contemplando ni siquiera aumentos de salarios, incrementando sí subsidios a la actividad privada. La cancelación de la deuda representa sólo el 7% del total quedando así como saldo nada menos que el mismo que en Diciembre de 2001, habiendo pagado de nuestro bolsillo más que nunca en la triste historia económica de la Argentina. Esto nos lleva al otro rasgo de la política del gobierno, su política de superávit fiscal. Pagar deuda implica aplicar políticas económicas conservadoras (menos créditos, menos inversión, menos gasto social, menos gasto en educación y salud), esto es reforzado por equipos técnicos neoliberales en el seno del Ministerio de Economía. El modelo económico profundiza la brecha entre ricos y pobres y el poco gasto público se reparte tendencialmente hacia los subsidios a la actividad privada. El pago de la deuda evidencia la escasa voluntad para fortalecer un mercado interno. Para darle otro carácter a la economía nacional, siempre dentro de los parámetros capitalistas, se requiriría de: una política de aumentos salariales significativa; eliminación del impuesto a la pobreza (IVA); mayor impuestos a los que más tiene; reconstrucción de la industria estatal con los fondos del superávit (empresas de acero, ferrocarriles, desarrollo energético, etc.); creación plan de obras publicas y viviendas; crédito hipotecario a 30 o 40 años o crédito fácil para los sectores más humildes…y otras políticas que generarían un gran consumo y desarrollo del mercado interno. Esto jamás será realizado, sería declararle la guerra no al capitalismo pero sí al imperialismo. Además falta el sujeto social para hacerlo: la burguesía nacional. Sin la burguesía nacional, no hay un proyecto de desarrollo de capitalismo independiente. Esto se explica en primer lugar por la r educción de medianos y grandes industriales que produzcan para el mercado interno (una de las raíces de la contradicción con las burguesías extranjeras), proceso que tuvo su etapa más cruda durante los 90. De las que quedan están, o bien diversificadas en varias actividades y asociadas al capital extranjero o bien sostienen actividades que no entran en conflicto con la competencia ínter empresas. Las actividades más propicias para un tipo de planteo tibiamente antiimperialista están relacionadas a la textil, calzado, juguetes y alguna otra pequeña o mediana industria, y en general entran en competencia con China y Brasil. Lo que el gobierno presenta como la burguesía nacional no es otra cosa que una burguesía local monopolista, financiera, y por lo tanto atada a los intereses del capital internacional. La realidad de nuestra sociedad: la estructura de la miseria y la miseria de la coyuntura Detrás de estos indicadores se oculta el estado real de los trabajadores y el pueblo, continuándose las tendencias de proletarización y pauperización de la población iniciadas en los `70. Esta es la estructura económica actual: más del 90% de la población del país es urbana, y un 45% es población activa.

En cuanto al sector externo, si bien subsiste el superávit comercial generado por la devaluación, éste sigue achicándose. Las exportaciones crecen hoy a menor ritmo que las importaciones: se exporta mayor precio pero igual producto por una cuestión de cotizaciones. Las principales exportaciones son agrícolas, mientras que por ejemplo, Brasil exporta más de un 50% de bienes industriales (aquí rondan el 27%) Esto explica porque importamos de Brasil y no al revés. El pago de U$S 10.000 millones al FMI fue, además de resultado del lobby del organismo y del G7 , fue utilizado como una señal de fortaleza del gobierno, demos-

Por otra parte, continuando con la tendencia post dictadura, ha continuado el afianzamiento de la ocupación en servicios en detrimento de la industria, aunque es cierto que se desacelera.

El 98% de los ocupados no son patrones, el 20% de estos son cuentapropistas (casi todos no profesionales), y el otro 80% asalariados. De estos asalariados el 75% es privado de los cuales el 60% esta en negro. El 20% del total de los asalariados son trabajadores temporales. Pero quizás el dato más relevante que el gobierno intenta ocultar con los números de la macroeconomía es la pésima distribución del ingreso, la peor desde 1994. Los últimos datos indican que el 10 % más pobre gana 31 veces menos que el 10 % más rico, y si se toma en cuenta a las familias, la brecha se amplía a 34 veces. Otro dato muy grafico de lo poco que hace el gobierno por revertir la situación es la estructura impositiva, se jacta de que aumenta la recaudación, pero no dice que los asalariados, que reciben solo el 25 % del ingreso nacional, pagan el 50 % de la recaudación impositiva. Esto no solo por impuestos como las ganancias, que afectan a solo una minoría de trabajadores, sino sobre todo por impuestos altamente regresivos como el IVA que afectan a todo aquel que compra pan o leche. Pero el optimismo del gobierno es objetable también desde los datos coyunturales. Ya desde el tercer trimestre del 2005 de desacelera el crecimiento del PBI por la caída en producción de bienes. La inversión interna bruta fija crece pero poco y sobre todo basada en la construcción, las demás se estabilizan (mas allá de que como en los 90’ se incluye en la importación de bienes de capital elementos como teléfonos para oficinas). También se desacelera el consumo. La industria solo utiliza el 81 % de los obreros que usaba en 1997, con excepción del tabaco y maquinaria de oficina, y los que menos obreros utilizan son maquinarias y equipos eléctricos, metal, automotores, y minerales. Además, de cada 7 asalariados en la industria solo 5 están en el proceso productivo. Cabe decir también que en un marco de mayor tasa de explotación, mayor intensidad laboral, mayor productividad por hora y con salarios reales aun inferiores a los de 1997. Las cifras son muy graficas, el 70 % de los argentinos gana menos de $900 (a diferencia del 2001 el sueldo promedio ya no alcanza a cubrir la canasta básica), y si solo el 40 % de las familias está por debajo de la línea de pobreza es porque varios integrantes por familia trabajan. Hoy día, el 15 % de los argentinos vive con menos de 65 pesos al mes, y el 30 % con menos de 170 pesos al mes. Desde 2002 de cada 10 empleos creados 6 fueron precarios o informales. Así, si bien los más pobres obtienen empleos, sus salarios han crecido 6 pesos, mientras que los salarios de los más ricos lo han hecho 539. En cuanto a la inflación, ésta afecta sobre todo a los más pobres, pues la canasta básica y la canasta básica alimentaria han venido aumentando más que el Indice de precios al consumidor (IPC). Además, la canasta básica es anticuada, sino sería aun más cara, en la canasta no se incluye el costo de alquiler, situación en la que se halla el 26 % de la población. El gobierno no tiene intenciones de redistribuir el ingreso, al menos de arriba hacia abajo (se puede ver claramente en el presupuesto 2006 donde los sueldos de los estatales, así como el presupuesto de salud

y educación permanecen congelados), sobre todo después de la cancelación de la deuda con el FMI, que le impondrá al país continuar con una política de ortodoxia fiscal para recomponer las reservas. Estamos ante el derrame del pseudoprogresismo: la producción crece, pero junto con ella crece la explotación, llevándose la burguesía, tanto en términos comparativos como reales, una tajada cada vez más grande de la torta. Claro está, modificar la estructura impositiva (medida para nada revolucionaria) requeriría tocar a los sectores más poderosos, que con sus 140.000 millones en el exterior (de los cuales solo 2.500 están declarados ante la AFIP) y un nivel de consumo que permitiría cubrir las necesidades de 110 millones de personas, se dan el lujo no solo de pagar poco, sino de evadir en forma grosera, privilegio con el que no cuentan los asalariados, ni los desempleados a la hora de comprar bienes para la mera subsistencia. Así, nuestro país se inserta adecuadamente en el contexto latinoamericano, el cual según datos del Banco Mundial, se caracteriza por poseer al 25 % de sus habitantes por debajo de la línea de la pobreza, siendo el área más desigual del mundo luego del África Subsahariana. Y hablando en términos de modelos productivos ( dentro de la tendencia regional, según la CEPAL) nuestra región se inserta en el marco de modelos exportadores sustentados en las comoditties y recursos naturales, con una decreciente participación de sectores intensivos en mano de obra y heterogeneidad en los sectores intensivos en ingeniería. Como vemos, no mucho a cambiado en el país, la pregunta es que pasara cuando los niveles de crecimiento vayan cayendo, tal como se prevé con las actuales tasas de inversión. Esto nos demuestra que si bien se ha superado la recesión de fines de los `90, se produjo un crecimiento escalonado de la pobreza, la indigencia y el desempleo: en pocas palabras, consiste en que con cada nueva crisis se toca un techo máximo de los índices de pobreza, indigencia y desocupación y luego, durante el periodo de recuperación económica los índices no logran bajar a los niveles anteriores sino que se estancan (meseta del escalón) en un nivel superior, en la próxima crisis se alcanza un nuevo techo y así con cada crisis el techo es más alto y la meseta también. El consenso uniforme que obtiene el gobierno contrastado con la realidad socioeconómica, nos muestra como el análisis debe escapar al mero economicismo para intentar comprender, no sólo el fenómeno de la explotación, sino el del dominio que ejerce el poder. La gerencia K del dominio burgués La aceptación generada por el gobierno no se basa sólo en el crecimiento económico global. El gobierno de Kirchner viene llevando adelante un proceso de reconstrucción de los canales de participación burguesa, que pretende poner fin al ciclo de luchas iniciado en diciembre de 2001. Sin entrar en detalles de política chica, K esta construyendo poder a través de prebendas a los sectores ideológicamente progresistas, cambiándoles la camiseta (la de Duhalde por la de K) a los intendentes del conurbano (aquellos intendentes que no fueron

cooptados par a las elecciones de octubre de 2005, lo están siendo ahora), armando frentes electorales oportunistas en el resto de las provincias y obteniendo mayoría en el congreso. Mientras tanto las bases del apoyo K, acusan a la izquierda de aliarse con la derecha para destituir a Ibarra cuando ellos se alían con la ultraderecha para gobernar el conurbano. Los intendentes “impresentables” que el proyecto K incorpora son los herederos de Lopez Rega y Osinde, traidores y asesinos del propio peronismo. Un elemento central de la política del gobierno es la cooptación de los sectores populares que están en lucha (o lo estaban): primero a los organismos de DDHH, luego al sector de los trabajadores desocupados y ahora van por los trabajadores ocupados a través de la cooptación de cuadros sindicales que fueron combativos en los 90 y que ahora serán conciliadores. La ausencia de una base social legitima, que se movilice, que le dé mística de Estadista al gobernante, la substituye a través de prebendas y así ha conseguido reemplazar a algunos punteros del PJ por dirigentes piqueteros, reemplazar burócratas de Punta del Este por burócratas simpáticos que se sacan fotos con Chávez. Pero ahora sí, con aquellos sectores que siguen en la calle peleando la política es bien distinta: su apuesta es el desgaste y la calumnia (la huelga de los trabajadores del Garraham, por ejemplo), poniendo a la opinión pública en contra (a través de los medios masivos de comunicación burgueses, hoy aliados al proyecto a través de grandes prebendas), dejando hacer para generar caos y luego militarizar o criminalizar la protesta, encarcelar a militantes, mandar funcionarios a boquear para generar polémica y embarrar la cancha, mos-

trarse como izquierda y dejar al resto como “ultras” o “terroristas” que piden $100 de aumento en los planes sociales o en el sueldo, crear un fantasma de derecha al acecho para buscar la falsa “opción menos mala”. Dentro de estas medidas, hay que resaltar la gran escalada represiva que se desató sobre los movimientos populares y los sectores en lucha. En términos comparativos Kirchner tiene más presos políticos que Menem (casos como el de G. Roser, donde se encarcela a militantes sin poder comprobar la causa que se les imputa se multiplican, siendo el caso de los detenidos de TBA-Haedo paradigmático), la militarización de Las Heras tras el conflicto de los petroleros repite los métodos llevados adelante en Caleta Olivia hace unos meses, se multiplican los casos de “gatillo fácil” en los barrios y la persecución a los militantes, se reprime abiertamente a las movilizaciones, y la tendencia es al crecimiento de la escalada represiva, aunque legitimada por el supuesto contexto de crecimiento económico. Lucha libertaria, lucha de clases. Con la crisis de 2001 se abrió un proceso de lucha caracterizado básicamente por el cuestionamiento hacia los partidos políticos y el Estado. Pero el cuestionamiento no alcanzó para poder encontrar una salida popular y mucho menos libertaria de la misma. La incapacidad, desconocimiento y falta de experiencia, hizo que a la larga los cuestionamientos al sistema se fueran suavizando, y poco a poco se fueran planteando canales de normalización. El Peronismo fue el único capaz de aglutinarlos, y presentarse como puente para continuar y terminar la crisis. El Estado pudo recomponer su dominio, y tras la devaluación de

la moneda el empresariado pudo reorientar sus negocios. Lentamente se fue reconfigurando el avance de la burguesía y el Estado, produciéndose un atraso de los trabajadores tanto en su participación de las riquezas, como la imposibilidad de plantear un proyecto propio. La iniciativa la sigue teniendo la burguesía más allá de algunos arranques populares. Ciertos canales de dominación burguesa se están asentando y fortaleciendo, mientras que el campo popular sufre la política de represión y cooptación sin vislumbrar una salida. En este proceso de cooptación, muchos sectores del campo popular fueron ganados por el estilo K, pero el proceso no ha llegado a su techo. En un momento de reflujo como el actual, frente a la caída de los planes sociales y al aislamiento que cada vez más sufren los movimientos combativos, varios sectores se verán tentados de acercarse al gobierno o, por lo menos, a dejar las calles, buscando alguna forma de garantizar la negociación. Por esto creemos que estamos en una etapa de resistencia, en la que los libertarios y el resto de los luchadores populares debemos orientar nuestra militancia hacia el fortalecimiento de las organizaciones del pueblo. Desde Red Libertaria llamamos al reagrupamiento de los trabajadores y activistas clasistas, en torno al Movimiento Intersindical Clasista (MIC) y de las organizaciones territoriales y de desocupados que se mantengan en la lucha. En otras palabras, la tarea del momento es el fortalecimiento y la acumulación política, mediante el afianzamiento de las barricadas de lucha ya levantadas (comisiones internas, barrios, seccionales de gremios ocupantes, y la expulsión de los medios de comunicación independientes, también fracasó. En Palestina, Washington recurrió también a modos estándar de subversión. El mes pasado, “The Washington Post” informó que la Agencia para el Desarrollo Internacional, dependiente del Gobierno de Estados Unidos, se transformó en un “conducto invisible” para “incrementar la popularidad de la Autoridad Palestina en vísperas de cruciales elecciones en las cuales el partido gobernante enfrenta un serio desafío por parte del grupo islámico fundamentalista Hamas”. Y “The New York Times”: “Estados Unidos gastó alrededor de 1,9 millones de sus 400 millones de dólares anuales en ayuda a los palestinos en decenas de proyectos urgentes antes de las elecciones de esta semana, para reforzar la imagen de la facción gobernante de Al Fatah y fortalecerla en la competencia con la facción militante Hamas”. Como es normal, el consulado de Estados Unidos en Jerusalén oriental aseguró a la prensa que los esfuerzos ocultos sólo intentaban “mejorar las instituciones democráticas y apoyar a los participantes democráticos, no solamente a Al Fatah”. En Estados Unidos, o en cualquier otro país occidental, incluso una insinuación

ganadas a la burocracia, etc.), creciendo en lo organizativo. Pero el crecimiento en lo político no implica abandonar las luchas reivindicativas. Éstas deben seguir siendo el eje a partir del cual crecer, ya que la construcción de una subjetividad que promueva la superación de la miseria capitalista debe estar basada en la lucha directa contra la patronal y el Estado. Además, frente a la falta de voluntad política por parte del gobierno de redistribuir el ingreso, la única forma que tenemos desde el pueblo para transformar nuestras condiciones de mera supervivencia en algo que se asemeje a la vida, es mediante la lucha por la recomposición salarial, el fin de este sistema impositivo regresivo y su reemplazo por un sistema progresivo que contemple la división de la sociedad en clases, la mejora del acceso a la educación y la salud, y una participación cada vez más directa en los asuntos públicos que no son otros que nuestro asuntos. Por eso convocamos a los compañeros que compartan en todo o en parte éste panorama para hacer de la unidad la fuerza del pueblo en lucha. Que nuca más un intento de sometimiento violento de la burguesía encuentre dispersa a la clase. Que la lucha por alcanzar la satisfacción de nuestras necesidades nos conduzca al camino de nuestros deseos, que nuestro objetivo de revolución social para mañana no olvide el sufrimiento de los que vivimos este muerto ahora, ya que con nosotros serán ocupados los espacios que le conquistaremos al poder hasta hacer realidad nuestros sueños.

¡Viva la Revolución Social! ¡Viva la Anarquía!
sobre este tipo de interferencia destruiría a un candidato, pero la arraigada mentalidad imperial hace legítimas estas medidas subversivas en cualquier otra parte. El intento falló rotundamente, sin embargo. Los gobiernos de Estados Unidos e Israel tienen ahora que acomodarse a negociar de algún modo con un partido islámico fundamentalista que los imita en su tradicional rechazo del consenso internacional, aunque más moderadamente, en caso de que Hamas acepte una tregua en base a las fronteras previas a la guerra de 1967. El compromiso formal de Hamas de “destruir Israel” lo pone a la par con Estados Unidos e Israel, que prometieron por mucho tiempo que no habría ningún “Estado palestino adicional” (aparte de Jordania), hasta que ambas naciones aflojaron parcialmente su posición, para aceptar un mini Estado constituido por los fragmentos que queden después que Israel se apropie de todas las partes de Palestina que desea. Simplemente como conjetura, imagine el lector una inversión de las circunstancias: que Hamas permitiese a los israelíes vivir en cantones desparramados e inviables, virtualmente separados unos de otros, y en alguna pequeña parte de Jerusalén, mientras los palestinos construyen enormes asentamientos y proyectos de infraestructura para apoderarse de las tierras y los recursos valiosos de Israel. Y que, además, Hamas acepte llamar a esos fragmentos “un Estado”. Si se hicieran propuestas para esta empobrecida “categoría de Estado”, nosotros nos sentiríamos, con razón, horrorizados. Pero con ese tipo de propuesta, la posición de Hamas sería esencialmente igual a la de Estados Unidos e Israel.

Internacional
Reproducimos aquí un artículo del lingüista norteamericano y simpatizante libertario Noam Chomsky en donde deja en evidencia la doble vara de medir que emplea Occidente, y más específicamente el Imperio, a la hora de tratar asuntos internacionales de vital importancia para la pacificación.

Hamas y la “promoción de la democracia”
Noam Chomsky - La Nación (Chile)
La victoria electoral de Hamas es ominosa pero comprensible, a la luz de los acontecimientos. Es enteramente justo describir a Hamas como fundamentalista, extremista y violentista, y como una seria amenaza a la paz y a un acuerdo políticamente justo. Sin embargo, es útil recordar que en aspectos importantes Hamas no es tan extremista como otros. Por ejemplo, declara que estará de acuerdo con una tregua con Israel sobre la base de la frontera reconocida a nivel internacional antes de la guerra árabe-israelí de junio de 1967. Tal idea es totalmente ajena a Estados Unidos e Israel, que insisten en que cualquier salida política debe incluir la ocupación israelí de partes sustanciales de Cisjordania (y de las olvidadas colinas del Golán, en Siria). Hamas ganó combinando una fuerte resistencia contra la ocupación militar con la creación de organizaciones sociales de base y de servicio a los pobres, una plataforma y una práctica que probablemente haría ganar votos en cualquier lugar. No obstante, para la administración de Bush, la victoria presenta otro obstáculo para su programa de desincentivar la democracia, denominado oficialmente “promoción de la democracia”. La posición de Washington hacia las elecciones en Palestina ha sido coherente. Las elecciones fueron postergadas hasta la muerte de Yasser Arafat, que fue recibida como una oportunidad para la realización e la “visión” de Bush sobre un eventual Estado palestino democrático, que es un pálido y vago reflejo del consenso internacional sobre un acuerdo de dos entidades estatales en la zona, que Estados Unidos viene bloqueando desde hace 30 años. En un análisis en “The New York Times”, publicado poco antes de la muerte de Arafat, Steven Erlanger escribió: “La era posterior a Arafat será la última prueba de un acto de fe norteamericano por antonomasia: que las elecciones proveen de legitimidad incluso a la más frágil de las instituciones”. En el párrafo final leemos: “Sin embargo, la paradoja para los palestinos es rica. En el pasado, la administración Bush se resistió a apoyar nuevas elecciones nacionales entre los palestinos. La idea en aquel momento era que las elecciones harían lucir mejor a Arafat y le darían un mandato fresco, y podrían ayudar a Hamas a ganar credibilidad y autoridad”. En otras palabras, las elecciones son buenas sólo en la medida que sus resultados sean los deseados. El tema tiene un caso análogo reciente. En Irak, la resistencia masiva no violenta obligó a Washington y Londres a permitir las elecciones que habían tratado de bloquear. El esfuerzo posterior para subvertir las elecciones, a través de ventajas sustanciales al candidato favorito de los

Estudiantil

Educación: lo que tenemos, lo que queremos...
Las Mentiras —“Comienzo de clases. Otra vez la misma historia... a ver si pego un laburo pero que me coincidan los horarios, a ver si hay cupo y que no se zarpen con los apuntes... ¡Qué suerte que la Universidad es gratuita! (Lástima que no se note)” ¿Cuántas veces escuchamos elogiar la educación pública, por ser gratuita? Muchas, de seguro, lo cierto es que a la hora de cursar, son pocos los que pueden bancar los viáticos y los materiales de estudio, y muchos menos los que pueden estudiar lo que quieren y dónde quieren, sin mayores problemas. ¿El boleto estudiantil? Eso es para los de guardapolvo nomás. ¿Comedores baratos? ¡Pero qué nos creemos, que las empresas concesionarias de los comedores hacen caridad! En fin, por lo único que (la mayoría) de los estudiantes de las Universidades nacionales no tenemos que pagar, es por asistir a las mismas. Eso garantiza la tan bien estudiada (allá, por las clases de Cívica....) Constitución Nacional. Todos sabemos cuántas cosas más garantiza la Constitución, que nadie se molesta en reglamentar (tantos derechos que no se cumplen...) Hoy se nos trata de imponer, como forma de regular la educación pública en su nivel Universitario, la Ley de Educación Superior (LES), y extrañamente, en ningún artículo de ésta se menciona nada acerca de la gratuidad de la educación superior. No sólo eso, sino que tampoco se habla de que sea un derecho, sino sólo un servicio; algo que utilizan los usuarios, no algo que se debe garantizar a todos por igual. Tanto la omisión de la gratuidad como el hecho de que se la tome por un servicio, son conceptos que vienen de la mano. Después de todo, un servicio, pongamos por ejemplo el agua (y para la LES, la educación superior), puede ser brindado por una empresa de manera no gratuita, donde la empresa lo considere pertinente, por más que “a nadie se le puede negar un vaso de agua” y que el agua sea de alguna abstracta manera, “pública”. Hoy son muchas las facultades donde se practica el arancelamiento “a voluntad”. Así es como la mal llamada ”equidad” es el nuevo concepto con el que se intenta desplazar de nuestras mentes la gratuidad Hasta parece que se olvidaron que somos nosotros quienes estamos pagando toda la educación con nuestros impuestos, ya que ese dinero no proviene del sudor de nuestros funcionarios precisamente. Estas “confusiones” terminológicas en la redacción de la LES, no son tan extrañas si prestamos un poco de atención a su principal impulsor: el Banco Mundial (BM). Después de todo, la LES no salió de un repollo; responde a los intereses del BM para que los Estados deudores, como el nuestro, paguen sus deudas desviando dinero que podría ser destinado a la educación hacia las arcas de los acreedores. Tanto la LES como la Ley Federal de Educación (LFE) para el nivel antes primario y secundario se inscribe en este proyecto —“Bueno—, dice la vieja— pensá que cuando te recibas vas a vivir bien”— Lo cierto es que estadísticamente, son muy pocos los graduados de universidades que no trabajen en puestos que requieren menor calificación de la que tienen . Sólo algunas pocas especialidades hay donde existe demanda laboral y se ofrecen sueldos superiores a la pobrísima canasta familiar (que por ejemplo, no incluye el costo de un alquiler, ni los servicios que todos pagamos). La mayoría de los graduados tienen salarios pobres, aún cuando hayan conseguido trabajar de lo que querían. Y ni hablar de que tipo de trabajo desarrollan (Ver “El campo laboral”). Una gran parte, los que son contratados por el Estado, transfieren los frutos de su labor tecnológico investigativa a las empresas privadas, por un sueldo mucho menor al que cobrarían si la empresa se dignase a montar sus propios laboratorios de desarrollo tecnológico. Y además son muchísimos los graduados que son tacheros, tienen un kioskito, etc. Ni hablar de intentar laburar mientras estudiamos. Los títulos intermedios son la excepción, turnos noche, solo existen en las facultades más atestadas de alumnos (las mismas donde nos cuesta conseguir cupo en esos turnos). ¿Alguna otra contemplación, por ejemplo días en el trabajo para estudiar, jornada de ocho horas o menos, o prioridad en la inscripción? Solo si conseguís trabajar en blanco, cuando es la minoría de la población la que lo logra. El sistema propuesto por la LFE de EGB y polimodal hizo estragos destruyendo y devaluando los títulos técnicos y por ende, sòlo son algunas las carreras técnicas que permiten a sus estudiantes trabajar mientras estudian. Sin mencionar, que la mayoría de las empresas articulan el trabajo de los estudiantes, en forma de pasantías mal remuneradas y que no proporcionan ni estabilidad laboral, ni derechos sindicales. Nos quedan por mencionar las becas, como siempre insuficientes y casi siempre basadas en el rendimiento académico antes que en la necesidad económica. —“No creo que viva bien, má, pero por lo menos... por lo menos voy a tratar”— A veces uno se pregunta si vale la pena todo el esfuerzo. Después de todo uno está yendo a ser educado, por definición nos enseñarán a reproducir las relaciones sociales que caracterizan a este sistema. Y sin embargo, uno quiere otra cosa, otro sistema. Lamentablemente, no estamos en condiciones de reemplazar la educación superior por otra que no sea funcional al sistema, pero sí estamos en condiciones de articular desde donde nos toque estar (estudiantes, docentes, no docentes, graduados), estrategias de resistencia, para evitar el avance neoliberal en todos niveles de la educación y quizás para algún día avanzar en la construcción de otro proyecto de universidad, otro proyecto de educación pública, sí, pero no necesariamente privada o estatal, sino regulada por nosotros mismos que somos quienes le damos vida a las in-

stituciones. Una universidad de cara a las necesidades de nuestra clase explotada y oprimida, una universidad popular que construya conciencia, de que otra manera, sino, por medio de la lucha.

Las distintas caras de la Universidad que tenemos
El primer año La devaluación en contenidos de las etapas anteriores a la Universidad (llámese primario y secundario o EGB y polimodal) hace que para muchos estudiantes sea imposible superar el primer año en la facultad, o, siquiera pasar el examen de ingreso donde lo hay. La educación EGB y polimodal, es marcadamente peor que la primaria y secundaria que se mantiene en la ciudad de Buenos Aires, gracias a la resistencia que se le opuso por medio de paros y movilizaciones de todos los niveles de la educación. Esto se refleja día a día cuando contrasta el rendimiento promedio en el CBC de estudiantes sometidos a uno u otro sistema. —“La LFE fue aplicada con éxito en España”—, se nos decía hace unos años. Hoy tenemos una prueba contundente del fracaso objetivo de estas políticas en que España haya vuelto al sistema anterior, es decir, al sistema de primaria y secundaria, tras años de aplicar el de EGB y polimodal. No sólo están peor organizados los contenidos en este novedoso sistema impulsado por el BM, sino que se reproducen las desigualdades económicas traducidas en desigualdades en adquisición de conocimiento aunque esto no sea ninguna novedad de la LFE. Siempre fue así en realidad: los chicos pobres estudian en peores condiciones edilicias y de higiene. Si no tenés para comer, aún menos esperes que haya tizas o aún bancos en tu colegio. A esto súmesele los estragos de la desnutrición y la drogadicción que objetivamente disminuyen las posibilidades fisiológicas de aprender. Los niños más pobres desarrollarán en menor medida su cerebro y por si fuera poco, estarán más expuestos a drogas como el paco que en pocos meses les provocarán daños muchas veces irreversibles. Es la ley del burgués: a los pobres menos y peor, a los ricos, más y mejor. A la hora de pasar por el gran embudo del primer tramo de la carrera, aún los que lograron sortear el examen de ingreso enfrentan grandes problemas. Desde no saber moverse en la facultad, hasta encontrar que muchos contenidos se dan por sabidos, aunque sean totalmente nuevos para un gran porcentaje de los alumnos. Además en relación con los contenidos dictados, eso es lo que dicta la lógica... si la lógica fuera garantizar el derecho a la educación. Pero la nueva lógica instalada es brindar un “servicio”, servicio que el Estado brindará de manera deficiente para alentar las privatizaciones. Esa es la lógica de la LFE y de la LES: que el Estado deje de invertir en educación, o invierta lo menos posible, y se dedique a pagar la insaldable deuda externa (deuda ilegítima por ser en su mayor parte una deuda patronal estatizada por la dictadura genocida de 1976). La supervivencia Ya hablamos largamente de las dificultades de estudiar y trabajar, y de lo poco probable que es conseguir una beca para bancar los estudios. Lo cierto es que para la mayoría de los estudiantes es imposible sobrevivir en la facultad sin trabajar o sin una beca. El primer problema, antes que inscribirse es llegar a la universidad. Las empresas de transporte niegan sistemáticamente el boleto estudiantil e inclusive niegan alguna clase de descuento a los estudiantes universitarios. La centralización de los centros educativos alrededor de unas pocas ciudades en cada región hace además que muchos estudiantes tengan que migrar para poder estudiar lo que quieren, con las dificultades económicas que esto implica. Además, como la Universidad es un ámbito más dentro de la sociedad capitalista, es por ende, tierra fecunda para negocios. Los apuntes y la comida no son caros tanto por la inflación que aumenta el costo de insumos, como por la presencia de intermediarios que se llevan ganancia

con solo estampar una firma en un contrato de concesión. La mayoría de las universidades tienen sus comedores, fotocopiadoras e imprentas concesionadas a empresas que fijan los precios con negociaciones para nada transparentes con las camarillas que mueven los hilos en la Facultad (Ver “La participación política”). Los trabajadores de los locales ganan salarios de hambre y su aislamiento, por no ser ni siquiera no docentes contratados por la universidad, dificulta su organización. Pocas son las facultades donde no se concesionan estos servicios, y son aún menos en las que se logra que el conjunto de los estudiantes tenga voz a la hora de fijar los precios. El campo laboral La mayor parte de los estudiantes comienza a estudiar algo, lo que sea, como reflejo de la aspiración de ascenso social que nos es inculcada para legitimar al sistema. Enfrentémosnos a la realidad. Hoy, esa esperanza es casi fantasía. Es esta aspiración la media naranja simpática de otros preconceptos negativos como “trabajo hay para el que quiere trabajar”, etc. Son estas fantasías las que, reproducidas hasta el hartazgo desde el colegio hasta por la TV, nos proporcionan un colchón para caer cuando nos caemos de traste frente a la realidad. La realidad nos muestra cada vez más claramente como el único movimiento social facilitado por el sistema es una espiral descendente. A veces es una caída estrepitosa como la pérdida de un trabajo, pero la mayoría de las veces es el lento caer de nuestras condiciones de vida, de nuestro salario real. La cuestión es que la falta de nuevos puestos de trabajo que afecta a toda nuestra economía sólo ofrece un precario salvavidas a los que logran sortear las dificultades hacia el título. El salvavidas consiste en ocupar los puestos que en realidad no requerirían tal preparación, empujando aún más abajo a quienes no la tienen. Se nos obliga a competir por migajas. Son pocos los que logran trabajar de lo que estudian, en general, lo logran sobre la base de un total sacrificio de años. El médico, el docente, el investigador, muchas veces trabaja años gratis (Sí, gratis) para conseguir un puesto de salario mínimos en blanco, para llegar al escalón más bajo de su carrera. Esto es particularmente obvio entre los que se quedan en la Universidad. Becas de investigación, pasantías no remuneradas, ayudantías ad honorem es lo más a lo que pueden aspirar la mayoría de los recién graduados (ni que hablar de los estudiantes, aún cuando les falte casi nada para recibirse). La participación política La Universidad desde su estructura corporativa desalienta fuertemente cualquier resistencia hacia su propia lógica de funcionamiento. Para comenzar, se excluye absurdamente a los no docentes de los órganos de gobierno de la Universidad en la que trabajan. La división en tres claustros con desigual representación garantiza que quienes ya lograron posiciones de mayor poder, las mantengan y tomen las decisiones (docentes titulares) en detrimento de aquellos que no lo lograron (docentes auxiliares, ayudantes, graduados, estudiantes). Así, para lograr la aprobación de proyectos o la aplicación de leyes como la LES, se negocian votos en los Consejos Directivos y Superiores de las Universidades, y los distintos claustros, en proporción a su peso en la toma de decisiones, actúan como camarillas que garantizan las políticas de quien pueda pagar más. ¿Y quienes van a ser, sino los empresarios, quienes tienen los recursos para comprar a estas camarillas? La LES legaliza la injerencia de los grupos empresariales y del ejecutivo sobre la tan mentada “Autonomía” Universitaria. La Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), integrada por miembros designados por el Poder Ejecutivo Nacional , en conjunto con la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) acreditan y evalúan a partir de la sanción de la LES a las “autónomas y autárquicas” Universidades Nacionales. Además de esta grosera intervención, la LES prevé la existencia de otras entidades públicas ¡o privadas!. Se argumenta que la CONEAU, hoy por

hoy en pugna por revalidar todos los títulos existentes y por revisar las incumbencias de cada una de las carreras (pugna solo frenada por resistencias heroicas como la de la Universidad del Comahue en 1998), actúa en consulta con el Consejo de Universidades; pero dicha consulta no es vinculante, es decir, la CONEAU, puede hacer y deshacer por más que el consejo de Universidades no lo quiera así. A 10 años de la existencia de la CONEAU, y a pesar de que aún no logra todo el poder previsto por la plena implementación de la LES, ya que la lucha fundamentalmente estudiantil no lo permite, las consecuencias no dejan de ser devastadoras. Se han multiplicado el negocio de las Universidades privadas que a cambio de una cuota, y con poca o nula formación expide un título acreditado por la CONEAU con incumbencias para ejercer. Es el negocio de la desesperación por la falta de nuevos puestos de trabajo. Los posgrados se han arancelado y el título de grado se ha devaluado visiblemente (desde los contenidos, hasta la efectiva salida laboral que pueda otorgar). Abunda el negocio de las pasantías, formas de proveer mano de obra barata a las empresas amigas. El problema es que todas estas políticas se aplican por dentro y por fuera del marco legal que provee la LES. Desde la LES, y también por fuera de ella se promueve la autarquía financiera de las Universidades en lugar de su autonomía. Se promueven fuentes alternativas de generar ingresos que por demás son muy necesarios frente a los precios en alza y a la ausencia de aumentos presupuestarios por parte del Estado. Se les dice básicamente a los investigadores y docentes, provéanse. Señor investigador, si su salario no aumenta desde antes del 2001, siempre puede usted investigar algo más adecuado, algo que merezca un “incentivo” docente. Las empresas privadas aportan dinero para fondos de donde salen los incentivos docentes, mejoras en las instalaciones de los sectores que cooperen, investigando temáticas de interés para las empresas. No sólo eso, sino que muchas veces el Estado

les aporta otros subsidios a las mismas empresas que de por sí resultaban beneficiadas, como exenciones de impuestos, reducción de los aportes patronales, etc . Es casi imposible “hacer carrera” o aunque sea mantener el puesto de trabajo de investigador por fuera de este sistema nada inocente. Los hilos los mueven los capitalistas, aún en las Universidades estatales, e independientemente de la supuesta autonomía de la educación superior. La Universidad que queremos Con este perverso sistema, el que transita o transitó por el sistema estatal o privado de Educación Superior está atado de pies y manos, deberá beneficiar no a los trabajadores que con sus impuestos financian la Unversidad, sino a las empresas que se ahorra millones en inversión tecnológica poniendo unas monedas en las

problemas, lo hacen en el marco de convenios que les ceden los derechos intelectuales a empresas privadas. Así es, también en esta línea como por ejemplo los estudiantes de la facultad de bioquímica de la UBA, en lugar de fabricar genéricos o testear la calidad de los que se distribuyen, manufacturan medicamentos para Roche; así es como hasta estudiantes de los primeros años de la FADU (UBA) diseñan restaurantes para Puerto Madero como trabajo práctico, en lugar de hacer un aporte en contra del hacinamiento que sufrimos millones apilados alrededor de las grandes ciudades del país. Una Universidad realmente pública, una Universidad popular no debería ser ni estatal ni privada, pero sabemos que eso sólo será posible pasada la revolución. Hoy por hoy, podemos acumular experiencias en ese sentido mediante la lucha. Debemos

cúpulas del poder de las Universidades del país. La única salida que tiene es colectiva, es superar el aislamiento. La Universidad que queremos debe educar profesionales comprometidos con las necesidades populares, que se dediquen a solucionar los problemas de la población y no los de las empresas. Hoy que el mal de Chagas, enfermedad de regiones sudacas, pobres, mata a cientos de miles, son muchísimos los laboratorios de investigación de unversidades que en lugar de colaborar a erradicar esta enfermedad se dedican a desarrollar medicamentos para el primer mundo, píldoras para adelgazar, antidepresivos, sustitutos baratos para el viagra. Inclusive muchos de los que desarrollan curas o soluciones para nuestros

profundizar los intentos de democratización del gobierno de las universidades, recuperar sindicatos docentes y no docentes, y sobre todo, acompañar a los movimientos populares, en sus necesidades, en sus luchas y en sus proyectos. Debemos superar el aislamiento, la fragmentación y trabajar en conjunto todos los sectores en lucha, porque una Universidad como la que queremos no va a ser decretada por algún gobierno ni desde arriba, ni por ningún gobierno de los de abajo, de izquierda o de derecha, sino que va a ser conquistada por quienes la integramos, estudiantes y trabajadores autoorganizados, sin patrones, burócratas ni vanguardias en lucha y en unidad desde abajo. encontraron miedo. Todos advierten la arbitrariedad de las causas que se mantienen abiertas y temen por su libertad. Ya desde hace tres meses, los amigos y familiares de Haedo (familiaresdehaedo@yahoo.com.ar), apoyados por distintos organismos de DDHH se están organizando y están luchando por la libertad de los presos de Haedo. Los presos de Haedo son siete personas de entre 19 y 30 años que están distribuidos entre los penales de Marcos Paz y Ezeiza acusados de “Incendio agravado (por ser en bienes públicos), desacato a la autoridad y lesiones leves a policías y bomberos (agravados por ser a mano armada)” Más adelante en la causa está aclarado que si bien los acusados no tenían ni armas de fuego ni armas blancas, se los acusa de estar armados por haber usado piedras y cascotes como armas. La criminalización de la protesta lejos de frenarse, se acelera. Atacar con piedras a aquellos que escudados y protegidos con trajes especiales te atacan con gases, balas de goma y muchas veces también de plomo hoy es más delito que antes. Que se los considere armados puede implicar condenas más largas para los presos. No sólo crece la criminalización de la protesta, sino que también se criminaliza cualquier tipo de resistencia. Nada cierra, como en tantas otras causas que apuntan a desalentar y desmovi-

1 La gratuidad, de la educación pública está garantizada por el artículo 75, inciso 19 de la Constitución Nacional de la República Argentina. 2 Equidad entendida como contribución de los usuarios en la medida de sus posibilidades, voluntariamente. Este es el concepto que viene a reemplazar el de igualdad a partir del menemismo. 3 De los trabajadores con Nivel Educativo Superior o Universitario Completo del Gran Buenos Aires, hacia el 2001, sólo 39,5% trabajaba como profesional, mientras que el 57,3 realizaba tareas calificadas (operativas o técnicas) pero no profesionales De los profesionales, además, sólo el 7,4% trabajaba hacia el mismo año en la producción, mientras que el 45,4% trabajaba en el sector administrativo-contable, y el 44,3% en el área de Servicios. (Fuente, PIMSA Documentos y Comunicaciones 2004, documento de trabajo Nº45). 4 Hacia enero del 2003 Clarín anunciaba que el trabajo en negro afectaba arriba del 40% de los asalariados (Clarín 02-01-03), y esa situación no fue revertida a pesar de la propaganda favorable que se le da a la gestión K. Hacia el 2005 la situación había empeorado y Clarín publicaba un 48,9% de asalariados “en negro” (Clarín 19-0305), esto es más de 5 millones de personas sin posibilidad de conquistar derechos sindicales y seguridad social. 5 Pasta base de cocaína. El desperdicio industrial de su elaboración 6 Según el artículo 47 de la LES, el Consejo Inter-universitario Nacional solo propone a 3 de los 12 miebros de la CONEAU, mientras que cada una de las Cámaras del “Honorable Congreso de la Nación” propone 3, 1 el Ministerio de Cultura, 1 el Consejo de Rectores de Universidades Privadas y 1 la Academia Nacional de Educación. Todos estos miembros propuestos son aprobados, o no, por el Poder Ejecutivo Nacional. ¿Qué clase de autonomía universitaria es ésta donde un organismo adicto al Poder Ejecutivo tiene poder de veto sobre las Universidades nacionales? 7 Esto se ve en el PNCyT 2006 (Plan Nacional de Ciencia y Tecnología 2006), en el Plan Investigadores en Empresas del CONICET, en varios proyectos de ley que ya cuentan con la media sanción del senado y créditos que entrega la Agencia Nacional de Promoción de Ciencia y Tecnología. Todas estas políticas apoyadas desde los medios de comunicación. (Fuente: Carta Abierta del Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología, Lo público y lo Privado en la ciencia Argentina, 01-03-2006)

Conflicto Social

Los presos de un Cromagnon sobre ruedas
Todos los días aquellos que viajan en el Sarmiento se enteran de los principios de incendio, si no les toca vivirlos. Pero las noticias “informan” que algún diabólico grupo de comandos planeó previo a los incidentes de Haedo incendiar las formaciones de trenes con quien sabe que subversivos motivos ya que como declaró por esa época nuestro apreciado Ministro del Interior Anibal Fernández: “No se trató de la reacción justificada de un vecino por un servicio inadecuado... los vecinos no reaccionan de esta manera” Lo cierto es que el primero de noviembre del 2005, por la mañana, 15 vagones así como otras instalaciones se incendiaron en la estación de Haedo y además de esto el servicio ya circulaba con demoras por inconvenientes en las vías a la altura de la estación San Antonio de Padua. También es cierto que todas las acusaciones lanzadas por los medios hacia listas opositoras a la conducción de la Unión Ferroviaria, hacia organizaciones como Quebracho, supuestamente chequeadas por información del Ministerio del Interior, evidentemente carecían de sustento porque no se tradujeron en acusaciones formales a ningún grupo de los que “nuestros” funcionarios salieron a nombrar por los medios. Había que tranquilizar a la gente, explicarle que las buenas personas reprimen correctamente su ira hacia las corruptas empresas que los obligan a viajar como ganado, había que aclararle que si bien parecía que no había sido así en Haedo, en realidad ello se debía a la excelente organización de grupos militantes que operaron para que aún a través de las pantallas de los noticieros más reaccionarios se pudiese sentir que se vivía una revuelta popular espontánea como las del 19 y 20 de diciembre del 2001. Durante horas, la policía dejó hacer a los manifestantes, mientras los filmaba y los iba cercando en un amplio operativo policial para que no pudieran escapar. Podríamos decir que se detuvo indiscriminadamente, sí, porque se detuvo a todo aquel que estaba en la zona, sin tener en cuenta los informes que se anunciaban sobre infiltrados. De hecho, nadie logró detener a ningún manifestante al que se le pudiera probar nada, y de 87 que eran, casi todos fueron liberados en el día. En realidad podemos ver que las detenciones no son tan arbitrarias: se detuvieron a jóvenes, de sexo masculino y pobres, tal es la línea de la bonaerense. A pesar de todo, desde el gobierno se defiende a ultranza el operativo policial. De hecho, Arslanian, Ministro de Defensa de la Provincia de Buenos Aires, en el Clarín del 2 de noviembre aprovechó para indirectamente manguear más policías, cuando dijo que la provincia tiene “efectivos para atender emergencias, peor no de una magnitud significativa”. No olvidemos la cantidad de policías que estuvieron en Mar del Plata por la venida de Bush ¿Aún más represores quiere llamar éste señor? Si el incendio ocurrió por azar o fue preparado, por ejemplo, para exigir más subsidios aprovechando el previsible desborde que podrían sufrir ante la ira popular las escasas fuerzas policiales que no habían sido transportadas a Mar del Plata por la pronta venida de Bush no lo sabemos y es irrelevante a nuestro análisis. Una primera plana, un boom de rating, eso significó Haedo para los que día a día tratan de manejar nuestra opinión (y lamentablemente suelen lograrlo). Notas, exclusivas, informes en vivo y en directo, ruido y más ruido, y un par de días más tarde nada, el silencio. Silencio solo quebrado por el murmullo de las madres y mujeres de los presos que se conocían en los pasillos de los juzgados. Una historia que se repite a plena luz de la “democracia” que hoy tenemos. Las madres, esposas y familiares de algunos presos, recorrieron las casas de los demás detenidos, de los procesados, tratando de encontrar apoyo para lograr la libertad de los suyos, pero más que nada

lizar la reacción popular ante la miseria que el capitalismo nos hace vivir todos los días. En este caso se repitió la historia de diciembre del 2001. El descontento se hizo sentir espontáneamente, pero la falta de organización política hizo que sólo se lograse satisfacer el deseo momentáneo de los pasajeros de dañar a TBA. Lo cierto es que siendo nuestra finalidad la revolución social, podemos afirmar que en los hechos de Haedo el saldo fue negativo: una semana más tarde el gobierno aumentó los subsidios de TBA en 208 millones de pesos, que pagaremos nosotros con el sudor de nuestro trabajo, no del sueldo de K o de alguno de sus títeres. Será el castigo por animarse a rebelarse. Castigo que hoy sufren puntualmente en carne propia 7 jóvenes de entre 19 y 30 años que están presos entre los cientos que estuvieron en el caos, entre el humo y el fuego, entre los gases y las balas de goma. Debemos como revolucionarios acompañar a las víctimas del Estado en represalia por las revueltas populares. Debemos acompañar a los familiares y presos de Haedo en su lucha por su libertad y desprocesamiento.

¡Libertad a los presos de Haedo! ¡Basta de Criminalización de la protesta!

Derechos Humanos

30 años...
A 30 años del golpe de 1976, hay cientos de pequeños actos solventados por el kirchnerismo para presentarse a lo largo y ancho del país, cómo la fuerza de centroizquierda natural. A esto debemos sumarles una enorme cantidad de notas, recordatorios, exhibiciones artísticas, muestras, programas de televisión, etc., todos ellos realizados por una pluralidad de actores sociales que van desde el pequeño grupo de vecinos, muchos de ellos sobrevivientes, que con genuina convicción pretenden apuntalar la memoria histórica hasta oportunistas y colaboracionistas de toda laya, comerciantes de la memoria del pueblo cuando no, propagadores y propagandistas de toda clase de tergiversaciones y falacias. Peor aún, sencillamente los amos de aquella jauría infernal, la aristo-burguesía, el empresariado local, logran convertir en ganancias el recuerdo de sus víctimas a través de la publicación de diarios, revistas, libros, etc. (Hasta Telefé tiene su programa especial) No nos detendremos aquí, a analizar los aspectos mercantiles, del fenómeno, ni tampoco diremos nada aquí que ya no hayamos dicho respecto de los denominados “organismos de derechos humanos”. En cuanto a la postura adoptada por la Sra. Hebe de Bonafini, sin intención de faltar el respeto y sin dejar de exaltar la valentía y el coraje que supo demostrar mientras cientos de leones devenían avestruces, solo diremos que el autoritarismo que siempre le criticásemos, la ha llevado a pensar que puede decidir en nombre del pueblo. Otra Madre, ha dicho al respecto: “...no se puede colgar el retrato de un presidente en la sede de Madres de los 30000 desaparecidos cuando se nos está muriendo de desnutrición un niño cada dos horas...” Baste ello por toda otra expresión. Si hacemos referencia a la multiplicidad de voces y discursos que intentan apropiarse de la memoria popular es justamente porque en ésta multiplicidad se juega la construcción colectiva de la memoria, y

lamentablemente hoy la gran mayoría de los actores involucrados apuestan a la construcción de una memoria sentimental y desradicalizada, una memoria liviana acorde con tiempos de hegemonía de ideas que a fuerza de negar la existencia de clases, terminan por erigirse sobre diferencias individuales y secundarias. Coquetean con la teoría de los dos demonios, cuando no hacen la ya abusada operación de escribir la palabra democracia “sin adjetivos”, para aludir al régimen político social capitalista imperante. Por ello nuestro recordatorio tendrá la simpleza de enumerar unas pocas cuestiones de fondo. La dictadura no comenzó el 24 de Marzo de 1976 sino antes. Asomó su cabeza en Ezeiza, y antes aún también. La dictadura militar vino a trocar por sangre y fuego aquello que la burguesía no pudo imponer por la ley, esto es, un modelo de explotación cuya existencia era incompatible con la existencia de fuerzas populares organizadas. El modelo para subsistir debía exterminar sistemáticamente a los sectores populares combativos, atacar, dividir y eliminar a los trabajadores organizados, destruir o saquear sus bienes para evitar el reagrupamiento, en suma, destruir

el tejido social a fin de evitar el surgimiento de la solidaridad de clase, de manera que la reconstrucción del poder del pueblo fuera imposible. El secuestro, la tortura, las desapariciones fueron herramienta nefasta de disuasión de las actividades de resistencia. La dictadura no terminó. Sólo que posteriormente no fue necesaria ya la fuerza para sustentar el modelo o al menos lo fue sólo para casos puntuales. Muy lentamente las clases populares comenzarían la tarea de reconstruir el tejido social tarea en la que con avances, retrocesos, se encuentran hoy en día. Pero la burguesía luego de recomponer su hegemonía cambiando la modalidad de dominio agotada en Diciembre de 2001, continúa ejerciendo la más férrea de las dictaduras: no importa que su instrumento hoy sea un gobierno con discurso progresista y accionar conservador, tener una o dos caras no es problema mientras se oculte la contradicción principal: democracia sin adjetivos y capitalismo son irreconciliables. Mientras haya capitalismo la democracia será democracia burguesa, es decir una forma política especial para una dictadura social y económica. Esto no quiere decir que la democracia, aún burguesa, no sea una conquista política de los trabajadores, en la que se garantizan mayores derechos que una dictadura militar. La única democracia que no requiere de adjetivos es la verdadera democracia, la de la igualdad y libertad reales, la del socialismo, la sociedad sin clases, la acracia, la anarquía. Porque el pueblo gobierna sólo cuando nadie gobierna. Pero lejos de querer ahondar en el terreno de las abstracciones queremos afirmar que la dictadura está bien presente, los derechos humanos de los millones que sobreviven hoy no gozan de ninguna garantía, hambre, cárcel y miseria parece ser

el destino de una clase desposeída ya no sólo de los medios de producción, sino, de los propios medios de reproducción de su vida. Claro que muchos “nuevos encantados” por la democracia burguesa hacen hincapié en la reactivación del consumo de las clases medias altas es un factor positivo, sin tener en cuenta es que la “calidad” de lo consumido ha descendido a niveles jamás vistos. La calidad se exporta, diría un slogan. Sólo muy pequeños sectores ligados a las exportaciones agrícolas y una ínfima sustitución de importaciones roza la prosperidad. Otros afirman que el proceso de destrucción del trabajo se ha revertido, sin tener en cuenta que el nuevo trabajo que se genera es también un trabajo de “baja calidad” Los pobres pagan consumiendo cientos de veces más impuestos que los ricos y ésta situación no se modifica. Las leyes de flexibilización laboral del menemismo tienen plena vigencia. La represión es la respuesta cuando la cooptación no resulta. Para que continuar enumerando, se trata de cuestiones centrales que hacen a la supervivencia inmediata del pueblo. Estamos en peligro ahora y millones sufren desesperadamente, pero en el futuro, de continuar el retroceso popular la miseria será de una extensión nunca antes vista. La próxima crisis será atroz. Las tendencias muchas veces no se verifican, pero las condiciones de vida y miseria más extremas existen y se pueden llegar a ellas mediante un firme deterioro como el que vivimos. La experiencia de Haití debe servir como ejemplo. Por último, como homenaje a los caídos que no esconda las banderas de su lucha, ni intente cambiarle los colores llamamos a las organizaciones populares a intensificar los esfuerzos tendientes a establecer una instancia de diálogo entre pares revolucionarios clasistas, internacionalistas y anti -imperialistas. La memoria de nuestro pueblo es la memoria de la lucha de clases. Sólo la unidad revolucionaria hará retroceder al enemigo burgués, sólo el pueblo hará realidad la sociedad sin clases. El anarquismo popular y revolucionario tendrá su lugar en ésta lucha y levantará sus banderas con la firmeza que caracterizó a sus luchadores en su larga historia desde que brotara del seno de la lucha de clases a fines del siglo XIX.

¡30.000 Desaparecidos presentes! Hoy y siempre en la lucha de nuestro pueblo.

Creemos firmemente que el anarquismo nació al calor de la lucha del pueblo, en las calles, y por lo tanto es allí donde debe regresar. Para eso, subrayamos la necesidad de un trabajo militante inserto socialmente, en espacios sindicales, estudiantiles, barriales, etc. Reivindicamos los puntos esenciales que definen al anarquismo militante, como lo son el horizontalismo, el federalismo, la solidaridad, la participación activa y la difusión de ideas. Te invitamos a participar de la Red, a través del trabajo militante comprometido y sincero para poder ser capaces de construir una fuerza social que enfrente a este sistema de explotación y opresión, planteando una verdadera estrategia de lucha anticapitalista.

SOBRE RED LIBERTARIA ARGENTINA:

Biblioteca Popular “José Ingenieros”
Fundada el 1 de julio de 1935, la biblioteca ha sido siempre un espacio en el cual consultar libros y material histórico o ideológico. Posee un amplio archivo de materiales anarquistas y un sector de libros específicos. Frecuentado tanto por militantes anarquistas como de otras tendencias; historiadores e investigadores, como por vecinos y estudiantes.
Horario de atención: Lunes, Martes, Jueves y Viernes de 16 a 20 hs. Dirección: Ramírez de Velasco 958 – Capital Federal E-mail: biblioteca_pji@yahoo.com.ar / bpji@nodo50.org

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