DESFIBRILACIÓN ELÉCTRICA

La desfibrilación es un procedimiento de emergencia y es la única terapia efectiva para el manejo de la fibrilación ventricular Es la despolarización masiva del miocardio con el fin de producir por un instante una homogeneidad eléctrica cardiaca Aproximadamente el 80% de los adultos con paros no traumáticos están en esta situación

Por cada minuto de retraso en la desfibrilación, la supervivencia disminuye aproximadamente en un 10% Desde el punto de vista clínico, la fibrilación ventricular tiene iguales repercusiones negativas sobre la perfusión y la oxigenación que la parada cardiaca, ya que esa pobre actividad eléctrica del corazón no se traduce en efecto mecánico

Un desfibrilador posee dos terminales denominadas paletas o electrodos, las cuales tienen una polaridad definida y son el sitio de contacto eléctrico entre el aparato y el paciente El mecanismo por el cual el desfibrilador almacena una energía eléctrica consta de unos elementos denominados condensadores, los cuáles reciben corriente proveniente de unas baterías que a su vez permanecen cargadas de electricidad mediante la alimentación permanente de la corriente alterna

El desfibrilador se carga de la Red con corriente alterna, pero se almacena en sus baterías en forma de corriente continua, que es con la que funciona el aparato

El paciente debe estar completamente aislado de un contacto a tierra tal como un elemento metálico de la cama o camilla, ya que esto no sólo desvía la corriente de descarga haciéndola menos efectiva, sino que puede producir una quemadura en el sitio de contacto Es recomendable retirar cualquier elemento metálico del paciente (cadenas, relojes, anillos, etc.) antes de la desfibrilación

Las paletas se colocan en el tórax del paciente, de modo que la línea imaginaria que las una atraviese el corazón y que la distancia entre las mismas sea al menos de 10 cm La posición más correcta es colocar la paleta con carga positiva en el apex ventricular (V4 o V5), y la otra en la posición de V1

La dosis inicial de desfibrilación en un adulto con fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso es de 200 julios. La respuesta debe ser inmediata; de lo contrario, se aplica una segunda dosis con 200 ó 300. La tercera y subsiguientes descargas se deben hacer con 360 julios

En los niños, la fibrilación ventricular como causa inicial de paro cardiaco es un evento relativamente infrecuente (menos del 15% de todos los paros) la dosis inicial recomendada en niños menores de 8 años es de 1-2 julios por kilo de peso, las siguientes descargas en caso de ser necesarias deben ser de 3-4 julios por kilo de peso En niños mayores de 8 años se utilizan los mismos protocolos que en el adulto

En la embarazada se utilizan los mismos protocolos de desfibrilación, ya que está demostrado que la energía que logra alcanzar al feto es insignificante

En el paciente hipotérmico la respuesta a la desfibrilación puede ser muy pobre. Se debe proceder de igual forma que en los otros casos, pero si luego de la tercera descarga no hay respuesta adecuada, se debe calentar al paciente hasta un mínimo de 30 grados centígrados y realizar una nueva desfibrilación

En casos de desfibrilación directa sobre el corazón (tórax abierto), las dosis se reducen al rango entre 5 y 15 julios

Los desfibriladores automáticos o semiautomáticos externos facilitan la aplicación de la terapia eléctrica por el público general en el propio sitio del paro cardiaco El funcionamiento de estos equipos se basa en la incorporación de un sistema identificador de ritmos cardiacos con una alta sensibilidad y especificidad, que permite la aplicación de la descarga eléctrica una vez que el aparato autorice al operador (desfibrilador semiautomático), o aplicándola sin la mediación de un operador (desfibrilador automático)

Otra innovación tecnológica de estos equipos es la onda bifásica de desfibrilación, o sea que la corriente eléctrica viaja en dos direcciones entre los dos electrodos, lo que le permite ser más efectiva y por lo tanto utilizar menor energía (150 a 175 julios)

También se usa la aplicación de la terapia eléctrica para el manejo de arritmias diferentes de la fibrilación ventricular, como el flutter auricular, fibrilación auricular, taquicardia paroxística supraventricular o taquicardia ventricular refractarias a tratamiento médico