Impressionisme

Pintors

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Claude Monet

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Sorolla

OBRES . Per a piano: • Children’s corner • Preludis (Reflexes dins l’aigua) • Estudis • Arabesque • Suite Bergamasque (Clar de lluna) . Per a orquestra : • La mer • Nocturns (Núvols ,Sirenes) • Preludi a la migdiada d’un faune . Música vocal : Òpera : Pelees i Melissande

Preludi a la migdiada d’un faune

EL FAUNO. STÉPHANE MALLARMÉ
¡Estas ninfas quisiera perpetuarlas! Tan claro, su ligero encarnado, que en el aire revuela abatido de espeso letargo. ¿Amaba un sueño? Montón de antigua noche, mi duda ha terminado en mucha rama tenue que, habitando las mismas florestas, prueba, ¡ay!, que sólo me ofrecía como triunfo la falta ideal de las rosas. Reflexionemos... glosas Si las mujeres que un anhela semejan de tus sentido pródigos, la ilusión, fauno, escapa de los ojos azules y fríos, tan llorosa fuente de la más casta: mas la otra, en suspiros, ¿dices tú que contrasta como brisa del día cálida en tu toisón? ¡Qué no! por el inmóvil y cansado desmayo de calor sofocando la matinal frescura, no murmura agua alguna que no vierta mi flauta al otero rociado de acordes; sólo el aire pronto a exhalarse fuera de los dos tubos, antes que disperse el sonido en infecunda lluvia, es, en el horizonte de línea perfecta, el invisible y sereno aliento artificial de toda inspiración que hasta el cielo retorna.

Inerte, todo arde en la hora encendida, sin decir por cual arte en conjuro partieron tanto ansiados hímenes por la que busca el la: me levantaré, ¡lirios!, al naciente fervor, recto y solo, bajo hondas antiguas de fulgor, seré uno de vosotros para la ingenuidad.

L´aprés-midi d´un faune (La siesta de un Fauno) fue estrenada en el teatro de Châtelet el 29 de mayo de 1912 por los ballets rusos de Diaghilev e interpretado por ese gran bailarín Nijinski el cual fue sustituido por Rudolf Nureyev en las últimas décadas del siglo XX, dos balletistas que han hecho historia. Cuando en el año 1887 el compositor francés Claude Debussy (1862-1918) regresa a París luego de una prolongada estadía en Roma se hace asiduo concurrente a las famosas reuniones "de los martes" en casa del poeta simbolista Stéphane Mallarmé, veinte años mayor que el músico y una verdadera referencia literaria en toda Francia. Esa relación en un principio sólo "artística se transforma, con el paso del tiempo, en una profunda amistad de la cual la breve obra Preludio a la Siesta de un Fauno puede leerse como un símbolo imperecedero . Unía a ambos creadores una concepción muy parecida del arte que podría sintetizarse en el ideal del "misterio" y la "sugerencia". Esto es, tanto la poesía como la pintura y la música deben evitar la descripción, ya que para alcanzar el "alma de las cosas" que reposa más allá de las apariencias, será inevitable adentrarse en estados espirituales que superen en profundidad al puramente racional. Pero además, estaba en el ambiente parisino desde Baudelaire en adelante una verdadera obsesión por establecer correspondencias entre las diferentes artes. Los poetas envidiaban la capacidad sugestiva de la música y hacían lo imposible por escribir con sonidos, mientras que muchos músicos cultivaban con pasión la pintura y la literatura. A veces nos olvidamos de que Debussy fue, además de gran compositor, un pintor competente y un escritor avezado.

De ahí que pueda verse como casi obvio que, por ejemplo , surgiera en Debussy la idea de "traducir" a música un texto del maestro Mallarmé, inspirado a su vez en el lenguaje musical. Este poema fue una égloga de tema mitológico titulada "La Siesta de un Fauno" (L´aprés-midi d´un faune) cuya primera versión Mallarmé escribió en 1865, y que como era su costumbre, corrigió mil veces hasta llegar a la versión definitiva en 1876. Debussy a su vez, tardó dos años en componer el correlato musical del poema: desde 1892 hasta 1894. Los casi diez minutos que conforman la versión definitiva del "Preludio a la Siesta de un Fauno". El estreno fue en París, el 22 de septiembre de 1894, bajo la dirección de Gustave Doret. Luego de escuchar por primera vez la obra de Debussy, el hiper exigente poeta le dijo con entusiasmo a su joven amigo: "no esperaba nada de este tipo; esta música prolonga la emoción de mi poema e ilustra la escena más vívidamente que el color". Un pequeño texto escrito por el propio Debussy para el programa del estreno explica la intención de la obra y desarrolla en pocas pinceladas el vago argumento que se desprende de la égloga: "La música de este preludio constituye una ilustración muy libre de un hermoso poema de Mallarmé. De ningún modo pretende ser una síntesis de este último. Se trata más bien de las escenas sucesivas a través de las cuales pasan los deseos y los sueños del fauno en el calor de su siesta. Luego, cansado de perseguir el tímido vuelo de las ninfas y de las náyades, sucumbe a un sueño embriagador, en el que por último puede realizar sus sueños de posesión en la naturaleza universal".