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POLÍTICA Y LEGISLACIÓN ESCOLAR

PATRIA, NACIÓN Y ESTADO. SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS

CARRERA: LICENCIATURA EN SUPERVISIÓN Y DIRECCIÓN ESCOLAR CÁTEDRA: POLÍTICA Y LEGISLACIÓN ESCOLAR ALUMNO: MARCELA FABRONI CURSO: 1° AÑO CICLO LECTIVO: 2012 DOCENTE: DR. MIGUEL ÁNGEL SOTTILE

PATRIA-NACIÓN-ESTADO SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS Patria, Nación y Estado, suelen designar en el lenguaje corriente una misma y única realidad. Sin embargo pueden significar aspectos distintos de esa misma realidad, o bien cosas distintas. PATRIA: Patria proviene de "patris" que significa padre, por extensión "tierra de los progenitores". Es, pues, el hogar donde se ha nacido, concepto que adquiere todo su vigor telúrico cuando en él se ha vivido. La Patria forja todo el sentimiento que supone la educación que en ella hemos recibido, la adhesión a las costumbres que se practican y la tradición que encierra el legado del modo de ser, usos, hábitos y anhelos de los antepasados Ante todo, es un lugar, morada de las generaciones sucesivas. Está unida primordialmente a nuestros sentimientos: es apego a un lugar, arraigo en él. Siendo su referencia una morada, no está sin embargo, territorial o jurisdiccionalmente definida. Abarca simultáneamente superficies variables de la tierra, organizadas o no como Estados nacionales. A la Patria pertenecemos y ella nos pertenece. Es un concepto referido a un lugar físico, a un solar donde mora generación tras generación, un pueblo formado por familias. Pone de manifiesto un lugar físico donde rige un “ethos”, unos “mores”, unos hábitos, creencias, usos y costumbres que, a los que pertenecemos a esa patria determinada, nos resultan familiares y característicos. Allí se encuentra, también, la base de un “jus”, de un Derecho, esto es, la idea de lo recto conforme a un sentido común de lo que es justo, o sea, la relación entre ethos, mores y su práctica. NACIÓN: La palabra nación deriva de “natío”, vocablo latino que indica principalmente la acción de la generación y del nacimiento (verbo nascor). La idea de nación indica comunidad de lenguaje, las semejanzas étnicas, la religión, las costumbres, la misma tradición, la misma bandera. En efecto, la nación constituye la unidad social por excelencia. La expresión nación se utilizaba ya en la Edad Media, pero sólo para referirse al origen o descendencia de alguien, sin ninguna connotación sociopolítica.

Sólo a partir del siglo XVIII comenzó a tener un significado político que progresivamente se transformaría en predominante. En la actualidad, a partir del surgimiento del fenómeno nacional, el sentido de pertenencia a la propia nación ha adquirido una posición de absoluto predominio respecto de cualquier otro sentimiento de pertenencia territorial, religioso o ideológico. La nación aparece como una realidad insoslayable que configura y determina todos los aspectos de la vida colectiva, no sólo los políticos. Es así como se habla de un arte “nacional”, una literatura “nacional”, un “carácter nacional” y hasta de un “alma nacional”. ESTADO: Según: a) Jellinek: Es una asociación de hombres sedentarios dotada de un poder de mando originario. b) Groppali: Es la agrupación de un pueblo que vive permanentemente en un territorio con un poder de mando supremo representado éste en el gobierno. Es el espacio geográfico organizado políticamente que no puede existir sin base territorial. Nuestro estado se compone de los cuatro elementos que integran a todo estado, a saber: población, territorio, poder y gobierno. A) La población: consta de hombres que, en su convivencia, forman grupos, asociaciones, instituciones, etc., y se relacionan en interacciones y procesos sociales. Nuestra Constitución utiliza la palabra “habitantes” para mencionar a los hombres que integran la población. El elemento humano que se denomina población también admite como término equivalente la palabra pueblo. El pueblo o población se compone solamente, según nuestra constitución formal, de dos clases de hombres: a) los nacionales o ciudadanos, y b) los extranjeros no naturalizados.

B) El territorio: es la base física o el espacio geográfico donde se asienta la población. El territorio como elemento del estado abarca: a) el suelo; b) el subsuelo; c) el espacio aéreo; d) un espacio marítimo a partir del litoral marítimo. C) El poder es el tercer elemento del estado, y consiste en la capacidad, competencia o energía de que el estado dispone para cumplir su fin. El poder en cuanto potencia disponible requiere ser puesto en acto, o sea impulsado y ejercido. Quienes lo ejercen, son los gobernantes, titulares o detentadores del poder. También se los llama operadores constitucionales. Los hombres titulares del poder aparecen en el orden normativo como órganos, y su conjunto compone el gobierno, que es el cuarto elemento del Estado. Tradicionalmente se ha hablado, con referencia al poder, de una legitimidad de origen, y de una legitimidad de ejercicio. a) La legitimación de origen hace al título del gobernante, y depende concretamente del derecho positivo de cada estado, como que consiste en el acceso al poder mediante las vías o los procedimientos que ese derecho tiene preestablecidos. En el estado democrático, se dice que el acceso al poder y la transmisión del poder operan mediante la ley y no por la fuerza. b) La legitimidad de ejercicio se refiere al modo de ejercer el poder. Genéricamente, podemos decir que si, objetivamente, el fin de todo estado radica en la realización del bien común o valor justicia, la legitimidad de ejercicio se obtiene siempre por la gestión gubernativa enderezada a aquel fin, y, viceversa, se pierde por el apartamiento o la violación del mismo. D) El gobierno es, entonces, el conjunto de órganos que ejercen el poder del estado a través de sus diversas funciones. La actividad del gobierno

se imputa o atribuye al estado en cuanto persona jurídica a la cual los órganos gubernativos representan. La nación no puede organizarse, no puede adquirir estructuras que la institucionalicen, no se convierte en estado. La nación no tiene ni puede tener poder, no se politiza, no es una persona moral ni jurídica, ni un sujeto de derechos. Por un lado no sólo afirmamos que nación y estado son diferentes, sino que agregamos: la nación no deviene estado. A MODO DE CONCLUSIÓN:
Después de Dios, los padres y la patria son también principios de nuestro ser y gobierno, pues de ellos y de ella hemos nacido y nos hemos criado. Por lo tanto, después de Dios, a los padres y a la patria es a quienes más debemos. Sto. Tomás de Aquino, S.T., II-II, q. 101, a.2.

Si bien en general los estados coinciden con las naciones, lamentablemente a veces esto no ocurre así. Pueden haber más de una nación en un estado o puede haber una nación sin estado. Así la nación judía, no tuvo un estado propio, hasta la constitución del estado de Israel, y el pueblo judío se mantuvo unido, por sus creencias y tradiciones, en estados diferentes, soportando toda suerte de adversidades. Otro ejemplo es el pueblo gitano, que unidos por sus costumbres, constituye una nación sin territorio propio. Como la nación es un sentimiento, no necesita un lugar físico donde desarrollarse sino que aflora en la esfera íntima de las personas. Por lo tanto, todas las personas pertenecen al estado que habitan. No hay persona que pueda vivir sin estado, ya que debe cumplir las normas impuestas por las autoridades del territorio en el que se encuentra, pero puede suceder que las personas que integran un estado, no se sientan identificadas culturalmente con él, y por lo tanto no pertenezcan a esa nación. Esto no les da derecho a no cumplir con las normas del estado, pero un estado formado por personas que no se sientan unidas por el concepto de patria, difícilmente progresará, ya que sus habitantes no se esforzarán en ello, y en caso de ataque exterior tampoco se preocuparán en su defensa, aun cuando las leyes se lo exijan. Otro grave problema es que los miembros de un estado que tienen otra nacionalidad, seguramente lucharán por independizarse de ese estado del que

no se sienten parte. La historia de la humanidad, muestra muchos de estos casos. Así, Estados Unidos se independizó de Inglaterra, luego de ser parte de ese estado, los países latinoamericanos hicieron lo mismo con respecto a España y Portugal. BIBLIOGRAFÍA GONZÁLEZ, Joaquín V., “Manual de la Constitución Argentina”, Ed. Estrada, Bs. As. 1959. BIDART CAMPOS, Germán “Derecho Político” y “Tratado de Derecho Constitucional. WIDOW, J. A. “El Orden Político” Universidad Católica de Chile, Santiago 1980. Apuntes de Cátedra.