Lanzarote es la isla menos montañosa del archipiélago canario, aunque cuenta con un relieve abrupto por el norte, como

en el sur es la menos montañosa. El pico más alto de la isla Peñas del Chache 670m.

Junto a Fuerteventura fue la primera isla colonizada. Lanzarote es la más antigua de las islas Canarias con 180 millones de años

Casi un tercio de la isla es malpaís, áridas y oscuras tierras volcánicas.

12 ESPACIOS PROTEGIDOS
Más del 40% de la superficie de Lanzarote se encuentra bajo alguna categoría de protección europea, estatal o autonómica. Este dato nos habla de la inmensa riqueza natural que atesora la Isla, y de cómo su población ha sabido conservar y acrecentar esos valores.

Además del alto valor científico de la actividad volcánica de Lanzarote, entre los recursos medio ambientales sobresalen la variedad de la flora y fauna marinas y de las plantas terrestres exclusivas. En el macizo de Famara, al norte de Lanzarote, existe el mayor número de endemismos botánicos por Km2 de toda Europa.

Nuestra señora de los Volcanes es la patrona de la Isla. En las cercanías del parque nacional de Timanfaya, es casi obligada la visita a la ermita de la Virgen de los Dolores, a la que los isleños siguen llamando de los Volcanes. Cuenta la tradición que en una de las terribles erupciones en que la lava amenazaba con sepultar a toda la población, los habitantes de la zona recurrieron a esta imagen y la plantaron delante del gran río de lava que inmediatamente se detuvo. Agradecidos le levantaron esta ermita.

Conocida ya en la Antigüedad por fenicios y romanos, Lanzarote estuvo habitada por pueblos de ascendencia bereber por lo menos desde hace unos dos mil años. Estos habitantes, denominados majos, vivían del pastoreo, de la pesca y de una agricultura muy limitada. A finales de la Edad Media se produjeron visitas de navegantes genoveses o castellanos, hasta que el normando Jean de Bethencourt, a las órdenes de la corona española, inició en el sur de Lanzarote el proceso de conquista de todo el Archipiélago.

A los lanzaroteños se les denominaba antiguamente los conejeros, debido al gran número de conejos que había en Lanzarote, cuyas pieles se exportaban a Tenerife en el siglo XIX. Los habitantes de las otras islas todavía los llaman así. Las actividades tradicionales, tales como la agricultura y la pesca ocupan hoy día a un pequeño número de lanzaroteños.

César Manrique (1919-1992) nació en Arrecife, Lanzarote, isla en la que su trayectoria artística ha dejado huellas imborrables.

Tras finalizar sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid (ciudad en la que vivió entre 1945 y 1964), expone con frecuencia su pintura tanto dentro como fuera de España. A principios de los años cincuenta se adentra en el arte no figurativo e investiga las cualidades de la materia hasta convertirla en la protagonista esencial de sus composiciones.

Viaja por diversas partes del mundo y, en 1964, se traslada a vivir a Nueva York. En 1966, regresa de manera definitiva a Lanzarote. En la isla, que iniciaba entonces su desarrollo turístico, promueve un modelo de intervención en el territorio en claves de sostenibilidad que procuraba salvaguardar el patrimonio natural y cultural insular; modelo que fue determinante en la declaración de Lanzarote como Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993.

" Cuando regresé de New York, vine con la intención de convertir mi isla natal en uno de los lugares más hermosos del planeta, dadas las infinitas posibilidades que Lanzarote ofrecía ". "Para mi Lanzarote era el 
lugar más bello de la Tierra...
...me propuse mostrar la 
belleza de Lanzarote al mundo."

Es imposible imaginarse Lanzarote tal y como es hoy sin César Manrique. Era pintor, escultor, arquitecto, ecologista, conservador de monumentos, consejero de construcción, planeador de complejos urbanísticos, configurador de paisajes y jardines

JUGUETES DEL VIENTO

Estructuras móviles, pesadas de hierro. Con el viento se vuelven etéreas, sin peso.

Fecundidad (1968) 
Hierro pintado

Su primera obra fue la gruta de los Jameos del Agua, quizás la más espectacular, con su famoso y espectacular Auditorio natural.

También realizó una vivienda de estilo típicamente lanzaroteño que sirviera de modelo y ejemplo, la Casa del Campesino.

Sus creaciones integradas en la naturaleza destacan por su sencillez. Sus trabajos son igualmente reconocidos tanto por los intelectuales como por los estetas. Como Arquitecto interiorista lograba una armonía de espacios y volúmenes, citemos el interior del Mirador del Rio.

Su deseo de vivir con la lava lo realizó en su propia casa en el Taro de Tahiche. Una belleza única y un ejemplo de integración de una vivienda en la naturaleza, constituyendo un oasis en medio de un río de lava azul-negra petrificada. Posteriormente pasaría a ser La Fundación César Manrique

Mirador del Río
El Mirador se enclava en un lugar donde antiguamente existía una batería de cañones utilizada en la guerra entre España y Estados Unidos, en el siglo XIX, por la soberanía de Cuba. Se construye en 1973, a 479 metros de altura sobre el nivel del mar, y consiste no en una excavación en el acantilado sino en una edificación con dos enormes cúpulas enterrada para así conseguir disimular su construcción. Fue realizado por el artista César Manrique con colaboración de Jesús Soto y el arquitecto Eduardo Cáceres. Desde el Mirador se pueden contemplar las Salinas del Río; las más antiguas del Archipiélago, explotadas desde la época romana. Por último -y para satisfacer a los más curiosos-, la denominación de Río viene dada por el espacio de mar -de aproximadamente dos kilómetros- que separa a la isla de La Graciosa de Lanzarote.

Al norte de Lanzarote, al pie del Volcán de la Corona, cuya última erupción fue hace 3.000 años, comienza uno de los sistemas de cuevas y tubos más interesantes del mundo. El jameo se forma al precipitarse el techo del túnel, lo que suele suceder cuando éste sobrepasa los 20 metros de anchura, o bien, cuando los gases acumulados producen una explosión. Los jameos delatan la presencia de los tubos volcánicos y a través de varios de ellos se puede observar el recorrido de tales tubos. Los Jameos del Agua fueron la primera atracción arquitectónica diseñada por César Manrique en 1968.

Timanfaya es una de las mejores muestras de hábitat volcánico apenas colonizado por la vegetación, habitado por especies que viven a expensas de la materia orgánica transportada por el viento. Entre los principales focos de atención destacan las excursiones guiadas que comprenden la Ruta de los Volcanes y las demostraciones de sus anomalías geotérmicas. También destacan sus volcanes más famosos, la Montaña de Fuego, la Caldera del Corazoncillo o la Montaña Rajada.

Se denomina La Geria a la zona agrícola de Lanzarote cuya principal característica es la forma de cultivo de los viñedos, producto de la lucha del agricultor isleño para retener el agua que trae la humedad de la noche. La zona protegida de La Geria comprende el centro de la isla. La técnica consiste en limpiar el terreno, poner tierra cultivable, cubrirla con cenizas y construir las paredes para proteger la viña del fuerte viento. La humedad de la noche enfría la superficie que retiene el agua al filtrarse por los poros. Durante el día la superficie es la única que está expuesta al sol, sin penetrar los rayos en el suelo.

La Graciosa es una isla llana, donde destacan cuatro conjuntos volcánicos bien diferenciados, siendo el complejo de Las Agujas, con sus 266 metros de altitud, la máxima cota.

La Isla cuenta con dos núcleos de población: 
CALETA DE SEBO: Un conjunto de casas blancas y calles de arena es la estampa que ofrece la capital de la Isla más oriental del Archipiélago Canario. La Graciosa está situada cerca de uno de los bancos de pesca más ricos del mundo, y ésta es la a principal fuente de ingresos de sus habitantes. De hecho ese fue el motivo por el que se fundó Caleta de Sebo a mediados del siglo XIX. 



PEDRO BARBA: Es el segundo asentamiento humano que colonizó La Isla de La Graciosa hoy transformando en un exclusivo y privilegiado núcleo vacacional. Desde los años treinta hasta los sesenta del siglo XX, esta

GASTRONOMIA

Canarias ha recibido multitud de aportes culturales que han influido en su cocina. Los habitantes de Lanzarote heredaron de los aborígenes parte de sus costumbres culinarias. Además de la herencia guanche encontramos en la isla influencia gastronómica española y sudamericana. Las buenas carnes, el pescado fresco, las verduras y el aceite de oliva virgen forman parte de la mesa de Lanzarote. Son muy típicos y de gran importancia los vinos y los quesos. Los potajes son la forma más típica de consumir verduras. Debido a la riqueza de las aguas canarias existen muchas variedades de pescado. Entre las recetas con pescados cabe destacar el sancocho.

Entre las carnes, son la de cochino, el pollo, el conejo y la cabra las más consumidas. No podemos olvidar nombrar su plato más popular: Las papas arrugadas. Acompañadas con sus mojos son un plato obligado en su visita a Lanzarote.

sancocho

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