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Los trascendentales: lo

uno
Por: Rodrigo Olivares
Introducción
Introducción

▪ La palabra “trascendentales” comienza su uso a partir del siglo XIV,


con Francisco de Meyronnes.
▪ Anterior a esa fecha, la expresiones más comunes eran
“trascendente” y “trascendentes” .
▪ El significado básico de todas estas expresiones se refieren a las
propiedades o aspectos del ser. “En rigor, los ‘trascendentales’ son de
algún modo ‘trascendentes’ en cuanto que trascienden cualesquiera
entes particulares”(1).
Introducción

▪ Pero ¿qué quiere decir propiedades del ser?


▪ En base a aquella pregunta general, se abordarán 3 cuestiones:
– A) ¿Quién es el primer autor que trata sobre los trascendentales? Y ¿Qué dice
respecto a la propiedad del ser: lo uno?
– B) ¿Qué es lo uno? ¿Qué dice la filosofía pre Aristotélica?
– C) ¿Qué desarrollos se darán en la posteridad respecto a esta cuestión?
Aristóteles y los trascendentales

▪ Aristóteles no hace uso del término “trascendentales”. Pero da el


inicio para su desarrollo posterior.
▪ Este inicio se inserta fundamentalmente en su Metafísica, aunque
también en menor medida en su Ética (2).
▪ Sin embargo, para nuestro propósito, solo nos quedaremos con el
texto de Metafísica IV.
Aristóteles y los trascendentales

▪ En Metafísica leemos:

«’Lo que es’ y ‘uno’ son lo mismo y una naturaleza en la medida en que
entre ambos se da la misma correlación que entre ‘causa’ y ‘principio’,
pero no porque se expresen por medio de un único enunciado…»
(Aristóteles, Metafísica. IV, 2, 1003b 21-25) (3)
El ser y lo uno

▪ Parménides: el ser es la única propiedad que tiene en común todo


aquello que es. El ser, pues, es el último y fundamental elemento de
la realidad.
▪ Platón: lo “realmente real”.
El ser y lo uno

▪ Pitágoras y los pitagóricos: el uno es la inteligencia


▪ Jenófanes: el Uno es el todo
▪ Parménides: lo Uno no es múltiple, pues se opone a lo múltiple
(opinión e ilusión). Es identidad pura, la pura simplicidad y
uniformidad.
▪ Platón: lo característico de lo Uno es el ser. La idea como unidad, que
recoge a lo múltiple (4).
Desarrollos en la posteridad: Pseudo-
Dionisio

▪ En los nombres divinos sostiene que todos los entes se caracterizan


por la unidad, el bien, y la belleza, ya que todos los entes participan
en la unidad, así como todos los entes participan en el bien y en la
belleza.
▪ Aunque la obra de Dionisio entra dentro de la tradición neoplatónica,
para la cual el Bien se encuentra más allá del ser, fue interpretada por
pensadores medievales, y sobre todo por el Aquinate, de tal modo
que una ontología platónica de los nombres divinos puede integrarse
en la doctrina de los trascendentales, ya que todo ente compuesto y
material se reduce a principios separados, a lo que es máximamente
común, es decir, el bien, lo uno, el ser, y que el primer principio que es
Dios es bueno, uno, y ser por su misma esencia, y además la causa de
lo que es más común en las cosas los trascendentales.
Desarrollos en la posteridad: filosofía
árabe

▪ La metafísica de Avicena (980-1037) juega un papel importante en el


desarrollo de la teoría medieval de los trascendentales.
▪ El pensamiento de este filósofo árabe influyó sobre todo en
esclarecer el objeto propio de la metafísica, las nociones primeras, y
la relación entre el ente y lo uno.
▪ Aunque Avicena mantiene que el ente y lo uno se convierten, lo uno
significa para él un accidente, es decir, una disposición añadida a la
esencia de la cosa. Parece ser entonces que hay en Avicena dos
modos de entender la unidad, dos tipos distintos de unidad: lo uno
que es trascendental, porque se predica de todas las categorías, y lo
uno como principio de número, que pertenece a la categoría de la
cantidad.
Desarrollos en la posteridad: Tomás de
Aquino

▪ Los trascendentales se dan de dos maneras:


– 2) al considerar el ente en relación con otra cosa, se derivan otros
trascendentales.

▪ Los trascendentales explican al ente según diversos aspectos


convertibles con el mismo, «manifiestan las diferentes ‘caras’ del
ente».
Desarrollos en la posteridad: Tomás de
Aquino

▪ Los trascendentales expresan modos que se siguen del ente en


general.
▪ Se predican de todo ente y no sólo de la sustancia o del accidente;
por lo tanto, sobrepasan o trascienden las categorías, y por ello se
denominan trascendentales.
▪ Los trascendentales se dan de dos maneras:
– 1) al considerar el ente en sí, o considerado de modo absoluto, puede decirse
que el ente es una cosa (el ente en sí considerado de modo afirmativo) y que
además es uno, es decir, el ente se caracteriza por ser indiviso (el ente en sí
considerado de modo negativo, porque no cabe división en el ente).
Desarrollos en la posteridad: Tomás de
Aquino

▪ Todo ente, en cuanto que es, es uno. La unidad trascendental


consiste en la indivisión del ente, pues algo que se descompone deja
de ser lo que era.
▪ Como en Dios su esencia no limita su ser, sino que la esencia divina es
su ser y se identifica con su ser, Dios es máximamente ser y
máximamente uno. No hay composición de ningún tipo en Dios, y
por tanto Dios es la unidad perfectísima siendo la simplicidad misma
[Suma Teológica I, q. 3].
▪ Los seres creados por Dios, siendo seres compuestos de esencia y de
ser, y así limitados e imperfectos, poseerán diversos grados de ser y
por tanto diversos grados de unidad.
Desarrollos en la posteridad: Tomás de
Aquino

▪ En las sustancias materiales se dará un menor grado de unidad, ya


que en estas sustancias que son compuestas de esencia y de acto de
ser se encuentra además en su esencia la materia informada por la
forma. Cuando la materia se corrompe, la forma ya no puede
sostenerla y por tanto el ente deja de ser lo que es.
▪ Según Santo Tomás, la idea de uno consiste en la indivisibilidad,
mientras que la idea de multitud implica división.
▪ Conocemos entonces lo uno y luego conocemos la multitud.
▪ «lo uno que se identifica con el ser se opone a la multitud como lo
indiviso a lo dividido, o sea como una privación» [Suma Teológica I, q.
11, a. 2, resp.].
Desarrollos en la posteridad: otros
desarrollos posteriores

▪ Francisco Suárez: presenta un tratamiento sistemático de las propiedades


básicas del ser, enumerando sólo la unidad, la verdad, y el bien.
▪ G. W. Leibniz: la mónada como una unidad originaria que se desarrolla a
través de la percepción y del apetito y que por consiguiente abarca la
verdad y el bien. Se puede decir entonces que aquí el ente se considera
como mónada e implícitamente como unidad, verdad, y bien.
▪ Kant: lo uno, bueno y verdadero no se refieren a las propiedades
metafísicas del ente sino más bien a las condiciones lógicas que preceden la
comprensión de un objeto; estas condiciones son necesarias como la base
de ciertas categorías como la unidad, la pluralidad, y la universalidad
Referencias:

(1) José Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía II (Buenos Aires: Editorial


Sudamericana, ), 831-39.
(2) Philosophica Enciclopedia, s.v. “los trascendentales del ser”
http://www.philosophica.info/voces/trascendentales/Trascendentales.html
(3) Aristóteles, Metafísica, trad. Tomás Calvo Martínez (Madrid: Editorial Gredos,
1994), 165.
(4) Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía, 854-855.
(5) Étienne Gilson, El ser y los filósofos (Pamplona: Editorial Eunsa, 2005), 19-66.
(6) Gerald Cresta, “La sistematización de los trascendentales del ser en su desarrollo
histórico”, Acta Scientiarum, 38 n°4, (2016): 347-354.