porque se ha perdido la fe en la justicia que es lo peor que le puede suceder a unasociedad.
Lamentablemente, el Directorio del Partido Conservador y los parlamentarios que lorepresentan, se han convertido en un apéndice dócil del Ejecutivo Nacional, que losutiliza y maneja a su arbitrio para completar las mayorías necesarias en laaprobación precipitada de leyes y actos legislativos, cuya esencia y alcancescontrarían el orden constitucional, los principios del Conservatismo y lossentimientos de la base conservadora.
En manos de esta ocasional dirigencia, nuestro Partido ha perdido su fisonomía, sumística y su talante. Frente a los grandes desafíos que encara nuestra nación esosempequeñecidos dirigentes han silenciado al Partido, y lo han convertido en un actor pasivo que no opina ni formula propuesta alguna para los males que afligen a lanación y, por lo mismo, incapaz de interpretar las aspiraciones de los colombianos.En manos de estos oficiosos servidores del régimen, que se autoproclamanconservadores pero sólo para beneficio propio, el Partido se ha extraviado de sudoctrina que es el fundamento de su existencia.
Esta lamentable situación nos obliga a manifestar públicamente que nos resistimosa seguir las directrices y las orientaciones de un Directorio que no nos representa,sentimiento que comparten miles de copartidarios decepcionados de una dirigenciaque no ha sido capaz de trazarle a nuestro Partido un rumbo coherente con sus principios fundacionales ni miras elevadas en su accionar político. Hoy, nuestracolectividad no está sincronizada con los intereses supremos de la nación y por esosu imagen se percibe desteñida y deteriorada por la opinión pública en el ámbitonacional.
Pero esta circunstancia no debe movernos a la desesperanza. Por fortuna, el Partidotiene en sus filas la solución a su pérdida de vitalidad y de su destino histórico.Estamos convencidos de que el expresidente Andrés Pastrana tiene las condiciones ycalidades para emprender una cruzada de restauración política y moral de nuestraColectividad y de nuestra nación. El ha sido uno de los pocos dirigentescolombianos que ha actuado con dignidad frente a los desafueros del régimen, queha defendido los principios conservadores, que ha tenido el valor de denunciar lasviolaciones al orden constitucional y señalado el rumbo equivocado por el quetransita nuestra nación. Estas consideraciones nos mueven a solicitarle al ilustreexpresidente que recoja el sentimiento de inconformidad del pueblo colombiano yacepte liderar un movimiento de auténtica reconstrucción nacional que aglutinehombres, mujeres, jóvenes, obreros, campesinos y empresarios con la fuerzasuficiente para restaurar los valores y la ética perdidos, recomponer la maltrechainstitucionalidad, afianzar la verdadera paz sobre cimientos de orden y justiciasocial y encauzar el país por senderos de concordia y progreso.
Firman
Alba Cristina GruesoAlba MarrugoAlba Nelly Alzate