Módulo 6

“Formar las conciencias, ser abogada de la
justicia y de la verdad, educar en las
virtudes individuales y políticas, es la
vocación fundamental de la Iglesia en este
sector.
Y los laicos católicos deben ser conscientes
de su responsabilidad en la vida pública”.
Benedicto XVI, DI 4.
Unidad 1: Evangelización, Doctrina Social
y Pastoral Social.
Unidad 2: Iniciación a la Doctrina Social de la
Iglesia.
Unidad 3: Dignidad y Derechos de la Persona
Humana.
Unidad 4: Principios y Valores de la Doctrina
Social de la Iglesia.
Unidad 5: La DSI en la realidad histórica
costarricense.
OBJETIVO DE APRENDIZAJE

Analizando las
Comprender relaciones entre :
el aporte de la
DSI en la  Evangelización
misión de la  Doctrina Social
Iglesia  Pastoral Social

Para fundamentar la acción
de pastores y laicos en el
servicio de la caridad.
1. Introducción.
2. La misión evangelizadora
de la Iglesia.
3. El servicio evangelizador
de la DSI.
4. La acción pastoral en el
campo social.
5. El humanismo integral, solidario
y trascendente de la DSI.
Evangelización, Doctrina Social y
Pastoral Social

“Convertirse al evangelio
para el pueblo cristiano que
vive en América, significa
revisar todos los ambientes y
dimensiones de su vida,
especialmente todo lo que
concierne al orden social y al
bien común” (EAm, 27).
1. INTRODUCCION

La Iglesia evangeliza
cumpliendo con la misión
confiada por Jesucristo.

Ella ha desarrollado un pensamiento social
para anunciar el evangelio en la sociedad -
denominado Doctrina Social de la Iglesia
(DSI)-, que a su vez inspira y orienta la acción
pastoral en el campo social.
Esta reflexión y acción social de la Iglesia a lo
largo de los siglos se conoce como
“Humanismo Cristiano”.

Está sintetizado en
el Compendio de la
Doctrina Social de
la Iglesia.

Es el camino a recorrer para construir una
sociedad digna de la persona humana.
Este proceso evangelizador en el campo social
es una acción social comprometida que nace
de las exigencias éticas que la fe plantea al
cristiano para realizar su vocación en el mundo.

Por eso :
 Se presentará una reflexión so-
bre el servicio que la pastoral
social presta a la sociedad

 Se explicará la relación
con la Doctrina Social de
la Iglesia
Es necesario conocer el “Humanismo
Cristiano” en sus líneas fundamentales

 para identificar lo que le
es propio a este
planteamiento humanista.

 para reafirmar la
identidad cristiana
en su visión de la
persona y de la sociedad.
2. La Misión Evangelizadora de la Iglesia

La Iglesia existe para anunciar y servir
para para dar testimonio
EVANGELIZAR del Reino de Dios

a todas las personas
para llevar la Buena
Noticia del Evangelio a todos los lugares
a todos los ambientes
Para renovar a toda la humanidad
Para hacer que sus estructuras so–
ciales sean un reflejo de las actitu–
des y los sentimientos del Señor.
El Papa Paulo VI enseñaba:
“Evangelizar constituye, en efecto, la dicha
y vocación propia de la Iglesia, su identidad
más profunda.
Ella existe para evangelizar,
es decir, para predicar y
enseñar, ser canal del don
de la gracia, reconciliar a
los pecadores con Dios,
perpetuar el sacrificio de
Cristo en la santa Misa,
memorial de su muerte y
resurrección gloriosa” (EN 14).
Significado histórico y
trascendente de la salvación
El contenido el anuncio y
esencial de la es ofrecimiento de la
evangelización salvación en Cristo

que se anticipa en la historia
pero se completa en la eternidad.

La acción salvífica contiene
una dimensión trascendente
y otra temporal que se presenta como un es-
fuerzo de liberación de todo aquello que atenta
contra la promoción de la persona (EN 29. 31).
La Iglesia
no es ajena
a los problemas humanos,
a las injusticias
pero tampoco se reduce a
un proyecto de liberación
temporal, caduco o
pasajero.
Las dimensiones histórica y trascendente de la
salvación no pueden separarse, ni excluirse,
pero tampoco confundir una con la otra.

Toda la actividad que
mejore la sociedad y la
convivencia humana con–
tribuye a los designios
salvadores de Dios.

Trabajemos en perfeccionar la vida terrena
porque todo lo bueno que hagamos en este
mundo tiene un valor eterno y lo volveremos
a encontrar transfigurado en Cristo en la
eternidad (cfr. GS 39).
La acción salvadora debe

 manifestarse en la
transformación cristiana de este mundo
y de las relaciones humanas.
 conducir al encuentro con Dios mismo

ya que la “naturaleza
del Reino es la
comunión de todos
los seres humanos
entre sí y con Dios”
(RM 15,1).
La liberación integral de la persona

La tarea de salvación comprende las dimensiones:

El anuncio de la salvación ha
ido siempre acompañado de
actividades asistenciales y
de promoción humana, de
esfuerzos por mejorar la
convivencia social y el
ambiente natural.
La vida humana presenta problemas
en los planos material, moral, espiritual y social.
Para resolverlos necesita recursos espirituales,
científicos, técnicos y materiales.
Para realizar la salvación
integral es necesario el
diálogo y la cooperación
entre la Iglesia y el mundo.

Los laicos, para responder a su vocación de
transformar la vida social según el espíritu del
Evangelio, deben llevar una vida cristiana renovada
y guiada por el espíritu, y una actividad profesional
y social competente y responsable.
La Iglesia ofrece al mundo :
 la sabiduría de la fe para iluminarnos

 el poder de la gracia para vivir la vida de Dios.
Para enfrentar los problemas es
necesario el conocimiento y los
medios técnicos de la realidad,
que la fe no nos proporciona.

Los desafíos humanos no pueden resolverse
sólo con conocimientos científicos y técnicos.

El mal tiene su origen en el pecado, por eso
la felicidad sólo la alcanza el hombre en Dios.
Misión evangelizadora de la Iglesia :

 de todas las dimensiones de la persona
 de todos los seres humanos

Dimensión trascendente de
la salvación :
 comunicar la vida de Dios
 alcanzar la vida eterna
Esta acción salvadora invita a comprometerse
a transformar el mundo y la sociedad según
los criterios del Reino.
Asi lo afirma el Concilio Vaticano II
en la Constitución Gaudium et Spes

“Al buscar su propio fin de salvación, la
Iglesia no sólo comunica la vida divina al
hombre, sino que además difunde sobre el
universo mundo, en cierto modo, el reflejo
de su luz, sobre todo curando y elevando
la dignidad de la persona, consolidando la
firmeza de la sociedad y dotando a la
actividad diaria de la humanidad de un
sentido y de una significación mucho más
profundos” (GS 40; cfr. además RM 7,1).
3. El servicio evangelizador de la DSI
Una reflexión ética al servicio de la acción social
La misión de la Iglesia, pueblo de Dios, es
anunciar el mensaje de Salvación a la
persona humana en todas sus dimensiones.
“De esta misión religiosa derivan funciones,
luces y energías que pueden servir para
establecer y consolidar la comunidad huma-
na según la ley divina” (GS 42).
La vida social debe ser orientada e iluminada
por el Evangelio. Así los fieles cristianos segui-
rán a Cristo en su compromiso por transformar
las realidades humanas.
La FE no está reservada a la intimidad del corazón
o para ser compartida en círculos restringidos.

Abarca el mejoramiento de :
 las condiciones sociales
 económicas
 políticas
 culturales

La indiferencia, el olvido o la falta de preocupa-
ción por los problemas y los
retos de la convivencia social
evidencian una falta de amor
a Dios y al prójimo.
Los problemas sociales,
económicos, políticos,
culturales y ambientales
de la convivencia
humana han permitido el
desarrollo de la
reflexión ética de la
Iglesia en el campo
social.

Los Papas y sus enseñanzas han
tenido un papel primordial en la
elaboración de la Doctrina Social
de la Iglesia.
En palabras de Juan Pablo II, la DSI consiste en:

“…una atenta reflexión sobre las comple-
jas realidades del hombre en la sociedad y
en el contexto internacional, a la luz de la
fe y de la tradición eclesial. Su objetivo
principal es interpretar esas realidades,
examinando su conformidad o diferencia
con lo que el Evangelio enseña acerca del
hombre y su vocación terrena
y a la vez trascendente, para
orientar en consecuencia la
conducta cristiana” (SRS 41).
Esta doctrina de la sociedad y de la
convivencia humana que la Iglesia enseña,
por “poseer una perenne eficacia” (MM 218)
y por ser “parte integrante de la
concepción cristiana de la vida” (MM 206)
se convierte en un elemento esencial
de la Evangelización.

En el campo social, la
Iglesia hace oír su voz
en la vida pública.

Esta voz “sigue siendo idónea, para indicar el
recto camino a la hora de dar respuesta a los
grandes desafíos de la edad contemporánea” (CA 5).
San Zenón de Verona y la predicación social.

“A la avaricia se debe que los graneros de
unos pocos estén atiborrados de trigo y
el estómago de muchos vacío y que la
elevación de los precios sea
peor que la falta de productos.
Por ella el fraude, el perjuicio, la
rapiña, los pleitos y la guerra:
todos los días busca el lucro a
costa de los gemidos ajenos; (...)
sepa que es el más miserable
de los hombres quien se enrique-
ce con la miseria ajena.(…)
“…¿Acaso puede ser justo
anteponer el incremento de
los bienes familiares a la
piedad, o alimentar sapos y
gusanos mientras los hom-
bres sufren hambre y des-
nudez, o que alguien
con desgraciada tenacidad
prive de lo que tienen no
sólo a los demás, sino
también a sí mismo?”

Obispo de Verona (siglo IV)
LaDSI : instrumento de evangelización social

La DSI es una reflexión ética basada en la fe
que busca orientar la conducta cristiana.

La DSI pertenece al campo de la teología
moral y su enseñanza y difusión forma parte
de la función profética de la Iglesia”.

Doctrina Social de la Iglesia se
propone ayudar al ser humano
en el camino de la salvación,
por eso es un instrumento de
evangelización.
El Papa Juan Pablo II decía :
“…en cuanto tal, anuncia a Dios y su misterio
de salvación en Cristo a todo hombre y, por
la misma razón, revela al hombre a sí mis-
mo’. Solamente bajo esta perspectiva se ocu-
pa de lo demás: de los derechos humanos de
cada uno y, en particular del “proletariado”,
la familia y la educación, los de-
beres del Estado, el ordenamien-
to de la sociedad nacional e in-
ternacional, la vida económica, la
cultura, la guerra, la paz, así co-
mo el respeto a la vida desde el
momento de la concepción hasta
la muerte”(CA 54
 una dimensión teórica
La DSI comprende :
 una dimensión práctica.

El mensaje social del Evangelio es
fundamento y estímulo para la acción.

La Iglesia sabe que su mensaje
social se hará creíble
por el testimonio de las obras
y por su compromiso en favor
de los más pobres.

La promoción de la justicia exige reconocer en
el necesitado “la ocasión de un bien en sí, la
posibilidad de una riqueza mayor” (CA 58).
Las verdades de la fe son fuente de
inspiración del cristiano en su vida pública

La DSI le propone caminos éticos
de realización personal y social

Los valores ético-religiosos
que promueve la DSI son
cruciales en este proceso de
transformación de la socie-
dad.
Ellos orientan e inspiran “un
cambio de mentalidad, de
comportamiento y de estruc-
turas” (cfr. CA 60).
La dimensión cultural y ética de la existencia
favorece la libertad humana integral.

Ella establece una justa jerarquía de valores
 que distingue entre los medios y los fines,
 evita reducir a la persona humana a un
mero productor y consumidor de bienes

 Le abre la “posibilidad
de gozar de la propia humanidad
de establecer una relación de
solidaridad y comunión con los
demás hombres, para lo cual
fue creado por Dios” (CA 41).
Esta doctrina orienta el apostolado
y la acción social de los cristianos,
cuya finalidad consiste en renovar
la realidad social y servir a las
personas en los lugares y ambientes
donde éstos se juegan su existencia
y su porvenir (cfr. OA, 51; CDSI, 526).
La DSI orienta a la Pastoral Social
en una doble tarea: “ayudar a los
hombres a descubrir la verdad y
elegir el camino a seguir; y animar
el compromiso de los cristianos
de testimoniar, con solícito
servicio, el Evangelio en el campo
social” (CDSI 525).
4. La Acción Pastoral en el campo social

La Pastoral Social como acción caritativa

La evangelización es el qué de la misión
La acción pastoral es el cómo eclesial.

A esta acción se le conoce como
“pastoral social”, “servicio de la
caridad” o “ministerio social”.

Todas las accio-  al servicio de la caridad
nes de la Iglesia  a la opción por los pobres
deben estar  al desarrollo integral del ser
enfocadas humano.
La pastoral social es la expresión

“del ministerio de
evangelización social,
dirigido a iluminar,
estimular y asistir la
promoción integral del
hombre mediante la
praxis de la liberación
cristiana, en su
perspectiva terrena y
trascendente” (CDSI 524).
Forman parte de las tareas de la Iglesia las
pastorales : Social, Profética y Litúrgica

La “pastoral social” es :
“la acción caritativa de la Iglesia discípula
misionera que, iluminada por el Evangelio y
la Doctrina Social, vive y comunica la vida
nueva de Jesucristo, promueve la dignidad
humana, educa para la convivencia y
promueve una auténtica liberación integral
de nuestros pueblos, a fin de construir una
sociedad más solidaria, justa y participati-
va, privilegiando a los más pobres, vulne-
rables y excluidos” (Ortiz 2008).
La acción pastoral es una realidad dinámica,
no estática, que se desarrolla en la vida cotidiana
donde se vive lo que se anuncia y se celebra
con la comunidad y en clave personal.
Esta acción pastoral supone :
la oración
la lectura de la Palabra
la reflexión teológica

 la interiorización
 de lo creído
 de lo anunciado
 de lo celebrado
 el discernimiento como clave
para vislumbrar la voluntad de Dios
en el aquí y el ahora

 la contemplación que nos permite :
 reconocer el plan salvador de Dios
con la humanidad
 comprometernos en su extensión y
consolidación.
Esta acción
 es personal: parte del Encuentro con Cristo
para ser  un camino de conversión
 de comunión
 de solidaridad.

 es comunitaria: se compromete a toda la
comunidad en el proceso transformador.
 es crítica (discierne).
 es liberadora: del pecado y de la injusticia.
 No propone la violencia.
La acción caritativa
 brota de la caridad
 parte de la sensibilidad ante el sufrimiento

El cristiano, ante el grito
de dolor del prójimo
 se conmueve
 siente compasión
 padece con los otros
 ama al prójimo
En palabras del Papa Juan Pablo II a la
Iglesia en América se resalta diciendo:

“La atención a los más necesitados surge de
la opción de amar de manera preferencial
a los pobres. Se trata de un amor que no es
exclusivo y no puede ser pues interpretado
como signo de particularismo o de
sectarismo; amando a los pobres el
cristiano imita las actitudes del Señor, que
en su vida terrena se dedicó con
sentimientos de compasión a las
necesidades de las personas espiritual y
materialmente indigentes” (EAm, 58).
La finalidad de la Caridad Social
Toda la comunidad: obispos, sacerdotes y laicos
deben realizar las diversas acciones inspiradas
en el amor para : Promover, asistir, liberar
y aceptar a cada hombre
y a cada mujer para
construir una sociedad
más justa y solidaria.

Esta meta no es tarea sólo de la Iglesia, es deber
de todas las personas, comunidades y pueblos.
La Iglesia contribuye a esta tarea como servidora
de la humanidad, con una actitud dialogante en
nuestra sociedad plural.
“Toda la Iglesia, en todo su ser y obrar,
cuando anuncia, celebra y actúa en la
caridad, tiende a promover el desarrollo
integral del hombre”. Benedicto XVI, CiV 11.

Esta acción caritativa de las
comunidades eclesiales
brota de las
exigencias del Evangelio

Al que recurrimos para
encontrar la fuerza
transformadora
que permite mejorar
la vida de las personas.
La Doctrina Social de la Iglesia es
un instrumento que :
 permite discernir la vo-
luntad de Dios en el
contexto social
 ofrece criterios de juicio
que se anclan en la
Palabra y en los princi-
pios fundamentales de
esta doctrina
 esboza líneas de acción
que la acción pastoral
debe plasmar en iniciati-
vas concretas en el cam-
po social.
Estas acciones de la Iglesia buscan la promoción
de la dignidad de la persona y la educación
para la convivencia.

El eje de estas acciones son
el hombre y la mujer en su
dimensión personal y comu-
nitaria y en sus relaciones
con Dios, consigo mismos y
con sus semejantes, en el
acontecer cotidiano.

Hoy, urge recuperar la dimensión social de la
persona y su carácter relacional para recomponer
el tejido eclesial y social que se ve fuertemente
marcado por el individualismo.
Este accionar tiene una meta :

Construir una Sentirse y ser
sociedad más cada vez más
justa, solidaria responsables los
y participativa. unos de los otros

Construir relaciones
fraternas y justas

Privilegiar a los más
pobres y excluidos
porque ellos son los
que más sufren
Además tomemos en cuenta a
hombres y mujeres que teniendo
los medios económicos
necesarios, pueden contribuir
para que juntos busquemos
soluciones para los más
necesitados, desde la Iglesia y en
diálogo con las sociedades.

Recordando que la finalidad de la
“pastoral social” es :
generar signos visibles del Reino;
de la presencia y la acción del
Resucitado en medio de nosotros.
5. El humanismo integral, solidario y
trascendente de la DSI
Sentido y finalidad del Humanismo Cristiano
La salvación que la Iglesia anuncia se realiza
en plenitud, en la vida nueva y definitiva.
Pero se va realizando en este mundo en :
la economía , el trabajo, la técnica y la comunica-
ción, la sociedad y la política, la comunidad inter-
nacional y las relaciones entre culturas y pueblos.
ya que "las mismas cosas terrenas y las insti-
tuciones humanas se ordenan también a la
salvación de los hombres y pueden contribuir
no poco a la edificación del Cuerpo de Cristo”
(ChD, 12).
Para ordenar la vida social, económica, política,
cultural y ambiental, según el designio de Dios, la
Iglesia ha desarrollado un pensamiento social
humanista, integral, solidario y trascendente

Este pensamiento está
centrado en el respeto de
la dignidad humana, cuya
finalidad es el desarrollo
de toda la persona,
mediante la realización de
su vocación a la
solidaridad inspirada en
su unión con Dios.
Dios nos llama a construir relaciones
humanas fraternas que buscan el
establecimiento de la justicia y la paz.

Esta visión humanista y cristiana de la vida
“se propone como instrumento para el
discernimiento moral y pastoral de los
complejos acontecimientos que carac-
terizan nuestro tiempo; como
una guía para inspirar, en el
ámbito individual, los compor-
tamientos y opciones que per-
mitan mirar al futuro con con-
fianza y esperanza” (CDSI, 10).
El Humanismo Cristiano se pregunta sobre
los siguientes radicales o el sentido :
 de la existencia Estas interrogantes
 de la convivencia social buscan la respuesta
 de la historia última y más ex-
haustiva de la vida,
Esta dimensión religiosa y se encuentran en
es la fuente que nutre la explicación
la dimensión trascen- religiosa .
dente del Humanismo
Cristiano,
que reconoce el proceso histórico de la
vida humana, pero a la vez destaca el
destino último de la vida más allá de la
caducidad del tiempo y de la historia.
El destino último de la vida debe orientar y
encauzar la existencia de manera que se
viva de acuerdo con él.

Este humanismo que la
Iglesia propone, reconoce
“que la clave, el centro y
el fin de toda la historia
humana se halla en su
Señor y Maestro” (GS 10),
con quien estamos llama-
dos a transformar esta
historia hasta su plenitud
en la Jerusalén celeste.
La propuesta del Humanismo Cristiano
en el Compendio

Encontramos en el Compendio
de la Doctrina Social de la Igle-
sia esta reflexión humanista
planteada como camino de sal-
vación integral, de justicia plena
y de fraternidad universal.

“proponer a todos los hombres un humanis-
mo a la altura del designio del amor de Dios
sobre la historia, un humanismo integral y
solidario que pueda animar un nuevo orden
social, económico y político” (CDSI, 19).
El documento del Compendio, síntesis de la
visión humanista y cristiana del desarrollo
humano, brinda un servicio a la sociedad.

Invita a los obispos a
difundirlo, como
verdadera prioridad
pastoral (CDSI, 7)

Exhorta a los laicos a acudir a este
documento para encontrar las
orientaciones y el estímulo para
responder a su compromiso de
anticipar el Reino de Dios en
medio del mundo.
El Santo Padre Benedicto XVI afirma :
“El humanismo que excluye a Dios es un hu-
manismo inhumano. Solamente un humanis-
mo abierto al Absoluto nos puede guiar en la
promoción y realización de formas de vida
social y civil – en el ámbito de las estructu-
ras, las instituciones, la cultura y el ethos –
protegiéndonos del riesgo de quedar apresa-
dos por las modas del momento. La concien-
cia del amor indestructible de Dios es la que
nos sostiene en el duro y apasionante com-
promiso por la justicia, por el desarrollo de
los pueblos, entre éxitos y fracasos, y en la
tarea constante de dar un recto ordenamien-
to a las realidades humanas” (CiV 78).
El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia

El compendio
está Primera Parte: Fundamentos
estructurado de la Doctrina Social de
en tres la Iglesia (4 capítulos).
grandes Segunda Parte: Ámbitos de
partes la Doctrina Social de la
Iglesia (7 capítulos).
Tercera Parte: Doctrina
Social de la Iglesia y Vida
Eclesial (1 capítulo).

“Anda y haz tú lo mismo”
En la primera parte se explican
 las razones trinitarias que justifican
 eclesiológicas la reflexión de
 antropológicas la Iglesia en el
 éticas campo social.

La segunda parte del compendio
presenta la visión de la DSI sobre
temas como la familia, el trabajo,
la vida económica, la comunidad
política, la comunidad internacio-
nal, el medio ambiente y la paz.
La tercera parte aborda
las orientaciones sobre
la aplicación pastoral
de la DSI en el ámbito
social y el compromiso
de los fieles laicos para
llevar a la práctica esta
doctrina.

Concluye con una exhortación a construir la
civilización del amor que debe estar presente
y penetrar la dimensión terrena de todas las
relaciones humanas y sociales, sin olvidar que
la eficacia de estas relaciones brota de una
auténtica relación con Dios.
Conclusión

La Iglesia nace de la misión que
tiene de llevar el Evangelio a to-
dos los seres humanos, para que
todo hombre y mujer alcance la
plenitud de su ser y vocación.

Es un desarrollo integral que se realiza en
medio de las realidades temporales e his-
tóricas, pero que trasciende hasta alcan-
zar la plenitud en Dios, en la vida eterna

Este llamado “Humanismo Cristiano” encuentra en
la DSI un instrumento para realizar su misión
evangelizadora.
Lecturas complementarias:

 Concilio Vaticano II. (1965). Constitución
Pastoral Gaudium et Spes, sobre la
Iglesia en el mundo.

 Pontificio Consejo “Justicia y Paz”. (2004).
Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia.
(Presentación y numerales del 60 al 71).

 Documento de Aparecida, numerales del
399 al 405.
Bibliografía recomendada:
 Benedicto XVI. (2005). Deus caritas est.

 Aguiluz, E. (2009). Pastoral social: ¿un
término en vías de extinción?
Reflexiones a partir de Aparecida.
Vida de Iglesia, 154, 22-32.

Calvo R. (2002). La Pastoral Acción del
Espíritu. Ed. Monte Carmelo.

Ortiz, L. (2008). Hacia una renovada pastoral
social. CELAM.
Nota: El Compendio está en la página Web del
Vaticano: Para ver el Compendio escoge y marca
la dirección siguiente completa, luego haces click
derecho. En abrir hipervínculo, hacer click de
nuevo.

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_cou
ncils/justpeace/documents/rc_pc_justpeace_doc_
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