You are on page 1of 90

PERITONEO Y CAVIDAD PERITONEAL

El peritoneo es una membrana serosa


transparente, continua, resbaladiza y
brillante.

Recubre la cavidad abdominopélvica y


envuelve las vísceras.

El peritoneo está formado por dos hojas


continuas:

El peritoneo parietal, que tapiza la


superficie interna de la pared
abdominopélvica,

Y el peritoneo visceral, que reviste


vísceras como el estómago y los
intestinos.
Las dos hojas del peritoneo están
constituidas por mesotelio, una capa de
células epiteliales escamosas simples.

El peritoneo parietal tiene la misma


vascularización sanguínea y linfática, y la
misma inervación somática, que la
región de la pared que recubre.

Al igual que la piel suprayacente, el


peritoneo que recubre el interior de la
pared corporal es sensible a la presión,
el dolor, el calor, el frío y la laceración.
El dolor del peritoneo parietal generalmente está bien localizado

Excepto el de la cara inferior de la porción central del diafragma, cuya inervación procede
de los nervios frénicos

La irritación en esa zona se refiere a menudo a los dermatomas C3-C5, sobre el hombro.
El peritoneo visceral y los órganos
que recubre cuentan con la misma
vascularización sanguínea y
linfática, y la misma inervación
visceral.

El peritoneo visceral es insensible al


tacto, el calor, el frío y la laceración.

Y es estimulado principalmente por


estiramiento e irritación química.
El dolor del peritoneo visceral se localiza
mal

Es referido a los dermatomas de los


ganglios sensitivos de los nervios
espinales que aportan las fibras sensitivas

Especialmente a las porciones de la línea


media de dichos dermatomas.
Sabiendo eso, el dolor de las estructuras
derivadas del intestino anterior suele
notarse en la región epigástrica.

El de las procedentes del intestino medio,


en la región umbilical

Y el de las derivadas del intestino


posterior, en la región púbica.
El peritoneo y las vísceras están en la cavidad abdominopélvica. La relación es la siguiente:

Los órganos intraperitoneales están casi totalmente cubiertos por peritoneo visceral (p. ej.,
el bazo y el estómago).
Intraperitoneal no significa dentro de la
cavidad peritoneal (aunque este
término se utiliza clínicamente para las
sustancias que se inyectan en dicha
cavidad).

Los órganos intraperitoneales


conceptualmente se invaginan en un
saco cerrado, como cuando se presiona
un globo inflado con el puño.
Los órganos extraperitoneales, retroperitoneales y subperitoneales están fuera de la
cavidad peritoneal—externos respecto al peritoneo parietal.

Sólo están cubiertos parcialmente por el peritoneo (en general, en una de sus caras).
Los órganos retroperitoneales, como los
riñones, se encuentran entre el peritoneo
parietal y la pared posterior del abdomen, y
tienen peritoneo parietal sólo en sus caras
anteriores (a menudo con una cantidad
variable de tejido adiposo interpuesto).

De forma parecida, la vejiga urinaria,


subperitoneal, sólo presenta peritoneo
parietal en su cara superior.
La cavidad peritoneal está dentro de la
cavidad abdominal y se continúa
inferiormente en el interior de la
cavidad pélvica.

La cavidad peritoneal es un espacio


potencial, del grosor de un cabello,
entre las hojas parietal y visceral del
peritoneo.
En esta cavidad peritoneal no hay órganos

Contiene una fina película de líquido


peritoneal, que está compuesto por agua,
electrólitos y otras sustancias procedentes
del líquido intersticial de los tejidos
adyacentes.

El líquido peritoneal lubrica las superficies


peritoneales

Facilita que las vísceras se desplacen unas


sobre otras sin fricción

lo cual permite los movimientos de la


digestión.
El líquido peritoneal contiene leucocitos
y anticuerpos que combaten las
infecciones.

Es absorbido por vasos linfáticos, sobre


todo en la cara inferior del diafragma,
que siempre se encuentra activo.

La cavidad peritoneal está


completamente cerrada en el hombre.
En la mujer hay una vía de comunicación con el exterior a través de las trompas
uterinas, la cavidad uterina y la vagina.

Esta comunicación constituye una posible vía de infección desde el exterior.


Embriología de la cavidad peritoneal

Cuando se forma inicialmente, el


intestino tiene la misma longitud
que el cuerpo en desarrollo.

Sufre un crecimiento exuberante


para proporcionar la gran superficie
de absorción necesaria para la
nutrición.

Hacia el final de la 10.a semana del


desarrollo, el intestino es mucho
más largo que el cuerpo que lo
contiene.
Para que pueda tener lugar este
aumento de longitud, el intestino
debe disponer de libertad de
movimientos respecto a la pared
corporal desde estadios tempranos,
aunque sin perder la conexión con
ella, necesaria para su inervación e
irrigación.
Este crecimiento se hace posible por el
desarrollo de una cavidad serosa dentro
del tronco que aloja, en un espacio
relativamente compacto, un intestino
cada vez más largo y replegado.

La velocidad de crecimiento del intestino


supera inicialmente el ritmo con que se
forma un espacio adecuado dentro del
tronco (cuerpo), y durante un tiempo, el
intestino en rápida elongación se extiende
por fuera de la pared corporal anterior en
formación.
En etapas iniciales de su desarrollo, la
cavidad corporal embrionaria (celoma
intraembrionario) está recubierta de
mesodermo, el primordio del peritoneo.

En una fase ligeramente posterior, la


cavidad abdominal primitiva está recubierta
de peritoneo parietal derivado del
mesodermo, que forma un saco cerrado.

La luz del saco peritoneal es la cavidad


peritoneal.

A medida que se desarrollan los órganos, se


invaginan (protruyen) en grado variable en
el saco peritoneal, adquiriendo una cubierta
de peritoneo, el peritoneo visceral.
Una víscera (órgano) como el riñón sólo
protruye parcialmente en la cavidad
peritoneal; por ello, es primariamente
retroperitoneal, manteniéndose siempre
externo a la cavidad peritoneal y posterior
al peritoneo que recubre la cavidad
abdominal.

Otras vísceras, como el estómago y el bazo,


protruyen por completo dentro del saco
peritoneal y están casi totalmente
recubiertos de peritoneo víscera, es decir,
son intraperitoneales.
Estas vísceras están conectadas a la pared
abdominal por un mesenterio o meso de
longitud variable, que está compuesto por
dos hojas de peritoneo y una fina capa de
tejido conectivo laxo situada entre ambas.

MESO: repliegue del peritoneo que une una


víscera hueca con la pared posterior del
abdomen

Por el meso discurren los paquetes


neurovasculares
Las vísceras intraperitoneales que
tienen mesenterio, como la mayoría
del intestino delgado, son móviles, y el
grado de movilidad depende de la
longitud del mesenterio.

Mesogastrio

Mesenterio

Mesocolon
El hígado y el bazo no cambian de forma debido
a su actividad intrínseca

Pueden cambiar lentamente de tamaño cuando


se llenan de sangre.

La existencia de un recubrimiento de peritoneo


visceral se justifica por la necesidad de
adaptarse a los cambios pasivos de posición
provocados por una estructura adyacente tan
activa como el diafragma.
Los vasos, nervios y linfáticos siguen
conectados a sus orígenes o destinos
extraperitoneales (generalmente
retroperitoneales), de forma que estas
estructuras de conexión se sitúan entre las
hojas de peritoneo que constituyen sus
mesos.

Inicialmente, todo el intestino primitivo está


suspendido en el centro de la cavidad
peritoneal por un mesenterio posterior que
se inserta en la línea media de la pared
corporal posterior.
A medida que los órganos crecen, van reduciendo gradualmente el espacio de la cavidad
peritoneal, hasta que ésta es sólo un espacio potencial entre las hojas parietal y visceral
del peritoneo.

Como consecuencia de ello, varias porciones de intestino se encuentran en contacto con la


pared posterior del abdomen, y sus mesenterios posteriores se van acortando poco a poco
debido a la presión de los órganos suprayacentes.
Durante el desarrollo, la masa de
intestino delgado plegada y en
crecimiento empuja hacia la izquierda la
parte del intestino que dará lugar al colon
descendente, y comprime su meso sobre
la pared posterior del abdomen.

El meso se mantiene allí hasta que la hoja


de peritoneo que formó el lado izquierdo
del meso y la parte del peritoneo visceral
del colon situada sobre la pared corporal
se fusionan con el peritoneo parietal de la
pared corporal.
El resultado es que el colon queda fijado
en el lado izquierdo a la pared posterior
del abdomen y el peritoneo sólo cubre
su cara anterior.

De este modo, el colon descendente (así


como el colon ascendente del lado
derecho) ha pasado a ser
secundariamente retroperitoneal, tras
haber sido inicialmente intraperitoneal
Las hojas de peritoneo fusionadas forman
ahora una fascia de fusión, un plano de tejido
conectivo en el cual siguen encontrándose los
nervios y vasos del colon descendente.

El colon descendente del adulto puede


liberarse de la pared corporal posterior
(movilización quirúrgica) seccionando el
peritoneo a lo largo del borde lateral del
colon descendente

Diseccionando simplemente a lo largo del


plano de la fascia de fusión, elevando las
estructuras vasculonerviosas desde la pared
corporal posterior hasta alcanzar la línea
media.

El colon ascendente puede movilizarse de


forma parecida en el lado derecho.
Varias partes del tubo digestivo y los
órganos asociados se convierten en
secundariamente retroperitoneales

La mayor parte del duodeno

El páncreas

Las porciones ascendente y descendente


del colon.

Únicamente están recubiertos por


peritoneo en su cara anterior.
El colon sigmoideo conserva un meso
relativamente corto.

Las raíces de los cortos mesos ya no


están fijadas a la línea media.

Sino que se desplazan hacia la derecha


o hacia la izquierda por un proceso de
fusión similar al que se ha descrito para
el colon descendente.
Estructuras peritoneales

La cavidad peritoneal tiene una forma


compleja, debido en parte a que:

La cavidad peritoneal alberga una gran


longitud de intestino, la mayoría
recubierto por peritoneo.

Para conducir las estructuras


vasculonerviosas necesarias desde la
pared corporal a las vísceras se precisan
amplias continuidades entre el
peritoneo parietal y visceral.
Estructuras peritoneales

La cavidad peritoneal tiene una forma


compleja, debido en parte a que:

La cavidad peritoneal alberga una gran


longitud de intestino, la mayoría
recubierto por peritoneo.

Para conducir las estructuras


vasculonerviosas necesarias desde la
pared corporal a las vísceras se precisan
amplias continuidades entre el
peritoneo parietal y visceral.
Aunque el volumen de la cavidad
abdominal es sólo una fracción del
volumen corporal, el peritoneo parietal y
visceral que reviste la cavidad peritoneal
tiene una superficie mucho mayor que la
superficie exterior del cuerpo (piel); por
ello, el peritoneo está muy replegado.
Para describir las partes del peritoneo que
conectan órganos con otros órganos o con la
pared abdominal, y para describir los
compartimentos y recesos que se forman,
se utilizan diversos términos.

Un mesenterio es una doble capa de


peritoneo que se produce por una
invaginación del peritoneo por parte de un
órgano, y constituye una continuidad del
peritoneo visceral y parietal.

Proporciona un medio de comunicación


vasculonerviosa entre el órgano y la pared
posterior corporal.
E l mesenterio del intestino delgado
suele denominarse simplemente «el
mesenterio»;

Los mesenterios relacionados con otras


partes específicas del tubo digestivo
adoptan el nombre correspondiente;
por ejemplo, mesocolon transverso y
sigmoide, mesoesófago, mesogastrio y
mesoapéndice.

Los mesenterios tienen una parte


central de tejido conectivo que contiene
vasos sanguíneos y linfáticos, nervios,
grasa y nódulos linfáticos
Un omento (o epiplón) es una
prolongación o un pliegue bilaminar de
peritoneo que se extiende desde el
estómago y la porción proximal del
duodeno hasta órganos adyacentes de la
cavidad abdominal:

El omento mayor es un pliegue peritoneal


grande, de cuatro capas, que cuelga como
un delantal desde la curvatura mayor del
estómago y la porción proximal del
duodeno.

Tras descender, se pliega hacia atrás y se


une a la cara anterior del colon transverso
y a su mesenterio.
Funciones del omento mayor

El omento mayor, una gran estructura


adiposa, impide que el peritoneo
visceral se adhiera al peritoneo
parietal.

Tiene una movilidad considerable, se


desplaza alrededor de la cavidad
peritoneal con los movimientos
peristálticos de las vísceras.

A menudo forma adherencias junto a


un órgano inflamado (p. ej., el
apéndice vermiforme), al que en
ocasiones envuelve para proteger así a
otras vísceras del órgano infectado.
corporal. (plastrón)
Funciones del omento mayor

Al entrar en la cavidad abdominal, ya


sea en una disección o en una
intervención quirúrgica, es habitual:

Encontrar que el omento está


notablemente desplazado de la
posición «normal» en que casi siempre
se representa en las ilustraciones
anatómicas.

El omento mayor también protege a


los órganos abdominales frente a las
agresiones y actúa como aislante
frente a la pérdida de calor corporal.
El omento menor es un pliegue
peritoneal mucho más pequeño

De dos capas, que conecta la curvatura


menor del estómago y la porción
proximal del duodeno con el hígado.

También conecta el estómago y una


tríada de estructuras que discurren
entre el duodeno y el hígado en el borde
libre del omento menor.
Un ligamento peritoneal está constituido
por una doble capa de peritoneo que
conecta un órgano con otro o con la pared
abdominal.

El hígado está conectado con:

• La pared anterior del abdomen por el


ligamento falciforme.
El estómago por el ligamento
hepatogástrico, la porción membranosa
del omento menor.

El duodeno por el ligamento


hepatoduodenal, el borde libre
engrosado del omento menor, que
contiene la tríada portal: la vena porta
hepática, la arteria hepática propia y el
conducto colédoco.
la tríada portal:

Vena porta hepática

Arteria hepática propia

Conducto colédoco
Los ligamentos hepatogástrico y
hepatoduodenal son partes continuas del
omento menor; únicamente se
individualizan con fines descriptivos.

El estómago está conectado con:

La cara inferior del diafragma por el


ligamento gastrofrénico.

El bazo por el ligamento gastroesplénico,


que se refleja en el hilio del bazo.

El colon transverso por el ligamento


gastrocólico, la porción en delantal del
omento mayor, que desciende desde la
curvatura mayor del estómago, cambia
de sentido, y luego asciende hasta el
colon transverso.
Todas estas estructuras presentan una
inserción continua a lo largo de la
curvatura mayor del estómago, y
forman parte del omento mayor; se
individualizan sólo a efectos
descriptivos.

Aunque los órganos intraperitoneales


están cubiertos casi completamente
por peritoneo visceral, cada órgano
debe tener un área que no esté
cubierta para permitir la entrada y
salida de las estructuras
vasculonerviosas.
Éstas se denominan áreas desnudas

Y se forman en relación con las


inserciones de las estructuras
peritoneales a los órganos

Como los mesenterios, omentos y


ligamentos que transportan las
estructuras vasculonerviosas.
Pliegue peritoneal:

Es una reflexión del peritoneo que se eleva


desde la pared corporal por la presencia
de los vasos sanguíneos, conductos y vasos
fetales obliterados subyacentes.

Algunos pliegues peritoneales contienen


vasos sanguíneos y sangran si se cortan,
como los pliegues umbilicales laterales,
que contienen las arterias epigástricas
inferiores.
Un receso peritoneal o fosa peritoneal

Es un fondo de saco formado por un pliegue


peritoneal

El receso inferior de la bolsa omental entre


las capas del omento mayor

Fosas supravesical y umbilical entre los


pliegues umbilicales.
Subdivisiones de la cavidad peritoneal

Tras la rotación y el desarrollo de la


curvatura mayor del estómago durante el
desarrollo, la cavidad peritoneal se divide
en los sacos peritoneales mayor y menor
(bolsa omental)

El saco mayor es la porción principal y


más grande de la cavidad peritoneal.

Una incisión quirúrgica a través de la


pared anterolateral del abdomen penetra
en el saco mayor.
La bolsa omental

También llamada transcavidad de los epiplones o saco


menor se sitúa posterior al estómago y al omento menor.
E l mesocolon transverso (mesenterio del
colon transverso) divide la cavidad abdominal
en compartimento:

SUPRACÓLICO, que contiene el estómago, el


hígado y el bazo,

INFRACÓLICO, que contiene el intestino


delgado y el colon ascendente y descendente
El compartimento infracólico se sitúa
posterior al omento mayor y está dividido
en espacio infracólico derecho e izquierdo
por el mesenterio del intestino delgado

Hay libre comunicación entre los


compartimentos supracólico e infracólico a
través de los surcos paracólicos

Los surcos que hay entre la cara lateral del


colon ascendente o descendente y la pared
posterolateral del abdomen.
L a bolsa omental es una amplia cavidad
sacular situada posterior al estómago, al
omento menor y a las estructuras adyacentes.

Presenta un receso superior

que está limitado superiormente por el


diafragma y las hojas posteriores del
ligamento coronario del hígado

un receso inferior

entre la porción superior de las hojas del


omento mayor (figs. 2-26 y 2-28 A).
La bolsa omental es una amplia cavidad
sacular situada posterior al estómago, al
omento menor y a las estructuras adyacentes.

Presenta un receso superior

que está limitado superiormente por el


diafragma y las hojas posteriores del
ligamento coronario del hígado

un receso inferior

entre la porción superior de las hojas del


omento mayor.
La bolsa omental permite el movimiento libre
del estómago sobre las estructuras adulto
posteriores e inferiores a él, dado que las
paredes anterior y posterior de esta bolsa se
deslizan suavemente una sobre otra.

La mayor parte del receso inferior de la bolsa


omental es un espacio potencial cerrado a
partir de la parte principal de la bolsa omental
posterior al estómago, tras la adhesión de las
hojas anterior y posterior del omento mayor.
La bolsa omental permite el movimiento libre
del estómago sobre las estructuras niño
posteriores e inferiores a él, dado que las
paredes anterior y posterior de esta bolsa se
deslizan suavemente una sobre otra.

La mayor parte del receso inferior de la bolsa


omental es un espacio potencial cerrado a
partir de la parte principal de la bolsa omental
posterior al estómago, tras la adhesión de las
hojas anterior y posterior del omento mayor.
La bolsa omental comunica con el saco mayor a través del foramen omental (epiploico)

Una abertura situada posterior al borde libre del omento menor (el ligamento
hepatoduodenal).

El orificio omental puede localizarse deslizando un dedo sobre la vesícula biliar hasta el
borde libre del omento menor. Normalmente, por el foramen caben dos dedos.
Los límites del foramen omental son

Anteriormente
El ligamento hepatoduodenal (borde libre del
omento menor), que contiene la vena porta
hepática, la arteria hepática propia y el
conducto colédoco (triada portal)

Posteriormente
La VCI y una banda muscular, el pilar derecho
del diafragma, cubiertos anteriormente por
peritoneo parietal (son retroperitoneales).
Los límites del foramen omental son:

Superiormente

El hígado, cubierto por peritoneo visceral

Inferiormente

La porción superior o primera del duodeno.


Resumen de la inervación de las
vísceras abdominales

La inervación autónoma del abdomen


está constituida por varios nervios
esplácnicos diferentes y un nervio
craneal (el vago, NC X)

Aportan fibras simpáticas y


parasimpáticas presinápticas
respectivamente

Al plexo aórtico abdominal y a sus


ganglios simpáticos asociados (figs. 2-
88 y 2-89; tabla 2-12).

Las extensiones periarteriales de estos


plexos aportan fibras simpáticas
postsinápticas y la continuación de las
fibras parasimpáticas para las vísceras
abdominales, donde se localizan los
ganglios parasimpáticos intrínsecos.
INERVACIÓN SIMPÁTICA

La porción simpática del sistema nervioso


autónomo del abdomen está constituida por:

• Los nervios esplácnicos abdominopélvicos,


procedentes de la porción torácica y la porción
lumbar de los troncos simpáticos.

• Ganglios simpáticos prevertebrales.

• El plexo aórtico abdominal y sus extensiones,


los plexos periarteriales.
INERVACIÓN SIMPÁTICA

Los plexos son mixtos, compartidos con


el sistema nervioso parasimpático y
fibras aferentes viscerales.

Los nervios esplácnicos


abdominopélvicos conducen fibras
simpáticas presinápticas hacia la cavidad
abdominopélvica.
Los nervios esplácnicos
abdominopélvicos conducen fibras
simpáticas presinápticas hacia la cavidad
abdominopélvica.

Estas fibras se originan en los cuerpos


celulares del núcleo intermediolateral
en el cuerno lateral, de la sustancia gris
de los segmentos medulares T5-L2 o L3.

Las fibras pasan sucesivamente a través


de las raíces anteriores, los ramos
anteriores y los ramos comunicantes
blancos de los nervios espinales
torácicos y lumbares superiores para
alcanzar los troncos simpáticos.
Pasan a través de los ganglios
paravertebrales de los troncos
simpáticos sin hacer sinapsis, para
entrar en los nervios esplácnicos
abdominopélvicos, que las conducen
hacia los ganglios prevertebrales de
la cavidad abdominal.
Pasan a través de los ganglios
paravertebrales de los troncos
simpáticos sin hacer sinapsis, para
entrar en los nervios esplácnicos
abdominopélvicos, que las conducen
hacia los ganglios prevertebrales de
la cavidad abdominal.
Los nervios esplácnicos
abdominopélvicos incluyen:

• Los nervios esplácnicos torácicos


inferiores (mayor, menor e imo):
desde la porción torácica de los
troncos simpáticos.

• Los nervios esplácnicos lumbares:


desde la porción lumbar de los
troncos simpáticos.
Los nervios esplácnicos torácicos inferiores son la principal fuente de fibras simpáticas
presinápticas que inervan las vísceras abdominales.
El nervio esplácnico mayor (originado en
el tronco simpático desde los niveles
vertebrales T5-T9 o T10),

El nervio esplácnico menor (desde los


niveles T10-T11) y

El nervio esplácnico imo (desde el nivel


T12)

Son los nervios esplácnicos torácicos


específicos que se originan de la porción
torácica de los troncos simpáticos

Atraviesan el correspondiente pilar del


diafragma para transportar fibras
simpáticas presinápticas a los ganglios
simpáticos celíacos, mesentéricos
superiores y aorticorrenales
(prevertebrales), respectivamente.
Los nervios esplácnicos lumbares proceden
de la porción abdominal de los troncos
simpáticos.

Los troncos simpáticos lumbares dan lugar


a tres o cuatro nervios esplácnicos
lumbares

Estos pasan hacia los plexos


intermesentérico mesentérico inferior e
hipogástrico superior

Transportando fibras simpáticas


presinápticas a los ganglios prevertebrales
asociados a dichos plexos.
Los cuerpos celulares de las neuronas
simpáticas postsinápticas constituyen
los ganglios prevertebrales principales

Los ganglios se congregan alrededor de


las raíces de las ramas principales de la
aorta abdominal:

Los ganglios celíacos,

Aorticorrenales

Mesentérico superior y mesentérico


inferior
Y ganglios prevertebrales menores
innominados que se encuentran en
los plexos intermesentérico e
hipogástrico superior.

Las sinapsis entre las neuronas


simpáticas presinápticas y
postsinápticas tienen lugar en los
ganglios prevertebrales, excepto en
las suprarrenales.
Las fibras nerviosas simpáticas postsinápticas
pasan de los ganglios prevertebrales a las
vísceras abdominales a través de los plexos
periarteriales que acompañan a las ramas de
la aorta abdominal.

La inervación simpática del abdomen, como


la de otras zonas, se encarga sobre todo de la
vasoconstricción.

En lo que respecta al tubo digestivo, inhibe


(lentifica o detiene) la peristalsis.
INERVACIÓN SENSITIVA VISCERAL

Las fibras aferentes viscerales que conducen


sensaciones dolorosas acompañan a las fibras
simpáticas (motoras viscerales).

Los impulsos dolorosos circulan


retrógradamente a los de las fibras motoras a lo
largo de los nervios esplácnicos hacia el tronco
simpático.
Las fibras pasan luego a través de los
ramos comunicantes blancos hacia los
ramos anteriores de los nervios espinales

Y luego entran en la raíz posterior hacia


los ganglios sensitivos de los nervios
espinales y la médula espinal.

A medida que se avanza caudalmente por


el tubo digestivo, las vísceras son
inervadas por ganglios sensitivos de los
nervios espinales y segmentos medulares
progresivamente más bajos.
El estómago (intestino anterior) recibe
inervación de los niveles T6-T9

Desde el intestino delgado hasta el colon


transverso (intestino medio), de los niveles
T8-T12

El colon descendente (intestino posterior),


de los niveles T12-T2
A partir del punto medio del colon sigmoideo,
las fibras que recogen sensaciones dolorosas
viscerales se dirigen, junto con fibras
parasimpáticas, hacia los ganglios sensitivos y
niveles medulares espinales S2-S4.

Son los mismos segmentos medulares


implicados en la inervación simpática de esas
porciones del tubo digestivo.
Las fibras aferentes viscerales para las sensaciones reflejas (que suelen
ser inconscientes) acompañan a las fibras parasimpáticas (viscerales
motoras).
INERVACIÓN PARASIMPÁTICA

La porción parasimpática del sistema


nervioso autónomo de las vísceras
abdominales está formada por:

Los troncos vagales anterior y posterior.

Los nervios esplácnicos pélvicos.

Los plexos nerviosos autónomos


abdominales (paraaórticos) y sus
extensiones, los plexos periarteriales.

• Los ganglios parasimpáticos intrínsecos


(entéricos).

Los plexos nerviosos son mixtos, es decir,


compartidos con el sistema nervioso
simpático y fibras aferentes viscerales.
Los troncos vagales anterior y posterior son la
continuación de los nervios vagos izquierdo y
derecho

Que salen del plexo esofágico y atraviesan el


hiato esofágico por las caras anterior y
posterior del esófago y el estómago .

Los nervios vagos conducen fibras


parasimpáticas presinápticas y aferentes
viscerales (principalmente para las
sensaciones inconscientes asociadas a los
reflejos) hacia los plexos aórticos abdominales
y los plexos periarteriales, que se extienden a
lo largo de las ramas de la aorta.
Los nervios esplácnicos pélvicos se
diferencian de otros nervios esplácnicos
(tabla 2-12) en que:

No se relacionan en absoluto con los


troncos simpáticos.

Proceden directamente de los ramos


anteriores de los nervios espinales S2-S4.

Conducen fibras parasimpáticas


presinápticas hacia el plexo hipogástrico
inferior (pélvico).
Las fibras presinápticas:

Terminan en los cuerpos celulares aislados y


dispersos de las neuronas postsinápticas que
se sitúan sobre las vísceras abdominales.

O en su interior.

y constituyen ganglios intrínsecos (o, en el


caso del tubo digestivo, entéricos).
Las fibras parasimpáticas presinápticas y las
fibras aferentes viscerales reflejas
transportadas por los nervios vagos.

Se extienden hacia los ganglios intrínsecos de


la porción inferior del:

Esófago

El estómago

El intestino delgado (incluido el


duodeno)

El colon ascendente

Y la mayor parte del colon transverso .


Las fibras parasimpáticas
presinápticas que son “transportadas”
por los nervios esplácnicos pélvicos

Inervan el colon descendente y el


colon sigmoideo

El recto y los órganos pélvicos.

Los nervios vagos proporcionan la


inervación parasimpática para el
músculo liso y las glándulas del
intestino hasta la flexura cólica
izquierda.

Los nervios esplácnicos pélvicos


inervan el resto.
PLEXOS AUTÓNOMOS

Los plexos autónomos abdominales son


redes neurales formadas por fibras
simpáticas y parasimpáticas que rodean la
aorta abdominal y sus ramas principales.

Los plexos celíaco, mesentérico superior y


mesentérico inferior están interconectados.

Los ganglios simpáticos prevertebrales están


distribuidos entre los plexos celíaco y
mesentéricos.

Los ganglios parasimpáticos intrínsecos,


como el plexo mientérico (plexo de
Auerbach) de la capa muscular del
estómago y el intestino, están en las
paredes de las vísceras.
E l plexo celíaco, que rodea la raíz del tronco
(arterial) celíaco, contiene los ganglios
celíacos derecho e izquierdo (irregulares; de
unos 2 cm de largo), que se unen, superior e
inferiormente, al tronco celíaco.

La raíz parasimpática es un ramo del tronco


vagal posterior, que contiene fibras de los
nervios vagos derecho e izquierdo.

Las raíces simpáticas del plexo celíaco son los


nervios esplácnicos mayor y menor.
El plexo mesentérico superior y el ganglio
o los ganglios mesentéricos superiores
rodean el origen de la AMS.

El plexo tiene una raíz media y dos raíces


laterales.

La raíz media procede del plexo celíaco

Las raíces laterales se originan en los


nervios esplácnicos menor e imo, a veces
con una contribución del primer ganglio
lumbar del tronco simpático.
E l plexo mesentérico inferior rodea a la AMI y
emite divisiones para sus ramas.

Recibe una raíz medial del plexo


intermesentérico y raíces laterales de los
ganglios lumbares de los troncos simpáticos.

También puede encontrarse un ganglio


mesentérico inferior justo inferior a la raíz de
la AMI.

El plexo intermesentérico forma parte del


plexo nervioso aórtico situado entre las
arterias mesentéricas superior e inferior.

Da origen a los plexos renal, testicular u


ovárico, y ureteral.
El plexo hipogástrico superior se
continúa con el plexo
intermesentérico y el plexo
mesentérico inferior, y se sitúa
anterior a la porción inferior de la
aorta abdominal en su bifurcación.

Los nervios hipogástricos derecho e


izquierdo unen el plexo hipogástrico
superior con el plexo hipogástrico
inferior.

El plexo hipogástrico superior da


fibras para los plexos ureteral y
testicular, y un plexo a cada arteria
ilíaca común.
Cada plexo hipogástrico inferior está
formado por nervios hipogástricos del plexo
hipogástrico superior.

Están situados a los lados del recto, el cuello


uterino y la vejiga urinaria.

Los plexos reciben pequeñas ramas de los


ganglios simpáticos sacros superiores y de las
fibras parasimpáticas sacras eferentes de los
nervios espinales S2-S4 (nervios esplácnicos
pélvicos) (parasimpáticos)

Las extensiones del plexo hipogástrico


inferior envían fibras autónomas a lo largo
de los vasos sanguíneos, que forman plexos
viscerales en las paredes de las vísceras
pélvicas (p. ej., plexos rectal y vesical).
GRACIAS