La belleza de la vida
El niño con trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Por: Ps. Jaime Botello Valle

Definición/descripción: Es un trastorno del desarrollo caracterizado por: falta de atención o dispersión, inquietud extrema, locuacidad, en la mayoría de las veces pobre desempeño escolar, acompañado también por conductas de riesgo o impulsivas, agresividad, intolerancia a las normas y la disciplina tanto social, familiar, escolar, con problemas de socialización.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS: Se le conoció con distintos nombres: -Disfunción cerebral mínima -Hiperquinesia -Síndrome hipercinético -Hiperactividad

Criterios para su detección:

En mi experiencia profesional de psicólogo habiendo trabajado por 15 años en un centro de atención múltiple para niños de edad preescolar a la edad de 4 años ya es reconocible el niño con estas conductas. Se recomienda que su diagnóstico sea antes de los 7 años de edad y con 6 meses de duración. Los componentes generales de tomarse en cuenta son: que sea una conducta desadaptativa, generalizada a dos o más situaciones, llena de impulsividad y de inquietud. Y generalmente quien lo detecta primero es el maestro en preescolar.

Conductas observables en estos niños: -Se distraen fácilmente en las actividades escolares, no prestando atención a los detalles. -Muy corto tiempo de atención. -Dificultad para atender cuando se les habla. -Desorganizados. -Incumplen con aquellas tareas que demandan esfuerzo intelectual. -Indisciplinados. -Se mueven continuamente. -Se levantan de su lugar inoportunamente. -Presentan conductas de riesgo: saltan bardas, azoteas, cruzan la calle intempestivamente, se accidentan fácilmente. -Son ruidosos. -Son infatigables físicamente. -No saben esperar turnos. -Interrumpen abruptamente la comunicación de otros. -Groseros e irrespetuosos (problemas de conducta).

Otras conductas que pueden existir: incoordinación motriz, problemas de lenguaje bajo coeficiente intelectual, por esto mismo se presentan problemas de aprendizaje, inconsciencia, depresión, ansiedad, baja autoestima (como resultado del maltrato que reciben de su entorno familiar o escolar). Como resultado de esto vemos que hay reprobación y abandono escolar, con muchas posibilidades de caer en manos de grupos delictivos o en la drogadicción (por su afán de querer explorar y conocer de todo).

Diferencias e incidencias por género: Se presentan más estos problemas en varoncitos que en niñas. En mis listas de atención psicológica de 30 asistentes a la terapia de juego 25 eran niños y 5 eran niñas. Etiología: Se pueden pensar que este trastorno esté asociado a la herencia (genético), los estudios científicos han detectado los cromosomas que comunican esta falla. Existiendo otro porcentaje de niños cuyo problema es congénito. En entrevistas con los papás de estos niños encontré que una buena parte nacieron antes de los 9 meses (inmadurez) y la madre sufrió amenzas de aborto durante el embarazo (sangrado).

Estructuras cerebrales que participan en este problema: -El lóbulo frontal. -El hipotálamo. -El sistema reticular ascendente(vigilia y sueño). -El sistema límbico (emociones). -El área motora. - Y finalmente: Los neurotrasmisores, como son: La dopamina, la serotonina, la norepinefrina.

Evaluación: Esta debe comprender un equipo interdisciplinario que pueda abordar desde los diferentes puntos de vista profesionales al niño, como serían: El pediatra, neuropediatra, paidopsiquiatra, paidopsicólogo, maestro especializado en problemas de aprendizaje, terapista de lenguaje, trabajadora social, fonoaudiólogo, maestro de psicomotricidad, musicoterapeuta.

Estudios que se deben realizar: -Observación y valoración por medicina general. -Electroencefalogramas por parte del neuropediatra. -El pediatra debe aplicar siempre un reconocimiento con la escala Apgar, con su complementación de todos los otros reflejos. -Estudios psicométricos: test de desarrollo infantil: Denver, Vineland, Gesell; tests de inteligencia infantil: Wisc, Raven infantil. Tests de maduración: Bender. Tests proyectivos: test familia, Test de apercepción infantil, figura humana.

-Pruebas escolares: Manejo de colores, formas, números, frases, dictados: escritura y comprensión, lecutra,operaciones matemáticas, actividades de memorización, retención del material educativo, etc. -Exámenes de lenguaje: escalas de desarrollo y manejo del lenguaje. -Valoración por una maestro en psicomotricidad, con pruebas para evaluar equilibrio corporal, desplazamiento, manejo adecuado del cuerpo, reconocimiento de obstáculos, ritmos y tiempos, respiración adecuada. -Musicoterapeuta: Evaluación del sentido musical y su uso posterior en terapias periódicas.

Tratamientos: Debe existir igualmente todo un equipo muy completo y bien integrado, intercomunicado para poder realizar una intervención lo más certera posible y a largo tiempo. Estos son algunos: a) Terapia de juego por parte de un experto psicólogo (ludoterapeuta). b) En ocasiones por los problemas que pasa la familia y la disfunción que este problema conlleva será necesaria la terapia familiar o de pareja, de igual forma para recibir consejo de cómo manejar a su hijo. c) Terapia médica: el neuropediatra deberá prescribir, y sólo él, los medicamentos que juzgue más convenientes en cada niño. Generalmente usan el metilfenidato (ritalin), piracetam (nootropil, dinagen), con otras combinaciones ya sea para tratar la depresión y ansiedad infantil, la inatención y la inquietud.

-Terapia motriz: Para fortalecer músculos y ayudar a madurar al sistema nervioso. -Terapia de lenguaje en caso de que el niño presente problemas de lenguaje, incomprensión, problemas en su comunicación. -Terapia de aprendizaje: para ayudarle en las áreas donde presenta problemas, en niños de nivel primaria lo usual es que sean en español y matemáticas. No está de más ponerle un maestro que le ayude por las tardes para revisar actividades que le son complicadas a desarrollar escolarmente. -El deporte debe ser parte importantísima en estos niños de manera diaria.

PRONÓSTICO: Una buena parte de estos niños sigue con problemas escolares y de conducta (dependiendo muchas veces del manejo familiar) a lo largo de su vida escolar, lo que va a ir sucediendo es que a medida que avancen a niveles medios y superiores de educación se van autocontrolando; algunos de estos jóvenes persisten con la inquietud manejándola de maneras muy positivas, participando en múltiples actividades y si poseen un coeficiente intelectual promedio, terminarán su carrera universitaria seguramente.

El tener un niño con estas características impacienta mucho, sobre todo a los papás, porque el niño es desobediente, no acata órdenes, etc. Los problemas de disciplina en la escuela y las llamadas continuas a la familia por los maestros es otra parte que derrota, quizá, al mejor papá. Sin embargo, mi experiencia es que a lo largo del tiempo y con la paciencia, prudencia y tacto, ayuda profesional será posible obtener al paso de los años el resultado positivo deseado. Pero para aquellas familias que deciden desintegrarse, este factor será importante para afectar posiblemente el bienestar físico y psicológico del niño. Les deseo con toda mi alma la mejor de las suertes a quienes ya tienen en casa un niño inquieto. Atentamente: Ps. Jaime Botello.