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#1.

1 Tesalonicenses 5:23
Y que el mismo Dios de paz os
santifique por completo; y que todo
vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea
preservado irreprensible para la venida
de nuestro Señor Jesucristo.
#2.
Mateo 15:31
De modo que la muchedumbre se maravilló
al ver que los mudos hablaban, los lisiados
quedaban restaurados, los cojos caminaban
y los ciegos veían; y glorificaron al Dios de
Israel.
#3.
1 Corintios 6:18-20
Huid de la fornicación. Todos {los demás} pecados
que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero
el fornicario peca contra su propio cuerpo. ¿O no
sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y
que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido
comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro
cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
#4.
Proverbios 4:20-22
Hijo mío, presta atención a mis palabras,
inclina tu oído a mis razones; que no se
aparten de tus ojos, guárdalas en medio de
tu corazón. Porque son vida para los que las
hallan, y salud para todo su cuerpo.
#5.
Romanos 8:6-7
Porque la mente puesta en la carne es
muerte, pero la mente puesta en el Espíritu
es vida y paz; ya que la mente puesta en la
carne es enemiga de Dios, porque no se
sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera
puede {hacerlo,}
#6.
Romanos 12:1, 2
• Así que, hermanos, os ruego por las misericordias
de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en
sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es
vuestro culto racional.
• 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos
por medio de la renovación de vuestro
entendimiento, para que comprobéis cuál sea la
buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
#7.
Filipenses 4:6-8
Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante
oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a
conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de
Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará
vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús. Por
lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo
digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo
honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio,
en esto meditad.
#8.
3 Juan 2
Amado, yo deseo que tú seas
prosperado en todas las cosas, y que
tengas salud, así como prospera tu
alma.
#9.
Levítico 3:17
Este será un estatuto perpetuo para los
descendientes de ustedes, dondequiera
que habiten: No se comerán la grasa ni
la sangre.
#10.
Éxodo 15:26
Les dijo: «Yo soy el SEÑOR su Dios. Si escuchan
mi voz y hacen lo que yo considero justo, y si
cumplen mis leyes y mandamientos, no traeré
sobre ustedes ninguna de las enfermedades
que traje sobre los egipcios. Yo soy el SEÑOR,
que les devuelve la salud».
Nuestro Señor Jesucristo vino a este mundo como siervo para suplir
incansablemente la necesidad del hombre. "El mismo tomó nuestras
enfermedades y llevó nuestras dolencias" (S. Mateo 8:17), para atender a todo
menester humano. Vino para quitar la carga de enfermedad, miseria y pecado. Era
su misión ofrecer a los hombres completa restauración; vino para darles salud, paz
y perfección de carácter… De él fluía un caudal de poder curativo que sanaba de
cuerpo, espíritu y alma a los hombres.
Todos los que están en la escuela de Dios necesitan de una hora tranquila para la meditación, a solas
consigo mismos, con la naturaleza y con Dios. En ellos tiene que manifestarse una vida que en nada se
armoniza con el mundo, sus costumbres o sus prácticas; necesitan, pues, experiencia personal para
adquirir el conocimiento de la voluntad de Dios. Cada uno de nosotros ha de oír la voz de Dios hablar a su
corazón. Cuando toda otra voz calla, y tranquilos en su presencia esperamos, el silencio del alma hace más
perceptible la voz de Dios. El nos dice: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.” Salmos 46:10. Esta es la
preparación eficaz para toda labor para Dios. En medio de la presurosa muchedumbre y de las intensas
actividades de la vida, el que así se refrigera se verá envuelto en un ambiente de luz y paz. Recibirá nuevo
caudal de fuerza física y mental. Su vida exhalará fragancia y dará prueba de un poder divino que
alcanzará a los corazones de los hombres.
Cualesquiera que sean tus angustias y pruebas, exponlas al Señor. Tu
espíritu encontrará sostén para sufrirlo todo. Se te despejará el camino
para que puedas librarte de todo enredo y aprieto. Cuanto más débil y
desamparado te sientas, más fuerte serás con su ayuda. Cuanto más
pesadas sean tus cargas, más dulce y benéfico será tu descanso al
echarlas sobre Aquel que se ofrece a llevarlas por ti.
El poder omnipotente del Espíritu Santo es la defensa de toda alma contrita.
Cristo no permitirá que pase bajo el dominio del enemigo quien haya pedido su
protección con fe y arrepentimiento. Es verdad que Satanás es un ser fuerte;
pero, gracias a Dios, tenemos un Salvador poderoso que arrojó del cielo al
maligno. Satanás se goza cuando engrandecemos su poder. ¿Por qué no
hablamos de Jesús? ¿Por qué no magnificamos su poder y su amor?
El aire puro, el sol, la abstinencia, el descanso, el ejercicio, un régimen alimenticio
conveniente, el agua y la confianza en el poder divino son los verdaderos
remedios. Todos debieran conocer los agentes que la naturaleza provee como
remedios, y saber aplicarlos. Es de suma importancia darse cuenta exacta de los
principios implicados en el tratamiento de los enfermos, y recibir una
instrucción práctica que le habilite a uno para hacer uso correcto de estos
conocimientos.
El cuerpo tiene que ser puesto en sujeción. Las facultades
superiores de nuestro ser deben gobernar. Las pasiones han de
obedecer a la voluntad, que a su vez ha de obedecer a Dios. El
poder soberano de la razón, santificado por la gracia divina,
debe dominar en nuestra vida.
El mismo poder que Cristo ejerció cuando andaba entre los hombres se
encuentra en su Palabra. Con ella curaba las enfermedades y echaba
fuera demonios; con ella sosegaba el mar y resucitaba a los muertos; y el
pueblo atestiguó que su palabra iba revestida de poder. El predicaba la
Palabra de Dios, la misma que había dado a conocer a todos los profetas
y maestros del Antiguo Testamento. La Biblia entera es una
manifestación de Cristo.
Al ceder a cualquier práctica antihigiénica (práctica
no saludable) dificultamos la tarea de discernir entre
el bien y el mal, y nos inhabilitamos para resistir al
mal. Esto aumenta el peligro del fracaso y de la
derrota.
Caminar al aire libre, temprano por la mañana, respirando el aire
puro del cielo, o cultivando flores, pequeños frutos y vegetales, es
necesario para una circulación saludable de la sangre. Es la mejor
prevención para los resfríos, la tos, la congestión del cerebro, los
pulmones, los riñones y un centenar de enfermedades más.
La claridad de mente y la firmeza de propósito
de Daniel, su poder de adquirir conocimiento
y de resistir la tentación, se debieron en gran
medida a la sencillez de su dieta, en relación
con su vida de oración.
Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres
constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador.
Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles
más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un
vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio
más complejo y estimulante.
El Señor se propone que el gran tema de la reforma pro salud
sea agitado, y la mente pública profundamente sacudida para
investigar; pues es imposible que los hombres y mujeres, con
todos sus hábitos pecaminosos, destructores de la salud y
debilitantes del cerebro, disciernan la sagrada verdad por
medio de la cual han de ser santificados, refinados, elevados y
hechos idóneos para la asociación con los ángeles celestiales
en el reino de gloria..