El capitalismo infantil

Eduardo Bustelo
INTRODUCCION
La infancia pensada desde el biopoder como
un publico al que se puede alcanzar para
determinarlo como consumidor o como
generador de consumo. A esta operación que
mercantiliza niños, niñas y adolescentes
como consumidores y dinamizadores del
consumo la denomina “el capitalismo
infantil”. En ese aspecto opera el dispositivo
de la industria cultural y del entretenimiento.
CIUDADANOS O CONSUMIDORES
El paso de una sociedad disciplinaria a una sociedad de
control pasa por la interiorización de un dispositivo
disciplinario. Este control ya no se hace a través de las
instituciones sociales clásicas como la familia y la escuela, sino
por medio de redes de comunicación masiva, flexibles y
móviles.
La subjetividad individual y colectiva de niños y niñas esta en
mayor parte configurada por los medios de comunicación
masiva. Estos tempranamente son modelados para
incorporarse al consumo y son importantes inductores del
consumo de los padres.
Formas multiples y variadas por las que los niños y
niñas son atraidos al consumo:
• La venta de productos baratos de consumo
cultural.
• La comunicación via internet y juegos en red
inculca valores como la competencia, la agresion,
lo que es util o conveniente.
• La construccion de idolatria ejemplar como
cantantes, grupos musicales , etc…
• La convocatoria a castings de todo tipo, en
particular a los que generan el ilusionismo de
llegar a la pantalla grande.
Es significativo la industria del juguete
bélico y de los juegos en internet, que
se han desarrollado paralelamente a la
industria militar y de la guerra. Estos
juguetes y juegos propenden a formar
una actitud de beligerancia y
agresividad que naturaliza una
mentalidad anti ciudadana y de no
aceptación del otro.
La publicidad pone en relación los productos
disponibles en grandes góndolas,
desencadenando el deseo y apetencia de niños
niñas y adolescentes. No solo promociona
productos sino que intenta modelar al niño que
consume.
Subliminarmente, se enfatizan valores
prioritarios como el individualismo y se
naturalizan en niños y niñas los conceptos de
propiedad privada y capital.
En el capitalismo infantil la lógica
del niño consumidor se
complementa con la lógica del
negocio.
La infancia es pensada
perversamente como
reproductora de la riqueza y de
la opresión.
El buen capitán Garfio
Disney combina una ideología de
encantamiento con un halo de inocencia que
se supone “ayudan” a niños, niñas y
adolescentes a entender quienes son, en que
consiste la sociedad y que significa construir
un mundo de fantasía y juegos en el contexto
de un ambiente adulto. En este se presenta a
los niños como si ellos tuviesen el poder.
La familia y la escuela
Los medios de comunicación y la industria cultural
sobredeterminan a la familia y a la escuela en la producción
de un orden hegemónico.
En el contexto económico y social presente, la familia esta
presionada por la necesidad de asegurar su reproducción o
sobrevivencia.
Trabajan la madre y el padre a tiempo completo ,
sustituyendo su presencia con un televisor encendido. La
escuela complementa un modo de organizar el tiempo de la
familia. El modelo prevaleciente para los padres es que los
hijos deben alcanzar el éxito y hacerse cargo de la
sustentación de la familia lo mas rápido posible.
La escuela por su parte es otra institución cuyo rol
principal era la socialización secundaria ( siendo la familia
la primaria) .
Pero en el presente prima el consumidor sobre el alumno
y la escuela vaciada de contenidos deviene galpón
(deposito de niños).
En síntesis, los medios de comunicación masiva y la
industria cultural sobreimprimen en la familia y la escuela
la función transmisora del orden opresor.
Debilitados los conceptos de hijo y alumno, la infancia
solo parece poder sustentarse en el capitalismo infantil
como “niño consumidor” que es la categoría principal
objeto de marketing.
El niño de diseño
Un segundo tema del texto esta relacionado con la
producción de una infancia diseñada, obtenida a
través de la ingeniería biogenética.
Lo mas importante aquí se pretende modificar
rasgos humanos, que en relación con la infancia los
niños y niñas pueden ser objetos de
bioprogramacion.
Así se pasa del niño o la niña según los deseos, al
niño o niña según un diseño. Se puede
verdaderamente tener hijos de acuerdo con el
pleno deseo de los padres.