“La mayor catástrofe tecnológica en la historia de la humanidad”.

Equipo 1

El accidente de Chernóbyl es considerado como el peor accidente nuclear en la historia, y es uno de los dos clasificados como nivel 7, según la escala internacional de sucesos nucleares (el otro es el incidente nuclear de Fukushima I (Japón), que se considera mucho menos grave).

El 26 de abril de 1986 se produjo, durante una prueba en la que se simulaba un corte de suministro eléctrico (y cuyo objetivo, paradójicamente, era mejorar la seguridad de la central), un aumento súbito de la potencia en el reactor 4 de la Central Nuclear de Chernóbyl, al norte de Ucrania, produjo el sobrecalentamiento del núcleo del reactor que terminó provocando la explosión del hidrógeno acumulado en su interior. El primer acercamiento en helicóptero evidenció la magnitud de lo ocurrido. En el núcleo, expuesto a la atmósfera, el grafito ardía al rojo vivo, mientras que el material combustible y otros metales se habían convertido en una masa líquida incandescente. La temperatura alcanzaba los 2.500 °C y en un efecto chimenea, impulsaba el humo radiactivo a una altura considerable. Se cree que entre 600.000 y un millón de personas participaron en los trabajos alrededor del Chernóbyl entre 1986 y 1992, intentando minimizar las consecuencias del desastre del 26 de abril. Estos auténticos héroes (y también víctimas, dado que muchos no sabían a lo que se estaban enfrentando), que trataron de paliar los efectos de la extensión de los materiales radiactivos que fueron despedidos a raíz de la explosión, recibieron el nombre de Liquidadores. Fueron bomberos, obreros, soldados y voluntarios que se encargaron de apagar los incendios y construir el sarcófago, estructura diseñada para contener la radiación liberada durante el accidente. Estas personas se arriesgaron a construirlo sin equipo protector y absorbieron gran cantidad de radiación. Ese gran servicio a la humanidad resultó fatal para miles de ellos, y dejó graves secuelas en muchos otros. Casi todos sufrieron efectos secundarios y algunos murieron, aunque las cifras no se conocen con exactitud.

Los materiales radiactivos liberados a la atmósfera se estimaron en unas 500 veces mayores que los de la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945, causando la muerte directa de 31 personas. La nube radiactiva forzó a la evacuación de 116.000 personas en los meses posteriores a la catástrofe y otras 220.00 personas fueron reubicadas en los años siguientes.  Una cantidad de radiación superior a 40 Grays (Gy) produce un deterioro severo en el sistema vascular humano, que desemboca en edema cerebral, trastornos neurológicos y coma profundo, muriendo el individuo en las 48 horas siguientes.  Los problemas de los órganos nerviosos y sensoriales aumentaron un 43%.  Los trastornos en los órganos digestivos un 28%.  Los trastornos de los huesos, los músculos y el sistema de tejido conectivo aumentaron un 62%.  Los tumores malignos aumentaron un 38%.  Alrededor de 5.000 casos de cáncer de tiroides han sido diagnosticados hasta la fecha entre los niños que tenían menos de 18 años en el momento del accidente.  Otras enfermedades producidas por la exposición a la radiación fueron: cataratas en los ojos, leucemia y alteraciones del ADN.