SOLICITUD DE AUDIENCIA TEMÁTICA SOBRE LA SITUACIÓN DEL DEFENSOR DEL PUEBLO DE LA NACIÓN ARGENTINA
.- Buenos Aires, 13 de agosto de 2014.-
Al Sr. Secretario Ejecutivo De la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Lic. Emilio Álvarez Icaza 1889 F Street NW Washington, D.C., 20006 Estados Unidos
De nuestra mayor consideración: Tenemos el agrado de dirigirnos a dicha Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de acuerdo a lo normado por el Art. 66 de su Reglamento, en representación de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP), la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y la Fundación Poder Ciudadano -todas ellas organizaciones que se dedican a la contribución para el fortalecimiento de las instituciones democráticas, promoción de la participación ciudadana y los derechos humanos-, a fin de solicitar la celebración de una audiencia durante el próximo período de sesiones, con el objeto de poner en su conocimiento la grave situación en la que se encuentra nuestro país a partir de la ausencia de Defensor/a del Pueblo de la Nación Argentina, producto de la falta de designación del mismo por parte del Congreso de la Nación. Como se verá, actualmente en Argentina no hay Defensor/a del Pueblo, y de manera irregular, se otorgaron sólo algunas limitadas atribuciones en cabeza de un funcionario administrativo de esa entidad, lo cual redunda en un grave retroceso, y en una situación de extrema vulnerabilidad del sistema de defensa y protección de los derechos humanos y control público en nuestro país. Consideramos que la celebración de esta audiencia permitirá a la Comisión obtener, mediante la inmediatez necesaria para este tipo de casos, información relevante y actual sobre la grave problemática que atraviesa esta entidad fundamental en el diseño constitucional de nuestro país, y colaborar en la identificación y evaluación de las medidas necesarias que tiendan a revertir esta situación. A tales efectos, a continuación fundamentaremos brevemente la necesidad que da razón a la presente solicitud, lo cual podrá ser ampliado en el marco de la presentación oral ante dicha Comisión, en oportunidad de la correspondiente audiencia.
 
I- Normativa, perfil y misión del Defensor del Pueblo de la Nación
El Defensor del Pueblo de la Nación Argentina es una figura incorporada a la Constitución Nacional en el año 1994, la cual establece en su art. 86 la naturaleza, funciones y competencias de esta entidad. Dice, específicamente, el Artículo 86 de la Constitución Nacional:
“El Defensor del Pueblo es un órgano independiente instituid
o en el ámbito del Congreso de la Nación, que actuará con plena autonomía funcional, sin recibir instrucciones de ninguna autoridad. Su misión es la defensa y protección de los derechos humanos y demás derechos, garantías e intereses tutelados en esta Constitución y las leyes, ante hechos, actos u omisiones de la Administración; y el control del ejercicio de las funciones administrativas públicas. El Defensor del Pueblo tiene legitimación procesal. Es designado y removido por el Congreso con el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes de cada una de las Cámaras. Goza de las inmunidades y privilegios de los legisladores. Durará en su cargo cinco años, pudiendo ser nuevamente designado por una sola vez.
La organización y el funcionamiento de esta institución serán regulados por una ley especial.”
 Así, la Constitución le asigna dos funciones fundamentales: a) la defensa y protección de los derechos de las personas ante actos u omisiones de la administración pública; y b) el control del ejercicio de las funciones administrativas públicas. Sin embargo, esta caracterización del Defensor del Pueblo sería equivocadamente limitada: omite la dimensión más procedimental y humana que se observa al estudiar los debates que dieron lugar a su creación: la idea y aspiración de crear una figura capaz de ser receptiva a las necesidades de la población, y especialmente comprometida con la protección y promoción de sus derechos.
II- Estado de situación actual respecto del Defensor del Pueblo de la Nación
Como se verá, Argentina carece de Defensor del Pueblo desde el año 2009, situación que se agravó al extremo a partir de diciembre de 2013, en que cesaron incluso los mandatos de los defensores adjuntos que se encontraban a cargo de la entidad. El art. 2 de la ley 24.284 establece lo siguiente:
“Es titular de ese organismo un funcionario denominado Defensor del Pueblo quien es elegido por el Congreso de la
Nación de acuerdo con el siguiente procedimiento: a) Ambas Cámaras del Congreso deben elegir una comisión bicameral permanente, integrada por siete (7) senadores y siete (7) diputados cuya composición debe mantener la proporción de la representación del cuerpo; b) En un plazo no mayor de treinta (30) días a contar desde la promulgación de la presente ley, la comisión bicameral reunida bajo la Presidencia del presidente del Senado, debe proponer a las Cámaras de uno a tres candidatos para ocupar el cargo de defensor del pueblo. Las decisiones de la comisión bicameral se adoptan por mayoría simple; c) Dentro de los treinta (30) días siguientes al pronunciamiento de la comisión bicameral, ambas Cámaras eligen por el voto de dos tercios de sus miembros presentes a uno de los candidatos propuestos; d) Si en la primera votación ningún candidato obtiene la mayoría requerida en el inciso anterior debe repetirse la
votación hasta alcanzarse.”
 
Es decir que la Ley 24.284 establece que es una comisión integrada por 7 Diputados y 7 Senadores la que debe proponer, por mayoría simple, entre uno y tres candidatos a las Cámaras, las que luego eligen por el voto de dos tercios de sus miembros a uno de los candidatos propuestos. Este diseño requiere que los distintos bloques parlamentarios arriben a un acuerdo, pues ninguno de ellos cuenta con los 2/3 necesarios para imponer, por el voto de sus legisladores, al candidato de su preferencia. Por ello la ley prevé que las votaciones se repitan hasta que algún candidato alcance las mayorías necesarias.
 
Sin embargo, tal procedimiento obligatorio para la designación del Defensor del Pueblo, no fue observado por la Comisión Bicameral. En el año 2009, luego de la renuncia de Eduardo Mondino -último Defensor del Pueblo elegido mediante el mecanismo previsto por la ley-, el cargo quedó vacante, y el Poder Legislativo, en lugar de designar a su reemplazante, estableció que la entidad quedaría provisoriamente a cargo de uno de los defensores adjuntos, para luego, omisivamente, dejar que dicho mandato provisional se extendiese durante cuatro años. A fines del año 2013, y en vista del vencimiento del mandato de los defensores adjuntos, el presidente de la Comisión Bicameral, junto con dos senadores nacionales de las fuerzas mayoritarias, emitieron una nota en la que
autorizan
 al Secretario General de la Defensoría del Pueblo de la Nación, C.P.N. Carlos Guillermo Haquim, a realizar
“actos conservatorios y/o administrativos permitidos por el marco legal vigente…”
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Dichas facultades fueron luego “ratificadas” por una resolución emitida por el pleno de la Comisión
Bicameral en el mes de abril. Tanto la nota suscripta en diciembre de 2013, como su resolución ratificatoria del mes de abril, resultan sumamente confusas y contradictorias respecto de las facultades que conceden, sin perjuicio de haber sido decisiones adoptadas por funcionarios u órganos completamente incompetentes para ello, en un contexto de grave irregularidad producto de la situación de acefalía. Ésta situación de irregularidad lleva ya, al día de la fecha de presentación de éste pedido de audiencia, 246 (doscientos cuarenta y seis días) sin resolverse y, teniendo en cuenta el carácter meramente unipersonal de la figura de el/la Defensor/a, en la práctica genera una situación de incertidumbre absoluta respecto de las facultades de quien se encuentra a cargo de la entidad (con interpretaciones diversas incluso dentro de los propios funcionarios de la entidad, y de los integrantes de la Comisión Bicameral), un fuerte condicionamiento sobre el accionar de los funcionarios a cargo producto de la precariedad de su designación, y en consecuencia una situación de profunda reducción de su actividad. Las asociaciones firmantes, ante esta irregularidad, tomaron una serie de medidas a fin de que se regularice la
situación, en el marco de una campaña llevada a cabo denominada “defensorparaelpueblo.org”
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, en la cual se promueve la designación urgente de un/a Defensor/a del Pueblo y, a su vez, se propone una serie de lineamientos y estándares sobre idoneidad, independencia y proactividad que deberían ser tomados en consideración al momento de evaluar el perfil de los/as candidatos/as, además de informar y participar a la población sobre el importante papel que cumple el/la Defensor/a del Pueblo en el sistema de protección de derechos y rendición de cuentas.
III- La situación de doble vulnerabilidad
El estado actual de la entidad produce una doble situación de vulnerabilidad institucional. El/la Defensor/a del Pueblo de la Nación, una figura unipersonal. En consecuencia, por un lado, la omisión de su designación deviene en un escenario de indefensión de los/as habitantes de nuestro país, respecto de los derechos que por mandato constitucional está signado/a a defender. Ello implica una clara violación al mandato constitucional, así como un incumplimiento sostenido de la ley que regula el instituto, ya que éste impone en los legisladores una obligación de hacer que sigue en mora. La segunda vulnerabilidad resultante de esta situación irregular se verifica producto de la inestabilidad de la persona a quien la Comisión dejó a cargo de la Defensoría. La ley 24.284 establece para la remoción del/a Defensor/a del Pueblo un procedimiento complejo, con mayorías calificadas, equivalentes a aquel por el cual fue designado. Ello es, principalmente, lo que dota al cuerpo de independencia, reduce sus condicionamientos, y amplía su libertad de acción. En cambio, el funcionario actualmente a cargo de la Defensoría, producto de la precariedad propia de la modalidad en que se le otorgaron ciertas facultades limitadas, dan como consecuencia la facilidad para su reemplazo, lo cual representa un condicionamiento sumamente fuerte a su independencia. En consecuencia, nos encontramos frente a una entidad fundamental del sistema de protección de derechos de nuestro país en situación de acefalía, con un funcionario provisoriamente a cargo de algunas
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 defensorparaelpueblo.org
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