Burgos Garcia Viviana

Gaviria Marichin Javier
Novoa Rodríguez Jean Pool
Ríos Coral Norka
 El «Mal de Ojo» puede describirse como: “Una
asimilación de energía dañina trasmitida por otra
persona, ya sea provocado voluntaria o
involuntariamente. Puede ocurrir que el provocador
desconozca su propio poder y lo mas seguro es no sea
consciente de sus propios deseos o envidias ajenas, pero
eso no quiere decir que igualmente no sea el causante“,
lo cual sucede debido a que “el ojo desde tiempos
inmemoriales haya sido considerado como el
principal transmisor de energías ya sean positivas o
negativas del alma humana“.
 “Que no te miren bien significa que te miran
mal, deseándote malas cosas, y siempre nace
de un sentimiento de envidia y celos”.
 El mal ojo, como proceso, puede venir dado de manera
voluntaria o involuntaria, y es, según la creencia popular,
efecto de la envidia o admiración del "emisor", que a
través de su mirada (ya sea directa, en símbolo o incluso
mental) provoca un mal en el envidiado/admirado.
 En algunas culturas orientales se cree, también, que las personas de
ojos claros (azules, verdes, grises y rayados) tienen mayor poder para
el mal de ojo, en teoría estas personas son mucho más envidiosas que
aoja y acumula tanta maldad dentro de si misma que con tan solo
fijar su mirada en la persona elegida, puede hechizarla con el mal de
ojo, trayendo todo tipo de infortunios encadenados, y provocándole
continuos episodios de mala suerte y desgracias.
 Insomnio, pesadillas y sueños negativos
repetitivos, sobresaltos durante el sueño,
pesadez y opresión en el pecho ya sea
dormido o despierto, presión en la garganta o
sobresalto al despertar, tensión nerviosa,
falta de energía, depresión, mareos,
confusión, náusas y vómitos.
La tradición popular afirma que una
forma de quitar el mal de ojo es a través
de un rezo, el cual debe realizarse
siempre después de haberse persignado
con la señal de la cruz.
Evidentemente, este rezo se trata de una
creencia totalmente popular, que puede
no ser cierta. No obstante, ha pasado de
generación en generación hasta llegar a
nuestros días, probablemente porque la
intención con la que las personas lo
repetían les ayudaba a cumplirse y a
autoprotegerse.
Colocar en la persona afectada una cinta
roja.
Colgar en la estancia donde la persona
trabaja o descansa diferentes amuletos.
El más conocido es el ojo turco.
 Primero de todo hay que persignarse con la señal de la santa cruz.
 Jesús dulce nombre de Jesús, donde Jesús se nombró todo el mal se quitó, donde Jesús se
ha nombrado todo el mal se ha quitado.
 Santa Ana parió a maría, nuestra señora santa Isabel y san juan bautista, así como estas
palabras son santas y verdaderas, permíteme señor quitar mal quebranto y espanto que
en el cuerpo de (y nombras a la persona) se encuentre.
 Credo: creo en dios padre todopoderoso,creador del cielo y de la tierra, creo en Jesucristo
su único hijo nuestro señor, que fue concebido por obra y gracia del espíritu santo, nació de
santa maría virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y
sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los
cielos y está sentado a la diestra de dios padre todopoderoso, desde allí ha de venir a
juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el espíritu santo, la santa iglesia católica, la
comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida
eterna. Amén (repetir por 3 veces).
 Se despide diciendo: gloria al padre y al hijo y al espíritu santo, como era en un
principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén (repetir por 3 veces).
 Por último hay que volver persignarse para terminar.

Es una cuestión de energía y de poder mental.
Todos tenemos un enorme poder mental, para el
bien y para el mal. Y si alguien proyecta mucha
energía, muchos malos pensamientos, muchos
malos deseos con mucha intensidad acabará
llegándonos, en forma de mal de ojo.
Al rezar, emitimos “energía positiva” a la persona a la que se le
realiza el rezo. Al brindarle esta energía y al saber la persona que
se le está realizando un ritual para curarlo, empieza a sentirse
mejor anímicamente, cumpliendo uno de los criterios para que la
persona esté SANA, es decir, que la persona esté bien en el
ámbito FÍSICO, MENTAL Y SOCIAL. Al rezar, la persona
mentaliza su bienestar y afecta a que esté bien físicamente.