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Uni dad: I EL HOMBRE Y EL MEDI O

AMBI ENTE
1. 1. L a P ar ti ci paci ón ci udadana en l a
P r otecci ón del Medi o Ambi ente
1. 2 El Ej er ci ci o del Der echo
F undamental del P eti ci ón
1. 3 L as Acci ones J udi ci al es
Ambi ental es


1.1.La Parti ci paci ón ci udadana en
l a Protecci ón del Medi o Ambi ente
En particular, la participación ciudadana es
importante porque contribuye a:
1. Maximizar los beneficios para la empresa y
minimizar los daños a la comunidad.
2. Que la comunidad acepte y conozca el proyecto
de la empresa.
3. Aprovechar el conocimiento local y vivencial de
la población, para prevenir los posibles impactos
que podrían generarse.
4. Mejorar la percepción de la población, respecto
de la empresa.
5. Establecer mecanismos de comunicación fluidos
con la población y actores sociales relevantes.
1.1.La Parti ci paci ón ci udadana en
l a Protecci ón del Medi o Ambi ente
6. Lograr mayor transparencia y responsabilidad
en la toma de decisiones.
7. Minimizar los conflictos entre la población y la
empresa.
8. Reducir gastos indirectos e innecesarios
ocasionados por la mala comunicación o la
ausencia de ésta.
9. Ahorrar tiempo a la empresa al introducir
tempranamente ajustes al proyecto.
10. Mejorar el desempeño ambiental de la
empresa, el cual está vinculado a su
competitividad comercial, así como a los
aspectos sociales de sus operaciones.
1.1.La Parti ci paci ón ci udadana en
l a Protecci ón del Medi o Ambi ente
Son Diez los principios básicos de la
participación ciudadana:
1. No se ejercita con formulas o recetas
únicas.
2. Debe ser informada.
3. Debe ser transparente y las contribuciones
de la ciudadanía deben ser respetadas.
4. No significa que los terceros toman las
decisiones, sino que contribuyen en la toma
de decisiones.
5. Es eminentemente local.
1.1.La Parti ci paci ón ci udadana en
l a Protecci ón del Medi o Ambi ente
6. Debe ser planificada y
documentada.
7. No es una formalidad, es esencial
para lograr soluciones sostenibles.
8. Debe ser proactiva.
9. Genera responsabilidades
compartidas.
10. Requiere apertura de las partes
durante todo el proceso del proyecto.
1.2. El Ej erci ci o del Derecho
Fundamental del Peti ci ón
1.2. El Ej erci ci o del Derecho
Fundamental del Peti ci ón
1.2. El Ejercicio del Derecho
Fundamental del Petición

1.2. El Ejercicio del Derecho
Fundamental del Petición

1.3 Las Acci ones J udi ci al es
Ambi ental es
 A diferencia de lo que sucede en un gran número
de países alrededor del mundo, en México el acceso a
la justicia ambiental enfrenta serías dificultades
institucionales, económicas y jurídicas para la
aplicación efectiva de las leyes de protección
ambiental.
 El artículo 4o. de la Constitución mexicana,
modificado en 1999 para reconocer el derecho de
todas las personas a gozar un medio ambiente
adecuado para su desarrollo y bienestar, tiene una
concepción estrictamente individual de este derecho
y es omiso en establecer bajo qué mecanismos y
procedimientos administrativos y judiciales el Estado
garantizará ese derecho.
1.3 Las Acci ones J udi ci al es
Ambi ental es
 10 de agosto de 1987 que se publica en
el Diario Oficial de la Federación la reforma
al artículo 27 constitucional, adicionando
las palabras “para preservar y restaurar el
equilibrio ecológico” al texto que tenía
originalmente el párrafo tercero del
referido precepto, es decir, inmediatamente
después de las palabras “y crecimiento de
los centros de población”.
 Lo anterior dio cabida a la expedición de la Ley General
del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en
1988 y a la Ley Ambiental del Distrito Federal en 1996.
Cabe mencionar que, antes de 1987, se abarcaba el tema
ambiental desde dos perspectivas distintas, por un lado la
conservación de los recursos naturales susceptibles de
apropiación, consagrado de manera general en el tercer
párrafo del artículo 27, y por otro lado la prevención y
control de la contaminación ambiental que afecta a la
salud humana, basado en otra fracción del artículo 73
constitucional, pasando por diversas disposiciones más
particulares, y concretas respecto de ciertos recursos
como los mineros, aguas e hidrocarburos, entre otros;
siendo todas ellas facultades reservadas a la Federación,
haciendo nugatorio el principio básico consagrado en el
artículo 124 constitucional en el que se establece un
régimen de facultades expresas para la Federación, y
residuales para los estados.