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Centro Evangélico Avivamiento

100%Adoradores

Adoradores:
Mailyn Barrios
Angelica De Morales
Albert Nava
Yakelin De Vargas
Jose Vargas
INTRODUCCION
Lo maravilloso de recibir al Espíritu Santo es ver que, éste es el que hace posible la
creación de la comunidad local de alabanza y adoración. Dios redime a los individuos
con la meta de crear un pueblo, una comunidad que le glorifica.

Esta experiencia de comunidad la vemos a través del Espíritu Santo que habita en cada
miembro de la Iglesia hoy. Él une a los creyentes en un solo pueblo, borrando la
separación del espacio y la geografía entre cada congregación en un todo orgánico. Su
presencia en nuestra adoración afirma que no estamos solos. Nos unimos a un pueblo que
atraviesa el mundo y trasciende el tiempo, extendiéndose más allá de las fronteras
étnicas y culturales, sólo el Espíritu Santo hace posible el culto "corporativo", es decir, la
iglesia local.
El Espíritu Santo en El
Adorador

El papel del Espíritu Santo en el adorador es de vital importancia para una
adoración espiritual. Pablo afirma: “...sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con
salmos, himnos y canciones espirituales; cantando y alabando al Señor en vuestros
corazones”(Ef. 5:18b, 19). sin embargo, nos resulta claro que el control que el Espíritu
Santo tenga del individuo determinara el tipo de adoración que este brinde a Dios.

DEVEMOS SABER QUE…

La condición del adorador es algo importante. El Señor Jesús lo establece como
una verdad ineludible(no se puede evitar). Él sostiene que hay un verdadero adorador y
que éste es aquel que adora al Padre en espíritu y verdad. Termina afirmando: “el
Padre busca tales [adoradores]que le adoren” (Juan 4:23). Luego, no todos son
adoradores verdaderos, no todos son guiados e inspirados por el Espíritu Santo para una
adoración espiritual. De hecho solo la realizan aquellos en los que él tiene control sobre
sus vidas (1 Cor. 12:2).
Asumir el control del Espíritu Santo sobre la vida del adorador es de
sustantiva importancia. Si Él no lo asume, la adoración será meramente carnal y ella
no es solamente dañina, sino además una abominación para Dios. Malaquías
confrontaba a los sacerdotes de su tiempo que habían caído en semejante situación
al presentar pan inmundo sobre el altar de Dios como un acto de adoración: “ ... ,
oh sacerdotes que menospreciáis mi nombre... En que ofrecéis sobre mi altar pan
indigno... pensando que la mesa de Jehová es despreciable”(Mal. 1:6, 7). Sobre el
peligro de una adoración no guiada por el Espíritu Santo.

Podemos también considerar a los dones espirituales dados por el Espíritu
Santo, los cuales juegan un papel importante en la adoración. En 1 Corintios
capítulo 14, Pablo describe el uso de los dones en el culto público de la iglesia.
Habla concretamente del dones de lenguas y de las profecías, aunque nos sugiere
la música (“cantaré con el espíritu”; v.15).
El rol del Espíritu Santo en la alabanza y
adoración
Debemos tener claro que Dios actúa a través de la
planificación humana y el ingenio, así como parte de esto. Por lo
tanto, la planificación cuidadosa como la espontaneidad son
apropiadas, pero no debemos caer en un abuso. Después de la
planificación debemos estar siempre abiertos a la injerencia del
Espíritu Santo en nuestra alabanza y adoración corporativa.

¿Es el Espíritu Santo crucial para nuestra
alabanza y adoración ? ¡Absolutamente! Sin él no
podemos vivir la vida santa que nos identifica, él nos
califica, informa y apoya nuestro trabajo. ¿El Espíritu
Santo "dirige" la alabanza y adoración ? Sí, todas las
formas de adoración, sean planificadas o no
planificadas, formales o informales, el Espíritu Santo
actúa para asegurar la libertad dentro de la
expresión de alabanza y adoración.
Adorando en la Presencia

La adoración es en sí misma una función del Espíritu. Jesús dice que nosotros
“adoramos en espíritu y en verdad” (Juan 4:24). Aquellos que son espirituales, son
quienes son habitados por el Espíritu, quien nos da testimonio de que le pertenecemos a
Él (Romanos 8:16). Su presencia en nuestros corazones nos permite adorarle en el
Espíritu. Estamos en Él, como Él está en nosotros, así como Cristo está en el Padre y el
Padre está en nosotros a través del Espíritu (Juan 14:20, 17:21).
Así como no podemos adorar al Padre separados de Jesucristo, la
adoración es imposible separados del Espíritu Santo. La Escritura describe al
Espíritu como el miembro de la Trinidad que nos revela la realidad, la presencia y
el poder de Cristo, para la gloria de Dios. Pablo proclama que “por medio de
Cristo” todos los creyentes “tenemos nuestra entrada al Padre en un mismo Espíritu”
(Ef. 2:18).

Es el Espíritu quien inicialmente abre nuestros ojos para ver nuestro
pecado y causa que nuestros corazones confíen en el Salvador para el perdón. Él
provoca que nuestros espíritus muertos cobren vida (Gál. 5:25). El Espíritu nos
confirma que somos hijos de Dios y nos muestra lo que Dios nos ha dado
gratuitamente (1 Cor. 2:12). Él nos consuela en las pruebas, nos ilumina en nuestra
confusión y nos da poder para que sirvamos a otros, para el deleite de Dios y la
gloria del Hijo. Todo es parte de la extensa obra del Espíritu Santo.
El peligro de ofender al Espíritu Santo con adoración falsa

Cuando Nadab y Abiú ofrecieron un “extraño fuego” al Señor (Levítico
10.1-3), cuando los fariseos le atribuyeron la obra del Espíritu a Satanás (Mateo
12.22-37) y cuando Ananías y Safira mintieron al Espíritu Santo (Hechos de los
Apóstoles 5.1-6), cada una de estas acciones constituyó una ofensa que produjo
graves consecuencias, incluso la muerte. La Biblia es clara en que ofender al Espíritu
Santo no es una cosa ligera. Sin embargo, miles de personas lo hacen todos los días.

Es por ello que como equipo de adoración debemos presentarnos limpios y
aceptos a la presencia de Dios, levantando manos santas para de esta manera
poder entrar en una adoración genuina guiada por El Espíritu Santo y agradable a
El.
CONCLUSION

Teniendo ya en cuenta que el Espíritu Santo es el que hace posible la
creación de la comunidad local de alabanza y adoración y asimismo sabiendo el rol
que cumple este dentro de ella, podemos concluir que la adoración genuina se
genera en la unidad completa de nuestro espíritu con el Espíritu de Dios, (Rom 8:16).
si los adoradores no dependen conscientemente del Espíritu Santo, entonces
su adoración no es verdaderamente cristiana pues es este el que genera dicha
adoración, así también El Espíritu Santo fomenta la unidad funcional entre los
integrantes de la comunidad de alabanza y adoración corporativa.
También hacemos énfasis refiriéndonos al temor de Dios en cada adorador
pues es importante estar al tanto de las consecuencias al ofender al Espíritu Santo,
por lo cual la palabra nos indica q vivamos conforme al Espíritu (Rom 8:11) de esta
manera adoraremos en Espíritu y en verdad.
Gracias por su
atención.!!!