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Entrevista
A
l contemplarlas juntas, mujeres venidas cada una de un rincón del mundo, cual-quiera vería difícil encontrar un común denominador que las conectara. Sus se-mejanzas son invisibles, pero fundamenta-les: las cuatro nadan contra corriente, son valientes, sabias por propia experiencia y, sobre todo, pretenden cambiar su mundo. Por eso se dejan voz, emoción y horas en contar su experiencia a quien quiera escu-charlas. Lo hacemos en el quinto encuen-tro Mujeres que Transforman el Mundo, que se celebra cada año en Segovia, una ocasión única para conocer a las activistas que están mejorando el planeta. Mujeres que tienen el futuro en sus manos.
EL FACTOR EMOCIONAL
De las cuatro, puede que Halla Tómas-dóttir sea la más 'globalmente mediática': compartió con Sheryl Sandberg aquel pa-nel de TED en el que la señora Facebook inauguró su campaña
Lean In.
Cálida y lis-ta, presume de pensar y obrar tanto desde la compasión como desde los datos: la responsabilidad so-cial le importa tanto como el beneficio económico. Su revo-lución es la de la em-patía, esa que ha ayudado a sus com-patriotas a remontar el colapso de 2008 y a reformular sus polí-ticas. Su empresa, Audur Capital, for-mada por mujeres, fue de las pocas que quedó en pie tras el
crack,
así que su mode-lo de gestión se enseña en la Universidad de Reikiavik. Su propuesta es simple: mu- jeres y hombres en las mesas de decisión con los valores femeninos en primer pla-no. ¿Cuáles son? "Primero, las mujeres evaluamos más y mejor los riesgos. Se-gundo, trazamos líneas de actuación transversales, integradoras, colaborati- vas. Los hombres tienden a la línea recta,
Visionaria entre hombres.
En 2007 dejó la presidencia de la Cámara de Comercio de Islandia para fundar Audur Capital, una empresa creada por mujeres que incorpora los valores femeninos al mundo de las finanzas. Sintomá-ticamente, sobrevivió al colapso de 2008. Desde entonces, Halla es portavoz por la igualdad y la femini-zación de la toma de decisiones en las empresas.
Maestra del futuro.
Además, es miembro clave de la Universidad de Reikiavik, para la que diseñó un programa de educación para ejecutivos y ejecutivas que les enseña a encontrar un equilibrio entre los valores masculinos y feme-ninos. "Ha llegado el momento en el que las mujeres tienen que dejar de ser
minihombres",
afirma esta mujer multipremiada en su país y en Europa por su activismo.
HALLA
TÓMASDÓTTIR
a lograr su objetivo sin mirar el impacto. Tercero, nos planteamos más considera-ciones éticas. Los valores masculinos no dejan espacio para eso". El trabajo es in-gente, pero Halla es optimista: "En 15 años todo habrá cambiado, pero el proce-so conlleva dolor. Nos presentan el mun-
do fnanciero como un universo racional,
regido por números, datos, pero en reali-dad es emocional. Porque todo trata de personas. Si cogemos antes el currículo de un hombre o le subimos el sueldo, es por un factor emocional".
POR LAS MUJERES DE UGANDA
La historia de Victoria Nyanjura es mucho más dura. En 1996, el Ejército de Resisten-cia del Señor, una milicia del norte de Ugan-da, raptó a 139 niñas del colegio St. Mary's, entre ellas a Victoria. Tenía 14 años. Victo-ria sufrió ocho años de violaciones, palizas, hambre, frío, vejaciones… Dio a luz a sus dos hijos prácticamente en el suelo. En 2004 pudo escapar y volver con su familia, que la recibió con los brazos abiertos. Desafortuna-damente, no suele suceder así, muchas son repudiadas por su comunidad. En Uganda, desde 1984, entre 24.000 y 38.000 jóvenes y niños han sido explotados como soldados, sirvientes y esclavos sexuales."Las personas tienen que saber que no fui mos secuestrados por nuestra voluntad.
Esclava de guerra.
A los 14 años, un grupo rebelde secuestró a Victoria en el colegio. Permaneció ocho años como pri-sionera del Ejército de Resistencia del Señor, sometida a todo tipo de torturas y obligada a contraer matri-monio con un jefe de la milicia, con el que tuvo dos hijos. Por suerte, pudo escapar e iniciar un camino de recuperación que hoy sirve de ejem-plo a otras mujeres ugandesas.
Motor de cambio.
Gracias al amor de su familia pudo li-cenciarse en Sociología del Desarro-llo y trabajar para la Red de Defensa de la Mujer, un foro en el que las víctimas intercambian experiencias, conciencian a las familias y comu-nidades de su sufrimiento y reivin-dican la rendición de cuentas por la violencia sufrida debido a la guerra. "Sin reconocimiento social no hay curación", explica.
VICTORIA
NYANJURA
"YA ES HORA DE QUE LAS MUJERES DEJEN DE SER MINIHOMBRES"
HALLA TÓMASDÓTTIR
Halla Tómasdóttir trabaja por la igualdad de género en uno de los ámbi-tos que más se resiste a considerar los valores femeni-nos: el mundo financiero y empresarial.La terrible expe-riencia de Victoria Nyanjura, esclavi-zada con solo 14 años en Uganda, sirve hoy de espe-ranza para decenas de mujeres que logran escapar de sus captores.