You are on page 1of 2

¿Cómo acabamos con el mal aliento?

Lo más importante es mantener una higiene bucal adecuada y


regular: debemos limpiar nuestros dientes después de cada comida
(mínimo 3 veces al día) y, además del cepillo y la pasta dentífrica, no
podemos olvidar el hilo dental y el enjuague bucal. Con el hilo dental
limpiamos los espacios interproximales (el espacio que queda entre
los dientes), un lugar donde es muy difícil llegar con las cerdas del
cepillo y donde es muy fácil que se acumulen bacterias. El enjuague
bucal usado de forma diaria nos ayuda a limpiar la parte de abajo de
la lengua, la cara interna de las mejillas y el paladar, lugares
incómodos de limpiar con el cepillo. No olvides tampoco cepillar bien
la lengua e incluso usar un cepillo especial (raspador) si fuera
necesario.
Cuando el problema proviene de la sequedad y poca salivación de la
boca, generalmente se recomienda beber mucha agua, chupar
caramelos o masticar chicles de menta (presta atención a que sean
sin azúcar). El hecho de masticar o degustar un caramelo activará los
mecanismos de salivación, pero el efecto pasará en cuanto dejemos
de hacerlo. Es un pequeño parche que podemos utilizar en alguna
situación concreta, pero no una solución definitiva.
http://muysaludable.sanitas.es/salud/dental/acabar-con-el-mal-
aliento/
Remedios populares contra el mal aliento
Infusiones: un clásico para luchar contra el mal aliento son las
infusiones de distintos tipos. Podemos prepararlas de tomillo, de
anís, de hiebabuena, de menta… y tomarlas después de las comidas
para facilitar la digestión y evitar así el mal aliento de origen
estomacal.
Enjuagues bucales naturales: otra forma de refrescar la boca y
acabar con el mal olor son los enjuagues naturales, elaborados con
elementos que todos tenemos en casa como el vinagre de sidra o de
manzana rebajado con agua, infusión de salvia roja (en el caso de
que el mal aliento se produzca por un problema de encías) o infusión
de perejil con clavos de olor entero (colamos la infusión y la
utilizamos como enjuague bucal).
Después de comer: algo muy socorrido para evitar el mal aliento
después de las comidas, sobre todo si hemos consumido alimentos
con un olor fuerte como el ajo, es masticar granos de café, una
ramita de canela o una flor de anís. De este modo nuestra boca
quedará fresca y sin olor.
De todas maneras, recuerda que quien mejor puede orientarte para
conocer el origen del mal aliento y su remedio es tu dentista: acudir
a su consulta y plantearle tu problema puede ayudarte a poner fin a
este mal.

http://muysaludable.sanitas.es/salud/dental/acabar-con-el-mal-
aliento/