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CONSECUENCIAS

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ACTOS DE
TERROR CONTRA
MINORÍAS
SEXUALES
• El 31 de mayo de 1989, un grupo de seis
integrantes del MRTA ingresó violentamente
al bar conocido como las “Gardenias” en el
Asentamiento Humano “9 de abril" de la
ciudad de Tarapoto, departamento de San
Martín. Los subversivos aprehendieron a
ocho ciudadanos a los que acusaron de
delincuencia y colaboración con las Fuerzas
Armadas y Policiales.
En 1989 el MRTA asesinó a 8 gays en su afán de "limpiar la
sociedad. Fuente: “Diario el comercio”
El semanario, al mismo tiempo,
mencionaba un crimen similar
ocurrido en febrero, cuando el
MRTA ejecutó “a un joven (homo)
muy conocido en Tarapoto. La
Comisión de la Verdad y
Reconciliación ha recibido un
testimonio que corrobora este
crimen y señala que el cuerpo de
la víctima fue abandonado con un
cartel que decía “Así mueren los
maricones”
Roger Pinchi Vásquez familiar Fransuá, transexual conocida en la
ciudad por ser la alegre dueña de una peluquería, a manos del grupo
terrorista MRTA.
A C T O S D E L M R TA C O N T R A M I N O R Í A S S E X U A L E S
L A PRÁCTICA
DEL SECUESTRO
LA PRÁCTICA DEL SECUESTRO
– De hechos aislados a una práctica sistemática

• Durante los años de 1984 a 1996, la CVR ha obtenido evidencias que le permiten concluir que
el MRTA habría realizado decenas secuestros individuales y colectivos, con fines de extorsión.
Los secuestros habrían
tenido lugar en
diversas ciudades de
los departamentos de
Lima, San Martín, Junín,
Loreto, Arequipa y
Amazonas.
Durante el periodo comprendido entre 1984 y
1987, el número de secuestros es bastante
reducido pero significativo. Así, en noviembre de
1984, el MRTA inicia esta práctica con la captura
del empresario José Onrubia Romero. En los años
siguientes no se registraron casos de secuestros,
hasta que en 1987 esta práctica recomenzó,
disminuyendo nuevamente en 1988.
• A partir de 1989 el índice de secuestros empieza a
incrementarse hasta 1992. Este incremento debe
vincularse a la puesta en ejecución de un plan
político-militar aprobado e en 1988, el cual implicó la
realización de diversos operativos a cargo de un
equipo especializado en este tipo de actos,
perteneciente a las Fuerzas Especiales del MRTA.
• En 1993, el número de secuestros disminuye a
consecuencia de un operativo policial realizado en el
mes de octubre, por miembros de las Fuerzas del
Orden
• En dicho operativo, se detuvo a un numeroso grupo
de miembros y dirigentes del MRTA, miembros del
equipo de secuestros de las Fuerzas Especiales.
• Seriamente debilitado, este equipo no realizó
acciones el año siguiente
EL SECUESTRO COMO PARTE DE UN PLAN

• Es a partir de 1988 cuando un considerable número de secuestros


empiezan a formar parte de una política organizacional conocida
como tal por los ejecutores de los mismos.
• En dicho año, el MRTA no tenía suficientes fuentes de financiamiento
para desarrollar sus acciones por lo que, en su Segundo Comité
Central, realizado en 1988, decide utilizar los secuestros como un
medio para proveerse de recursos económicos: “el MRTA debía
acentuar su preparación política y militar porque vislumbrábamos el
pase a una nueva etapa de la lucha de clases. Por consiguiente,
elaboramos un plan que consistió en: Conseguir un fondo de guerra
a fin de resolver las necesidades que imponen las tareas partidarias.
Se empieza a trabajar la captura de una de las cabezas de los “12
apóstoles”. (MRTA, 1990)
M O DA L I DA D D E
LOS SECUESTROS

Durante el proceso de
violencia política, el MRTA
utilizó el secuestro de
profesionales, funcionarios
públicos y personas
adineradas provenientes de
los sectores empresariales e
industriales del país, como
un medio para obtener
beneficios políticos y/o
económicos.
SECUESTROS PARA OBTENER LA
LIBERACIÓN DE DETENIDOS
• En una entrevista realizada el 19 de enero de 1990, un
dirigente del MRTA afirmó: “Tenemos la política de
liberar a los compañeros que caen en manos del
enemigo. Sabemos que el combatiente tupacamarista
que cae en manos del enemigo es sistemáticamente
torturado. Eso es fijo en el caso de Perú. Uno de los
deberes fundamentales del militante es buscar por
todos los medios su libertad, una vez que está preso,
es deber de la organización buscar como liberarlos.”
(MRTA, 1991)
• Varios años después, el referido grupo subversivo optó
por un secuestro masivo para liberar a sus detenidos.
• La toma a la Residencia del Embajador del Japón en el
Perú
El 17 de diciembre de 1996,
catorce terroristas del Movimiento
Revolucionario Túpac Amaru
(MRTA) ingresaron a la residencia
del embajador del Japón en el Perú,
ubicada en San Isidro, y tomaron
como rehenes -inicialmente- a 800
personas que asistían a una
recepción por el onomástico del
emperador Akihito.

Muchos de los rehenes fueron


liberados en las semanas siguientes,
pero 71 permanecieron en
Entre los rehenes se encontraban los ministros de Relaciones cautiverio hasta el 22 de abril de
Exteriores, Justicia y Agricultura, congresistas, diplomáticos 1997, día en que se realizó el
extranjeros y funcionarios del Gobierno. Incluso, uno de ellos rescate en la operación llamada
fue Alejandro Toledo, que cuando recobró su libertad, manifestó 'Chavín de Huántar'. En dicho
que el MRTA buscaba una amnistía para participar en la vida operativo fallecieron dos
pública del país. comandos, un rehén y los catorce
emerretistas que habían efectuado
la toma de la embajada de Japón.
Operación "Chavín de Huantar". El 22 de abril de
Presidente Alberto Fujimori junto a los restos de los
1997, cuatro meses después de la toma de la
emerretistas caídos durante el rescate de los rehenes.
residencia por el MRTA, un comando de las Fuerzas
En la toma aparece Néstor Cerpa, hasta entonces
Armadas libera a 71 rehenes. Perecieron todos los
máximo líder del MRTA. Residencia del embajador de
emerretistas y también el vocal de la Corte Suprema
Japón, abril de 1997.
Carlos Giusti, el comandante EP Juan Valer Sandoval y
el teniente EP Raúl Jiménez Chávez
UN PLAN PARA LA SELECCIÓN DE LAS
VICTIMAS
• De otro lado, cuando la finalidad consistía principalmente en obtener recursos económicos, las
víctimas eran personas adineradas del ámbito empresarial e industrial. La posición económica
de las mismas, permitía al MRTA obtener de sus familiares y allegados cuantiosos montos de
dinero a cambio de la liberación del secuestrado, denominados “cupos”, “impuestos de guerra”
o “impuestos revolucionarios”.
LA CAPTURA ERA CUIDADOSAMENTE
PREPARADA
• Luego de que el MRTA establecía quién sería la víctima
del secuestro, los miembros de las Fuerzas Especiales
realizaban un cuidadoso seguimiento de sus actividades
diarias, determinando los lugares a los que acudía y las
horas en que lo hacía, así como las rutas que utilizaba
para trasladarse y el tiempo empleado en cada una de
ellas. Asimismo, identificaban a las personas que se
relacionaban de manera frecuente con la víctima y el
tipo de relación que mantenían - chofer,
guardaespaldas, familiares, empleados, entre otros.
• Una vez que conocían los detalles mencionados,
procedían a elaborar un minucioso operativo, Empresario boliviano que pasó 45 días
determinando la forma, el lugar, la hora, los secuestrado en La Paz por banda
participantes y el tipo de armas y vehículos que se terrorista peruana en 1995. El rescate
emplearían en el secuestro de 1 millón 400 mil dólares financió la
toma de la embajada de Japón
TE AMO
PRECIOSA <3